::::La furia italiana:::::

Disclaimer: no, hetalia no me pertenece.

Cap 21:

L'AMORE

Nuevo cap :D anhelo que les guste. Tranqui MxM´s lovers (theawesomeJul) pronto pasará, es solo que no quiero terminar el fic tan rápido XD, en un principio pensé en hacerlo de 25 caps, pero aún me falta solucionar ciertas cosas, sin nada más que escribir aquí va:

POV Antonio

Finalmente logramos tener un día libre, mas Lovi se negó a salir con nosotros. Mi idea original era pedirle que saliera con nosotros, hasta que dijese que sí, sin embargo al ver a las chicas llevárselo, imagine que pasaría este día con su hermana. Salimos del campamento y llegue a un buen lugar para comer y pasar el rato con mis amigos, solo falta Lovi…

-¡¿Que te hace falta ese demonio?!-exclamó Gilbert.

-Tony creo que eres masoquista-respondió Francis riendo.

-No es eso, sentiría lo mismo si faltara uno de ustedes-respondí defendiéndome.

-No, Toño eso suena homosexual kesesesesese-se burló mi amigo alemán.

-¿Qué se puede hacer? Soy demasiado hermoso, tranquilo mon ami, comprendo tus sentimientos-agrego Francis sonriendo.

-¿Qué voy a hacer con ustedes?-dije divertido y resignado.

-Querernos, amarnos y no dejarnos-contestó Francis posando con una rosa en su mano.

Pronto oscureció, mas nos quedamos por mucho tiempo en el local, tanto que Francis se hizo "amigo" de la dueña del mismo, así que obtuvimos comida y bebidas gratis. Una cosa llevo a la otra y termine con una guitarra nueva, la cual me obligaron a tocar frente a un moderado público, mi respuesta fue positiva, ya que soy muy bueno con este instrumento, pase largos minutos tocando mi nueva guitarra, hasta que divise a una chica solitaria. La luz de la luna sobre ella, le hacía verse como una visión y sin saber él porque, tuve un fuerte deseo de acercarme a ella.

Deje de tocar y baje del escenario, abajo Francis me sonreía malicioso. Por experiencia sé, que cuando mi amigo tiene esa cara, planea algo malo…

-Tienes buen gusto-me dijo al llegar hasta él.

-¿De qué hablas?-contesté nervioso.

-De la chica que mirabas desde allá arriba-respondió sonriente.

-Me has descubierto, ja ja ja-reí avergonzado.

-Ve por ella galán-se metió Gilbert, quien ya estaba algo ebrio.

-Vale, ya voy-dije guardando la guitarra para llevarla en mi espalda.

Al acércame a ella, lo primero que escuche fue su hermosa voz, cantaba tan bajo, que tuve que agudizar mis oídos para poder escucharla, sin embargo no podía entender nada de lo que decía, ya que cantaba en otro idioma. La fría brisa mecía suavemente su cabello castaño y la luz tenue me continuaba insinuando que ella no podía ser real. Finalmente su canto se detuvo y yo no me pude contener, tenía que hablarle.

-Eso fue hermoso-dije ilusionado.

-Ah-se dio la vuelta, permitiéndome ver su hermoso rostro.

Ante el ataque a su privacidad, me miro asustada. Pude notar sus intenciones de huir, en su rostro estaban claramente marcadas. Eleve mi mano para tomar la suya, con el miedo a que ella se desvaneciera frente a mí.

-Espera, continua por favor-le pedí sosteniendo su mano con delicadeza.

-…-había pánico en su mirada.

-Disculpa por asustarte, simplemente te vi sola y quise hacerte compañía-dijo sonriendo amablemente-pensé que quizá yo podría acompañarte-añadí mostrando la maleta en donde guardaba la guitarra.

-Eras tú…-dijo viéndome.

Sin saber porque su rostro se mi hizo familiar; es como si la conociera de algún otro lugar, sin embargo por más que me esfuerzo por recordar, no obtengo ninguna memoria de ella.

-Yo… ¿te conozco?-pregunté viéndola atentamente- tu rostro se me hace familiar…

-No, claro que no, no me conoces, solo te escuche tocar hace algunos momentos y eso- dijo rápidamente.

-Tiene sentido, nunca olvidaría un rostro tan bello como el tuyo-respondí complacido de ver el rosa en sus mejillas-por favor, canta una vez más-le pedí.

-Eh, no, no tengo ganas-respondió inquieta.

-Solo un poco, para así poder acompañarte con mi guitarra-insistí.

-Yo…

-Quisiera escucharte-dije tomando su mano una vez más.

-¡Aleja tu puta mano de mi Bastardo!-exclamó molesta.

Me impresione al escuchar esas palabras, en toda mi vida, solo hay una persona que me ha llamado así. Sin querer, vi el rostro de mi amigo en ella, no podía evitar en pensar en él, cuando la miraba.

-Lovi…-dije sin querer- Me recuerdas a Lovi-Agregue tratando de solucionar la confusión.

-¿Quién es?-preguntó curiosa.

-Mi compañero de habitación y uno de mis mejores amigos; él es increíble, es bajito y delgado, pero muy fuerte-respondí animado.

-…-Estaba bajo el escrutinio de su mirada, no puedo dejar de ver a mi amigo en ella, ¿Quizá es por qué lo extraño? No lo sé, simplemente el hecho de que no dejase de verme, me hizo reaccionar y me di cuenta de lo que había dicho, le dije que se parecía a un hombre...

-No es que te veas como un chico, quiero decir… ah, bueno es tu color de cabello y la forma en que me llamaste… sí, eso es, nos como si tu…

-Está bien, ya entendí-me interrumpió cubriendo mi boca con su mano- Hablas de mas-agregó sonriendo levemente.

Mis mejillas se tornaron rojas, lo pude sentir, ya que mi rostro se sentía caliente. Jamás había sentido tanta vergüenza y atracción al mismo tiempo. ¿Qué me pasa? -¡tranqulilizate!- me exigí mentalmente.

-Aquí estabas, te estaba buscando-dijo Emma corriendo hacia la chica, mientras me ignoraba por completo

-¿Emma?-dije confundido.

-Oh, Antonio, eh… ya conociste a… a

-Ciara, mi prima ve-respondió Felicia saliendo de la nada.

-Sí, eso-comento Emma.

-Bueno, Ciara ¿quisieras bailar conmigo?-pregunte amablemente.

-Yo…

-¡Claro que quiere!-exclamo Emma empujándola.

Tomé su mano y me reí del comportamiento de Emma. La lleve hasta el centro donde todas las parejas bailaban, sostuve su cintura y entrelace mis dedos a los de ella con mi otra mano; la música es lenta, ella me seguía los pasos torpemente.

-En realidad no se bailar-confesó.

-Solo sígueme-respondí sonriendo con amabilidad.

Le hablaba para reír, amé su sonrisa y su compañía. Combinábamos perfectamente, era como si la conociese de antes, Tímida, agradable, simplemente no sé cómo explicar, lo que siento cuando la veo, a pesar de que sigo viendo a su primo en ella. Es una chica única y distinta a todas las que he conocido. Escuche su teléfono y con desilusión observe como lo tomaba en sus manos.

-Debo irme-dijo dando dos pasos hacia atrás.

-Tan pronto, aún es temprano-comenté tomando su mano una vez más.

-De verdad, se me hace tarde-respondió, zafándose con delicadeza de mi agarre.

-Entonces, hasta pronto-dijo abriendo mis brazos, invitándola a un abrazo.

-Ciao-se despidió aceptando mi petición.

Justo cuando ella pretendía romper el abrazo, la tome del antebrazo y deje un beso en su mejilla, no sé porque lo hice, pero no me arrepiento de haberlo hecho. Se separó de mi sorprendida y huyó avergonzada. Suspire sin saber porque. Me decidí a sentarme en una de las sillas, de las que estan cercanas a la barra de pedidos.

-Ese beso debió ser en otra parte-dijo Francis sonriente.

-¿Eh?-me limite a decir.

-Que debiste besarla, en la bocaaa-respondió Gilbert, el cual estaba ebrio.

-Pero si la acabo de conocer-respondí riendo.

-Eso nunca es un impedimento-contestó Francis riendo.

Al cabo de cortos minutos, Gilbert acabo sobre una mesa gritando incoherencias, sobre lo asombroso que es, sin embargo se detuvo al notar que Ivan entraba al local. La pelea la inicio mi amigo, lanzándose sobre el ruso, mientras le exigía que le entregase a su prima. Lo único que logro detenerlo fue la combinación de un molesto y avergonzado Ludwig, más su amiga Eli acompañada del sartén de la justicia.

-No puedo creer que hagas cosas como estas, eres un imbécil Gilbert-lo regañaba la chica, mientras ayudaba a su hermano a cargarlo.

-Elizavetha, no creo que él pueda escucharte, ya que lo noqueaste con tu sartén-le dije caminando junto a ellos.

-Disculpen a mi hermano, hablare seriamente con el cuándo despierte-comento Ludwig severo.

-Oye Antonio, ¿Dónde está Francis?-dijo Elizavetha al no verlo.

-Me dijo que tiene planes con una chica-respondí con simpleza.

-Tu amigo es un prostituto-agrego ella riendo inquieta.

Llegamos al campamento arrastrando a Gil, mientras rogábamos que su abuelo no nos viese, al final deje que Elizavetha y su hermano se encargaran de él. Caminé por los pasillos sin un rumbo fijo, mas sin darme cuenta de mis actos, mis pies me llevaron a la puerta del cuarto de Lovi. Dubitativo ante la idea de entrar a su habitación, pase largos segundos de pie. Probando mi suerte, tome el pomo de la puerta entre mis manos y lo hice girar, la puerta estuvo abierta frente a mí, tratando de no hacer ruido, camine hacia adentro, tras cerrar la puerta, noté que Romano está dormido en su cama, lleva puesto una pijama, así que probablemente se quedó aquí todo el día.

Me sentí mal conmigo mismo, no debí sacar conclusiones apresuradas - ¿Por qué no volví por el?-me reclamaba mentalmente. Suspire enojado conmigo, mas el ruido que provoco mi amigo, al sentarse sobre la cama me congelo, voy a morir…

-¿Qué carajos haces en mi cuarto?-pregunto estirándose.

-Ammm, es que estaba, pensé que sería buena idea venir a verte y…

-No me digas, Gilbert se emborracho, hizo una estupidez y por eso mandaron a llamar a Eli, además estoy casi seguro de que el idiota francés no regresa hoy y quieres dormir aquí-dijo como quien puede leer mentes.

-Algo así-dije llevando la mano a mi nuca, demostrando mi inquietud.

-Pues bien-respondió haciéndome espacio en la cama-creo que dejaste una pijama aquí la vez pasada-añadió señalando las gavetas de la cómoda.

-Sí, eso creo-respondí encontrando lo que buscaba.

Tras cambiarme, me lance sobre la cama de mi amigo, atrapándolo en un fuerte abrazo, ante el cual el refunfuño en italiano, sin separarse de mí. Al parecer ya se ha acostumbrado a mí personalidad, ya que en otros tiempos, seguramente ya estaría en el suelo.

-Hoy conocí a una chica muy guapa-dije acomódame en la cama.

-A qué bien-dijo claramente desinteresado.

-Se llama Ciara, es tu prima-agregué mientras miraba hacia el techo.

-mmm, ¿Qué piensas de ella?-dijo en voz baja.

-Es guapa, me agrada y se parece un montón a ti-respondí.

-No lo creo, soy único en mi especie bastardo-comentó dándome la espalda.

-Te lo juro, cuando la veía, era como verte a ti-insistí.

-Dijiste que era guapa y que te agradaba, no te das cuenta lo gay que eso suena, al añadir que se parece a mí-contestó riéndose.

-Joder lovi, si fueras mujer, me caso contigo-al decir eso, su risa se detuvo.

-¿Qué merda estás diciendo? Si yo fuese una chica no me acercaría a ti, te lo aseguro-explicó molesto.

-Pero yo a ti sí, además serías perfecta, fuerte, buena en los deportes y guapa-dije riendo.

-Tienes un serio problema o quizá un tumor en el cerebro-respondió bostezando.

-Lovi…

-¿Qué pasa?

-Estuviste solo todo el día ¿verdad?-comenté sintiéndome culpable.

-… Sí-respondió tras un corto silencio.

-lo siento, debí volver por ti-murmure.

-…-escuche un suspiro por parte de mi compañero- deja de decir estupideces y vamos a dormir-respondió malhumorado.

-Pero…

-Solo cállate y duerme-me interrumpió acomodándose a mi lado.

-Buenas noches Lovi-dije recostando mi cabeza en la almohada.

-Shhh –después de que él me silenció, me quede dormido.

POV Romano

No puedo dormir, no con él a mi lado. Escucho su respiración y miro su rostro, la poca luz que se introduce por la ventana me lo permite, pero como odio es estúpida luz tenue, quisiera que todo estuviese tan oscuro, hasta que no pudiese ver mi propia nariz, pero no carajo, no, ahí está la maldita luz del pasillo, metiéndose por la puta ventana, permitiendo me ver a quien tengo tan cerca y no puedo alcanzar…

-Antonio, hey, ¿puedes cerrar la maldita cortina?- nada, seguía dormido.

Maldita sea la hora en que un humano imbécil, inventó la luz artificial. Pasaron algunos minutos, pero ya no quería despertarlo, simplemente me dedique a verlo dormir, se ve tan tranquilo, pero mierda, hasta dormido sonríe. Jugando con mi suerte, me acerque a su rostro, hasta que la punta de mi nariz roso la suya, contuve un suspiro y bese su nariz y sus mejillas - carajo ¿que acabo de hacer?- me pregunté, alejándome rápidamente de él. Mi corazón late como loco y el rostro me arde. Volví a mirarlo, mas ya no me atrevía a acercarme a él.

No sé cuándo o a qué hora me dormí, pero lo logre cuando el cansancio me venció. Las horas pasaron rápidas. Pronto sentí como alguien se sentaba sobre la cama, ya que esta se hundió ligeramente. Esta persona se tumbó sobre mí remeciéndome con delicadeza.

-Lovi~-le escuche susurrar a mi oído.

-Déjame dormir bastardo-me quejé, cubriendo mi cara, con mi antebrazo.

-Lovi, yo… quiero besarte-admitió apresándome en un, fuerte, abrazo.

-¡¿Qué carajos te pasa?!-exclame mirando con incredulidad.

-Lo que te dije-insistió.

-Antonio quítate de encima-le amenace.

-No quiero-respondió, viéndome con intensidad- si realmente quieres que me aleje, evita esto-dijo acercándose demasiado a mi boca.

-¡No!-grite levantándome de la cama de un salto.

Caí al suelo y mire a mi alrededor, para darme cuenta de que estaba completamente sola en la habitación. Mi corazón latía acelerado y el calor de mi rostro es insoportable.

-Fue un puto sueño, solo fue un sueño-me convencí, mientras lleve una de mis mano a mi pecho, el cual subía y baja con la intensidad de mi acelerada respiración.

Me levante del suelo, más el mareo, casi me hace caer, lo cual se lo atribuí a la rapidez con la que me incorporé. Camine hasta la cama y me tumbe sobre la misma, mirando hacia el techo, aun no logro dar crédito a lo que acabo de soñar, mas no tuve tiempo de pensar en ello, ya que la puerta de mi habitación se abrió, por lo cual decidí fingir que dormía.

Sentí como la cama se hundía y alguien se acostaba sobre mí, en este punto ya me encontraba desesperada- esto no puede ser real-pensé. Todo se repitió, era demasiado parecido a ese sueño loco…-Lovi-dijo sacudiéndome.

-De-déjame do-domir bastardo-dije con inquietud.

-Lovi yo

-¡Cállate stronzo!-exclame dándole un cabezazo.

-¿Ahora qué hice?-dijo tirado en el suelo, casi sin aire.

-¿¡Qué ibas a decir!?-le grite saliendo de la cama.

-Que, yo quería que nos acompañaras a los chicos y a mí a desayunar-dijo con dificultad.

-Solo era eso-comente para mí con alivio.

-¿Qué más podría ser?-preguntó confuso.

-Nada, solo olvídalo-respondí ayudándolo a levantarse.

La mañana pasa tranquila, todo va normal por ahora. Me reuní con Antonio y Francis bajo la sombra de un árbol, para desayunar con tranquilidad, sin embargo el hecho de que Gilbert no estuviese ahí me sorprendió y me hizo imaginar, que quizá Eli lo había asesinado.

-Emmm, no es que lo extrañe, pero… ¿Dónde está la papa alvina?-pregunte recibiendo las extrañadas miradas de los chicos.

-Tranquilo Lovi~, llegará en cualquier momento-dijo Antonio acostándose en mis piernas.

-Hey, levántate, ¿quién te dio el jodido permiso de acostarte ahí?-comenté con vergüenza.

-Es que eres cómodo-respondió sin levantarse.

-Maldito stronzo-gruñí, mas le permití quedarse ahí.

-Vaya, parece que el amor está en el aire-comento Francis.

-Para ti esa cochinada está en todos lados-respondí sonriendo con sarcasmo.

-Velo por ti mismo mi amor-dijo Francis tomando mi barbilla y moviendo mi rostro en dirección a un pasillo cercano.

No podía creer lo que veía, Eli y la papa alvina caminado tomados de la mano, eso era demasiado para mí, mas mi atención se desvió a mi teléfono, el cual vibro, era un mensaje, de Julchen…

-Jul dice que está bien… increíble, tanta preocupación para nada-dije guardando el celular.

-A mí también me llego un mensaje de ella-dijo Antonio.

-pues si está viva, no hay de que temer-agrego Francis sonriendo con tranquilidad.

Se nos informó que realizaríamos una caminata por el bosque; los varones irán adelante y luego las chicas nos alcanzaran. Por obvias razones, Bernhard es quien dirige al grupo de los chicos y Rómulo al de las chicas.

-¡Se formaran en grupos de cinco, no quiero quejas, ni desorden!-exclamo el alemán más viejo, pero al notar que alguien levantaba su mano agrego- ¡No se aceptan sugerencias!

Me limite a ver, como todos los presentes se agrupaban con sus amigos más cercanos. En estos momentos, quisiera estar con las chicas, pero aún tengo, muy a mi pesar, al bad touch trio, así que no es tan malo después de todo, ya que ellos siempre me hacen reír.

-Lovi, ven con nosotros-dijo Antonio sonriendo.

-Primero muerto-dije con mala cara.

-Pe-pero…

-Por supuesto que quiero-le interrumpí sonriendo levemente.

-Wow, eso es nuevo-comento Gilbert.

-Si sigues sonriendo así, voy a violarte-confesó Francis.

-Primero te lo corto con un tuvo sin punta, antes de que siquiera me toques-siseé.

-Fusososososo, sonríe otra vez-dijo Antonio.

-No me jodas-respondí con molestia.

El viaje empezó. El abuelo cara de papa, nos hizo trotar, cual entrenamiento militar. Al pasar los minutos, noté que Ludwig se acercaba a mí, hasta que llego a trotar a mi lado. Lo mire con desprecio, mas él sostuvo la mirada…

-¿Qué merda quieres?-dije sin detenerme.

-Necesito hablar contigo-respondió con firmeza.

-No tengo nada de qué hablar contigo macho patatas-comenté dando por terminada la conversación.

-Es sobre tu hermana-dijo insistente y serio.

-¿Qué carajos le hiciste a mi sorella?-respondí con enojo.

-No le he hecho nada…

-Si la haces llorar, yo mismo te arranco los huevo-le dije severamente.

-No, no la haré llorar-dijo indignado- es solo que, yo no sé cómo decirle que…-su cara estaba muy roja y no precisamente por el ejercicio.

-Está bien-lo mire suspire con resignación- ella te quiere y lo que sea que le digas, la hará muy feliz-dije calmadamente.

-Yo, simplemente no sé cómo hacerlo-confesó avergonzado.

-Práctica conmigo si quieres-le dije viendo la incredulidad plasmada en su rostro.

-Bien… Felicia yo…

-Que pasa lud ve~-dije tratando de imitar a mi hermana.

-No puedo, no si haces eso-dijo cerrando los ojos con fuerza.

-Carajo, no seas imbécil, abre los ojos que te vas a caer-respondí halando de su brazo para que no se quedara atrás.

-¿Qué debo hacer?-pregunto siguiéndome el paso.

-Dejar de ser un puto penoso de merda-respondí.

-Tienes razón, debo dejar de estar avergonzado…-acepto resignado.

-Ya era hora, comienzas a agradarme-le dije dándole un codazo amistoso.

-...-suspiro inquieto, sin embargo parecía más seguro.

-Hola, ¿De qué hablan?-preguntó Antonio.

-No te importa-respondí para avanzar más a prisa.

-¿Siempre es así?-pregunto Ludwig a Antonio.

-Por lo general, pero hay ocasiones en que es muy amable-respondió él, para comenzar a alcanzarme.

Al llegar a mi lado sonrió como siempre y continúo con sus trotes. Al poco tiempo llegamos a un claro en el bosque. Se nos permitió descansar y acomodarnos, ya que era este lugar el cual visitaríamos hoy. Después de varios minutos las chicas llegaron. Mi sorella me llamo y yo me encamine hacia ella, invitando al patatero a que me siguiese, el cual muy nervioso acepto. Al llegar a su lado, mi hermana me regalo una canasta con tomates, los acepte con un gusto que no deje notar. Ella se sentó con Ludwig a comer y como quería darles espacio, estuve por retirarme, hasta que Mattie, Emily y Emma me pidieron que me quedara.

-¿Lovi quieres chocolate?-me preguntó Emma.

-Sí, está bien-dije con simpleza.

-Bueno di aaah-agrego ella, metiéndome el chocolate en la boca.

-Que no soy un bebe, puedo comer solo-me quejé con el dulce en la boca.

-No se te entiende nada-dijo Emily burlona.

-Pobre, ya dejen de molestar-comento Mattie abrazándome protectoramente.

Repentinamente me sentí observada, lo cual me hizo mirar a todos lados, en busca de quien me miraba. Descubrí a Antonio viéndome a lo lejos, sin embargo al verse descubierto, me sonrió y quito su mirada. Le resté importancia a esto y comencé a responder las preguntas que me hacía Emily con respecto al inglés cejon.

POV Antonio

-Últimamente Lovi pasa mucho tiempo con esas chicas-le comenté a mis amigos.

-¿Celoso mon ami?-pregunto Francis divertido.

-¡Claro que no!-me negué.

-Lo que tú digas-respondió Gil-bueno chicos me retiro, la ley me llama-agrego él corriendo hacia Elizavetha.

-¿Quién lo diría? Esos dos juntos son como el agua y el aceite-dijo Francis- como tú y Romano-agregó.

-¿Qué dices? Claro que no, solo somos amigos-respondí avergonzado.

-Bueno, si tú dices-dijo divertido.

En ese momento vi una cesta de tomates puesta frente a mí, al levantar la mirada, me encontré con el sonrojado rostro de mi amigo italiano…

-Dejen de hablar mierda-dijo molesto, sentándose con nosotros.

-Hay pero que lindo, estas avergonzado-comento Francis.

-Jodete, asqueroso pervertido-respondió él molesto.

Así pasamos horas, en las que Romano insultaba a Francis y el solo continuaba coqueteándole a propósito. Por un momento, paso por mi cabeza aceptar que talvez si había estado celoso, pero simplemente quise ignorar ese hecho. Al final del día se nos permitió regresar con quien quisiéramos. Quise pedirle a Lovi, pero Emma se me adelanto, no fue por resentimiento ni nada con respecto a eso, pero al final decidí regresar con Francis, al fin y al cabo Lovi estaría bien con Emma…

POV Romano

Camine de regreso con Emma, sin embargo al mitad del camino, recordé que había dejado la canasta atrás. Deje a Emma con su hermano y regresé corriendo para encontrar la canasta, cualquiera pensaría que lo que hago es una locura, pero esa canasta me la dio mi hermana, por nada en el mundo dejare que se pierda, o que algún puto animal se coma esos tomates. Al llegar encontré la canasta con facilidad, sin embargo cuando traté de regresar, ya había oscurecido. Mire con angustia a todas partes, no recordaba qué camino tomar.

Probando mi suerte, seguí el camino que más conocido me pareció, pero por desgracia la luz de mi teléfono no fue suficiente, para advertirme que había una pendiente frente a mí, caí y rodé hasta chocar contra un árbol, sintiendo como el aire se escapaba, abruptamente, de mis pulmones y un dolor fuerte se apoderaba de todo mi cuerpo, maldecí, ya que al caer había perdido el teléfono y la canasta.

Trate de levantarme, mas no pude, ya que un dolor agudo se situó en mi tobillo. Me había torcido el puto tobillo, estoy en medio del maldito bosque, sin teléfono, luz o comida ¡carajo!... Las horas pasaban y cada vez hacia más frio. Ya no sabía qué hacer. Pensé en arrastrarme o saltar en un pie, pero descarte la idea, puesto que no podía ver ni mis manos…

Al cabo de varias horas escuche mi teléfono sonar, lo cual me permitió ver a lo lejos, la luz que este desprendía. Con ayuda del tronco de un árbol, me levante y salte en un solo pie, tratando de dar con el aparato, sin embargo me encontraba al borde de caer, ya que mi cuerpo estaba demasiado cansado de trotar, finalmente caí, provocando que me lastimara aún más, el teléfono seguía sonando, así que no me rendí, me arrastre como pude hasta el aparato, pero al llegar a el, dejo de sonar…

-¡Mierda, mierda, mierda!- grité con ganas de llorar-puto teléfono de mierda.

Aun así, la esperanza volvió a mí, ya que el teléfono sonó una vez más, pero cuando lo levante para contestar, descubrí que la pantalla del mismo estaba rota, haciendo uso de mi memoria, logre recordar de qué lado debía tocar la pantalla para contestar.

-Hola, Lovi ¿Dónde estás? Estoy preocupado por ti-era la voz de Antonio, jamás había estado tan feliz de escucharlo.

-Me he lastimado, estoy en el puto bosque y no sé cómo regresar…

-¿Hola, Lovi? ¿Estás ahí? ¿Hola?...

-¡Puto aparato de merda!-grite lanzándolo al suelo.

La pantalla se tornó completamente negra…

-Ahora si me jodí, no puedo creerlo-me quejé.

Con dificultad, me apoye del árbol más cercano que encontré. Maldiciendo mi suerte, preferí no moverme más y esperar un milagro…

POV Antonio

Cerré el teléfono con preocupación y lo mire angustiado. Corrí hacia la habitación de mi amigo, mas no lo encontré ahí, seguí buscándolo por todos lados, sin embargo no lograba dar con él. Apresuradamente me dirigí a la oficina de Rómulo, al explicarle lo que sucedía, envió a varias personas a buscar a su nieto, entre los cuales estaba yo.

-Encuentra a mi fratello ve-me dijo Feli al borde del llanto.

-Te lo prometo Feli-contesté sonriéndole.

Nos adentramos al bosque con linternas y botiquines, cada quien se dividió marcando el camino que seguían. Recorrí el lugar en donde vi por última vez a mi amigo, mientras exclamaba su nombre, con la esperanza de que me escuchara.

-¡Lovi! ¿¡Donde estás!?-gritaba a medida que avanzaba.

Mientras caminaba, choque contra la canasta, que Romano tenía esta tarde, lo cual me preocupo, pero en parte me animo, ya que probablemente lo encontraría. Exclame una vez más su nombre, sin embargo esta vez fue distinto, ya que obtuve una respuesta.

-¡Antonio aquí!-escuche que gritaba.

-¡¿Dónde estás?!-grite buscándolo con la linterna.

-No lo sé-me respondió.

-¿Qué ves a tu alrededor, estas herido, puedes moverte?-le pregunte preocupado.

-Me caí y me lastime el tobillo, pero sigo con vida-comento-No puedo ver ni un carajo…

-Avísame si puedes ver la luz de la linterna-le dije moviéndome hacia el sonido de su voz.

-¡Te veo, te veo!-gritó emocionado.

Baje una pendiente no muy alta y encontré a mi amigo recostado de un árbol, su cabello esta despeinado y tiene algunos raspones en su piel. La tela de sus pantalones, se ha roto a la altura de sus rodillas. Me apresure a acercarme y lo abrace aliviado.

POV Romano

-Antonio, me estas lastimando figlio di puttana-me quejé al sentir su fuerte abrazo.

-Lo siento, perdóname-respondió soltándome- estaba tan preocupado-dijo tomando mis hombros con delicadeza.

-Te demoraste demasiado-le dije sintiendo como se nublaba mi vista-pero estaba seguro de que vendrías por mí-las lágrimas rodaron por mis mejillas.

-Déjame curarte-dijo tomando el botiquín en sus manos y abriéndolo.

Uso algodón y alcohol, a pesar de que ardía terriblemente, no me queje, estaba demasiado feliz como para hacerlo. Tomo su teléfono y llamó a Rómulo para informarle, mientras hablaba con él, tomo un pañuelo y limpio mi rostro con suavidad. Me siento consternado, nunca había recibido tanta atención… me hace feliz, pero no sé cómo manejarlo y no sé si es por los golpes o por los sentimientos encontrados, pero me duele el pecho, o mas bien el corazón.

-Voy a cargarte ¿de acuerdo?-dijo amablemente.

-Sí-me limite a decir.

Me levanto en sus brazos y me llevo con cuidado. Al llegar al campamento las chicas, Gilbert, Francis, mi hermana y el viejo cara de bagre, me asediaron con alegría, demostrándome que se habían preocupado por mí. Me llevaron a la enfermería y al finalizar la revisión, me aseguraron que era simplemente un esguince y que sanaría en siete días.

-Tranquilo amore mio, tres de tus amigos se ofrecieron a cuidarte hasta que te cures- me dijo sonriendo tontamente.

-Por el amor a Dio, que no sean quienes yo creo-pensé cruzando los dedos.

Rómulo le pidió a Antonio a que me llevara hasta el auto y para mi desgracia, dentro del vehículo, se encuentran Francis y Gilbert. El viejo abrió la puerta de copiloto y Antonio me ayudo a entrar.

-Te llevare a casa y te quedaras con tus amigos, ellos se encargaran de tu cuidado-dijo alegremente.

-Mátenme-dije con angustia.

-No te preocupes mi amor, te cuidaremos muy bien-dijo Francis animado.

-Kesesesese, parece que va a vomitar-se burló Gilbert.

Tendré que pasar una puta semana, con el bad touch trio. Definitivamente me van a matar o yo acabaré suicidándome.

Listo sobreviví a las largas horas de escritura y a los bloqueos mentales. Déjenme sus reviews para saber que les ha gustado, discúlpenme si hay algún error ortográfico. Acepto todo tipo de crítica y sugerencias nos leemos luego ciao~