¡Hola! El desfile se acerca a Orgullo y... ¿pokémons?, así que no os quiero entretener mucho. Voy a estar de viaje unas tres semanas, así que no podré subir más actualizaciones a partir del martes. Me gustaría subir al menos un capítulo más antes de irme, quizá dos (o más, si consigo el apoyo suficiente).
Con todo, ya sabéis que ni pokémon ni nada relacionado con la obra de Jane Austen me pertenecen.
El trayecto en tren es corto, pero de vez en cuando me gusta estar sola. Lo más sola que una puede estar teniendo en cuenta que tiene a un Piplup que la sigue a todas partes. Literalmente. Piplup se ha dormido en mi regazo y pese a que no quiero despertarle, sé que vamos a parar en Hearthrome muy pronto. Le muevo suavemente, pero no reacciona.
—Piplup—le digo, empujándole un poco.
Él emite un sonidito pero vuelve a dormir. Cojo mis auriculares y se los acerco a él, mientras pongo el volumen a tope…
—¡Pip!–salta Piplup. Me mira, molesto.
—Lo siento—me río—, pero vamos a llegar ya.
Casi por arte de magia, anuncian que acabamos de llegar a Hearthrome. Cojo las maletas y Piplup vuelve a su pokéball, y salgo del vagón.
—¡Deedee!–es lo primero que oigo. Me giro, y cómo no, ahí está Kenny. Kenny, con su sonrisa demasiado grande y su traje demasiado llamativo.
—Kenny–le saludo, buscando a mi amiga con la mirada— ¿y Zoey?
—Está fuera—dice, y antes de que me diga algo más yo ya he salido de la estación.
—¡Dawn!—me recibe Zoey, dándome un abrazo.
—¡Zoey!—le respondo.
—Hace demasiado tiempo desde que no nos vemos, así que me tienes que poner al día con todo.
Asiento y empiezo a contarle todo lo que se ha perdido de la historia de mi vida de camino al apartamento. Cuando abre la puerta, no puedo evitar pensar que ahora este sitio me queda pequeño. Acostumbrada al hotel Pemberley, a los desayunos de bufé y a la piscina privada; esto no es tan genial como recordaba. Sacudo la cabeza para librarme de ese pensamiento. No soy una snob, nunca lo he sido ni lo seré. Y si antes me encantaba este sitio, ahora también.
—Esta vez te dejo la cama grande—dice Zoey—. No vayas a perder porque no hayas dormido bien.
Me río y me enseña la habitación. Entonces recuerdo algo mejor que mi habitación en el hotel: la decoración. Allí era todo mucho más uniforme y elegante, pero esto… Esto dice Zoey por todos lados. Cada rincón está adornado a su gusto. Sonrío.
—Gracias, Zoey–le digo.
Los muebles y el ambiente en general me hacen recordar mi habitación en casa. Mamá dijo que la iba a redecorar y hacer no sé qué en ella, pero no la he llamado desde hace semanas. Tampoco me he puesto en contacto con May, y mucho menos con Leaf. El recuerdo de mi hermana casi me duele. Leaf. No debí haberla dejado irse. Debería haberla parado. Haberla llamado. Pero ahora no me cogerá. Suspiro.
—Vamos, Piplup—le digo—. Fantina nos espera.
Cuando me ofreció la oportunidad de participar en el desfile, Fantina dejó muy claro que quería que la visitara en mi estancia en Hearthrome. Y Fantina no toma un no como respuesta. A estas horas estará en el gimnasio, así que me despido de Zoey y me dirijo hacia allí.
Me sorprendo pensando que Hearthrome y Veilstone no son tan diferentes en realidad. Quizá Hearthrome sea una ciudad más cultural que Veilstone, pero las dos son muy metropólitas. El terreno asfaltado, los edificios altos… Y una líder de gimnasio característica. Maylene y Fantina son muy diferentes, pero a la vez, bastante parecidas. Enérgicas a su manera y dispuestas a darlo todo.
Entro al gimnasio y todo es tal y como recordaba. Morado.
—¡Dawnie!—me saluda la líder, girando sobre sí misma—¡Qué alegría que hayas llegado!
—Hola, Fantina.
Esta mujer siempre me hace sentirme pequeña. Ella es tan brillante que no necesitaría focos.
—Y bien, ¿qué tal en Veilstone? Sé que no es tan bonita como Hearthrome, pero creo que mi sobrino está haciendo un gran trabajo con su hotel, ¿no crees?
—El Pemberley es genial—admito.
—Sí, Paul sabe cómo administrar una empresa… Lástima que no tenga ni idea de mujeres. Con todas las que llaman a su puerta… Casi literalmente, cielo. De verdad.
No sé muy bien cómo responder a eso, así que intento sonreír y asentir. La táctica infalible.
—¡Y mi pobre Úrsula, con lo buena pareja que haría con él!
—Permíteme discrepar, Fantina, pero no creo…
—¡Están hechos el uno para el otro!—continúa—Y Úrsula realmente siente algo por él.
¿En serio? ¿A Úrsula le gusta Paul? Un escalofrío recorre mi cuerpo solamente de pensarlo.
—¿Qué decías, cielo?—dice Fantina, pero yo me encojo de hombros.
—¿Vas a venir al desfile?—pregunto finalmente.
—Por supuesto, no me lo perdería por nada del mundo. Te hubiera ayudado a ser modelo, pero Paul me dijo que no era necesario. Además así tendré mi asiento VIP en primera fila.
Sonrío y asiento. Otra vez.
—Este Paul… Si es que en el fondo es un buen chico. Es muy terco y no le gusta mostrar su afecto, sí, pero me emociona cómo ayuda a los demás…
Carraspeo. Paul me ha ayudado varias veces, pero tampoco le veo muy servicial con todo el mundo. Menos con los pokémon.
—¿Algún problema, Dawnie? No te vayas a poner enferma antes de tu gran noche.
—Estoy bien—digo inmediatamente—, perfectamente, en realidad.
—¿Era por Paul?—pregunta entonces.
La miro. Su mirada nunca me ha parecido tan sincera.
—Simplemente no creo que sea tan servicial como dices… Es un poco especial.
—¡Lo es!—se ríe, y vuelve a ser la de siempre—, pero él ha cambiado. Ha madurado mucho desde que vino a Sinnoh. Desde lo de…
—Lo de Gary—termino la frase, comprendiendo—. ¿Cuántos años tenía entonces?
—Creo que le quedaba uno para empezar su aventura pokémon. Estaba muy frustrado porque la hiciera aquí en vez de en Kanto. ¡Pero ha resurgido de sus cenizas como un ave fénix!
La última frase la grita tan alto que temo que ahuyente a todos los pokémon salvajes de los alrededores.
—Debería irme, se hace tarde—digo, intentando salir de allí lo antes posible. Fantina me acompaña hasta la salida y se despide de mí.
Nunca lo hubiera pensado, pero he podido mantener una conversación medianamente normal con ella. Me pregunto si será así a menudo, si su extravagancia será simplemente una fachada, si Kenny la valora por lo que ve detrás de esa máscara. Y así, siento que mi propia máscara también se va rompiendo.
El día del desfile llega más pronto de lo que esperaba. Me despierto tarde, porque no quiero pasar horas de más estresada por lo que pueda ocurrir. Mi mente no para de ponerse en el peor escenario posible: ¿Y si todo arde en llamas? ¿Y si mis vestidos acaban hechos trizas por un pokémon? ¿O por Úrsula?
Intento calmarme con el desayuno, mientras me repito mi frase célebre: No hay nada de qué preocuparse. Me visto con lo primero que encuentro en el armario tras darme una ducha, y dejo que el pelo húmedo me caiga por los hombros.
—Buenos días, estrella—dice Zoey, guiñándome un ojo.
—¿Tú no ibas a desayunar con Kenny?—pregunto, con un bostezo. Ayer me dijo que no la esperase.
—Y lo he hecho, dormilona. Son casi las doce del mediodía.
—¡Y el desfile es a las ocho de la tarde! Eso es tiempo suficiente para tener un infarto.
—No seas dramática—me dice, mientras me abraza—. Tus diseños son geniales, y tus modelos, aún más.
—Pero…—empiezo, aunque no llego a acabar la frase porque ella me interrumpe.
—No hay peros. Si has convencido al hombre de hielo para que modele en una pasarela, ¿cómo no vas a ganar esto?
—¿El hombre de hielo?—pregunto, confundida.
—Paul Shinji. ¿Sigues dormida?
—Paul tampoco es…
—¿Ahora Paul no es de hielo? Pensaba que decías que era como una estatua helada.
—Pues…—me quedo pensativa un momento. Era frío, sí, pero de hielo…— No. No sé.
Zoey's pov
¿Me echabais de menos? Lo sé. Pero ahora que Dawn vuelve a estar conmigo vuelve la diversión. ¡Vuelve Zoey!
¿Soy la única que piensa que Dawn está coladita por Paul? ¡Si hasta le defiende! Menudo cambio que ha pegado. Supongo que no os importa que os retenga conmigo un poco, de todas formas, lo único que va a hacer mi amiga es estresarse mientras prepara todo para su gran noche. Cuando las dos concursábamos, era todo mucho más sencillo. Sabía qué decirle exactamente, podía aconsejarla. En esto está prácticamente sola. Creo que por eso me enorgullece tanto su trabajo.
Y cuando me pidió que fuera su modelo de pasarela… A mí la moda no me interesa. De verdad. Creo que soy peor que un daltónico combinando telas y colores. Dawn siempre me ha ayudado con mis trajes para eventos y ceremonias. Pero verla tan ilusionada con este proyecto, que es su proyecto y de nadie más…
¿Quién podría decir que no? Desde luego, Paul no. Hubiera pagado por ver su cara. Pero cuando Dawn pone ojitos… No hay nada que uno pueda hacer para salvarse. Y menos aún el pobre hombre acorralado, entre la espada y la pared. Aunque en este caso creo que no le importaría tener esa espada al cuello… No sé si me entendéis.
Pero os vuelvo a dejar con el show de Dawn, que ya me voy por las ramas.
Dawn's pov
La alfombra morada (en honor a Fantina, obviamente) es en media hora y aún no tengo mi peinado listo.
—¡Date prisa!—grita Zoey desde el coche. El coche de Kenny es negro y con las ventanas tintadas. Lo más parecido a una limusina que podamos encontrar.
—¡Ya voy!—grito también, terminando de ondular mi pelo. Me repaso el pintalabios rosa chicle y me miro. El vestido que llevo es uno de los diseños de los que más orgullosa estoy, pero no tiene cabida en la exposición de hoy. Es de un color gris peltre, con mangas transparentes de encaje.
Salgo y entro en el coche.
–Cuidado con el vestido—dice Zoey–, te lo vas a pisar. Ella lleva un traje simple, porque apenas va a pasar por la alfombra. Cuando llegamos, siento que me mareo. Me duele la tripa.
—Respira—me dice, y eso hago.
—Todo va a salir bien—me digo.
—No hay nada de qué preocuparse—dice Kenny, y le abrazo. Por muy pesado que sea, sabe cómo calmarme. Él se sonroja un poco y Zoey le propina un codazo para que vaya con ella. Respiro y les veo avanzar. Hay tantos flashes que me pregunto si me quedaré ciega.
Doy un paso, y después otro. Mis tacones negros se tambalean un poco al principio, pero yo sigo mirando hacia delante.
—¡Y aquí está la nueva diseñadora de la noche, Dawn Berlitz!—anuncia la presentadora, girando una cámara hacia mí. Saludo con la mano y ella me para en seco.
—Y bien Dawn, te conocimos por los concursos. ¿Cómo has acabado diseñando?
Esa es una buena pregunta. O lo sería, si tuviese clara la respuesta.
—Yo…—empiezo. Esta vez no hay nadie para salvarme— Siempre me ha gustado la moda, y diseñar modelos es algo que he hecho desde que tengo uso de razón. Nunca me dejarán de gustar los concursos pokémon, pero quiero hacer algo mío y para mí. Y si eso además gusta a la gente… ¡No me importaría compartirlo!
Sonrío. ¿Ha quedado tan mal como creo?
—¿Qué vestido llevas hoy, es una de tus creaciones?
—Sí—digo, mirando hacia el suelo—. No es ninguno de los diseños que voy a exhibir ahora, pero es uno de mis favoritos.
—¡Entendemos el porqué!—se ríe–Bueno, última pregunta antes de que entres a coordinar todo—dice, poniendo énfasis en la palabra "coordinar". Supongo que piensa que es gracioso, así que me río suavemente—, ¿qué hay de los rumores acerca de Paul Shinji?
—¿Qué rumores?—pregunto, intentando mantener la sonrisa.
—¡Los que circulan por todas partes! ¿Es oficial? ¿Estáis saliendo?
Se me escapa un "¿qué?".
—No—digo inmediatamente después—, Paul y yo solo somos…
¿Qué somos? ¿Somos amigos? Enemigos ya no. ¿Somos simples conocidos? ¿Somos… algo?
—Somos amigos—digo, y mi voz se junta con la de otra persona. Me giro y veo a Paul justo detrás, con un traje oscuro. Y un blazer.
—Dawn y yo somos amigos, nada más. Creo que la prensa tiene cosas más interesantes que comentar que rumores absurdos como esos, ¿no te parece?
No sé si me lo está preguntando a mí o a ella, pero yo asiento. La presentadora también lo hace, y me deja vía libre para entrar al recinto.
—Gracias—musito.
—Odio a esos periodistas.
—¿Entonces somos amigos?—pregunto, mientras entramos.
—Es lo que tú has dicho.
—Tú también—le recuerdo, mirándole de reojo.
—Amigos—dice, antes de irse.
Amigos es sin duda un término extraño para definir la relación de Dawn y Paul, pero por algún sitio hay que empezar. La verdad es que estos capítulos son mi parte favorita de la historia (aparte del final pero no spoilers), así que espero que los disfrutéis tanto como yo ^^
