Disclamier: Todo aquello que sea realmente genial y obviamente copiado pertenece a Meyer, Clare y Rowling. El resto es 100% mío ;)
21.- Te necesito, mi amor.
Te necesito, mi amor.
Porque eres parte de mí.
Porque sin ti no soy feliz,
lo he aprendido.
Te necesito - Shakira
Bella POV
La tensión aún nos rodeaba y no parecía haber nada para evitarlo. Relajé mi expresión lo que pude y le dije:
- Voy a cazar. Carlisle lo permitió sólo si me acompañabas, ¿soy libre? - él alzó las cejas y lo consideró por un minuto.
- Somos libres – rectificó.
Asentí con suficiencia, y noté que una parte de mí no podía luchar aún.
- OK. ¿Hace cuánto que no vas de caza? - le pregunté con ojos inocentes.
- Una semana - dijo confundido.
- ¿Puedes ir hoy?
- ¿A qué viene esto? - perdió algo de su paciencia.
- Que tenemos que ir a cazar literalmente.
- ¿Qué? - se había quedado de a cuatro.
- Sí, soy animaga. Al igual que mi padrino, necesito cazar de vez en cuando.
- ¿Cada cuánto vas?
- Cada fin de semana - le dije con suficiencia. - Es mejor que nada, normalmente tendría que ir cada noche. Logré controlarlo.
- ¡Vaya! Por eso no te asqueaste cuando mencioné que cazaba, ¿verdad?
- Sí. Eso lo hacemos ambos. Como sea, el caso es que tengo que ir de cacería hoy.
- OK. Vamos.
Me tomó de la mano y nos internamos en el bosque lo suficiente como para que nadie nos viera. Le solté la mano y me volví hacia él.
- Ahora, por favor, no te burles.- Él negó con la cabeza, divertido. - No soy la octava maravilla del mundo, pero al menos sirve.
Una vez dicho ésto, cerré los ojos y dejé que mi cuerpo mutara y modificara cada detalle hasta ser totalmente un puma.
Dejé escapar un gruñido para adaptar mi forma a moverme en cuatro patas en vez de dos. Edward abrió los ojos, sorprendido.
- ¿Bella? - preguntó. Lo miré fijamente.
Dí media vuelta y me interné en el bosque para buscar algo de comer. Pronto divisamos a una manada de ciervos, los cuales corrieron de inmediato. Nunca me había gustado espiar, así que fui directa a un alce joven, herido. Di un zarpazo acertado a su yugular, de donde brotó una cantidad sorprendente de sangre. En cuanto su corazón se detuvo, despellejé su vientre y comí lo que pude. Noté de inmediato que mis heridas eran arrasadas por la combinación de las runas, mi magia, la medicina mundana – muggle y la energía vital del ser destrozado que yacía a mis pies y que había sufrido mi apetito.
En poco tiempo sólo quedaban los huesos y la cabeza. Realmente odio comer cabeza.
Ronroneé de satisfacción antes de ordenarle a mi cuerpo mutar. Eso me alcanzaría por una semana, aún con lo que había requerido para la curación.
Me enderecé con la cabeza echada hacia atrás, cuando me sentí humana de nuevo, miré al sol, agradeciéndole en silencio a Ithuriel su esfuerzo y jurándole que haría que valiera la pena.
Un brazo me rodeó la cintura y me volteó. Vi a mi amado y le sonreí. Él enmarcó mi rostro con su mano y susurró:
- Tienes los ojos negros.
- Es por el alce. Ahora yo soy él y él es yo. Está en mí. Forma parte de mí.
Se inclinó para besarme, y cuando lo consiguió, me acarició los labios con los suyos en una ternura infinita.
- ¿Crees que ésto funcionará? - dije una vez que se separó.
- ¿A qué te refieres? - dijo, jugando con mi cabello.
- A ésto. ¿Lo soportarás?
- Claro que sí. Siempre y cuando esté contigo – contestó con una sonrisa.
- No sabes cuánto te necesito, mi amor - contesté antes de besarle de nuevo.
Sip. Demasiado corto, pero he de confesar que comencé el capítulo un 15 de noviembre de 2012, pero la mala fortuna me atrapó y caí en una teóricamente seria depresión, lo cual me llevó a terminar el poco contenido de arriba hasta el día 12 de mayo de 2013. Éste sería el comienzo de una trama genial, la cual olvidé, pero que me hizo imaginar lo que serán los siguientes capítulos, que considero son incluso mejores que la idea original. Muchas gracias por su apoyo y nos leemos tan pronto como pueda.
Con amor,
Severlá.
