Capitulo 20. Un Embarazo Feliz… Espera, ¿Ese que vi era Jacob?
Pov Bella.
Ya habían pasado cuatro meses desde que me entere que estaba embarazada. Durante ese tiempo prácticamente Edward me había tratado como si fuera de vidrio, me llevaba a la escuela e iba por mi, venia a casa y comía conmigo, no me dejaba cargar cosas pesadas, cosa que comprendía ya que no podía hacerlo por la salud del bebe, todo lo que había pasado desde el accidente había quedado olvidado, Edward me había demostrado que me amaba, y que también tenia la ilusión de ser padre.
Hablando de padres, a Charlie casi le da un infarto al enterarse que seria abuelo, cuando se lo dije, miro a Edward asesinándolo con la mirada, Charlie paso de estar pálido a rojo, después volvió a su color natural, me dio una larga mirada, la cual no expresaba mucho, me imaginaba que todo su interior era un caos, no sabia como reaccionar. Después de un largo silencio el se paro de su lugar, se acerco a mi y me abrazo, me dijo cuanto me quería y que siempre nos apoyaría y nos deseo suerte. Si no fuera porque casi lo veo a diario creería que me cambiaron, porque esta super emocionado con ser abuelo, ya hasta habla de cuando lo sentaria en sus piernas para ver los partidos de los Mariners. Charlie era el mejor.
Mi madre por otro lado estaba que lloraba de felicidad desde que se entero, saber que pronto seria abuela, y no solo eso, también seria una abuela sexy, según ella.
Alice, no deja de hablar sobre eso, ya casi era su boda, cosa que al inicia se enojo, porque dijo que su madrina principal iría embarazada. Pero después me amenazo que cuando pasara su boda, empezaríamos a decorar el cuarto del bebe y que no se limitaría, porque su ahijado o ahijada, (Ella también amenazo que seria la madrina), merecía tener lo mejor de lo mejor, y por desgracia, estaba de acuerdo con ella.
También me había vuelto mas cercana a Rosalie, mi cuñada, ya que Emmett, hermano de Edward, le había ofrecido la dirección de una cadena de gyms muy grande y la principal estaba aquí, así que se mudaron a forks, y jalamos a Rose para que no se sintiera tan sola, aunque al inicio era muy grosera y déspota la entendía, después de a ver dejado a sus padres en new york, toda su vida, no debía ser fácil, aunque se empezó a integrar a nuestra gran familia, sentía mas tranquila y cómoda al estar cerca de Jasper, su hermano mayor.
Hoy iría al ultrasonido, por fin sabría que seria mi bebe, seria el primero que me haría, y la verdad me moría de nervios, en parte quería que el sexo del bebe fuera sorpresa, pero la malvada de Alice, me había convencido de saber que era, ya que si no sabíamos no sabríamos que comprarle y podría crecer con el trauma de que no le compre cosas de acuerdo a el.
Alice pasaría por mi, ya que Edward nos alcanzaría en el hospital, porque se había tenido que quedar la noche anterior en PortAngels, ya que había tenido que realizar una cirugía de 6 horas de urgencias en la noche, y logre persuadirlo de que descansara allá y no se preocupara por mi, no quería que tuviera un accidente por manejar cansado.
Alice paso por mi, como siempre muy puntual.
-¡Vamos Bella, se nos hará tarde!- Grito Alice en la entrada de la casa.
-¿Por qué tan desesperada?- dije cerrando la puerta.
-Muero por saber que será, ¿sabes que siento que ya me ama?- dijo dando saltitos.
-Pues yo espero que sientas el dolor que yo sentiré cuando nazca- dije acariciando mi vientre que ya estaba abultado.
-¡Vamos!- dijo jalándome de la mano, subimos al auto, ella arranco y antes de ponerlo en marcha volteo a verme, -¿Sabes? no se porque siento que será una niña- dijo brincando en su asiento, negué con la cabeza, acariciando mi vientre.
-Pues yo siento como si fuera un niño- dije volteando a verla.
-¿Qué quieres apostar Bella? Yo nunca me equivoco- dijo con emoción.
Me quede pensando en que seria bueno, y por fin sabia que seria.
-Si es niña, tu podrás vestirla a tu gusto siempre y escoger mi vestuario- dijo ya que mi instinto de madre no me fallaba, o eso quería creer.
-Y si es niño, no te molestare mas sobre el baby shower, ¿trato?- dijo tendiéndome la mano, la tome.
-Trato- dije sonriendo.
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Llegamos a la recepción y ahí esta Edward esperándonos, se acerco a mi, le sonreí, me colgué prácticamente en su cuello y lo bese.
Cuando me separe de el, Edward me abrazo, le sonreí.
-Hola- dije.
-Hola, que beso ¡eh! Debería no llegar a dormir mas seguido a casa- dijo sonriendo.
Le pegue en el hombro.
-Ni se te ocurra- dije, fingiendo enojo.
-Te he dicho que te ves hermosa cuando te enojas- dijo coquetamente.
-Edward, no me puedo enojar cuando te pones en ese plan- dije sin poder evitar sonreír.
Se acerca a mi, y me da un casto beso en los labios.
-Por eso lo hago- dijo a escasos milímetros de mis labios. Negué con la cabeza, amaba al Edward juguetón, como resistirme a el.
-¡Oigan! Se nos hará tarde, y quiero saber si gane una apuesta- dijo jalándome del brazo.
Edward solo negó con la cabeza, y nos siguió.
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-Bueno, bueno, veamos como va ese pequeñín- dijo el doctor descubriéndome la panza.
-Sera niña lo se- dijo Alice con orgullo.
Yo solo deseaba que naciera bien, aunque tener un pequeño Edward, seria un sueño.
-¿Me dirás de que trata su apuesta?- susurro Edward.
-Ahorita te cuento- dije.
Me estremecí al sentir el gel frio sobre mi piel. Edward tomo mi mano y la beso.
-Pues veamos que hay por aquí- dijo el doctor, puse los ojos en la pantalla sin entender la imagen, -Por aquí hay una manita- dijo moviéndose, -Por aquí un piecito y aquí el otro- dijo, me llenaba de alegría al ver a mi bebe, sentí con Edward se tenso, voltee a verlo, -Mira que sorpresa- dijo.
Edward abrió los ojos tanto que pensé que se le saldrían de las cuencas.
-¿Es lo que creo que es?- susurro Edward. Voltee asustada, esperaba que mi niño no tuviera nada malo, solo le pedía eso a Dios.
-Creo que si, aquí hay una niña- dijo el doctor.
Alice grito.
-¡Gane! Sabia que mi instinto no fallaba!- grito Alice.
-Y aquí hay un niño- dijo nuevamente el doctor.
-Pero dijo que era niña- dijo Alice desilusionada, yo me estremecí al saber lo que estaba pasando, voltee a ver a Edward, y el me sonrió, Alice nos veía confundida.
-Si Edward, estas en lo correcto, son gemelos- dijo el doctor.
Todo mi ser se lleno se emoción y felicidad, no sabia como reaccionar, quería llorar, pero al mismo tiempo reír, de la felicidad tan grande que sentía.
-Oh Edward- exprese, el llanto fue el que gano, el me abrazo, -soy tan feliz- dije besándolo.
-¡Si! Seré tía de gemelos- grito Alice, haciéndonos reír a Edward y a mi.
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Llegamos a la casa, festejaríamos la excelente noticia, los demás no tardaban en llegar, baje del auto, sintiéndome tan viva, creía que por fin había alcanzado la felicidad que había buscado, tenia al mejor esposo que una podría desear, una casa bonita en el bosque, una cuñada y mejor amiga que amaba, y seria madre de dos pequeños ángeles, ¿Qué mas podía pedir?
Voltee a ver al bosque, me encantaba ver los arboles, algo había entre los arboles, me acerque un poco a la orilla del camino y alcance a distinguir un auto, el cual arranco pasando frente a mi.
¿No podía ser? Mi cabeza tenia que estarme jugando una broma pesada, creo que el corazón se me subió a la garganta, creo que el que iba manejando el auto era Jacob, ¿Acaso seria él?
