Disclaimer: Ningún personaje de Naruto me pertenece.

21/70

¡Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que bien. Primero que nada quería decir que, como dije que iba a hacer, este capítulo se lo dedico a akane0arwen5 que hoy está cumpliendo años. Segundo, como también dije ayer, hoy paralelamente a este capítulo estoy subiendo un One-Shot PainXKonan llamado "Simplemente humanos", por si alguno le interesa, le gusta la pareja, tiene curiosidad o le gustaría hacerme saber su opinión con respecto a eso. Y, finalmente, con respecto a este fic voy a proceder a darle las gracias a todos ustedes por leer siempre mi humilde historia y más aún hacerme saber su humilde opinión. Y si todavía están leyendo esta historia es porque me tienen mucha paciencia, quizá más de la que merezco. ¡¡Gracias a todos!! Espero que el capítulo les guste. ¡¡Nos vemos y besitos!!


Grietas

XXI

"Desafíos al orgullo"

(De victorias y derrotas)

Afortunadamente, el viernes había llegado en lo que había parecido al moreno una eternidad. Larga e interminable. Y ahora que caminaban hacia la salida de la academia, tras su último día de cursado debía admitir que se sentía extremadamente bien. Libre de repente, despreocupado, al menos por un par de días, un fin de semana para descansar y hacer aquello que deseara. Dos días sólo para él, que aprovecharía por completo. Observando las nubes y holgazaneando en su nuevo apartamento, donde nadie lo molestaría. Donde podría tener un espacio para sí mismo, para reflexionar y dejarse llevar por la paz y tranquilidad del solitario lugar. Debía admitir que esa idea lo entusiasmaba mucho, era realmente atrayente. Al menos para él, y no renunciaría a ella fácilmente. Aún si su madre insistía en que fuera a su casa a cenar con ellos, en tal caso, arrastraría a Chouji consigo.

—¡Shika! ¡Chouji! —oyeron de repente una voz aguda y femenina gritar desde lo lejos, ambos se volvieron a ver sabiendo perfectamente de quien se trataba. Finalmente la rubia muchacha se detuvo frente a ellos, jadeando y con una amplia sonrisa.

—Ino ¿Qué haces aquí? —la cuestionó Chouji la muchacha levantó sus profundos ojos azules a su amigo regordete.

—Intentaba alcanzarlos... —el castaño negó con la cabeza.

—No me refiero a eso ¿No deberías estar con Daisuke? Él siempre te acompaña a tu casa.

—¡Oh! —Ino rió— Hoy le dije que me volvería con ustedes.

Chouji enarcó una ceja, no es que le molestara aquello. De hecho él mismo sentía que había extrañado la compañía de su ruidosa amiga en la última semana, sin embargo aquello no le parecía correcto, la forma de Ino de tratar al chico con el que supuestamente salía era simplemente errónea —¿Y como lo tomó? —Ino se encogió de hombros.

—Puso una expresión algo rara... pero no me importa. Ustedes son mis amigos y compañeros de equipo y si no puede entenderlo entonces no me interesa estar con él.

Los ojos de Chouji se abrieron desmesuradamente, rogando que aquel pensamiento que acababa de atravesar su cabeza no fuera únicamente eso, un pensamiento, sino la misma realidad. Se atrevió a preguntar —¿Lo dejaste? —Ino rió una vez más y Shikamaru la observó en silencio. Sabiendo de antemano y por descontado la respuesta. Y la risa de Ino lo confirmó —¡No! Nada de eso.

El castaño asintió —Oh... —e Ino dio un paso para colocarse entre ambos, sonriendo alegremente a los dos chicos, los cuales compartieron al instante un mismo hilo de pensamiento y con una mirada quedó claro que ambos pensaban lo mismo: Ya empezó a aburrirse de él. Pero esto Ino no lo notó, de hecho ni siquiera percibió el intercambio de miradas de sus amigos, por lo que simplemente continuó caminando en silencio. Como si nada ocurriera Y ambos la siguieron a cada lado, fingiendo de la misma manera. Como siempre, pues sentían estar en un constante Deja vú, atrapados, en una misma sucesión de escenas hasta quien sabía cuando.

—Entonces... ¿Por qué estás aquí? —se atrevió a preguntar finalmente el Nara, observando a su amiga cautelosamente. Notando al instante esa familiar mueca, ese fruncimientos de labios, que ella únicamente solía hacer cuando intentaba ordenar sus pensamientos para decir algo que consideraba relevante o simplemente cuando acomodaba sus ideas, cuales herramientas de manipulación, para convencerlos de hacer algo que probablemente no desearían hacer. Como era en la mayor parte de los casos, y todas y cada una de las veces solían perder ante ella. Lo cierto era que Ino rara vez les dejaba opción.

—¿Qué? —exclamó la joven logrando dibujar una sonrisa inocente que no engañó a ninguno de los dos, nunca lo hacía y Shikamaru sentía que debía hacérselo saber. Por su bien, al menos.

—¿Sabes? Te diría que intentes no mentir demasiado, no eres muy buena. De hecho, eres demasiado obvia... —Ino frunció el ceño ofendida pero él lo ignoró— ¿Por qué simplemente no nos dices lo que quieres que hagamos? Es más fácil ¿Sabes?

Chouji sonrió, Shikamaru siempre había sido bueno haciéndola enfadar. Aunque claro aquello no era particularmente difícil de lograr dado el temperamento explosivo de su amiga. Sin embargo. Shikamaru se había mostrado también hábil, al menos la mayor parte de las veces, lográndola poner en evidencia. Lo cual resultaba aún más divertido de observar, pues la expresión de Ino era impagable. Irreemplazable en la memoria de ambos.

—¡Oh! ¡Claro! Y tú sabes mentir bien —el Nara sonrió suavemente.

—Nah, no realmente —rascó su nuca en un gesto despreocupado— pero ¿sabes?, no es una buena cualidad ser buen mentiroso. No es un logro.

Ella se cruzó de brazos, ignorando las acotaciones morales de Shikamaru, quien continuaba sonriéndole de esa forma que tanto la enfuriaba, como si hubiera ganado algo, una especie de disputa secreta entre ellos dos. Y Chouji reía, confirmándole al moreno que efectivamente él había sido esta vez el triunfador.

—Idiota —masculló, y ambos chicos sonrieron aún más. Observándola ofuscarse y enfurruñarse consigo misma, aún con los brazos cruzados sobre el pecho y de vez en cuando golpeando el pavimento fuertemente con el pie, en una especie de berrinche infantil. El cual no pasó por alto al Nara, quien no pudo evitar señalar lo obvio en un nuevo intento de fastidiarla.

—Deberías dejar de hacer eso, ya estás grande Ino.

—¡Yo hago lo que quiero, Shikamaru! —exclamó, cerrando las manos en puños a ambos lados de su cuerpo y envarando su postura levemente inclinada hacia él, Shikamaru inclinó un poco su cabeza hacia ella, aún con una amplia sonrisa de satisfacción.

—Muy maduro Ino, muy maduro —replicó bajando la voz, inclinando aún más su cabeza, quedando a unos centímetros del rostro de ella. El cual Ino se rehusó a retraer, por no darle el gusto de ser ella quien se retirara. Conocía el juego perfectamente, sabía que él la estaba empujando al borde, y no sería ella esta vez quien perdiera.

—Ajá... ¿Algún problema Shikamaru? —él susurró "no" y continuó observándola a los ojos, aún a una cercanía claramente peligrosa, y Chouji no pudo arrancar la mirada de la situación frente él, aunque no tenía demasiadas esperanzas de que algo trascendente sucediera, pues ya habían pasado por ello unas cuantas veces en el pasado, y nada había ocurrido. Probablemente, Shikamaru se alejaría... en cualquier instante.

—Entonces limita tus presumidos comentarios para ti, Nara —replicó ella, intensificando la mirada en los ojos de él. De repente la expresión de él cambió, toda seguridad desapareció de sus ojos chocolate y su respiración se hizo algo irregular. Comenzó a sentir la mirada de ella quemarle lenta e intensamente, intentaba soportar el sofoco, el fuego pero a cada segundo se le hacía más difícil, más imposible mantener la mirada en la de ella. Era como si sus ojos se sintieran forzados a arrancarse de la vista del inmenso azul frente a él. Como si verla doliera, y fue en tan solo segundos, probablemente menos, que el instante desapareció de la memoria de ambos con el primer y último acercamiento.

—Como sea... —replicó el chico retomando su camino, Ino lo siguió con una amplia sonrisa de satisfacción y jugando en su cabeza con una victoria silenciosa a su favor. Ésta vez, ella había ganado. Y él lo sabía.

—En fin —dijo finalmente Chouji retomando el ambiente familiar entre ellos, haciendo a un lado lo sucedido segundos atrás como sabía ellos ya habían hecho—. ¿Qué querías decirnos Ino?

Ella rió —¡Oh, cierto! ¿Qué planes tienen para esta noche? —el Akimichi enarcó una ceja y Shikamaru suspiró, ateniéndose a la locura que Ino exigiría a continuación.

—Mmm...

Shikamaru fue más rápido en contestar —Dormir.

—¡No! ¿Lo dices enserio, Shikamaru? —él asintió.

—Muy —ella negó con la cabeza.

—¡No puedes!

—Claro que puedo... —ella volvió a hacer un gesto negativo.

—No, como amigo, compañero de equipo y miembro del equipo 10 tienes una obligación conmigo y el resto de tu equipo —el moreno enarcó una ceja y ella continuó—. Salir conmigo y —tomó del brazo al robusto muchacho a su lado— Chouji.

El Akimichi, obviamente, parecía tan confundido como el mismo Shikamaru que la observaba como si de repente hubiera perdido la cabeza.

—No, por supuesto que no. Te dije Ino, sólo iría una vez —ella forzó una expresión que inspirara lástima pero desafortunadamente no funcionó con él. Por lo que pasó al siguiente intento de persuasión.

—¡Oh, vamos! Nos divertimos la última vez ¿No es así? —él negó con la cabeza. Esa no era la definición exacta de lo que había sido el último viernes para él en aquel endemoniado bar, lugar a donde sólo su padre junto con sus amigos y Tsunade acudiría, aunque debía admitirlo... no había resultado del todo trágico. No del todo al menos.

—No.

—¡Vamos! —insistió— Chouji va ¿No es cierto?

—Eh... —ella susurró unas palabras por lo bajo al castaño y este inmediatamente aceptó, Shikamaru puso los ojos en blanco.

—¿Qué le ofreciste esta vez? ¿Un vale en Ichiraku ramen o uno en Barbacoa Q? —Ino sonrió de forma triunfal. Las comisuras de sus labios extendiéndose aún más ampliamente.

—Los dos —Chouji lo observó arrepentido.

—Lo siento amigo... —el moreno hizo un gesto con la mano restándole importancia. Aún así no lo convencería fácilmente, no esta vez. No volvería a perder ante ella.

—¿Y yo que gano? —aparentemente, la pregunta tomó desprevenida a Ino quien dejó de sonreír al instante. Shikamaru rió.

—Digo, tienes con qué sobornar a Chouji ¿y a mí que me das? —la boca de Ino se secó, aquello no lo esperaba. Shikamaru rara vez oponía tanta resistencia a sus manipulaciones, era demasiado problemático, decía él.

—No lo sé. ¿Qué quieres? —él pareció meditar unos instantes e Ino temió que el Nara pidiera algo absurdo con tal de escabullirse, o algo que ella no pudiera darle con tal de hacerla retroceder. Pero... ¿Lo haría ella?

—Mmm... —¿Retrocedería?. Afortunadamente la petición de él no fue nada fuera de lugar ni imposible, sino algo simple y tonto. Quizá, pensó Ino, Shikamaru ya estaba entregado, dispuesto a ceder, y simplemente había intentado fastidiarla, incomodarla o hacerla retroceder.

—Que si vuelves a despertarme... me dejes dormir hasta las ocho menos cuarto, no es necesario que me fastidies a las siete de la mañana. ¿Sabes? El tiempo alcanza si te despiertas a esa hora —ella suspiró aliviada.

—Bien —sonrió una vez más, estrechando la mano de él—, es un trato. Nos vemos esta noche... pasaré a buscarlos y más les vale que estén vestidos adecuadamente o juro que-

—¡Si, si! Vete ya, mujer problemática —ella rió y besando las mejillas de sus dos amigos, haciéndolo más suavemente en la del moreno, se retiró, agitando la mano hasta desaparecer de la vista de ambos. Chouji observó a Shikamaru de reojo y observó el casi imperceptible tinte en las mejillas de él, cualquiera que no lo conociera pasaría por alto aquello, no notaría ningún cambio en el Nara, sin embargo Chouji conocía a su amigo mejor que nadie, y ese "inocente" beso de amistad que Ino le había dado, le había quemado en lo más profundo de su ser. Y eso, difícilmente lo podía ocultar.

—¿Vamos? —preguntó el Nara finalmente, Chouji asintió sonriendo al chico. Retomando su camino, cada uno de regreso a su hogar. Lenta y pausadamente.

—Claro amigo, vamos...