Lana Parrilla y Jennifer Morrison se pertenecen a sí misma y no a una servidora, más me gustaría.

Este fic de temática morrilla está escrito solo para disfrute de los lectores y sin ánimo de lucro.

Este fic va dedicado a mis chicas del whatsapp swanqueen, a las del grupo evil regals, a mi petita, a mi morena, a Irina, a amandis la tetis y por supuesto a mi manager adorada.

A mi Miis Swan tata favorita, a mi hija Kath y su adorado casino, a mi tatita Vero porque la quiero, a mi princesita Gen porque es lo mejor de mi vida, a mi Alex porque se alegra por mí, a Bego porque sigue siendo mi fiel e incondicional roca y a Natalia porque es la mejor.

Muy en especial a mi Tink/Sol/Una de las mejores personas que conozco porque hoy es su cumpleaños y espero mil felicitaciones en los rw.

Gracias a los que me leen y comentan, ayuda mucho saber vuestras opiniones. Sin más os dejo disfrutar del capítulo no sin antes recordaros que debéis leer a franchiulla, my dark queen, MaryMontoya17, EvilSwanQueen21, Erpmeis, el lado ciego del amor, Carne fresca, Mi pequeña Emma, en carrera y a esthefybautista.

CAPÍTULO 21 FAMOSA

Saliendo del estudio donde acababa de firmar un contrato para rodar su primera película, Jennifer se sintió pequeña de golpe, quizás había sido el destino, su increíble buena suerte o a saber, pero iba a salir como coprotagonista en una película junto a Lana, su chica y la mejor actriz del mundo en su opinión, no sabía si podría estar a la altura y ese pensamiento la agobió y comenzó a marearla por lo que se detuvo, tomando aliento pausadamente.

Lana la miró unos instantes, podía comprender en gran parte los miedos de la joven pero también sabía que su sueño siempre había sido triunfar en la gran pantalla y no pensaba dejar que se diera por vencida, había participado con ella en la pequeña audición improvisada y se había maravillado con su talento, era buena, muy buena, quizás mejor que ella misma y Jennifer no se lo creía.

Cuando vio que Jen estaba un poco más tranquila, tomó su mano con cariño, regalándole un fuerte apretón y una sonrisa sincera, mientras la rubia unía sus frentes buscando su cercanía y cerraba los ojos unos instantes.

-Tengo miedo María, ¿Y si no lo hago bien? Jamás salí en una película, quizás esa mujer solo me contrató por ser tu novia, para tenerte feliz, tú eres la estrella no yo

-"Amor…Estuve ahí contigo, viví la audición en primera persona y créeme, no te ha contratado porque eres mi novia Jen…Eres brillante, de verdad lo eres, en todos mis años de carrera jamás vi a una amateur meterse tan rápido en el personaje y encima ese tipo de personaje tan complejo y difícil, me estremeciste y te aseguro que te habló como profesional y no como tu chica"

-¿Lo dices en serio?

-"Nunca te mentiría, no pienso hacerlo jamás Jen, valoro nuestra relación y valoro la confianza que ambas tenemos en la otra, no pienso romper lo que tenemos faltando a la verdad, soy completamente sincera cuando te digo que jamás pensé que ibas a ser tan brillante interpretando… Es tu sueño y vas a cumplirlo"

-Sí, lo sé ¿Sabes qué es lo mejor María?

-"¿Qué amor?"

-Que voy a cumplirlo a tu lado

Lana se echó a reír suavemente, clavando su mirada oscura en su chica y robándole un beso, dulce y sencillo, se sentía feliz porque su trabajo ni iba a separarla de su amada, todo lo contrario, las uniría aun más.

Perdidas en ese beso apasionado, el teléfono de Jennifer empezó a sonar rompiendo el momento y obligándolas a separarse.

-Lo siento amor es Diana, supongo que quiere saber si comeré con ellas hoy…

-"Contesta tranquila mi amor"

Jennifer respondió a la llamada y lana se entretuvo escuchando como su chica se volvía una cría con su amiga como cada vez que hablaban. A los pocos minutos colgó con una sonrisa y sus ojos verdeazulados se clavaron en ella radiantes.

-Vamos a comer con ellas ¿Te apetece?

-"Claro, ya sabes que me encantan"

Con una sonrisa y tomadas de la mano, emprendieron el camino al coche donde una vez más Jennifer se sentó al volante, arrancando y poniendo rumbo a casa de Diana.

No tardaron en llegar, a pesar del tráfico infernal y de las mil vueltas que tuvo que dar para encontrar aparcamiento. Una vez en la puerta, Luci les abrió con una sonrisa y las recibió con un abrazo, esta vez solo serían ellas cuatro ya que el resto del grupo estaba con sus quehaceres cotidianos. Luci inició una conversación agradable mientras las acompañaba al salón donde Diana esperaba con una cerveza y viendo un partido en la televisión.

(Luci): Espero que no interrumpiéramos nada, Jennifer siempre viene a comer los miércoles

(Lana): Tranquila, acabábamos de salir del estudio

(Luci): ¿Ya firmaste por la nueva película?

(Lana): Sí, tengo muchas ganas, es un proyecto muy interesante…

Una vez en el salón, Diana se levantó abrazando a Jen con fuerza y saludando a Lana de forma más tímida pero igual de sincera.

(Diana): Lana, que bueno que vinieras también, es tradición juntarnos a comer los miércoles ¿Qué tal la firma?

(Lana): Muy bien, empezaremos a rodar la semana que viene

(Diana): ¿Y de qué trata la película? Podrías darnos una exclusiva ¿No?

(Lana): No puedo en realidad, firmé un contrato de confidencialidad, podría perder el trabajo…

(Diana): Ya…entiendo… ¿A GayMo le has dicho de que trata?

(Jennifer): Ese es un golpe bajo Di, igualmente yo también firmé ese acuerdo

(Diana): ¿Tú? ¿Para qué has firmado tu nada? Tú no te juegas el empleo…

En ese momento Jennifer y Lana se miraron sonriendo, dejando a Diana y a Luci confusas unos instantes.

(Jennifer): En realidad sí… yo también salgo en la película Di, soy la coprotagonista

El silencio bailó entre ellas unos instantes antes de que la explosión de euforia seguida por la avalancha de preguntas de Diana y Luci hiciera aparición, felices por la noticia ya que Jennifer había deseado ser actriz toda su vida.

Entre risas ambas contaron como de forma improvisada la directora había hecho una audición ya que necesitaba desesperadamente a su coprotagonista y Jennifer daba el perfil, como la rubia había deslumbrado a todos con su interpretación y salió del estudio con un contrato y un papel en esa película.

Rápidamente Diana cogió el teléfono y se metió en la conversación grupal, escribiendo como loca que Jen se iba a hacer famosa, recibiendo automáticamente una nueva avalancha por parte de las no presentes, Anto no tardó en cambiar el nombre del grupo a Famous GayMo, provocando la risa de todas las presentes por las tonterías de su amiga, al fin y al cabo Jen iba a cumplir un sueño y todas se alegraban por ella.

Tras una comida agradable charlando de todo y nada, riendo con tonterías y con Jennifer y Diana comentando Villian una y otra vez, fascinadas aun por dicha película, Lana Y Jen se despidieron pues estaban realmente cansadas y las cosas a partir de ese momento iban a cambiar demasiado, Jennifer tenía que hacerse a la idea de que su anonimato llegaba a su fin.

La siguiente semana pasó demasiado deprisa, arreglando cualquier asunto que podía quedar pendiente, Lana acompañó a su chica al bar donde esta trabajaba, una vez ahí la rubia renunció sabiendo que no podía compaginar dicho trabajo con su reciente contrato como actriz. Su jefe se alegró mucho ya que Jen estaba cumpliendo un sueño y, a pesar de que la rubia había renunciado, se empeñó en darle el finiquito quedando en paz con ella.

Una vez arreglado ese asunto, Lana se empeñó en buscar su propio apartamento ya que, aunque adoraba pasar tanto tiempo con Jen, si iba a quedarse en Boston a rodar una película necesitaría sus momentos de intimidad, no tardó en encontrar uno a su gusto y obligó a Fred a enviarle todas sus cosas, incluido su mercedes ya que estaba cansada del coche de alquiler.

Antes de darse cuenta se terminó la semana y empezaron los rodajes, Jennifer aprendía deprisa y Amelia era verdaderamente paciente con ella, repetía las tomas cuantas veces fueran necesarias para que quedara perfecto sin perder la paciencia con la joven e inexperta actriz.

A medida que pasaban los días y avanzaba el rodaje, Jennifer descubrió lo apasionante que era trabajar junto a Lana. Verla en pantalla enamoraba, transmitía demasiado, mas verla transformarse, pasar de ser su María a ser Regina Mills en cuestión de segundos, ver como dibujaba en su rostro las emociones que debía interpretar, como jugaba con la voz, con todo su cuerpo, era completamente fascinante.

Por mucho que su morena se hubiese mudado a otro apartamento, en rara ocasión durmieron separadas ya que, al salir del rodaje, se marchaban juntas comentando cómo había ido el día y sin ganas de separarse.

Lana se ocupaba de calmar los nervios de su chica, no tardaron en salir las primeras fotos en las que el rostro de su Jen se veía nítido como el suyo, imágenes cogidas de la mano, los rumores de un posible romance entre las estrellas de la nueva película llenaban todas las revistas consiguiendo que Jennifer se sintiese atrapada, solo las dulces palabras y las noches junto a Lana conseguían tranquilizarla.

No sabía si estaba preparada pero ahí estaba, a punto de culminar con meses de arduo trabajo y dedicación, con una fecha para la premiere y el miedo horrible a hacer el ridículo, siempre con la mano de Lana regalándole fortaleza y cariño, abriendo las puertas de una fama que ya conocía en boca de su amada y no era como en los cuentos, solo sabía que, pasara lo que pasara, maría estaría a su lado, estaban juntas en esa aventura, no estaba sola.

Cuando Amelia dio por finalizada la última toma de esa obra maestra, todos aplaudieron pues habían hecho un buen trabajo, no quedaba duda alguna, sería comentada y altamente valorada, sería el salto a la grandeza y esperaba que dicho salto fuese siempre de la mano de su amada Lana Parrilla.