I carry your heart with me
Llevo tu corazón conmigo
Acotaciones:
Negritasa... Subtítulos
&...&... Cambio de escena
Epílogo
Era una noche muy oscura, de esas en que los tenues rayos de luna colados entre las ramas de los árboles no sirven de nada. Pero aún así, con el frío que caracterizaba Forks y el ambiente húmedo siempre amenazando con llover, todo estaba bien. Era ese mismo rincón del bosque donde diez años atrás todos decidieron separarse, pero esta vez se reunían ahí no para pactar un olvido ni para hablar de su crimen, sino para festejar que todo estaba bien.
Rose y Emmett fueron los primeros en llegar ayudados con linternas y temerosos que tantos años de no ir por ahí les hubieran borrado los recuerdos, pero no tuvieron problemas, su instinto fue más fuerte y el bosque los guió sin dificultad hasta el sitio exacto.
Ese mismo día por la mañana en La Push se festejó la boda del padre de Charlie y Sue, todos llegaron un día antes y se hospedaron en Port Angeles, todos menos Bella para estar con su papá y no atraer malos recuerdos. Sin embargo esta noche después de su pequeña reunión dormirían en la casa Swan en una pijamada grupal, como si fueran niños otra vez. Y esa idea les gustó.
Así la pareja se sentó en el suelo y dejaron a un lado las dos botellas de vino que llevaron, Emmet se puso en el suelo y Rose también, recargando la espalda contra el pecho masculino, él la envolvió en un abrazo y le besó el oído, luego la sintió estremecerse.
- ¿Tienes frío? –la cuestionó.
- No. –contestó sonriendo por la mala interpretación del chico.
- ¿Entonces son mis besos lo que la estremecen, señorita? –preguntó dejando varios en su cuello.
- No veo por qué lo dudes. –ella se rió alegre, pero a pesar de eso, Emmett recordó un momento hacía pocas semanas en el que sí dudó.
FLASHBACK
Emmett POV
Ese fue el primer día de entrenamiento de la temporada y como de costumbre regresé al departamento más muerto que vivo y con muchos músculo doliéndome. Amo el foot ball, por supuesto, pero la primera semana de disciplina luego de las vacaciones siempre es como empezar desde cero y hoy quisiera dormirme tres días seguidos para retomar fuerzas. Justo en el momento en el que me decido entre buscar algo de cenar, porque estoy muerto de hambre, o meterme a la ducha, el teléfono suena y ver el nombre de Rosalie en el identificador, de repente lo hace todo un poco mejor.
- Hermosa ¿cómo estás? –la saludó sonriendo.
- Bien ¿tú? ¿Cansado?
- Muerto. Ni siquiera tengo energías para comer. –me quejé yendo hacia la habitación, la cena podría posponerse.
- Yo puedo alimentarte. Dame media hora y estoy ahí.
Después de eso colgó y me quedé extrañado y feliz, tener a alguien que cuidara de mí era algo que desde hacía mucho había olvidado, desde que dejé a mis abuelos y fui a vivir solo a la universidad. Así con esa agradable sensación me metí en la ducha y tomé un largo baño de agua caliente, después me puse un pantalón de pijama y una playera de manga corta. La verdad prefería andar sólo en boxers por la casa, pero no quería incomodar a Rosalie.
Al cabo de unos minutos más la escuché entrar con el juego de llaves que le entregué hace un par de días, fui a recibirla contento pero al verla no pude evitar reír, ella sí que era mi mujer perfecta. Ahí estaba radiante como siempre y cargando dos bolsas gigantes que adentro tenían comida china a juzgar por el aroma.
- ¿No me ayudas? –preguntó levantando una ceja cuando me quedé mirándola como idiota.
- Eres perfecta. –le dije quitándole la carga y dejando un beso tenue en sus labios.
- ¿Por algo de comida china? Entonces creo que nunca será necesario que cocine para ti. –me dijo sonriendo.
- No vayamos tan lejos. –repliqué frunciendo el seño.
Después de eso nos instalamos en el comedor para cenar, como de costumbre ella apenas tocó algunas verduras, eso seguía desquiciándome, siempre sería así. Pero creo que lo mejor es ir acostumbrándome, pues es tan testaruda que mientras siga modelando, jamás la convenceré de comer más. Al cabo de un rato terminamos recostados en mi cama, ella tan inteligente y previsora, no esperó que yo le rogara haciendo pucheros para que pasara la noche ahí, así que cuando la convencí tuve que prestarle un pantalón de pijama que le quedaba enorme y una playera igual de grande. Y aún así se veía sexy.
Estando tan cansado y con ella entre mis brazos el sueño fue casi inmediato, como si un calmante recorriera mis venas, pero aún así tenía la suficiente lucidez para hablar, sólo una verdad de las muchas que me cruzaban la cabeza adormilada en ese instante.
- Rose… -murmuré apenas. –Te amo. Cásate conmigo. –le pedí y pude sentir que ella detuvo su respiración y se tensó. Bien hecho Emmett, ahora la estás presionando. Con algo de renuencia abrí los ojos y me tomé con los suyos mirándome llenos de sorpresa.
- No puedo. –me dijo asustada.
- Está bien Rosie, no quiero presionarte. –le sonreí.
- Emmett. No es que no quiera. Es que no puedo hasta que no esté segura de que un día voy a poder hacer el amor contigo. –me dijo con pesar en la mirada y no pude evitar fruncir el seño.
- ¿Otra vez con eso? No es un problema, Rosalie. –le dije acariciando su espalda, sin entender cómo podía no comprender que yo la amaba más allá de su cuerpo y aunque a veces me fuera casi imposible contener el deseo, lo haría, el resto de la vida si era necesario.
- Sólo… pregúntame de nuevo después de que lo hagamos. –se acercó para dejar un beso en mis labios y luego se acomodó otra vez para dormir.
Yo le besé la frente y no dije nada más mientras caía en la inconsciencia, sin embargo, nunca olvidaría sus palabras ni dejaría de desear que fuera mi esposa, con o sin relaciones sexuales… ella es la única y así será por siempre. Sin embargo… a veces me pregunto si todo el amor y el tiempo serán suficientes para que Rosalie se dé cuenta de ello.
FIN DEL FLASHBACK
- Ya era hora. –la voz de Rosalie lo sacó de sus pensamientos y notó que iban llegando Alice y Jasper, también con ayuda de una linterna.
- Lo siento, lo distraje un poco. –Alice se encogió de hombros y con la sonrisa que le dedicó Jasper a nadie le quedaron dudas de qué tipo de distracción estaban hablando.
- ¿Trajeron los vasos? –preguntó Emmett cuando la otra pareja se sentó muy cerca de ellos en la misma posición, con el chico envolviendo a la chica.
- ¿Trajeron el vino? –los cuestionó Jasper de vuelta levantando un paquete pequeño de vasos desechables.
- ¿Con quién crees que estás hablando? –respondió el chico poniendo las botellas a la vista.
- ¿Creen que Edward y Bella tarden mucho? –cuestionó Rosalie.
- No, cuando dejamos las cosas en casa del papá de Bella, la maleta de Edward ya estaba ahí. Me extraña que no hayan llegado ya. –le respondió Alice sin que le pasara desapercibida la chispa de vida en los ojos de su amiga, aún en la oscuridad era fácil ver que estaba más contenta de lo normal.
- Ya vienen. –anunció Jasper cuando a lo lejos vio un punto de luz, una linterna que avanzaba entre los árboles en dirección a ellos.
- Nos tuvieron esperando toda la noche. –los regañó Alice con un puchero cuando estuvieron muy cerca.
- Lo siento. –se disculpó Bella.- Es que me caí… varias veces. –confesó avergonzada y los demás, excepto Edward, no intentaron no reírse, eso era tan típico de Bella.
Cuando se sentaron en la misma posición de sus amigos y formaron una especie de triángulo, comenzaron a servir el vino en los vasos desechables, preparándose para hacer un brindis.
- ¿Y qué era eso que tienen que decirnos? –le preguntó Bella a Alice, quien estuvo alardeando de su buena noticia mientras la arregló para la boda.
- Pues, en realidad es una buena y una mala noticia. –le dijo mientras pasaba un vaso servido. –La mala, es que voy a tener que deshacerme de una parte de mi guardarropa. Y la buena… -hizo una pausa y miró a Jasper.
- La buena es que Alice aceptó mudarse conmigo. –completó él y ella lo golpeó.
- ¿Quién se lo pidió a quién? –lo cuestionó levantando una ceja.
- Eso carece de importancia. –se encogió de hombros y le sonrió juguetón recordando cómo la propuesta de Alice fue un regalo del cielo, igual que ella.
FLASHBACK
Jasper POV
Era un día difícil. Para ese momento a media tarde estaba contando las horas que llevaba sobrio y eso no era buena señal. El trabajo se terminó por la mañana, cerré otro negocio que prometía ser exitoso y eso me dejó tiempo libre… ese que tanto temo. Mis malas costumbres me han llevado a no saber qué hacer ahora que renuncié a las peleas, a esas malas compañías, a buscar amantes, a inhalar e inyectarme sustancias. Ese tiempo de sobra era mi peor enemigo.
Por todo el cuerpo sentía la ansiedad y ya lo había intentado todo, desde mirar televisión hasta hacer ejercicio, nada funcionó. Lo único en lo que podía pensar ahora para salvarme era Alice, que ella estuviera a mi lado y el tiempo se disolviera, pero no. Ella tiene una vida, esa de antes de mí. Está en el trabajo y tiene cosas que hacer además de encargarse de cuidarme.
Quizás para estos momentos se inventaron los grupos de AA, tal vez debería ir a uno y distraerme, pero no lo deseaba, compartir mis problemas con extraños era lo que menos me apetecía. Así me senté exasperado en la sala vacía de ese departamento lleno de recuerdos de una vida que ya había abandonado pero que igual me tentaba a cada instante. De repente llegó un mensaje de texto a mi celular. Era de Alice.
Cómo estás? He pensado en ti… más de lo normal.
Vaya. Probablemente era parte de su sexto sentido saber que la necesitaba. Pero no deseaba pedirle que dejara sus cosas por mí. Yo era su compañero, no su responsabilidad. Así que decidí decirle la verdad un poco censurada.
Estoy libre hace rato. Algo sin nada que hacer. Cómo va tu trabajo?
Dejé el teléfono a un lado y suspiré no deseando hacer cuentas nuevamente del tiempo que tenía antes de verla, que quizás eso fuera hasta mañana y mientras podría… no, no haría nada. No faltaría a mi palabra. Un par de minutos después me llegó su respuesta.
Pasa por mí en una hora. Te tengo planes Jasper Whitlock.
Inmediatamente sonreí y pude escuchar el tono seductor de su voz en mi cabeza. Y eso fue todo lo que necesité para olvidarme de tentaciones, saber que la tendría cerca pronto. Aprovechando el tiempo me arreglé para verla, quizás un poco más de lo usual, pero de todas formas no me importó. Salí del apartamento y conduje con calma hasta el edificio donde ella trabajaba. Al pasar por la entrada la vi saludándome, sonriendo, hermosa como siempre.
- ¿Me extrañaste? –preguntó al subirse y dejar un beso en mi mejilla mientras conducía.
- Bastante. –suspiré sin quererlo y ella lo notó.
- ¿Un día largo?
- Demasiado tiempo libre. –le dije no queriendo parecer el débil adicto en recuperación que era, pero en ese momento me di cuenta de que estaba cometiendo el mismo error que casi me lleva a perderla. –Toda la tarde estuve pensando en ir y comprar algo… pero no lo hice. No lo haría.
- Vamos a mi departamento, necesitas distraerte. –me dijo y luego tomó mi mano. –Y Jasper… -voltee a verla de reojo un instante. – Gracias por decírmelo. Y estoy muy orgullosa de ti.
Con ese comentario no pude evitar sonreír, era como una madre felicitando a su niño por abrocharse las agujetas, pero no dije nada. A final de cuentas Alice tenía razón. Llegamos a su departamento y me llevó directo al cuarto de baño, donde encendió unas velas con aroma a lavanda y cítricos y puso a llenar la tina con unos líquidos que no supe si eran sólo espuma o también tenías esencia. Luego, con toda la naturalidad del mundo comenzó a desvestirse, como si estuviera sola, ignorando mi mirada que para ese momento estaba llena de deseo.
- ¡Perdón! –me dijo de repente con fingida sorpresa- Olvidé que aquí estabas. –luego se acercó a mí y también me quitó toda la ropa. -¿En qué estás pensando ahora? –me preguntó una vez que estábamos desnudos.
- En ti. –le dije como si fuera lo más obvio del mundo.
- No es que quiera tomar ventaja del hecho de que te tengo desnudo a punto de tomar un baño… pero voy a proponerte algo. –me tomó de la mano y entró a la tina, yo la seguí y me senté con la espalda recargada en el material frío, aún no estaba llena de agua, pero sí tenía la suficiente. Alice se puso entre mis piernas, dándome la espalda. – Quiero que vivamos juntos. Y como tu departamento es más grande… pensé que sería más apropiado que yo me mudara contigo. Tú también tienes una tina.
Al final se acercó aún más y pude sentir su cuerpo desnudo contra el mío y sus besos en mi mandíbula… y supe que estaba condenado por siempre, ella podría convencerme de lo que fuera por el resto de mi vida. Y eso era el mejor regalo que pudiera haber pedido. Alice.
FIN DEL FLASHBACK
- Felicidades. –les dijo Bella. –Pero no entiendo lo de tu guardarropa. –comentó.
- El departamento de Jasper tiene dos habitaciones y el estudio y él tiene su gimnasio en una de ellas. No voy a tomarlo sólo así.
- Te dije que podías hacerlo. –replicó él.
- No, en verdad está bien. Ya voy a tomar los dos closets, el guardarropa y la mitad de tu vestidor. Con eso es suficiente por un tiempo. –comentó con naturalidad.
Jasper se le quedó mirando como si no entendiera la dimensión de lo que estaba diciendo y todos los demás se rieron de su expresión un par de minutos, hasta que el chico suspiró y negó con la cabeza.
- ¿Y cómo les fue a ustedes? –preguntó Alice después a Bella y Edward y todos entendieron que se refería a la situación con Jacob y Ness, quienes estuvieron también en la boda.
- Mi hermana está encantada con Forks, dice que quiere venir las próximas vacaciones. –bufó Edward, sabiendo muy bien que no era nada más el pueblo lo que encantó a su hermana.
- ¿Se va a quedar con nosotros esa noche? –preguntó Rose.
- No. –respondió Edward tensando la mandíbula.
- Se está quedando en La Push. –les explicó Bella. A ella tampoco la hacía completamente feliz que Jacob estuviera ya tan unido a su nueva novia, pero estaba lidiando con eso, después de todo las cosas entre ella y Edward también iban bastante en serio.
FLASHBACK
Bella POV
- No tienes por qué estar nerviosa ¿lo sabes? –me dijo Edward mientras caminábamos hacia la puerta de sus padres.
- Tengo mil razones para estar nerviosa.
- Los conoces de toda la vida.
- Pero nunca antes vine como tu novia. Y ellos lo saben todo… hasta lo de Ness… y Jake… Edward no puedo.-me quejé pero seguí caminando y cuando abrió la puerta continué.
- Ellos siempre te han querido. –me dijo en el oído y eso me erizó la piel.
- ¡Bella, ya estás aquí! –me dijo Esme bajando las escaleras, ignorando totalmente la presencia de Edward llegó y me abrazó. Carlisle llegó detrás de ella.
- Nos da gusto verte. –declaró el padre de Edward y también me abrazó.
Después saludaron a su hijo y cenamos los cuatro. El tiempo pareció transcurrir muy rápido porque me sentía como en casa. Sólo al principio fue incómodo, pero con los minutos se me fue olvidando que era la novia oficial en su primera visita como tal y pude volver a ser simplemente Bella, la misma que creció yendo a comer las galletas que hacía Esme, esa eternamente enamorada de su hijo.
- El otro día vi la cuna más hermosa que puedan imaginar. Un estilo clásico, con algunos ajustes podría ser para niño o niña. Estuve a punto de comprarla, la verdad… para cuando ustedes tengan su primer bebé…
- ¡Mamá! –la reprimió Edward de repente. - Vas a asustar a Bella. Deja de hablar de bebés. –su tono fue serio, pero noté una chispa de alegría en sus ojos, también la forma en que curvaba la comisura de sus labios me indicó que se estaba divirtiendo con el ataque de pánico que sabía yo estaba a punto de tener.
- Bueno, puede que me esté adelantando un poco. –se encogió de hombros y me sonrió.
- Podríamos comprarla y almacenarla el tiempo que sea necesario. Si es que te gustó tanto. –se encogió de hombros también Carlisle, finalmente su comentario fue aún peor que el de Esme y mis mejillas se tiñeron de rojo.
De repente escuchamos la puerta abrirse y unos pasos apresurados que se acercaban, junto con la voz de una chica a la que no sabía cómo podría llegar a enfrentarme cuando la viera, y tampoco me sentía lista para eso.
- ¿Mamá? ¿Papá? Estoy muerta de hambre ¿ya terminaron de cenar? –en ese momento Ness apareció en la cocina y cuando notó mi presencia palideció como si hubiera visto un fantasma, por lo menos no era yo la única que no estaba lista para ese encuentro. – Bella… -murmuró.
- Hola. –traté de sonreírle sin lograrlo y ella hizo lo mismo.
- Lo siento, no sabía que estaban ocupados. Yo… vengo otro día. –se disculpó dando un paso hacia atrás.
- Hija. –la detuvo Esme con las facciones contrariadas.
- Ness, quédate, por favor. –pedí con toda la calma que pude. – Es tu casa, tu familia y no quiero ser una razón para que te alejes. –finalmente, sonreí.
Ella se quedó pensando unos segundos, de seguro sopesando la posibilidad de irse o de que mis palabras no fueran sinceras, pero le decía la verdad. Aunque no me sentía lista para ser amiga de la novia de Jacob, podía intentar ser amiga de la hermana de Edward, por el bien de todos. Al final ella asintió y me sonrió un poco, yendo a sentarse a un lugar vacío donde Esme ya había puesto un juego de platos extras, conociendo bien a su hija, sabiendo que se quedaría.
Por lo menos con ese gesto me di cuenta de que en verdad, con el tiempo las cosas estarían en paz, todos lo deseábamos lo suficiente para hacerlo funcionar.
FIN DEL PLASHBACK
- ¡Vaya! Se está quedando allá. Qué bueno que no tengo hermanas, nunca podría dejarlas que hicieran eso. –habló Emmett despreocupado y Edward le dedicó una mirada asesina, mientras Rosalie le dio un codazo en el estómago.
- No estás ayudando. –le advirtió en tono serio pero con una sonrisa pintada en los labios.
- ¿Y ustedes dos qué se traen? –les preguntó Alice.
- Quiere que se comporte. –le explicó Rosalie sonriendo.
- No, algo más hay. Estás diferente. –intervino Bella observándolos bien desde que llegaron.
- Él también tiene algo. Siempre es molesto e imprudente con sus comentarios, pero hoy hay algo más. – apuntó Edward.
- No hay algo que se les escape. –dijo Emmett riéndose y Rosalie lo acompañó, pensando en cómo decirles eso que sucedió la noche anterior, cuando ambos compartieron una habitación en el hotel de Port Angeles. -¿Se los dices? ¿O hago los honores? –le preguntó a Rose.
- Díselos. –contestó ella sonriendo y con las mejillas algo arreboladas.
- Nos vamos a casar. –soltó Emmett de repente con una gran sonrisa y Rosalie pensó en cómo es que llegaron a ese punto.
FLASHBACK
Rosalie POV
La boda del padre de Bella era al día siguiente y ya teníamos todo listo, en el closet de la habitación estaban mi vestido y el traje de Emmett, de sólo pensar en lo guapo que se vería con él, me daban escalofríos. Era algo tarde cuando nos fuimos a dormir, ambos en una misma cama, no hacían falta dos.
- Buenas noches. –me dijo él con una sonrisa que le marcaba los hoyuelos y me besó la frente, estábamos abrazados debajo del edredón y podía sentir sus dedos trazando figuras en la piel de mi espalda, dejando como siempre un tenue cosquilleo.
- Buenas noches. –respondí y cerré los ojos, tratando de dormir, aunque supe que sería en vano.
Cada noche era más difícil conciliar el sueño cuando estaba a su lado. De alguna forma siempre era demasiado consciente de nuestra cercanía, de su cuerpo debajo de la tela y el mío que pedía a gritos algo más. Pero aún tenía miedo de que mis pesadillas se volvieran reales y con un estúpido intento por estar más cerca de él arruinara todo. Sin embargo una parte de mí sabía muy bien que hasta que lo intentara no sabría qué iba a pasar.
Así me quedé despierta un buen rato después de que él se durmiera, hasta que, finalmente, el sueño también me venció y al envolverme me trajo imágenes. Esas eran parecidas a las que ya solía tener, sus besos, sus caricias, sensaciones nuevas y viejas, recuerdos de nuestros ratos en la adolescencia mezclados con lo que eran todavía fantasías guardadas en mi interior. Y horas después, con los primeros rayos de luz, abrí los ojos y mi cuerpo todavía gritaba.
Él estaba ahí, dormido aún, con sus brazos alrededor de mi cuerpo, sus dedos tocando un poco la piel desnuda de mi cintura. Ahí me di cuenta de que cada vez fui menos precavida y reservada, dejé atrás las pijamas largas y últimamente cuando iba a dormir con él llevaba shorts y blusas cortas de tirantes, todos de tela delgada ¿sería difícil para él contenerse? Si así era, nunca me lo demostró.
Lentamente deslicé mi mano por su pecho y su cuello, acariciándolo, luego enredé los dedos en el cabello de su nuca y tracé ahí patrones. Fue muy claro el momento en que despertó, porque el ritmo pausado de su respiración cambió y me atrajo más hacia su cuerpo, luego, abrió los ojos y me miró con una sonrisa.
- Buenos días. –me dijo con voz ronca, viéndome a los ojos.
- Buenos días. –le dije y lo observé un minuto más antes de juntar mi cuerpo con el suyo y abrazar sus piernas con una de las mías, después, lo besé.
Al principio fue sólo una caricia lenta de bienvenida, pero al poco tiempo no pude más y mordí su labio inferior, él gruñó un poco y se adentró entre mis labios con pasión. Sus manos en mi cintura me atrajeron hacia su cuerpo y acariciaron la piel desnuda y encima de la tela.
Nos quedamos así un rato, varios minutos. Esos momentos ya los habíamos vivido antes, pero eventualmente yo hacía presión en su pecho y él se detenía, sólo que esta vez yo no tenía nada de ganas de alejarlo, al contrario. Con ambas manos busqué el borde de su playera y las inmiscuí, toqué los músculos marcados de su abdomen y su pecho y lo escuché suspirar sin dejar sus labios. Después, con mucho cuidado fui levantando la tela con claras intenciones de sacarla. Él me ayudó y se quitó la prenda con facilidad. Cuando pude verlo bien ese calor que crecía en mi interior aumentó, era hermoso, perfecto. Y regresé a besarlo, sólo que esta vez en el cuello y la mandíbula, me pasee por su oído y luego fui a su pecho. Bajé hasta probar cada músculo de su abdomen y luego volví a sus labios, necesitando que me respondiera otro beso, Emmett lo hizo y me acercó a su cuerpo, ahí pude sentir su excitación y de mis labios se escapó una pequeña exclamación de anticipación cargada de puro placer.
- Rose. –me dijo él de repente muy consciente de las cosas y sus manos que acariciaban mi cintura me alejaron un poco.
Miré sus ojos y ahí había una duda, me preguntó mil cosas con esa sola mirada y yo le sonreí. Porque estaba lista para intentarlo. No sabía el resultado, pero quería probar. Le sonreí y me senté, a pesar de que no deseaba nada más que volver a besarlo. Cuando estuve erguida él también lo hizo sin quitarme los ojos de encima, todavía preguntando qué estaba haciendo. Yo simplemente levanté los brazos, esperando porque entendiera la señal y me quitara la blusa.
Fue un poco difícil hacer eso, él nunca me había mirado desnuda desde que nos reencontramos y yo tenía cicatrices que no conocía, esas que ni el mejor cirujano plástico pudo quitar luego de que me atacaran para asesinarme. Así que quise que las viera antes de seguir. Pero en el fondo, siempre supe que no le importarían.
- Te amo. –me dijo comprendiendo al fin lo que yo le decía y con ambas manos y mucho cuidado fue levantando la tela centímetro a centímetro. –Eres hermosa. –murmuró cuando me tuvo desnuda frente a él y se acercó.
Primero me abrazó juntando nuestras pieles y ambos dejamos escapar una exclamación con el roce, después me recostó con sumo cuidado y comenzó a dejar besos. No sé cuántos caminos recorrió porque no tuve cabeza para contarlos, por momentos también perdí el hilo de mis pensamientos y sólo me entregué a cada fibra despierta que lo recibía ansiosa. Un rato después, no sé cuánto, cuando regresó a mis labios, pude sentir de nuevo esa parte de su cuerpo que clamaba por mí y me decidía.
Sé que él lo estaba disfrutando tanto como yo, pero que de todas formas estaba listo para reaccionar ante cualquier negativa, a la más mínima insinuación de mi parte, él se detendría, pero yo no deseaba eso. Lo deseaba a él. Me moví un poco para dejar espacio entre nosotros y con ambas manos bajé su pantalón de pijama junto con los bóxers que descubrí abajo, él me ayudó a quitárselos y luego me vio a los ojos. Yo le sonreí y con la mirada le pedí que él hiciera lo mismo.
Dejó un último beso en mis labios y se dedicó después a besarme ambas piernas, desde los tobillos recorrió la piel en un camino ascendente, una y luego la otra. De nuevo me perdí a mí misma en sus caricias y lo dejé hacer, tanto, que cuando volví a tomar consciencia de sus labios en los míos, supe que estaba desnuda.
- Te amo. –me repitió con la respiración muy entrecortada y sentí una de sus manos plantando caricias en el centro de mi ser.
- Emmett. –quise decirle más, quise jurarle que siempre estaría a su lado y mil otras cosas, pero no pude, todo lo que dejó mis labios fue su nombre dicho como un suspiro y sentí mis músculos prepararse para lo que sería el punto más alto. Pero yo no quería que fuera así.
Con un gran esfuerzo puse ambas manos en su pecho, sin dejar de besarlo, y lo incité para que se moviera, él respondió y dejando de tocarme se giró y quedó sobre su espalda, medio sentado recargado en las almohadas. Así me dio espacio para hacer lo que yo deseara, para lo que estuviera lista y nada más. Y yo estaba lista para todo.
Con mucho cuidado y sin perder contacto visual por un segundo, uní nuestros cuerpos. Lo sentí entrar en mí y lo escuché murmurar mi nombre y exclamar, lleno de placer, vuelto loco de puro deseo, tal cual lo estaba yo. Así comencé a hacer movimientos lentos sobre él y empecé a disfrutarlos al mismo tiempo. Me abracé de su cuello y le agradecí cuando sus manos se posaron en mis caderas.
- Te amo. –le dije por fin estando al borde del clímax, él me respondió con un beso.
Y así con el paso de los minutos ambos sentimos la fuerza abrazadora de nuestro éxtasis, juntos, con las respiraciones agitadas y cada célula del cuerpo gritando de placer. Al final yo me quedé sin fuerzas y él me tomó con cuidado y me recostó a su lado, abrazándome como la noche anterior, calmando nuestras respiraciones lentamente.
- Rose… -me dijo todavía entrecortado y buscó mi mirada.
- ¿Si? –le pregunté aún con trabajo y una sonrisa.
- ¿Te casarás conmigo? –el tono de su voz fue serio, pero descubrí en su rostro una sonrisa casi infantil esa que yo amaba.
- Sí. –le contesté riendo muy segura de que él era mi lugar en el universo y de que yo también le pertenezco, ahora por fin en cuerpo y alma.
FIN DEL FLASHBACK
A todos les tomó un par de segundos procesar la afirmación, estaban comprometidos. Oficialmente Rosalie y Emmett se iban a casar. Por puro instinto Alice buscó en las manos de Rosalie un anillo que no encontró.
- ¿Y el anillo? –los cuestionó.
- Eh… sí, bueno, cuando regresemos voy a conseguirle uno. Todo fue algo… -dudó Emmett en cómo explicarlo sin contarles nada de más.
- Fue algo improvisado. –aclaró Rosalie y miró a Bella, sonriéndole, diciéndole que por fin, igual que ella, también era libre de los demonios que la atormentaron por mucho tiempo.
- Felicidades. –le dijo su amiga del cabello castaño. – Te lo mereces. Se lo merecen. –les dijo con una gran sonrisa.
Una vez que todos pudieron reaccionar también los felicitaron y les hicieron bromas de lo rápido que iban, pero eso no era importante. Algunos minutos después estuvieron listos para hacer el brindis y de alguna forma les salieron las palabras sin pensarlas. Quizás el sentido de ya haber estado ahí en circunstancias diferentes, tal vez el clima o la noche, pero algo les creó el ambiente adecuado.
i carry your heart with me(i carry it in
my heart)i am never without it(anywhere
i go you go,my dear; and whatever is done
by only me is your doing,my darling)
...
llevo tu corazón conmigo(lo llevo en
mi corazón)nunca estoy sin él(donde sea
que voy tú vas, mi querido; y lo que sea hecho
sólo por mí también es tu acción, mi amor)
…
- Esta noche. –empezó Bella. – Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Se los juro porque son mi familia.
- Esta noche. –secundó Edward. – Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Porque siempre están en mis pensamientos.
i fear
no fate(for you are my fate,my sweet)i want
no world(for beautiful you are my world,my true)
and it's you are whatever a moon has always meant
and whatever a sun will always sing is you
...
le temo
no al destino(porque eres mi destino, dulzura)quiero
no el mundo(por belleza tú eres mi mundo, mi verdad)
y tú eres lo que sea que una luna haya significado siempre
y lo que sea que un sol vaya a cantar eres tú
…
- Esta noche. – siguió Alice. – Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Lo hago porque los quiero a todos.
- Esta noche. –continuó Jasper. –Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Siempre serán mis hermanos y hermanas.
here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud
and the sky of the sky of a tree called life;which grows
higher than the soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that's keeping the stars apart
i carry your heart(i carry it in my heart)
...
aquí está el secreto más profundo que nadie sabe
(aquí está la raíz de la raíz y el brote del brote
y el cielo del cielo de un árbol llamado vida;que crece
más alto de lo que el alma puede tener esperanza y la mente puede esconder)
y esto es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
llevo tu corazón(lo llevo en mi corazón)
...
- Esta noche. – dijo Rosalie. – Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Porque mi corazón siempre está con ustedes.
- Esta noche. – habló finalmente Emmett.- Yo les juro que nunca más los dejaré ir. Y me acompañarán en cada paso que de.
Al final todos sonrieron y dieron un sorbo de sus vasos, luego de ese brindis que se tornó en un juramento que perduraría el resto de sus vidas.
FiN.
Hello! Espero les haya gustado! No es muy largo pero creo que era la clausura que faltaba. Primero muchas gracias por todo su apoyo! Es mi primer fic de Crepúsculo y todas me ayudaron muchísimo.
Sé que pareció un poco precipitado el final, pero ha sido por 2 cosas, 1ero porque la idea central que tuve en un inicio ya está concluida, el reencuentro como tal y 2da por falta de tiempo, escribí 13 capítulos en diciembre y luego en los últimos 6 meses a duras penas del 14 al 20, el trabajo no em deja más tiempo. Pero... aún así sentí que hay un par de cosas que me gustaría agregar y creo que lo haré. Como drabbles de cada uno, de cosas que les han pasado después de este final. No puedo subir cada semana como hasta ahora, pero si gustan estar al pendiente de las alertas, pronto iré subiendo esos extras. Me harían muy feliz si pudieran leerlas.
Y pues me despido (por el momento). De nuevo mil gracias a todas! y ojalá que lo hayan disfrutado! Y si tienen un minuto, un review para el final! Para saber si ah quedado bien! Gracias!
