En el baño…

-hice todo lo posible por controlar a Atsuya, pero aún me falta mucho… ¡ya sé! Intentare meter un gol en el otro partido Atsuya ¿no te parece buena idea?-

Fubuki hablaba solo nuevamente, Naruko lo escuchaba con lágrimas en los ojos, sin poder hacer nada.

En un rincón apartado de todos…

-¿Por qué esa cara? ¿Estás enfadada?-le dije a mi niña mientras me le acercaba

-¡Kidou!- se sorprendió al verme- siempre me encuentras…

Si fuera otro su estado de ánimo estaría feliz por este gesto, pero al parecer su tristeza le impedía sentir felicidad, mi niña miraba cansada el horizonte abrazando sus piernas como una pequeña niña.

-dime, ¿Qué te sucede? ¿Por qué te enfadaste tanto en el partido?-

-jajajaja, que tonta fui, hice nuevamente un melodrama, bueno… es que…-mi niña dudaba en decirme pero sabía que tenía que hacerlo no le gustaba ocultarme cosas- estoy cansada de que le exijan tanto a Fubuki el está pasando por un mal momento y…

-¿Qué mal momento?- la interrumpí

-No te lo puedo decir, a su debido tiempo todos se enteraran, por eso me disculpare con los chicos más rato, ustedes no saben que Fubuki está mal y que yo los rete por algo que no saben es…-

-No te preocupes los chicos ya se disculparon con Fubuki, dijeron que lo sentían por gritarle que tratarían de no exigirle demasiado porque lo veían muy cansado…-le informe a mi niña

-espero que eso ayude…- aún así, su depresión seguía

-¿Hay algo más que te moleste?- le pregunte

-Sí, que me hayas interrumpido dos veces con palabras y no con be…- la bese de sorpresa

-Te leo la mente- le dije, juguetón

Sonrojada y tratando de ocultar una sonrisa- y que hayas apoyado a Ichinose a hacer ese tiro con Rika, sabiendo que él está comprometido-

-¡Ay mi amor! ¡Era por el equipo!- le dije mientras la acorralaba y posaba mi frente en la suya

-¡Ah! ¡¿Por el equipo?! ¡¿Acaso harías cualquier cosa por el equipo?!-

-sip- le bese la frente

-¡¿Incluso engañarme?!- pregunto sorprendida

-No, eso no- cada vez la recostaba más en el pasto

-¡Entonces! ¡Es lo mismo, es lo mismo!- replicaba picada

-no, no es lo mismo- ya la tenía sobre el pasto

-¿por qué?- sostuvo mi cara con sus manos y detuvo mi beso

-porque nunca me atrevería hacerte daño…-

-mmmmm, mas te vale, mi chico de los dreadlocks-

Una serie de beso y caricias, no muuy correctas para nuestra edad, siguió a la conversación hasta que nos mandaron a llamar para cenar, menos mal, sino la cosa terminaría mal

Al día siguiente…

Al medio día teníamos un partido con el equipo de un amigo de Endou, desconocido para nosotros, el cual tenía un equipo.

Una neblina extraña nos invadió justo al medio día, hora en la que habían acordado el partido, una extraña luz celeste dio señales de que el equipo del tal Hiroto estaba presente, pero nuestra sorpresa no fue poca, cuando el equipo del supuesto amigo de Endou era un nuevo equipo del instituto Alien, el cual no conocíamos: Génesis.

~Narra Naruko~

La sorpresa fue bastante grande, yo por lo menos estaba sorprendida, pero la cara de los chicos expresaba algo más que un simple exalto por lo que se mostraba ante nuestros ojos, demostraba un shock, un shock bastante grande como para hacer que sus pupilas se contrajeran y sus cuerpos tiritaban, no sé si de ira, no sé si de decepción, no sé si miedo…pero sus gestos solo mostraban algo que nunca se esperaban ya que ni siquiera querían imaginárselo.

-Kidou…-toque su hombro suavemente pero este tomo mi mano y la aparto

-ahora no Naruko…- miraba enfurecido al equipo alien vestido de blanco y negro- ¡¿Qué significa esto?!

Ahora era yo la en Shock, de verdad no le estaba tomando el peso al asunto…me sentí culpable y tonta…retrocedí y me senté en la banca con una gran interrogante:

¿Por qué no estoy tan preocupada como ellos? ¿Por qué no me causa tanta conmoción como a ellos? ¿Por qué de alguna manera me alegro esto? ¿Querré que tengan un nuevo reto? No, no es nada de eso…hace tiempo corría por mi mente aquel egoísta sentimiento…no quería que todo esto de los aliens se acabara nunca porque sabía, tal vez no estaba segura pero lo sentía dentro de mi ser, que cuando esto acabara ya no podría ver más a Kidou…

¡Soy una maldita egoísta! ¡Siempre lo he sido!

Ver ese partido fue mi castigo por aquellos pensamientos, vi como con cada gol todo se destruía: el amor, la esperanza, el interior

Cada parte mi cuerpo empezó a destrozarse por dentro mientras miraba esas dolorosas escenas…

Se destrozo mi brazo derecho cuando veía como cada vez que le metían un gol a Endou este se levantaba adolorido y cada vez con menos fuerzas, luchando por que sus ojos no perdieran el fulgor con los que había empezado a jugar.

Se destrozo mi brazo izquierdo cuando veía a Kazemaru corriendo con todas sus fuerzas, tratando de alcanzar a los jugadores de Génesis para quitarles el balón y que no siguieran hiriendo a Endou con cada uno de sus tiros…

Se destrozo mi pierna derecha cuando veía como se apagaban de impotencia y tristeza los ojos de Kazemaru por no poder proteger a quien más amaba impotente porque sus piernas ya no podían correr más por la cantidad de energía utilizada y moretones

Se destrozo mi pierna izquierda cuando veía como Fubuki luchaba consigo mismo, tratando de ser mismo con cada paso que daba, luchando contra aquel ser que poseía su mente y tergiversaba el amor y apoyo que le daban sus compañeros

Jadeaba incesante, ya no podía seguir viendo ese partido, me retorcía de dolor, pero aun así no me permitía cerrar los ojos

"¡MÍRALOS! ¡MÍRALOS COMO SUFREN! ¡ACASO ESTAS DISPUESTA A SEGUIR VIENDO ESTE TIPO DE ATROSIDADES SOLO POR SEGUIR CON KIDOU! ¡SOLO LE HACES MÁS DAÑO!"

-¡Naruko-san! ¿Estás bien?- me pregunto preocupada mi cuñadita

-jejeje si…-me costó un poco hablar- estoy bien…no te preocupes….estoy….bien-

-¿Segura? ¡Pareces tener mucho dolor!-me respondió, cada vez más preocupada

-Es por ellos….-los apunte con mi mirada- sufro por ellos…

Haruna calló y se sentó a mi lado observándolos con una mirada de agonía que me rompió el corazón

Pero el dolor aumentaría al ver como mi Kidou se levantaba del suelo, limpiándose con dificultad el sudor que corría sin cesar por todo su cuerpo, luego de que uno de los de Génesis lo botara, tratando con todas sus fuerzas el seguir luchando, para darle ánimos a su capitán y a todo su equipo, el no se rendiría…y si lo hacía seria el penúltimo luego de Endou.

Cerré los ojos, no porque quería, fue un movimiento reflejo al sufrimiento por el que pasaba, me retorcía en mi asiento apretando mi pecho con nervio, rechinando mis dientes con ímpetu y tratando de devolver hacía mis ojos las lágrimas que no dejaban de fluir. Haruna me masajeaba la espalda preguntándome qué me pasaba pero yo ya no podía escuchar nada, solo los gritos de dolor de mi interior, pero volví a la realidad cuando escuche a todos gritar: ¡FUBUKI!

Mis ojos se dirigieron inmediatamente al frente, mientras veía como Fubuki se abalanzaba frente a un fuerte tiro de Grand y este le golpeaba en la cara. Me levante del asiento al instante y corrí sin importar nada hacía él: ¡Shirou!

~narra Kidou~

Lo último que dijo el capitán de Génesis fue que esperaba que nuestro amigo se mejorara, y eso solo hizo que se avivaran las llamas de la rabia y la impotencia.

Luego del partido…

Todos teníamos los nervios destrozados…Naruko abrazaba con fuerza a Fubuki mientras lanzaba lagrimones desconsolada…

-¡QUIERO QUE SE ACABE TODO ESTO!¡YA NO ME IMPORTA NADA! ¡POR FAVOR! ¡DETEN TODO ESTO! ¡DETENTE! ¡NO QUIERO VERTE HERIDO, SHIROU! ¡SHIROU VUELVE CONMIGO! ¡QUE SE DETENGA TODO ESTO POR FAVOR!- Todos mirábamos la escena mientras sentíamos como nuestros corazones se destruían con aquella escena, y es que, aunque en el fondo no entendíamos bien lo que pasaba, entendíamos perfectamente, que para Naruko ver en ese estado a quien consideraba su hermano y única familia era algo que le destrozaba el corazón y los nervios…ya que no hace poco, Fubuki estaba peor.

-Tranquilízate, Naruko, Tachimukai ya ha ido a llamar a la ambulancia y solo esta inconsciente…suéltalo que lo ahogas…- Le dijo, con dulzura de madre la entrenadora, quien bajo a Fubuki apoyo su cabeza en una toalla que había doblado como almohada para él.

-Tiene que decirles…tiene que contarles todo…yo no dejare que el vuelva a jugar hasta que este mentalmente estable, pero eso es algo que hasta ellos deben entender…- dijo en apenas un audible susurro Naruko

En el hospital…

-Muchas gracias- dijo taciturna la entrenadora al marcharse el doctor

-Me da gusto saber… qué no fue nada grave- suspiro aliviada, pero a la vez afligida, Natsumi

-Si…-respondió la entrenadora

Nos encontrábamos alrededor de un Fubuki inconsciente y malherido, y aunque teníamos pena, ya estábamos un poco más tranquilos, todos menos Naruko; quién sentada a su lado estrechaba fuertemente su mano

-Nosotros fuimos los que ocasionamos esto, como no pudimos detenerlos, Fubuki hizo lo imposible para que no anotaran- los defensores del equipo se sentían culpables

-Amigos, ¿Están seguros de que Fubuki, solo trato de detener el balón del equipo génesis?- las palabras de mi hermano nos sobre saltaron, y Naruko por primera vez en todo este tiempo dirigió su mirada a alguien que no fuera Fubuki

-¿A qué te refieres?- pregunto preocupada Natsumi

-No es que…solo qué- Haruna dudaba

-Explícate, Haruna- exigió pasivo el capitán

-mmmmm- Haruna se veía nerviosa- la verdad, es que sentí un poco de miedo, por la expresión que tenía Fubuki en el juego-

-Es verdad nunca había visto que se comportara así- declaró Touko

-No…también en el partido con Epsilon, cuando recibía el balón empezaba a actuar muy extraño, me dio la impresión de que cambiaba de personalidad-

-Ah…- exclamo el capitán

-¿Qué sucede pasa algo malo?- preguntó Aki

-Ahora recordé, que durante el partido con Epsilon lo note un poco preocupado, me pregunto acerca de su comportamiento, pero la verdad, no supe cómo responder a su pregunta…probablemente el pobre Fubuki se encontraba muy angustiado- al decir estas palabras, me di cuenta de que los chicos no habían notado el extraño comportamiento de Fubuki como yo, ellos no vieron por todo lo que paso Naruko y el, durante esos días, creí que eran un poco más consientes de ello. Vi como Naruko acariciaba la mano estrechada de Fubuki contra su mejilla, sufría más que nadie, entendía más que nadie, pero aún así permanecía en silencio.

Recordé lo último que dijo Naruko antes de traerlo al hospital "Tiene que decirles…tiene que contarles todo…yo no dejare que el vuelva a jugar hasta que este mentalmente estable, pero eso es algo que hasta ellos deben entender…" y sin miedo pregunte:

-por cierto entrenadora, ¿Usted sabe algo al respecto?- vi como todos dirigían sus miradas hacía la alta mujer de cabellos verdes, y me di cuenta que Naruko me miraba fijamente.

La entrenadora desvió la mirada

-¿Sabe algo no es así?- pregunto perdiendo la paciencia Endou-¡Entrenadora!- exigía respuesta

La entrenadora nos miro a los ojos y contó la triste historia, del hermano menor de Fubuki.

-Su nombre era Atsuya, y jugaba futbol soccer en el mismo equipo con Fubuki. Fubuki se dedicaba a robar el balón y él a meter goles, era la combinación perfecta, hasta que cierto día ocurrió un accidente. Cuando iban de regreso a casa después de un partido, una avalancha los sepulto. Afortunadamente Fubuki salió proyectado del auto, pero Atsuya y sus papás no sobrevivieron. Y desde entonces Fubuki creó la personalidad de su hermano en su mente, es decir, Fubuki tiene dos personalidades, la suya de defensa y la de su hermano de delantero-

-Entonces la ¿"eterna ventisca"?- pregunto asustado Ichinose

-Es la técnica de Atsuya-

-Entonces ¿Fubuki cambiaba de personalidad siempre que iba a utilizar la "eterna ventisca"?- pregunto Domon

-¡Pero entrenadora! ¿De verdad pueden ocurrir esas cosas? ¿Se pueden utilizar dos personalidades al mismo tiempo?- pregunto esta vez Kabeyama

-Puede que sea un poco complicado, pero puede que las eventuales batallas que tuvimos hace poco con el instituto alien provocaron ese desequilibrio en su mente, hasta que finalmente colapso-

-¿Provoco ese desequilibrio?- pregunto Aki

-Así es- respondió la entrenadora

-¿Lo obligaron a jugar? Argh- gruño Aki- ¡¿Por qué tomaron la decisión de meter a Fubuki a nuestro Equipo?!- grito enfurecida-Se supone que usted conocía el historial de Fubuki, sobre todo el riesgo que esto representaba. Entonces ¡Entonces usted debería estar preparada y saber cómo afrontar esta situación!-

-¿Qué?- exclamo la Entrenadora

-¿Por qué arriesgaron tanto a Fubuki? ¡Lo único que les importa es ganar! ¡Aunque logren derrotar al instituto Alien, Fubuki podría sufrir las concecue- fue interrumpida por una fuerte cachetada que le otorgo Naruko

-¡Kyaaa!- gritó Aki, mientras se tocaba la mejilla

-Cállate- murmuro Naruko

-¿Qué?- pregunto Aki

-¡Que te calles!- resonó en la habitación el fuerte grito, que a todos nos congelo- ¡¿Crees que Fubuki no sabía las consecuencias, su estado?! ¡¿Crees que yo lo hubiera dejado entrar al equipo sin saberlas?! ¡Fubuki ama el futbol! ¡Y es por eso que a pesar de todo acepto la oferta! ¡No hables si no tienes idea! ¡Fubuki lucho con todas sus fuerzas! ¡Ya no es un niño que puede quedarse con sus traumas escondido entre la nieve! ¡El tenía que luchar contra la personalidad de Atsuya! ¡Y es por eso que yo acepte el riesgo! ¡Qué acepte que entrara al equipo, para que se diera cuenta de que ya no puede vivir con Atsuya dentro de su cuerpo! ¡Era la única manera! ¡¿Crees que es el único, o que tú eres la única se sufre?! ¡Tanto la entrenadora, como tus compañeros y yo sufrimos por Fubuki! ¡Yo lo amo con toda mi alma! ¡¿Crees que me gusta verlo herido, con vendas y postrado en una cama de hospital?! ¡Pero él tiene que enfrentar sus conflictos! ¡Y aquí estoy yo para ayudarlo! ¡No te atrevas a echarle la culpa a la entrenadora porque este fue el trato! ¡Fubuki lucharía contra los aliens y contra sí mismo!- Naruko se desasía en lágrimas y gritos tan altos que con el tiempo le quebraban la garganta, tiritaba a más no poder mientras regañaba a Aki y expresaba sus sentimientos. Luego se sentó nuevamente junto a Fubuki y pidió esta vez más serena- Ustedes deben seguir entrenando, no pueden rendirse, así nada más, porque hay veces que para llegar a tu objetivo no tienes que pelear contra tu enemigo, sino que contra ti mismo…-

-Naruko…te prometo, que eso haremos- Endou se levanto y con una seña hizo que todos saliéramos, incluso yo, que lo último que vi fue como Naruko se derrumbaba en lágrimas frente a su amigo.

Al día siguiente supimos que Kazemaru se había marchado del equipo, lo que causo una gran depresión en Endou. Un gran conflicto entre nosotros y la entrenadora se formó, culpándola a ella de todas nuestras desgracias, pero a pesar de ello teníamos que seguir adelante, como lo había pedido Naruko, pero Endou por primera vez rompió una promesa….

-Lo siento, no puedo entrenar…-

-¿Ah?- exclamamos todos

-Lo siento, siento que no puedo enfrentar otro juego, creo que no merezco recibir el balón, quiero que lo cuides mucho…-

Al día siguiente…

Ya va un día entero en el cual Endou no se ha movido ni un centímetro, inclusive con esta lluvia inminente, aún sigue sentado en la azotea del colegio de Tachimukai, deprimido, totalmente desolado. Y aunque todos hemos intentado sacarlo de ese estado, ninguno ha tenido éxito.

No he visto a Naruko desde que Fubuki fue hospitalizado, luego de la pelea con Aki, no creo que quiera verle la cara a nadie…

Y es que fue tan dolorosa esa escena, fue una gran clavada en el corazón, incluso pensé que ella seguía amando al peli plateado…

¿Por qué me haces esto Naruko? ¿Por qué me haces sufrir de esta manera? Mi corazón no deja de temblar y encogerse por tu culpa, por el miedo a perderte que me has infligido.

CONTINUARA

los siento, sé que es un poco más cortito de lo acostumbrado, pero es que tienen que ser pacientes, estoy feliz por escribir más seguido! me di cuenta que más por los comentarios, escribo pos complacencia ¡Y mira como ha cambiado mi redacción con el tiempo! jajaja

Espero que les guste, gracias por leer