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Hoy vengo a ti por mis errores en el pasado
Hoy quiero ver cómo tu mano coge mi mano
Por más que pienso no consigo
besar tus labios en mis sueños
que luchan con el recuerdo.
Nunca me lo podré perdonar...
El cristal que separa a los dos
Nos deslumbra en el desván
Del olvido, del jamás...
Tu perdón, espero llegará
a este mar de soledad
que refugia mi pesar...
Rueda, fortuna
Harry suspiro cansado su vida era un caos total, Mizuz rio de la abatida mirada de su pupilo, la señora de Avalon había castigado al grupo que se escabullo en el orfanato y por si fuese poco Harry estaba enormente celoso del maldito "principito de hielo" como había llamado al mocoso que fue el que comenzó todo, Borak arqueo una ceja cuando Harry descargo su furia en un pobre árbol y Mizuz rompió a reír, había sido una semana de lo más divertida para el general de cabello plateado
— No le veo la gracia - dijo ácidamente el pelinegro
— Pues yo si - rio el peliplata
— Bien, entonces me largo - dijo Harry, se echó al hombro la mochila y se alejó del pantano
— Tranquilo Harry - dijo Green colocando una mano en el hombro del pelinegro
— Debes controlar ese explosivo carácter – dijo Salamders
— Chicos es el último día de Harry antes de las vacaciones navideñas deberíamos despedirnos adecuadamente - dijo Basiliscun
— Jaja tal vez deberíamos visitar a los faunos - comento Mizuz poniendo un brazo alrededor de los hombros de Harry
— No creo que sea buena idea le prometimos a la señorita Serena no volver a llevar a Harry a una fiesta con los faunos, por lo menos no hasta que tenga catorce - dijo Green
— ¡Ho! es cierto - dijo Mizuz algo decepcionado
Harry suspiro en cierta forma tampoco quería volver al castillo sobretodo porque Cassy no se despegaba del mocoso de hielo y las chicas se habían vuelto tan complacientes con el pequeño rubio, suspiro, no, tal vez pasar el día con sus maestros era mejor, olvidarse de que Chris estaba muy raro y no quería hablar con él y también olvidar que Draco y Hermione creían que era tonto y seguían ocultándole cosas, suspiro frustrado ahora entendía a sus hermanas y amigos era muy irritante cuando las personas no confían en ti.
Draco miro con preocupación a la castaña ya no le importaba si sus compañeros lo miraban mal por hablar con la castaña, no le importaba las miradas desaprobatorias de los mayores solo le preocupaba lo que pudiese pasarle a la castaña
Y es que en las última semana a solo dos días de las vacaciones de navidad habían habido dos ataques más a hijos de muggels, el pánico se apoderaba del castillo y por si eso no fuese ya suficiente el estúpido hermano de Harry había empezado a comportarse más raro, en un par de ocasiones él lo vio parado mirando a la nada cerca de la casa del guardabosques Hermione le dijo que cris había llegado en dos ocasiones con la túnica llena de plumas Draco suspiro y volvió a fijar sus ojos en la leona no sabía porque pero sentía que era mejor no acercarse a Chris Potter
Los últimos estudiantes se alistaron para marcharse en el expreso de Hogwarts Draco salía acompañado de Theo, Pansy, Crabbe y Goyle, pasaría la navidad en casa como la mayoría de estudiantes, entre la marea de adolescentes y niños que salían del castillo busco a la castaña pero no la vio; siguió su camino y en la salida del colegio la hallo de pie, sin importarle las miradas de los demás camino hasta la chica
— ¿Qué haces aquí?, deberías estar en el tren ya - dijo
— Ho, Draco, bueno yo… lo que pasa es que mis padres tienen que viajar así que decidí quedarme en el castillo - dijo sonriendo nerviosamente, el rubio parpadeo un par de veces acaso acababa de decir que se quedaría en el castillo, donde una criatura extraña estaba acabando con los hijos de muggels
— ¿Acaso estás loca? – dijo el rubio molesto
— No puedo irme, además me apunte para quedarme - dijo la castaña
— ¡Maldición! - el rubio estaba frustrado le lanzó una fiera mirada a la castaña y se alejó sin decir nada mas
— Draco, ¿qué pasa? - pregunto Pansy al ver al rubio acercarse molesto
— Me voy a quedar - dijo
— ¿Qué? – los compañeros del rubio lo miraron desconcertados
— Ya lo oyeron me quedo - y sin más el rubio volvió al castillo, Hermione parpadeo asombrada miro a los chicos de la casa de la serpiente que aun veían asía el castillo por donde el rubio se había marchado.
Hermione sentada al otro lado del gran comedor veía cada tanto a los pocos alumnos que habían permanecido en el castillo el silencio era abrumador pero nadie se atrevía romperlo, los profesores miraban cada tanto a los pocos chicos que se ubicaban en las mesas la mayoría eran sangre pura
Draco busco a Potter pero el chico se había marchado así que ligeramente más aliviado siguió comiendo el pastel de carne no sabía porque, pero, algo le decía que el responsable de todo era Potter ¿pero cómo descubrirlo? era una pregunta a la que aún no tenía respuesta. Hermione sugirió preguntarle directamente haciéndose pasar por sus amigos usando la poción multijugos. Draco la descarto de inmediato no era factible además como se suponía que hablarían con el si se había alejado de todos. Esa noche…
— Como que te quedaras en el colegio, creí que pasarías la navidad conmigo - dijo el pelinegro
— Bueno, haya algo que debo hacer -
— Dime que me ocultas Draco – dijo el pelinegro
— No te escondo nada son cosas mías - respondió el rubio desviando la mirada
— Creí que éramos amigos -
— Somos amigos pero no por eso te voy a contar todo lo que me pasa dijo el rubio Harry lo miro dolido y el espejo volvió a su oscuridad total Draco se sintió fatal, la mirada dolida de Harry lo había dejado en silencio
Harry lanzó el espejo contra la pared, era tan frustrante ¿qué demonios le ocultaban, acaso era tan grabe? se dejó caer en la cama y permaneció mirando el techo en la oscuridad, oía a sus hermanas hablar al otro lado de la habitación, las dos estaban muy alegres con el heladito, - ¿acaso esos son celos? - la voz de su conciencia era molesta
— Claro que no, ¿porque habría yo de estar celoso de que mis hermanas le presten más atención a ese irritante niño? - dijo el pelinegro y se giro
Suaves golpes en la puerta lo hicieron alzar la cabeza y allí sonriendo arrogante vio al mocoso
— Me aburro cuéntame algo — dijo el niño viéndolo a los ojos
— Lárgate - dijo Harry lamentando el momento en que Cassy invito a ese mocoso a pasar la navidad con ellos, todos estaban encantados con el niño y no veían al pequeño monstro manipulador que se escondía detrás de esa cara inocente
— Cassy dijo que te hiciera compañía hasta que la cena estuviera lista – respondió e ingreso a la habitación buscando una manera de encender las luces, Harry rio internamente cuando la puerta se cerró de golpe y el mocoso irritante casi se va de cara al tropezar con una silla
— Vete no estoy de humor –
— ¿Acaso no tienen luz en este cuarto? – pregunto el rubio ignorando a Harry
— Me gusta la oscuridad - respondió en pelinegro en eso el espejo en el suelo brillo de purpura en un rápido movimiento Harry recogió su espejo y volvió a la cama
— ¿Chris? - pregunto cuando el espejo se volvió plateado
— Hermano — los ojos de Chris estaban algo rojos y eso espanto a Harry
— ¿Qué pasa? – pregunto preocupado
— Yo quiero hablar contigo - dijo el castaño mirándolo suplicante – pero sin que nadie sepa — las alarmas de Harry se dispararon, miro la hora en las cuatro de la tarde aún faltaban dos horas para la cena y Elizabeth estaba muy ocupada adornado el árbol, Sirius no se hallaba en casa y sus hermanas seguramente ayudaban a la condesa
— En el caldero chorreante en media hora - dijo el pelinegro, el castaño asintió
Harry cogió una capa algunos galeones su varita y se encamino hacia la puerta nadir lo contemplo en silencio y cuando el pelinegro salió de la habitación el niño lo siguió hasta la puerta de la entrada.
— Harry, ¿a dónde vas? - pregunto Elizabeth asomándose
— Iremos a dar una vuelta, espero no le moleste — dijo Nadir, Harry abrió los ojos horrorizado
— Ho, no se alejen mucho de la casa — les recomendó Elizabeth sonriente
— Vamos Harry — dijo Nadir y con una sonrisa se despidió de la condesa y saco a Harry a la calle
— ¿Qué diablos crees que haces? - pregunto el pelinegro mirando furico al niño
— Vamos no seas así, gracias a mi tu madre no pregunto nada mas - respondió sonriendo
— Regresa a la casa y no vuelvas a salir - ordeno el pelinegro
— Está bien, pero, ¿qué crees que diga tu madre cuando le diga que te fuiste al caldero… a ese lugar que dijiste? – Harry lo fulmino con la mirada y Nadir agradeció que las miradas no tuviesen el poder de matar
Harry le lanzó una mirada oscura a su indeseado acompañante y por un momento se preguntó si las chicas se molestarían mucho si les decía que lo había perdido una sonrisa se formó en sus labios al imaginarse que maravilloso seria el mundo si el "principito de hielo" desapareciese Nadir se estremeció cuando el pelinegro lo vio y sonrió tan escalofriante
Harry alzo la varita y el autobús noctambulo se detuvo unos segundos después, Nadir observo maravillado el transporte mágico
— ¿Vas a subir o te quedaras allí todo el día? - pregunto Harry
— Nadir subió rápidamente y el chico que cobraba los pasajes le dio un boleto por dentro el autobús era muy amplio Harry no pudo evitar una sonrisa
— Siéntate si no quieres acabar besando el suelo - dijo harry
— ¿Que…. ? -El autobús arranco a una vertiginosa velocidad y Nadir salió despendido hacia atrás se estrelló contra el vidrio y sintió su nariz aplastarse dolorosamente contra el vidrio
— Te dije que te sentaras - dijo Harry sonriendo divertido
Nadir se arrastró sujetándose de los asientos y vio a varias brujas y magos que lo veían con diversión y cuando estaba por llegar al asiento junto a Harry el autobús freno y el volvió a salir disparado hacia el fondo pero su inminente choco había sido detenido por Harry; el pelinegro lo tenía sujeto del cuello de la playera
— Aquí nos bajamos - dijo sin mirarlo
Ya en el suelo Nadir respiro tranquilo y alzo la cabeza estaban en un callejón de Londres y sobre ellos había un cartel, quería ver que decía pero Harry lo arrastro dentro
— Oye suéltame - protesto el chico rubio
— Si quieres morir - dijo Harry Nadir alzo los ojos y vio que en aquel lugar habían pocas personas pero todos los veían con el ceño fruncido y no muy lejos el rubio diviso un par de ojos rojizos ocultos casi por completo en la oscuridad al otro lado oyó un gruñido y se estremeció acercándose más a Harry el pelinegro no dijo nada y siguió caminando se acercó al tabernero y pregunto por C.J el hombre le dijo que lo esperaban en una habitación del segundo piso Harry empezó a subir y Nadir se preguntó si había sido buena idea seguir al pelinegro
— Yo te espero aquí — dijo el rubio y se sentó en una de las mesa más cercanas a las escaleras Harry iba a protestar pero ya que
— No te muevas de allí y pide lo que quieras - dijo antes de marcharse
Harry toco la puerta podía sentir al otro lado la agitación era sin duda su hermano se calmó y toco suavemente
— Chris - dijo la puerta se abrió y Chris se asomó lucia demacrado y ojeroso, Harry ingreso rápidamente a la habitación
— ¿Qué te paso? - pregunto Harry los ojos de Chris se cristalizaron
— Lo siento, lo siento - dijo y rompió a llorar Harry se asustó ¿qué podía haber pasado para que Chris estuviera así? se acercó y con calma puso una mano sobre el hombro del castaño que se estremeció al contacto
— ¿Qué ocurre? - pregunto Harry suavizando su mirada
— Yo los ataqué - dijo el castaño
— ¿A quién atacaste? – el miedo empezaba a apoderarse del pelinegro
— A los chicos del colegio, yo creo que él tiene razón pero ahora que voy a hacer , Harry que are
— Dime que paso - pidio el pelinegro su vos hipnótica calmo al castaño y empezó a relatar todo lo que había pasado desde el inicio del año, le hablo del ataque en Halloween luego los otros ataques le conto del diario que misteriosamente respondía solo y su amigo Tom Harry se sintió terrible por no prestar atención había descuidado a su hermano y entonces lo entendió Draco y Hermione le habían estado evitando para no decirle lo que ocurría en Hogwarts, pero que ciego había sido
— Harry que voy a hacer si se enteran que fui yo…-
— No fuiste tú seguramente ese diario está encantado debe ser magia oscura – dijo el pelinegro – donde está el diario pregunto Harry
— Ya no lo tengo antes de salir de Hogwarts lo arroje en el baño — dijo Chris avergonzado
— Está bien pero creo que necesitamos recuperar ese libro primero — dijo Harry, Chris se estremeció - todo estará bien no te preocupes - dijo el pelinegro suspiro debía consultar con Mizuz que criatura era capaz de petrificar con la mirada. pero al ver lo nervioso que Chris estaba se acercó y toco la mano del castaño entonces sintió como si su vida estuviera siendo drenada, miro a su hermano entonces comprendió porque el castaño lucia así, tenían era un problema grande tendrían que hablar con James y Lily y también con sus padres y tenía que ser rápido
— Vamos – dijo, Chris se puso la capa de invisibilidad y salieron de la habitación
Harry busco con la mirada a su indeseado acompañante pero del rubio fastidioso no había rastro aspiro profundamente el aroma salía hacia la pete trasera rápidamente fue asía allí seguido de Chris la pared de ladrillos de abrió dándoles la bienvenida Harry busco la cabellera rubia pero entre tanta gente era imposible ubicar al principito guiándose por aroma aun fresco camino hasta la entrada del callejón Knockturn
— ¿Harry que pasa? - pregunto Chris
— El principito de hielo se ha metido a la boca del lobo - respondió el pelinegro molesto
— ¿Quién? –
— Ho es una larga historia pero ahora debo ir por ese mocoso, cuando lo encuentre se va a enterar - dijo molesto el pelinegro, Chris se quitó la capa y subió la capucha para ocultar su rostro
— Vamos - dijo el castaño, Harry asintió y ambos se adentraron en el callejón; varios magos de aspecto bastante escalofriante intentaron acercarse pero el pelinegro encendió sus ojos de color carmín y los sujetos espantados se alejaron.
Entonces un grito se oyó Harry reconoció la estridente voz del mocoso rubio y apresuro el paso los demás transeúntes seguían en lo suyo como si nada pasara Harry apretó los puños le desagradaba la indiferencia de los magos hacia ciertos asuntos, los gemelos corrieron doblaron una esquina y vieron un callejón oscuro de allí provenía la voz con cuidado ambos se fueron adentrando al final del callejón estaba el principito de hielo aprisionado en la pared a su alrededor había algo de nieve pero sus captores no parecían incomodos por el hecho de tener las manos congeladas
— Mas bocadillos — dijo uno de ellos sonriendo y Harry pudo ver los colmillos
— Vampiros — dijo el pelinegro
— Chico listo, o no tanto para haber venido hasta aquí - dijo el vampiro Harry giro ligeramente habían cinco vampiros en total todos los estaban rodeando
— Déjalo y te perdonare la vida - amenazó el pelinegro
— Jajaja lo han oído va a perdonarme la vida - se burló el vampiro encarándolo, Nadir temblaba su magia no les hacía nada a los vampiros, Chris a espaldas de Harry apretaba fuertemente su varita
— Ya me has oído déjalo y os dejare vivir - dijo Harry su varita estaba fuertemente sujeta
— Creo que pasare de tu oferta - dijo el vampiro y se lanzó en pos del pelinegro él se agacho tirando Chris al suelo e hiso un giro para evadir al otro vampiro que le atacaba por detrás Harry sonrió al ver a ambos vampiros molestos
Otro más se acercó a gran velocidad pero el chico giro dejando que ambos seres de noche chocasen entre ellos, el líder miro furioso al pelinegro era solo un crio y estaba poniéndolos en ridículo, no, no dejaría que eso ocurriera, en un rápido movimiento logro coger al chico del cuello
— Buen intento niño pero lamentablemente no vivirás para contarlo - dijo y presiono más los ojos de Harry se tornaron rojos y una sonrisa oscura se extendió por su rostro
— No es posible - dijo el vampiro soltándolo como si su piel quemase
— Que pasa creí que no viviría para repetir mi hazaña - dijo Harry su voz sonaba más madura y ciertamente escalofriante
Los cinco vampiros se alejaron y ante las sorprendidas miradas de Chris y Nadir se inclinaron ante Harry
— Perdónenos señor , no sabíamos, nosotros no sabíamos - dijo uno de ellos
— La ignorancia no es excusa - respondió el pelinegro
— Lo sabemos señor por favor - Harry sonrió disfrutaba el miedo que infundía en los demás
— Bien, por esta vez creo que puedo dejarlo pasar, pero ustedes estarán en deuda conmigo - dijo los cinco vampiro asintieron – bueno ahora necesito una capa para el pequeño mocoso - dijo señalando a Nadir, uno de los vampiros desaprecio Harry ayudo a su hermano y luego camino hacia Nadir – te dije que me esperaras en el caldero chorreante -. dijo
— Viniste por mi - susurro Nadir su cuerpo había dejado de temblar y miraba a Harry como si fuese una especie de súper héroe
— Claro que vine por ti eres…. - EL rubio no espero más se abrazó al pelinegro dejándolo en shock
— Mi señor - el vampiro le tendió una capa y Harry la lanzó sobre el rubio
El camino de regreso al callejón diagon fue más rápido, los cinco vampiros escoltaron al grupo hasta que tomaron el autobús noctambulo pero su pequeña escolta fue vista desde una tienda por dos magos un hombre pelirrojo y otro de cabello negro ambos observaron con curiosidad al grupo pensando en la gran noticia que podrían darle a sus respectivos jefes
Al llegar a casa la noche ya había caído y Sirius junto a Elizabeth y las chicas lo esperaban fuera la condesa sonrió cuando lo vio, Harry enrojeció cuando la rubia lo abrazo y beso ambas mejillas
— Me estas avergonzando mama - susurro el pelinegro
— No te quejes que no le conté tu pequeña escapada a Sirius - dijo la rubia al oído del chico
Harry suspiro sabía que Elisabeth los vigilaba así que no tenía caso protestar, Nadir y Chris se sintieron un poco fuera de lugar hasta que…
— Chris la voz de James - hiso alzar la cabeza a Harry
— ¿Papa que haces aquí?- pregunto
— Yo….
— Hay algo importante que debo decirles - dijo Harry mirando a la condesa
— Vamos dentro entonces – dijo Sirius
— Chris también debe venir – agrego Harry, Elizabeth miro a James molesta no le gustaba tener al Potter mayor en casa pero Harry lucia muy preocupado
James estaba sentado en la sala Chris miraba distraídamente el fuego esperaban a Lily y que Harry terminara de hablar con sus padres James sintió una punzada cuando vio Sirius tan cercano Harry el animago le desordeno el cabello luego de reprenderlo por llegar tan tarde y Elizabeth molesto a Sirius diciéndole que sus niños estaban creciendo y que se acostumbrara porque en un par de años sus lindos hijos llegarían de madrugada por andar en fiestas con chicos y chicas, el animago empalideció al imaginarse a sus niños ya crecidos, James observo todo en silencio pensando si ese hubiera sido su caso si no hubiera actuado llevado por sus impulsos en un primer momento, el timbre sonó y entonces oyó la voz de su esposa Lily ingreso a la sala llevaba en brazos a la niña
— ¿Chris dónde has estado? - pregunto la pelirroja
— Con Harry - respondió el castaño
— Pero…—
— Debemos hablar — dijo Sirius interrumpiendo a la mujer entonces se fijó en él bebe que tenía en brazos
James y Lily se miraron esas mismas palabras habían desatado la primera tragedia pero esta vez sería diferente james asintió y Sirius los condujo a la biblioteca Harry estaba sentado alado de Elizabeth, Chris se fue a sentar alado de su hermano y Sirius cerró la puerta.
Nadir, junto a Cassy y Luna veían intrigados la puerta de la biblioteca asía un buen rato que ellos estaban allí dentro no se oía nada solo silencio
Finalmente la puerta se abrió los Potter salieron ambos lucían abatidos pero había algo diferente que Cassy no fue capaz de identificar
— Iré a Hogwarts mañana - dijo James
— Es de vital importancia encontrar el diario para así destruirlo y romper la concesión mágica que tiene con Chris – dijo Sirius
— ¿Crees que ella podrá ayudarlo? - pregunto Lily
— Hotaru es la mejor estoy seguro que hallara la manera de frenar el desgate mágico de Chris hasta que encontremos el diario —
— Confió en ti - dijo James
— Pero creo que hay que mantener esto en secreto de Dumbledore - dijo Sirius
— Pienso igual, si le decimos lo primero que ara, será querer observar a Chris como si tuviera una enfermedad mágica –
— No pienso dejar que eso ocurra - dijo Lily, Sirius sonrió atrayendo la mirada de sus dos amigos
— Al fin veo pequeños vestigios de los que fueron mis amigos - dijo al ver el desconcierto de los Potter
— Espero algún día podamos retomar nuestra amistad y ojala Harry pueda perdonarme — susurro James
— Si no te vuelves a desviar seguramente será más pronto de lo que imaginas – respondió Elizabeth
Los Potter se despidieron Harry abrazo a su hermano y se despido cordialmente de James y Lily aunque su mirada se suavizo cuando vio a la bebe era tan pequeña y frágil Chris también sonrió y ambos gemelos prometieron cuidar de aquella niña de su pequeña hermanita las chicas desde el segundo piso vieron con cierto recelo a Harry despidiéndose de la pequeña
Luna se plateo que tal vez, solo tal vez estaban un poco celosas de la nena.
Continuara….
