Un demonio más

Es una noche donde las nubes obstruyen la luz de la luna. En uno de los callejones de un viejo poblado se ve a un hombre encajarle una navaja a otro hombre, dejándolo caer al suelo desangrándose y quejándose del dolor. Ante sus ropas se ve que el hombre tirado es adinerado.

El atacante se inclino y comenzó a despojar de sus pertenencias valiosas y dinero de la victima. Ya terminando su tarea voltea dispuesto a huir, pero no avanza ni un paso al ver en la entrada del callejón a una mujer de cabellera negra, tan hermosa que le parece irreal.

- ¿Qué pasa muñeca? –los ojo del hombre reflejan perversión y se pasa la lengua por los labios de una forma lasciva.

- Busco algo para comer. –Dania se relame los labios dándole un aire sádico y el hombre se los relame también.

- Ven acá muñeca, tengo algo de leche para ofrecerte. –el hombre se desabrocha los pantalones, y cuando esta por bajárselos hace una mueca del dolor al sentir su espalda chocar contra la pared y una fuerte opresión en el pecho.

El hombre abre los ojos topándose con unos rojos como la sangre que lo miran hambrientos.

- ¿Qué eres? –pregunta asustado e intentando zafarse, pero la mujer es mucho más fuerte que él.

- Tu alma...—Dania lo olfatea del cuello sacándole un quejido. –Huele realmente bien… no solo eres un asqueroso ladrón, sino también has matado, violado y torturado… simplemente delicioso – el hombre ensancha los ojos y se estremeció cuando la mirada sádica del demonio se puso en la suya.

Dania coloca su mano libre frente a su cara y el hombre abre los ojos espantado. El alma del hombre comienza a salir de su cuerpo, sacándola completamente, entonces el demonio deja caer el cuerpo ya sin vida que quedo con los ojos abiertos, completamente en blanco.

- Buen provecho. –Dania mira con burla el cuerpo del hombre para después dirigir su mirada al alma, dispuesta a devorarla.


En un gran salón de te estilo oriental se ve a Gabriel recargado en el marco de la puerta corrediza, mirando hacia afuera con tranquilidad. Al oír unos pasos miro hacia la otra entrada viendo entrar al salón a Madara.

- ¿Qué quieres Gabriel? Debe ser algo muy importante como para que me hayas interrumpido mientras disfrutaba a mi mujer. –dice con fastidio, mirándolo exasperado.

- ¿Sabes? Tu haces que sienta lastima por esa humana… no te ama, libérala o mátala –dice con fastidio y los ojos de Madara se pintaron de un rojo intenso.

- ¡Me ama ya te lo he dicho! ¡Incluso va darme un hijo! –exclama alterado.

- Haber si esta vez no pasa lo mismo que las veces pasadas. –Gabriel roda los ojos con fastidio.

- Esos bebés no se lograron porque ella no se alimentaba bien… pero ahora si lo va hacer, la he motivado. –Madara se sienta en uno de los cojines que están ahí y afila su mirada hacia Gabriel.

- Estas obsesionado.

- ¡Enamorado! –aclara con énfasis y el ángel roda los ojos nuevamente.

- Enserio no sé que ven en los humanos. Eres un hibrido, uno de los más fuertes que han existido, incluso me atrevo asegurar que eres aun más fuerte que un demonio de alto rango y te has obsesionado con un humano, como ese otro demonio.

- Tsunade ya no es una humana normal. –Madara mira hacia afuera con tranquilidad.—He combinado parte de mi sangre con la de ella, ahora ella es…

- Como su hija… oh, no claro que no. Su hija puede ser mucho más poderosa, ella lleva sangre de uno de los mejores demonios, si te descuidas ella podrá acabar contigo y tomar su venganza. –Gabriel lo mira con burla.

- ¿Solo has venido a decir idioteces?... porque de ser así…

- No, vengo a decirte algo que nos puede beneficiar mucho y hacernos avanzar demasiado en nuestros propósitos. –aclara con indiferencia y Madara lo mira con interés. – ¿Sabes cómo se hacen los ángeles?

- Sabes que no. –Madara bufa con fastidio.

- Mi señor junta las almas mas puras, nobles y hermosas que tiene en su reino y las convierte en un ángel. –dice con admiración. –Analizando he llegado a la conclusión que hacer demonios no es diferente. –Madara muestra más interés y Gabriel lo mira con intensidad. –Podemos juntar las almas más retorcidas, sucias y asquerosas para crear demonios.

- ¿Cómo?

- Mira, me vino una idea. –Gabriel se acerca a él y se pone en cuclillas frente a él. –Unimos todas esas almas y la metemos a un humano que tenga un alma perturbada, y para lograr que el contenedor resista esas almas podemos hacer su cuerpo más fuerte que el de un humano antes del proceso; combinando sangre de demonio con la sangre del humano que será el contenedor… así crearemos al mejor de los demonios, completamente obediente a nosotros, sus creadores… si funciona podemos hacerles los mismo a tus hombres y así tendremos un ejército de demonios poderosos listos para acabar con la humanidad.

- ¿Y quién será el conejillo de indias? –Madara sonríe de forma sádica. –Uno de mis cazadores podría ser, sus almas están corrompidas, son ambiciosos, asesinos…

- Tengo pensado alguien mejor para conejillo de indias, y creo que es el mejor candidato, de esa forma si no funciona este experimento no desperdiciaremos la vida de esos humanos que sinceramente nos son de mucha ayuda.

- ¿Quién es esa persona?

- ¿Qué opinas de esa humana de cabello rosa? –Madara ensancha levemente los ojos mostrando sorpresa. –Ella ya posee sangre de demonio que se ha combinado con la suya… y si el experimento llega a fallar tu te libras de un estorbo que desea matarte… y yo, también salgo ganando funcione o no el experimento. –Gabriel sonríe de esa forma tan cálida que no hace contraste con su verdadera personalidad.

- Espero que tengas un plan de cómo traerla a nosotros sin que ese demonio que la protege se de cuenta. –Madara sonríe de forma espeluznante.


- (¡Vamos! Cambien, cambien. —Dania está frente al espejo del baño, mirando furiosa su reflejo. –Vuélvanse rojos maldita sea, tórnense del color de la sangre) –Dania frunce el seño, sus ojos siguen siendo platas.

Después de unos minutos de intentarlo finalmente se pusieron rojos y sin dejarlos regresar al otro color tomo una navaja, se corto la palma de su mano izquierda, dejando caer la sangre en el lavabo. El demonio mira de forma penetrante la herida, se supone debe cerrar al segundo en que se la hizo y no fue así. Un gruñido bestial sale de su garganta al ver la herida cerrar poco a poco, de forma más lenta de lo que cierran las de Sakura.

- (¡Maldita sea! Cosas que me eran tan normales como le son a los humanos respirar, me están costando mucho trabajo hacerlas… ni siquiera devorando decenas de almas cada noche funciona para que todo regrese a la normalidad… tengo que encontrar una solución y rápido. El cumplir con la venganza de Sakura para poder tomar su alma e irme a mi mundo no es opción, no puedo matar a Gabriel con mis poderes inestables. La única solución que hayo…) –los ojos del demonios adquirieron un brillo aterrador.


Dania va saliendo del baño y se sorprende al ver a Sakura sentada en la cama, mirándola de forma penetrante. El demonio agradeció ser buena ocultando sus emociones, ella no debió sorprenderse al ver a Sakura ahí, es cierto que no sabia que estaba en casa, ya que todas las noches sale ordenándole no seguirla y no necesita hacerlo para saber a donde va, cosa que la enfurece más al no poder hacer nada.

Pero lo que más le sorprendió es no haberla sentido cerca, eso le enfureció y se contuvo las ganas de gruñir furiosa.

- ¿Por qué huele a tu sangre?

- Me hice un corte lavando el baño. –el demonio agita una mano restándole importancia.

- ¿Tu? ¿Cortándote accidentalmente? –pregunta mostrando incredulidad.

- Mi señora, no soy perfecta. Los accidentes pasan. –Dania le sonríe de oreja a oreja haciendo que sus ojos se cierren.

Sakura suspira con pesadez, restándole importancia, no es eso lo que realmente quiere saber.

- ¿Dónde sales todas las noches?

- ¿Sabe que salgo? –Dania muestra burla. –Pensé que estaba tan ocupada en ser follada por ese humano que ni cuenta se daba. –una almohada se estampa en el rostro del demonio que al caer dejo ver a este con la misma expresión burlona. –Me ha descalabrado mi señora. –dice con burla.

- Andas muy graciosita ahora. –Sakura afila su mirada. –Responde mi pregunta. –ordena furiosa.

- Mi señora, llevo mucho tiempo en este mundo que mi estomago esta hambriento… aprovechando que no esta me voy de caza. –el demonio vuelve a sonreír de oreja a oreja y Sakura gruñe furiosa.

- En vez de perder el tiempo así deberías seguir investigando sobre el paradero del asesino de mi familia.

- Oh… ¿aun quiere mi ayuda para eso? pensé que su amado la iba a ayudar.

- Estúpida. –Sakura se pone de pie, dispuesta a salir de la habitación. –Tengo hambre. –dice deteniéndose frente a la puerta.

- Mi señora… su alma ya no es de mi agrado.

- ¿Y? –Sakura la voltea a ver sobre su hombro con burla. –Ese no es mi problema, cumple con el contrato y seme útil.

Dania afila su mirada hacia ella y Sakura mostró satisfacción al verse invertidos los papeles esta vez.


Dania preparo la mesa, sirviendo la comida, estando todo listo para que Sakura coma.

Alza la mirada al oír unos pasos viendo a Sakura entrar siendo acompañada por un aflojerado Kakashi. Cuando los ojos del demonio se toparon con los de Kakashi, ella desvió la mirada frustrada y el peli-plata alzo ambas cejas extrañado, por lo general ella le sostiene la mirada, pero lleva días sin hacerlo, de hecho no lo hace desde que tuvieron el encuentro con ese ángel, incluso ha notado que lo ha estado evitando y eso le enfurece, no sabe cuando se cambiaron los papeles y es el demonio el que lo evita ahora.

- ¿Mi señora me va a necesitar? –Dania mira a Sakura.

- ¿Por qué?

- Necesito salir. –dice indiferente.

- Vete… la verdad no me gusta comer contigo cerca, me provocas nauseas. –dice con desprecio.

- Me retiro. –sin más Dania sale de la cocina.

- (Otra vez no se queda mientras comemos como lo hacía antes) –Kakashi suspiro con pesadez y se fue a sentar en la silla para comer al igual que Sakura.

- ¿Qué ha pasado? –Sakura mira seria a Kakashi.

- ¿De qué hablas? –el peli-plata la mira curioso.

- Al principio no lo note, pero lleva días en los que cuando estas tu ella pide permiso para irse.

- No tengo ni la menor idea… tal vez le he empezado a provocar asco. –Kakshi agita una mano restándole importancia, ocultando lo que la verdad le provoca esa idea.

- Bueno… supongo es lo mejor, de esa forma dejas de ser su juguete. –Sakura se encoge de hombros con indiferencia y Kakashi se dispone a comer.


En el campo de entrenamiento se ve a Sayumi quien está sentada bajo la sombra de un árbol, mirando tranquila hacia las hojas de cerezo que comienzan a caerse y secarse debido a que el otoño se acerca.

- ¡Sayumi-chan!

La pelinegra alza la mirada, viendo al rubio correr hacia donde esta ella, teniendo una sonrisa amigable y alzando sus manos para llamar su atención.

El rubio llego a ella y la abrazo con fuerza haciéndola sonrojar.

- ¡Te extrañe tanto Sayumi-chan, me alegra que ya estés de regreso! –dice meloso, restregando su mejilla con la de la muy sonrojada chica.

- También te extrañe. –la pelinegra responde el abrazo, embriagándose por el aroma que desprende el cuerpo de su amigo.

- ¿Y cómo te fue? –el rubio se separa de ella, quedando hincado al frente.

- Bien. –la pelinegra se rasca la nuca apenada. –Extrañaba el lugar donde nací, por eso me quede varios días. Mi padre se quedo gustoso conmigo, al igual que el lame botas y el estúpido. –un profundo suspiro sale de sus labios.

- ¿Kabuto fue? –Sayumi asintió resignada. –¿Y quién es el estúpido? –el rubio la mira curioso.

- El Uchiha ojeroso, ese pedante, estúpido y mal nacido. –exclama rencorosa y Naruto sonrío divertido. –Se la paso molestándome cada que tenia oportunidad, es un pesado.

- Itachi-nii es algo juguetón y burlista, pero es buena persona. Cuando la ocasión lo requiere ayuda mucho a quienes aprecia o quiere.

- Puede ser, pero a mí ya me agarró como su juguete al que molesta.

- Eso es porque le caes bien. –dice divertido. –Itachi-nii suele molestar mucho a las personas que le caen bien… sino le cayeras bien te ignoraría.

- Prefiero caerle mal. –la frente de la pelinegra se sombrea de negro.

- Aunque también molesta mucho a las personas que le parecen estúpidas. –Naruto se soba la barbilla pensativo.

- Oh con eso me has animado Naruto. –la chica entrecierra su mirada hacia él y el rubio se rasca la nuca apenado.

- No lo decía por ti, sino por las demás personas que molesta mucho… a Sasuke lo suele molestar mucho más.

- ¡Pero con él es justificable! –exclama alterada.

- Si, los hermanos mayores suelen molestar a los hermanos menores, por eso le pido a mi madre que me de un hermano menor, pero sale que no porque conmigo tiene, que yo le quite las ganas de tener más hijos. –el rubio se rasca una mejilla mostrándose pensativo, aun no le haya razón a las palabras de su mami y a Sayumi le resbalo una gota de sudor en la nuca.

- Yo decía que es justificable que moleste a Sasuke porque es un estúpido. –aclara Sayumi.

El rubio parpadea un par de veces y suelta la carcajada, dándole la razón a las palabras de su amiga.

- Los únicos estúpidos aquí son ustedes.

Ambos alzan la mirada viendo a Sasuke fulminarlos con la mirada por lo que ambos sonríen nerviosos.


El entrenamiento ha terminado, se ve a Sasuke sentado en el pasto, Sakura está a su lado sentada también, teniendo sus manos apoyadas hacia atrás en el pasto. Naruto esta acostado, con sus brazos y piernas abiertas, recuperándose del duro entrenamiento, como que ahora su sensei anda de mal humor y se desquito con ellos con el entrenamiento. Sayumi está sentada estilo indio, bebiendo algo de agua para recuperar líquidos.

- Los veo mañana… espero sean puntuales.

- ¡No le queda decir eso! –exclama molesta Sayumi, más Kakashi dio media vuelta y se alejo ignorándola.

- ¿Le pasa algo a sensei? –Naruto mira curioso a Sakura, haciendo que los otros dos también la miren.

- ¿Por qué me lo preguntas a mí? –Sakura alza ambas cejas extrañada.

- Porque vives con él Sakura-chan… debes saber el motivo por lo que ahora nos entreno como si fuéramos a ir a una guerra dattebayo.

- Ni idea… podemos vivir en la misma casa pero yo no me meto en sus cosas, no soy tan cotilla como él.— Sakura agita una mano restándole importancia.

Sasuke asintió apoyándola mientras que a los otros dos les resbalo una gota de sudor en la nuca.

- ¿Qué opinan de ir a comer helados? –pregunta emocionado el rubio.

- ¿No estabas muy cansado hace un momento? –Sasuke lo mira como si fuera un anormal.

- Un helado me quita el cansancio. –dice de forma heroica, posando su mirada al horizonte y Sasuke lo miro como si fuera un anormal idiota.

- Hace calor, también se me antoja un helado. –Sayumi le sonríe amigable al rubio.

- ¿Qué dices tú Sakura-chan? –el rubio mira a su amiga haciendo que Sasuke también la mire de reojo.

- Tengo ganas de uno de esos sándwich de helado. –Sakura se soba la barbilla pensativa.

- ¡Genial! –el rubio alza las manso emocionado y Sayumi alza ambas cejas, extrañada, no pensó que aceptara ir. –A ti ni te pregunto teme; yendo Sakura-chan tu vas hasta a una feria de dulces, sin importar que no te gusten. –el rubio lo mira de forma juguetona.

- Dobe. –dice entre dientes, volteando su rostro a un lado para ocultar su sonrojo y Sakura alza su vista al cielo haciéndose la desatendida, pero ese sonrojo en sus mejillas es apreciable.


Sayumi pensó que fue cambiada de dimensión, no solo noto que el pelinegro se sonrojo, sino también que lo hizo Sakura, además que ha notado que es menos mamona que cuando llego.


Dania va entrando a la casa, al pasar por la sala diviso a Kakashi acostado en el sillón boca arriba, teniendo los ojos cerrados y su novela abierta esta sobre su pecho.

El demonio camino, acercándose a él, alzo su mano a la altura de su rostro, dejándola recta hacia abajo, con su afiladas garras visibles, sus colmillos sobresalieron de sus labios y sus ojos aunque esta vez no se tornaron rojos expresan un brillo sádico.

- (Sakura no está, lo puedo matar con facilidad sin que ella llegue a interrumpir y me ordene que me detenga… cuando llegue será demasiado tarde, y aunque sepa que fui yo… solo me pondrá unos de sus patéticos castigos, incluso esto me puede beneficiar, la culpa por traerme aquí, por permitir que me quede a solas con él manchara su alma… matándolo es la solución perfecta, de esa forma esta tortura terminara)

Dania dirige sus afiladas garras al cuello del peli-plata, pero a pocos milímetros se detiene, no puede hacerlo y eso la enfurece. Lo tiene ahí, dormido y no puede continuar, su cuerpo se inmovilizo.

El demonio muestra furia y frustración en su mirada, se siente patética, estúpida y humillada. Pero sus ojos se ensanchan al ver que Kakashi abre los suyos con tranquilidad, sus ojos no se ven adormilados.

- ¿Por qué dudas?... te sentí muy segura cuando te acercaste, termina lo que empezaste ahora. –dice con indiferencia, como si no le importara que lo mate.

- ¿Por qué?... ¿Por qué no te moviste? –pregunta furiosa y Kakashi desvía con aburrimiento su mirada.

- La verdad es patético, me canse de huir y si tanto asco te doy como para querer terminar conmigo adelante. –dice con aburrimiento.

- Tu no eres quien me da asco, tu haces que me de asco a mi misma. –Dania pela los dientes furiosa.

- Y tú haces que me sienta patético. –Kakashi toma la muñeca de la mano que ella aun tiene congelada sobe su cuello y la jala haciendo que caiga encima de él. –Ya no lo resisto más, me doy completamente por vencido. –Kakashi la toma del cabello, aluzándole el rostro a la vez que alza el suyo mientras se baja la mascara con su otra mano y estampa sus labios con los de ella.

- (Apártalo… apártalo. No te hundas más) –Dania desea hacer tanto lo que su mente le exige pero su cuerpo no responde.

Ya le esta respondiendo el beso a Kakashi, lo está acariciando, está dejando que él toma sus glúteos y gime al sentir su pene chocar contra su vientre.

- Cometiste un error al no aprovechar y matarme, porque he decidido seguirte haciendo mía sin importar que sea patético. –dice sobre sus labios al romper el beso, para después volverla a besar con desesperación.

Dania gruño entre el beso, sintiéndose más patética al responderle y al sentirse excitada con sus palabras. Es la primera vez que un par de besos y unas palabras la ponen húmeda.


Sentados en el pasto del parque están Naruto, Sakura, Sasuke y Sayumi. Tres de ellos comiéndose su helado, Sasuke solo compro un refresco en una maquina y lo bebe con tranquilidad.

- ¿Naa? ¿No les traer recuerdos este parque? –el rubio mira el pasamanos con melancolía, reflejándose en este la imagen de ellos cuando niños pasando por él.

Sakura miro hacia los juegos, viéndose a ella misma ser empujada por sus dos amigos en el columpio. Sasuke al ver por el parque diviso a Naruto corriendo de su madre porque le va a dar una tunda por tumbarla mientras que Sakura y Sasuke son reprimidos por sus madres por tumbar a Kushina por accidente.

- A veces me gustaría regresar a ese entonces. –el rubio les sonríe amigable a sus dos amigos que le dedican una leve sonrisa.

Sayumi los miro tranquila, le hacia sentir una intrusa entre ellos.

- ¿Na Sayumi-chan? –el rubio le sonríe amigable. – ¿Me das de tu helado? –Naruto le hace ojitos de cachorro degollado. –Es que se me antojo.—a Sasuke y Sakura les resbala una gota de sudor en la nuca porque no se le quite lo pediche.

Sayumi suspira resignada y le pasa su helado, el rubio toma un poco con la cuchara y la lleva a su boca, saboreando ese delicioso helado de chocolate.

- ¿Quieres probar el mío? –el rubio toma un poco con su cuchara y la extiende a ella.

- ¡Yo le agarro! –exclama avergonzada, teniendo sus mejillas coloradas.

Sakura y Sasuke alzan ambas cejas, no pasando desapercibido la reacción de la chica, pero les resbala una gota de sudor en la nuca al ver que Itachi aparece de la nada acostado en medio de ellos, tomando en su boca la cuchara que el rubio le extiende a la pelinegra, haciendo que Naruto y Sayumi se hagan hacia atrás asustados.

- Muy rico el helado, pero hubiera preferido que una linda chica me diera en la boca, en vez de un idiota. –Itachi saca la cuchara de su boca, ya que el rubio la soltó cuando se asusto.

- Oh entonces deja yo te doy un poco. –Sayumi molesta le estampa su helado en la cara, manchándosela con él e Itachi se sienta mirándola indignado.

Sasuke sonrió con burla, su hermano se lo merece, mientras que a los otros dos les resbala una gota de sudor en la nuca.

- Oye es tierno que defiendas a tu novio por llamarlo idiota, pero no te desquites conmigo, hazlo con tía Kushina que se debió drogar durante el embarazo.

- ¡Oye! –el rubio lo mira ofendido, pero al caer en cuenta de algo. – ¡No somos novios! –exclama apenado al igual que Sayumi

- Oh... siendo así; Sayumi-chan hazte responsable y lame el helado de mi cara, no hay que desperdiciarlo. –dice con firmeza, pero lo único que recibe es el puño de la pelinegra estampándose en su cara. – ¿Sakura-chan tu si me vas a limpiar mi carita verdad? –Itachi voltea hacia Sakura, poniendo su mejor carita de ángel, pero solo recibió el puño de su hermano hundírsele en la cara haciendo que una gota de sudor resbale por la nuca de los demás. – ¡¿Qué te ha dicho mamá de pegarle a tu hermano mayor?! –exclama molesto.

- Que te pegue solo cuando te lo merezcas. –Sasuke le sonríe con burla.

- Si… y esta vez no me lo merecía. –dice indignado. – ¿Sakura-chan me das de tu helado? –pregunta meloso.

Sasuke le arrebato lo que queda del helado a Sakura y se lo comió de un bocado mirando con superioridad a Itachi. Sayumi y Naruto los miran incrédulos.

- Aun quería helado. –a Sakura le dio un tic nervioso en su ceja derecha, teniendo su mano en posición que quedo cuando le quitaron el helado.

- ¡Sigues siendo un envidioso Sasuke! –exclama indignado. –Que cuando niño te pedía un juguete y me decías que no…

- ¡Porque lo querías para jugar a los quemados y siempre quemabas los míos! –exclama indignado.

- Que te pedía un oso de peluche y no me lo prestabas.

- ¡Porque jugabas a decapitarlos!

- ¡Que te pedía tu pelota y no me la prestabas!

- ¡Porque las pochabas!

- Ya más grandes que te pido pornografía y me cierras la puerta en la cara.

Sayumi los mira como un par de pervertidos, Naruto indignado; Sasuke tampoco ha compartido su pornografía con él y a Sakura se le marca su tic nervioso en su ceja derecha.

- ¡No tengo pornografías! –exclama indignado y Naruto entendió porque no la compartía con él.

- Solo que sea por eso que no me la prestabas. –Itachi se soba la barbilla pensativo. –Aun así sigues siendo un envidioso conmigo, no me presta ni a tu novia.

Naruto negó divertido al ver que Itachi sigue con esos juegos y Sayumi lo mira incrédula ante lo descarado que es mientras que Sakura tiene la cabeza llena de gotas de sudor en la nuca.

- ¿Por qué no te mueres y me dejas ser hijo único? –Sasuke estampa su pie en la cara de Itachi y hace fuerza, pisándolo.

- Muérete tu Otouto, yo nací primero… es mi derecho ser hijo único porque por tu culpa me quitaron el trono. –alega Itachi tomando el tobillo de su hermano y haciendo fuerza para alejarlo de su hermosa cara, pero Sasuke hace fuerza para que no lo consiga.

Naruto sonríe con algo de nostalgia, tenía mucho sin ver esas infantiles peleas entre esos dos. Sakura suspiro con pesadez, mostrándose resignada al ver que no han cambiado, pero también sintiéndose algo nostálgica. Mientras que Sayumi se dio cuenta que esos dos están hechos por la misma mamá y el mismo papá, la loquera y estupidez delatan sus lazos de sangre.


Por las calles se ve caminar a Sayumi alado de Sakura, ambas van a la par, caminando lo más rápido que pueden para que no las relacionen con los locos que van atrás.

Atrás se ve a Sasuke caminar a la par de Itachi, ambos mirándose de reojo con ganas de matarse para ser hijos únicos, mientras Itachi le reclama lo mal hermano menor que es y lo poco agradecido que es con él, Sasuke se defiende aclarándole las razones por la que él es mal hermano menor, dejando en claro que es culpa por tener un pésimo hermano mayor.

Naruto va atrás de ellos riéndose a carcajadas, cada trapito que sacan de cada uno le provoca gracia.

- Un buen hermano menor debe admirar a su hermano mayor, y tú ni me respetas.

- Un buen hermano menor respeta a su hermano mayor, cuando dicho hermano mayor es maduro, pero tú tienes de maduro lo que yo tengo de moreno.

- ¡Agradezco ser hijo único dattebayo! –exclama el rubio divertido.

- ¡Cállate! –exclaman ambos Uchihas, hundiendo su puño en la cara del rubio y al sacarlo el pobre cayo hacia atrás inconsciente.

Sayumi que miro de reojo como noquean a su amigo por abrir su bocota suspira con pesadez regresando su vista al frente.

- Siempre le estas mirando.

- ¿Ah? –Sayumi mira de reojo hacia Sakura que mantiene su vista al frente.

- Siempre le estas mirando. –repite con fastidio, odia decir las cosas dos veces.

- ¡No es verdad! –exclama avergonzada. –bueno si, pero lo hago porque es muy idiota, chillón y siempre se mete en problemas, hay que tenerlo vigilado. –dice con seguridad, pero ese sonrojo no desaparece.

- Eso no te lo discuto… pero aun así le miras de más. –Sayumi sintió que humo le sale de las orejas porque alguien haya notado eso. –Como tu misma dijiste es un idiota y jamás se dará cuenta si no se lo dices.

- ¿De qué hablas? –exclama más avergonzada.

- Yo solo digo. –Sakura se encogió de hombros, restándole importancia.

Sayumi está por contestarle, pero detiene su paso al igual que Sakura, mirando al frente con recelo al hombre que esta parado a un metro frente a ellas.

Los chicos dejan su infantil discusión y también se detienen, mirando serios al desconocido y Naruto se sienta de golpe, mirándolo curioso. Los cinco pueden sentir que no es humano, el poder demoniaco que desprende es pequeño, aun así detectable a la cercanía.

Los tres varones al instante saltaron, colocándose delante de las chicas en una forma de escudo, haciendo que ambas femeninas chasquen la lengua con fastidio porque hagan eso, como si ellas fueran unas damiselas en peligro.

El chico frente a ellos aparenta tener a lo mucho los veinticinco años; su cabello lo tiene cortado en pequeñas capas llegándole abajo del cuello y es de color dorado; sus ojos son grandes y levemente rasgados de un hermoso color verde esmeralda; sus facciones son tan hermosas que lo hacen parecer irreal y angelical, pero esa mirada fría y sangrienta lo hace ver intimidante; es alto y de cuerpo marcado. Lleva puesto un pantalón de cuero de color negro; una playera sin mangas del mismo material, es adornada con varias correas y deja ver parte de su torso cuadrado; cubriendo su frente lleva una bandana negra y para finalizar unos botines de casquillo adornados con unos cuantas correas.

- En esta aldea están prohibidos los demonios. –Itachi lo mira con frialdad, poniéndose en posición de pelea al igual que los demás.

El peli-dorado desapareció de su campo de visión al momento que Sasuke, Naruto e Itachi fueron lanzados a los lados, cayendo al suelo.

- ¡Sakura! –exclama Sayumi al ver al demonio mirar de forma espeluznante a Sakura quien ha tomado del cuello alzándola para que quede a la altura de su rostro.

Los tres chicos que se alzan adoloridos miran hacia Sakura al oír el grito de Sayumi y se lanzan para golpear al demonio, pero este elevo su energía haciendo que ellos salgan nuevamente lanzados hacia atrás junto con Sayumi que se disponía a ayudarla.

Sakura le cuesta respirar, aun así no se deja intimidar por la mirada del demonio y lleva sus manos a la muñeca de este intentando alejarlo.

- Tu sangre… tu sangre esta combinada con la de Dania, ¿por qué humana? –pregunta furioso y Sakura ensancha los ojos mostrando sorpresa porque mencione a Dania.


Dania esta acostada boca arriba en el sillón, completamente desnuda y tiene su rostro en el cuello del peli-plata, mordiéndoselo para evitar gemir ante el orgasmo que esta teniendo. Kakashi que esta encima de ella con los pantalones en los tobillos y sin playera la penetra con salvajismo, y gruñe de placer al momento que se derrama dentro de ella.

Dania ensancha los ojos y lo empuja con brusquedad, sacándolo de ella y haciendo que caiga del sillón. Rápidamente se pone de pie y comienza a buscar su ropa.

- ¿Qué demonios te pasa? –exclama molesto Kakashi.

- Un demonio esta con Sakura. –dice ya estando vestida, se ha puesto la ropa a una velocidad impresionante y Kakashi ensancha los ojos ya que no lo siente.

- No debe ser poderoso, ella sabrá com…

- Su presencia la conozco y créeme, es muy poderoso. –Dania corre hacia la puerta y Kakashi se pone de pie rápidamente dispuesto a vestirse y seguirla. – (¡joder! Uno de mis hermanos ha venido… solo espero que no haya sido mandado a matarme porque he deshonrado a mis hermanos)

Continuará

uyy, aora ke pasara con este demonio XD

jajajaja enserio, adoro como se pelean itachi y sasuke, es a huevo ke seguire poniendo mas peleas d estos dos hermanitos jajajaja

spero les haya gustado le cap n.n

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

sayo