Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.
—Bla bla —Diálogo.
—Bla bla — Pensamientos.
~oO:: Amor Violento ::Oo~
.
Capítulo XX
.
~oOoOoOo~
Las bolsas oscuras bajo sus ojos revelaban el estado de abatimiento por el cual estaba cursando, estado que ya no era capaz de ocultar con maquillaje. Y no era para menos, pues el llorar día y noche era como para sentirse desfallecida y lucir pésimo.
—Una mierda… —murmuró, tratando de no sentir compasión por sí misma.
Odiaba sentirse así, odiaba ser tan débil, odiaba no poder dejar de pensar en Shikamaru, odiaba no poder olvidar a Itachi y continuar amándolo…
Dios, se sentía tan impotente, tan rota.
¿Por qué tenía que ser tan doloroso?
—¿Sintiendo lástima por ti misma?
Dio un salto de susto cuando escuchó aquella interrogante, mas al ver a la persona tras de ella a través del espejo, se tranquilizó. Pronto cerró los ojos, negando en silencio ante la pregunta de su buen amigo Sai.
—¿No? Menos mal —él hizo una pausa—… sino no sería la Ino Yamanaka que conozco, ¿verdad?
—Tienes razón —se volteó hacia él, regalándole una sonrisa por lograr hacerla sentir un poquito mejor. —Una chica increíblemente guapa como yo no debiera estar triste por idiotas.
A veces las bromas eran buen remedio para no sentirse tan lábil emocionalmente.
—Ni por idiotas ni por nada —Sai dijo, ofreciéndole un abrazo que Ino no dudó en corresponder.
De todas las personas que apreciaba incondicionalmente, además de su padre, se encontraba Sai, porque independiente de los amores que pudiese tener a lo largo de su vida, él siempre iba a estar ahí para ella.
—¿Cómo te sientes?
—Mal, pero pasará… supongo —en realidad no tenía mucha fe, ya dudaba que esa opresión en el pecho llegara a desaparecer algún día.
—Claro que pasará, preciosa —la alentó. —Eres una mujer fuerte, saldrás adelante aunque cueste. Sólo hay que esperar que el tiempo pase…
Ino sabía que debía darle tiempo al tiempo, no obstante, era difícil, muy difícil.
—Ojalá el tiempo pasara más rápido…
Sai le revolvió los cabellos de la nuca.
—Paciencia, ya verás que ni te darás cuenta de cuando dejes de sentirse así.
—Eso espero, Sai. —Se separó de él. —Eres bueno con las palabras.
Él soltó una carcajada, parecía divertido.
—Es lo que salió en mi horóscopo.
Ino también río, dándole un ligero golpe en el hombre.
—Ya sabía que tus palabras eran demasiado buenas como para sacarlas de tu mentecita.
—¿Qué se supone significa eso? —Enarcó una ceja con suspicacia.
—¿No eres el genio acá?
Un chirrido se escuchó en el departamento, seguido de carcajadas y palabrotas dirigidas a Sai por las cosquillas que le estaba haciendo a Ino.
De alguna manera tenía que hacerla sentir bien y distraída.
~oOo~
Sasuke sabía que su hermano Itachi, estaba completamente perdido.
Se había sorprendido cuando lo visitó en su apartamento. Si bien luego de que Itachi lo golpeara por haberse enterado de que era gay, no existía relación alguna y no habían cruzado palabra, gracias a su ex, Sai, se había enterado de que había terminado de muy mala forma Itachi con Ino.
¿Cuánto tiempo había pasado desde aquel día? ¿Una semana? Probablemente, e Itachi seguía devastado. Y, bueno, aún no sabía cuál había sido el desencadenante, no obstante lo asociaba al término de la relación con la Yamanaka.
Por lo tanto, no tuvo más opción que doparlo e internarlo en una clínica psiquiátrica por abuso de sustancias ilícitas y pérdida del juicio de la realidad, haciéndose responsable de él.
Cuando le dieron el diagnóstico de su hermano, supo que no estaba para nada bien; tenía alteración de la percepción, manifestado por alucinaciones tanto auditivas como visuales, un trastorno de la personalidad limítrofe con rasgos narcisistas y un trastorno depresivo mayor con componente psicótico, sin incluir el abuso de sustancias.
Así que, ¿cómo se encontraba Itachi actualmente? De acuerdo a los registros médicos, le evolución había sido favorable, básicamente por el efecto de los medicamentes que estaba tomando; antipsicóticos, antidepresivos y estabilizadores de ánimo que lo mantenían más tranquilo.
Angustiado, lo observó pasearse en círculos por la estrecha habitación. Se veía tranquilo, no obstante sabía que su conducta era discordante.
Armándose de valor, ingresó al cuarto, dejando la puerta abierta en caso de cualquier emergencia que pudiese ocurrir –algún comportamiento agresivo-, porque sí, debía prevenir.
—¿Cómo te sientes? —fue lo primero que se le ocurrió decir cuando se detuvo a una distancia considerable de su hermano.
Sabía que su presencia podía desatar una alteración de la sensopercepción a causa de él, no obstante debía arriesgarse, necesitaba hablar con su hermano sí o sí, por último para oírlo.
Deteniendo sus movimientos, Itachi lo miró sin expresión alguna.
—Sácame de aquí —dijo sin emoción, aplanado en su totalidad.
—Itachi, sabes que no puedes
—Tengo que resolver mi vida —lo irrumpió, volteándose y caminando hacia su cama, lugar en donde se sentó.
Sasuke sabía que era cierto, de hecho le asombraba que él fuese capaz de considerar la resolución hacia sus conflictos. Era un gran paso.
—Sólo serán unos días más. —Trató de alentar, aunque sin resultados aparentes.
Él no dijo nada, permaneció en completo silencio.
—Si la evaluación psiquiátrica es favorable, podrás salir de acá.
Una vez más no dijo nada.
—¿Necesitas algo? —Decidiendo ya irse, Sasuke ofreció apoyo. Sería capaz de cualquier cosa por ayudarlo y lograr que se sintiera mejor.
Sin embargo no estaba preparado para escuchar la respuesta que él le dio.
—Necesito a Ino…
~oOo~
Sai la observó revolver el zumo de frutillas con la pajilla incontables veces. Ya casi estaba perdiendo la paciencia por tal conducta tan repetitiva, próxima a ser obsesiva. No le agradaba verla tan apenada, era muy lejano a lo que conocía de Ino.
—¿Qué es lo que sucede? –La pregunta fue directa, no quería irse por las ramas. Aunque tenía algunas ligeras sospechas de qué era lo que quería la platinada.
Ino lo miró a los ojos.
—Ya no aguanto —la voz se le agrietó. —Necesito saber cómo está…
—¿Aún después de lo que te hizo?
Sai podía permitir muchas cosas, pero no iba a tolerar que su mejor amiga sintiera la necesidad de saber el estado de un idiota que le había faltado el respeto.
Si bien sabía dónde estaba Itachi y las condiciones en que se encontraba, prefería guardar silencio, cosa de la cual la Yamanaka tenía conocimiento, pues le había pedido a él que pasara lo que pasara, no le dijese nada del Uchiha. Sin embargo en ese momento el cuento era distinto… Ino no estaba siendo consecuente.
—A pesar de todo lo amo… —balbuceó, sintiéndose ridícula por amarlo aún después de todo el dolor.
Punto, pero, ¿no se supone que se debe amar con medidas?
—¿Y tu dignidad? — Decidió intentarlo en terrenos valóricos, quizás aún le quedaba algo de amor propio a su amiga.
—Se fue a la mierda… —dijo, dejando a un lado la pajilla y apoyando los codos sobre la mesa de la cocina.
Sai la miró con atención, tratando de justificar su actuar. Sólo tenía una excusa lo suficientemente válida para coincidir en acuerdo con ella y comprenderla; estaba profunda y completamente enamorada, pero… ¿Lo suficiente como para ignorar el mal trato y la falta de respeto? ¿Se considera a eso amor? ¿O acaso está cegada en un tipo de relación destructiva y dependiente?
—Me pediste que no te dijera nada de él —le recordó casi advirtiéndole, haciendo caso omiso de las cientos de interrogantes que tenía.
—Lo sé, lo sé —se llevó ambas manos a la cara. —Pero me muero de ganas por saber cómo está. Itachi es muy vulnerable e impulsivo… —dejó al descubierto su rostro.
Sí, de eso Sai tenía conocimiento.
—¿Sabes cómo está? —. Ino casi suplicó con la mirada.
Dejó escapar un suspiro suave, por poco dándose por vencido. ¿Por qué no podía decirle que no a la platinada? En realidad le costaba mucho trabajo negarse.
—No sé cómo estará ahora —Y era cierto, pues su contacto con Sasuke (que era quien le informaba) era escaso, pues entre ellos la relación también había terminado, mas en no malos términos como Ino e Itachi.
—¿Sabes dónde está?
La bendita pregunta que no quería responder. No quería decirle a Ino que el Uchiha estaba internado, porque la noticia la desgarraría. Además, conociéndola, ella se culparía de todo el pesar de Itachi.
—No lo sé —mintió, no quedándole más opción. Simplemente no podía hacerlo.
—¿Sasuke no te ha dicho nada? ¿Estará en la casa de sus padres, tal vez?
—No lo sé, Ino —respondió rápido antes de que continuase con más preguntas rápidas y sin pausas. —No he charlado con Sasuke… Ya sabes cómo está mi relación con él.
Ino se regañó por ser tan egoísta y no considerar el dolor de Sai, después de todo él también había perdido a su amor.
—Lo siento…
—Hey, preciosa, no te preocupes —con cariño entrelazó sus dedos con los de ella. —Yo estoy aquí para apoyarte.
—Soy una egoísta.
—Sí, lo eres —Sai sonrió al notar el mohín que ella le dedicó. —Pero lo entiendo. Tu dolor no tiene comparación con el mío…
—Sai…
¿Existía comparación? Quizás, no lo sabía, y tampoco quería pensar mucho en eso.
—Creo que nos hace falta un buen masaje capilar, no soporto estar más acá lamentándonos de nuestros fracasos amorosos.
Por supuesto a Ino le encantó la idea.
—Es la mejor idea que has tenido el día de hoy.
Sai se encogió de hombros antes de alejarse e irse a su habitación, no sin antes decir: —Momento de distracción, apresúrate antes de que se arruine con aires depresivos.
Y con eso fue suficiente para que ella hiciera exactamente lo mismo, ir a su habitación a buscar sus cosas y salir por ahí.
.
Por supuesto que el plan no salió de acuerdo a sus expectativas de Sai, en realidad no alcanzó ni siquiera a llegar al salón de belleza con Ino cuando Sasuke Uchiha lo llamó, por lo que le dijo a ésta que lo esperara un momento fuera del salón antes de ingresar a dicho lugar.
Al parecer quien terminaría con humor depresivo sería él. Maldito Uchiha…
Se fue a caminar a unos metros de distancia de la platinada para obtener un poco de privacidad.
—¿Qué quieres? —No era intencional el sonar apático, sólo estaba dolido aún.
Escuchó un suspiro del otro lado antes de oír la voz de él otra vez.
—Itachi quiere ver a Ino.
Se quedó en silencio unos segundos antes de responder.
—No —no había otra opción, no sometería a su amiga a los deseos de Itachi sólo porque se le ocurría verla, obviando todo el daño.
—Él necesita verla.
Observó a Ino que –metros de distancia de él- exhalaba de vez en cuando, perdida en quizás qué mundo.
—¿Necesita verla?
—Él está mejor e Ino es lo más importante que tiene.
—No me importa, Sasuke —el nombre de su ex lo dijo casi con rabia. —No dejaré que le haga más daño.
—Sai… No sé lo que sucedió entre Itachi y ella, pero… Él la necesita, es por su bien. Y sé que ella también lo quiere de ese modo.
Sí, claro.
—Si es así, entonces, ¿por qué no la llamaste a ella?
Bingo, el mutismo del otro lado fue épico.
—Porque tú eres la persona más cercana que conozco a ella. Sé que es difícil, terminaron una relación que…
—¿Una relación que qué? —Lo incitó a que continuase.
—La ama como a nadie.
—¿Cómo estás tan seguro de que es así?
—Porque él nunca ha amado de ese modo.
—¿De qué modo?
¿En qué momento la conversación se volcó en un diálogo tan ambiguo?
—De que… existe alguien más importante que sí mismo en el mundo.
Sai sonrió, sabía que Sasuke en esas últimas frases no estaba hablando de Ino, sino que de él.
—Hablaré con Ino.
Oyó un nuevo suspiro de parte de Sasuke.
—Gracias… Esperaré tu llamado.
—¿Esperarás?
—Sí, lo que sea necesario.
Esas últimas palabras del Uchiha casi lo derritieron, y su sonrisa a esas alturas era la más amplia que jamás esbozó en la vida.
Los dos Uchiha necesitaban a alguien…
~oOo~
Shikamaru era una persona exitosa. El trabajo en la productora era bastante lucrativo, por lo que las negociaciones eran constante, asimismo los viajes fuera del país para formar nuevas sucursales de modo de expandir su empresa, era un trabajo constante.
Analizando una propuesta de radicarse en un país vecino, considero los pros y los contras de irse.
Por una parte si decidía irse e iniciar una nueva vida en otro lugar, podría sanar sus heridas, pensar bien las cosas, descansar, vivir en un mundo donde las cosas no fuesen tan problemáticas ni se ligaran con un nombre femenino que en ese momento no dejaba de vagar por su mente.
Maldición…
Caso contrario, si decidía quedarse, aquello implicaba que en alguna ocasión tendría que ver a Ino –no resistiría las ganas de verla, de hecho- lidiar con el hecho de todas las cosas que habían pasado, etc, etc…
Encendiendo un cigarrillo, miró hacia el techo hacia un punto inexistente mientras estirabas las piernas y acomodaba la espalda en el sofá.
¿Qué hacer?
Él siempre se caracterizó por ser un hombre muy metódico, un hombre que no se dejaba involucrar por lo emocional de los escenarios, él era un hombre racional, un hombre que no cruzaba un puente sin tener el mayor porcentaje de éxito a su favor. Él no actuaba sin cordura, no… ¡Por el amor de todos los dioses, era un maldito genio!
—Un genio estúpido —claro, porque en asuntos sentimentales no tenía idea de cómo actuar, porque las probabilidades no servían en absoluto.
No obstante había algo que tenía claro, sólo una cosa; no volvería a ver a Ino. No lo haría por el bien de su salud mental y emocional.
No había vuelta atrás, aunque eso implicase irse lejos.
—Decisión tomada.
~oOo~
Tenía el pecho apretado. Sentía una mezcla de miedo con ansiedad, era angustiante.
Cuando Sai le contó la situación sobre su ex-novio, se sintió traicionada por él por habérselo ocultado, sintió rabia y unas ganas tremendas de abofetearlo, sin embargo cuando la ira comenzó a bajar las revoluciones, fue capaz de comprender el porqué Sai no se lo dijo (ella le había pedido la nula información sobre el Uchiha, era un tema tabú).
Ahora estando ahí, entendía más la situación y las palabras exactas que Sasuke le había relatado a Sai sobre Itachi, la agitación aumentó.
¿De verdad Itachi necesitaba verla?
La última vez fue terrible, sintió mucho miedo. Él la golpeó, la insultó, la trató pésimo, pero… Dios, amaba a ese hombre pese a todo. Además si él estaba ahí es porque lógicamente no estaba en sus cinco sentidos, por lo que era capaz de justificar –de algún modo- el actuar precipitado y sin control de parte de él.
¿Quién era ella para juzgarlo?
Respirando largo y tendido, esperó a que Sasuke saliera de la habitación en donde estaba con Itachi.
Por supuesto que Sasuke estaría todo el momento observando en caso de que algo sucediera, en realidad todo el personal médico estaba al tanto de la situación, por lo que estaban todos alertas, por si acaso.
—Cuidado.
Asintió el silencio ante la advertencia de parte de Sasuke.
Sí, tendría cuidado.
Lo vio de espaldas a ella, tranquilo. Enseguida le echó un vistazo al cuarto, no había ningún objeto o herramienta que fuese de peligro, se veía seguro, por lo que avanzó hacia él hasta una distancia mínima de 20 centímetros entre sus cuerpos.
—Itachi… —susurró suave y pausado.
Él se volteó con rigidez hasta hacerle frente. La mirada que le dedicó fue la contemplación más dulce que jamás le regalaron en la vida.
No pudo evitar que las lágrimas comenzaran a nublarle la vista. No viendo claro, correspondió el abrazo que él le dio.
—¿Por qué? —Le susurró al oído sin exigencia en el tono de voz.
Ino se mordió el labio inferior.
—¿Por qué me mentiste?
—Itachi… —se atrevió a contestar, dubitativa. —Nunca quise ocultártelo. Tenía miedo…
—¿De qué?
—De no ser lo suficientemente buena para ti —le susurró bajito en el oído, aferrándose más a él.
—Dime que no eres como las demás…
Ino sabía perfectamente a que se refería Itachi, a que no fuera una puta. Aunque se trataba de una generalización.
—No lo soy.
Él se separó de ella para observarle el rostro.
—¿Por qué ahí?
Bajó el rostro, ocultándose de él.
—Porque… es la única opción que tenía de tener más dinero. Y lo más cerca que he estado de mi sueño.
—¿Cuál es tu sueño?
—Ser bailarina…
Los ojos contraídos mirándola tan detalladamente la tenían nerviosa.
—Vivo de prejuicios…
—Lo sé, Itachi.
—¿Debo cambiar?
Ino amplió los ojos. Luego de meditar la pregunta de modo más objetivo, respondió con sinceridad de acuerdo a sus creencias y valores.
—No, no debes cambiar —le sonrió de medio lado. —Sólo mejorar…
.
La respuesta de Ino lo sorprendió, "sólo mejorar…"
Entonces, eso significaba que… Sí, definitivamente amaba a la mujer que tenía frente a él, pese a todo lo oculto, pese a sus dogmas sociales preconcebidos, pese a todo lo que creyó correcto.
—Perdóname.
—No soy quién para hacerlo, ¿o sí?
Itachi sonrió, abrazándola con fuerza, logrando incluso levantarla del suelo.
Porque ella le había dicho mucho más que sólo negar un perdón que no podía admitir, estaba expresando –a su modo- que lo estaba aceptando a él tal cual era, con trastornos incluidos.
—Perdóname por no haberte dicho la verdad.
—No soy quien para hacerlo, ¿o sí, Ino?
En ese momento era él quien la estaba aceptando a ella tal cual, con su pasado, con su presente y con el futuro por venir.
Ya era de tiempo de que mejorasen juntos.
.
TO BE CONTINUED...
.
Ojo, no todo es lo que parece ser. Si son atentos, notarán que hay frases claves para el futuro de la historia…
Agradezco enormemente a; pilar, Uchiha-Dani-Uzumaki, Squalo Scarlet, Claressa, Moonze Kaulitz, kazany yamanaka, yerik, Tuda, Mitsuki Tsukiomi, , Etsuko Hoshi, anonimo, dark'lady'strong, ¡Gracias totales!
Como dije en la actualización anterior, terminaré todos mis fics y ya llegó el momento de hacerlo. La vida útil de este fics es de aproximadamente unos 3 capítulos más, y les vuelvo a repetir, no todo es lo que parece ser. Hay sorpresas aún... Y quizás me van a querer linchar después jajaja.
Un abrazo apretado a todos los que siguen mi fic, a los que están en las sombras, a los que me hacen saber su opinión, a los que me agregan a favoritos, etc.
Saludos, Ellie.
