Inuyasha no me pertenece, todo personaje mencionado es obra de Rumiko Takashi. El texto ha sido elaborado sin fines de lucro y mera diversión. Es una historia completa de la cual subiré un capítulo cada semana o día, dependiendo de mis deberes.


Resumen: Detrás de una puerta muchas historias nacen y terminan, detrás de ésta que es de madera se vivieron momentos agridulces que definieron la vida de dos personas. "—Un verdadero castigo —inquirió él, mientras se colocaba encima de ella después de cerrar la puerta de la habitación." 29 momentos en la vida de Kagome y Sesshômaru. AU. Serie de Microrrelatos. [Escritos con un mínimo de 10 palabras y con un máximo de 150/160]

En algunos casos drabble y viñetas especiales.


Momento 21: Declaraciones

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Cuando Kagome lo sintió llegar algo en su interior se removió. El dolor de su abandono con la felicidad de tenerlo cerca otra vez sólo provocaron un choque en su interior, haciéndola sentir mareada, desorientada... asustada. Sólo que no se movió, permaneció ahí, con las lágrimas rodando libremente por sus mejillas y manos temblorosas, con una vista perdida de brillo opaco; la sonrisa que floreció en sus labios se tornó melancólica, herida. Giró su cabeza y vio a un Lord Sesshômaru, bajo la mirada con tristeza; ése no era su Taiyoukai, lo sabía, se había encargado de enseñárselo.

Sesshômaru abrió los ojos cuando sus pies tocaron el suelo y la observó bajando la mirada ante su presencia, con lágrimas frescas impregnadas en su piel; no se movió, sólo siguió ahí en la lluvia. De porte elegante pese a sus ropas mojadas.

—¿Q-Qué haces aquí? —susurró ella.

—He venido por ti, humana.

—¿Por qué...?

Ella alzó la mirada. Él frunció el ceño.

—Ya no me necesitas, ¿qué ganas haciéndome sufrir?

—Calla.

—¡No! Estoy cansada, estoy harta... ya no puedo, ¿sabes? No soy nadie para decir que no me lo merezco porque quizás sí, quizás hice algo malo y debo de pagarlo... pero no quiero —Kagome entrecerró los ojos pues las lágrimas comenzaban a nublar más su vista y el frío le calaba cada vez más en su cuerpo.

Sesshômaru la vio encogerse en sí misma.

—Eres débil.

—Soy humana, supongo.

El Taiyoukai negó.

—He llegado a considerarte más que una escoria por el progreso de tu raza —habló él—. Pero eres débil y sentimental, indigna de ser una futura reina.

—Las tierras del Oeste serán felices con tenerte a ti solamente —gimoteó ella.

Sesshômaru frunció más el ceño, apretó sus manos haciendo que las garras comenzaran a cortar su piel, dejando que la sangre escurriera al compás de las gotas de lluvia. Avanzó un par de pasos y vio como ella se encogía cada vez más.

—Humana...

—¡No, Sesshômaru! Por favor, ya no —lloró ella—. ¿A qué has venido?

—Por ti —replicó él deteniéndose.

—¿Qué ganas viniendo por una humana indigna de ser una reina?

El Taiyoukai se silenció durante varios minutos.

—¿Te los has preguntado alguna vez? —soltó él, Kagome permaneció inmóvil para después recobrar postura y erguirse todo lo que el frío le permitía, aún en el suelo lo miró.

—¿A qué te refieres?

—¿El por qué permanecí a tu lado pese a lo dicho?

Higurashi enmudeció.

—Yo... —sus ojos hinchados miraron el suelo—. No lo sé.

El Lord movió su estola de forma tal en que cubriera el cuerpo de la miko, la chica dio un leve salto ante esto. Él se hincó para quedar a una estatura similar a la de ella, movió su mano en dirección al níveo cuello de Kagome y con una de sus garras hizo un leve corte en éste.

—Podría matarte, con un simple movimiento —ella lo miró a los ojos—. Durante todo este tiempo con sólo soltar un poco de mi fuerza tu existencia terminaría.

—Pero no lo hiciste cuando tuviste la oportunidad y no lo harás ahora —susurró ella y él la miró a los ojos mientras su garra procedía a masajear la zona herida, Kagome se sujetó su manga.

La lluvia a su al rededor pasó a formar un sonido en segundo plano, Kagome se inclinó levemente ocultando su rostro en el hueco de su cuello y suspiró entre lágrimas. Sintió a Sesshômaru acercarse levemente y pasar la mano agresora a su cintura, acariciándola lentamente, casi de forma cariñosa... y una pequeña y cálida risa nació mientras se acurrucaba más, sujetando fuertemente la estola a su al rededor.

—Podrías haber sido más romántico con tu disculpa —susurró ella.

El Taiyoukai bufó sin dejar de sujetarla.

Por que sí, si Sesshômaru nunca la mató, si Sesshômaru nunca la dejó pese a ser humana o indigna de una futura reina era sólo por una razón. Razón que ella conocía, razón por la cual él había venido, razón por la cual había tomado ésta decisión.

Y Kagome no pudo estar más feliz.

—También te amo, perro tonto.


¿Reviews? Y gracias a todos por sus comentarios en el capítulo anterior, me alegro que les haya gustado. Ahora, sobre el conjunto de OS, se hará(: pero necesito pensar un buen nombre, ¿me recomiendan uno? :3

En FL me dijeron que "Gotas de lluvia" era cautivador y que podría usarlo para el conjunto de OS, sin embargo otra usuaria también me recomendó "Promesas" y/o "Proteger", no sé, ¿alguna idea ustedes? :)

23 de Diciembre del 2013