Nota: ¡Hola! puess recibí bastantes reacciones distintas al pasado capítulo xD (algunas molestas, otras indiferentes, otras hasta felices O.o) pero bueno, creo que esto es necesario sobre todo para Jake el cual tiene la oportunidad de hacer lo posible por ayudarlo. Una lectora preguntó cuántos capítulos me quedan, y pues no lo sé, por lo que he calculado serán al menos unos 30.. tal vez más, o tal vez menos :)
Capítulo 21: ¿Amnesia?
BPOV
Mi mundo se vino abajo al escuchar esas palabras.
¿Quién eres? ¿Quién eres? ¿¡QUIÉN ERES!?
Por más que tratara, mi cerebro no terminaba de comprender esas palabras. No quería. No...
Un sollozo salió de mis labios, y no me di cuenta de que lloraba hasta que vi las lágrimas caer en la sábanas blancas.
¿Cómo esto era posible? ¿Acaso alguna vez podremos estar juntos de verdad? ¿Sin obstáculos ni inconvenientes? Porque estoy empezando a pensar que es imposible...
Cuando creía que por fin se iba a arreglar todo... Ahora él no me conoce. No me recuerda. No sabe nada de mí. Soy una extraña para él.
Las lágrimas seguían cayendo libremente, mientras las mismas palabras recorrían mis pensamientos... ya no me recuerda...ya no me recuerda...
Luego de unos momentos pude notar que Edward me miraba confundido, con el ceño fruncido.
—¡Dime que es una broma! —escuché la voz de Jacob gritar, molesto.
Edward empezó a negar suavemente con la cabeza.
—No.. no entiendo nada. ¿Qué está pasando?
Mis sollozos aumentaron.
—¡Deja de bromear, Edward! ¡No es divertido! —al parecer los gritos de Jacob fueron escuchados ya que una enfermera entró para sacarnos. Jacob tenía el rostro rojo de la furia, pero podía ver que estaba igual de triste y destrozado que yo. Yo lo expresaba llorando, y él lo expresaba explotando del enojo. Pero nos sentíamos de la misma forma.
En el marco de la puerta, se encontraba parado el doctor Morrison, con una expresión comprensiva. Lo miré con furia.
—¿¡Qué fue lo que pasó!? ¿¡Por qué no me lo dijo!? —chillé mientras me limpiaba las lágrimas, aunque era inútil, ya que a los pocos segundos mi rostro volvía a su anterior estado.
El doctor alzó las manos.
—Primero que todo... cálmense los dos. Vengan conmigo y les explicaré. Señorita, —dijo mientras se volteaba hacia mí —yo le iba de decir, pero usted me había interrumpido cuando traté de hacerlo. Ahora, vayamos a hablar sobre esto calmada y pausadamente. ¿Sí? —dijo lentamente y Jacob y yo lo seguimos fuera de la habitación y hacia el pasillo.
—No tienen nada de por qué preocuparse. Esto es común en los golpes fuertes de cabeza, los cuales mayormente se dan en los accidentes automovilísticos. El Sr. Cullen tiene amnesia temporal —dijo, y cuando escuché esa última palabra, no pude evitar abrazar a Jacob. El alivio que sentí era tan grande, que volví a empezar a llorar. ¿Acaso hoy es el día de hacer llorar a Isabella Swan?
El tan sólo haber pensado en que Edward nunca recordaría lo nuestro, me había matado por dentro. Había destruido lo poco que quedaba de mi destrozado corazón.
Pero ahora, mantengo las esperanzas de que pronto podrá recordarlo todo. Todo lo que vivimos juntos.
Aunque la mayoría no sean muy buenos momentos, también vivimos algunos demasiado especiales como para borrarlos. Imágenes de la noche en la discoteca Vision, la invitación al café en Starbucks, cuando patinamos sobre hielo, los intensos momentos en el yate, y el día de las películas, llenaron mi cabeza. Todos esos momentos eran importantes para mí, por más simples que fueran. Porque todos tenían que ver con Edward. Y cada uno de ellos hicieron que me enamorara de él.
No me di cuenta de que había inundado la camisa de Jacob gracias a mis lágrimas. Inmediatamente me aparté de él.
—¿De qué va eso de amnesia temporal? ¿Cuánto dura? —preguntó Jacob, dirigiéndose hacia el doctor. Él se ajustó los anteojos antes de hablar.
—Verán, la amnesia temporal varía según las personas. Algunas pueden recordar sólo algunos detalles básicos de su vida, como por ejemplo sus padres o su nombre. Otras pueden recordarlo casi todo, menos algunos detalles recientes. Y otras simplemente no recuerdan nada. —tragué sonoramente ante la última opción.— lo normal es que sólo se haya olvidado de últimos hechos, tal vez de los últimos días, semanas o meses. O tal vez simplemente se olvide de cosas de las que él haya querido prescindir inconscientemente. No lo sabemos, pero lo único que podemos asegurarles es que la memoria perdida la recuperará en máximo unos cuantos meses. Puede recuperarla mañana, la semana que viene, incluso hoy, pero lo más normal es que dure menos de un año. No puedo decirle cuándo lo hará exactamente, eso no lo podemos descifrar. Pero hay formas para que puedan ayudar al Sr. Cullen a recuperar la memoria perdida más rápido. Pueden hablarle de los hechos olvidados, enseñarle fotos, lugares. En fin, me parece que lo mejor es que yo vaya a conversar un poco con él. Averiguar cuánta memoria ha perdido. ¿Les parece? —explicó, y Jacob y yo asentimos, aún procesando la reciente información que el doctor nos había dado. —Bien, entonces pueden ir a la sala de espera. En unos pocos minutos los buscaré.
Jacob y yo caminamos sin decir ni una palabra hacia la sala de espera. Los dos estábamos sumidos en nuestros pensamientos, o al menos yo lo estaba. Eran demasiadas emociones por un día. Había pasado tanto, y sentía que en cualquier momento colapsaría. Oh, Edward.. recuérdame de una buena vez.. necesito hablarte...
En el momento en que esos pensamientos cruzaron mi mente, me congelé.
Y si Edward... ¿nunca me recuerda?
"Tal vez simplemente se olvide de cosas de las que él haya querido prescindir inconscientemente" Recordé las palabras de la conversación que tuvimos con el doctor hace unos pocos minutos. Sé que él dijo que sólo lo olvidaría por un tiempo límite, pero, ¿y si él tenía tantas ganas de olvidarme que no me recordaría nunca? Yo todavía no sabía qué sentía él por mí. Sí, las palabras de Jacob me habían animado un poco, pero por eso no debía ilusionarme. Ni tampoco por las palabras que salieron de los labios de Edward antes del accidente automovilístico. "Te amo..." Había dicho él, me había dicho que me amaba, pero él había bebido de más. Estaba ebrio. Borracho. Pudo haber mentido. Pudo haberlo dicho en broma. No lo sé. Y no lo sabré... al menos no todavía. No hasta que Edward me recuerde. Y el no saber si ocurrirá o no... me desesperaba.
—¿Estás bien? —preguntó Jacob, sacándome de mi trance. No me había dado cuenta que me había parado en seco. Asentí ligeramente con la cabeza y seguimos caminando.
Llegamos a la lúgubre estancia, en la que se encontraban Alice, Jasper y una señora con un carrito de bebé hablando silenciosamente con una enfermera. Cuando nuestros pasos resonaron en la habitación Alice alzó la vista al igual que Jasper, la primera sonrió pero su sonrisa se desvaneció en el momento en que notó a quién tenía a mi lado. Mi amiga se levantó de su silla y pisoteó hacia nosotros.
—¿Qué diablos haces con éste?
Suspiré, cansada. Lo único que Alice sabía de Jacob era que me acosaba y que contrató a Edward. Y en estos mismos momentos no estaba de ánimos para contarle todo lo que ha pasado con él, desde la pelea en el parque hasta la conversación que tuvimos hace unos minutos.
—Es una larga historia. Está aquí para ver a Edward. —expliqué a medias, y ella asintió mirándolo de reojo, cruzándose de brazos.
—Más te vale que pronto me cuentes esa larga historia. —musitó entre dientes, fulminando con la mirada a Jacob, y yo rodé los ojos mientras me dirigía hacia las sillas, tomando asiento al lado de Jasper. Él inmediatamente pasó uno de sus brazos por mis hombros.
—¿Cómo te encuentras? —preguntó suavemente, sabiendo el cúmulo de emociones por el que yo pasaba en estos momentos. Suspiré.
—Abatida. —respondí sinceramente, y es que estaba segura de que si otra cosa terrible ocurría, iba a vomitar. Ya era suficiente por un día.
Vi cómo Alice llegaba a nosotros y tomaba asiento al lado mío, yo quedando en medio de la pareja. Alice me acarició la espalda serenamente.
—¿Y Jacob? —pregunté luego de unos momentos.
Alice suprimió una sonrisa.
—Se fue al baño. —dijo, pero su expresión hacía que la mentira fuera clara y notable. Le alcé una ceja.
Alice soltó una pequeña risita, incapaz de aguantarlo.
—Está bien.. le dije que no lo quería cerca. Vamos Bella, admite que el hombre es un completo idiota. Cuando me enteré que le pagó a Cullen para que regresaras con él... —negó con la cabeza.— Simplemente es un completo inútil. Por cierto Bella, ¡necesito saber lo que ha ocurrido con él! Ya no sé nada de tu vida. ¡Necesito que me lo cuentes todo!
Gemí, hastiada, ante el hecho de tener que narrarle a mi mejor amiga todo lo que había ocurrido. Pero era mejor salir de aquello ahora, estaba segura que nunca lo iba a dejar pasar, incluso si ya no viviera más en nuestro departamento.
Por lo que empecé a relatarle todo, desde el no muy lindo encuentro con Jacob en el parque, hasta la actual situación entre Jacob y Edward—una amistad que se fue a la basura—, y nuestra conversación de hace poco, en la que Jacob se mostró como una persona completamente diferente a la que conocí.
—...Y he estado pensando en que...debería darle una oportunidad. —concluí, y ella me miró con los ojos como platos. No dijo nada, sólo me observó. Pero me llevé una grata sorpresa cuando el que habló fue Jasper.
—Bella...el chico se nota que es un descontrolado. Por lo que le has dicho a Alice, por cualquier cosa que se moleste, prácticamente explota. Eso no es muy bueno. Yo tú me alejaría de él... aunque primero le diría que fuera a un psicólogo. Tiene que aprender a controlar sus emociones. No sé cómo Edward le ha aguantado durante todos estos años. El punto es que Jacob necesita ayuda... créeme que sé lo que te digo. —y estaba segura de que él sabía de lo que estaba hablando. Jasper era uno de los mejores psicólogos de la ciudad.
—Concuerdo con ello —replicó Alice, observando intensamente a su prometido. De pronto sentí que estorbaba, pero afortunadamente en ese momento el doctor Morrison apareció en el pasillo. Me levanté enseguida.
—Srta... —dejó la oración en el aire, no sabiendo mi nombre.
—Bella Swan. —terminé.
—Srta. Swan, ya he conversado con su pareja, y hemos llegado a la conclusión de que...
—¡Hey! ¿Qué pasó con Edward? —una voz sin aliento llegó a mis espaldas, y me volteé para ver a Jacob respirando entrecortadamente. Inmediatamente se colocó a mi lado, expectante ante la respuesta del doctor Morrison. El doctor se aclaró la garganta y con un vistazo a unos papeles que tenía en mano, comenzó a hablar.
—Afortunadamente, Edward recuerda algunos aspectos básicos de su vida. —dijo, e inmediatamente relajé mis músculos, sin darme cuenta de lo tensa que estaba.— recuerda su nombre, sus padres, su cumpleaños, sus favoritos... —pausó brevemente.— pero nada más.
—¿Cómo que nada más? —exclamó Jacob, sobresaltado. —¡Yo prácticamente soy un aspecto básico en su vida! ¡Lo conocí por veinte años! —dijo con voz alzada, la incredulidad notable en su tono.
El doctor negó con la cabeza mientras se acomodaba los anteojos—algo que aparentemente hacía mucho.
—Lo lamento, muchacho... nosotros no podemos controlar lo que olvida y lo que no. —dijo mientras se encogía de hombros.— pero no tiene por qué preocuparse. Recuerde que es temporal.— explicó palmeando el hombro de Jacob. Se volvió hacia mí.— En fin, le vamos a dar de alta mañana, unas pocas revisiones hoy y si todo está normal podrá irse mañana en la mañana. Necesitamos que alguien cuide de él, y supongo que ustedes podrán hacerlo. ¿Verdad? —preguntó mientras esperaba por nuestra respuesta. Los dos asentimos con la cabeza rápidamente. El doctor sonrió. —Bien.
—¿Podemos ir a verlo? —preguntó Jacob enseguida. Él miró su reloj de muñeca.
—Um.. ahora mismo está hablando por teléfono con sus padres. Y luego vamos a hacerle algunas pruebas, por lo que creo que lo mejor es que ahora vayan a sus hogares y regresen mañana. Recuerden, su memoria se puede aclarar si le hablan sobre su vida o si le muestran imágenes o lugares. —Jacob y yo asentimos. Me sentí un poco decepcionada ante la idea de no verlo hasta mañana, pero los nervios y la inseguridad ante la idea de hablar con él vencían la decepción. No tenía idea de lo que le diría a Edward, obviamente no iba a decirle que era su novia. Pero entonces, ¿qué éramos?
Luego de nuestra conversación con el doctor, Jacob y yo hablamos un poco y decidimos que mañana en la mañana nos llevaríamos a Edward a su casa y nos quedaríamos con él hasta que recuperara la memoria. No me agradaba mucho la idea de compartir casa con Jacob, pero estar con Edward haría la situación mucho más soportable.
¿Qué les pareció? Edward, Jacob, y Bella conviviendo en un mismo apartamento.. será buena idea? xD
Muchas gracias por su apoyo, de veras! todavía no me creo que tengo 600 reviews..y espero que sigamos subiendo el numero! ^^
Próximo capítulo: Ayudando a recordar, Parte I (van a ser dos partes)
- Mariale
Ah, por cierto! Las que no lo han visto, he traducido un one-shot muy divertido. Risas aseguradas! :)
TEAM PRO-EDWARD. (gracias a todas por unirse!!)
- iovs Cullen, Sweet Doll x, FAYRES12, Mavii Valmont, mayiro-bibiHale, aleyu, Midori-Cullen, konaah, Natasha Granger, alae sheziss, coquitoh, jessicullenhale, Patch C. Cassedy, assenav1980, MeliiCullen, bekyabc2, Piqitoooh, Taniiah Darcy, nanymilan, dana03, Cammiie Cullen, Clauu, jezzikita cullen, Esme Anne Platt, ady de cullen, LilyMolly, sofia'hdez93, sabricullen, MERIBA, ferIO'RPatzz, emi, noemii, bren03, -Steph-Midnight-, Meeli, krla-cullen, Kelda Ylonen Cullen, kathesweet, Sakurita Marin, Ale-CullenSwan, Joa19, tysha, Lnita, LiiLiiaan, Rei Hino Cullen, Sandy 31, Majo Cullen, Hadelqui, duulce locura, Kaami Cullen, Veronika-Potter-Cullen, kriss27, MaRiA sWaN dE cUlLeN, cr89, sayuri, G K Evans, AndreaCullen, sarita26, Titina, Super Fanfic, Andrea03, nagisaamariaal, Anfitrite, Nessa Frost, cielitoOoO, vampiricullen
