Bueno, aquí otro capítulo… Ya vamos a la mitad, sé que está muy aburrido pero, así es la historia… Pronto cambiará, no se preocupen
Capítulo 22: El Regreso De Celeste
Después de varios días desde la revelación de Cáterin todo en Berk había cambiado; Hipo y Chimuelo estaban distantes con los demás, pero ellos se hicieron más unidos que nunca. Nadie podía creer que Celeste fuera una traidora y ahora no sabían que hacer cuando ella volviera.
Mientras tanto Celeste se encontraba en la "Isla Misteriosa" donde cada vez descubría más cosas y recuperaba su memoria.
-Bien Luna, todo esto nos puede ser útil; ahora que podemos recordar, todo será diferente.-Decía Celeste mientras guardaba algunas cosas en su bolsa.
Luna solo asintió y termino de comer su pescado.
-Bien, creo que ya es tiempo de volver a Berk.-Continuo diciendo Celeste suspirando y acariciando a Luna.-Partiremos ahora mismo…-
Astrid se dirigía a la casa de Hipo, pues nadie lo había visto desde hace varios días.
-Estoico, hola…-Dijo Astrid.
-Ohh Astrid, hola. ¿Vienes a ver a Hipo?-Le respondió Estoico.
-S-sí, ¿Puedo hablar con él?-Contesto Astrid.
-Claro, él y Chimuelo están en su habitación. Suerte intentando hablar con él, no ha querido hablar con nadie, ni siquiera conmigo.-Le dijo Estoico.
-Está bien, gracias.-Respondió Astrid.
Al subir a la habitación vio a Hipo en el suelo acariciando a Chimuelo, quien estaba sobre sus piernas.
-Hipo…hola, ¿Podemos hablar?-Le dijo Astrid con una mirada preocupada.
-Hola… ¿De qué quieres hablar Astrid?-Le respondió Hipo aun acariciando a Chimuelo.
-Bien…he venido para hablar de… Celeste.-Menciono Astrid acercándose a Hipo.
-¡¿Y porque que quieres hablar de ella?!-Contesto Hipo molesto he intentado levantarse olvidando que Chimuelo estaba sobre sus piernas.
Chimuelo, al sentir el movimiento brusco de Hipo, se estremeció y rápidamente se levantó.
-Lo siento amigo, no fue mi intención asustarte.-Le dijo Hipo a Chimuelo tranquilizándolo al acariciarlo de nuevo.-Tu también perdóname Astrid, no quise hablarte de esa manera.-
-No te preocupes Hipo, debí pensar que reaccionarias así.-Le dijo Astrid.
-Está bien, en ese caso hablemos.-Respondió Hipo ya más tranquilizado y dándole a Astrid una silla para que se siente.
-Bien, quería saber cómo estas Hipo. Últimamente estas distante, todos estamos preocupados por ti.-Menciono Astrid.
-Pues no tienen nada de qué preocuparse Astrid…-Respondió Hipo.
-Ohh por el Grandísimo Thor… Hipo ambos sabemos que esta situación te molesta, y no lo niegues.-Contesto Astrid algo desesperada.
-Ahhhh tienes razón Astrid. Pero es que no puedo soportar el hecho de que Celeste sea una traidora.-Dijo Hipo suspirando.
-Hipo, se cómo te sientes, al igual que tú, nosotros también estamos sorprendidos por lo que Cáterin no conto.-Le respondió Astrid.
-Si…por cierto, ¿Dónde está Cáterin?-Menciono Hipo.
-Aun no entiendo cómo ni porque, pero…esta con Patán.-Contesto Astrid con dificultad y casi vomitando en su boca.
-¡¿Con Patán?! ¿Cómo es eso posible?-Respondió Hipo sorprendido.-Ella es la primera de muchas chicas que le pone atención a Patán.-
-Lo sé, y no entiendo cómo es que pasó.-Dijo Astrid quien después de un rato miro fijamente a Hipo.
-¿Por qué me miras así Astrid?-Menciono Hipo.
-Es que me alegra ver que hablar conmigo te hizo sentir mejor.-Respondió Astrid.
-Sí, me has alegrado el día Astrid.-Contesto Hipo con una mirada alegre.
-Y sé cómo hacer que Chimuelo y tú se sientan mucho mejor…-Le dijo Astrid.-Vamos, acompáñenme.
-¿A dónde?-Respondió Hipo algo confundido.
-Daremos un paseo. Así que tomen sus cosas.-Le contesto Astrid señalando la silla de Chimuelo, la cual había estado sobre una pequeña mesa durante varios días.
-Está bien.-Dijo Hipo acercándose a Chimuelo, quien lo esperaba para que le pusiera la silla.
Al bajar vieron a Estoico hablando con Bocón, quienes se alegraron al ver a Hipo y Chimuelo listos para ir a volar con Astrid. Salieron de la casa donde Tormenta los esperaba y juntos fueron a volar.
Celeste y Luna ya estaban a medio camino.
-Bien Luna, ahora que sabemos la ubicación de la isla será más rápido llegar a Berk.-Menciono Celeste acariciando a Luna quien solo la volteo a ver.-Estaremos en Berk antes del atardecer.
En Berk nadie se esperaba la llegada de Celeste. Patán por alguna razón inexplicable seguía con Cáterin; Hipo y Astrid seguían en su paseo, cuando escucharon el rugido de un Furia Nocturna.
-Wow… ¿Qué ocurre Chimuelo?-Dijo Hipo intentando calmar a Chimuelo, quien comenzó a rugir desesperadamente.
-¿Qué sucede Hipo?-Dijo Astrid.
-N-no lo sé, creo que…-Respondió hipo, quien guardo silencio antes de terminar de hablar.-Escuchaste eso Astrid…-Continuo Hipo.
-Eso fue…un Furia Nocturna.-Contesto Astrid.
-Sí, Luna y Celeste han regresado.-Dijo Hipo con voz seria y preocupante.
-Sera mejor que volvamos.-Respondió Astrid.
Rápidamente volvieron a Berk.
Celeste y Luna por fin habían llegado a Berk. Cuando Patapez y los gemelos la vieron llegar se quedaron cayados aunque ella intentaba hablarles.
-Chicos…hola… Que acaso hoy es el día de ignorar a la recién llegada…-Decía Celeste sin respuesta alguna.-Vamos chicos, porque no dicen nada.-
-Yo te lo puedo explicar…-Menciono Cáterin, quien acababa de llegar con Patán y Dientepua.
-C-C-Cáterin… ¿pero…que haces tú aquí?-Contesto Celeste con dificultad y algo sorprendida.
Luna al verla comenzó a gruñir y se interpuso entre Celeste y Cáterin.
-Wow, Luna tranquila amiga.-Le decía Cáterin.
-No le vuelvas a decir "amiga" a Luna, porque no lo es.-Le respondió Celeste molesta.- ¿Qué rayos haces tú aquí?-
-He venido a recuperar lo que me pertenece.-Contesto Cáterin con una sonrisa para nada agradable.
-¿Y con eso te refieres a un golpe en tu cara? Porque si es así créeme que con gusto te lo doy.-Le dijo Celeste furiosa.
-¿Acaso estas amenazando con golpearme?-La retó Cáterin.
-No, estoy aclarando que voy a golpearte.-Contesto Celeste lista para golpearla.
Sin decir nada más Celeste se lanzó contra Cáterin comenzando así una pelea entre ellas. Por suerte, si a eso se le puede llamar suerte, Hipo y Astrid llegaron para detenerlas.
-¡Celeste, detente!-Grito Hipo desesperadamente después de que Chimuelo rugiera.
-Ahora que…-Dijo Celeste molesta.
-Celeste, ¿quieres por favor decirle a Luna que suelte a Cáterin?-Respondió Hipo con seriedad.
-Ahhhh…bien…Luna suéltala.-Contesto Celeste molesta haciéndole una señal a Luna para que soltara a Cáterin.-Bien hecho Luna.-Continuo diciendo mientras la acariciaba.
-Bien, ¿ahora me podrían explicar que ocurre aquí?-Menciono Hipo.
-Claro Hipo…-Respondió Cáterin, quien fue interrumpida por Celeste.
-Claro que no…Tú no te metas "Desecho de Dragón".-Dijo Celeste con la mirada fija en ella, estaba realmente muy furiosa.
-Espera, ¿a quién le dices "Desecho de Dragón"?-Menciono Brutaceo.
-A Cáterin, a quien más.-Respondió Celeste molesta.
-Celeste, ¿quieres por favor no decirle así?-Contesto Hipo.
-No es por molestar pero…Celeste tu brazo está sangrando.-Menciono Patapez.
-Sí, el "Dese…" Cáterin me hirió con su navaja.-Contesto Celeste.
-Fue auto-defensa.-Respondo Cáterin excusándose.
-Claro Cáterin, todos lo sabemos.-Dijo Hipo apoyándola.
-Ja…es enserio, por favor, esto es una locura.-Contesto Celeste.- ¿Podrían decirme que ocurre?-
-Lo que ocurre Celeste, es que ya sabemos quién eres en verdad, Cáterin nos lo ha dicho todo, sabemos toda la verdad.-Respondió Hipo.
-¿De que rayos hablan Hipo…?-Dijo Celeste. Realmente no entendía lo que ocurría, pero sabía que no era nada bueno.
-Sabemos que tú no eres la descendiente de Gorkzen y que no salvaste a Luna, y lo más importante que eres una espía de Khanor. Cáterin es la descendiente de Gorkzen y salvo a Luna.-Explicó Hipo.
-¡¿Quee?! Hay por favor, esto es una total locura.-Respondió Celeste sin poder creer lo que escuchaba.
-Es la verdad, y creo que es mejor que mañana mismo te vayas, pero antes debes entregarnos la gema y dejar a Luna.-Dijo Hipo con firmeza, sin titubear.
-No puedo creer lo que estás diciendo Hipo. Como sea no voy a entregarles la gema y mucho menos a Luna. En cuanto Cáterin la tenga se la entregara a Khanor…pues ella es la espía.-Contesto Celeste.
-Eso no es verdad.-Respondió Hipo.
-Sé que no me van a querer escuchar y no me importa. En este mismo momento Luna y yo nos vamos pues lo menos que esperaría de ustedes en este momento es compasión.-Les dijo Celeste.-Adiós Hipo…Solo quiero que sepan que la próxima vez que nos veamos será diferente, han re-escogido su bando y eso lo acepto, pero tomen en cuenta que si es necesario sacarlos del camino…lo hare sin dudarlo.-
En ese momento Celeste y Luna partieron y se perdieron entre la oscuridad de la noche. Hipo solo se quedó observando perdidamente el horizonte y Astrid solo lo veía a él.
Hasta aquí llegamos…
A los pocos que leen la historia, realmente se los agradezco…
