Durante su paso a la dimensión donde nacieron los demonios, exactamente, el mundo de donde provinieron, Wane pudo notar una especie de túnel altamente colorido, la gravedad parecía desdoblarse a la mitad para volver a restaurarse en la siguiente, pero de manera distinta; de igual forma, su cuerpo también comenzaba a cambiar de forma, era increíble que un poni pudiera lograr una sutileza tan grande en sus hechizos, aunque existían grandes desperfectos, si en medio viaje se cerraba alguno de los dos extremos no habría forma de salir del puente que los unían hasta que la otra mitad volviera a abrirse. ¿Significaba ello un bucle de tiempo? Muy probablemente, después de todo, la percepción de su propio cuerpo le informaba de sus cambios, ni bien llegara, se transportaría a Pachapaqariy, donde residía la tumba del último demonio de la pasada generación, no sabía mucho acerca de su ubicación precisa, mucho menos si el peligro allí hubiese pasado por completo, lo cierto era que haya o no secado la lava, hallaría el legendario templo de los dioses de la última cultura dominada por un demonio.
En cierta medida, tenía un miedo irracional a llegar y ver a Supay en su trono vivo y con todo su poder, esa escena era imposible, pero no por ello era una imagen poco agradable, aquel demonio era en suma especial, sus conocimientos acerca de él no eran bastos; en su limitación, si sus conjeturas eran ciertas, dentro del templo existía un tesoro para cualquier demonio y también había oro para futuros saqueadores, para que se llenaran las manos e ignoraran el verdadero tesoro del lugar.
Al terminar el viaje entre dimensión y dimensión, el demonio apareció del otro lado como un poni de pelaje gris y ojos turquesa, sin esperar nada más ni nada menos, se transportó del lugar. Todo demonio conocía el lugar preciso de Pachapaqariy. Con una gran intriga, Wane llegó al lugar receso, justo en medio de toda la inmensa obscuridad de niebla blanca, todavía combinada con humo denso y gris.
Parecía como si en aquel lugar el tiempo hubiera parado por completo, la lava continuaba descendiendo de unos pocos volcanes, conformando así un ambiente poco apto para la vida, pero incluso así, cuando el sentido mágico del demonio comenzó a extender su alcance pudo divisar distintas criaturas de tamaños que variaban desde dos milímetros, hasta los dos metros de tamaño. Insectos adaptados para la vida en un lugar ahora volcánico, mamíferos con grandes patas en comparación a su cuerpo, incluso habían unas cuantas aves. Ciertamente la vida allí había tomado mucho tiempo para surgir y aún se hallaba en una etapa primitiva, la adaptación era todavía insuficiente para soportar la lava… aunque claro, rara era la criatura con una piel semejante a la de un dragón.
El poni lentamente cambió su forma a la de un demonio, sus ojos ocultos dentro de una cabeza de forma simétrica, los músculos eran completamente visibles en ciertas secciones de su rostro, seguidamente este era recubierto por una especie de exoesqueleto; de la misma forma sus alas se extendían en toda su aterradora grandeza para mantenerlo en el aire, sus piernas continuaban teniendo la articulación de las patas posteriores de un poni, con los cambios en tamaño y en lugar de un casco cada uno poseía protuberancias de color verde sobre unos dedos prensiles.
Eventualmente, mientras se transportaba de un lugar a otro dentro de todo el continente halló una gran cantidad de formas de vida, detecto entradas subterráneas al lugar, llenas con el agua de mar, por ello se generaron geiseres en distintas áreas, pues al ser una zona volcánica era muy fácil que el agua en estado gaseoso saliera a toda presión del suelo luego de calentarse; las plantas que crecían allí tenían todas una especie de cubierta vegetal, resistente al calor extremo y casi todas habían desarrollado esporas como semillas, bastaba una pequeña ráfaga de viento para enviarlas por el aire, lo cual desde luego era sorprendente. Finalmente, los animales eran en su mayoría perfectos trepadores, voladores o de gran agilidad.
Apreciando aquella naturaleza, Wane encontró finalmente el templo de Supay, tal cual había anticipado, el terreno sobre el cual se hallaba asentado estaba protegido mágicamente, además al ser construido sobre un relieve, la lava no habría causado severos daños. Desde luego, las escaleras invitaban a pasar a una edificación circular con estatuas a las diversas formas que había adoptado el demonio; primero como Dios, después como guardián y finalmente como una figura pública.
Los pasos del demonio joven lo llevaron hasta el interior, con una extensión que fácilmente superaría a las pirámides humanas, aquel templo tenía una inmensa cantidad de objetos preciosos hechos con piedras preciosas y metales raros, artefactos mecánicos al igual que mágicos, decoración con estatuas de distintos miembros distinguidos de la historia de aquella cultura, habitaciones, exposiciones de arte, cultura, una biblioteca colosal, vestimentas expuestas a algún público en el pasado.
- Al parecer realmente te amaron, el único demonio realmente amado según los cuentos. – Habló con cierta emoción Wane mientras ingresaba dentro de la sala principal por medio de una escalera circular.
A pedido de ellos, incluso había tenido una habitación donde descansar, allí habían unas cuantas armaduras, unos pergaminos y telas que en miles de años no habían envejecido ni un poco. Los animales no se atrevían a ingresar dentro del templo; mas pronta fue la falta de interés de Wane en explorar el lugar, los tesoros de cada habitación seguirían en secreto por un tiempo. Pero el que venía a reclamar no se hallaba en aquel templo.
Tardó un tiempo en captarlo, pero el verdadero templo lleno de los tesoros más grandes estaba justo debajo, muchos metros bajo tierra. Difícil de hallar para cualquier criatura, salvo claro un demonio capaz de percibirlo. No existía forma de ingresar más que transportándose dentro. Sonriendo por el hallazgo, el demonio fue directamente al encuentro con el tesoro de Supay.
En un parpadeo se hallaba en una cámara de inmenso tamaño, era en extremo asombrosa la cantidad de detalles dentro; sobre todo por una serie de sacos esféricos dispersados por el techo y paredes del lugar, mientras descendió con tranquilidad para registrar primero por tierra todo indicio posible de información y de ser posible, conocimientos claves que pudieran servirle contra Sunset Shimmer.
Sunset Shimmer… de pronto recordó de nuevo aquella imagen que despertaba en el una reacción inesperada, indeseada; entonces también rememoró uno de los objetivos principales que tenía para estar en ese mundo, fuera del alcance de su rival. Concentrando una fracción de energía para modificar el estado de su cerebro, Wane no podía dejar de sonreír; ya que finalmente se liberaba de aquel gran mal que lo atosigó durante los últimos días. Sentía parte del cuerpo calloso vibrando, su amígdala reducía de tamaño y sus funciones eran trasladadas a su primer cerebro. Pronto borraría para siempre aquel mal experimento de tratar de entender a los humanos.
Sin previo aviso, una cantidad exorbitante de energía fluyó por todo el complejo, alertando casi de inmediato a Wane, quien por su estado poco preparado para un ataque sorpresa, dejó de alterar su cerebro para comenzar a utilizar su percepción para así hallar a la criatura que estuviera representando un peligro para él o sus intereses más profundos.
En eso, en un lapso de tiempo bastante corto, de pronto se inició una serie de hechizos en cadena, de forma consecutiva, una especie de insecto de gran tamaño resurgía de un arenal, del techo caía una especie de polvo y una cantidad inusual de luz era generada por diversos hongos en una pared cercana. No podía ser… cuando el demonio observó a la figura de Supay formándose a decenas de metros frente a él comenzó a temer que su peor escenario posible imaginado se volvería real, extendió sus alas para esquivar algún ataque inicial, para así ganar tiempo. Estaba a punto de transportarse lo más lejos posible, cuando una voz imponente, profunda y con una expresividad increíble comenzó a hablar. Pronto comprendió la procedencia verdadera de aquella imagen frente a él, reduciendo su tensión escuchó atentamente.
- Tú… ¿Qué estás haciendo tú aquí? – dijo de forma progresiva a medida que las pequeñas partículas de polvo eran iluminadas por las luces de los hongos, estos cambiaban sus colores con cierta regularidad, de forma casi mágica, las partículas de polvo iluminadas generaban una imagen clara de Supay en el aire.
Era el momento perfecto para impresionarse de la capacidad que aquel demonio había tenido en vida, aunque sus recuerdos acerca de éste no eran de los más gratos, aquel miedo irracional pronto fue suprimido para dejar al demonio joven solo con la impresión al ver un invento tan poco frecuente en los demonios, de alguna forma la memoria de Supay estaba localizada por toda la estructura, sin embargo ¿De dónde provenía la energía para mantener el lugar seguro? Y en cierta medida también tenía un asombro indescriptible por la capacidad del demonio muerto de crear una forma de almacenar sus memorias de forma tan sutil como eficiente, aquella imagen era más por mera intimidación que por alguna funcionalidad mayor; pese a ello, el demonio cerró sus alas para bajar al suelo, la imagen de Supay se acercó, su aspecto era similar al que tuvo antes de morir, era imponente y aterrador, incluso Wane debía admitir que enfrentarlo en vida, en ese momento, suponía una derrota segura.
Sin embargo, era tiempo de solucionar más de un problema.
- Un demonio viene a reclamar conocimiento ajeno, viene a apropiarse de algo que no tiene dueño.
- Esas pequeñas formas legales jamás se han escrito ni tenido en cuenta, dime ¿Quién eres? Y ¿Qué es lo que quieres?
Ignorando las palabras de aquella representación memorística que Supay había creado, continuó indagando al respecto del lugar, la información que tanto anhelaba debía estar en algún lado cercano, era de suma urgencia que obtuviera aquello por lo cual estuvo dispuesto a tomar grandes riesgos.
- ¿Acaso no me reconoces? Seguro tienes guardada mi constitución en tu memoria.
La figura se quedó quieta durante una gran cantidad de tiempo, varias criaturas se movían alrededor de las paredes, algunas cuantas ratas de aspecto peculiar rondaban cerca de cilindros de distintos materiales, la información de Supay, sus recuerdos debían estar en algún lado de aquella estructura gigantesca, sin embargo, si algo necesitaba era hablar con él de frente a frente, aun cuando era una mera representación de los recuerdos ordenados de forma lógica por una consciencia ya inexistente.
- Wane… no esperé que estuvieras vivo, mucho menos que llegaras hasta aquí, después de todo, deberías haber fenecido hace mucho tiempo. – Agregaba la conversación grabada con anterioridad.
Si una paradoja tomaba parte de una creación de los demonios, era el hecho de poder guardar sus memorias y hacer con estas una especie de contestador lógico, cualquier pregunta, cualquier comentario que contestaba era una respuesta pensada con anterioridad, cuando todavía existía conciencia, al estar organizados todos los recuerdos podían mantener cierta comunicación entre un sujeto y un identificador de palabras; sin embargo, Wane bien sabía que aquella cosa no podría dañarlo ni siquiera un poco, solamente estaba allí para hablar con él.
- Sorpresa, no lo estoy; ahora necesito que me des todos tus recuerdos. – Ordenaba el demonio con toda la seguridad del mundo, un demonio muerto ya no podía hacer nada, aquella petición era por las buenas, si el recuerdo tenía previsto resistirse todo tendría que hacerse a las malas, algo que no disfrutaba en absoluto, pues significaría la pérdida de una gran cantidad de artefactos, conocimientos y oportunidades.
- Es lamentable, supongo que lo último que deseas es hacer daño a mi templo.
- Desde luego que sí, ¿Me darás tus memorias o no?
- Wane, debes entender bien lo que pasa ahora mismo que has hallado este lugar.
- Descuida, me encargué de que no me siguiera y hasta la encontré, además no hay nada que pueda detenerme para tomar lo que te perteneció.
La imagen de Supay entonces emuló sentarse en una especie de trono que al igual que él fue apareciendo de poco a poco como imagen.
- Tienes razón, no importa mucho lo que este recuerdo pueda decirte, aun así, si es lo poco que puede impedir tus acciones futuras, sigue siendo plausible hacerlo.
- Como quieras. – Se sinceró el demonio mientras comenzaba a pasearse por toda la extensión del templo subterráneo.
- Sunset Shimmer es la demonio que nos librará del más grande mal que amenaza con eliminar nuestra especie.
Con una risa, Wane sonrió ante el sinsentido de las palabras de la representación.
- Nuestra especie es la más grande de todas, no tenemos mal más grande que esa creación tuya, si la elimino no solo me hago un favor a mí, sino que también le hago un favor a toda nuestra especie… por cierto ¿Qué son todos esos sacos? – cuestionó con gran escepticismo el demonio, tratando de percibir bien exactamente cuál era la función de semejantes estructuras que combinaban magia, electricidad, materia orgánica y compuestos bióticos.
- Olvidé que tus conocimientos son bastante limitados… eso que ves allí es una técnica diseñada por mi creador, conserva a cualquier especie en un estado de parálisis metabólica sin quitarles la vida, es algo que compartimos, nos encantan los trofeos raros.
- Entonces, ¿Todo lo que tienes allí son los mejores especímenes de distintas especies?
- Exacto, pero están encerrados no solo dentro del saco, si se los liberara sin el hechizo ni el procedimiento adecuado, sus cuerpos colapsarían en unos cuantos segundos; pero esa no es la única medida de seguridad; ninguno de ellos escapará de su prisión sin que un demonio los libere primero, todos los cuerpos no poseen un cerebro, al menos no funcional, sus cerebros, y su consciencia se halla depositada en los mismos sacos, liberarlos forzando su prisión es matarlos directamente.
Encantador, solo a un demonio como aquel se le podía ocurrir semejantes soluciones prácticas, aún después de muerto había dejado todo un legado de conocimientos, pero la pregunta esencial era ¿Para quién? Cosa que era bastante evidente.
- En ella todo esto sería un desperdicio, ¿Por qué te molestaste en dejarle todo esto a ella y no… a mí? – Cuestionó prontamente de forma reaccionaria y totalmente en contra de una decisión tan absurda de Supay.
- Tratar de explicártelo sería un desperdicio de tiempo similar. – Le respondió el recuerdo, llamando la atención del demonio menor nuevamente, quien dejaba de pasear por el enorme complejo, para observar con detenimiento a la imagen.
- Has tu mejor esfuerzo, ¿Acaso no es tu deseo que yo no interfiera con ella? Dímelo, dímelo todo y puede que considere otros medios para realizar mis fines.
Por un lapso de aproximadamente diez segundos la imagen se detuvo en seco, cual estatua se quedó sin movimiento alguno, hasta que finalmente, su rostro comenzó a suscitar movimientos comprensibles, entendibles como la expresión de ciertas emociones particulares de su especie.
Sonriendo con un sadismo y sus ojos llenos de un resplandor, mientras que su órgano olfativo perforado en tres secciones por las cuales manaba un especie de calor cuando estaba vivo. Esa era la expresión de una emotividad irreconocible para cualquier criatura más que un demonio; significaba una combinación entre ambición, placer y falta de los denominados "escrúpulos".
- Tienes razón, de todas formas mi recuerdo no sirve de nada si no comunica lo que desee comunicar en vida, aunque jamás haya querido que fuera a ti. – Argumento el recuerdo poco antes de iniciar con su breve explicación. – El más grande mal de nosotros no reside en la búsqueda de la perfección, sino en que hemos creído que cualquier camino era justificado para llegar a ella; fuera del hecho de que no se pueda alcanzar en primer lugar; nos comportamos como depredadores de nosotros mismos.
- Eso no es depredar, es la supervivencia de los mejores entre los mejores.
- Puede que así sea, aunque reconocer esa máxima, nos obliga a ingresar en un estado de autodestrucción; mírate, mírame; tu y yo tenemos este estigma perteneciente a nuestra especie; buscamos perfección y cuando creemos hallarla se la imponemos a otra especie, no importa mucho lo que pasa con las otras especies sino con nosotros mismos.
- ¿Me dices que es un problema que aún no hemos visto?
- Sí, este problema es el de consumirnos los unos a los otros, ser incapaces de formar sociedad entre los demonios; desde la sexta generación, nos sentenciamos a no poder desarrollar todas nuestras capacidades. Nos alejamos de nuestros iguales solo para creernos superiores. Es por eso que no podrás entender lo que trato de explicar.
- Ella no es mejor, es una involución, es completamente dependiente de esas muchachas, de todo su contexto, un demonio por naturaleza es independiente y es por eso que posee más poder que cualquier otra criatura.
- Y en el proceso nos llevamos a la extinción; contaba con que estuvieses muerto; pero lamentablemente no es así, de todas formas solo quedan dos demonios en toda la existencia: tú y Sunset Shimmer.
- Esto cada vez me suena más a moral y a la vida en sociedad.
- Solo en sociedad existe una oposición a nosotros, solo en sociedad podemos crecer como individuos. Los demonios cercenamos nuestras capacidades para una búsqueda sin final ni sentido propio, por eso te preguntaré… fuera de esta ocasión ¿Alguna vez platicaste con otro demonio? ¿Examinaste sus ideas, su visión y su búsqueda de la perfección?
- No es necesario, si es inferior, su magia, su especie protegida y cualquiera de sus capacidad también lo serán, al final solo los más perfectos tendrán el poder de toda nuestra especie y en nombre de todos los ideales de los demonios el último regirá, siendo la encarnación de la mayor perfección posible.
- Esa visión es más absurda que cualquiera de mis apuestas realizadas en Sunset Shimmer; en primer lugar, la perfección no se puede alcanzar, en segundo, sostener que al final solo debe existir un demonio es contraproducente, porque si ese demonio perece en manos de una especie o una jugada sucia del demonio final al que confronte; ese será el final de nuestra especie… la lucha por nuestra existencia y nuestro justo derecho a existir es por mucho la mayor muestra de la crueldad de una naturaleza que no nos es indiferente como en los ponis u otras especies, sino que nos es antagónica. El logro mayor de nuestra especie es haber sobrevivido y ser la muestra más grande de libertad, de perfección y voluntad por la vida.
Las palabras de Supay pronto tuvieron una recepción distinta en el joven demonio, quien comenzaba a sentarse en una roca, la información, pese a estar encriptado en referencia a hechos y un principio abstracto era casi irrebatible, existir era de por sí el mayor regalo después de darse cuenta de que estaban en el mundo y que lo podían dominar como se les viniera la gana.
- Entonces dime ¿Por qué la hibridaste con una especie tan inferior como los ponis? – Expresó con cierta confusión entre sus pensamientos.
- Los ponis son la sociedad que jamás podremos llegar a ser; pero antes de explicarte el resto, será mejor aclararte una cuestión importante primero: Sunset Shimmer es mi mayor apuesta, en ella deposité mi núcleo, al menos el estable. – Supay comenzó a reír a causa de la gran ironía que suponía ese hecho. - pero es una apuesta porque sabía bien qué debía enfrentar, pero no sabía cómo ni qué pasaría al hacerlo, ni siquiera tenía idea de cómo sería el resultado. Al criarse ella en una cultura que podía denominar como propia adquirió algo que nosotros jamás podríamos haber adquirido: vida en sociedad, reglas, principios morales. Su cerebro también hibridado ayuda a que su visión del mundo cambie. Sin embargo, su hibridación no solo es genética, sino también de pensamiento.
Solo puedo estar seguro de que ella no verá el mundo ni como un demonio, ni como una poni.
Aquella forma de atrevimiento, de ir en contra de todos los mandatos de la especie demoniaca, de toda la sucesión hacia la perfección era un error craso; Sin embargo, Wane comenzó a tener cierta sospecha de lo que Supay estaba hablando, en realidad, ver el mundo como algo distinto a un demonio significaba, muy probablemente, adquirir nociones de vida en sociedad, de moral, aprecio a la vida de otras especies (De una forma distinta a la demoniaca desde luego), incluso aquellas emociones primitivas. Sin ingresar en planes de destrucción de todo lo dado, Supay había hallado una forma de salir del problema planteado por él sin recurrir a cambios drásticos, sino más bien determinados por el azar, por variables tan numerosas que ni siquiera él podía anticipar.
- En ese caso, por el mero hecho de haber pasado ya por una infancia, un desarrollo en Equestria y ahora en Canterlot High ella está jugando la apuesta, es cambio, pero sin dirección exacta. ¿Te das cuenta de tu error cierto?
- Error es aceptar nuestra condena y la realidad tal cual, es increíble que nosotros no difiramos en eso de las distintas especies que consideramos como inferiores.
- Déjame ver, si yo te dijera padre y te preguntara por qué me detestaste, desechándome como un producto erróneo a la suerte dentro de una sociedad en guerra, seguidamente, así como los humanos o las ponis me arrodillara, llorando, clamando por una respuesta, sintiendo esas emociones, viéndote como un padre fraternal o sintiendo ese lazo que ellos poseen con sus progenitores ¿Acaso no llegaría a lo mismo?
- Eres inferior porque representas a los demonios del pasado, fuiste engendrado con mi misma maldición, con la maldición de toda nuestra especie; si hicieras todo eso, no te liberarías, no puedes liberarte de la voluntad del poder, de esta forma de ver el mundo; Sunset Shimmer está libre de todo ese mal, de esa voluntad autodestructiva, al menos eso espero. Por tu parte, tú eres un error a todas luces, eres parte de los demonios del pasado, pero no posees su nivel de perfección, porque tienes un núcleo inestable gracias a mi creador, te di mi parte más disfuncional cuando la especie que dominaba y la que resguardaba dicho núcleo pereció.
Desde están perspectiva ambos sabemos cuál será el final de todo esto, tu núcleo tarde o temprano fallará, desaparecerás y hasta allí llega todo esto.
Las palabras de Supay eran tan ciertas, que despertaban la furia de Wane, eran palabras que cualquier otra especie interpretaría como crueles, faltos de cualquier sentimiento, ruines. Pero contenían una cantidad de verdad que Wane debía aceptar y lo hacía, era cierto, su núcleo tarde o temprano terminaría destruyéndolo, esa era otra de las causas por las cuales necesitaba robarle el suyo a Sunset Shimmer, esa era la cura para un final que no deseaba bajo ninguna circunstancia.
- Eso crees tú, ambos sabemos que ella perecerá ante mí, sus capacidades están llenas de una contradicción en su conciencia, en su voluntad y en su racionalidad. Pronto tu sueño se reducirá a cenizas.
- El conocimiento de este lugar es todo tuyo, solo recuerda mis palabras si es que llega el momento en el cual debas decidir por su existencia y su final; piensa bien todo esto, no tardarás en llegar a una conclusión similar a la mía. – Afirmaba la imagen poco antes de desaparecer de la vista de cualquiera.
El demonio se limitó a sonreír con tods su boca, mostrando sus aterradores y feroces dientes dentro de esta y sus músculos descubiertos.
- No puedo esperar ver cómo falla tu apuesta cuando haya terminado con ella… padre. – Afirmó de forma irónica a lo hablado durante los últimos minutos.
Así pues Wane veía frente a él la oportunidad por la cual finalmente vería cumplidos sus objetivos más anhelados, entre ellos la destrucción de una aberración a la cual no podía entender del todo, el acceso a convertirse en el último demonio de todos, por lo tanto en el más perfecto de todos ellos.
No pasó mucho tiempo para que el demonio comenzara a admitir una gran cantidad de energía por toda la extensión del complejo, en segundos podía absorber toda la información depositada en piedras, rocas, criaturas, energía almacenada en distintos puntos, no necesitaba de tinta y papel, de códigos binarios y circuitos lógicos; todo lo que necesitaba era un poco de aquella energía para aprehender los recuerdos, conocimientos e información de su creador, su cerebro desde luego sufría cambios en la memoria; el conocimiento era poder y él tenía todo el disponible para un demonio, al menos todo lo reunido por Supay antes de morir.
Sunset Shimmer vería su final pronto. Pensaba para sí el demonio mientras la energía liberada por este pasaba a formar parte de una cognición superior a la de casi cualquier especie en los diferentes universos; sus ojos apreciaban con placer hasta el último centímetro de toda la estructura, manteniendo un énfasis superior en los sacos llenos de materia grisácea suspendidos sobre la tierra, tomar la estructura genética de todas esas criaturas sería una adición colosal a sus conocimientos previos.
Dentro de su mente solo existía la búsqueda de la perfección, consecuentemente, el deseo inconmensurable de poder era a consecuencia de la primera, posteriormente, para obtener poder cualquier método, cualquier acción para realizarlo era correcta, justa, racional y libre de todo mal posible, aunque bastante entendía del daño a otra criatura de su especie, una demonio, algo único en millones de años sería eliminada pronto; ello no le causaba la menor de las preocupaciones o remordimientos; es más, pensar en cómo lo haría era su preocupación principal, aunque claro, primero debía ocuparse de un problema mucho mayor primero.
Finalmente, después de ansiarlo tanto, después de batallar contiendas continuas con una función inferior, por fin regresaría al punto en el Cuale era el completo dominante de sí mismo, al fin regresaría a la verdadera libertad.
- Aquello que hace superior a Sunset Shimmer a ti, es el hecho de poder sentir amor; el hecho de tener empatía por otras criaturas, consecuentemente, de poder asimilar algo externo de forma diferente a la razón, el principio de lucha por la vida no es nada si no se tiene deseo a vivir, si no nos aferramos a esta con todas nuestras fuerzas y no podemos hacer esto sin sentir miedo, amor, así como tampoco sería razonable hacerlo sin argumentos, juicios, ideales… estas características son complementarias y parecen ser las que dan lugar a cierta supervivencia en la especie.
Entonces Wane comenzó a analizar las palabras de Supay, su creador de alguna forma tenía razón. Qué era la perfección sin una duración en el tiempo, pero aún si esta era efímera, era perfecta, todavía valía la pena buscar la perfección, pese a que supusiera la completa eliminación de la especie, aún si después de liquidarla su núcleo terminara ingresando en una contradicción que posteriormente lo liquidara, la perfección se alcanzaría y su finalidad estaría completa. Su vida tenía sentido en la medida en que trataba de hallar la perfección, la pobre defensa hecha por Supay caía entonces por su propio peso.
- No sé qué deseabas hacer con ella exactamente, pero nada es más valioso que la perfección.
- La perfección en la naturaleza, en todos mis años de investigación y búsqueda, se halla en encontrar la forma de perpetuar la vida, si no en una sola criatura, al menos en los descendientes, la perfección tiene esto como criterio de dirección, al menos la aproximación a esta; este es el campo que olvidamos en nuestra breve historia. Wane, es esta la razón de tu inferioridad, quieras o no, estás destinado a perecer en manos del tiempo, del azar o de tus propios errores. Si logras vencer a Sunset Shimmer, no solo te habrás condenado a ti mismo, sino también a toda nuestra especie, serás el verdugo de todos los demonios.
- Si ese es el gran bien del que me hablas, si esa es la finalidad, una mera supervivencia, entonces estás perdido, te has apartado de los principios esenciales de todo demonio, eres inferior.
- Entra en razón por un solo segundo; repites todas las máximas como si estas fueran verdaderas, como si no aceptaras que tienes la capacidad de librarte de los mandamientos de los demonios pasados a ti, solo te pido pensarlo por un instante.
Haciendo caso a las palabras de Supay, con la intención de rebatir toda su argumentación, él demonio vivo de entre los dos, recordó esa sensación, esa emoción; pero desde un punto de vista más amplio, sin tomar en cuenta los supuestos prejuicios que tenía, halló cierta comprobación, si el amor en el fondo tenía una raíz en un instinto de auto conservación, en cierta forma, tenía la finalidad de perpetuar la especie. Mas existía un pequeño problema, no valía la pena hallar descendientes en el mundo si estos no la mejoraban, si estos eran la mediocridad personificada, un atrofiado del ideal de los demonios y que de paso, había sido impuesto por ellos mismos, un ideal alcanzado en su libertad.
- Y dónde está mi libertad. Dónde queda mi capacidad de dictaminar para mí cualquier acción.
- Eso no existe Wane, la libertad es un sueño, una ilusión que seguimos ciegamente, en nombre de esta nos encadenamos a la perfección, creamos un prejuicio equiparable a la de los demonios primigenios antes de nuestra primera generación. Repetimos el mismo guion con distintos personajes.
- Renunciar a la libertad es igual a despreciar la razón, es olvidar el sacrificio de nuestra especie para superar a nuestro mundo y dominarlo a nuestro parecer.
- No es renunciar, es hallarla bajo a una nueva óptica, una no autodestructiva, es llevarla más allá de uno mismo. Pero es un paso que ni yo ni tú podemos dar porque nuestra razón está configurada para no creer en algo que no sea nuestro camino, podemos vislumbrar una salida, pero estamos condenados a no dejar nuestras cadenas. Ten en cuenta que ella no solo es una salvadora, es también una libertadora, al liberarse ella liberará a toda nuestra especie. – Afirmaba la imagen poco antes de desaparecer en el inmenso espacio que le correspondía.
¿Libertad? Wane todavía no comprendía bien a qué se refería Supay, sin embargo, aquella corta conversación tenía implicaciones profundas que jamás habría pensado antes; aunque no podía ser convencido de una teoría tan absurda, la perfección era el bien superior, aquello que debía ser perseguido por todos los demonios, pronto; pronto, pronto llegaría el momento.
Recostándose sobre el piso de piedras preciosas en la habitación del templo superior, Wane se acostó para realizar una acción rara e innecesaria en un demonio: dormir.
Bien, todo un capítulo dedicado a Gloom Wane, nadie se la vio venir… bueno, generalmente no me gusta usar OC a no ser que sean estrictamente necesarios y esa es la razón de la creación de Supay, Ocllo y el buen Wane, aunque claro, todavía falta la parte más… emocionante, anormal y paradójica del fic... bueno, ya llegará. Nos leemos pronto.
