Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen.
Dedicado a todas las lindas personas que siguieron el fic y dejaron un RVW, a dictadura riren, a la linda Ola-chan, Sora, Xochilt Oda, Neyri, Charly, y a mi linda Parabatai, un beso gigante y a mi beta mil gracias.
Quiero dar las gracias a las hermosas personitas que me dejan un RVW en FF o en wattpad y dejan su voto. No saben lo feliz que me hacen y me motivan a seguir escribiendo para hacerlas feliz
POR FAVOR LEAN LAS NOTAS FINALES, GRACIAS.
Esa mañana cuando sonó la alarma se levantó con el corazón bastante oprimido, no quería que Levi se fuera, pero sabía a la perfección que su trabajo era extremadamente importante, él no podía decirle que se quedara a su lado; depositó un beso en la blanca frente dándole a entender que debía despertar, por su parte salió de la cama, fue a la cocina.
Odiaba la idea de estar en esa casa sin él, pero debía aprender a vivir este tipo de situaciones porque su novio primero conoció su trabajo antes que, a él, soltó un fuerte suspiro, después se palmeo con fuerza sus cachetes, no le prepararía un delicioso desayuno con un toque de tristeza; fue hasta la nevera, con una actitud un poco más positiva empezó a preparar el café que tanto le gustaba a su azabache, con huevos fritos y tostadas con mantequilla.
Acomodo la mesa, cuando estaba terminando de colocar los platos, lo vio llegar con su elegante uniforme, dando un gran bostezo, sus cabellos estaban desordenados, tomo asiento con pesadez.
—Buenos días – lo saludo, dejo un beso en la mejilla - ¿descansaste?
—Desde que duermo contigo la respuesta siempre es si – lentamente abrió sus ojos, los poso en él, sabía que no le mentía – Buenos días para ti también.
—¿Estás seguro que no olvidas nada para el viaje? – el negó, mientras empezaba con el desayuno – si al llegar allá te das cuenta que algo falta, avísame y te lo hare llegar.
—De acuerdo – mastico un trozo de tostada, bebió un poco de su café – ¿no vas a desayunar?
—No, es muy temprano, aun no tengo hambre – le dio una cálida sonrisa – además no tengo clase y podré dormir un poco más, también quedamos con las chicas de vernos hacia el mediodía para empezar con los arreglos de nuestra tienda.
—Diviértete – él le mostro la más hermosa pequeña sonrisa que jamás había visto – solo recuerda que tu prioridad es el estudio.
—Lo se Levi, por cierto – el levanto su mirada, espero a que continuara – recuerda que te amo.
El dejo el recipiente de su bebida con un fuerte estruendo, llego a su lado para besarlo, sabia a café oscuro, pero era el mejor sabor que podía tener en ese momento, lo abrazo, dejo que él lo consintiera, serían los últimos besos y mimos que sentiría por un largo tiempo.
—Mocoso de mierda – dijo sin separar sus labios – ni te imaginas cuanta falta me vas a hacer.
—Y tú a mí – dejo varios besitos sobre el rostro del azabache, lo aparto, debía terminar de arreglarse – ahora bien, termina el desayuno que ya casi deben venir a recogerte.
El asintió e hizo caso, podía afirmar que Levi era demasiado tranquilo a su lado, eso lo llenaba de felicidad; lo vio terminar su desayuno, recoger lo que utilizo, regresar a su cuarto, por su parte llevo la maleta a la entrada, quito el seguro de la puerta, espero atentamente a que llegara Erwin.
Escucho a su novio llegar, se giró lentamente, esos fuertes brazos lo abrazaron con fuerza, agradecía que el también entendiera que lo extrañaría.
—No le abras la puerta a extraños, ni aquí, ni en la finca – el asintió, luego suspiro – por extraños también me refiero a mi madre ¿de acuerdo?
—Si – quería quedarse así para siempre, fundirse en ese abrazo – cuida de mis padres y mi abuela.
—Lo hare, recuerda que también son mi familia – amaba que dijera eso, lo hacía sentir inmensamente feliz – si necesitas algo no dudes en llamar a Hanji, ella te ayudara.
Iba a contestar cuando el pito del carro hizo presencia al frente de la casa, ambos se giraron, vieron salir a Armin con la pequeña en brazos, Erwin ayudaba a bajar las maletas, ambos salieron de la casa, sin dudarlo ayudo recibiendo la pañalera. Vio a su pareja subir la maleta, sintió esa necesidad de pedirle que lo llevara, tenía miedo, tanto que sus lágrimas empezaron a salir.
—Regresare con bien – lo escucho mientras lo abrazaba mientras acariciaba su espalda – nadie en este puto mundo sería capaz de hacerme algo.
—Pero, me siento inútil – se quejó, lo abrazo más fuerte – allá es un lugar difícil y si algo te pasara yo morirá también.
—No digas eso – sentía como depositaba besos en sus mejillas – regresare, llegare a probar los deliciosos pasteles en la tienda, compraremos una casa más cerca de la ciudad y después de graduarte tendremos a otro mocoso llorón como tú.
Esas palabras lo hicieron reír, levanto su rostro, deposito un beso en sus labios, beso que se interpretó como una promesa.
—Te amo Levi, cuídate – el azabache lo beso en la frente, luego se subió al auto –
Los días fueron pasando demasiado lento, la falta que le producía el azabache era extrema, además si contaba que su familia estaba con él, lo complicaba todo; pasaba el tiempo estudiando, arreglando el local, jugando con la pequeña, riendo demasiado con Armin y sus amigas.
Las clases cada día se le hacían más fáciles, aprendía cosas realmente interesantes que ponía en práctica en su local, sus amigas se sorprendían de todas las cosas que estaban colocando, apoyaban los cambios, ellas lo acompañaban a realizar las compras, agradecía esa compañía constante porque si no estaría sintiendo demasiado la soledad.
Los fines de semana iban a revisar la finca, los procesos para moler de manera adecuada el té, recogían un poco de cada uno, empezaban la experimentación de infusiones, Armin y Hanji eran los que daba sus opiniones frente a los sabores, aprobaban los aperitivos que los acompañarían.
Levi lo llamaba todas las noches, no eran conversaciones largas porque sabía que estaba extremadamente ocupado, siempre le recordaba lo mucho que lo amaba y extrañaba, recibiendo también palabras amorosas combinadas con insultos de su parte, por lo menos ya era un avance, le comento que en esa semana sus dolores estaban presentes.
—¿Tienes medicamento suficiente? – le pregunto con un tono de preocupación –
—Si – estaba metido en la cama, en posición fetal para evitar que se incrementaran – Hanji me hizo el favor de traerlas, lo bueno es que empezó después de clases así podré descansar el fin de semana.
—¿Armin estará contigo? – con solo esas preguntas, lo hacía sentir especial –
—Esta noche no – respondió con tranquilidad – la pequeña esta con principios de gripa así que se quedara en casa para poder cuidarla bien, pero esta Crista e Yrmi, me han cuidado bien.
—Eso me tranquiliza – en ese momento el moría porque esos fuertes brazos lo sostuvieran – si llegas a sentirte muy mal, no dudes en llamar a la loca, ella te auxiliara.
—Lo hare, te amo Levi – no se cansaría de decírselo nunca –
—Y yo a ti mocoso, hablamos más tarde – ambos colgaron, pero por su parte se sentía más tranquilo, al saber que estaba bien –
Después de esos días de dolor, la semana de exámenes llego demasiado rápido, se concentró demasiado, olvidando la llagada de Sasha y Connie de su luna de miel, viendo muy poco a Armin, sus lindas amigas a las que les delego todo el trabajo de decoración, quería tener excelentes notas para demostrar que estaba a la altura de Levi, llenarlo de orgullo, así que cuando le fueron estregando sus respectivas calificaciones, sintió que moriría de felicidad. Llamo a todos comentándoles las buenas nuevas, así que harían una cena especial, verían películas.
Pero esos planes fueron toda una mentira cuando llego a su casa, Hanji lo estaba esperando con sus amigas y Armin en la puerta, una anciana mujer se veía con la pequeña en brazos, pero lo que más lo preocupo fue ver esa pícara sonrisa en los labios de la mayor.
—Querido Eren – se lanzó a sus brazos, le arranco la maleta dejándola en el portón – ¡esta noche nos vamos de fiesta!
—No creo que sea buena idea – trato de reprochar, pero sabía que era una batalla perdida – estoy algo cansado y Levi llamara más tarde.
—Bueno pues que el enano llame después – le hizo una seña a los demás que sin dudarlo empezaron a seguirlo – primero que todo mi lindo caramelo, nos vamos de Karaoke.
El conductor elegido era el pobre de Moblit que aguantaba todas las locuras de su amada, el conducía con tranquilidad, hasta que llegaron al lugar; Hanji pidió margaritas, aperitivos, el joven de la puerta les entrego sus respectivos micrófonos, la castaña inicio, cantaba con gran pasión, motivándolos a continuar.
Por su parte canto algunas canciones que sabía, que estaban en la lista, estaba más relajado, los tragos ayudaban a sentirse más feliz, en ningún momento sintió su celular sonar, entre ellos se tomaban fotos, sin dudarlo salieron del lugar, llegando a una zona que jamás su novio le había mostrado.
—Estamos en la zona de la suculencia mis niños – todos se miraron ante esas palabras –
—No creo que al capitán le agrade la idea – Moblit la regaño, ella solo lo beso – se enfadara y lo más probable es que te rompa un par de costillas.
—Cariño, estas hermosuras jamás han disfrutado de su juventud – los miro con una sonrisa maliciosa – dejar un par de billetes en unas tangas no les hará mal.
Los empezó a empujar a la entrada ¡oh dios Ganesha!, eso sería un pecado que jamás le perdonarían, hasta el punto de reencarnar en una cucaracha, solo había hombres con pequeñas, casi invisibles tangas; la castaña aplaudía con emoción, de vez en cuando golpeaba las nalgas de uno de los jóvenes.
—Erwin me va a matar – dijo Armin con un gran sonrojo – esto es infidelidad ¿verdad?
—No cariño – le dijo Hanji golpeando su hombro – esto es distracción de la buena, ahora vamos el show está por comenzar.
Los llevo hasta el frente, unos hombres con un cuerpo bastante trabajado aparecieron, empezaron a bailar en los tubos, haciendo movimientos bastante sugestivos, su rostro estaba a punto de explotar de la vergüenza que sentía, además que si los comparaba Levi era mucho mejor en todos los sentidos, él era más perfecto.
Hanji les silbaba, aplaudía, les mandaba besos, los cuales eran recibidos con un guiño de parte de los jóvenes, los llamaba con el dedo, les dejaba billetes en la ropa interior; él quería salir de ahí, rogarles a sus dioses que lo perdonen, pedirle perdón a Levi por serle infiel. Una mano saco de sus elogios a la castaña, todos voltearon a mirar era Moblit.
—Te necesitan con urgencia – la preocupación en el rostro del hombre, afirmaba una mala noticia –
Salieron, sintió como junto con sus amigos la tranquilidad volvía a sus cuerpos, Hanji tomo el celular con el altavoz puesto.
—Hola, ¿con quién tengo el placer? – vieron como Moblit se golpeaba la frente con fuerza –
—¿¡Tu maldita pervertida de mierda, dime donde carajos estas llevando a mi novio!? – todos se tensionaron, menos la castaña – ¿qué mierdas crees que le estas mostrando?
—Vamos enanito – empezó a reír con fuerza – él debe conocer los placeres de ver a hombres más apuestos y altos que tú.
—Te voy a matar – la amenaza hizo que ella se calmara un poco – regresa a Eren y los demás a casa, Erwin está buscando el primer vuelo a Francia.
—Jajajaja, pero… pero – empezó a tartamudear, de solo imaginarse a esos hombres de mal humor – tú te quedas ¿verdad?
—Claro que no loca de mierda – su boca se abrió, por su parte se sintió morir – los papeles fueron firmados hace un par de horas, nos íbamos a quedar un par de días más por cuestiones personales, pero ahora viendo lo estúpidamente irresponsable que eres, trataremos de volver pronto, ahora pásame a Eren.
Ella no pudo decir una sola palabra, asintió al aire, se acercó a él con cautela, como si en verdad el azabache la estuviera viendo, le entrego el celular, trato de sonreír; lo tomo, se alejó un poco apagando el altavoz.
—¿Levi? – estaba nervioso, su corazón se iba a salir – Yo lo lamento, no era mi idea y …
—No digas más – sintió un escalofrío recorrer su columna, él no se escuchaba muy feliz - ¿Qué más te hizo?
—Fuimos a un karaoke y cantamos, comimos unos aperitivos de papa muy deliciosos, tomamos unas margaritas – trataba de sonar tranquilo, pensar que el enfado no era con el – después nos trajo a este lugar.
—¿Y ahora qué? – no sabía que responder, así que dejo que el silencio se prolongara por un corto tiempo – dile que no los lleve a esa zona, es peligrosa y no quiero que algo les pase, diviértete, pero moderadamente.
—Lo hare Levi – dejo salir todo el aire que estaba guardando en sus pulmones – te amo.
—Y yo a ti – la llamada se cortó, solo pudo sonreír, se giró para hablarles – dijo que podemos divertirnos, pero no en esta zona.
Se subieron al carro, la dirección cambio hacia el centro de la ciudad, entraron a un lindo club, donde la música estaba presente, bailaron, bebieron un poco más, Moblit se encargó de enseñarle pasos de esas canciones, entre Armin se repartían las piezas; regresaron a casa sobre las 2 de la mañana, sin dudarlo quedo dormido.
Al siguiente día se sentía extremadamente pesado, le dolían los pies, la cabeza, sintió su celular sonar, sin mirar quien era contesto.
—Hola – saludo suavemente, sentía que su cabeza explotaría –
—Mocoso – una sonrisa apareció en sus labios, la tranquilidad regreso a su corazón - ¿estás bien?
—Me duele el cuerpo, aprendí a bailar música occidental – lo escucho soltar una risita, ahora moría por abrazarlo - ¿ya vienes a casa?
—Aun no, no hay vuelos antes de la fecha – le explico, trataba de contener esa sensación de tristeza – la aerolínea afirmo que nos tendrían en cuenta, así que debemos esperar.
—Te extraño mucho Levi – tanto amor guardado sin poderlo expresar por teléfono –
—Y yo a ti, pero no puedo hacer más – él lo entendía, tendría paciencia – ahora descansa todo lo que puedas, tu semestre ya acabo y cuando este contigo nos iremos de viaje –
—Lo hare mi amor – sin esperárselo se quedó dormido –
Durmió toda la mañana, también la tarde, sabía que en ese mes y medio se había esforzado más de la cuenta, se había dedicado a su futuro, había descansado muy poco para reforzar los conocimientos, también porque entrar a esa enorme cama lo molestaba, extrañaba terriblemente a Levi, siempre sentía frio.
Al bajar se encontró con sus amigas y Armin disfrutando de una deliciosa cena, la cual recibió sin discutir, tomo medicamento para el dolor de cabeza, sintiendo a los pocos minutos el alivio, fue hasta la nevera, saco un flan que repartió con los demás, era el único dulce que preparaba ya que a su pareja le gustaba.
—Bueno – dijo Armin con una sonrisa pícara, tratando de cambiar el ambiente de cansancio – seamos honestos, díganme si Jean el esposo de Mikasa no parece un caballo, además tiene cara de idiota.
—Jajajaja y no solo eso – respondió Yrmi secándose las lágrimas – creo que si el capitán lo llegara a gritar es seguro que se desmaya.
—Toda esa familia es una lambona – afirmo Christa, sobando la espalda de su pareja para que se calmara – siempre buscan la manera de agradarle a los más ricos y estar asegurados en las castas, el esposo de Petra es hijo de un gran Mahara.
—Esa familia sigue manteniendo su estatus por las facilidades económicas que recibe – Yrmi mostraba todo el desprecio en su rostro – además escuche que los diseños que venden no le pertenecen a Petra, sino de pobres mujeres viudas.
—Son despreciables – Eren afirmo, sintió ese malestar en todo su cuerpo – también son muy groseros con personas de castas más bajas, hasta los he visto golpearlos.
—Esa clase de gente debería estar viviendo en la calle – Armin decía con seriedad, a lo que los demás asintieron – Aquí el capitán se dedicó a generar una sociedad más justa, por eso todos lo respetan.
—Es un excelente hombre y además no dudo en ayudarnos a entrar al país – afirmo Yrmi, abrazando a su novia – hizo todos los papeles correspondientes, dándonos un lugar y trabajo.
—Me sorprendí cuando llamo a casa – afirmo Christa con una amplia sonrisa – solo se presentó, dijo que la luz de su vida necesitaba de sus amigas, fue muy tierno y a los pocos días llegaron los pasaportes junto a los pasajes.
—Levi nos ha ayudado a todos – dijo Armin, siendo secundado por los demás – Gracias a él tengo un buen esposo y vivimos felices.
—También quiero casarme, poder adoptar a una niña y …
Las palabras de Christa murieron cuando tanto el celular de Armin como el propio empezaron a sonar, ellos se levantaron de las sillas, salieron a responder las respectivas llamadas; por su parte se fue a la sala principal, se giró un poco viendo a sus amigas jugar con la bebe.
—Amor mío – saludo dejando escapar un suspiro de alivio - ¿Cómo has estado?
—Para no preocuparte, digamos que bien – hizo un sonido afirmando que esa respuesta no le agrado – de acuerdo mocoso, las cosas se complicaron un poco.
—¿Pero qué paso? – temía por la vida de su pareja, sabía que podía ganarse enemigos por sus esfuerzos – Se suponía que ya todo está bien, me lo afirmaste hoy.
—Hay un imbécil de mierda, que afirmo no estar de acuerdo – lo escucho maldecir muy bajo, sus palabras no lo tranquilizaban – Lo más triste de toda esta porquería, es que está siendo manipulado por una pequeña rata de alcantarilla.
—¿Te refieres a mi hermana?, no creo que…
—No – lo corto, eso lo tranquilizo un poco – se trata de la buscona de Petra.
Ese nombre hizo que se tensara, su corazón empezó a latir con fuerza recordándole que aún le temía, su miedo se agrando al escuchar la palabra buscona.
—Es una hija de … - lo escucho inhalar con fuerza tratando de tranquilizar su ira – ella ha venido en las noches a buscarme, pedí a la recepción que ni se les ocurra dejarla pasar, porque soy capaz de lanzarla por la ventana.
—Levi, pero ella está casada – no podía creer que su esposo le permitiera eso – es una deshonra para el hogar.
—No tengo ni idea que le pasa por esa asquerosa cabeza – la voz ya era un poco más suave, escuchaba como movía los papeles mientras trataba de leer – pero he pensado que quiere que la estrelle contra un árbol y la deje de recuerdo, pero da igual lo que haga yo ya te tengo a mi lado.
—¿Has comido apropiadamente? – escuchar esas palabras lo tranquilizaron, busco la manera de cambiar un poco el rumbo de la conversación – dime que regresaras pronto.
—Creo que por esto serán los 15 días que faltaban mocoso – quería escuchar algo positivo, pero sabía que el azabache no se regresaría sin cumplir con su misión – desayuno relativamente bien y como, Eren… - espero a que continuara – te extraño demasiado.
—Y yo a ti – en ese momento creía que moriría de felicidad – cuídate mucho.
—Lo hare – tener que esperar más tiempo cuando su corazón ya lo esperaba pronto lo ponía algo triste – igual no te preocupes, solo es una persona en contra, el más interesado es el que pidió nuestra ayuda, tus padres están declarando en este momento y si él aprueba los hechos, no tendremos que esperar más.
—Eso me alegra, así podrás venirte pronto – esas últimas palabras lo motivaron, le prepararía algo delicioso – Sé que el doctor Marco también podrá ayudar, él ha atendido muchos casos como el mío.
—Así es, también está aquí, mocoso me llaman hablamos después, te amo.
Y sin esperar respuesta colgó, rogo a sus dioses que guiaran a Levi en ese difícil camino que le permitieran cumplir con lo propuesto, que no lo abandonaran en su camino, lo protegieran de todo mal y peligro, sobre todo que se lo regresaran con bien.
Gracias por leer y por su paciencia, de verdad mi tiempo esta limitado y acabo de salir de un evento bastante triste en mi vida, disculpen si el cap no es de su agrado.
Pido amablemente me sigan teniendo paciencia estoy a tres semanas de acabar semestre y estoy con demasiado trabajo.
Sin mas Ame las ama
