Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

L'ORIGINE SECRÈTE

-No… No te vas a morir… no me puedes dejar… ¡¡NO!!- Le suplico la castaña, pero era demasiado tarde Jacob se había ido y un lúgubre silencio se instalo en toda la casa.

Capitulo 21: Esperanza Perdida…

Alice y Jasper ya se encontraba en la biblioteca, hasta que cerca a la puerta vieron un gran bulto que estaba en el suelo, inmóvil, cuando se acercaron, no pudieron creer lo que veían, era el cuerpo de Bella.

-Dios mío… Bella- Dijo Alice cubriéndose la boca con las manos -¿Crees que este muerta?- Le pregunto la vampira a Jasper impactada con la escena, del vientre hasta la garganta de Bella estaba abierto exponiendo las viseras.

-No lo se, jamás había visto eso en mi vida- Acepto Jasper igualmente presionado por la crueldad con la que había sido atacada Bella.

-Tenemos que ayudarla- Dijo Alice intentando cubrir la herida.

-Tenemos que llegar a la sala, tal vez el cardenal sepa que debemos hacer- Sugirió Jasper levantando el cuerpo de Bella y lo puso sobre una de las sillas-Hay que buscar las armas- Dijo el vampiro buscando la maleta.

Encontraron la maleta cerca a uno de los muebles de la biblioteca y tomaron cada uno un arma de la maleta para poderse defender, estaban muy preocupados por el destino de los demás, después de lo que habían visto que le había sucedido a Bella rezaban por que el resto de la familia hubiera corrido con más suerte, pero ese no era el momento de distraerse, ellos tenían una misión de la que dependía la vida de Edward y de todos los demás. Así que Jasper utilizando toda su fuerza, atravesó la pared, tal vez esa no era la forma más sutil de llegar, pero el tiempo de la sutilizas había terminado, ahora había demasiado en juego.

Cuando entraron a la sala, tal y como Nina había dicho, allí al final de la sala se encontraban atados Esme que estaba toda mojada y sucia y el cardenal algo golpeado tal vez había intentando defenderse, pero no había sido lo suficiente. Jasper y Alice se acercaron a toda prisa a ellos. Jasper se acerco al cardenal intentado soltar las ataduras, pero jamás había conocido un metal tan fuerte, aunque pensándolo mejor si había conocido uno, y ese era las armas de Nina.

-Lamento tanto todo- Dijo Esme entre sollozos roncos.

-Esme esto no es tu culpa- Le aseguro Alice.

-¡¡CUIDADO!!- Les grito el cardenal, a Alice y Jasper, pero ninguno de los dos pudieron prever lo que estaba sucediendo, hasta que Jasper sintió como una esfera de energía impactaba en todo su pecho lanzándolo a varios metros y dejándolo inconsciente. Alice corrió hasta donde Jasper intentando auxiliarlo, pero realmente no sabía que era lo que debía hacer. Un hombre de ojos rojos, de cabello negro corto que vestía una bata negra se acerco a Alice tomándola del cuello con su mano derecha y levantándola varios centímetros del suelo.

-No lo hagas Astaroth… por favor no lo hagas- le rogo el cardenal mientras veía como el vampiro sacaba el arma que Alice tenia oculta en la chaqueta, y guardándola en su bata negra.

-Ella tiene un don formidable… lastima que lo haya desperdiciado- le dijo Astaroth arrastrando las palabras con cierta desidia, inspeccionado de arriba a bajo a Alice con cierto asco. Aunque Alice se estaba intentando soltar, rasguñando, pateando, pero parecía que nada afectaba al vampiro. Astaroth le dio una patada al cuerpo de Jasper para dejarlo boca arriba, lo analizo unos instantes, hasta que de su mano izquierda salió una pequeña esfera de energía que lanzó al cuerpo del vampiro que yacía en el suelo. El cuerpo de Jasper comenzó a convulsionar por unos instantes, hasta que el vampiro algo desorientado se comenzó a despertar, viendo como Astaroth tenia a su esposa.

-¡¡Suéltala!!- Le exigió Jasper intentando levantarse, pero el pie de Astaroth se impuso fuerte y firme sobre el pecho del vampiro impidiéndole moverse, además Jasper aun se sentía mareado.

-Quiero que veas como la descuartizo- Le dijo Astaroth con una expresión indescifrable.

-¡¡NO TE ATREVAS!!- le advirtió Jasper pero impotente.

-¡¡¡No lo haga por favor!!!- le pidió Esme moviéndose desesperada, intentando inútilmente zafarse de su atadura, pero parecía que nada aflojaba sus cadenas.

-¡¡No lo hagas!!- le siguió rogando Jasper desesperado sintiéndose tan impotente y abatido. Alice ni siquiera podía hablar ya que la presión que había en su garganta se lo impedida, y ya había dejado de pelear, se estaba resignando a su destino. Astaroth saco el arma en forma de media luna que había guardado minutos antes y comenzó a pasar el filo muy cerca del rostro de Alice, pero sin cortarla, hasta que el vampiro deslizo el arma hasta el hombro derecho y de ahí lentamente fue bajándola hasta llegar a la palma de la mano, lentamente el liquido rojizo que corría por las venas de Alice comenzó a gotear, cayendo sobre el rostro de Jasper, mientras este se sentía inútil, no había podido defender su esposa y ahora vea como la mataban.

-¿Te duele?- Le pregunto Astaroth a Alice viendo la cara de dolor de la vampira – Por que hasta ahora estamos comenzando- le advirtió, pasando el arma por entre el pecho de la vampira, bajando lentamente el arma mientras la introducía a través de la carne.

-¡¡No lo hagas!!- Le rogo Esme, viendo el daño que le estaban causando a su hija.

-DETÉNGASE- Le ordeno Jasper desesperado sintiendo como el liquido rojizo resbalaba por el cuerpo de Alice cayendo lenta pero continuamente sobre el vampiro. Pero Astaroth ignoro las peticiones de todos y enterró más a fondo el arma hasta que parte de su mano se encontraba en el interior del cuerpo de Alice que no dejaba de escurrir líquido rojizo oscuro. Astaroth saco la mano del interior de Alice con el armar, y con una perfecta sonrisa guardo el arma en bata, y volvió a introducir la mano en el interior de la vampira como si estuviera buscando algo, duro varios minutos buscando en el interior de Alice, hasta que nuevamente saco la mano ensangrentada pero con una esfera azul bastante luminosa, que prácticamente opacaba el resto de la habitación y dejo caer al suelo a Alice cerca a Jasper, que aun estaba inmovilizado, el cuerpo de la vampira no se movía parecía una muñeca de trapo.

-Su alma tiene una energía poderosa… será muy útil- Dijo Astaroth satisfecho mientras la esfera se introducía lentamente en la palma de su mano –Ahora vamos a ver como es la tuya- Le aseguro el vampiro, inclinándose sobre Jasper y sacando nuevamente el arma, retiro cuidadosamente el pie del pecho de Jasper, pero inmediatamente remplazo la presión que ejercía con su mano mientras enterraba el arma en el estomago. Jasper no estaba luchando no le interesaba luchar, si no había podido defender a Alice, no quería vivir, así que deseo que Astaroth lo matara, ya no quería vivir en un mundo en el cual no estaba Alice, sin ella todo perdía sentido, todo perdía color, todo se perdía en la oscuridad. Astaroth abrió lentamente todo el vientre de Jasper y subió el arma hasta la parte alta del pecho, y dejo el arma en el suelo y nuevamente introdujo su mano en el interior del vampiro, a lo lejos se pudo escuchar un desgarrador aullido, pero eso no distrajo a Astaroth en su búsqueda, inevitablemente Jasper comenzó a morderse la legua para evitar gritar de dolor, era insoportable, mucho peor que el veneno de su transformación, estaba sintiendo como lo desgarraban lentamente por dentro, y poco a poco le arrancaban todo lo bueno que alguna vez había latido en su corazón, sentía como era despojado del amor que sentía por Alice, todo aquello que Jasper pensó que alguna vez salvaría su alma estaba siendo robado por este demonio que ahora lo atacaba, hasta que el dolor llego a un punto insoportable obligándolo a perderse en la oscuridad.

Astaroth se levanto con una esfera purpura en su mano, no tan brillante como la que había sacado de Alice, pero era muy hermosa introduciéndose lentamente en la palma de su mano.

-¿Están… muertos?- Pregunto Esme entre los sollozos roncos, su garganta estaba desgastada por llorar sin lagrimas.

-Si- Respondió muy orgulloso Astaroth- Les acabo de arrancar su alma, y sin alma no hay vida…- Le aseguro con una burlona sonrisa.

-¡¡Dígame que es mentira!!- Exigió Esme al cardenal, pero este se limito a dejar caer su cabeza pesadamente.

-Lo siento tanto… pero les han arrancado la vida… y no hay nada que pueda salvarlos… están muertos- Dijo el cardenal sabiendo que la situación era peor, ya que al ser arrancada un alma, esta automáticamente era condenada el fuego eterno, jamás iban a descansar en paz.

Mientras que afuera de la sala, tras la muerte de Jacob Nessie estaba destrozada, vio como la daga de Nina estaba en el suelo manchada con la sangre de Jacob, su Jacob, que ahora lo había perdido para siempre, impulsivamente la castaña apretó la daga en su mano y se giro rápidamente para enfrentarse con Nina.

-¡¡¿Cómo pudiste?!!- Le pregunto con rabia Nessie poniendo la daga en la garganta de Nina.

-Ness no vayas hacer nada estúpido- Le pidió Carlisle pensando la mejor forma de alejar a su nieta, pero cualquier movimiento en falso podría terminar con Nina herida.

-Lo siento… juro que el instinto me gano… yo solo intentaba protegernos…- Se justifico la pelirroja temblando mientras varias lagrimas bajaban por su rostro.

-¡¡Eres una mentirosa!!- Le aseguro Nessie presionando más la daga contra la garganta de Nina, pero sin enterrarla, apenas un delgado hilo de sangre comenzó a brotar donde Nessie estaba ejerciendo la presión.

-¡¡Hermoso!!- Dijo Edward satisfecho –La vida en escena… Hazlo Ness, solo tienes que empujar un poco más la daga… y ella pagara por matar al lobo- le alentó el vampiro.

-Nessie no lo escuches… tu eres una buena persona… No quieres lastimar a Nina… no podrías vivir con ello- Le dijo Carlisle intentando persuadir a su nieta.

-¡¡NO TENGO POR QUE ESCUCHARTE!!- le grito Nessie a su abuelo –Tu eres un mentiroso igual a ella… ¿O mis tíos ya saben que engañaste a mi abuela con "esta" y ahora van a tener un hijo… producto de su "pecado"- Le recordó la castaña llenándose más y más de ira.

-¿Eso es verdad Carlisle?- le pregunto Rosalie sorprendida.

-Es verdad- Se limito a contestar el medico, sin prestar casi atención, el estaba muy preocupado por Nina, pero repentinamente Edward subió rápidamente las escaleras, y se inclino justo al lado de Nessie para hablarle al oído. Las lágrimas de la castaña nublaban su visibilidad, pero ni por eso aflojaba la presión.

-Papá esta aquí para defenderte- le susurro Edward tomando la mano de Nessie y alejándola de la garganta de Nina, que no se había movido ni un centímetro e inmediatamente Edward se encontraba tomando a Nina por la espalda mientras en su cintura la presionaba con el arma que el antes había tomado –Todos vamos a ir muy tranquilos a la sala… si no, juro que el daño que le causare ni un milagro podría repararlo- les advirtió el vampiro caminando con Nina atrapada en sus brazos, mientras la puerta de la sala se abría dando paso a Astaroth.

-¿Puedo encargarme del grande y la rubia, mi Señor?- Pregunto Astaroth emocionado.

-Son todos tuyos… pero hazlo rápido te necesito adentro- Le dijo Edward entrando a la sala, mientras era seguido muy de cerca por Nessie, Carlisle no sabia que hacer, el no quería dejar a sus hijos solos, pero tampoco quería dejar a Nina sola, así que miro a Emmett que estaba a unos cuantos metros de el.

-No te preocupes Carlisle… tienes que ir con ella- Le alentó Emmett viendo el predicamento de su padre.

-No quiero dejarlos solos- Le dijo Carlisle en la entrada de la sala.

-Estaremos bien… este hombrecillo no podrá hacernos nada- Le dijo Emmett no muy convencido de sus palabras. Carlisle aun no muy seguro entro a la sala e inmediatamente la puerta se cerró, Carlisle se giro para intentar abrirla pero era inútil, solo puedo escuchar los gritos de dolor de sus hijos.

-Que molestia- Dijo Edward alejando de una pata los cuerpos sin vida de Alice y Jasper, obligando a Carlisle girarse para verlos, y eso no fue lo único que pudo ver, también vio a Esme sollozando desconsolada.

-¿Qué le paso a mis tíos?- Pregunto Nessie impresionada, mientras sus ojos se llenaban de nuevas lagrimas.

-Se interpusieron en nuestro destino- Le dijo Edward dejando a Nina sobre una de las sillas, la pelirroja parecía estar en shock no había intentando defenderse, simplemente las lagrima bañaban su rostro causando que sus ojos estuvieran rojos, se sentía tan culpable que sabia que lo mejor que le podría pasarle en ese instante era morir.

-Mis hijos- Susurro Carlisle desesperado, todo estaba saliendo mal, ese nuevo día solo había traído dolor, sufrimiento, sangre inocente.

-No tenias derecho de lastimar a mis tíos- Dijo Nessie acercándose a su abuela que intentaba controlar sus sollozos -¿Estas bien?- le pregunto la castaña.

-¡¡NO TE LE ACERQUES!!- Le ordeno Edward con un fuerte grito obligando a Nessie alejarse un par de pasos.

-¿Qué te pasa?- Le pregunto Nessie entre sus propios sollozos, nada parecía claro en ese momento.

-Ella es mía- Le aclaro Edward amenazadoramente.

-Ella es la abuela- Le recordó Nessie asustada por primera vez, a causa de la actitud de su padre.

-Si… pero el no es tu padre- Dijo Carlisle tomando a Nina entre sus brazos, mientras la pelirroja aun no se movía, parecía ida.

-Carlisle ¿Qué le pasa a mi hija? ¿Por qué no se mueve?- Pregunto el Cardenal, que aunque no podía ver bien la escena, podía sentir que algo pasaba con su hija.

-¿Qué quieres decir con que el no es mi padre?- Le pregunto Nessie olvidando la pregunta del cardenal.

-¿Por qué no le responde usted "señor"?- Sugirió Carlisle a Edward mientras revisaba los ojos de Nina que estaban totalmente dilatados.

-Nessie, puede que no sea tu padre biológico… pero eh sido mejor padre en dos semanas que tu verdadero padre en toda su vida- Le recordó el Edward con una extraña sonrisa mientras veía como Astaroth entraba a la sala con las manos totalmente manchadas de sangre.

-Tu planeaste todo- Susurro la castaña entendiendo la situación, ese hombre no era su padre, era el mal en carne propia, el mal del que había hablado Nina.

-No Él de arriba fue el que planeo todo- Le contesto Edward.

-Nina reacciona, escúchame, tienes que volver- Repetía Carlisle intentando sacar a Nina del shock en el que se encontraba. Nessie se acerco a la pelirroja.

-Nina escúchame… estaba asustada, tenia mucho dolor… pero no fue tu culpa… te… te defendiste… perdóname…- Le dijo Nessie sabiendo el terrible error que había cometido. Los ojos de la pelirroja se giraron para ver a Nessie.

-Lo lamento- susurro muy bajo Nina.

-Lo se- Dijo Nessie abrazando a la pelirroja, Nina se le acerco a al oído a la castaña y le susurro muy bajo para que ella solo escuchara.

-Tienes que matarlo… es la única forma de salvarnos-Le dijo separándose bruscamente Nina, Nessie la vio unos instantes, aun tenia apretada en su mano la daga ensangrentada, la castaña vio a su abuelo, y supo que no había otra forma.

Rápidamente corrió hasta donde se encontraba Edward, fue tan rápido que ni el mismo vampiro vio a Nessie llegar, fue solo hasta que la castaña se paro frente a el, con la daga puesta en su pecho pero sin clavarla, simplemente la sostenía amenazadoramente, algo en el interior de Nessie estaba dudosa de atacarlo, la joven lo vio por unos largos instantes, y es que el tenia razón jamás había estado tan cerca a su padre, como lo había estado en las dos ultimas semanas, no podía simplemente matarlo, no podía hacerlo, y dejo caer el arma al suelo con ella misma.

-No puedo… simplemente no puedo… lo siento- Se excuso Nessie mientras se atacaba nuevamente a llorar. Nina movió la cabeza viendo el reloj de la pared, las campanas del reloj comenzaron a sonar, la primera campanada de las tres que iban anunciar el fin de la batalla y de la vida que la habían conocido hasta ese instante. Edward se inclino sobre la castaña.

-Lo debiste haber hecho cuando pudiste- Le aseguro Edward clavándole una de las armas en el vientre –Si tenias razón, yo lo planee todo incluso la muerte de Jacob… el ataco a Nina por que yo se lo ordene, y ella lo sabia, por eso se defendió… Oopps- Le dijo el vampiro sacando nuevamente el arma y clavándola en el centro del pecho, donde quedaba el corazón. Al fondo se escuchaban los desgarradores gritos de Nina, Esme y Carlisle, no podían creer lo que estaba pasando estaban matando a Nessie, y ellos no podían hacer nada. Finalmente la segunda campanada sonó y Edward dejo caer el cuerpo sin movimiento de Nessie al suelo, marcando la muerte de la castaña. Edward se movió rápidamente hasta tomar a Carlisle del cuello, y lo lanzó contra el gran espejo que había en la sala –Astaroth encárgate de el- le ordeno acercándose peligrosamente a Nina. Finalmente la ultima campanada sonó y repentinamente el cuerpo de Edward cayo al suelo dejando en su lugar, a un hermoso hombre blanco de ojos verdes y cabello rubio que le llegaba hasta la cintura que estaba vestido de blanco, y su impecable y perfecta sonrisa marcaba sus perfectos huequillos, y aunque fuera hermoso, no había nada de belleza en lo que planeaba hacer. El rubio tomo a Nina del cuello y la levanto bruscamente de la silla.

-Llego la hora del juicio- Le anuncio el rubio –¿Estas preparada?- le pregunto.

-¿Tu… lo estas?- Le contra pregunto la pelirroja intentando soltarse pero era imposible, Lucifer era mucho más fuerte que ella.

-Ya estoy listo, ¿Ves a la hermosa mujer de allí?- Le pregunto el rubio refiriéndose a Esme que no dejaba de sollozar por la rápida desaparición de toda su familia –Me la llevare conmigo, es igual a Eva, el mismo cabello, la misma mirada, estuve esperando una oportunidad así por milenios… y por fin la eh encontrado – Le dijo bastante emocionado, ya que Lucifer veía en Esme a su amada Eva, aquella mujer por la cual había renunciado al cielo, para ser desterrado al infierno.

-Pero Esme… no es Eva… y jamás lo será- Le dijo Nina entrecortadamente, preocupada por no escuchar a Carlisle, que estaba luchando contra Astaroth.

-Ella será lo que yo quiero que sea- le respondió Lucifer incrementando la presión en la garganta de la joven.

-No lo hagas-Le pidió el cardenal exhausto por tanto intentar soltarse.

-¿Según tu por que no puedo matarla?- Pregunto el Lucifer con una nueva sonrisa.

-Por que Eva, no murió por nuestra causa… murió por tu culpa- Le dijo el Cardenal, obligando a Lucifer a soltar a Nina para ir tras el viejo hombre.

-Jamás vuelva a decir eso… ustedes se la llevaron, a alejaron de mi-Le recordó Lucifer levantando al cardenal de la silla.

-Ella quedo embarazada de ti… y el bebe la mato- Le confeso el cardenal, Lucifer lo vio por unos instantes.

-Eso es mentira- Susurro Lucifer sorprendido negándose a la verdad.

-Nosotros somos tus descendientes, los hijos de Eva, tus hijos- Le aseguro el cardenal, intentado apelar a la razón, a la aparte angelical que aun debía vivir dentro de aquel demonio.

-Eso es… ¡¡MENTIRA!!- Grito Lucifer creando una gran masa de energía que se estrello directamente contra el pecho del cardenal que lo a travesó dejando un agujero por donde había pasado la esfera de energía, mientras el cardenal botaba sangre por la boca – YA ESTOY CANSADO – Dijo lanzando un nuevo ataque hacia el cardenal que lo lanzo al otro lado de la habitación, fue ahí cuando vio como hábilmente Carlisle había esquivado los ataques de Astaroth, ahora sabia lo que había antes de matar a Nina. Se acerco velozmente hasta donde estaba el medico y lo tomo por la espalda y se giro para que Nina viera –Que lo disfrutes- le dijo a Nina.

Inmediatamente Lucifer clavo sus dientes en el cuello de Carlisle, causándole una gran lesión, los separó unos instantes antes de volver atacarlo, lo estaba despedazando, Esme gritaba para que Lucifer se alejara pero nada iba a evitar el desgarrador final. Así que Nina corrió hasta donde se encontraba Carlisle para ayudarlo hasta que sintió los fuertes brazos de Astaroth rodeándola.

-Solo se puede ver- Le aseguro Astaroth utilizando toda su fuerza para contener a la pelirroja. Lucifer continuo despedazando a Carlisle parte por parte, hasta que quedo en pedazos, esparcidos por el suelo.

-¿Qué se siente que maten al amor de tu vida?- Le pregunto Lucifer con la boca y la ropa llenas del líquido rojizo- Esto es para que dejen de decir mentiras- le aseguro.

-Aquí… no hay mentiras… solo la verdad… que no quiere ver…- Le aseguro Nina dejando de luchar, ya no podía luchar, ya no podía hacer nada, habían perdido la batalla, toda posibilidad se había consumido. Lucifer tomo del suelo la daga con la que Nessie lo había intentado atacar, y se acerco a la pelirroja, sonriendo.

Te dije que ganaría- Le susurro mientras le atravesaba el vientre, hasta llegar a la espalda, lentamente Nina sintió como todo se llenaba de una extraña luz, estaba muriendo, había fracasado en la misión de su vida, mientras la intensa luz la rodeaba llevándose el intenso dolor, llevándose todo lo malo, la esperanza se había perdido, todos habían perdido.

CONTINUARA…

NA: Tristemente el próximo cap será el final de la historia, ¿Qué pasara ahora? El destino ya esta escrito…

Hasta el próximo capitulo.

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