¡Hola! ¿Cómo están todos? Me encantaría que estén bien, porque yo he tenido un día... uf. Normalmente intento actualizar por la tarde, pero hoy... ah, lo siento. Ya ha pasado mucho y espero que no pase más. Aquí las respuestas ;)
MassielSSM: ¡Cari, he dicho que sería el cap 26! Lamento haberos dado falsas esperanzas... Jajaja. Esto fue un pequeño adelanto, sí. Tom es divino, ¿quién de aquí no lo ama? Harry, perversillo, también te amamos, no lo olvides. Y ¡martes! (Aunque ya sea miércoles...) ( u v u )
Renesmee Black Cullen1096: ¡Sirius es libre! ¡Libre, como el sol cuando amanece él es libre, como el maaar! (?) Espero no haber sido la única en leerlo cantando. Aquí se verá un poco su reacción, aunque este capítulo no trata justamente de ello... UH, que gran error que cometí al revelar tantos datos(?. Sólo te diré que estás cerca, rozándolo. Pero no se revelará por ahora *risa malévola* Me agrada que te hayan gustado las decisiones de Harry. No es una dulce y blanca flor, necesitaba demostrarlo, jaja. ¡Y con respecto a la última frase! Mis labios están sellados. Ya he dado demasiados datos. Pero puedo aseguraros de que no os desilusionará ;)
sasuhinas fan: Pir Dioh. Sirius es inocente, siempre ha sido inocente, ¿por qué tanta sorpresa? xD Ha sido un gran paso (estoy satisfecha casi tanto como Tom pero no del mismo modo, claro) ¡Me alegro de que seas feliz! Aquí todos son felices, ¡sí! (?. Y Draco, Draco, Draco... Me parece que muchos estarán en amor y odio con este Draco. En fin. Yo lo amo. No sé vosotros ;)
Guest: ¡El final del capítulo dice mucho más de lo que todos creerían que puede llegar a decir! Es un secreto a voces, pero tampoco puedo decir nada porque no os revelaré nada antes de tiempo. Sólo pistas. Pistas, huellas, migajas; ejem. Pollo en llamitas x'DDD ¡Gracias! ¡100 puntos para Ravenclaw! (?. -aunque sabéis, tengo un complejo de casas porque pottermore me ha enviado a Slytherin pero mi corazón siempre será Ravenclaw c': -
viri-chamn: ¡Gracias! Y la relación que llevan es el motivo principal de este fic. Sí, un poco de trama suelta por ahí, pero la evolución de su relación es lo que intento narrar ( u v u )
Astridherrera: ¡Me encanta que te encante! x3 Gracias, aquí la actualización.
Susy kstorena: ¡Libre! *vuelve a cantar la canción(?* Y Harry, tan descarado como él solo. Aquí el cap ;)
Mar91: ¡Y aquí se verá un poco de su reacción! *risa malvada*
Akuma: He utilizado este título por esos mismos dos motivos xD Yo también soy una malpensada, tranqui. Y ¡qué forma de dejar a Tom sin palabras, eh! Qué bonito todo *corazones, muchos corazones por aquí* Y este final ha dicho mucho más de lo que realmente dice. Pero calma, todo a su tiempo... PD: JAJAJAJ. Duuuulce ( u v u )
Vivi Neko: (en respuesta a los reviews del cap 18-19-20) ¿Tanta gente llorando? Sí, me he dado cuenta tarde de ello. Y la niña... bueno, no hay pequeños personajes, solo tramas muy apartadas. || Dudo mucho que Draco se junte con la pandilla de Harry, ¡pero se trata de Draco, de todas formas! ¡Puede sorprender a cualquiera! Jajaja xD || ¡Gracias! Adoro que te haya encantado. Me ha costado mis buenas hacerlo, porque no tengo mucha experiencia -siempre evito hacer ese tipo de cosas, porque no me salen muy bien... "Alguien dele un Remus a Sirius" Awww, he muerto con esa expresión. ¡La necesito en alguna parte del fic! (? Y mis labios están sellados (aunque shh, la mortífaga oirá su nombre de tanto que lo están nombrando).
Alexander Malfoy Black: ¡Jajaja! Sí, ya lo creo. Toda ayuda a Harry se paga de muy buena manera. Y ahora Tom lo sabe ;)
Sia Riddle Li: ¿Te ha hecho recordar a los Locos Addams? xD Omg, ¡mi trabajo está hecho! (? ¿Amaste el cap? Yo amé este review (? El último párrafo, como ya he dicho antes, tiene algo y algo, no sabría explicaros sin haceros spoiler, por lo que mejor me quedaré callada. ¡Pero recordadle! ;3
Uchiha Ackerman Lady Murasaki: ¡Nunca es tarde para leer y comentar! Excepto cuando ya dejé la respuesta subida, entonces ahí no hay quien responda (?. 'todo lo que termine en ada' JAJAJA xD Ay, dulce. Tom y su trastorno de múltiple personalidad. Mis bebés *corazones, muchos corazones*
Pitufina27: ¡Bienvenida a OTWO! ;) Gracias por comentar, y me encanta que te encante la historia. ¡Aquí la actualización! x3
Sin más decir (se hace tarde, muy tarde... ¡y aún no he cenado!) aquí el cap. Besos, abrazos, en fin, ¡leed!
21. Grimmauld Place.
—¡Remus!
—¡Cachorro!
—¡Sirius!
—¡Harry!
Harry abrazó a Sirius y Remus abrazó a Harry, envolviéndose los tres en un complicado entretejido de brazos, piernas y saludos. Tonks rió.
—También es un gusto verte, Harry.
Harry le guiñó un ojo. Sirius tironeó de los cabellos de Harry, llamando su atención.
—¿Has leído eso, Harry? —preguntó Sirius, completamente emocionado, mostrándole un periódico; la hoja donde decía que Sirius Black era inocente—. ¡Soy libre!
—Pero no me has ido a recibir al Andén —Harry le miró, curioso, y Sirius resopló.
—Remus no me ha dejado. Ha dicho que podría haber sido una trampa para capturarme, y hasta que la Orden no se asegure que dicho juicio contra la rata existió realmente no me dejarán salir.
Completando su expresión consternada, Sirius hizo un puchero exagerado que a Harry le dieron tremendas ganas de abrazar a su padrino. Lo hizo.
—¿Y por qué no os apuráis? —preguntó rumbo a Tonks y Remus. Tonks pareció no saber qué responder y fue el turno de Remus de hablar, aunque en voz baja.
—Debemos asegurarnos de que no es una trampa, Harry. Hay muchos queriendo dañar a Sirius. No queremos que eso suceda, ¿no es así?
Harry suspiró.
—No, no queremos —coincidió—. Ahora, ¿quién de vosotros sería tan amable de traerme algo caliente? ¡Hace un frío de morirse afuera!
—No lo comprendo, Harry —Tonks se acercó a él, mirándole curiosa—. ¿Arthur te ha traído hasta la puerta y luego se ha ido?
—Así es —Harry se encogió de hombros—. Dijo que debía encargarse de arreglar algunas protecciones en La Madriguera. Molly llevó a Ron y Ginny allí.
—¿Y Hermione? —preguntó Remus. Harry hizo una mueca.
—Es un tema delicado. Decidió pasar estas vacaciones con sus padres.
No quería ahondar en el tema; era privacidad de su amiga, no suya. Remus asintió y Tonks también.
Mientras ellos iban rumbo a la cocina Harry rodeó nuevamente a su padrino con sus brazos. No estaba tan delgado como había estado, y había un destello de vida en sus ojos que antes no estaba allí. Harry se sentía feliz por él.
—¿Cómo estás? —le preguntó. Sirius rodó los ojos.
—¡Debo ser yo quién te pregunte eso a ti! —se quejó—. Y, ahora, dime, ¿qué es eso que tienes en el cuello? ¿Es lo que creo que es o te atacó nuevamente un escregruto?
Harry apartó la mirada de los ojos de Sirius, sonrojándose ligeramente; una cosa era comportarse burlón y seductor con Tom, otra cosa muy diferente era su padrino. Sirius rió a carcajadas.
—Acabo de notar —comentó Harry, evitando por completo el tema—, que el retrato de tu madre no nos está molestando.
La sonrisa de Sirius fue a animal.
—Oh, me he encargado de ella.
Fue hasta las cortinas y las corrió. Detrás de ellas apareció un cuadro que, antes, había tenido a una mujer horrible con una boca como letrina. Ahora el retrato estaba cubierto de arañazos hundidos en la tela y desgarrando por completo lo que había sido una desagradable imagen. Walburga Black no se veía por ninguna parte.
Harry sonrió ampliamente, y la sonrisa de Sirius era incluso perversa.
—Puso un encantamiento adherente, pero no hizo nada más para evitar que fuera roto. ¡No sé por qué no se me ocurrió antes!
Harry dejó que su risa fluyera y se mezclara con la de Sirius. En ese momento Remus y Tonks trajeron unas tazas de té caliente para todos. Harry se los agradeció de corazón: de verdad estaba helado.
Tomaron asiento e intercambiaron algunos comentarios antes de pasar a hablar de cosas que Harry no les había contado en las cartas. Cuando Remus le preguntó, ligeramente incómodo, cómo le estaba yendo con Cylean, Harry fulminó a Sirius con la mirada.
—¡Anda, Harry, vamos! ¡Debía compartir la alegría de que tienes pareja con alguien!
Harry siguió taladrando a su padrino con los ojos hasta que este murmuró un bajo y quedo "Lo siento".
—Mucho mejor —comentó Harry, y siguieron hablando hasta que Sirius dejó caer, por casualidad, de que Cylean tal vez pasaría con ellos navidad.
—¡Es una broma! —Harry le miró, perplejo—. ¿Por qué no me lo dijo?
—Oh, tal vez no quería aguarte la sorpresa —Sirius se encogió de hombros—. Pero estuvimos intercambiando algunas cartas. Y él dijo que te tenía algo preparado, aunque se supone que yo no debía decírtelo. Actúa sorprendido.
Harry rodó los ojos.
Sin embargo, sí iba a sorprenderse.
La víspera de navidad Harry despertó con unos labios subiendo y bajando por su cuello, un aliento cálido en las clavículas y un dulce beso en su nuez de Adán.
Tom estaba allí y aunque lucía como Cylean era terriblemente caliente. Estaba sentado sobre su regazo, pero apenas sentía su peso. Y allí, luciendo como Cylean y a una hora de la madrugada terriblemente temprana, Tom se encargó de devolverle el favor a Harry con lengua ávida, labios apremiantes y una boca húmeda.
Cuando Harry acabó —con los dedos enredados en la desordenada cabellera de Cylean y murmurando incoherencias— ya las primeras luces del alba brillaban y Harry se sentía terriblemente mareado y terriblemente cansado. El placer había sido algo esquivo para él durante meses, algo que aprendió a volver a disfrutar en brazos de Tom. El quererlo para sí era tan natural y necesario, casi como respirar.
—Hoy es día de ir a comprar los regalos —sugirió Tom en su oído, con una voz desesperadamente sensual—. Aunque yo te he dado el tuyo por adelantado.
—Exijo un regalo igual mañana —espetó Harry, recuperando el aliento. Tom rió, salpicando su cuello de calor y volviendo mucho más interesante la mañana. Pero Tom se apartó de él y se estiró como un gato.
El día se volvió muy interesante.
Fueron al Callejón Diagón a comprar regalos para todos. Cylean se mostraba atento y considerado, mientras que Harry sabía que Tom moría por empalarlo contra una pared. Harry sabía que todo su nerviosismo y su temor había quedado atrás; tal vez no del todo, claro, siempre existiría el temor, el rechazo, el odio a sí mismo, y todo ello se iba borrando con los besos que Tom le iba dejando cada vez que creían que nadie les miraba.
Pero eran Harry Potter y Cylean Rousseau (seguidos de cerca por Remus Lupin y Nymphadora Tonks) y, claro, todos les miraban la mayor parte del tiempo.
Harry compró hasta que tuvo que volver a sacar dinero de Gringotts. Compró libros para él y Hermione, libros para Cylean-Tom, libros para Draco (pensaba hacerle algún obsequio, como para comenzar su amistad con un buen paso), libros para Remus, un collar encantado anti-torpeza para Tonks, túnicas nuevas para Sirius junto con obsequios de perro, el nuevo álbum de Las Brujas de Macbeth para Ginny, dulces casi ilimitados para Ron, una Lisaria que debía ser entregada en Hogwarts para Neville, unos pendientes de sistemas solares para Luna… compró como nunca antes había comprado. Incluso compró algunas cosas para Cho Chang y Angelina Johnson, a las cuales agregó una nota y envió vía lechuza en ese mismo instante.
Cylean se perdió por los callejones unos largos minutos hasta que los encontró de nuevo, con más y más bolsas de regalos para todos.
No eran los únicos que hacían las compras de navidad a último minuto. Tonks tuvo que saludar a varios brujos y brujas que la conocían. Cuando finalmente llegaron a Grimmauld Place —cargados de bolsas— Molly Weasley ya estaba allí haciendo la cena de navidad.
—¡Remus!¡Tonks! —se detuvo un instante al verlo y jadeó, emocionada—. ¡Harry!
Harry dejó sus bolsas y Sirius, en forma de perro, llegó corriendo para lamerle la cara de arriba abajo y olfatear en sus compras.
—¡Sirius! —regañaron Molly y Harry a la vez. El animago se apartó, agachando la cabeza, con la cola entre las piernas. Harry le acarició detrás de la cabeza.
—Tranquilo, Sirius. Ya podremos salir a jugar. Lo prometo.
—En realidad, Harry —Harry se sobresaltó. Kingsley Shackelbot estaba allí, solemne como siempre—, Sirius podría salir en cualquier momento. Simplemente hemos considerado que hasta el día veintiséis no se presente al ojo público.
Harry alzó una ceja.
—¿Qué sucederá el día veintiséis?
—El juicio de Sirius Black —dijo Kingsley—. Allí será interrogado y le darán Veritaserum. Cuando confiese que no hizo nada de lo que creen que hizo, simplemente lo declararán libre.
—Y, probablemente —Sirius sonreía— me darán una gran suma en metálico, por compensación de estar años en Azkabán que no me correspondían. Aunque nunca había sucedido, es lo que dice Fudge en el último artículo de Skeeter.
—Me alegro por ti, Sirius —dijo Cylean, quitándose la bufanda azul del cuello y atrapando a Harry con ella, acercándolo a él—. Ahora, ¿crees que tu ahijado y yo podremos tener unas palabras a solas?
—Me sorprende el cambio —dijo Tonks, cuando ambos se desaparecieron por las escaleras—. Cylean pasó a ser una persona totalmente diferente. ¿No lo veis? Tiene más… brillo, diría.
—Es más feliz —corroboró Remus. Ambos enamorados se miraron y sonrieron. Sirius rodó los ojos y bufó.
—¿Sabéis lo que haré? —declaró Sirius—. Tan pronto salga libre de esta pocilga, ¡me conseguiré una novia que me mime!
Remus se carcajeó. Tonks rió en voz baja.
Tan pronto estuvieron en la habitación que Cylean ocuparía el hombre comenzó con sus encantamientos de privacidad y seguridad. Harry le miró con paciencia. Fuera del colegio, aún, no podía hacer magia.
—¿Qué sucede, Tom? —preguntó, aún en voz baja. Tom, adoptando la forma de él mismo, le sonrió.
—He estado pensando en tu plan. Y tiene una pequeñísima falla.
Harry cazó al vuelo a qué se refería Tom.
—¿Cuál?
—No puedes hacer magia fuera del colegio, por lo que tu presentación ante mis Mortífagos es, por ahora, limitada. Fuera de ello, lo he considerado y te he conseguido algo que te gustará.
Le alcanzó una caja de regalo a Harry. Harry la abrió sin dudarlo ni un segundo y tocó, maravillado, la máscara que había allí. Era ovalada y completamente blanca, esculpiendo un rostro de facciones cinceladas y realistas, con los ojos completamente negros y los labios con una mueca de malicia permanente. Estaba hecha de algún tipo de material duro e inflexible, y cuando Harry se la probó y corrió a espejo que Tom acababa de conjurar, lucía aterradora.
Si no fuera por el maldito cabello.
—Creo que puedo encargarme de tu cabello —Tom caminó hasta el espejo también, detrás suyo. Harry le vio, y se dio cuenta de que los ojos negros no se movían. Estaban fijos hacia el frente, y por más que mirase a cualquier sitio no se movían. El rostro tampoco cambiaba. Era divinamente tétrica.
Harry se quitó la máscara y observó a Tom con curiosidad.
—¿Y cómo me llamaré?
—¿Qué? ¿Acaso debo ser yo quien cree tu nueva identidad? —bufó Tom. Harry rió.
—Sí, obviamente. Eres tan bueno creando nombres.
Tom rodó los ojos.
—No te sale hacerte el gracioso, mi Érebo.
—¿Érebo? —Harry enarcó una ceja. El nombre no era desagradable, y mencionarlo le daba un gusto extraño en la lengua. Tom le explicó.
—Érebos, en la mitología griega, era el dios de la de la oscuridad. Era la noche y la sombra detrás de una persona, el eclipse de luna y de sol, el susurro de los pájaros carroñeros, el padre de Caronte, el dueño de un poder que involucraba las sombras y el dolor ajeno. Se beneficiaba de la magia oscura porque él era la magia oscura.
—No soy oscuro —le reprochó Harry—, pero molará que todos crean que sí.
—Así que, mi Érebo, ¿listo para verte cara a cara con mis Mortífagos?
—¿Qué? —Harry alzó ambas cejas—. ¿Ahora?
—No —Tom sonrió de lado—. El día veintiséis. El mismo día que a Sirius le están enjuiciando.
—¡Debo estar con Sirius! —protestó Harry. Tom negó.
—No. Alegaremos que estabas demasiado extasiado y te saqué del Ministerio. De allí iremos a la Mansión Malfoy, y no me mires así Harry allí se hacen todas las reuniones, y te presentaré. Érebo, mi aliado. Érebo, mi segunda voz. Érebo, mi Érebo. Mío.
Harry, interiormente, sintió una calidez que no supo expresar. Exteriormente frunció el ceño.
—Debo estar con Sirius.
La mirada gélida que Tom le dirigió acalló todas sus protestas.
—Debes y tienes que estar conmigo.
Harry suspiró. Aquel tono no tenía réplica.
La cena de navidad fue maravillosa. Pavo relleno y pollo asado, jamón al horno, pilas y pilas de patatas fritas, ensaladas de las más variadas. Para acompañar a todos allí estaban Andrómeda y Ted Tonks, y lejos de ellos junto a Remus, Nymphadora. En medio de todo estaba Mundungus Fletcher, los gemelos Weasley fastidiando a Ron, Ginny hablando con Tonks madre e hija al mismo tiempo, y claro, Sirius junto a Harry y Cylean.
Comieron hasta hartarse y fueron a dormir luego de la noche larga.
De madrugada Tom se introdujo en la habitación de Harry y en su cama. No le provocó, sólo lo envolvió con sus brazos. Harry se acurrucó allí, oyendo los rápidos latidos del corazón del hombre, y la noche pasó como un suspiro.
Harry despertó solo, pero tarde. Supo que era tarde en cuanto abrió los ojos y sintió sabor amargo en el paladar. Se encargó primero de sus dientes y luego fue a la sala para darse cuenta de que sólo estaban allí Remus y Sirius, hablando entre dientes, en voz muy baja. Ambos lucían preocupados, y Sirius tenía una expresión de clara duda en el rostro.
—Yo no creo que él… —decía Remus, pero Sirius vio a Harry y su expresión cambió. Sonrió ampliamente y Remus también lo hizo, luego de unos segundos.
—¡Cachorro! —Harry fue a abrazar a Sirius, sintiéndose curioso de lo que habían estado hablando—. Feliz navidad. ¿Cómo estás? ¿Ya quieres abrir los regalos?
—Me gustaría desayunar antes —pidió Harry. Sabía que a Sirius le emocionaban los regalos, y hacerlo esperar era gratificante.
Sirius hizo un puchero, pero no protestó mientras iban camino a la cocina. Remus se encargó de preparar un desayuno decente —a pesar de que Harry hubiera estado satisfecho de todas formas si hubieran desayunado las sobras de la noche anterior, en especial el jamón glaseado que había estado delicioso— y luego de desayunar fueron hacia el árbol decorado, bajo el cual se encontraban pilas y pilas de regalos.
—¡Buenos días! —saludó Cylean, adentrándose en la cocina con una bata azul brillante—. ¡Regalos!
—Desayuna primero —regañó Harry. Cylean le fulminó con la mirada y fue hasta la pila de regalos en busca de alguno que dijera "Cylean Rousseau". Había varios. Cylean cazó uno de la pila, envuelto en papel claro y brillante.
—¡Es de la señorita Granger! —chilló, y lo abrió, encontrándose con un libro y una pequeña carta. Harry rodó los ojos mientras le daba a Sirius los juguetes para perro que había comprado para él (Sirius se transformó en Canuto para mordisquear un juguete de goma con forma de hueso que hacía un chillido extraño y que, luego de unas mordidas, huyó rodando de la boca del animago) y buscó sus propios regalos.
Hermione le había dado dos libros de magia de la mente. Tanto de Legeremancia como de Oclumancia. Fue abriendo todos los regalos ciertamente emocionado y sus dedos resbalaron sobre un regalo envuelto en papel rojo brillante, que tenía una tarjeta simple que decía "Harry: lo lamento tanto" con una letra que Harry se demoró en reconocer. Cuando finalmente la reconoció, jadeó.
Harry tembló. Sus dedos temblaron. Rompió el papel encontrándose con un álbum de fotos. Pasó las imágenes una por una, sus ojos llenándose de lágrimas. No tenía idea de dónde su tía había escondido esas fotografías, o cómo había conseguido ubicarlo, o cómo demonios había llegado todo hasta allí, pero allí estaba un álbum rosado con letras brillantes que decía "Lily Evans" en la tapa y tenía fotografías de su madre desde que era una bebe hasta el día de su boda. Eran fotografías muggles, y en una página se encontraba la huella del pie de su madre cuando ella era una bebé, junto con un mechón de cabello rojo oscuro.
Sirius se transformó nuevamente en hombre para abrazar a Harry, que lloraba. La niña de las fotografías no se parecía a él, a excepción de los ojos. La misma forma, en mismo color, e incluso las mismas pestañas largas y oscuras, haciendo sombra sobre los pómulos (que en el rostro de su madre eran redondeados, en los suyos altos).
Había una fotografía de su madre con su padre, Sirius, Remus y Peter y una mujer que, por el rostro redondeado y los cabellos rubios, sólo podía ser Alice Longbottom a sus diecisiete años, todos con ropas muggles en el jardín delantero de una bonita casa con porche y grandes ventanas. Era una de las últimas del álbum, y cuando Harry llegó a la última —Lily Evans transformándose en Lily Potter— las lágrimas habían salpicado las hojas.
—Harry —Cylean también se acercó a él, también lo abrazó, también besó su frente con cuidado—. Harry.
—Mi madre. Ella…
—Lo lamento —se disculpó Cylean. Y Harry sabía que lo decía de verdad. "Me vi obligado. Yo…" los pensamientos se introdujeron en su mente y Harry negó.
—Ya. Estoy bien —fingió una sonrisa—. Fue una sorpresa. Eso es todo.
Le alcanzó el álbum a Sirius y fingió desinterés, aunque moría por tenerlo junto a él, abrazarlo contra su pecho.
Siguieron abriendo los regalos y después del regalo de su tía Harry no consiguió conmoverse con ningún otro. Sin embargo le encantó el libro que Cylean le obsequió al igual que los chascos de los gemelos.
Navidad pasó. Y, antes de que Harry pudiera darse cuenta, ya era veintiséis por la madrugada y era el juicio de Sirius a la misma vez que su primera reunión con los Mortífagos y su primera vez en la piel de Érebo.
¡Y ahí acaba el capítulo! ¿Qué os ha parecido? ¿Qué tal? ¿Qué tal con los obsequios, especialmente con el que recibió Harry? Quisiera saber todas vuestras opiniones, vuestras críticas (si hay alguna) y vuestras ideas con el fic. Todo comentario me ayuda a progresar con la historia (por más de que vaya escribiendo mucho más avanzado de lo que voy publicando).
Quisiera aclararos que para escribir los capítulos intento utilizar un lenguaje bastante neutro, aunque no sé si me está saliendo bien. ¿Alguna crítica con respecto a la forma de escribir, al lenguaje que utilizo?
Y, vayamos por un lado más feliz, ¡SOMOS 104 FOLLOWERS! ¡Lo que quiere decir que haré un sorteo con los primeros 100 followers! Antes de viernes enviaré PM a los ganadores con sus lugares. Como ya dije, serán tres ganadores; el primero obtendrá la libertad de decirme su pareja favorita y una trama. El segundo su pareja favorita y un fan art. Y el tercero su pareja favorita y una canción; obviamente del mundo de HP todo. Enviaré los PM y el viernes publicaré a los ganadores y, a su tiempo, iré publicando los premios x3
¡Buenas madrugadas a todos!
