Nada de Katekyo Hitman Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Night`s Games
Capítulo 21
- Chicos… ¿vi lo creo que vi…? – Pregunto nerviosamente Yamamoto a los demás, quienes estaban tan paralizados como el… unos más que otros.
Hibari, en particular, en lugar de estar paralizado debido al susto que se acababan de llevar, estaba curioso, sorprendido, y sobretodo increíblemente emocionado ante lo que habían presenciado, incluso si solo fue por meros segundos. Si el Tsuna de ese tiempo era endemoniadamente lindo y muy fuerte (así no lo pareciera), el Tsuna que acababan de ver era el demonio mismo de la lindura, y si la apariencia tenía algo relacionado al poder, entonces… el Tsuna del futuro debía de ser mucho, mucho más fuerte que el actual. Quizás pelear con él era una idea suicida teniendo en cuenta que el de ese tiempo podría matarlo sin muchos problemas, pero Hibari quería saber cuan fuerte se había hecho ese niño…
- ¿Volverá…? – Teniendo en cuenta que el efecto de la bazuca solo duraba 5 minutos… probablemente no.
- Pues-ugh… - Yamamoto hizo una mueca y se alejó no muy disimuladamente de la bazuca que estaba soltando chispas. - ¿Es esto normal?
- ¡Estúpida vaca…!
Luego de que Gokudera tratara de volar a Lambo del sitio con sus bombas debido a no solo lo que hizo sino porque daño (solo Dios sabe cómo) la bazuca, del llanto de Lambo y el miedo del pobre niño tratando de huir de todos ellos, de Yamamoto tratando de calmar las cosas sin entender mucho qué demonios estaba ocurriendo, y de que Hibari los mordiera a todos hasta la muerte por el desorden, el caos y por destruir su oficina y parte de la escuela, finalmente Yamamoto llego a su casa como unas dos horas más tarde…
- ¡Ya llegué! – Listo para tirarse en su cama y dormir hasta el próximo año, estaba casado, adolorido, y podría seguir con su lista de razones…
- Bienvenido a casa, Keshi-nii. – Saludo una voz que Yamamoto conocía muy, muy bien a estas alturas de su vida.
Como si temiera ver a algún ente maligno, o quizás incluso al mismísimo diablo en persona, Yamamoto lentamente se giró para ver a la otra persona… quien solo se rio divertido ante lo que pasaba. Oh uh, no habían sido imaginaciones suyas…
- ¿Qué te parece? – Pregunto el chico prácticamente ronroneando en el sofá, parecía sumamente cómodo y feliz justo en donde estaba. - ¿Te gusta?
Por lo que pareció una eternidad, Yamamoto solo pudo mirarlo, cosa que solo hizo reír mas a Tsuna en lugar de impacientarlo. Obviamente, seguramente debido a que era un vampiro, Tsuna se veía casi exactamente igual al de siempre… solo que… había unos… pequeños… detalles que no estaban allí antes…
- ¿Supongo que es parte de tu vampirismo? – Pregunto estúpidamente, pues no veía que otra explicación lógica podría darle a lo que estaba en frente del… - Y si, estas… - Yamamoto no sabía que decir, y las risas de su acompañante no ayudaban… - terroríficamente lindo…
- Oh, muchas gracias Keshi-nii… - Prácticamente ronroneo el chico, mirándolo perezosamente y relajándose en el sofá aún más si eso era posible… - ¿tienes algo de comer?, me muero de hambre…
- S-Sí, claro-
- Y no me refiero a comida humana… - Aclaro el vampiro mirándolo como si supiera lo que iba a hacer Yamamoto antes de que el mismo lo hiciera.
Yamamoto pestañeo, varias veces, hasta que cayó en cuenta en que le estaba pidiendo el chico en el sofá. Tímidamente se rasco detrás del cuello, el Tsuna de este tiempo nunca había pedido "eso", ni siquiera había sugerido algo parecido… Yamamoto casi salto del susto al sentir a Tsuna muy cerca de él, tan cerca que podía ver su cara justo en frente del…
-… Sé muy bien que mi yo pasado jamás pensaría en hacer lo que acabo de hacer… - Dijo con total sinceridad, ni una pisca de burla, aunque podía notarse un poco de culpabilidad por alguna razón desconocida. – pero Keshi-nii… ¿no crees que deberías tener algo para mí?, no es que te culpe ni nada… pero incluso un vampiro no puede estar todo el tiempo bien y ser capaz de suplir sus necesidades, ¿me entiendes?
-… - Ahora se sentía como un perfecto idiota, Tsuna era solo un niño-
- Ahora no necesito nada, en mi tiempo ustedes tienen cualquier cosa que pueda llegar a necesitar… - La última parte sonó un poco amarga, pero Yamamoto no quiso presionar, debía ser por algo y no quería molestarlo… - Sin embargo, en este tiempo no era muy… abierto, por así decirlo, así que si no fuera por abuelito… yo estaría muerto, quizás en unos pocos meses a partir de hoy si él no hubiera intervenido.
La sangre de Yamamoto se congelo, ¿muerto?, no, eso no podía suceder, no quería perder a su mejor amigo para siempre y menos tan pronto-
- Relájate… - Ronroneo Tsuna, tratando de calmarlo, y le sonrió suavemente. – Ven, siéntate conmigo un rato, y te diré lo más importante que debes saber esto, aunque es un poco… - Tsuna ahogo una risa. – estúpido.
Unos minutos después, ambos estaban en la mesa, tomando té y Tsuna robando unas galletas de chocolate felizmente, parecía un verdadero niño con esa expresión… un niño muy diabólico para ser honesto, pero no se quejaba. No era el, era su… nuevo "atuendo".
- Como sabrás, mi menú consiste en básicamente sangre, ¿no es así? – Yamamoto asintió, pensando para sí que quizás tendría que traer más galletas, porque en el ritmo que iba… - Soy más que capaz de obtenerla por mí mismo, así que no deberían tener que preocuparse… más si tienen que hacerlo, sobre todo en estas fechas…
- Pero-
- Dime, tu Tsuna… - Hizo una pausa deliberada, mirándolo con ojos de cordero. - ¿se ve como yo?
- No… - Murmuro mirando los… "detalles del atuendo" … - De hecho-
- Bien, más a mi favor. – Yamamoto hizo una mueca, y resistió el impulso de golpearse la cabeza, ¿es que acaso no lo iba a dejar preguntar nada? – Te preguntaras porque necesitan "preocuparse" por mi comida… pues la respuesta es simple: si no como moriré.
- Ugh… - Yamamoto sonrió nerviosamente. – Eso es un poco deducible por sí solo, Tsu-
- Tsu-chan para to Keshi-nii. – Corto dulcemente el chico con una sonrisa bastante alegre, pero no duro mucho, volviendo a ser serio. – Si, es bastante obvio y estúpido… pero tengo que decirlo. – Tsuna pestañeo e hizo un puchero. – Trae más galletas que no es justo.
Yamamoto se rio ligeramente antes de buscar dos paquetes de galletas de chocolate, ya no habían más, pero esas galletas se habían comprado para el después de todo… aunque vaya estomago tenia para ser alguien tan pequeño.
- Bien, bien… - Tsuna comenzó a devorar galletas otra vez. – Pues veras, entre la escuela, los entrenamientos, y las locuras… ¿en qué tiempo crees que tu Tsuna va ir a cazar algo?, cansado, agotado e incluso adolorido gracias a nada más y nada menos que el mejor asesino a sueldo del mundo y uno de los seres más sádicos del mundo… - Tsuna no iba a decirle a Yamamoto que en verdad Reborn no pudo hacerle la gran cosa… hasta que descubrió su debilidad por aprender cosas nuevas y practicas… - Y no, Reborn no me hizo ningún daño, fui yo mismo en realidad… - Mas no iba a explicar eso, era demasiado vergonzoso. Eso, y las horas de infinito aburrimiento teórico que igual se tenía que aprender y tragar…
- Supongo que… se te olvido cazar… o no tuviste tiempo de hacerlo… frecuentemente…
Tenía bastante sentido, teniendo en cuenta que Tsuna ahora tenía menos tiempo para sí gracias a la escuela, y ahora tenía que… auch, simplemente auch… Eran unos completos idiotas.
- ¡Felicidades!, ¡te has ganado una galleta! – Yamamoto pestañeo, confundido y avergonzado, pero tomo la galleta.
- ¿Cuánto tiempo…?
- No sé. – Yamamoto casi se atraganta con la pobre y desafortunada galleta. – Pero sé que es menos que un humano, nunca me moleste en descubrirlo ni quiero saberlo… sé que dure como unas dos semanas medio comiendo cuando comencé a tener problemas y abuelito tuvo que intervenir… - Murmuro amargamente.
- Ya veo… - ¿Cómo rayos iban a hacer con este Tsuna-
- Mientras más tiempo sin comer, mas cansancio y sueño tendré, luego comenzara fatiga y desmayos… - Hizo una pausa, mirándolo totalmente serio esta vez. – La razón por la que te estoy diciendo todo esto es extremadamente simple: me arrepiento de no haber confiado en ustedes más rápido de lo que lo hice, no porque quiera evitar lo que paso, no porque dude de su inteligencia, ni ninguna otra razón que se te pueda ocurrir, ¿me entiendes?
- … Yo… - Por alguna razón, Yamamoto sentía el corazón en la garganta y ganas de llorar. – Entiendo, Tsu-chan…
- Muy bien, déjame continuar, que sé que estas interesado, ¿te parece? – Un asentimiento. – Lo más recomendable es que coma una vez al día al menos, pero puedo durar 3 días sin ningún problema. – El primer paquete se acabó. – Si estoy herido, en especial si es grave, no te sorprenda que trate de morder a cualquiera que esté cerca, la curación de los vampiros es rápida y muy efectiva, pero toma mucha energía, al igual que otras cosas que no te voy a decir, descúbranlo por ustedes mismos o convenzan a su Tsuna de hacerlo.
Vaya, así que Tsuna aún les estaba escondiendo cosas… sería bastante interesante…
- ¿Qué hay de tu orgullo?, estoy bastante seguro de que, si trato de darle algo al tu yo pasado, así sea una sugerencia, mínimo me golpeará en la cabeza y no volverá en unos días…
- ¿Orgullo? – Ahora Tsuna se rio bastante. – Eso no es orgullo, sino vergüenza y desconfianza, y no pongas esa cara… - Anexo al ver la cara casi derrotada del otro chico, odiaba esa cara. – Tienes que entender algo… mi pasado no fue bonito, como termine como vampiro tampoco lo fue, no puedes esperar que en unas semanas sea tan confiado contigo… más bien ya tienes mucho, duerme en tu cama, ¿no?, cuando quiere claro, y cuando quiero también. – Hablando de robar camas… ¿a quién se la quitaría esta vez cuando volviera a su tiempo? – Y ni se te ocurra ofrecer sangre fría, congelada, o con mucho tiempo a la intemperie… es asqueroso, desagradable y sabe mal, y posiblemente-no, tacha eso, te hare tu día una pesadilla, pasado, presente, o futuro…
- ¡Entendido! – Ahora si estaba asustado, esa intención de matar-
- Bien. – Sonrió dulcemente como si anda hubiera pasado. – Me odiare por decirte esto… pero te recomiendo buscar alguna bolsa de sangre de algún hospital o algo así, Kyo-nii puede hacerlo sin problemas así que será mejor que le preguntes a él, lo mantengan en algún lugar frio, y cuando se necesite (si y solo si es necesario) lo descongelen con cuidado hasta ponerlo tibio, en verdad no sé cómo lo hacen, nunca me han dejado ver y quizás sea por algo… - Un gruñido descontento. – Si las cosas se ponen graves, frio también sirve, ¿de acuerdo?, sé que no es nada agradable ser mordido o cortarse, de hecho, es bastante agradable para mí, pero no para ustedes, así que evítenlo, mi yo pasado no tomara muy bien si hacen eso… es bastante suicida de su parte, y aunque yo no se los diga más… ustedes ni siquiera han recibido la primera de tantas por venir. – Se rio a lo último, dándole piel de gallina.
- ¿Estuviste tanto en-
- No, no, para nada, es solo que les gusta complacerme. – Sonrió tristemente en eso. – Como ya te dije… no me gusta la sangre fría, vieja o dañada, así que a veces ustedes… como decirlo… - Luego de un momento de timidez, Tsuna se rindió de buscar una mejor forma de decirlo: - Son demasiado buenos y amables conmigo así que prefieren darme de comer directo de la fuente, si entiendes lo que quiero decir…
- … - Oh sí que lo hacía… pero eso no le impedía palidecer y tragar en seco ante las implicaciones…
- Si te sirve de algún consuelo, ustedes pueden más que cambiar el futuro… y… tu yo futuro siempre me dice que… - Parecía avergonzado, pero igual sonreía divertido. – mis mordidas no se sienten… hasta que las desinfectan.
Yamamoto sudo frio y luego suspiro profundamente, a pesar de que debía de estar aterrado por toda esta información… no lo estaba, en todo caso estaba un poco feliz y asustado. Asustado por todas las implicaciones que la información traía. Feliz porque Tsuna debía de quererlos mucho y confiar en ellos, en el mayormente, para ser tan sincero y decirle todo esto…
- Por cierto, Tsuna-
- Tsu-chan. – Corto de nuevo el vampiro, esta vez dándole una mirada un poco molesta, terminándose las ultimas galletas de la bolsa.
- Tsu-chan, ¿y papá? – Vaya hijo que era, ahora es que se venía a acordar del…
- Ehhhh… - Ahora fue Tsuna quien se rasco detrás del cuello nerviosamente. – Creo que lo mate… - Confeso un poco apenado.
- …
- No fue mi intención-
- ¿Lo mataste? – Por alguna razón Yamamoto sentía un dolor de cabeza en camino. - ¿Qué paso?
- Bueno… es que cayó al piso cuando me vio, y no reacciono cuando lo puye con el cuchillo de la tabla…
Tsuna abrió la ventana con cuidado y se metió dentro, luego la cerro de igual modo y tranquilamente se fue a la sala a esperar, Keshi-nii debía de llegar pronto, pero mientras tanto podía ver algo de sus caricaturas felizmente sin ninguna repercusión…
- ¿Eres tu Takeshi? – Tsuna oyó preguntar, y se detuvo, a punto de saltar en el sofá, al ver a un anciano que no había visto en mucho tiempo.
- Hola Señor-
- ¡Lucifer! – ¡Blam!
Tsuna pestañeo y giro la cabeza confundido, mirando el cuerpo en el suelo, sin entender que había pasado… Busco la primera cosa afilada y puntiaguda que se le vino a la mente y puyo al señor varias veces, con cuidado de no herirlo, pero asegurándose de que sintiera el filo del arma, generalmente eso funcionaba con la mayoría de los humanos… Luego de unos minutos, se encogió de hombros y se lanzó al sofá, si estaba muerto (que era lo más seguro) ni siquiera fue su culpa y no podía hacer nada… solo esperaba que Keshi-nii no se lo fuera a tomar a mal, lo mato sin intención y sin siquiera saber cómo.
-… - Yamamoto no sabía si reír o regañar a Tsuna.
Aunque, ¿cómo lo iba a regañar si lo que hizo fue lo que seguramente hacía en su tiempo?, el simplemente había entrado, nada más, tal y como lo hacía ahora. El único problema era… su nuevo "atuendo". No podía culpar a su padre, Tsuna daba un poco de miedo, pero si podía culparlo por no reconocerlo, eran casi iguales, solo tenían unos pequeños detalles de diferencia. Al parecer el vampirismo incluía el no envejecer y aparentemente inmortalidad… algún día, cuando Tsuna estuviera más cómodo con todos ellos, le preguntaría. Aunque si era inmortal… en cierta parte al menos… sería un poco solo, y triste…
- Está vivo, solo lo desmayaste… - Del susto obviamente.
- Bueno, si no está muerto todo bien, déjalo dormir allí. – Antes de que Yamamoto pudiera decirle algo, lo tomo de la mano y lo arrastro al sofá. – Vamos a jugar un rato, ¿quieres?, no sé cuánto tiempo- ¡poof! - tengo… olvídalo… - Se quejó con cara de pocos amigos al verse de vuelta en su tiempo. No obstante, esa cara no se quedó por mucho cuando le tendieron un control.
- ¿Otro partido Tsu-chan?, solo, por el amor a Dios, no nos des una paliza al estilo Reborn o en el modo semi dios tuyo… - Suplico Yamamoto, el Tsuna del pasado los había hecho polvo luego del segundo partido, cuando aprendió los controles.
Las sonrisas esperanzadas de algunos cayeron ante la sonrisa maligna que Tsuna mostro en un dos por tres, eligiendo a Fox como su primer personaje. Si hubiera elegido al entrenador Pokemon, a Lucario, a Pikachu, a Wolf, o incluso a Luigi, hubieran comenzado a llorar porque Tsuna jugaría fácil… pero no, había elegido a Fox, uno de sus favoridos debido a su velocidad. Si tan solo hubiera elegido a Kirby, entonces les hubiera dado una partida bastante fácil, pero al parecer… su lindo Tsu-chan estaba de buenas otra vez, así que las partidas fáciles se fueron al infierno…
