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Dic 10, 2011 : Formato arreglado
Texto – Pensamientos / Sueños
Texto - Recuerdos
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Holas! Verito se hace presente desde su nueva computadora! (porque ya era hora, maldición!). El review de Arashi Shinomori me hizo recordar que aún les debía una actualización, así que decidí dejar de sufrir con el siguiente capítulo en inglés y dedicarme a ustedes (total, aún no he recibido amenazas de muerte en español XD).
Para todo esto, me releí todo el manga de Rurouni Kenshin para refrescarme la memoria, y justo ahora estoy viendo un taiga drama (novela de época) japonés llamado 'Shinsengumi'. Sep, leyeron bien. El actor que hace de Saitou está para morirse, y el que hace de Hijikata está para el infarto también. Lástima que no haya visto por ahí a Battousai, pero no se puede tener todo. Claro que recién he visto los 2 primeros epis y son 49, así que no pierdo las esperanzas, ¿ne?
Todo esto me despertó la curiosidad por lo histórico. Sabían que históricamente Hajime Saitou tuvo 3 hijos, y vivió hasta los 71 años? También he visto una foto suya cuando era joven y otra a los 70, y la verdad, no es nada como me lo imaginaba… pero el hombre es una leyenda! Para aquellos que sepan inglés, denle un vistazo a www. shinsengumihq. com (sin los espacios) para enterarse de todo el chisme y ver las fotos.
Ah! Por cierto! Para este capi estoy asumiendo que todos ustedes están al tanto de los significados del –san, -chan y –kun. En caso de no ser así, pídanme la explicación nomás, que yo se las daré con gusto.
Ahí les va el siguiente capi!
Disclaimer: Ni son, ni lo fueron ni lo serán, a menos que me saque la lotería, y con mi suerte…
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Capítulo 20
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Ryo caminaba tranquilamente entre el gentío. Por alguna extraña razón, aún si el mercado estaba tan abarrotado como de costumbre, el chico aún no se había dado de narices contra alguien aún. Lo que le venía bien. Así nadie interrumpía su sesión de gruñidos malhumorados.
Las palabras 'viejo', 'castigo inmerecido' y 'quiero dormir, maldita sea' podían ser oídas si de casualidad alguien se acercaba los suficiente. No exactamente en ese orden, y mezcladas con un repertorio bastante impresionante de términos curiosamente explícitos en varios idiomas.
Ryo Kuronami NO era un hombre feliz. Principalmente por varias cosas: Primero, se había despertado con uno de los peores dolores de espalda de la historia de la humanidad y había decidido inmediatamente que el piso NO era el mejor lugar para dormir. Y al demonio con las alfombras persas. Segundo: había sido forzado a levantarse justo cuando el sol recién se estaba asomando, y esa hora no estaba ni siquiera contemplada en su reloj personal. Tercero: su abuelo gritando su nombre más fuerte que el sonido de la campana de la iglesia, cuando uno se para justo debajo de dicha campana, no era exactamente su idea de un despertador aceptable.
*RECUERDO*
El joven y muy dormido hombre se dio la vuelta sobre su estómago. La suave y cálida luz que comenzaba a entrar por la ventana le molestaba en los ojos, pero no estaba listo para despertarse, no aún. Inconscientemente, volteó la cabeza en dirección contraria y siguió durmiendo, con la inocencia de aquel completamente desconectado del mundo que lo rodea.
"¡RYO! ¿DONDE ESTAS?" una voz chillona, y antipáticamente FUERTE llegó desde al parecer, todos los extremos del pasillo.
*BAM*
La puerta del recibidor se abrió de un golpe, y huracán Miyamoto entró en escena.
"¡Ryo! ¿Que haces aquí?" El joven fue levantado sin mucha ceremonia por la parte trasera del cuello de la camisa. Por favor, permítanme recordarles el hecho que el chico se encontraba tendido de espaldas en el piso.
"¡ack!"
"El Okashira debe estar esperando! Tienes idea de lo tarde que es?" Preguntó Miyamoto, el rey del drama, al tiempo que zarandeaba a su nieto favorito (y único, dicho sea de pasito).
"¡ack!"
"¡Claro que no sabes!" continuó el viejo con voz resignada. "¿Que hice para merecer semejante nieto?" Y ahí viene la actuación teatral, señoras y señores. Según la experiencia de Ryo, ya no faltaba mucho para que llegaran las lágrimas, seguidas por los chillidos desconsolados y demás.
"¡Ack!" Por supuesto, en ese momento no había mucho exactamente que el pobre chico pudiera hacer.
Por suerte para el pobre joven en camino a volverse azul, fue su silencio lo que lo salvó de morir asfixiado. Con un suspiro, Miyamoto lo dejó caer con un ligero *pock*. La nariz de Ryo le dolía de alma por el aterrizaje forzoso, pero por lo menos ya era capaz de inhalar de nuevo. Dolorosamente, pero por lo menos respiraba. Eso definitivamente era una ventaja.
"¿Qué haces tirado alli? ¡Apúrate!" Las palabras que presagiaban el desastre. Para cuando Ryo se dio cuenta, ya estaba siendo arrastrado hacia arriba por las escaleras. Se sentía mareado y quizás algo… frío?
Ryo miró hacia abajo justo a tiempo para ver a su camisa salir volando.
"¡Hey!"
Su adorado abuelo ni se dio por enterado de sus quejas, aunque eso no era ninguna novedad, a decir verdad. Así que al pobre chico no le quedaba de otra que dejarse ser empujado por ahí medio desnudo. Pero tenía que agradecer que a su abuelo no se le hubiera ocurrido sacarle los pantalones también. Ryo miró por el rabillo del ojo hacia la parte baja de la enorme escalera. Sep, estaba MUY agradecido de que al viejo no se le hubiera ocurrido eso aún.
"¡Vamos! ¡Anda báñate ahora mismo! ¡Y asegúrate de que sea rápido! ¡Oh por los cielos! ¡Es tan TARDE!" Ryo tuvo la impresión de estar escuchando al conejo blanco de Alicia en el país de las maravillas. ¿Y cuál era el problema con la hora? ¡Demonios, si el sol ni siquiera había tenido tiempo para calentar! Tenían que ser las 7 de la mañana como máximo. Por supuesto, Miyamoto tenía la costumbre de exagerar las cosas un poco (por favor, noten el sarcasmo en las últimas dos palabras). Ryo meneó ligeramente la cabeza.
Por supuesto, su diversión desapareció inmediatamente cuando fue empujado a una tina de baño ya llena.
"!F…..F…..FRIOOOOOOOOOO! ¡ABUELO!" las palabras del joven heredero, junto con mucho agua, fueron a parar a meros centímetros del rostro de su anciano predecesor.
"¡Ooooops….. disculpa, Ryo" y no era exactamente que Miyamoto tuviese muchas ganas de disculparse. Pero se le ocurrió que era buena idea aplacar esa intensamente molesta mirada verde dirigida a él en esos momentos desde debajo de los cabellos mojados y pegoteados a la frente de su dueño. Mmmmm….. en eso no había pensado cuando preparó el baño la noche anterior…. En ese momento pareció una buena idea….. de esa manera no perderían mucho tiempo en la mañana… Al parecer, se había olvidado de algún pequeño detalle al hacer los cálculos.
"¡Oh! ¡Deja de rezongar! ¿Que es un poco de agua fría comparada con conocer al Oniwabanshu no Okashira? ¡Vamos! Que cuando yo era un joven aprendiz…."
Ryo respiró profundo e intentó desaparecer bajo el agua helada.
El viejo comenzó a tallarle un brazo a su nieto con la ayuda de una tela enjabonada, ya que sinceramente dudaba que el chico fuera a hacer algo productivo mientras que sus dientes siguieran castañeteando de esa manera. Los jóvenes de hoy en día…..
De pronto, el joven resurgió de bajo el agua, al tiempo que su abuelo frotaba con más ahínco la tela contra su piel.
"¡ITAI! ¡Abuelo! ¡NO soy la ropa sucia! ¡Auch!"
Miyamoto siguió frotando con aún más fuerza, sin darse por enterado.
*FIN DEL RECUERDO*
Los gruñidos continuaron por bastante más tiempo. Ryo suspiró. De acuerdo, tenía una entrevista con el tan mentado Okashira. Por lo poco que sabía, el hombre ese era el líder de un grupo bastante famoso llamado Oniwabanshuu. Su abuelo había dicho algo sobre ninja o samurai o algo por el estilo. Por supuesto, el abuelo siendo el abuelo, era posible que ese tal grupo de Oniwabanshu fuese un montón de pescadores, o de fabricantes de espadas o algo por el estilo. Uno nunca podía estar muy seguro en cuanto a lo que Miyamoto se refería.
Aun así, le quedaba más o menos una hora antes de tener que reunirse con el Okashira. Y ya que andaba por el mercado…..
Ryo se dirigió derechito a su lugar favorito en todo Kioto. "Chocolate, allá voy!"
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Incómodo.
No había otra forma de describir lo sucedido la noche anterior.
Luego de haberse dado cuenta de que cosa era lo que andaba mal con su plan maestro, Misao NO había tenido ninguna intención de pasar más tiempo del necesario con Aoshi. Léase: entrenar. Lo que la había puesto en una situación bastante difícil. TENÍA que entrenar si quería ser por lo menos regularmente buena como Okashira. Y eso era algo que ella quería mucho, me apresuro a recalcar.
Pero, ¿cómo se supone que iba a mirarlo a la cara luego de darse cuenta que, después de todo lo que había intentado, aún sentía algo por él?
De hecho, eso no era exactamente a lo que ella le temía más. Misao no tenía problemas en co-existir con el hombre, sintiendo o sin sentir algo por él. Bueno, sintiendo, ya que al parecer los malditos sentimientos no se querían largar. A lo que le temía era a su propia reacción cuando él estaba cerca. Luego de haberlo besado…. Quien sabe que más se le iba ocurrir hacer antes de darse cuenta y que fuera muy tarde. Y, de ser posible, la chica prefería evitar el tirársele encima al hombre y ultrajarlo o algo por el estilo, muchas gracias.
Ahora, la pregunta había sido: ¿Cómo?
Se había sentido algo traicionada. Y por ella misma, mira tú nada más. ¿Qué tan irónico podía ser eso?
*PUM*
Por supuesto que tenía que seguir entrenando, así que había tendido cuanto menos un par de horas para lograr controlar a su mente.
Y fue en ese momento que el proverbial foquito se había iluminado sobre su cabeza.
*PUM* *PUM*
Misao permaneció con la cabeza aplastada contra la mesita. ¿Cómo demonios se le había ocurrido semejante idea? "Pedirle ayuda a Sou-kun? ¿Qué tan IDIOTA puedo llegar a ser?"
*PUM* *PUM*
Oh si, fue una idea BRILLANTE. Y sí, soy toda sarcasmo.
*PUM* *PUM*
Ouch, eso iba a dejar un chichón del tamaño del monte Fuji. Y….. ¿acaso era eso una abolladura en la superficie de la mesa?
Sep, la mujer tontamente le había pedido al alegre y despreocupado Sou-chan ayuda. No, esperen. Misao meneó la cabeza contra la mesa. Sou-kun SI había ayudado. Es sólo que….
*RECUERDO*
"De acuerdo….. Uno, dos…..¡Ahora!"
Los ojos de Misao se movieron de un lado para otro. Un movimiento de aire por aquí, el sonido de ropa por allá, pero….
"No se supone que mires" dijo una voz justo detrás de la oreja izquierda de Misao. ¡Claro! Fácil para él decirlo, él era el de la velocidad divina y todo ese rollo. Aun así, la chica cerró obedientemente los ojos e intentó SENTIR.
"No funciona"
"Porque te estás guiando mucho por tus sentidos" fue la respuesta de Soujiro, esta vez desde detrás de la oreja derecha de la chica. Solo por divertirse, y aprovechando que ella no podía verlo (lo que disminuía considerablemente el riesgo de ser convertido en papilla), Soujiro le hizo un par de muecas y, solo para fastidiarla un poco (más), le jaló la trenza. Casi inmediatamente, Misao giró sobre sí misma, y casi le saca un ojo con el extremo de la antes mencionada trenza.
"¡Grrrr! ¿Entonces como se supone que…..?"
"¡Me conoces! ¡Buscame!" Vocecita feliz. Ay, como ODIABA la vocecita feliz. Misao frunció las cejas e intentó de nuevo.
"No funciona" dijo Misao en un tono seco.
"No lo intentas" respondió Soujiro en un tono igual de seco. Maldición, el chico estaba pasando demasiado tiempo con ella, ya hasta se le estaba pegando su mal humor. Luego hasta iba a comenzar a tirarle objetos filudos a la gente si esto seguía así. La chica estaba creando un monstruo, señoras y señores.
"Estás consciente de que es prácticamente imposible que yo te llegue a dar con una de estas piedras, ¿no?" dijo la joven al tiempo que lanzaba una de dichas piedras a algún lugar a su derecha.
"Sep!" Oh, pero claro que él sabía. Y no estaba dispuesto a dejar que la escena de la vez anterior se repitiese. Además, eso había sido pura coincidencia..
Al tiempo que corría en círculos alrededor de Misao, Soujiro dejó que sus pensamientos afloraran. Misao le había pedido que entrenase con ella, que la distrajese. Francamente, había momentos en los que no entendía a la chica. Le jaló el pelo nuevamente y esquivó una piedra justo a tiempo. De hecho, la joven no lo estaba haciendo mal. La única razón por la cual aún no le había dado era porque él tenía más experiencia en ese juego.
Misao le había pedido que la ayudara a relajarse y olvidar. Relajarse quizás, distraerla como lo estaba haciendo ahora, bueno, pero…. ¿Olvidar? ¿Qué? ¿Quién? ¿Shinomori? Uy si claro, como no. Soujiro puso los ojos en blanco al pensar en esto último. Él era un buen chico, buen amigo, ex-asesino y esclavo de cocina de medio tiempo, NO un hacedor de milagros.
La expresión de Misao se acentuó aún más (Y Soujiro comenzó a temer que las cejas de la chica llegasen a su nariz a juzgar por cómo iba). Pensemos racionalmente por un momento. No había forma de que ella le diera al blanco, por culpa de su maldita velocidad divina. Para el momento en que la piedra llegase a su destino, Soujiro obviamente ya se iba a haber movido. Así que….. ¿qué hacer? Era obvio que él quería que ella se diera cuenta de algo, de lo contrario le hubiera dado más pistas que esa idiotez de 'búscame'. ¡Momentito….! Y si le apuntaba al lugar donde él IBA a estar en lugar de al lugar donde él ESTABA? Eso podría funcionar…. El único detalle es… ¿cómo iba a saber dónde se supone que iba a estar?
Esto se estaba volviendo frustrante, y definitivamente no estaba haciendo maravillas para mejorar el humor de Misao. Había momentos en los que podía ver vagamente relámpagos de la imagen de Sou-kun, pero nada que le ayudase a predecir hacia donde se iba a mover luego. Predecir hacia…. ¿Y qué tal si…?
Misao entrecerró los ojos y apuntó.
"¡ITAI!" Misao parpadeó. Soujiro también lo hubiera hecho, de no ser porque tenía ambas manos sobre su pobre ojo izquierdo.
"¡YATTA!" Por primera vez en su vida, Soujiro se encontró recibiendo un abrazo que podría haber sido confundido con un misil de alta velocidad. Un abrazo de tamaño ninja, tan fuerte como una bala de cañón. El chico no sabía si dejar sus manos sobre su ojo o si bajarlas sobre su pobre estómago.
"Tu felicidad es realmente mala para mi salud, Misao-chan. Asi que… ¿lo notaste?" dijo Soujiro mientras se restregaba el ojo con una mano y estabilizaba a Misao con la otra.
"¿Sabes? Si tan solo me hubieses dicho que lo que tenía que hacer era predecir tus movimientos, las cosas hubieran sido mucho más fáciles"
"¿En serio? Yo sabía que ya sabías eso. Todos los que pelean lo saben, de una forma u otra. Pero TÚ, mi querida amiga, acabas de predecir los movimientos de un adversario que no podías ver. Por lo menos no de la forma convencional" dicho esto, Soujiro desapareció de nuevo. De alguna forma, Misao se las arregló para no irse de cara contra el suelo y se giró rápidamente justo a tiempo para impedir que su alegre amigo le jalase de nuevo la trenza.
Soujiro sonrió abiertamente. Un poco descuidada, sí. También muy lenta. Pero nada que entrenamiento y experiencia no pudieran arreglar.
"¡Eso fue TAN predecible!" se rió la chica. Soujiro hizo puchero. Esto tuvo un efecto interesante en su rostro, con su ojo izquierdo inflamado y rojo.
"Déjame ver eso" dijo Misao intentando ver mejor su rostro.
"No, ¡en serio! ¡Está bien! Sólo lo lavaré" Soujiro esperaba que a Misao no se le ocurriera jugar a la enfermera. Ni siquiera su entrenamiento con ShiShio-sama había dolido tanto….
Misao tranquilamente le apuntó a la manzana de Adán del chico con un kunai. Soujiro cerró la boca. Sonriendo por la pequeña victoria, Misao sopló sobre el ojo dolorosamente rojo. Ahora, ese sí que había sido un tiro de suerte. La chica había escuchado a Okon decir que una tela mojada en té verde hacía maravillas para los ojos hinchados. Esperen… ¿acaso no había sido esa vez en que había llorado por horas luego de enterarse que Aoshi se había ido? Había llorado tanto que después había tenido problemas para cerrar los ojos…. ¡Oh! Olvidémonos del asunto, ¿si?
Con un suspiro, Misao cogió la mano de Soujiro y lo jaló hacia la puerta. Sólo para encontrarla bloqueada.
"Misao"
La chica se arriesgó a mirar hacia el cielo sobre el jardín. ¿Que acaso ya era tan tarde?
"A…Aoshi-sama" Y miren ustedes, Misao se había olvidado completamente del entrenamiento. Casi compulsivamente, apretó la mano alrededor de la de Soujiro, cortándole la circulación. Felizmente, eso fue más que suficiente para que el chico se diera cuenta de lo que pasaba.
"¡Shinomori-san! ¡Misao acaba de aprender a sentir chi!" Soujiro casi se atora con su propia saliva al momento que los ojos de Aoshi encontraron los suyos.
Aoshi interno sonrió maliciosamente al ver el ojo hinchado de Soujiro. Así que habían estado entrenando, ¿uh? Oh, ¿pero porque el eternamente sonriente idiota no podía ofrecerse como blanco de kunai?
Respirando hondo, Soujiro continuó. "Aunque claro que sería mejor si es que me dejara de abollar. ¡Wheew! Estoy muy cansado. Estoy seguro de que ella también lo está" El chico arrancó sus ojos de la competencia de miradas con Aoshi y los posó en Misao.
"Creo que es suficiente entrenamiento por hoy, ¿ne? Será mejor que te vayas a dormir" Misao asintió ligeramente a sus palabras. Estaba cansada, eso si era verdad.
Aoshi miró de un rostro al otro. "No sabía que ahora estabas a cargo de su entrenamiento, Seta." Dijo con voz fría.
La garganta de Misao se secó al oír aquello. Sus palabras habían sido frías. Casi congeladas. Pero había algo en sus ojos que simplemente no estaba acorde con el tono.
Soujiro se rió nerviosamente. "No, por supuesto que no! Me ofrecí a enseñarle cómo sentir chi como una forma de agradecimiento por dejarme vivir aquí. Para ser alguien que prácticamente aprendió todo lo que sabe sola, pues no lo hace nada mal"
Si antes la garganta de Misao se había secado, ahora la chica se estaba sofocando. A medida que los ojos de Aoshi se entornaban, la joven aplastó la mano de Soujiro antes de soltarla. (y le agradeció de pasito a todos los dioses que Aoshi no se hubiera dado cuenta de ese pequeño movimiento)
Soujiro se tragó las ganas de chillar como una nenita y poner cara de llanto cuando sintió que las afiladas uñas se le clavaban en la carne. ¡Esas cosas estaban más filosas que los kunai! Bien, de acuerdo, ya, el admitía que quizás se había pasado un poquitín la mano con el cometario. Pero en los ojos de Shinomori había habido un desafío. Y Soujiro, luego de haber visto llorar a Misao, no había estado dispuesto a retirarse del campo de batalla sin al menos darle a su congelado contrincante algo en que pensar.
"Iré a buscar algo para mi ojo" y con eso, se fue el hace unos momentos sonriente.
Aoshi regresó sus ojos hacia Misao en el momento en que ya no pudo sentir más a Seta por los alrededores.
"Prácticamente aprendiste sola" Más que una afirmación, podría decirse que era una pregunta. Los ojos del guapo joven ya no estaban tan fríos, y en ellos había unas sinceras ganas de saber. Misao respiró hondo. Hablar era algo que si podía manejar. '¡Sólo no te acerques más, por favor!'
"Luego de que te fuiste, Jiya se negó a enseñarme más. Dijo que ya no estábamos viviendo en los tiempos de batallas, y que ya nadie necesitaba más a los ninjas, y…. que yo podía tener una vida normal. De aquellos que quedaron atrás – Aoshi interno hizo una mueca de dolor al oír esta frase- sólo Kouga usaba el kempo de la misma manera que Hannya y tú lo hacían. En un principio, el me ayudó, pero luego lo mandaron a ese lugar en Kyushuu para su propio entrenamiento. Antes de irse, sin embargo, me dijo que si nadie quería enseñarme voluntariamente, pues entonces tenía que asegurarme de que lo hicieran, involuntariamente."
Aoshi levantó una ceja. Eso definitivamente sonaba como el Kouga que él recordaba. Ese niño travieso que solía meterlo en problemas, hacía ya tanto tiempo.
"Así que te escondiste para observar los entrenamientos"
"Hai. Al principio era casi demasiado difícil, porque ninguno de los que quedaron –Aoshi interno volvió a hacer la mueca de dolor al escuchar la frasecita- estaba ni siquiera cerca de un nivel de principiante, pero de alguna manera me las arreglé"
Y aun así, se había convertido en una buena ninja. Incluso había llegado a ser Okashira. Ella misma había sido responsable de convertirse en lo que ahora era. Al igual que lo habían hecho todos los demás, ¿verdad?
"Hannya y yo nunca te enseñamos como luchar contra un oponente. Y dudo que tuvieras algún contrincante con el cual practicar si todos se negaban a enseñarte" inquirió Aoshi, encontrando un agujero en la historia.
"Ah….. tenías que preguntar eso, uh?... bueno yo…. " dijo Misao de una sola vez, al tiempo que buscaba algún hueco en el suelo donde meterse y desaparecer "Me-escapaba-y-buscaba-peleas-en-las-calles" dijo la chica de un solo tirón.
Las cejas de Aoshi se levantaron hasta donde pudieron. La había abandonado y, aun así, ella había intentado buscarlo. Y donde estaba él en ese momento? Buscando el título del más fuerte, casi sin siquiera recordar a la pequeña niña que alguna vez lo consideró como todo su mundo.
"Deberías ir a dormir. Okina me dijo que tienes una entrevista con Miyamoto mañana" Aoshi se dio media vuelta para irse, y los ojos de Misao se dilataron.
"Aoshi-sama…. ¿Mañana, al ponerse el sol?" Algo la había hecho decir esas palabras. Aun cuando ella había sido la que no había querido pasar mucho tiempo cerca de él hacía apenas unas horas. Pero no podía dejarlo ir así como así.
Aoshi se detuvo en seco. ¿Aun después de todo, ella todavía quería entrenar con él? Algo dentro de Aoshi se movió, y una sensación cálida lo invadió. "Aa" y con eso por toda respuesta, se fue.
*FIN DEL RECUERDO*
Aún ahora, Misao no tenía idea de que era lo que la había hecho decirle eso. Pero de lo que estaba segura era de que él se sentía culpable. La chica sabía que el hecho de que el la estuviese entrenando era algo así como una disculpa por todo el tiempo que estuvo lejos. No había forma de que él hubiera sabido que esa era la primera vez, desde que él se fue, que ella entrenaba como debía ser.
Y las palabras de Sou-kun habían dado en el blanco, Misao lo sabía. 'Bien hecho, Sou-kun'. Aunque la verdad, no había como culpar al chico. No después de haber llorado como toda una magdalena sobre el hombro del Tenken tan poco tiempo antes.
"¡Misao-chaaaaaaaaaaaaaaaaaaan! ¡Tienes una entrevista hoy día, no lo olvides!" Se escuchó la voz de Okina a través del shogi, cortando efectivamente de raíz los pensamientos de Misao. El viejo la había estado molestando por días para que se vistiese lo mejor que pudiese para causar una buena impresión. ¿Buena impresión a quién? ¿Miyamoto? ¡Ay por favor!
Sus pensamientos fueron interrumpidos nuevamente cuando el shogi se abrió lo suficiente como para que pasara por él un kimono que aterrizó sobre su cabeza, seguido de un par de lustrosas geta de madera.
"Itai! JIYA! Eso DOLIÓ!"
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"Y también deme un par de esos, se ven muy frescos!"
Saitou Tokio, también conocida como Fujita Tokio gracias al alias actual de su esposo, sonrió al recibir los vegetales que acababa de comprar. Le gustaba ir de compras por las mañanas. Ya que su querido lobo insistía en entrenar antes de ir a trabajar (y se levantaba a horas que ni siquiera estaban consideradas en el reloj para hacerlo), pues ella se había acostumbrado un poco a esa rutina. Aunque por lo general comenzaba el día cuando Hajime la despertaba LUEGO de terminar de entrenar (siquiera un segundo antes no era ni una opción. La mujer apreciaba cada minuto de sueño que pudiera obtener, muchas gracias, y le cortaría la cabeza a su adorado esposo con el cuchillo de cocina si es que se le ocurría interferir con su cita diaria con Morfeo).
Aun así, no era TAN temprano. El mercado ya estaba lleno de actividad, con sonidos escandalosos llenando las calles y cientos de pequeños objetos esperando ser vendidos.
Ordenando un poco los objetos que llevaba en la canasta que estaba cargando, Tokio revisó mentalmente su lista de compras. Arroz, fideos, fruta, pescado, fideos, tofu, fideos….. salsa de soya… ¿qué más? Ah sí claro, los fideos. Bueno, al parecer tenía todo.
Pero aun así era demasiado temprano para regresar a casa. Tokio meneó un poco la cabeza al pensar en esto. Siempre era lo mismo todos los días. Había una cantidad limitada de cosas que hacer en una casa pequeña aparte de cocinas, lavar y limpiar. Hajime no regresaría hasta la noche, y a ella realmente no le gustaba tanto estar sola. Por lo menos el regresaría por la noche, eso era algo que hacía valer la espera.
Tokio no se dio cuenta de que había estado parada en medio de la calle hasta que algo la golpeó y casi la bota al suelo. De alguna forma se las arregló para mantener su equilibrio, pero la canasta de compras no tuvo tanta suerte.
"¡Oh! ¡Lo siento mucho! ¡Estaba distraído, fue mi culpa…..!"
El joven la ayudó a recuperar sus vegetales y fideos, disculpándose todo el rato. Tokio no pudo sino notar que el chico parecía haber nadado en una botella de perfume. No era que fuese un olor desagradable, era sólo que….. bueno… el chico APESTABA a perfume, por decirlo así. Como si tuviera una nubecita a su alrededor.
"Aquí tiene" dijo el joven hombre mientras le entregaba la canasta. Tokio no pudo hacer mucho más que asentir la cabeza en señal de agradecimiento. El joven sólo la miró. Y gimió.
"Aún apesto a esa cosa, ¿uh? Eso explica por qué la gente se mantiene alejada de mí en esta bella mañana" Esto último fue dicho con otro gemido/suspiro y algo de sarcasmo mezclado por ahí.
Tokio intentó controlar su risa. No es exactamente educado reírte de alguien con quien te acabas de chocar.
El joven la miró y vio sus esfuerzos porque sus hombros dejaran de moverse. Suspiró. "Puede reírse señora. En serio, no hay problema. Yo también lo haría de no ser porque soy yo quien se encuentra en una situación tan… olorosa" Dijo, meneando una mano para restarle importancia al asunto y guiñándole un ojo al mismo tiempo.
Al tiempo que Tokio se desternillaba de la risa, Ryo decidió que ese definitivamente no era su día.
Su abuelo había conseguido tirarle encima una buena cantidad de perfume (esto es, prácticamente media botella) sobre la cabeza antes de que el chico se las arreglase para escapar. Ahora, sólo le quedaba buscar un río donde meter la cabeza y, con algo de suerte, ahogarse en el proceso.
Tokio miró el rostro resignado de Ryo y decidió ayudar a la pobre alma en pena. "La dueña de esta tienda es una vieja amiga mía. Quizás ella tenga uno o cinco baldes de agua que nos pueda dar" dijo mientras señalaba la puerta de la tienda justo frente a ellos.
Un gran anuncio de madera escrito con kanjis negros y gruesos proclamaba el mejor chocolate de todo Kioto. Ryo miró a Tokio con adoración y la siguió obedientemente como un cachorrito perdido.
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Okon cantaba bajito mientras hacía un par de rollitos de cerdo. Junto a ella, una igualmente feliz Omasu cortaba el tofu en trocitos. De pronto, Okon dejó de cantar.
"Hey, Omasu-chan….. has visto a Kouga últimamente?"
"Kouga-kun? Pues no, no en los últimos días, ahora que lo mencionas….. ¿Porque la pregunta?"
"Bueno, por lo general está aquí cuando hago rollos de cerdo. Es algo extraño el hacerlos sin tener que impedir que él se los robe"
"¿Sabes? No hay necesidad de intentar tentarlo con rollos de cerdo para que nos ayude con el plan" dijo Omasu cogiendo un rollito y mordiéndolo delicadamente.
"Eso viniendo de la persona a la cual él no le puede decir que no" respondió Okon con una sonrisa pícara.
"Sabes que eso es sólo porque solíamos golpearlo y amenazarlo de niñas" fue la respuesta de Omasu mientras volvía a la tabla de picar, atacando al tofu con algo más de fuerza que la necesaria.
"A Shiro también lo amenazábamos, y ya ves que él no tiene ningún problema"
"Querrás decir 'por el momento'"
Ambas mujeres intercambiaron sonrisas malévolas por sobre la tabla de picar.
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Ryo miró fijamente la gran puerta de madera frente a él. No era algo que le gustase admitir, pero en ese momento estaba hecho un manojo de nervios. A pesar de la poca importancia que por lo general le daba a lo que decía su abuelo, a final de cuentas siempre escuchaba. ¡Y qué bonito momento eligió su cerebro para recordarle los sermones!
Quizás no debió haber comido todo ese chocolate en la tienda. Pero había resultado que Tokio-san era igual de fanática (ejem!adictaejem!) que él, y luego de verla comprar casi media docena de adorables cajitas de madera con inscripciones tales como 'chocolate blanco', 'chocolate amargo' y 'chocolate puro', entre otras, pues el chico no había sido capaz de resistirse.
La puerta se abrió y, para sorpresa de Ryo, un joven con delantal y sonrisa feliz apareció detrás. La sonrisa fue pronto reemplazada por una mirada confundida. "¿Si?"
"Eh….. Tengo una cita con el Okashira. Soy el nieto de Akira Miyamoto" se presentó Ryo, haciendo lo posible con no trabarse con las palabras. Nada fácil, considerando que el delantal del joven frente a él era violeta. Tenía que ser un hombre muy seguro de sí mismo para usar semejante cosa, abrir la puerta, encontrar a un completo desconocido y aún así, seguir sonriendo.
Soujiro recobró su sonrisa feliz casi de inmediato. El nieto de Miyamoto-san, ¿uh? Bueno, bueno… las cosas iban a ponerse interesantes, al parecer….
"Entre" invitó Soujiro, al tiempo que abría la puerta lo suficiente como para que Ryo entrase con comodidad.
Ryo miró a su alrededor. El lugar era una casa japonesa tradicional, aunque mucho más grande que cualquier otra que hubiera visto antes. Era obvio que el jardín estaba muy bien cuidado. El joven ojiverde reprimió las ganas de sonreír. Ya le estaban gustando los cuarteles generales de los Oniwabanshu.
"Por aquí por favor" Ryo siguió al chico del delantal, al tiempo que intentaba no parecer un turista emocionado, y con las justas recordó quitarse los zapatos. Sin embargo, sin importar cuanto intentara permanecer tranquilo, no pudo sino mirar con fascinación cuando divisó a un hombre entrenando solo en la parte más alejada del jardín. Sus movimientos eran increíbles, y Ryo no pudo evitar sino sentirse ensimismado con la forma en que el sol se reflejaba en las dos espadas desnudas que el hombre sostenía en sus manos y con las que cortaba el aire.
Alguien se aclaró la garganta educadamente, y Ryo volvió a la realidad a tiempo para continuar persiguiendo al delantal violeta. ¿Y se supone que iba a encontrarse con el líder se este grupo? Ya no había duda de que su abuelo había dicho la verdad (todo un hecho en sí mismo) cuando dijo que el Oniwabanshu estaba formado por ninjas. Su única esperanza ahora era que el Okashira sufriera de reumatismo o algo parecido y que no estuviera lo suficientemente loco como para siquiera sugerir un 'entrenamiento amistoso'. 'Ni hablar' se rió su subconsciente 'Se supone que el líder es el mejor de los mejores, aún si es que es un montón de huesos viejos'. Y aún si ese no era el caso, aún un ninja de cinco años podría barrer el piso con Ryo Kuronami. De eso no había duda, que el chico era realista.
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Aoshi miró las láminas de sus kodachi. Asintiéndose a sí mismo con satisfacción, las movió nuevamente. Si, ya estaban lo suficientemente afiladas. Decidido esto, recogió la piedra de afilar y la puso a un lado. Ahora, era momento de entrenar un poco. Y luego, Seta y él iban a tener una pequeña conversación.
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Soujiro se rió para sus adentros. Quizás se quedaría por los alrededores de la oficina de Misao-chan mientras durase esta reunión.
Al llegar a su destino, el Tenken tocó suavemente a la puerta. Sin darle a Misao tiempo para responder, decidió poner aún más nervioso al joven detrás de él (¡el infortunado estaba temblando como una hoja! ¡Qué divertido!).
"Okashira, Miyamoto-san no pudo prsentarse a la reunión del día de hoy. Por esta razón, envió a su nieto en su representación" Soujiro sabía que esto sorprendería a Misao momentáneamente (más que nada por el hecho de llamarla Okashira), y mientras tanto, se volteó a mirar al visitante con el rostro más serio que pudo, a pesar del hecho de que prácticamente se estaba atorando de la risa.
"Puede ingresar. El Okashira lo espera" Ryo parpadeó. ¿Espera? ¡Pero aún era temprano! ¿Acaso realmente se había demorado tanto en el mercado? Quizás el Okashira era igual de obsesivo que su abuelo con respecto a la hora y lo había estado esperando desde el amanecer….. ¡que mala primera impresión! Y Ryo sabía que esas eran aún más importantes en Japón de lo que lo eran en Europa….. Genial, simplemente genial.
Con un movimiento de cabeza hacia el chico del delantal (quien, sin la sonrisa en el rostro, de pronto parecía mucho mayor que él), Ryo abrió el shogi y entró a la oficina.
Para su sorpresa, la oficina era una mezcla entre japonés y occidental. La gran silla detrás de la mesa de trabajo estaba volteada, así que no podía ver al Okashira. La puerta se cerró suavemente detrás de él, lo que le dio a Ryo de pronto la sensación de estar atrapado.
Misao respiró profundo un par de veces para calmarse. Había estado esperando a Miyamoto, con quien ya sabía cómo lidiar. Ahora que lo pensaba, el viejo SÍ había mencionado a su nieto un par de veces. Misao sólo podía esperar que no se tratase de uno de esos gaijins antipáticos (la chica recordaba vagamente que el tipo venía de Europa) que pensaban que las mujeres no podían hacer nada. Lentamente, se levantó de la silla y se dio vuelta para encarar al visitante.
El rostro de Ryo era digno de verse, y bordeaba en lo cómico, tanto que Misao lo recordaría hasta el final de sus días. Felizmente para ella, se había estado preparando para cualquier tipo de reacción, sólo en caso de que Miyamoto hubiese olvidado convenientemente el mencionar que la Okashira era mujer. De no haber sido el caso, la chica hubiera mostrado más que ojos enormes y bocota abierta.
"Ma….Makimachi-san?" atinó a chillar Ryo. "u…usted….Okashira….ninja….yo…..¿que?"
Misao hizo lo único que se le ocurrió en ese momento. Comenzó a reírse hasta que tuvo que sentarse de nuevo en la silla para evitar irse al piso.
"¿TU eres el nieto de Miyamoto? ¡Me asusté por las puras!" y seguía riéndose la mujer.
Ryo salió de su estupor al ver que su sola presencia era la razón por la que la mujer frente a él ya casi ni podía respirar de la risa. Luego de haber estado aterrorizado que una pasa vieja lo retara a duelo, el chico podía ver la ironía del asunto. Así que también comenzó a reír.
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Detrás del shogi, Soujiro parpadeó un par de veces. El aire de pronto estaba lleno de risas sonoras y alegres y, si, no había duda de que venían de la oficina de Misao-chan. ¿Acaso se conocían? El hombre claramente había mencionado el nombre de Misao-chan….
Maldición. El tenken había estado esperando un enfrentamiento de formas de pensar. Sobretodo conociendo la terquedad de Misao y habiéndose dado cuenta de que el invitado no tenía ni idea de la identidad de la Okashira o, mucho más importante, de su género femenino.
Soujiro suspiró. Meneando la cabeza y murmurando acerca de lo injusta que era la vida, regresó a su balde de ropa sucia.
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"¿Sabes? Estaba esperando un viejo calvo sin dientes" comentó Ryo, una vez que hubo recobrado el aliento.
"Y yo estaba lista para enfrentarme a un gaijin creído sin modales" respondió Misao, sonriendo.
"¿De verdad eres la Okashira? ¿Entonces por que trabajas en un restaurante?" preguntó un Ryo algo sorprendido. Por lo que el chico sabía, y, por lo que había escuchado de la propia Misao, no era común que una mujer ocupase semejante cargo tan importante, por sobre un grupo de hombres y sobre todo en un ambiente notoriamente masculino como lo era un grupo de ninjas.
"Aunque no lo creas, lo soy. La única e inconfundible líder de los Oniwabanshu". Ya luego le diría que no había tenido opción. Por el momento, la joven estaba disfrutando la mirada de admiración que estaba recibiendo. "El restaurante es sólo eso, un restaurante. Los ninjas también comen, te cuento"
"Así que realmente son…..¿ ninjas? Y yo que pensaba que el abuelo estaba soñando despierto de nuevo. Claro que eso explica bastante bien los cuchillitos esos que tanto te gusta arrojarme"
Misao sonrió y sacó un kunai de su obi. "Se llaman kunai. Así que tú eres el nieto de Miyamoto, ¿uh? Ahora ESO sí que da miedo"
"¿A mí me lo dices? El abuelo me levantó a sabe Dios qué hora, casi me ahora en agua congelada, me ahogó literalmente en perfume y me sacó a patadas de la casa a una hora en la que ninguna persona normal anda por las calles"
"¿Perfume? ¿A ti también? A mi casi me sofocan con este kimono, y fui prácticamente noqueada por un par de geta" comentó Misao mientras le daba de tirones a su indumentaria para probar su punto.
"¿Sabes algo? Tengo la impresión, y conociendo a mi abuelo es casi una certeza, que estamos en una cita arreglada" Misao parpadeó al oír eso. Conociendo a Okina y a Miyamoto, eso explicaba MUCHO. La chica gimió.
"Bueno, por lo menos no eres un pasa desdentada" Misao se rió al ver a Ryo moviendo las cejas de arriba para abajo. Bueno, sí, podría haber sido mucho peor.
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"Adelante" Soujiro obedeció, balanceando cuidadosamente la bandeja de té en las manos al tiempo que se las arreglaba para abrir y cerrar el shogi. Esta vez estaba sin el delantal de Omasu (el cual, para su infinita vergüenza, recién había notado que había llevado puesto. ¡Ah, las injusticias de la vida!) y con su usual sonrisa pegada a la cara.
"hey, Sou-kun, ¿recuerdas que te comenté de Kuronami-san?" Soujiro parpadeó como respuesta. Puso una cara de pensamiento adorable, completa con dedo índice apoyado en la barbilla.
"¿Aquel que estaba intentando lograr la difícil tarea de convertirte en una dama?" El Tenken cogió en el aire el kunai que le lanzaron. "¡Sep! ¡Si me acuerdo!" dijo finalmente, sonriendo su sonrisa feliz.
Misao sólo suspiró y calmadamente señaló a Ryo. Ahora Soujiro era el de los ojos saltones. Ryo saludó con la mano mientras sonreía, tragándose la risa.
"Ryo Kur….. quiero decir, Kuronami Ryo. El que está intentando tal tarea digna de premio. Un gusto" Soujiro le sonrió, al tiempo que se las arreglaba para detener la trayectoria de otro kunai volador.
"Seta Soujiro, Yoroshiku." Ryo parpadeó.
"Creí que su apellido era Sou" Y ahora les tocó el turno a Misao y a Soujiro de parpadear. "Bueno, así lo llamó Makimachi-san. Aunque aún no estoy seguro de lo que significa –kun…." Aclaró Ryo. Su abuelo le había dicho que llamase a las personas por sus apellidos, que les añadiera un –san (cosa que asumía era un signo de respeto) y que….. bueno, la verdad, eso había sido todo.
Esto fue seguido por una lección abreviada de Japonés. Al final de la cual, Ryo decidió que le gustaba más Ryo-kun. Le tomó a Misao un buen rato convencerlo que no, no estaba bien que le dijera a la gente que esa forma le gustaba más y que no, no podía presentarse a sí mismo como Kuronami Ryo-kun. Al final de todo, Soujiro le impidió pegar a Ryo a la silla via kunai, y de paso decidió que sería mejor si el mismo explicaba las razones por que esto no podía ser.
"Porque yo lo digo no es una razón, Misao-chan" ese pequeño comentario le ganó el derecho a hacer otra larga explicación.
Al final, luego de que Ryo comprendió que nadie lo perseguiría con una katana por llamarlos –kun o –chan a menos que fuera un completo extraño (las ideas con que Miyamoto lo había criado eran definitivamente más que interesantes), y después de que se rieran de él porque llamaba a la sobrina de 6 años de su vecino 'Tachibana-san', Ryo se conformó con llamar a Misao 'Misao-san'. Nada de –chan por el momento, decidió la chica. Lo último que necesitaba era darle ideas a Okina. Ryo sólo hizo puchero hasta que fue amablemente enfrentado con un kunai al cuello.
"¡ah, sí! ¡Lo había olvidado!" dijo de pronto Ryo, y comenzó a rebuscar en sus bolsillos. "Los planos preliminares del restaurante de Tokio" dijo, poniendo unos trozos de papel ligeramente arrugados en la mesa.
Misao parpadeó. "Planos? Tan pronto? Miyamoto sí que trabaja rápido, ¿uh?" comentó la chica mirando los papeles.
Ryo se alzó de hombros. "Le dije que estaba apresurando las cosas, pero nunca me escucha. Dijo que tenías que verlos antes. Aunque a mí me parece que están bien."
Misao le dirigió una sonrisa algo altanera. "Bien para un restaurante, puede ser. ¿Pero para una base ninja? Eso es otro asunto totalmente diferente."
Soujiro se rió alegremente de la cara de incredulidad que puso Ryo.
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Fin del capítulo 20
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Barbara-Maki : Definitivamente, Shiro merece un premio por haber lidiado con esas dos toda su vida. En cuanto al sufrimiento de Aoshi, pues el chico tiene que darse cuenta que también existe gente en el mundo con vidas propias, ¿ne?. De los diarios del Okashira ya te enterarás, espérate a los próximos capítulos. Pues la idea de Ryo en una situación de acción sí que sería MUY graciosa, sobretodo porque el hombre no le atinaría ni a una mosca, no por falta de ganas, sino por falta de talento para la pelea en general. Ah, ¡pero Misao no va a trabajar sola! ¡La unión hace la fuerza! (o la deshace a la fuerza, ya se verá XD)
Lacus kline 29 : Gracias por tus comentarios! Me encanta que te guste mi historia! Aoshi no es del tipo de personas a las que se les haga entender de una sola, ni aun agujereándolo (testigo: Kenshin), así que es el momento de medidas algo extremas, ne? ¡Seta Soujiro! Lava, plancha, cocina, remienda y sonríe 24/7! ¡Jajaja, mira que para aviso de televisión! ¡Yo lo compraría sin dudarlo!
Luna Sol Nocturno *le pasa una bandita* No te automutiles! O.o Bueno, yo creo que esas cosas nunca se piensan, pero si es que Misao lo hubiera planeado, que jamás lo besa. Y si es que le hubiera dado más vueltas al asunto…. ¡Que se suicida por no habérsele tirado encima en ese momento! XD. Oh, pero tranquila, ya llegará del momento de la venganza de todas las frustraciones, le duela a quien le duela! *risa malévola*
Utena-Puchiko-nyu: El miai aún no será por un par de capis. Hay que preparar bien el terreno antes. Tanto por hacer, tanta gente por traumar…. ¡Ah, que ocupado va a estar!
Yukiyasha: XD ¡otra fanática de gritarle al monitor! ¡Yay! Jaja, pues al final de cuentas me salí de la clase esa de narrativa, que me comencé a aburrir demasiado y los jugos creativos se me hicieron gelatina. ¡Ah! ¡Las cucharitas! ¡Todo un símbolo de una noche sin dormir y mucho azúcar en mi sistema! Sep, todo un clásico XD. Juega Playstation :D
Angel Nemesis: ¡Que genial que te haya gustado la escena! Si te pareció natural y creíble, pues he hecho bien mi trabajo. Tengo dificultad pensando en Aoshi y Misao diciéndose o haciendo de pronto cosas que no van para nada con sus personalidades si no ayuna base creíble antes. Hace un par de semanas volví a leer el manga (toditiiiiiito, para que veas el vicio), y pues resulta que Aoshi resulta algo más maleable de lo que creí. Así que a partir de ahora tomaré como base la personalidad de Aoshi del manga para algunas cosas, pero intentaré que no se vea demasiado la diferencia, no vaya a ser que el congelado se me salga de control. En cuanto a lo de Sou…. No, no es a eso a lo que me refiero. Soujiro le tiene un cariño especial a Misao, pero yo no diría que es algo romántico. Parte de la respuesta está en el capítulo anterior, y el resto irá viniendo de a pocos. La historia de Yumi y ShiShio (yumi-centrica) la voy a explorar más a fondo en mi próximo fic, ¡pero primero termino con este!
Minatostuki: ¡pues ahí te va el proximo capi! ¡Espero que te guste!
Nebyura: Si eso hubiera pasado, el hombre hubiera hecho corto circuito, ella se me convertía en un montón de mantequilla en la sartén y yo me quedaba sin personajes para mi fic….. con calma, con calma.
AoshiMi SeshLin: No te preocupes por eso, lo importante es que recordaste dejarme un comentario! Si he visto Gravitation (unico Yaoi que he podido terminar de ver, y eso que por lo general no me gustan), y bueno, nunca había pensado en la historia desde ese punto de vista. Pero la alegoría no suena mal….. En cuanto a la escena de Aoshi, pues definitivamente el chico no nació con una kodachi en la mano, ni con don de mando sobre medio mundo. Yo creo que la edad en la que Aoshi fue elegido Okashira influyó mucho en su personalidad actual, así que hago algo de labor freudiana para ver qué pasa ahí dentro, ayudada por mi fiel asistente Aoshi-interno XD.
Minue: ¡Mi molestosa oficial desaparecida! No estoy enojada contigo, si ya sé que debes estar hasta las orejas de cosas que hacer. ¡Pero no me dejes abandonada pues! Aparécete de vez en cuando para jalarme las orejas por no actualizar. ¡Sep :D El momento tetera! XD otro clásico para los libros de verito, jaja. Cuidate mucho y un abrazo mujer, no te pierdas, ok?
Ayann: ¡Muchas gracias! Intento hacer lo mejor que puedo, y sé que aún me falta bastante que pulir, pero el hecho de que me dejen comentarios así me hace esforzarme más en escribir mejor. ¡Domo!
Kori Kaoru: ¡Gracias! ¡Se acabó la espera! Ya nos estamos acercando a donde se quedó la historia en inglés, así que tengo que esforzarme para hacer que ambas avancen bien y evitar el ser asesinada :D
Arashi Shinomori: Primero que nada, gracias por hacerme terminar de traducir este capítulo! Aun sin intención, te lo agradezco. Además, merecido lo tienes por leerlo en tan poco tiempo con todo y clases, jajaja. El vicio, ¿no? ¡Actualizacion a la orden! Ahora que lo mencionas, el traductor de google no es tan buena idea, porque ya he visto lo que le hace a mi fic (me entró la curiosidad luego de que otra persona me lo mencionara hace ya varios capis). Solo te diré que mi pobre historia sale mutilada y trozada de una manera vil y despiadada, como si le hubieran hecho gatotsu con el cuchillo de pan…
Bueno gente, déjenme sus comentarios, y cuídense mucho!
Verito-chan
