HOLA!!, YA NO TENGO CARA PARA DISCULPARME. FUERON CASI DOS MESES DESDE LA ULTIMA ACTUALIZACION. PER HE ANDADO EN TANTAS COSAS QUE ME FUE IMPOSIBLE HASTA AHORA. HE RECIBIDO MUCHOS REVIEWS ENCANTADORES. NO PUEDO CONTESTAR TODOS POR FALTA DE SUSCRIPCION, PERO DE VERDAD, GRACIAS!!
ALGUNOS DE ELLOS HAN SIDO PRECIOSOS, NO SABEN CUANTO SE LOS AGRADEZCO. ADEMAS YA REBASAMOS LOS 200! GENIAL!. TAMBIEN MUCHAS GRACIAS A QUIENES HAN SUSCRITO LA HISTORIA COMO FAVORITAS, QUE TAMBIEN YA SON VARIOS. ME DA MUCHA ALEGRIA RECIBIR MAILS DANDOME EL AVISO.
ESPERO QUE SI AUN DESEN LEER, LES GUSTE ESTE CAPITULO, Y ME DEJEN SU OPINION.
CAPITULO 21. UN SOPLO DE ESPERANZA.
Erick PV.
Mire una vez más a la frágil humana retorciéndose en mis brazos. Sabía que esto la dañaba aun más. Sabía que esta huida era aun mas traumática en su estado. Pero no podía hacer nada. Tenía la certeza de que ella sobreviviría, pero cada segundo de punzante dolor quedaría grabado en su memoria. ¿Me odiaría por esto? O por el contrario ¿Agradecería que la haya salvado?.
Mil interrogantes surcaban mi cabeza mientras corría con ella. Hasta que una muy importante nublo mi mente por completo. ¿Ella llegaría a quererme de la forma en que yo la quería?.
Estaba consciente de que entre la humana y el otro vampiro existía un lazo muy fuerte. Un lazo más poderoso que muchos que yo he conocido. Un lazo más fuerte que el que yo compartí con Lillian hace tiempo. Y eso me daba envidia. ¿Sería ella capaz de trasladar su afecto hacia mí? O ¿insistiría en regresar con su vampiro?.
Mi única esperanza era que la chica se olvidara pronto de él. Que sintiera un afecto especial por mi por haberla transformado, por haberla creado. Que olvidara pronto sus recuerdos humanos…
Me regañé a mí mismo. Ahora no era el momento de pensar en ello. Había demasiado en juego para perderse en sentimentalismos. Después encontraría el tiempo para ellos. Cuando estuviera a salvo con mis hermanos. Solo esperaba que ellos continuaran con el plan, y que nos encontráramos en Canadá.
Corrí junto con la humana. Había estado oculto por un buen rato dentro de una bodega. Pero no pude permanecer más tiempo por el temor de que me hallaran.. Tenía que escapar.
Era de noche, así que no me preocupe por la velocidad. Nadie me vería. Era demasiado tarde como para que los humanos siguieran despiertos. Y si alguien me llegara a ver, seguro pensaría que era un efecto de su imaginación. Solo distinguiría una mancha borrosa.
¿Qué podía hacer para llevármela sin que me siguieran?. Estaba seguro que me seguirían, que tratarían de recuperar a la chica. Pero no podía permitirlo. Yo la había salvado de Lillian, y ahora era mía.
Me acerque a los muelles. Estaban totalmente solos. No distinguí el olor de ningún humano cerca. Perfecto, no habría problema. Gire mis ojos hacia dos pequeños botes de madera que estaban amarrados al muelle.
Sonreí internamente. ¡Claro! ¡Viajaríamos por agua!, así nos perderían el rastro, al menos por un tiempo.
Sin soltar a la chica camine hacia el muelle. Con una de mis manos, rompí de un solo jalón la gruesa cuerda. Era un bote pequeño de madera, pero parecía fuerte.
Recosté suavemente a la chica dentro del bote. Ella agonizaba por el dolor, pero afortunadamente casi no gemía. Pobrecilla. No envidiaba lo que sufría en este momento. Pero en unos días terminaría todo.
Salte sin pensarlo dos veces al agua y nade hacia el frente del bote. Tome delicadamente el borde, y comencé a nadar. El peso del bote y de a chica no se sentían, por lo que no habrían dificultades. Y el clima era bastante favorable, por lo que la chica no correría mayo peligro. Nade a toda velocidad, alejándome cada vez más de la orilla, y adentrándome cada vez más…
Lillian PV.
Seguía dando vueltas alrededor del bosque. Sabía que estaba perdiendo el tiempo, pero ¿Qué otra cosa podía hacer?. Había perdido todo, absolutamente todo.
Perdí a Edward, perdí a los Cullen, perdí a Erick. Y todo ¿Por qué? ¡POR BELLA! Y lo mas desesperante de todo era que ni siquiera había tenido la satisfacción de acabar con ella.
La había herido. La sensación de clavar mis uñas en su frágil carne… la sensación de haber azotado su cuerpo una y otra vez contra los muros de la cueva había sido satisfactoria. No bebí de ella, no deseaba contaminarme con su asquerosa sangre. No. Solo deseaba destrozarla, hacerla sufrir antes de acabar con su existencia. Y vaya que lo había conseguido. Sentí como su respiración se cortaba, como los latidos de su corazón se hacían más pausados. Eso fue maravilloso. Fue sublime tener el control de su vida en mis manos.
Pero ni siquiera eso pude completar. Segundos antes de aniquilarla por completo, llego Erick. Y la salvo, la mordió para convertirla.
¿Por qué? No podía comprenderlo.
En cierto modo entendía su rechazo hacia mí. Pero, ¿en qué momento se intereso por Bella?. El jamás había sido compasivo. Por el contrario, era cruel con los humanos. ¿Por qué Bella era diferente?.
Me rebanaba los sesos tratando de entenderlos. ¿Cómo fue que Edward se enamoro de ella siendo humana?. Pero lo pero era ¿en qué momento Erick se intereso por ella? ¿Cómo se olvido de mi de un momento a otro para fijar su atención en Bella?. ¡NO! No era así como debían suceder las cosas.
Edward debió enamorarse de mí… Erick no debió olvidarme…
Me senté en el pasto. Había dado ya muchas vueltas sin sentido alrededor de los bosques de Forks, sin tomar una determinación. Me sentía tan herida y confundida. La furia comenzaba a ceder en mi cuerpo, dándole paso al temor, al pánico.
Si los Cullen me encontraban ahora me matarían. No me perdonarían una traición semejante. El haberme robado a la asquerosa humana que consideraban como su "hermana".
En algún momento considere en volver a ellos e inventarles que todo fue idea de Erick, que él me encontró y me obligo a robármela, que la quería para el…
Pero a estas alturas Alice debió ver lo que paso, y Edward jamás me creería, aun cuando pensara en mi mentira con todas mis fuerzas. No, ya era tarde para eso.
Solo me quedaba huir. Empezar de nuevo sola. Como odiaba esa idea. Nunca antes soporte la soledad. Siempre había dependido de alguien para vivir, para salir adelante. Y ahora no tenía a nadie. Solo por unos días sentí lo hermoso del cariño de una familia, lo confortable que era sentirse parte de una autentica familia, a diferencia de un abusivo aquelarre. Y ahora la había perdido.
Junte mis rodillas y apoye mis codos sobre ellas, tapando mi rostro con mis manos. Sentí la ligera brizna de lluvia empapar levemente mi piel. Estaba ausente del mundo. Me mente flotaba en otra dimensión. En una en la que Bella jamás existió ni se interpuso en mi camino con los Cullen.
Una dimensión en la que Edward me amaba. Una en la que Edward me rodeaba con sus brazos, besaba mi rostro, mi cuello. Acariciaba mi piel… me hacía el amor. Una en la que decía que me amaba y que me quería con él para siempre…
Edward… era mi sueño hecho realidad. Todo lo que deseaba de un hombre. Y ahora, jamás lo tendría.
Sollocé suavemente, sin lágrimas. La respiración se me cortaba por el dolor y la angustia. Aun cuando mi corazón era un simple musculo muerto que no se movía, se rompía en frágiles pedazos dentro de mi pecho. Sentía un inmenso hueco en mí interior, uno que a cada segundo me arrastraba a un abismo de dolor y desolación.
Pasaron algunos segundos antes de volver a la realidad. El suave crujido de una rama alerto mis sentidos. Respire cuidadosamente, tratando de acompasar mi respiración nuevamente.
Di un leve olfateo… y mis sentidos explotaron ante un olor asqueroso y desagradable.
El mismo olor que detecte en la reserva de la Push cuando…
Me levante de un solo brinco, llena de pánico. Gire mi cabeza hacia todas las direcciones, esperando encontrar al causante de ese olor… y no tuve que buscar demasiado…
Ante mis ojos, a pocos metros de distancia se encontraban tres gigantescos lobos mirándome rabiosamente…
Di un paso hacia atrás, insegura de donde ir o que hacer. Los lobos se acercaron a mí, mostrando sus blancos y letales colmillos, gruñéndome. Los tres eran gigantescos, uno de ellos color gris, otro color arena y el ultimo color café, parecido al chocolate. Se parecían mucho a los lobos que me siguieron mientras escapaba con Bella, y recordé al persistente lobo de color negro. Me pregunte en algún momento si sobrevivió al ser atropellado…
Gire patéticamente esperando huir de ellos, y corrí. Corrí lo más rápido que mis audaces piernas me permitían. Sentí sus enormes patas aplastando el pasto tras de mí. Eran muy rápidos.
Pero no me rendiría tan fácilmente. Continúe corriendo hasta que no escuche más pasos, hasta que no se escuchaban mas gruñidos retumbando en el aire.
Desacelere el paso, esperando el milagro de haberlos dejado atrás. Di un profundo respiro y me detuve completamente. Gire mi cuerpo hacia atrás, hacia el camino que había recorrido. Nada. No había ningún lobo. Pero aun los olía. ¿Dónde estaban?.
Un nuevo gruñido atrajo mi atención…
Gire mi rostro únicamente para sentir sobre mi pecho en impacto de dos enormes patas que me tumbaban contra el piso. Un grito escapo de mis labios…me habían acorralado.
Sentí la tierra húmeda bajo mi espalda. El lobo de color arena me tenía contra el piso. Sus patas delanteras se clavaban suavemente en mi pecho, manteniéndome sobre la tierra. Acerco su hocico hacia mi cara, gruñendo y mostrando sus colmillos en todo momento. Sus ojos observaban los míos con atención. Era como si pudiera leer de ellos la furia, y el deseo de aniquilarme. Jamás me había sentido tan asustada.
¿Acaso era mi fin? ¿Moriría de esta forma?
Un gruñido del lobo color gris distrajo mi atención. El lobo que tenía sobre mí, giro su enorme cabeza hacia donde estaban sus compañeros. Los tres gruñían. Era como si se comunicaran entre ellos, como si estuvieran hablando.
¿Estarían decidiendo que hacer conmigo? ¿Estarían pensando que parte de mi cuerpo destrozarían primero?.
De un momento a otro el lobo libero mi pecho, pero no se aparto ni un milímetro de mi cuerpo. Permaneció a un lado mío, pegado a mis costillas, manteniendo su hocico cerca de mi garganta en todo momento.
Los otros dos lobos se acercaron hacia mí, y me rodearon, formando un semicírculo.
Continuaban intercambiando miradas y gruñidos. Era lo más extraño que había visto.
Después de un rato, que me pareció una eternidad, el lobo de color chocolate acerco su cabeza hacia mi brazo derecho. Abrió su enorme hocico y aprisiono entre sus dientes mi mano y mi muñeca. El gesto fue descuidado y doloroso. Pero no me lastimo como supuse. El lobo jalo con sus dientes mi mano. Pensé que la arrancaría, pero solo uso la fuerza necesaria para moverla. Volvió a hacerlo, una y otra vez de forma insistente, ¿querría decirme algo?.
Levante tímidamente mi cara hacia donde estaban los lobos. Los tres me miraban fijamente. Me incorpore con extremo cuidado, sentándome en la húmeda tierra. El lobo no soltó su agarre sobre mi mano, pero la suavizo un poco.
Me levante lentamente, tratando de comprender lo que ocurría. Me parecía inaudito.
El lobo color arena bufo, y gruño. Los otros dos hicieron lo mismo.
El lobo color chocolate volvió a jalar mi mano con sus dientes, y el lobo gris se coloco detrás de mí y con su gigante cabeza comenzó a empujar mis piernas hacia el frente, agitando mi cuerpo.
Eso me asusto mucho, demasiado. Los lobos me jalaban y empujaban en la misma dirección. Comprendí de pronto que su deseo era que los siguiera.
El lobo color chocolate soltó mi mano y se coloco atrás de mi, junto con el lobo gris. El de color arena se posiciono delante de mí, dándome la espalda. Después de lanzarme un espantoso gruñido, comenzó a caminar.
No pude hacer más que seguirlo, con paso lento e inseguro. Los otros dos se colocaron detrás de mí, formando un triangulo en el que yo me encontraba en el centro.
No sabía adónde me llevarían, pero no tenía opción. Considere que esta sería la última noche que estaría con vida…
EPV.
¿Cómo podía habernos pasado? ¿Cómo era posible que tres vampiros y un licántropo perdieran un simple rastro así como así? ¿Dónde demonios estaban?.
Continúe pateando cajas y todo inmobiliario que se encontraba a mí alrededor. Sabia que esa conducta era inmadura, pero no podía hacer nada más para curar mi frustración. Mi Bella no aparecía por ningún lado, y eso me estaba matando. ¿Estaría aun con vida?
Jacob no estaba mucho mejor. Sus ojos reflejaban el mismo cansancio y la misma angustia que yo padecía. El también adoraba a Bella. Y estaba sufriendo.
"Tenemos que seguir buscando." Me dijo suavemente Jasper. Sentí unas ligeras oleadas de calidez rodando mi cuerpo. Sabía que estaba usando sus poderes para tranquilizarme un poco. Yo estaba al borde de la locura por el dolor. Y eso no me serviría para encontrar a mi novia.
Salimos despacio de aquella bodega. Tendríamos que encontrar un nuevo rastro, algún indicio.
"Jacob ¿no puedes oler nada?." Le pregunto Emmet, fastidiado.
"No puedo hacerlo si estoy como un humano, y ahora no puedo transformarme. Si alguien me viera…" respondió el. Jacob estaba frustrado por no poder ayudar ahora.
"Genial." Suspiro Emmet, sarcásticamente.
Ignore el resto de sus comentarios y me encamine hacia los muelles. Pronto encontré un tenue rastro del vampiro y de mi Bella. Eso me alebresto el corazón, tal vez podríamos seguir su rastro de nuevo. Mis hermanos también lo sintieron, y se alegraron internamente. Caminamos despacio a través de los muelles. Hasta que llegamos al borde… y el rastro desapareció.
Baje mis ojos y encontré un trozo de cuerda rota. Lo tome entre mis manos y lo olí. Era la esencia de ese vampiro. ¡NO!, el había huido por mar…
"Maldita sanguijuela, resulto muy inteligente." Resoplo Jacob.
"Se la ha llevado por mar para que no la rastreáramos fácilmente." Comprendió Jasper.
Tome con mis dedos el puente de mi nariz. ¿Y ahora como se supone que lo encontráramos? Podía haber tomado cualquier dirección…
Ahora solo nos quedaba Alice, y la esperanza de que pronto tuviera una visión. Porque algo era seguro, Bella debía seguir con vida… o al menos en proceso de transformación. De otra manera el vampiro no se tomaría tantas molestias. Hubiese abandonado su cuerpo hace mucho…
Un timbre del celular me saco de mi ensoñación. Era Carlisle. Conteste el teléfono desanimado.
" ¿Qué ocurre?." Le pregunte.
" ¿Han encontrado algo?." Me pregunto.
"No. Estamos en Port Angeles, y el rastro de Bella y del vampiro se pierde en el muelle. Creemos que se la llevo por mar." Le respondí. Carlisle permaneció unos segundos callado, bastante sorprendido.
" ¿Alice ha tenido alguna visión?." Le pregunte, aunque de sobra sabia la respuesta.
"No, nada aun. Pero Seth, Quil y Embry traen noticias interesantes. Deben volver, tal vez ella sepa en donde está el vampiro que rapto a Bella."
Mi mente no tardo en conectar la información… hallaron a Lillian.
"Iremos en seguida." Le dije e inmediatamente colgué el teléfono.
" ¿Qué ocurre?" me pregunto Jacob.
"Tus chicos encontraron a Lillian. La llevaron de regreso a la reserva." Le respondí. Los ojos de Jacob y de mis hermanos se iluminaron. Tenían la misma esperanza que yo. Que Lillian supiera donde podríamos encontrar al raptor de Bella. Ella debía saberlo.
"Entonces, vamos." Dijo Jacob mucho mas animado.
"Oye, ¿Cómo es que no recibiste el mensaje de tus amigos, Jacob? ¿Qué no podían comunicarse por la mente entre ustedes?. " le pregunto Emmet.
Jacob rodo los ojos, fastidiado.
"Desde hace un rato que estoy como humano, idiota. Solo puedo recibir sus mensajes cuando soy lobo."
A Emmet no le gusto la respuesta de Jacob, pero la entendía.
"Este no es el momento de tonterías. Tenemos que volver." Los reprendió Jasper. Y yo no podía estar más de acuerdo con el.
En cuanto nos alejamos de Port Angeles, Jacob se transformo. Y nosotros comenzamos la carrera hasta la Push. Me sentí ligeramente más aliviado. Si mis sospechas eran ciertas, había sido Erick quien rapto a Bella. Y Lillian tendría que darnos pistas para hallarlos. Ella debía conocer todas sus costumbres al compartir tanto tiempo con él.
No podía negarlo. Estaba ansioso por matar a Lillian, por vengarme del daño que la había hecho a mi amor. Pero ahora la necesitábamos, y ella tendría que cooperar.
Pronto arribamos a la reserva, a la casa de Jacob. Y efectivamente, una agradable sorpresa nos esperaba.
Lillian se encontraba sentada en la tierra, con sus cabellos revueltos y su ropa enlodada. Parecía que los chicos la habían hecho pasar un mal rato al encontrarla. Y cuanto se los agradecía. Leah y Paul, junto con otros chicos estaban rodeándola, transformados en lobos.
Jake se transformo en humano y entro inmediatamente en su casa por algo de ropa, ya que sus pantalones se habían desgarrado por completo. Seth, Quil y Embry también se encontraban ya en su forma humana. Leí la satisfacción en sus rostros por lo que habían hecho.
Emily, Sam, Carlisle y Alice estaban junto a ellos. Pero no vi a Charlie por ningún lado.
" ¿Dónde está Charlie?." Les pregunte.
" Esme y Billy Black lo han llevado al hospital. Desafortunadamente Charlie tendrá que declarar que Bella fue raptada por otros humanos, y que él fue herido al tratar de salvarla. Rosalie fue a recoger a Renee y a Phil. Tendrá que darles la mala noticia de que su hija desapareció. Y Alice ha estado marcando a algunos amigos de Bella para darles la noticia de que ella desapareció… y de que se cancelo la boda." Me dijo Carlisle tristemente, bajando su cabeza al suelo.
Mi corazón se paralizo. Mi boda…
Todos mis sueños se venían abajo. Todo lo que había planeado para Bella y para mí se derrumbaba. Todos nuestros planes y sueños se desvanecían con el viento. Cerré los ojos por el dolor. Un nudo en la garganta me hizo sollozar. Mi Bella…
Un burlesco gemido me saco de mi trace. Gire mi rostro para enfrentar a Lillian, quien esbozaba una pequeña sonrisa de satisfacción. Gruñí por su atrevimiento.
"NO sé de qué te ríes, maldita sanguijuela. Ni te imaginas lo que te espera." Le amenazo Embry, posicionándose a su lado. Lillian simplemente volteo sus ojos.
Me acerque hacia ella, junto a mis hermanos. Me posicione en cuclillas junto a ella. Leah y Paul retrocedieron solo unos pasos, sin dejar de concentrarse. Tal vez era absurdo, pero necesitaba saberlo de sus labios. Necesitaba saber porque
" ¿Por qué me hiciste esto, Lillian?." Le pregunte débilmente, incapaz de hacer nada mas debido al dolor por el fracaso de mi boda.
Ella ajusto unos mechones de su cabello antes de dignarse a mirar mis ojos.
"Lo hice por ti." Me dijo lentamente. Yo me ofusque. ¡Como era capaz de decir esa barbaridad!.
" ¡Que demonios dices! ¿Cómo que por mi?." Le recrimine.
"Lo hice para que no tuvieras a Bella. Si no podía tenerte, ella tampoco podría.." me dijo suavemente.
Sus palabras me ofendieron mas alla de la locura.
"Yo jamás te quise. Nunca te di ningún motivo para que lo creyeras. Bella siempre ha sido, y seguirá siendo todo para mí."
"Yo la mate. No podrás tenerla nunca." Me respondió fríamente.
Me acerque aun más a ella, mi rostro a escasos centímetros del suyo.
"Sé que no está muerta." Le conteste.
"Claro que si, solo mira." Me respondió burlonamente antes de mostrarme lo que había hecho.
Fueron las imágenes más dolorosas que había observado. Mi Bella, siendo golpeada ferozmente por Lillian y siendo azotada contra las paredes de la cueva. Su hermoso cuerpo desangrándose, su voz suplicando por mi ayuda, sus dulces ojos chocolate apagándose lentamente…
Ver a Bella sufrir de esa manera fue demasiado para mi cordura… me lance con toda mi furia sobre Lillian, sujetando su pequeño cuello entre mis manos, listo para desgarrarlo de un solo jalón. Los orbes rojizos de Lillian se abrieron por el pánico. No se lo esperaba de mi.
Mis hermanos se lanzaron contra mi, sujetando cada uno de mis brazos. Ellos deseaban tanto como yo la destrucción de Lillian. Pero en este momento la necesitábamos con vida para encontrar a Bella.
"Cálmate, no te manches las manos con ella." Me dijo Emmet.
" ¡LO PAGARAS! " la amenace. Lillian se incorporo lentamente, masajeando suavemente su cuello con su mano. La había lastimado.
Emmet soltó mi brazo, confiando en que yo no haría nada. Se acero a Lillian y le susurro.
"Sabemos que no la mataste. No pudiste lograrlo. Encontramos la cueva a donde te llevaste a Bella, y descubrimos algo muy interesante." Le dijo mientras con uno de sus dedos tomaba la barbilla de Lillian y la obligaba suavemente a alzar la cabeza.
"Encontramos el rastro de otro vampiro. Y sabemos que él se llevo a Bella. Seguimos su rastro hasta Port Angeles. Sabemos que el la tiene. No puede estar muerta." Continúo Emmet. Jamás lo había escuchado hablar tan fríamente.
Yo comencé a tranquilizarme, por el bien de Bella. Necesitaba estar en mis cabales para recuperarla. Japer me soltó, lanzándome miradas de advertencia para que no cometiera tonterias. Yo solo asentí y me acerque a Lillian nuevamente.
" ¿Qué fue lo que paso, Lillian? ¿Quién es ese vampiro?" le pregunte. Ella bajo la mirada, pero evito pensar. No quería darme mas información.
"Lillian, dímelo. Necesitamos saber quien tiene a Bella y a donde se la pudo llevar." Le pedí una vez más. Ella no levanto los ojos. Solo miraba fijamente al piso, manteniendo su mente en blanco.
"Lillian" esta vez se acerco Alice a nosotros y se inclino ante ella."Si en algún momento sentiste algún aprecio por nosotros, por lo que hicimos por ti, nos dirás que sucedió con Bella. Por favor, te lo pido." Le rego Alice.
Lillian se confundió ante su ruego. Ella considero a Alice y a Esme como verdadera familia en algún momento. Fueron quienes más apoyo y cariño le otorgaron. Pero aun así, se negó a hablar.
"No lo hare, Alice." Le contesto firmemente.
"Entonces nosotros te sacaremos la información." Escuche la voz de Jacob, que salía vestido de su casa con un nuevo pantalón. Se acerco hasta nosotros, con aires de grandeza.
"Si ellos son demasiado buenos como para hacerte hablar, créeme que yo y mis hermanos no tendremos ninguna compasión." Le amenazo. Jacob lanzo una mirada a Paul y a Leah, quienes inmediatamente se posicionaron junto a Lillian. Paul abrió su enorme hocico y rudamente coloco el pequeño cuello de Lillian entre sus enormes fauces. Al sentir los colmillos, Lillian comenzó a gritar por el pánico.
" ¡Esta bien!, lo diré, pero dile que me suelte." Lillian suplico.
Jacob sonrió y miro nuevamente a Paul. El libero el cuello de Lillian, pero escuche una gran carcajada de satisfacción en su mente. La verdad, eran buenos, tenía que admitirlo.
Lillian se incorporo bruscamente y sacudió sus ropas de toda la tierra.
"Pero primero hagamos un trato." Comenzó a decir valientemente. "Si yo les ayudo a encontrar a Bella, ustedes me dejaran ir, a salvo. No volveré a toparme en su camino."
" ¿Y por qué haríamos eso?." Le respondió Jacob.
" ¿De qué me sirve ayudarles si de cualquier manera desean matarme?." Respondió ella.
Lo pensé por un momento, y tenía razón. No sabía si sería capaz de dejarla ir como si nada. Pero ahora lo importante era recuperar a Bella.
"De acuerdo. ¿Qué fue lo que paso?."
Lillian comenzó a explicar lo que había hecho, punto por punto. Desde sus ataques, hasta que el misterioso vampiro rescato a Bella y la mordió. MI corazón se helo por la furia de pensar que ese desgraciado la había mordido. Pero estaba consciente de que ahora también le debía su vida.
" Entonces ¿ese vampiro era tu novio, verdad?." Le pregunte.
"Si, era Erick. Originalmente vino por mí. No estoy segura si lo hizo para recuperarme o para matarme. Creo que ni el mismo lo tenía claro. Pero cuando me encontró con ella en la cueva, se la llevo. Supongo que querrá convertirla en su nueva compañera. No se por por que se emociono tan rápido con ella." Dijo Lillian secamente.
"No, el no se emociono de un momento a otro con ella. Ya la acechaba desde antes." Le respondí. Los ojos de Lillian se abrieron como platos.
La furia volvió a retorcer mis entrañas. ¿Así que era eso?. El también quería a Bella. La quería como compañera, como reemplazo de Lillian. ¡Desgraciado!.
Jacob y los demás estaban atónitos ante las noticias. Era increíble.
" ¿A dónde se la pudo llevar?." Le pregunte, tratando de mantener el control de mi voz.
" No estoy segura. Nuestro aquelarre… bueno, su aquelarre es nómada. Suelen pasar casi todo el tiempo viajando de un lugar a otro, cazando humanos. Pero como dos o tres veces al año se dirigen a un refugio. Es una enorme casa de piedra, algo vieja. Pero ahí se esconden algunos días, sobre todo para descansar. Probablemente, con la transformación de Bella, la lleven ahí. Pero no es seguro." Respondió ella.
" ¿Y donde es ese lugar?."
"Es al norte de Canadá…"
¿REVIEWS????
