Disclaimer: Haikyu no me pertenece, ojala, es de Haruichi Furudate. La imagen tampoco es mía.
Quedan pocos días para las fiestas y yo todavía no termino esto, no estoy muy segura sí sentirme feliz (porque me gusta escribir de esta pareja) o triste porque soy más lenta que la tortuga del cuento. En fin, la vida es complicada, es complicado ser fanficker (ahora tocaremos el violín más pequeño del mundo). ¡Enormes gracias a las personas que comentan esto y quienes leen, dan favorito o siguen el conjunto! Nitta les daría un abrazo a todos, venga, hagan fila para que pueda agradecer como se debe... ¿cómo? ¿No es legal hacer eso? Ah, bueno, entonces gracias otra vez. Agradezco los reviews de (saca lista guardada): queen-chiibi, Sugar, C.B Guillermo.
La suerte de los bajos a los altos no les interesa.
XXI: T de ´Te quiero´, ´Te amo´.
Existía la diferencia de una palabra (equivalente a menos de diez letras) en dos frases que podrían ser parecidas pero de verdad eran opuestas de una forma abismal. Estaba claro que habían formas diferentes de querer a alguien; ya sean amigos, familias o parejas, todo es relativo. Amar no es lo mismo (y nunca lo será) que querer, porque el primero debe ser más poderoso para sentirlo y por la misma razón estar reservado a las personas importantes que entran a tu vida (se supone que amas a tu familia pero no amas a todos tus amigos).
Kenma lo sabía.
Hinata también lo tenía claro al cien por ciento.
Kozume era más reservado en su forma de expresarse (un tsundere, en palabras de Kuro y él, a regañadientes se debía admitir, lo conocía más que otras personas porque después de todo habían crecido juntos). Cuando le decían "Te quiero" simplemente respondía "Yo también" pero contaba con los dedos de una mano cuando hubiera tomado la iniciativa en alguna de sus conversaciones empalagosas de pareja.
Shoyo se expresaba siempre, no había emoción que no se viera reflejada en su rostro de niño pasando poco a poco a ser el de un adulto (después de todo los quince años no son para siempre y el tiempo pasa, a veces rápido o a veces lento pero pasa). Por esa necesidad de expresar todo el tiempo lo que siente no tenía razón para quedarse en silencio de algunas cosas y sus palabras empalagosas siempre llegaban a sus oídos:
—Kenma, Kenma —llamaba con su voz animada, siempre estaba así cuando se encontraba a su lado. Era muy parecida a su actitud cuando jugaba volley o cuando conseguía que uno de sus queridos sempais le enseñara técnicas.
—¿Qué ocurre?
Hinata estira sus brazos y rodea la cintura de Kozume con ellos, pasando a ser un abrazo cariñoso en el cual se siente reconfortado. Abrazar a un amigo (a alguien que quieres) no es lo mismo que abrazar a Kenma, porque él puede perfectamente abrazar a Nishinoya-sempai e incluso a Kageyama y se sentirá bien porque son amigos, compañeros en las buenas y malas de la vida. Con Kenma es diferente; se siente a salvo y a gusto, con su corazón y pecho cálidos, pareciera que todo está en orden cuando genera un contacto tan sencillo como ese.
Las relaciones son extrañas, algo que hay que cuidar y trabajar para que crezca de la manera correcta.
—Te quiero —confiesa con una sonrisa mientras esconde el rostro en el hueco que queda entre su hombro y cuello. Huele a Kenma y eso le hace sentir bien, le gusta su aroma y el perfume que usa, también le encanta el estar rodeado de ese aroma que se siente tan correcto.
Kozume se remueve de manera ligera pero no para alejarse sino porque siempre es muy tímido y no sabe bien cómo reaccionar a confesiones así. Tartamudea un poco cuando responde:
—Y-Yo también...
—Te quiero mucho —aumenta Hinata mientras se acurruca mejor como un gato bebé que busca el calor de su dueño para dormir.
Kenma tiene las mejillas rojas. Agradece en silencio que Shoyo no pueda verlo en ese momento.
—También... Yo —murmura en voz baja sin atreverse a levantar la voz. No hay una razón aparente, simplemente es la vergüenza y el tener todavía problemas para expresarse con los demás. Nunca había sido fácil hablar con las personas y todavía esas cosas le creaban el mismo efecto.
Hinata sonríe seguro de algo.
—Kenma, te amo.
Se sentía correcto esas palabras en su boca porque ya llevan saliendo mucho tiempo (casi un año) y el cariño que sentía por él de manera lógica había crecido. Ese "querer" era más bien "amar", no de la forma en que amaba a su familia sino a quien quieres que pase contigo el resto de la vida.
El miembro de Nekoma pasa los brazos por la espalda de Shoyo para acercarlo a él y también abrazarlo. Oculta el rostro en el hombro de éste, rojo como un tomate o el uniforme del equipo y con la voz baja de la vergüenza admite:
—Te amo, Shoyo.
Pregunta: ¿Cuál creen que es la letra ´U´? Son como las galletas, tienen dos partes y crema pero las partes vienen... Esa sería la pista (Nitta, estas loca).
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By: Nitta Rawr.
