Serena azul is back, pero coño si dejan comentarios de varios capítulos no los puedo responder xD es lindo pero advertidos quedan~ Adivinen quien trae mas desgracia~
yurripe takumi: Todo lemon es lindo aparentemente xDDD No pienso responder a esa duda :v descubralo usted solita.
NIGHT: y yo amo que la ames :'3
Kyani95: Existe una intriga que no es mala we xD quien sabe si el tiene esa clase. Puesssssssss no respondere preguntas con respecto al oso xD eso se descubre por su cuenta bbs~ Coño hasta yo aprevecho d eViktor descuidado, Yuri seria tonto de no hacerlo. Lo estaba wn, estaba sonriendo por destras XD Te hamo we :'v
A08: NO HAY EXCUSA :'V ME ASUSTASTE. Abajo, la ciega q no entiende la descripción -_- Seguir la corriente a veces trae alegría .v nadaran, nadaran en el mar mar mar~ okno. Este mudno quien sabe si puede ser asi :v tan ido esta que no le importaria forzar las cosas... tal vez :u Siente que se esta muriendo, no que lo esta haciendo. Es un poco complicado estar en estos momentos... Seung necesita hablar antes de quedar loco wn. El no busca xD solo esta pensando en los peores escenarios. Las cosas de ellos duran menos q las de cualquiera en realidad XDDD Son la mala suerte en persona. Yuuri no se morira de hambre XD Hay q admitir que fue culpa del padrastro part del asunto pueh :v la otra parte es de Seung xD JAJAJAJAJ OTABEK EL RASPUTIN. Nah marica xD Xian no podria matar a nadie.
Estamos Hardcore my friends, muy hardcore
Si quieres llorar, hazlo, todos lo hacemos alguna vez y no estás solo, nadie te culpará por hacerlo, no es fácil aguantar todas aquellas emociones que rompen como olas en tu corazón.
Blindly
—No quiero hacer nada... No tiene sentido asesinarlos a pesar de lo crueles que son, no molestaremos o diremos a alguien sobre ustedes si es lo que preocupa, pero no nos quedaremos, podemos seguir como si ni siquiera nos conociéramos. —su voz pañosa y aire pesado demostraba lo costoso que es para Yuuri hablar, aparte de mantenerse en pie, su mano tiembla.
—La muerte de cualquiera en este mundo que nos rodea tiene un sentido y es demostrar quién es más fuerte, quién merece vivir. —su tranquilidad no es compartida con Xian, que parece tener la intención de explotar en cualquier segundo. —Podrías ser parte de algo muy grande si aceptas venir conmigo. —colocó una mano en la de Yuuri, para que este bajara muy lentamente la espada, para el japonés está claro que Xun no tiene pensado ningún ataque en contra suya.
—Ser olvidado no me importa, solo quiero continuar con quienes quiero, esa es mi única razón de vivir. —sonríe débilmente. —Si al menos uno de ellos vive yo también.
—Un sentido demasiado poético e iluso. —opina ladeando la cabeza con suavidad.
—Lo sé, algunas veces hace falta ver la vida de esa manera, así es más bella a pesar de lo que ocurre. —su débil gesto persiste.
En un veloz movimiento Xun saca su pistola y apunta a su hermana, Xian apunta a Yuuri que no ha bajado su pistola y Otabek, quien se metió en el enredo apunta a Xun en la cabeza. Retienen el aire por la tensión del momento, sin comprender exactamente qué hacer ahora o si hay un cambio de planes. Viktor hace provecho de su ubicación con poca visibilidad para cualquiera y retirarse con un objetivo fijo. La mujer de ojos sedientos de sangre da unos cuantos pasos hacia Yuuri.
—Tú crees... Que me voy a tragar toda esa mierda que acabas de decir... Después de que asesinaras a mi hermana. —su voz delata lo herida y rencorosa que se encuentra al respecto.
—Yo lo hice, lo volvería a hacer si es necesario. — afirmo Otabek con el dedo en el gatillo, preparado para destruir la cabeza del hombre que parece, querer traicionar a su propia sangre. Phichit escucha un pequeño siseo y disimuladamente va en direcciona al llamado.
— ¡ELLA NO DEBÍA MORIR! En cambio, ustedes-
—Disfrutas un espectáculo donde devoran gente, dudo que valgas más que cualquiera de nosotros.
Xian disparo al pecho de Yuuri, creando reacción en cadena, Otabek disparo a Xun que pudo esquivar la bala de milagro y este, disparo a su hermana en la pierna sin resentirlo a juzgar por su aun indiferente rostro. Yuuri había dejado caer la pistola por llevar la mano a donde impacto la bala, vamos que, aunque no los perfore sigue doliendo el impacto. El kazajo vio confuso lo que Xun hizo.
—X-Xun...
—Son incluso más útiles y valederos que tú, antes de salir te advertir que no hicieras nada a ninguno de los dos. —responde indiferente a la duda que tenían los espectadores en mente. —Uste-
El sonido de un motor sin dudas los asusto, arrollando un par de cadáveres y algún que otro hombre al mando de los hermanos, Viktor se deja ver en un Jeep bastante grande característico de las películas de guerra, el pequeñísimo instante que tomo para cambiar de velocidad Yuri se subió y a un bolso, Viktor volvió a acelerar dando un giro cerrado donde Yuuri, Otabek, Xun y Xian se encuentran. No tardo en casi lanzar a Yuuri dentro del auto y subirse.
— ¿Te llevo guapetón? —bromea Phichit en otro Jeep de la misma clase, Seung se sube de inmediato con las cosas que Otabek dejo. Minho sube de un salto y Mila carga a Milenka, aferrándose a la puerta por temor de Phichit al volante.
Para que negar que enloquece frente volante.
—Gracias por el auto. —despide Yuri alzando el dedo corazón con sádica sonrisa mientras se van.
— ¿Los seguimos?
—Quiero que—antes de continuar con la orden un soldado le entrega un celular, grande y de forma rústica. Contesto la llamada entrante y sin decir casi nada, colgó. —No, lleven a mi hermana de regreso para tratar esa herida, yo regresaré en un rato. —entrego el celular y los soldados asintieron.
—No parecen estarnos siguiendo. —comunica Mila viendo atrás.
—Tampoco lo parecía hace unas horas y ya nos ves aquí. —mofo Phichit divertido de la cara de espanto que tenía Seung. Viktor miro a Otabek que estaba entre pensativo y una extraña mezcla de emociones.
— ¿Algo pasa?
—Perdí la moto de ese auto. —Yuri no se aguantó la carcajada, no podía creer que de todo lo que había pasado, Otabek estuviera más pendiente de la dichosa moto. —No es justo ¿Por qué todo lo que puedo conducir explota?
—Esto es China, debe haber muchas clases de moto, en algún momento encontraremos una. —rió nervioso el peli plata, por el retrovisor miro a Yuuri que se sobaba la frente. — ¿Sabes a qué se refería con eso de estrógeno?
—No, ni siquiera recuerdo qué es eso, me duele la cabeza. —responde, recostando la cabeza en el hombro de Yuri. —Al menos no tuvimos que herirlos...
—Que seas tan bondadoso duele en las entrañas, me siento como la criatura más asquerosa del planeta si haces eso. —bufa el rubio con cierta alegría de aquella especie de acercamiento voluntario del japonés, pues pudo perfectamente recostarse del asiento, tenía mucho espacio.
— ¿Por qué? Nosotros no somos malos, matar no es lo que disfrutamos o hagamos siempre. —Viktor y Otabek se miraron por un momento. —No es propio de nosotros...
—Creo que estas empezando a delirar de nuevo, duérmete un rato. —aconsejo Yuri, el pelinegro dio una suave sonrisa y luego cerró los ojos, sin notar la sonrisa satisfecha y victoriosa de Yuri hacia Viktor que lo miro por el retrovisor, odiaba que Yuri tomara provecho de la situación.
Y recordando lo que Yuuri dijo, peor aún.
Condujeron hasta que los autos se quedaron sin gasolina, con la tremenda desgracia de no estar ni cerca o haberse cruzado con una gasolinera, sin embargo, una buena cantidad de kilómetros los separaba de donde se encontraban los hermanos Wang. Caminar de nuevo, aunque molesto, se hizo un tanto relajante por el hecho de que no tenían la duda en la cabeza de si el coreano seguía vivo.
Exceptuando a Yuuri, que no podía evitar pensar en su familia... Que, de estar vivos, no tendría cara para decirles sobre Marie.
—Deben ser las Cuatro de la tarde más o menos, para las seis buscaremos donde descansar. —informa Viktor viendo al cielo, calculando la hora en base a la posición del sol, dado que los relojes no son funcionales.
— ¿Sabemos a dónde vamos ahora? —preguntó Mila alzando una ceja. —El objetivo era ir a Corea, ahora es Japón... Necesitamos un avión o un barco.
—Un barco preferiblemente. —opino Otabek.
—Los barcos me marean...—comenta Yuuri, pálido pero lo suficientemente fuerte como para caminar por su cuenta.
—En un Avión es más rápido, el problema viene en que no tendría suficiente confianza para volar uno. —bufa el peli plata. Yuuri le entrega una liga para el cabello, con la que el hombre se hace una pequeña coleta que apenas se mantiene. —Lo que encontremos primero, si llegamos a la costa bien, si es un aeropuerto... Hallaremos la manera.
—Cuanta seguridad, a este paso moriré más rápido aquí que de haberme quedado en casa. —murmura Seung con cierta acidez. Milenka tomo la mano del coreano, llamando su atención.
—No lo harás, mamá nos cuida cuando es el momento indicado. —asegura sonriendo, de forma que hace apretujar el maltrecho corazón de Seung. —Es un caballero...
— ¿Tu mamá es...?
—Mi mamá es Yuuri, Viktor es el abuelo, Yuri es Papá y tú puedes ser mi hermano. —el coreano mira a Phichit que le asiente sonriente. —Nunca tuve hermano... es raro...
—Es algo lindo...
—Me sorprende que no haya ni un solo Walker por aquí, quizás una horda ya pasó o está por venir. —supone Mila rascándose la cabeza.
—No te quejes y disfruta. —sugiere Otabek en un murmullo. —Es tan silencioso... Tengo unas ganas terribles de dormir un día entero.
—Claro que si semental, es agotador producir tantos posibles niños. —mofa Yuri. —Un detalle muy interesante ¿Algo que contarnos? Beka gran salvador de la humanidad.
—Estoy igual que siempre. —respondió con una vena hinchándose en su sien.
—Y más alto. —interviene Phichit.
—Más corpulento. —acota Yuuri.
—Más grande. —se detuvieron para mirar a Mila. — ¿Que? No me exijan no notar eso, aparte de que soy yo quien lo afeito no lo podemos negar.
—Es simple crecimiento, el hombre no llega a su maduración corporal sino hasta los veintidós más o menos. —Viktor resta importancia al asunto.
— ¿Eso debe explicar que dentro de poco Yuri sea de tu tamaño? O que tú también estas más grande.
Hasta ahora no se habían preocupado por el asunto, lo habían pensado con el mismo razonamiento y es que Yuri y Otabek son más jóvenes, sin embargo, no explica que sea tan evidente de a meses y Viktor no tiene excusa, a sus veintiocho años ya no debería seguir aumentado de estatura o... lo otro. Lo curioso es que Yuuri permanecía casi igual, más delgado por lo obvio y apenas una pronunciación extra en la cintura.
Sin mencionar que se han dejado crecer el cabello a su propio estilo.
—No quiero dar importancia a lo que uno de esos desquiciados nos dijo, es mejor solo... Olvidarlo. —farfulla mosqueado.
...
—Este edificio no me trae confianza ¿No podemos buscar otro? —pregunta Yuuri inquieto, apoyándose de una pared y apretando la zona de su abdomen. —Hay muchos...
—Este solo tiene una entrada y están las ventanas cerradas, es el mejor. —explicó Viktor restando importancia al pedido de Yuuri. —Será solo por una noche, nada malo va a pasar.
—Creo que confiarnos de más es malo, digo... Han pasado cosas malas en menos de unas horas y una noche no es la excepción, últimamente sus... Instintos son más fiables que el pensamiento lógico. —opino Phichit poniendo una mano en al frente de Yuuri. —No tienes fiebre.
—Yo digo que nos quedemos, está clausurado de arriba abajo, del centro y para dentro. —comentó Yuri que regresaba de su inspección. —Con una persona vigilando bastará, además tenemos al perro.
—Se llama Minho. —recordó el tailandés, suponiendo que no recordaba el nombre del animal que está sentado junto a Yuuri.
—Como sea.
— ¿Quiénes vigilan? —interroga Otabek cruzándose de brazos. Viktor deja a un lado el bolso que llevaba, revolviendo un poco su cabello en frustración, pensando el orden y a quienes colocar para vigilar.
—Descansa por hoy, primero estaré yo y el segundo turno lo tomara Seung... Asumo que sabes cómo vigilar ¿no? —interrogó mirando al coreano que asintió no muy seguro, podría preguntar a Phichit de todos modos -o este se lo explicaría sin necesidad de preguntar-. —Bien, todo arreglado. Hay una cama grande en esta habitación, debe estar bien para ti y Milenka.
—Eso si Papá no se mete. —comento con un puchero, mirando rencorosa a Yuri.
—Maldita niñata...—gruñó apretando los dientes, vamos que la cama de Yuuri es la más solicitada, aun si era por sonambulismo o confusión siempre hay alguien que acaba durmiendo con él.
—Yuri tiene celos de Milenka, adorable. —burla Mila. Ella, Otabek y Phichit -dando por ende con Seung- no tenían una idea clara de porqué estaba la rivalidad de Yuri y Viktor, pensaban que era simple tirancía por su actitud dominante, no que es un debate amoroso, algunas veces la actitud de Yuuri es similar a una maternal con Yuri, por ello se crea la confusión.
—Solo vamos a comer, muero de hambre. —pide Yuuri con una leve risa nerviosa por el ambiente que se formó sin motivo alguno.
...
Podía dormir medianamente tranquilo esa noche, con Viktor y Yuri vigilando ahí quedaba con perfecta defensa, ellos dos juntos podrían perfectamente, son los únicos con lo que se sentía protegido, de ser Mila o Phichit no sería así, no es por quitar méritos, pero hay que admitir que no son los más fuertes de este pequeño grupo. Tenía una pistola bajo la almohada, ya acostumbrado al desquicie de tener un arma en cualquier momento sin importar lo que pase.
Algo o alguien se subió en su cama, estuvo preparado para sacar el arma y disparar hasta que se inició un beso muy pasional. No quería abrir los ojos, tenía flojera y que estuviera alerta no quería decir que su parte agotada tuviera el control de su cuerpo. Llevo con pereza las manos a la cintura de quien continua con ese beso que roba la poca energía que puede tener.
Con las manos donde están, se crea la pequeña duda de quién es, por un momento piensa en Mila, que ya muchas veces había hecho la misma cosa de subírsele cuando esta medio dormido para iniciar lo que ya nosotros sabemos, pero no sentir sus senos apoyado en su pecho lo hace descártala, además ella iba a dormir más profundamente que nunca.
El sexo en este momento no es opción, menos estando operada.
Su segunda opción, la última y que más quería que fuera en serio así, es Yuri. Posiblemente no quería estar demasiado rato vigilando con Viktor, lo dejo solo y bueno... Quién sabe qué quiere el "gato" ahora. Mila no está enterada del todo de este enredo que tienen formado, mucho menos de que la cadena es más larga. Le gusta Yuri, mucho, tirando al punto de que pensaba decirle, pero entre tantos problemas y nulos momentos solos se lo mantiene para sí mismo.
Lo que no sabe es la cadena que existe, donde Yuri gusta de Yuuri, Yuuri quiere a Viktor, pero se siente abandonado, Viktor cela a todo lo que se acerque a su poco cuidada pareja en la parte sentimental, formando parte de extraño y hasta cierto punto doloroso circulo vicioso. Por consiguiente, imaginar que es Yuri tomando en cuenta el tamaño es común.
Es su más grande y bonita fantasía.
El contacto se hizo más íntimo cuando las manos un poco más suaves de lo que espero se comenzaban a pasearse por la parte superior de su cuerpo, en lo que, por su parte, alzaba una pierna en medio de quién está encima suyo, pegándolo más a su cuerpo. El beso se rompe y siente besos cariñosos y tranquilos por el cuello, que van bajando y antes de decir cualquier cosa o tan siquiera abrir los ojos estos son cubiertos.
—Shhh... —frunce un poco el entrecejo, ligeramente molesto por el secretismo que se estaban cargando, es extraño que Yuri sea tan delicado hasta en un juego, sus gestos y movimientos se han hecho más bruscos y por ello este pequeño momento se está haciendo más extraño.
Porque claro, Yuri es quien está ahí con él, no puede ser nadie más.
Aun adormilado y con ganas de seguir el juego, pues también está la opción de que no sea más que un sueño creado por su mente exasperada, permanece con los ojos cerrados y estira un poco el cuello para alcanzar el cuello contrario, dando uno que otro beso, una leve mordida que causa pequeños golpes de su acompañante, una señal de no hacerlo al parecer.
El ambiente se hace más caluroso y Yuri desabrocha ambos pantalones, en lo que sigue acariciándolo por debajo de la ropa, es mucho más suave de lo que imagino, menos torneado y su cadera un poco más grande. La parte crucial del acto llegó, una vez estuvo completamente dentro del rubio dejo salir un largo jadeo, con ganas de abrir los ojos a ver su cara, escuchando el lánguido gemido que dio y seguido, como se acercó a su oído.
—Ah... ah...—el aire caliente lo tomaba como algo erótico, junto a la traviesa mordida en el lóbulo. — ¿te gusta a ciegas, Oto-san?
Su espanto no puede describirlo nadie, abrir los ojos y encontrarse con la cara sonriente y sonrojada de Yuuri le detuvo el corazón y enfrió la sangre -más no la parte que debería-, la risita traviesa junto al pequeño beso en la boca no hicieron que descolocarlo el triple de ser posible, intentando hallar las palabras para interrogar...
¿¡Qué le pasaba al japonés ahora!?
—Oww... que cara de susto tan linda...—gime entre jadeos con cara de pura excitación.
— ¡Quítate de...! Ung...—apretó los dientes, no está tan lejos de donde Viktor y Yuri vigilan, que lo oigan discutir con el japonés no es un buen plan y mucho menos con lo terriblemente volátil que está la pareja de quién inició este contacto sexual. Yuuri recuesta su barbilla entre sus manos sobre el pecho de Otabek, en una posición muy coqueta y sin tomar en cuenta que esto es malo a más no poder.
—Hasta ahora pensé que te gustaba lo que hacía ¿En quién pensabas? ¿En Yuri? —mofa sonriendo malicioso. —Pobrecito, no te presta atención... Puedo darte toda la atención que quieras. —ofrece en un ronroneo mimoso.
—Viktor-
—Viktor no me está complaciendo. —se levanta un poco, dibujando pequeños círculos en el pecho de Otabek. —Pero si lo pongo celoso... Jugara conmigo y con Yuuri...
Ah... maldita sea la doble personalidad. Hasta el momento no se le cruzo por la cabeza percatarse de la ausencia de las gafas, la oscuridad tampoco permitía demasiado, debió suponer que Yuuri no haría eso, menos hablaría de esa manera, consideraría dormir con un ojo abierto si esto pensaba continuar.
—Eso es ridículo... —bufa con frustración, quería moverse, pero no quería hacerlo en Yuuri. No solo es porque se trata de la pareja de alguien más, sino que estaba enfermo ¿Dónde quedo esa enfermedad en este momento?
—Por supuesto que no, siempre que esta celoso acabamos haciéndolo y eso, es lo que yo quiero. —su sonrisa se ensancha y sus ojos quedan entrecerrados. —Si tú me ayudas a mi... yo puedo ayudarte, Oto-san. —continúa mofándose del apodo, Otabek ni siquiera sabe que significa, asumía que alguna autoridad pues de otro modo no hay sentido. Alcanzo a notar que su cuerpo temblaba.
— ¿Te pasa...? Joder estas enfermo, deja de moverte. —gruñe cerrando un ojo pensando en cómo hacerlo a un lado sin dañarlo. Yuuri dio un doloroso gemido por haberse dejado caer cansado sobre la virilidad de Otabek.
—Es-estoy bien. —asegura con cierta frustración. Oír pasos alarmo al kazajo, que tomo a Yuuri con brusquedad y lo puso abajo suyo, jalando la sabana que había en el suelo y cubriéndose con ella.
Mila se asomó a la habitación, viendo a Otabek dormir muy tranquilamente como para despertarlo aun con su intención de solo dormir en la misma cama, además algo muy dentro suyo le decía que no era una buena noche para estar con su... ¿Amante? Ni siquiera sabe que es, ambos en ese estado de Limbo en lo que a relaciones refiere. Cuando la pelirroja se fue Otabek dejo salir todo el aire retenido, Yuuri dejo salir un pequeña risa.
— ¿De que mierda te ríes? —siendo Sore, no le costaba nada tratarlo con brusquedad.
—Te pusiste tan nervioso que es... lindo... —logra identificar el jadeo adolorido, aun unidos, pero sin realizar el más mínimo movimiento. — ¿Hace cuánto no veo a Viktor nervioso? Últimamente parece que ni siquiera le importamos Yuuri o yo...
— ¿Eres ciego? Ese hombre se desvive por... ustedes.
—Solo cuando hago algo mal para él me nota... Siempre está mirando a Yuuri como si fuera solo suyo y a mí me ignora cuando somos los tres... Ni siquiera ha querido ver que... me siento muy... adolorido... —parecía estarse durmiendo. —Proteger... proteger... Ya nada le importa a ese... tonto... Estamos ahí y... nos deja a un lado... — para suerte del kazajo, acabó dormido y como si no estuviera con el pene de otro hombre dentro suyo.
Conto hasta diez y rendido ante su propio deseo corporal se apresuró a terminar lo que en teorías no empezó. Culmino sobre el vientre de Yuuri, pudiendo salir de él antes de dejar evidencia clara y contundente de lo que paso, limpiando con la sabana lo vistió de regreso y acomodo su propia ropa, lo llevaría a la habitación en la que dormía con Milenka y ahí...
No paso absolutamente nada.
—Minho ha estado muy inquieto, no quiere entrar de nuevo... —comentó Phichit dejando el bolso fuera al lado del animal.
—Quizás hay un hechizo sobre el edificio. —burlo Yuri, el tailandés lo miro con cierto espanto. —Ya nos vamos de todas maneras, no es muy importante si entra o no el chucho.
— ¿Seguro que estas bien?
—Agradezco la preocupación, pero ya dejen de preguntar eso, por favor. —pide en un suspiro, sentía la cadera adolorida y según Milenka durmieron toda la noche, quizás de estaba poniendo peor.
—Te ves un poco más recompuesto al menos, noches de sueño y comida debieron ayudarte. —comento Mila con una sonrisa.
—Pronto Mamá estará bien de nuevo. —asegura Milenka abrazándolo con su furor usual.
—Ya debemos irnos, no quiero que perdamos mucha luz de día.
Yuuri suspira al levantarse de la cama en la que está sentado, camina con cierta lentitud con el corazón en un repentino aceleramiento sin motivo razonable, antes de hacer una pregunta de lo más simple a Viktor, la cual olvido, el suelo comenzó a moverse de forma terrible, se apoyó a una pared y Mila casi se cae junto a Milenka por el temblor.
—CORRE. —quisquillo Mila jalando a la niña fuera del edificio, polvo de la edificación comienza a caer por la magnitud de este sismo.
Viktor ayudo como pudo a Yuuri para que se reincorporara por completo y teniendo fe plena en que este lo seguía comenzó a correr a la salida, la Única que había como a unos quince metros, con trozos de techo cayendo al suelo por la gravedad, atrás de él podía escuchar estruendos más fuertes que podrían significar el derrumbamiento de la estructura, por suerte él y Yuuri-
— ¡VIKTOR! —giro la cabeza casi como un búho, antes de entrar de nueva cuenta por Yuuri que estaba a nada de salir del edificio, habiéndose quedado atrás por la dolencia tan fuerte en su cuerpo.
Faltaban quizás unos metros para llegar y... el techo colapsó.
—No... No, no, no, no... ¡YUURI! ¡YUURI RESPÓNDEME! — Grita con alteración, el sismo cesó y el silencio reino entre ellos. —Yu-Yuuri... ¡YUURI! — grito aún más fuerte por la nula respuesta.
—N-no me... no me jodas. ¡Cerdo deja de hacerte el muerto! —quisquilla intentando quitar de en medio los escombros.
—Mama...
—Pu-puede estar bien, d-debe estarlo. —tartamudea Phichit mirando a los otros tres que no tienen nada en mente que decir, demasiado sorprendidos por lo rápido en que pasó. Un estruendo mucho más fuerte se hizo en el interior del edificio, que se sintiera temblar los muros en los que está apoyado hizo entender que las posibilidades de haber sobrevivido son menos.
Viktor se dejó caer al suelo, dando un grito aún más fuerte y con una vorágine de emociones, pensamientos y recuerdos con la intención de torturarlo el doble. Yuuri está bajo los escombros... No tiene como más salir pues el mismo lo dijo la noche pasada, cada entrada o salida está bloqueada... Yuuri no...
—No por favor... no él también... —solloza, Yuri sigue intentando y pasan varios minutos en lo mismo. Un estruendo más fuerte delataba que dentro sigue derrumbandose.
¿Ahora que? Que hacer con su existencia que estaba dedicando al japonés que no responde, que... No aprovecho como debía, pudo haber pasado más tiempo con él, haber evitado que siquiera se diera cuenta del afecto que Yuri siente por él, algunas noches juntos y ser como antes, una pareja de verdad y no solo en el título, que su vida en ese infierno no lo fuera del todo cubriendo sus ojos como debía desde un inicio...
Hacerlo su razón de vivir y no la misión para ello.
Soltó una gran cantidad de aire, con su mano apoyada en el estuche del cuchillo ubicado en la pantorrilla, el estruendo causado por la caída de la debilitada estructura no hizo más que aplastar su propia vida con ahínco. De que servía si la razón se ha ido, no tiene que pensarlo más, tampoco esperar. Saca el cuchillo con mucho cuidado, perdido en sus pensamientos tan agitados y erráticos que lo condenaran a la muerte corporal, pues la parte espiritual la considera más que ida. Lo norma es irse sin dolor, pero ¿Para que? Su falta de cuidado en todo hace relucir lo mucho que es Yuuri y lo que es capaz de hacer por su muerte.
Quizás se lo encuentre en la otra vida y así continuar sin nada que los interrumpa, eso claro si es que el paraíso existe entre otros muchos detalles. Alzo la vista por un momento con el cuchillo a mano, una especie de tos lo hizo ver atrás, estaban casi discutiendo, el no escuchaba más que un pitido, Minho ladrando y esa tos constante, ninguno de ellos tosía, siendo cada vez más fuerte.
— ¿a-alguno tiene un trapo?
No se dio el tiempo de verlo para salir corriendo y tirarse sobre él, apretándolo en un abrazo desesperado y urgido sin tomarse la molestia de disimular que está llorando como un niño de cinco años al que lo han separado de sus padres. Yuuri permanece con un ojo cerrado, lleno de tierra y una gran cortada en la frente que sangra, Phichit se tomó el pecho apoyado de Seung, un día de estos le daria un ataque al corazón con tantas cosas que le pasan a Yuuri, ese hombre tenía a la muerte encantada por sus pocas ganas de llevárselo al más allá.
— ¿Viktor?
—No te atrevas... alejarte de mí nunca ni hacerme esto de nuevo.
—Pe-pero...
— ¡PROMÉTEMELO!—Exigió tomándolo del rostro y agitándolo un poco. Yuuri observo con comprensivo entendimiento aquellos ojos inundados en lágrimas por el susto tan cruel a su pareja, vamos que incluso él se dio por muerto en ese instante.
— Te lo prometo... —murmuro con una débil sonrisa para calmarlo, el peso a un lado casi los tumba.
— No mueras... no quiero perder a otra mamá. —solloza Milenka con su corazoncito acelerado, aferrada a Yuuri como puede.
—Joder... Te pondré una correa, ya no puedo vivir de esta manera. —Otabek estaba azorado, incluso a él el alma le regreso el cuerpo de verlo, Mila se echaba aire con una mano y Minho Movía la cola con alegría.
—La muerte debe anhelada mucho tu alma si hace tantos atentados en tu contra. —opino Seung negando con la cabeza.
—No es culpa mia, solo pasan y no...—miro a Yuri que se encaminó hacia él y acunclillo justo en frente.
Tomo el rostro del japonés y lo junto con el suyo en un beso que causó diversas reacciones, entre ellas un corazón herido que disimula, una emoción sin mucha lógica, paro de latidos y finalmente la más importante... El celoso pensamiento que causa la impulsiva reacción de empujar al rubio, el cual no encontró mejor manera de hacer fluir el miedo que lo invadió, que dando un beso a quien desea con todo el amor del mundo. Viktor abrazo a Yuuri mirando receloso al otro ruso.
—Ya decía yo que había una rara tensión ahí... —murmuró Seung con apenas perceptible incomodidad. Mila mira de soslayo a Otabek, que sigue indiferente y fingiendo que esta muestra tan clara de amor de quien posee sus tímidos sentimientos, no le duelen...
Yuuri sin dudas es el mejor creando potentes reacciones en cadena, dando por hecho algo indudable. Este grupo sin Yuuri, no existe.
