Holis ¿Cómo están? Solo quería hacer unas aclaraciones antes de iniciar el cap.

Primero: yo sé que el fic va lento, es mi culpa lo admito ;) pero va avanzando y es bueno ¿Verdad?

Segundo: en este fic no encontraran acción y adrenalina al mayor solo lo básico, en la clasificación lo dice todo, pero debía decirlo no sé por qué.

Tercero: perdón por los errores en la escritura, lo hago desde el cel y es odioso, nunca había odiado tanto a mi bebe hasta ahora.

Sin más que lo disfruten, le sea de su agrado y que siga amando a los dorados.

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Salida

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Mu es sexy pensamientos del personaje.

Mu es sexy— comunicación vía cosmos.

Saga estaba sorprendido, ratas devoradoras de cosmos, nunca se le hubiera visto venir ¡Joder! ¿Por qué no le mandaron otro animal? Un depredador imponente por ejemplo y no esa plaga. El detestaba las ratas en serio, desde la plaga que se dio en Geminis por culpa de Kanon. Se detuvo abruptamente por falta de aire, estaba muy afectado y enojado ya que estaba de apoyo, no para ser una carga, con el terco de Mu era suficiente.

Su armadura le reclamaba el hecho que esos roedores le estaban tomando ventaja, y eso era muy humillante para un dorado.

En el santuario Camus estaba reposando ya en su templo y en contra de la voluntad de los sanadores, él odiaba estar en la enfermería, le hacía sentirse débil y poco útil y eso era lo que más odiaba en el mundo. En otra habitación en el mismo templo Milo se encontraba pateando la puerta para que Acuario le dejara entrar.

Camus rodó los ojos por lo infantil que podía llegar a ser Milo, se sentó en su cama y se dedicó a meditar debía recobrarse de sus lesiones, debía prepararse para lo que se venía pues su última charla con el patriarca le había dejado en alerta, debía prepararse se dijo a sí mismo recordando la charla con el patriarca.

—¿Qué querían esas criaturas, Camus?

—Esto patriarca —dijo el santo entregando un papel en las manos de Shion.

El papel se desdobló bajo sus manos, Shion comenzó a leer línea por línea, lo que decía en el.

Cuando un ángel puro y celestial derrama una lágrima de tristeza, nace un ángel negro.

Hay ciertos rumores acerca de que así como las de tristeza tienen un poder sobrenatural, toda lágrima de felicidad contiene algo mágico. Por lo cual, las de felicidad de un ángel no son solo eso, son también algo poderoso e inusual. No es fácil hacer llorar a un ángel.

Pero lo que todos saben y, muy pocos niegan, es que algún día el angel negro más poderoso que el mundo haya visto se revelara y solo un ángel puro podrá detenerlo; aunque deba perecer en el intento.

—Eso todo lo que pude rescatar de los textos maestro. El ángel murió, pero sus lágrimas sellaron la puerta donde el verdadero cuerpo de Lilit se encuentra —Camus miró a Shion con un rictus en sus delgados labios — alguien tenía en su poder esas lágrimas, pero se perdió todo rastro de ellas como usted dijo.

—No del todo y solo falta confirmar cuando los demás traigan a esa niña, algo me dice que entraremos de nuevo en una guerra.

Saga estaba exasperado, más bien furioso. Lo seguiría diciendo hasta el fin de los tiempos ¡Odiaba las ratas! Elevo su cosmo, lo cual solo produjo como resultado atraer aún más ratas, así que mejor comenzó a correr.

Tenía tan mala suerte podía sentir como Mu y Shaka pelean con enemigos relativamente fuertes y él estaba con problemas de plagas, desde hace unos momentos tenía una idea en mente y no sabía que problemas podría traerle a futuro aunque eso significaba sacarse esas ratas de una vez por todas, era una muy buena idea y de paso una excelente venganza con ese unicejo que se la traía jurada.

Vamos que el plan era genial y simple, pasar ese problema de plagas a ese espectro, solo había una cosa que le detenía y se llama Hades, no sabía cómo se lo tomaría, después de todo el Dios estaba al tanto de lo que él y Rada se traían últimamente, culpa de Kanon sea dicho ya que nadia mas que el se metia con su gemelo, desde el día que defendió a su hermano de Rada los barajustes y los problemas ente ellos habían comenzado con viento en popa.

Le lanzó un ataque logrando erradicar a una gran cantidad de ellas, lo cual logro perturbarlo y horrorizarlo a niveles iguales, las cosas rastreas se multiplicaban, por cada una que mataba dos aparecían en su lugar, no lo pensó dos veces un portal y las ratas ya era problema del inframundo (Hades pegaría el grito al ver la plaga) pero que daría por ver la cara del unicejo.

luego de ese acto por parte de Geminis tres hombres pasaria mucho tiempo erradicando ratas. pero eso es cuento aparte.

Mientras tanto Shura caminaba a paso tranquilo, cuatro dorados para una misión de rescate. La verdadera misión era contralar a Mu, vigilarlo de que no cometiera una estupidez, uno de ellos sobraba ahí, Shaka era más que suficiente para contener a Mu, el otro solo sería apoyo.

Prefería tomárselo con calma, sintió más cerca la presencia de dos personas que no lograba identificar, un chispazo de cosmos le hiso acelerar el paso, ese era el cosmos de Kiki ¿Qué hacia ese niño ahí? Sentía mucha curiosidad por la razón del que el aprendiz de Mu se encontrara involucrado, y temía la reacción del santo del primer templo a este hecho.

Soltó un suspiro disimulado cuando le cortaron el paso, para posteriormente soltar un silbido en admiración debido a la escultural mujer que se encontraba frente a él.

—Vaya, que tenemos aquí ¿Qué hace una muñequita como tú en un lugar sombrío como este?

—Bueno se encomendó eliminar a una escoria, bombón —Shura sonrió con sorna y evalúa a la mujer por segunda vez, alta, morena, buena delantera y retaguardia, cintura de avispa, un completo diez.

—¿En serio? Que mal pobre tipo, pero yo no dejare que le hagas daño —le coqueteo regalándole un guiño.

—¡Eres tú, idiota! —la mujer se exalto por completo ante la estupidez del santo.

—¿En serio?

—Sí.

—¿Deberitas? —preguntó con suma diversión.

—¿Eres idiota?

—En ocasiones —afirmo sin ninguna pisca de mentira— pero el punto es que por ser semejante bombón, no quiere decir que seré blando.

La mujer molesta se lanzó al ataque, transformarse en el acto en un ser asqueroso y muy grande.

Una pelea inició con poderosos golpes que resonaban en esa cueva, a unos metros más adelante Kiki se levantó como resorte al sentir como un cosmos por demás conocido se elevaba para dar inicio en una pelea, Helena le miró curiosa.

—¿Qué sucede niño? —Helena se levantó junto el niño tratando de ver más allá de donde provenía fuertes ruidos de una pelea.

—El señor Shura está aquí, nos va a sacar de aquí ya lo verá.

—¿Es un santo también?

—Si es el santo dorado de Capricornio, es muy poderoso no se preocupe.

Shura terminó su batalla y siendo sincero debe admitir que lo costó un poco deshacerse de la alimaña esa, se sentía extrañamente débil y cansado se apoyó en la pared y paso lento avanzó hasta donde está el destructor del santuario, pero grande fue ver su sorpresa al ver que estaba acompañado por esa chica tan hermosa de la cual desconfió por la experiencia anterior.

—¿Kiki estas bien, quien es ella? —preguntó el santo viendo a la linda chica.

—Ella es la señorita Helena, la secuestraron pero yo la defendí —agregó el pelirrojo orgulloso de su valía.

El santo de Capricornio se recostó en la pared de piedra frente a los barrotes evaluando a la chica.

—Por lo visto no hiciste un buen trabajo enano, puesto que aquí están los dos —el niño bajó la cabeza avergonzado.

—Oye deja al niño en paz, recibió una paliza por defenderme es más no debería decirle esas cosas.

—Y tú señorita, usted calladita que no me fío de usted, así que mejor retírense de ahí abriré la celda.

Shura nunca era mal educado y menos con una señorita pero se sentía extrañamente afectado y débil, más tarde se disculparía con la señorita, aunque lo que le dijo era verdad, después de ver las cosas que había visto no confiaba en ella del todo.

—De acuerdo, gracias por rescatarnos pero eso no le quita lo mal educado.

—Sí, lo discutiremos luego —Shura concentró su cosmos en su puño no sin dificultad, pero un solo golpe y la celda ya no existía.

Kiki y Helena salieron siguiendo en muda calma al santo dorado que se notaba de mal humor, caminaron unos cuantos metros y era extraño ningún enemigo les había cortado el paso.

Kiki iba de la mano con Helena a unos pasos atrás del santo, sus semblantes lucían preocupados, pues el andar del español era un poco errático, por momentos su marcha claudicaba, aunque quisiera aparentar que estaba bien se le notaba que no resistiría mucho tiempo.

Helena no pudo evitar dar un pequeño grito cuando vio en cámara lenta como ese santo maleducado se desplomaba estrepitosamente contra el suelo, Kiki corrió en auxilio de Shura, ambos sudaron helados, puesto que aunque el santo lucia débil ellos sabían que era fuerte y era capaz de protegerlos, ahora estarían en serios problemas si se encontraban a esas criaturas, se miraron ambos con temor, Kiki sabía que él no era rival y que no había posibilidad de salir enteros sin la ayuda de Shura.

Ambos arrastraron como pudieron al santo (tal arrastrada le dieron que su cabeza dolería mucho después, puesto que se golpeó repetidamente), lo colocaron cómodamente y se resguardaron en una grieta de esa cueva, esperando a que este se recuperara.

—Kiki niño, crees que nos encuentres esas cosas, las sientes cerca.

—La verdad no siento nada, es muy extraño, es como si el lugar anulara el cosmos.

Helena le miró abatida —Niño no sé de qué hablas, tenemos que estar con perfil bajo, no hay que tentar a la suerte y que esas cosas nos encuentren.

El niño solo asintió desde ese improvisado escondite atento a notar alguna anomalía en esa calma ensordecedora que reinaba en el lugar y era su acompañante desde el desmayo del santo.

Transcurridos unos minutos ambos se impacientaron de esperar, se confabularon y en acuerdo mutuo decidieron que Kiki exploraría y buscaría una posible salida y si para entonces el santo no recobraba el conocimiento lo sacarían aunque sea a rastras.

Shaka estaba realmente cansado esas criaturas no dejaban de atravesarse en su camino, no le dejaban tiempo de nada y ya notaba a Eileen deteriorada ese lugar no le sentaba bien a la chica, debía sacarla rápido de ese lugar.

Ya no podía hacer uso pleno de su cosmos, lo sentía errático en esos momentos dependía casi por completo de su fuerza bruta y eso para él era frustrante ¡Esas cosas no se acababan nunca!

Saga estaba sumamente extrañado desde hace unos minutos y luego del incidente de las ratas no se había topado con nada, pero había encontrado información muy valiosa y una corazonada le decía que esos papeles tenían que ver con lo que le había pasado a Camus, esos documentos se encontraban en latín y el nombre de Lilit estaba en cada una de las hojas, se apresuró a guardar esos documentos y lo que creía era útil y se largaría de ese lugar de inmediato.

Se encontraba en una suerte de cuartos donde se podían apreciar un sinfín de cosas muy, pero muy extrañas de la cuales Camus o el santo de Cáncer sabrían para qué sirven.

Shaka estaba en su límite, atravesar la barrera y pelear constantemente con esas criaturas, en un ambiente donde no podía hacer pleno control de su cosmos. Eileen cada vez se miraba más mal, él sabía que debían salir de inmediato de ese lugar, ambos lo necesitaban.

Una criatura tras otra, Shaka se estaba basando más que todo como ya lo había mencionado en su fuerza bruta, luego de esa travesía entrenaría su cuerpo tanto o más que su mente. Miró en dirección de su luz que se apagaba un poco más a medida que pasaba el tiempo, le alertó que la llamo por su nombre pero esta no respondió. El último oponente fue derrotado y el rubio corrió a lado de la chica tomándola por los hombros.

—Eileen responde —la sacudió un poco logrando que ella le miraba con expresión de cansancio— saldremos de aquí no te preocupes.

La cargó al estilo princesa y corrió a su máxima velocidad por ese laberinto, apresuró más el paso cuando distinguió la salida, una vez fuera ambos sintieron alivio, la bajo con suma delicadeza mientras él se desplomo por unos segundos en el suelo, solo unos cuantos segundos, pues luego volvió a cargar a su luz y se alejó un poco del lugar en total alerta a su alrededor.

Afino un poco su oído y lo único que se escuchaba en ese lugar era el viento que se mostraba inclemente.

Shura aún se encontraba en un mar de inconsciencia lejos de la preocupación que inundaba a los dos que le acompañaban. Kiki se mordía las uñas y miraba en todas las direcciones, sentía que en cualquier momento algo les saltaría directo a la yugular, el manto de Capricornio estaba muy preocupado por su portador.

Helena tomó la firme decisión despertaría a ese santo a como diera lugar, lo tomo por la cabeza y lo examinó ante la atenta mirada del niño pelirrojo, la primera bofetada logró exaltar a Kiki, la segunda solo un pequeño quejido de parte del santo.

—¿Qué le pasa, por qué no despierta de una buena vez?

—¿Por eso lo golpea así? No creo que se despierte —agregó el niño con mirada incrédula.

—si yo tampoco —agregó helena hastiada sentándose derrotada en el suelo.

Tan solo unos segundos después la chica se volvió a incorporar decidida, se iría de ese lugar como diera lugar. Kiki lucía cansado y ese no era ambiente para un niño, aprendiz de dorado o no era solo un niño. Ella gateo a un costado de Shura a quien vio con un rastro de culpa, era un santo y estaba en esa condición por ellos, por protegerlos, aun lo necesitaban para salir de ahí, de seguro estaba débil, aunque así fuera era su única manera de salir de ese lugar así que miro a Kiki con decisión.

—¿Puedes quitarle la armadura en su pecho? —El pelirrojo asintió con duda en sus ojos— no preguntes para que, solo hazlo.

Así se hizo, con suma destreza que solo un lemuriano y aprendiz de Aries podría, retiro la armadura que protegía el pecho del español, aun en contra de los reclamos de la armadura misma. La chica respiró hondo para proceder a lo que tenía planeado… bueno no es que fuera un gran plan, pero sabía que eso debía despertarlo era una zona muy sensible, un pellizco monumental en el pezón del santo dorado, tan brutal que Shura se despertó en medio de un grito de dolor.

—¡Joder, hostia! —Shura retiro de su lado a la chica con un manotazo, sintiendo en carne viva sus pezones— ¿Qué coño haces? ¡Joder!

Shura frota esa zona lastimada con mal semblante y con ojos asesinos en dirección a Helena, está contuvo el gesto de dolor a causa de ese manotazo del santo, en serio se había lastimado, aunque de ser sincera se lo tenía merecido.

—¿Eres español? —preguntó ella intentando disminuir el enojo del santo.

—¿A quién le interesa eso? No tenían una mejor forma de despertarme y me pueden decir... ¿Por qué madres me duele tanto la cara?

—Será por las criaturas a las que te enfrentaste —Helena miro seria al santo, apretando la mano de Kiki indicando que cerrara la boca sobre las cachetadas.

—No me fio de tus palabras, pero eso no importa hay que salir de aquí rápido.

El caballero se levantó y coloco su armadura con ayuda de su cosmos, al parecer ese pequeño descanso le benefició enormemente, sentía más control sobre su cosmos, comenzaron a caminar rumbo a la salida. Shura estaba en cierto modo agradecido ya que nadie les había cortado el paso, eso le indicaba que debía entrenar y ser más fuerte de lo que era en ese momento.

Cuando visualizaron la salida corrieron dispuesto a salir, pero una energía les hizo rebotar varios metros atrás.

—¿Qué es eso? —Helena estaba anonadada y un poco adolorida por el impacto— ¿No podremos salir?

—Claro que lo haremos —aseguró Shura, posicionando para lanzar su ataque— ¡Excalibur!

Un golpe certero y la barrera que les impedía salir se desvaneció por unos segundos para luego comenzar a regenerarse lentamente, no esperaron una invitación, corrieron rápidamente antes que se cerrará completamente.

Una vez fuera respiraron profundamente como si todo el tiempo adentro de esa cueva hubieran estado reteniendo el aliento.

—¡Al fin libres! —exclamó Helena contenta, abrazando a Kiki.

—Sí, sí, de nada, no me lo agradezcan, no me agradezcan por sacarlos —expresaba el santo con aires dramaticos.

Ambos se le quedaron viendo divertidos, pese a sus palabras el santo se miraba realmente aliviado de salir de ese lugar.

Shaka y Eileen se les acercaron con una sonrisa de alivio, ambos santos se saludaron y comprobaron el estado de los demás, pero un ambiente muy diferente se vivía entre las chicas, ambas tenían miradas fieras sobre la otra y es que ni en momentos como esos donde vidas corrian peligro, ni aun asi ellas dejarian de odiarse.

Ambos santos y Kiki tragaron seco, no habían pronunciado palabra alguna, pero eso no era necesario con ese pesado ambiente que emanaba de esas chicas.

Shura alejo a Kiki unos pasos atrás, Shaka los siguió ni lento ni perezoso disimuladamente— Kiki aléjate esto es pelea de gatas.

Oh no, Shura se lamentó internamente( muy tarde la verdad), ambas chicas le miraron muy mal. Shaka tomó a Kiki de la mano y lo alejo a un espacio prudencial de Shura. Por instinto primitivo el cuerpo del santo de Capricornio se encogió sobre sí mismo, preparándose de antemano a lo que venía, un ataque verbal sin igual por parte de ambas mujeres.

La primera en atacar fue Helena —¿Serás idiota? No cabe duda eres un completo imbécil.

—Sí, no sé quién eres, pero no te metas en lo que no te importa.

El ataque verbal continuo Kiki solo podía mirar y compadecerse del santo, Shaka negaba con su cabeza, ciertamente Shura no atinaba ninguna cuando de mujeres se trataba.

—Pobre señor Shura —se condolió el pelirrojo.

—Por eso pequeño Kiki ten presente estas palabras: en pleito de gallinas el gallo no se mete porque sale desplumado.

Kiki asintió mientras miraba la absurda escena frente a él, la verdad no pensaba que esas personas fueran muy maduras que digamos por la forma en que se comportaban.

Alejado de esa escena Mu y Amelia buscaban con desespero una salida, pero esas criaturas les cortaban el paso cada dos por tres. Amelia respiraba con dificultad, la adrenalina que había recorrido su cuerpo ya se había esfumado dando paso a ese cansancio tan abrumador.

—Mu... ¿Mu estás bien? —Amelia lucia preocupada, el santo dorado lucía muy desmejorado.

—No te preocupes saldremos pronto —pese que Mu lucia fatigado, tenía la sospecha que los dejarían salir.

Algo no cuadraba en ese asunto, sospechaba que no habían obtenido nada y estaban a la espera de algo, algo que él desconocía por completo.

Mu pudo ver la salida en la lejanía, sólo hasta entonces sintió alivio. El veneno lo consumía lentamente, no podía darse el lujo de desplomarse, ya sabía que todos estaban fuera de esa cueva, debía alcanzarlos e irse de ese lugar lo más rápidamente posible.

El diviso primero la salida, pero fue ella quien gritó de emoción, aunque ambos muy ansiosos por salir de ahí. Mu frenó a último momento al detectar que no podrían salir de ese lugar ya que una barrera se había levantado cortándole el paso.

—¿Que sucede Mu?

—No podremos salir —comentó seriamente el santo.

—¿Por qué? No juegues con esa cosas Mu, eso no se hace.

— Hay una barrera.

—¿Alguna idea?

En un último esfuerzo el santo logró acumular suficiente cosmos para un ataque, el cual surtió efecto por breves segundos en los que lograron salir por los pelos.

Ni bien pusieron un pie fuera un huracán de nombre Eileen le arrebató a Amelia de su lado examinándola de pies a cabeza, dirigiéndole una mirada que le prometía la peor tortura en el infierno.

Una gota de sudor resbaló por su sien. Tenía el cabello enmarañado, raspones por doquier y se sentía fatal. Shaka lo miró con preocupación y luego de eso todo se sumió en silencio y oscuridad.

—¡Mu! —Amelia se abalanzó sobre el santo —¡Mu!

—Es el veneno, hay que llevarlo al santuario —Ni corto ni perezoso Saga lo alzó como costal de papas.

Gracias a la técnica de géminis llegaron en un parpadeo al santuario de la Diosa. Las chicas estaban sorprendidas por la inmensidad del lugar, pero un quejido de dolor de Mu les trajo a la realidad ¡Se estaba muriendo!

—¿Qué hacemos? Mu resiste —Amelia estaba que se moría, Kiki se quedó quieto no había reacción alguna. Helena lo tomó de la mano.

Amelia lloraba en silencio, esto era culpa suya, pobre Mu, cuanto dolor debía de sentir, todas las peleas las enfrento con veneno recorriendole las venas.

Ni bien llegaron Shion ya estaba ahí, tomo a su discípulo y se teletransporto a la fuente de Arena. La diosa observaba con angustia en sus ojos.

—No se preocupe, el estará bien —Shion le acarició la cabeza en un gesto paternal— Por otro lado, usted debe descansar ya es tarde para que este despierta.

—Pero...

—Nada de peros, descanse yo me encargo de todo.

La diosa suspiró molesta, pero obedeció, aunque estaba claro que no pegaría un ojo esa noche.

Shion vio a su discípulo y bufo molesto ¿Por qué tenía que ser tan terco? Tan solo... Bueno eso ya ni era importante. Debía recibir como era debido a las visitas, salió del lugar, no sin antes proporcionarle un zape a su muy querido e imb... Inteligente alumno, que solo atino a quejarse en su inconciencia.

Todos los Santos a excepción de Shaka y obviamente Mu se habían ido a rendir su informe, el santo de Virgo se encontraba en el primer templo junto a las chicas y Kiki.

Helena dormitaba en una silla mientras Amelia hacia todo lo posible por mantenerla despierta, Eileen las miraba del otro extremo de la habitación. Shaka estaba a su lado y no pensaba moverse, no quería hacerlo.

Shaka arrugo sus facciones, al parecer el santo de Aries se había descompensado antes de llegar a la enfermería. El cosmos de patriarca se notaba exaltado y afligido, bueno no era para menos. No paso mucho tiempo cuando Shion cito a Amelia a su despacho.

En la cueva, entre las sombras criaturas se reunían en asamblea todos hablando a la vez y en el centro esta Atom.

—¿Recabaron la información?

—Así es amo, las técnicas de esos santos no nos volverán a afectar y tenemos sus cosmos también.

Atom sonrió complacido —Solo que no obtuvimos la llave, maestro.

—Todo a su tiempo.

Era noche o día, la verdad ya no sabía. Las paredes y cortinas eran oscuras, el lugar olía a húmedo o había estado mucho tiempo en la cueva que el olor ya no le abandonaba, ya estaba empezando a tener miedo, aunque Mu confiaba en ellos, pero todo eso le daba mala espina. Tenía tanto tiempo de estar en ese lugar completamente sola, que cualquiera estaría a la mar de asustado.

Pero debía ser paciente y estar muy calmada —Que Mu este bien por favor.

Bueno ¿Que más podía hacer ella? Aunque quisiera no podía ayudar a Aries

Miro la habitación por enésimas vez. Ya no tenía miedo, ahora estaba exaspera por la tardanza del líder de ese lugar. La puerta rechino y un hombre con túnica entro al lugar, la presencia de ese hombre le indico que era el patriarca de Athena.

—Lamento la espera, señorita Amelia, pero hubo contratiempos con el estado de mi discípulo —la chica pego brinco de a metro asustada— no se preocupe está estable, con lo obstinado que es estará de vuelta en unas horas, ya lo vera.

Amelia volvió a respirar con tranquilidad, pero aún se sentía un poco preocupada y no se quitaría esa sensación hasta verlo e persona.

—Qué alivio, estaba muy asustada. Pero yo…

—No sabes que haces aquí ¿Verdad? —la chica asintió— tal vez le parezca una locura, pero le ruego que me escuche y sea paciente.

El patriarca le extendió un papel, ahí se relataba el proceder y el posterior encierro de Lilit, los ojos de la chica se mostraban incrédulos y con un poco de burla. Lilit fue la primera mujer creada en igualdad con el hombre, pero esta no admitía someterse al hombre en el acto ya que había sido creada igual y no inferior al hombre, cuando huyo fue a dar a las orillas del mar Rojo (hogar de muchos demonios). Allí se entregó a la lujuria con éstos, dando a luz a los lilim. Cuando tres ángeles de Dios fueron en su busqueda ella se negó. El cielo la castigó haciendo que muriesen cien de sus hijos al día. Desde entonces que ella intenta vengarse matando a los niños menores de ocho días.

Cuando al fin fue capturada su alma logro escapar, su cuerpo terrenal fue lanzado a lo más profundo del tartaro.

—Me está diciendo que todo esto es real, me toma el pelo ¿Verdad?

—Lamentablemente no es así

—¿Y por qué me lo muestra a mí?

—Tengo la firme certeza que usted señorita, tiene la llave

—¿Llave? Es decir que eso no fue un sueño, la llave está dentro de mi

—Me podría explicar mejor Amelia, admito que me perdí un poco.

Helena ya hace rato que dormía a pesar que ya era entrada la mañana. Eileen estaba nerviosa y no era para menos estaban en el santuario de Athena. Shaka la había llevado a su templo no por ello estaba menos nerviosa, en ese lugar estaba "Él" y no quería enfrentarlo todavía. Ella quería estar con su hermana pero por el momento eso no se podía, Shaka había desaparecido hace un par de minutos, mentir seria decir que el rubio estaba siendo por demás atento con ella.

Tan concentrada estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta del santo con respiración agitada que la miraba desde la entrada del templo, cuando se percató de quien era su corazón dio un vuelco para luego detenerse abruptamente y su garganta se secó en el acto.

—Eileen —aunque su nombre salió como un susurro ella fue capaz de escucharlo

—¿Qué se te ofrece Milo? —con mucho esfuerzo recobro su temple y puso su mejor expresión.

—Puedes salir un momento —el la miro esperando una respuesta afirmativa.

Eileen Salió del templo de Virgo con Milo que hiba a unos cuantos pasos por delante de ella. Shaka los miro partir con una expresión abatida desde uno de los pilares de su templo, no quería a Milo cerca de su luz, bien dice el dicho donde hubo fuego cenisas quedan, no quería perder a Eileen, era egoísta lo admitia la quería solo para el, pero no podía interferir entre ellos, tenían asuntos pasados que resolver.

Solo se alejaron unos cuantos metros de la entrada del templo. Eileen se negaba a verle de frente y eso le producía cierto malestar. No sabía como empezar, había actuado por impulso sin ningun plan en mente.

—¿Que se te ofrece caballero? —para sorpresa del santo fue ella quien rompió el hielo.

—Tu forma de vestir cambio, te dije que ese tipo de ropa se miraría bien en ti —¿En serio? El mismo quiso golpearse, pero en parte era cierto, pues la chica llevaba puesto un vestido adornado que una doncella le había dado, era hermoso.

La chica enarco una ceja molesta —¿Desperdicias mi tiempo solo para decirme eso? —la chica peino sus cortos cabellos hacia atras— Te creía mas listo.

Milo rió con disimulo —Cariño ambos sabemos la verdad, no lo soy para nada desde el momento en que te perdí.

Eileen suspiro con frustración ¿Acaso creía que podía recuperarla? Era obvio que eso nunca pasaría ambos lo sabían muy bien. Milo la miro con la nariz fruncida y acarició los cortos cabellos de Eileen ¿Su culpa acaso?

—¡Eileen tu cabello! —dijo el santo en tono afligido— estabas tan orgullosa de tu cabello largo ¿Acaso yo..?

—No te creas tan importante, fuiste solo un capitulo doloroso en mi vida. Mi cabello lo traigo como se me de la gana y hoy lo quiero corto.

Milo acaricio sus cortos cabellos de nuevo, provocando que ella retrocediera un paso y Shaka le advirtiera vía cosmos a lo lejos.

—Pero Eileen tu cabello era tan importante.

—Dejalo así me gusta ¿Que no entiendes?

—Pero era tan largo y bonito, yo se que fui el causante.

—Fuiste el causante de muchas cosas Milo, pero no de esto así que no te des tanta importancia.

—Yo solo quería disculparme, aunque a estas alturas de nuestras vidas eso no sirva de nada —el santo de escorpio miro en dirección del templo de Virgo, Shaka se estaba malhumorando.

—Te equivocas una disculpa nunca estas de mas, pero no se que quieres lograr con eso.

—Solo tu perdón, pero entiende también fuiste en parte culpable.

¿Culpable ella? Su sangre la sintió hervir en cuestión de segundos, el puñetazo en la cara de Milo por parte suya era prueba fehaciente. Shaka rió con ganas desde su templo al ver el golpe.

—¿Mi culpa, como puedes ser tan cínico? Yo no estaba preparada y lo sabias, no pudiste esperarme ¡Eres de lo peor! —decreto la chica sobando su muñeca adolorida— ¿Que quieres en realidad Milo?

El santo se acerco veloz a inspeccionar la mano dañada y aliviarle un poco el dolor con ayuda de sus cosmos, sintiéndose mas peor de lo que ya estaba.

—Aún te aprecio mucho, esa es la razón de que quiera arreglar las cosas entre nosotros, aunque a Shaka le caiga de la patada.

—No metas a Shaka en esto, dices que quieres arreglar las cosas y me vienes con eso, lo siento Milo estoy agotada pase toda la noche en vela hablamos luego.

Milo no le contradijo nada, solo la vio regresar al templo donde el custodio de este la esperaba anelante, así como el la espero alguna vez, sonrió derrotado ignorando a Shaka se fue directo a su templo no tenia ganas de hablar con nadie ese día.

Shaka la vio venir y su corazón latió con normalidad de nuevo, no le agradaba ver a Milo serca de su luz bien dice el dicho donde hubo fuego cenizas quedan, la recibió con una una sonrisa, pero esta desapareció al ver esos hermosos ojos a punto de romper en llanto, sin mediar palabra la estrecho entre sus brazos y ella rompió a llorar.

—Es un idiota —Shaka asintió en complicidad con ella— lo siento Shaka no tienes que verme en este estado.

—No tienes nada de que disculparte preciosa, yo voy a estar siempre para ti.

—No hagas ese tipo de promesas, que siempre es mucho tiempo y ese tipo de promesas no se cumplen.

—Te lo demostraré mi luz.

La chica no dijo más y se dejó mimar por el rubio, solo por ese día se dejaría ser débil, solo por ese día dejaría caer su coraza ante el rubio.

Milo por otra parte estaba intranquilo y frustrado, su amigo inseparable lo miraba con calma. Escorpio frotaba su cara mientras tomaba lugar junto a Camus en las escaleras de Acuario.

—¿Creiste no verla más? Los chismes vuelan muy rápido en este lugar.

—Nunca pensé que la chica de Shaka fuera ella.

—Es que tu fuerte nunca a sido pensar amigo mio —Milo lo miro indignado mientras le mostraba su dedo medio.

Camus resoplo por el infantil actuar de Milo —No, pero era un hecho que volverían a cruzarse en algún momento.

—¡Pero no con Shaka!

Mentir seria si se dijera que a Milo no le desagradaba la idea de Eileen y Shaka juntos. Que intrincado y caprichosos era el destino.

Camus por otra parte se la estaba pasando en grande, le daba gracias a Athena por darle vida para ver a Shaka bajarle una novia a Milo, bueno algo así lo sentía Escorpio. La que se armaría en el santuario cuando la bomba exploté, no solo por el hechos de que Shaka fuera por su cuenta tras una chica sino que esa chica fuera la ex de Milo ¡Que pequeño era el mundo!

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Espero y no crean que es solo relleno, ya que no lo es jejeje, espero sus comentarios y les advierto esto.

El siguiente cap será muy, pero muy interesante (inserte risa malvada de la escritora)