ME ALEGRA QUE AUN HAY GENTE QUE SIGUE AGREGANDO ESTA HISTORIA A SUS FAVORITAS Y LAS ALERTAS ASI COMO SUS REVIEWS! GRACIAS. TAMBIEN GRACIAS A MILLARAY POR SUS APORTES PARA ESTE CAPITULO! YA NO LAS ABURRO MAS Y ESPERO QUE LES GUSTE!

DISFRUTENLO!

21. Saliendo de la rutina

2 semanas después…

BPOV

Esperaba que no me regañaran, había mucho tráfico en el camino hacia el trabajo y ya eran 9:20. En cuento llegue corrí hacia la oficina y entré a la pequeña sala de juntas donde estaban los chicos.

- Buenos días Bella.

- Lo siento Riley, chicos.

- No te apures, ¿problemas? – pregunto Dimitri.

- No solo mi pequeña y el trafico.

- Que bueno que llegas, apenas estamos empezando – tomé asiento y Riley continuo.

- Bueno como les iba diciendo, hay una compañía en Portland que esta interesada en nuestros servicios y desean una presentación. Solamente se quedara Alec para atender asuntos menores y vendrán dos chicos de la universidad que están practicando para ayudar a la programación – ¿escuché bien solo se quedaba Alec?

- Espera Riley, ¿Yo también voy? – era mucha información para absorber en poco tiempo.

- Si Bella vamos todos.

- Pero quien se va a encargar…

- Alec se quedara con los chicos que vendrán y el se hará cargo de todo.

- ¿Cuantos días serán?

- Nos vamos el miércoles y regresamos el domingo. Mira Bella tu serás nuestra imagen femenina y te agradecería tu ayuda con la presentación.

- ¿Yo? – dije algo aterrada. Las presentaciones nunca habían sido mi fuerte.

- ¿Hay algún problema?

- Ehh no, pero…

- Tranquila, Dimitri y yo te ayudaremos.

- Esta bien – dije resignada. No me podía negar a nada tenia ganas de llegar lejos en mi trabajo y tal vez esta seria una oportunidad.

La junta siguió con detalles de algunos proyectos que ya estaba finalizados, así como las actividades que haríamos en Portland.

Ahora la parte difícil sería decirle a Edward y a Hally.

Cuando Edward llego, nos dispusimos a cenar de manera normal. Dejaría la noticia para cuando estuviéramos solos.

Acababa de ir a acostar a mi hija y regresé a la sala donde Edward estaba leyendo. Me senté junto a el y el levanto un brazo para acomodarme junto a el para después darme un beso en la frente.

- Hoy hubo junta en el trabajo – mencioné casualmente.

- ¿Que discutieron? – dijo sin quitar la atención de su libro.

- Buenas noticias, un grupo de empresarios esta interesado para el desarrollo de sus paginas.

- Que bien.

- Y los empresarios son de Portland.

- Les ira muy bien, no te preocupes – que acaso no prestaba atención. Así que solo solté

- Y tengo que salir con los chicos, iremos a portland. Por 5 días – no dijo nada, solo suspiro dejo su lectura y se paro del sillón para ir a la ventana. Estuvo allí unos minutos y de pronto menciono

- Pediré unos días para poder cuidar a la niña – dijo aun viendo hacia la ventana.

- Mira Edward se que no te hace nada de gracia esto, pero es mi trabajo.

- No me molesta Bella, te extrañare mucho, pero son tus obligaciones.

- Gracias por entenderlo y si no puedes tener esos días libres dejaré a la niña con mis padres.

- De ninguna manera – dijo acercándose de nuevo a mi – acaso me quieren dejar solito – dijo poniendo su mirada triste.

- Por supuesto que no. Solo no la malcríes mucho.

- Pero así no tiene chiste.

- Edward…

- Esta bien, esta bien, nos portaremos bien. ¿Cuándo te vas?

- El miércoles en la mañana.

- ¿Y por qué tanto días?

- De acuerdo con Riley, los horarios que prestaron para las presentaciones están muy desordenados durante nuestra estancia, pero regresamos el domingo al medio día.

- Te extrañaré mucho – dijo ya sentado a mi lado.

- No tienes idea de lo doloroso que será separarme de ustedes.

- Lo se – dijo simplemente antes de comenzar a besarme.

Al día siguiente…

EPOV

Definitivamente no me hacia nada de gracias que se fuera Bella con Riley, pero fingí bastante bien cuando me dio la noticia. Con Dimitri la situación era diferente pues el otro día no lo encontramos en el centro comercial y parecía un buen hombre. Podía confiar en el. Ahora por la ausencia de mi novia esos días, necesitaba estar con ella a solas y por eso le propondría que saliéramos.

- Como te vas algunos días pienso que necesitamos ponernos románticos.

- Y que sugieres.

- Una salida romántica este viernes, un paseo, cena, Hally con tus padres y tu con un hermoso negligé azul – dije abrazándola por la cintura.

- Vaya parece que tienes todo planeado.

- Necesitamos tiempo para nosotros.

- Ok, hablaré con mi madre.

Ella ya estaba hablando por teléfono de mil cosas con su madre, menos por el motivo de la llamada, pero casi al final escuche

- Oh no mama, no te preocupes, pásenla bien. Cuídense, nos vemos – colgó y se dirigió hacia mi.

- Parece que los abuelos se pondrán románticos también, ya tienen planes para el viernes.

- Ouh, mmm ¿y si contratamos una niñera solo por esa noche? – sugerí.

- No lo creo – dijo con un rostro de desconfianza.

- ¿Y si la dejamos con mis papas?

- No creo que sea conveniente, tu padre aun esta recuperándose.

- Hablemos con mi mama.

- Esta bien.

- Hola mamá – dije ya saludando por el speaker.

- Hola hijo.

- Hola Esme.

- Ah hola Bella.

- ¿Cómo sigue mi papa?

- Hay hijo, insoportable. Si por el fuera, ya se hubiera ido a trabajar.

- Tranquila mama, pero bueno si dices que se siente bien, ¿te podríamos pedir un favor?

- Claro.

- Queremos salir el viernes pero no tenemos con quien se quede Hally. ¿Podría pasar la noche con ustedes?

- Solo si no es inconveniente Esme – dijo Bella algo apenada.

- Por supuesto que se puede quedar, oh Edward siempre he querido que la pequeña pase un tiempo con nosotros. Bella la cuidaremos mucho y le ayudará a Carlisle para que ya no este tan gruñón.

- Gracias Esme, iremos por ella el sábado a medio día.

- Mmm tengo una idea, pasaremos el día con ella, vengan por ella hasta en la noche para que se quedan a cenar. Ustedes diviértanse.

- Muchas gracias mama, la llevaremos a las 6:30.

- Seguro hijo. Adiós Bella, cuídense mucho.

- Adiós – dijimos al mismo tiempo.

Unos días después…

- Adiós Hally, te queremos mucho – así nos despedimos de la pequeña cuando la dejamos en casa de mis padres y ellos estaban felices de dejarles a la niña.

Ahora íbamos rumbo a nuestra noche romántica. Tenia planeado algunas cosas y la primera era llevarla a cenar.

- ¿Donde cenaremos Edward?

- Es un restaurante llamado Metropolitan Grill.

- Edward conozco el lugar y es muy caro.

- Mi amor no empieces, es mi turno de consentirte, además casi nunca tenemos estas oportunidades. Aprovechemos la noche.

- Esta bien, ya no diré nada. ¿Crees que la niña este bien?

- No te preocupes.

- Es solo que no quiero que se despierte en medio de la noche y llore por estar en un lugar nuevo y…

- Bella, tranquila, no te angusties. Todo estará bien.

- Esta bien. ¿Y tienes algo mas planeado?

- Muchas cosas.

- Mejor te sigo la corriente y no preguntare mas.

Llegamos al restaurante y di inmediatamente mis datos para nuestra reservación. Siempre por algún contratiempo no podíamos ir a un restaurante pero esta noche todo eso cambiaria, además de que debería hacerlo mas seguido pues Bella se veía espectacular con el vestido negro que traía. Dicha prenda le hacia llevar al descubierto sus hombros y llegaba a la mitad de su pierna.

Dios, era muy afortunado de tenerla.

Durante la cena ambos ordenamos langosta y pedimos vino blanco para acompañar.

- Esta deliciosa.

- Sabia que te gustaría. Propongo un brindis – tomamos nuestras copas – por nosotros mi amor, que estemos juntos por mucho tiempo y por la felicidad que nos alberga en estos momentos.

- Por las razones que nos han traído a este hermoso momento. Te amo Edward.

- Te amo Bella – chocamos nuestras copas bebimos un poco y nos dimos un beso.

Terminamos de cenar e inmediatamente pregunto

- ¿Y ahora?

- Mmm ¿quieres ir por un helado y caminar por la costa?

- Claro, la noche es hermosa..

Llegamos a la costa después de manejar por unos 20 minutos y estaba muy animado el ambiente, fuimos por nuestro helado, y comenzamos a caminar. La noche era perfecta y todos los botes que estaban en la costa le daban mucha luz y alegría al puerto.

- La luna se ve hermosa – menciono mientras caminábamos ya alejados de la gente.

- Si, pero no tanto como tu – pare la marcha y me pare frente a ella.

- Que miras Edward – dijo algo apenada.

- Solo contemplo tu belleza – me incline a besarla sin darle tiempo de responder y pronto ya tenia sus dedos en mi cabello. Después de minutos de estar besándonos apasionadamente Bella dijo

- Tal vez sea tiempo de ir a casa – dijo sensualmente sin despegar sus manos de mi cabello.

- Aun no muñequita, hay algo mas para nuestros planes. Vamos a bailar Bella.

- ¿A donde? – dijo aun con dificultad para respirar.

- A un club, a donde mas.

- Esta bien, pero promete que no te separaras de mi, mi vestido es muy corto gracias a la elección de tu hermana y no quiero a algún pervertido que se aproveche.

- Por supuesto que no. Además tu tampoco deberías descuidarme, alguna chica puede raptarme.

- Presumido – dijo Bella bajando sus manos y alejándose de mi. Se alejo y comenzó a caminar de regreso.

- Hey no te enojes es un chiste – dije alcanzando su mano.

- Para mi no lo es. Edward a parte de toda la calidad humana que te caracteriza eres muy atractivo, crees que no pienso que algún día vendrás a casa y nos echarás diciendo que te conseguiste a una súper modelo – escuchar todo eso solo me hizo tener una reacción: comencé a reír tan fuerte que Bella solo se quedo viéndome y cuanto me empecé a calmar la acerque a mi de nuevo y comencé a besarla.

- Ay Bella tienes una imaginación tan activa para cosas que nunca sucederán. Anda regresemos, la pista nos espera.

Fuimos hasta el auto y vi que ya eran las 10:30. Era la hora perfecta para ir al Night club Venom. No estaba muy lejos de la costa y llegamos rápido pero al ver la fila que estaba afuera Bella me dijo

- ¿Y como piensas que vamos a entrar?

- Bueno esperaba que coquetearas con los de la entrada – dije inocentemente.

- Estas loco, yo no voy a hacer eso – menciono alarmada.

- Estoy bromeando, Rosalie conoce al dueño y estamos en la lista.

- No me espantes de esa manera.

- Ven vamos – dije ya al estacionarnos.

Me quite mi saco pues sabia que me estorbaría adentro, Bella arremango mi camisa y me dio un pequeño beso. Sabia que a ella le encantaba verme a si.

Bajamos tomados de la mano y fuimos hasta el frente de la fila, di mi nombre y nos dejaron pasar inmediatamente. Apenas entramos unos metros y se escuchaba fuertemente la música de un Dj y toda la gente bailando. Grupos de mujeres, amigos y parejas se veían por doquier. Bella paro y grito en mi oído

- Esto si que esta animado, no recuerdo la ultima vez que vine aun lugar como este.

- Hagamos que valga la pena – dije arrastrándola al centro de la pista.

BPOV

Edward prácticamente me arrastro hacia la pista de baile y comenzamos a bailar. Descansábamos por algunos momentos pero realmente estaba sedienta.

- Vamos por algo de tomar – sugirió Edward. Me quede viéndolo atentamente, no me gustaría que tomara alcohol.

- Pediré algo sin alcohol, pero tu toma lo que quieras – dijo aclarando mis ideas.

Fuimos a la barra y pedí un tequila, el solo pidió una coca cola con hielo, terminamos el trago y regresamos a bailar. Hicimos otras pausas de esta manera y la estábamos pasando genial.

La música era muy buena y no parábamos de bailar. Sentía que los tragos ya me estaban haciendo efecto y en un momento estábamos bailando de frente pero me voltee para quedar recargada sobre el. El poso su manos en mis caderas y dirigió su cabeza hacia mi cuello para besarme, mientras seguíamos moviendo nuestras caderas al ritmo de la música. Era realmente excitante estar así. Subí una de mis manos para acariciar su cabello y alcance a escuchar cuando Edward dijo a mi oído.

- Te deseo tanto – voltee brevemente y solo dije

- Solo vámonos a casa Edward – el me sonrió y salimos del club. Vi la hora y ya era la 1:30. Realmente volaba el tiempo mientras te diviertes.

Estábamos ya en el auto y sentía que Edward iba demasiado rápido pero parecía que los tragos y el deseo me impedían pedirle que disminuyera la velocidad. Tan pronto llegamos al edificio y subimos al elevador comenzamos a besarnos y empecé a desfajar su camisa, incluso su saco lo había dejado en el carro. Llegamos a nuestra puerta e hizo una breve pausa separándose de mi para sacar las llaves, entramos rápidamente y me cargo sin preguntar para llevarnos a la habitación.

Sin duda aun nos esperaba una noche muy romántica. Ahora en la comodidad de nuestro hogar.

Al día siguiente…

EPOV

Pero que noche tan genial pase al lado de Bella. Desde la cena hasta nuestra parada en el club y los momentos íntimos que disfrutamos al llegar a casa, eran experiencias que nunca olvidaría. Sobre todo por que no pasaban con mucha frecuencia.

Me desperté con la sabana solo cubriéndome la mitad del cuerpo y tenia frio, voltee a ver a Bella y tenia casi enrollada todas las cobijas. Solo me acerque a acariciar sus cabellos y a recordar cada momento de nuestra noche. Sin duda la parte mala es que tendría algo de resaca por los tragos que tomo, así que mejor me pare a tratar de hacer algo decente de desayunar.

Eran las 10 de la mañana, fui hacia la cocina y saque una caja de huevos y jamón para prepararlos, jugo de naranja y agua para preparar café.

Justo cuando estaba listo el café, mi hermosa Bella apareció en la cocina vistiendo solo mi camisa del día anterior.

- Buenos días mi amor.

- Mmm hola, me duele mucho la cabeza – dijo ya abrazándome por la cintura.

- Te traeré una pastilla.

- No, no te vayas – dijo apretándome aun mas.

- Esta bien, hice el desayuno, espero te guste.

- Gracias – nos sentamos en la cocina en lados opuestos del pequeño desayunador pero pronto Bella tomo su plato y lo coloco cerca del mío para sentarse en mis piernas.

- Solo quiero estar cerca de ti – menciono ya en mi regazo.

- Yo también. ¿Te divertiste?

- Mucho, gracias por todo.

- Por nada. Ojala se pueda repetir otra vez.

- A mi también me gustaría, pero sabes ayer que vi… tu sabes todo lo que pude experimentar estos años sino tuviera a Hally, lo veo como algo casual, pues nunca cambiaria a mi hija por todas esas experiencias.

- La amas y por eso prefieres pasar tiempo con ella.

- Si, es algo que te nace Edward, en cuanto la tuve en mis brazos por primera vez, mi mundo cambio.

- Bueno yo no puedo sentir la misma experiencia por que no es mía pero amo a tu hija y créeme que me gustaría estar con ella en estos momentos.

- Te tiene atrapado Edward – dijo con una sonrisa – y tu me tienes atrapada y por mucho que me guste, tengo que dejarte ir para que me traigas una pastilla para el dolor.

- No te preocupes, vengo enseguida.

Después de que le di una pastilla estuvimos desayunando dándonos bocados el uno al otro. A la niña la recogeríamos hasta en la noche así que pasamos algunas horas en cama después de desayunar y después nos arreglamos por que queríamos dar un paseo en Golden Gardens Park. Tuvimos una vista increíble de todas las montañas y dimos un pequeño paseo en bote en el rio del parque desde donde vimos el atardecer. Comimos solo algo ligero pues cenaríamos en casa de mis padres al recoger a Hally. Pronto dio la hora de irnos y parecía que no podíamos esperar a tener a la pequeña con nosotros.

Cuando llegamos por la niña mi padre abrió la puerta y noté que estaba vestido deportivamente y sospeché que habían salido. La niña corrió hacia la sala e inmediatamente salto a los brazos de su madre.

- Hola mi amor – dijo en cuanto la abrazaba.

- Mami, Edward, me llevaron al zoológico.

- En serio, ¿y que viste?

- Un chango, un león, un venado ahh y una jifara.

- Mi amor es jirafa – dijo Bella tocándole su nariz.

- No vimos todo para no caminar mucho por tu padre, pero vimos lo esencial – aclaro mi madre entrando a la sala.

- ¡Y me compraron un panda!

- Hally no lo pediste tu, ¿verdad? – la niña solo agachó su cabecita y no dijo nada.

- ¿Hally?

- Oh Bella no te preocupes, solo es un detallito – intervino mi madre.

- Muchas gracias Esme, ¿diste las gracias Hally?

- Si mami – por fin estábamos completos con la pequeña.

A la semana siguiente…

Viernes…

Bella se fue el miércoles en la mañana y no fue nada fácil para la pequeña y según su madre, nunca había estado tanto tiempo lejos de su hija.

Tanto el miércoles como el jueves seguí trabajando por las mañanas e iba por Hally a la guardería. Practicábamos las letras y los números por la tarde y ambos días hablamos con Bella a través de Skype.

Pero hoy era viernes y no llevaría a la niña a la guardería, tenia planeado estar con ella todo el día.

Nos levantamos tarde y de desayuno trate preparar unos hot cakes pero sinceramente se me quemaron así que mejor salimos a desayunar. La niña no paro de hacerme burla con respecto a mi intento de desayuno pero era imposible enojarme con ella.

Después de eso fuimos al centro comercial para perder el tiempo en las tiendas, además para llevarla a los juegos para que hiciera ejercicio por un rato.

Luego pasamos por fuera de una tienda de mascotas y Hally me jaló para que entráramos a ver a los animales.

- ¡Mira Edward, pececitos! – dijo corriendo hacia las peceras. Con su dedito iba señalando como nadaban los peces y sinceramente me partió el corazón ver que admiraba a los animalitos y dije

- Hally, ¿compramos unos pececitos?

- Ahhhhh siii – dijo dando brinquitos.

Era un buena decisión comprar una mascota, la niña entendería la responsabilidad que con lleva y era un buen ejemplo. Llame a uno de los encargados de la tienda para que me indicara los precios el equipo y finalmente fuimos a escoger a los peces.

Levante a Hally para que los viera bien e inmediatamente dijo

- ¡Quiero a nemo! – dijo señalando a un pez payaso. No tenia mucho que habíamos visto la película de Buscando a nemo y estaba fascinada.

- Esta bien Hally, pero tenemos que comprar también otros amiguitos para que no este solo – escogimos otros peces y después note un pez que se parecía un poco al personaje de Dori en la película y también lo compre.

Cuando llegamos a casa, toda la tarde la pasamos instalando la pecera y fue realmente divertido, lucia hermosa y decoraba alegremente la sala.

Cenamos y vimos un poco la televisión cuando terminamos. Minutos mas tarde vi el reloj y ya eran las ocho en punto, ayer Bella se conecto sin tardanza así que supuse que no habría problema.

- Hally vamos a la computadora, ya no debe tardar en conectarse tu mami.

- Siiiii.

Paso el tiempo, dieron las 8:15 y Bella no se conectaba.

- ¿Y mami? – solo preguntaba Hally.

- Ya no debe tardar princesa.

A las 8:30 la niña comenzaba a bostezar y cada vez se acomodaba mas recargando su cabecita en mis piernas.

Decidí marcar a su celular pero no me contestaba.

Dieron las 9:30 y Hally ya estaba profundamente dormida en el sillón. Yo solo admiraba la computadora en espera de ver su nombre pero no paso.

Desperté un poco a la niña para que fuera al baño y ponerle su pijama. Termine de arroparla y regrese a mi laptop. Aun nada.

Seguí marcando su teléfono y no había respuesta. Me dieron las 12 de la noche esperando y no me di cuenta que me había quedado dormido hasta que desperté al día siguiente por el sonido de mi celular.

- Bella.

- Mi amor buenos días.

- Por que no estuviste anoche – se que soné algo duro, pero quería una explicación.

- Lo siento mucho, llegamos a las 9 de una presentación, venia muy cansada y me quede dormida. No vi tus llamadas hasta hace un rato, por que tuve el teléfono en vibrador.

Solo suspire y dije - Hally se quedo esperándote, quería decirte algo.

- Lo siento mi amor, no volverá a pasar, los extraño mucho. ¿Esta despierta la niña?

- Iré a ver.

Me asome al cuarto e increíblemente la niña seguía dormida.

- Sigue dormida – Bella solo suspiro del otro lado – se que estas enojado, pero estaba trabajando, confías en mi, ¿no es así? – esas palabras me movían ¿de verdad podía confiar en ella?

- Confió en ti.

- Yo también Edward. ¿Y que quería decirme Hally?

- Le compré unos amiguitos. Ella te los presentara cuando vuelva.

- No le habrás comprado un perro o un gato, ¿verdad? – pregunto algo preocupada.

- No, ya veras que es. Te extraño tanto Bella.

- Yo más. Me tengo que ir, tenemos otra junta en media hora.

- Cuídate mucho.

- Dale un beso a mi pequeña y dile que hablare mas tarde.

- Yo le digo. Te amo.

- Te amo con todo mi corazón . Adiós.

Aghh que difícil era estar lejos de Bella. Colgué mi teléfono y me quede un momento sentado en el sillón. Mas tarde alcance a escuchar una vocecita que me llamaba.

- Princesa buenos días – dije entrando al cuarto.

- ¿Mami?

- Ay mi amor hablo hace un rato, hablara mas tarde contigo.

- Ma…mi – dijo ya llorando.

- Tranquila pequeña… - dije colocándola en mi regazo.

- Quiero a… mi… mami.

- Vamos Hally ya no llores, no quieres que Nemo y Dori te ven así. Tenemos que darles de comer – mencione tratando de distraerla.

La niña no dijo nada pero pareció calmarse. Nos levantamos de su cama fuimos a ver sus peces, desayunamos y nos alistamos. No tenia nada planeado y tenia que distraer a la niña. Por eso se me ocurrió llevarla con sus abuelos y le llame a Renée.

- Hola Renée.

- Edward, que sorpresa.

- Mmm llamaba para preguntarte si estarán en casa hoy, ¿podemos ir a verlos?

- Claro que si. Charlie tuvo que salir pero llegara en un par de horas.

- Te vemos en un rato. Adiós.

Arreglé su mochilita de Hally y nos pusimos en camino. Apenas llegamos Renée salió a recibirnos.

- Edward, Hally.

- Hola Renée.

- Pequeña, despacio – mencioné cuando la niña se hecho a correr hacia su abuela.

- Te pareces a Bella, todo el tiempo cuidándola – menciono Renée cuando ya cargaba a Hally acercándose a mi.

- No lo puedo evitar.

Fuimos al jardín trasero para que la niña corriera y mientras nos quedamos tomando una limonada.

- ¿Has hablado con Bella? – pregunto para empezar a conversar.

- Hoy en la mañana, muy brevemente.

- Muy ocupada, supongo.

- Si – dije suspirando.

- ¿Tienen problemas?

- Mmm no, no es eso, es que ayer no se conecto para platicar con ella. Dice que llego algo tarde y muy cansada.

- No le crees – dijo afirmando. No respondí - ¿confías en ella?– menciono ya que seguía sin contestar. Solo me quede pensando.

- Si no lo haces Edward, entonces no la amas.

- Por supuesto que si, es solo que…

- Estas celoso.

- Si – dije como niño regañado.

- Es normal, pero sabes perfectamente que no solo son ustedes dos en esa relación si no funciona.

- Lo se. No podría alejarme ahora de esa niña.

- Me da gusto que sean felices y esto son pruebas Edward, son difíciles pero debemos afrontarlas como familia. Te lo digo por experiencia, hace unos diez años cuando Charlie aun no era el jefe de policía, tenia asignada a una compañera y solo hablaba de ella todo el tiempo.

- ¿Y que hiciste?

- Lo hable con Charlie y discutimos muchas veces, incluso llego el momento que el considero que era mejor presentármela para que me diera cuenta que no pasaba nada y en verdad era una mujer muy buena. Incluso ahora somos amigas, ella ya no trabaja en la policía por que le dispararon y quedo incapacitada de una pierna pero aun la frecuentamos.

- Si hablare con Bella. Es difícil por que se parece a mi ultima relación, todo se deshizo cuando ella empezó a viajar, pero no hay comparación Renée, tu hija como ser humano es un ser magnifico, por eso la amo.

- Me alegra mucho y pues tu ya sacaste tu respuesta.

- Si ya lo creo.

Pasamos otro rato platicando y mas tarde llego Charlie. Pasamos la tarde jugando con la niña y nos quedamos a cenar. Después de cenar hablo Bella e inmediatamente la comunique con Hally. Platicaron por 10 minutos y le platico acerca de los peces, de lo mucho que la extrañaba y que mañana al medio día llegaría.

Yo tampoco podía esperar a que llegara.

BPOV

Por fin regresaba a casa. No podía esperar a tener a mi pequeña en mis brazos y sin duda necesitaba mucho a Edward en este momento.

Ya habíamos pasado a dejar a Dimitri a su casa pues quedaba primero en el camino. Estaba viendo hacia mi regazo sentada en el asiento del copiloto, cuando Riley anuncio que ya habíamos llegado a mi edificio.

- Gracias.

- ¿Segura que estas bien?

- Si.

- Tienes que decirle a Edward, lo que paso.

- Lo se.

- ¿Quieres que te acompañe?

- No, muchas gracias – se acerco Riley a darme un abrazo y salimos para bajar mi maleta.

- Te veré mañana. Llámame si necesitas algo. Adiós.

- Adiós Riley.

Entre al elevador con mis pertenencias y era hora de pensar como no alterar mucho a Edward, era hora de contarle lo que paso en Portland.

¿QUE HABRA PASADO?... ESTARA TODO BIEN?... LO SABRAN EN EL PROXIMO CAPI! RECUERDEN DEJEN SUS REVIEWS!