JAJAJA, SIMPLEMENTE, JAJAJA


Los Fumihiko

Lena: …En realidad nosotros si tuvimos una misión que hacer en los días anteriores a que el digimundo se viera obligado a cambiar a causa de tanto poder oscuro.

Yolei entornó los ojos con desconfianza.

Yolei: ¡Pues nosotros también llegamos aquí con una misión, nosotros no venimos al digimundo a pasar el día sino a salvarlo!

La niña se excusó diciendo:

Lena: No cuestiono eso, lo que digo es que sí peleamos contra algunos enemigos, pero…

Los tres: ¿Qué tuvieron que hacer ustedes?

Shin: (Sin dudar) Anduvimos persiguiendo a los niños que llevaban en sus cuerpos las semillas de la oscuridad, siempre los buscábamos para entretenerlos y que no causaran líos con unas piedras extrañas, no lo he entendido muy bien, Gennai no nos habló demasiado, él nos había dicho que siguiéramos de incógnito como hasta ahora.

A Yolei le cayó la ficha de los planes de Gennai.

Yolei: ¡Entonces Gennai no quiere que nosotros sepamos de ustedes! ¿Por qué? Digo… ustedes dos no tienen nada de especial.

Los hermanos Fumihiko alzaron una ceja al mismo tiempo y Yolei decidió quedarse callada un buen rato.

Ya habían frenado a descansar lo suficiente y todavía el sol estaba lo bastante alto como para dejarlos marchar, ya tendrían tiempo de armar una fogata para la cena.

Esa sería la premier noche que Yolei pasaría con los FumaRico, la idea no era muy buena, ambos eran muy creídos. Pero cuando olvidaban sus diferencias y buscaban el lado positivo lograban llevarse relativamente bien.

El malentendido en el campo de fútbol se aclaró en cuanto Yolei abrió su bocota para gritarles "Tramposos".

Lo que sucedió, fue que ese mismo día ellos habían regresado del digimundo y Shin no había querido separarse de Dorumon, que en esos momentos era un pequeño Dorimon, por las dudas de que se cerrara de nuevo la puerta. Dorimon y Tapirmon en su etapa de entrenamiento, Gummymon, se habían escondido dentro de las mochilas de sus compañeros y ambos subieron al colectivo que los llevaría desde la escuela al campo de fútbol soccer de Odaiba, donde jugaron contra el equipo de Davis y Ken.

Mientras Shin jugaba, Lena relataba a sus digimons lo que sucedía, pero luego ella fue a sentarse junto a TK y no podía hablarle a los peluches de felpa si había personas escuchándola. Por eso, Dorimon sacó la cabeza de la mochila, porque quería saber qué sucedía. No fue hecho a propósito y Lena agregó que casi le da un ataque cuando se dio cuanta de que Dorimon quería escaparse y agradeció que TK no lo hubiera notado.

En tanto se arregló el malentendido, marcharon silenciosos por un sendero lleno de hojas caídas que daba la impresión de ser eterno.

Muy callados los seis siguieron camino, pero Yolei no es de esas personas que tienen la maravillosa capacidad de estar calladas por mucho tiempo, entonces, comenzó a demandar que le explicaran algunos cabos sueltos. La primera pregunta fue "¿Por qué tu don es la imaginación?"

Shin se rió y dijo que simplemente él era un niño que solía imaginar muchas historias, y que cuando era más pequeño inventaba distintos objetos con cajas y piezas sueltas que sobraban en el taller de autos de su padre, las pintaba y utilizaba como juguetes. Agregó también que él en realidad no sabía por qué y que no esperaba ser elegido, pero así pasó.

"¿Y qué es lo qué hacían aquí?" les preguntó después de una pausa.

Fue Lena la que respondió, pero Yolei no quedó conforme con su respuesta. Aunque ella intentara no podía creerles. Eso de que "Anduvieron persiguiendo a los niños que llevaban en sus cuerpos las semillas de la oscuridad, que los buscaban para que no causaran líos con las piedras de los deseos." No podía ser verdad, además… tuvieron que haberlos visto en algún momento, ellos no pueden hacerse invisibles.

Un recuerdo atravesó su mente sin previo aviso, era Nat… fue cuando Gennai les explicó algo que nadie entendió, algo acerca de las estatuas de los Devas, Nat estaba hablando sobre la puerta del digimundo, había dicho: "mi deseo no dejó solamente abierta la puerta para que pasaran ustedes, sino para que todos los niños elegidos del mundo acudieran a mi."

Después, otro recuerdo se asomó, eran Izzy y Joe, con gesto de preocupación, diciendo que habían oído a una humana en la aldea de los Terriermons.

Yolei: Fuiste tú. –Dejó escapar mirando a Lena como asombrada, la chica no sabía muy bien qué contestar, pero se molestó un poco con esa acusación tan loca. –Tú estabas en la aldea de los Terriermons.

Lena dejó escapar una risa, ¿Qué le causaba tanta gracia? ¿Qué había sido descubierta?

Lena: Sí. Yo tomé esa área para proteger la piedra rara, allí ya había un niño… un niño poseído por la oscuridad de la semilla, él me atacó y Tapirmon tuvo que digievolucionar en Unimon para que podamos escapar.

Yolei: Entonces es verdad… Joe, Izzy y Cody te oyeron ¿Sabes?

El varón lanzó una carcajada alegre.

Shin: Bueno… ahora tienes pruebas, nuestra historia es cierta. Pero queremos oír algo de la tuya. –Yolei se rió y lo miró invitándolo a que continuara hablando. – ¿Ustedes que hacían aquí?

Pregunta difícil de responder.

Yolei: ¿Ahora o el año pasado?

Shin: Hum. En las dos ocasiones.

Yolei no pudo evitar sonreír, sabía que Shin había aprendido sus historias en esas cuevas extrañas que mencionó, pero al igual que ella, él quería cerciorarse de que Yolei le estaba diciendo la verdad.

Yolei: (Sonriendo) La historia es larga, tanto o más que este camino, así que tendremos con que entretenernos.

Él le dedicó una amplia sonrisa.

Shin: Te escucho.

Ahora ella titubeó, ¿Por donde empezar? Mejor el principio de todo el asunto…

Yolei: Bueno pues… cuando fui elegida, lo primero que supe fue que desde ese día poseería un aparato llamado D-3 que me llevaría adentro de la computadora de mi anterior escuela. –Se rió. –Más tarde, Davis, que ya había estado en el digimundo, me contó acerca de los digimons, y al otro día Cody y yo llegamos al digimundo. Jamás olvidaré ese día. Nuestra primera misión fue vencer al llamado, en ese momento, "Emperador de los digimons." Este emperador atrapó a Davis obligándonos a los demás a ocultarnos, ya que en esos momentos el único que poseía un digimon que podía digievolucionar era él.

Lena Fumihiko le interrumpió riendo como si hubiese encontrado un punto ridículo en esa breve parte de la historia.

Lena: ¿Cómo es posible que exista un digimon que esté incapacitado de la digievolución?

Yolei puso mala cara, tal vez porque esa era una pregunta muy estúpida, tal vez porque la habían interrumpido o tal vez porque era Lena la que hablaba. La cuestión es que tomó aire para tranquilizarse y contestar con voz dulce y clara:

Yolei: Sucede que Gatomon y Patamon no podían digievucionar a causa de que sus camaradas no tenían D-3, si no digivices. Y el "Emperador de los digimons" había creado unas torres de control que no permitían a esos aparatos actuar.

Lena pareció entender un poco más con esa aclaración, entonces, después de asegurarse de que no había más dudas, Yolei, siguió con la historia.

Les contó como habían encontrado su digiegg del amor y que allí mismo fue que encontró a Hawkmon, les dijo que digievolucionó en Halsemon y que junto con Cody y su digimon, Digmon, salvaron a Davis. Les comentó que al otro día Gatomon y Patamon consiguieron los D-3 y los digieggs de la luz y de la esperanza. Lena preguntó quienes eran los camaradas de Gatomon y Patamon, pero Yolei dijo que no daría más explicaciones que esas.

Les dijo que Davis, Cody y ella consiguieron otro digiegg, el de la amistad, la sinceridad y la pureza, respectivamente. Y agregó que Davis había usado el digiegg de los milagros, pero que ese es un digiegg que no pertenece a nadie y le pertenece a todos, que aparece y desaparece, tan difícil de encontrar y tan fácil al mismo tiempo. Un misterio.

También les relató como se enteraron de quien era realmente el "Emperador de los digimons". Shin se sintió muy triste para esa parte de la historia y por primera vez Yolei se compadeció de él y pensó que el muchacho se alegraría mucho al enterarse de que la semilla de la oscuridad había sido arrancada del cuerpo de Ken gracias a Nat y los poderes de la fe. Pero si le decía eso ahora le adelantaría mucho de le historia, así que prefirió dejarlo con la duda.

Les dijo acerca de Arukenimon y Mumimon, les narró la anécdota de cuando se los cruzaron en el paseo de la comida china, les comentó que uno de los dueños era un Tapirmon.

El digimon de Lena se sintió un poco importante. Yolei les dijo riendo que ese día se peleó muy violentamente con Davis porque él quería robarle su comida.

Comentó la vez que entraron a la casa gigante y que Arukenimon, humana, araña y digimon, poseyó a Stingmon y a Digmon, que ella se vio obligada a grabar unas notas en una computadora de enorme tamaño para salvarlos.

Les relató la vez que Ken recibió su emblema, la primera vez que digievolucionaron ADN, Davis y Ken, Cody y TK, Kari y ella, pero por supuesto evito decir los nombres de sus amigos. A Yolei no le agradaba la idea de que Lena quisiera a TK, le daba la sensación de que se repetiría la historia de Davis y la verdad era que ya era tiempo de que los dejaran tranquilos. Les explicó que Ken y la niña camarada de Gatomon tenían un pasado muy fuerte con la oscuridad y que ellos podían conectarse en ocasiones con el mundo de las sombras.

Entonces reveló los nombres, lo hizo exactamente con estas palabras: "La niña camarada de Gatomon es Kari Kamiya, ella fue una vez atrapada por los digimon-sombra del mundo del mar oscuro. Y gracias a que ella esta conectada misteriosamente con el compañero de Patamon, él pudo ir a salvarla a ese mundo. Sucede que TK y Kari se quieren tanto que están como interrelacionados."

A Lena no le agradó la última frase, pero ese era el plan de Yolei, así que ella no pudo evitar sonreír, pero luego ocultó la sonrisa, no estaba para nada bien tratar así a sus nuevos amigos.

Les contó la historia del señor Oikawa, les dijo que él fue quien multiplicó la semilla de Ken y la plantó en todos esos niños pequeños, que Daemon también quiso atrapar a Ken para apoderarse de esas semillas, les comentó que ellos fueron quienes devolvieron a Deamon a su mundo en las tinieblas, que Yukio Oikawa en realidad era bueno, que estaba siendo poseído por MaloMyotismon y que ellos vencieron al final.

Pero no llegó a contarles porque habían regresado ese año, ya que alguien se atravesó en su camino con aspecto malintencionado.

Normalmente los digimons no se comportan así, ellos no tienen naturaleza malvada, solo reaccionan de mal manera cuando son molestados. ¿Qué habían hecho ellos para molestar a aquellos dos ultra digimons? Nada. Entonces, ¿Por qué los atacaban?

Minotauromon era un digimon del tipo bestia, basado en los datos de una antigua computadora proveniente de Grecia, usa un par de botas y posee un cañón metálico en su brazo izquierdo. Le crecen dos cuernos sobre su cabeza y su silueta es similar a la de un hombre de estatura normal pero de gran musculatura.

Centarumon, también era un digimon del tipo bestia, con unos "tubos de escape" en la espalda que utiliza como propulsores para perder de vista a su enemigo o para atacarlo por la espalda. Tiene un casco en la cabeza que deja ver su único ojo de color rojo. La parte superior de su cuerpo es similar a la de un humano y la parte inferior se asemeja a la de un caballo, todo su cuerpo esta protegido por una sustancia de color púrpura que sale a la superficie desde su interior. Su cola parece estar hecha de fuego y tiene un arma conectada a su brazo derecho.

Pensando bien la escena, Yolei se dio cuenta de que en realidad esos digimons no deberían estar en pleno bosque, los Minotauromons y los Centarumons eran digimons diseñados para habitar las montañas… ¿Qué hacían allí?

Poromon: Poromon digivol a… Hawkmon. Hawkmon armor digivol a… Shurimon.

El digimon ninja de Yolei se colocó delante de los tres niños para defenderlos, y los digimons de Lena y Shin no tardaron en hacerle compañía.

Dorumon: Dorumon digivol a…Dorugamon.

Tapirmon: Tapirmon digivol a… Unimon.

Dorugamon era un digimon enorme, no parecía violento pero al su lado Shurimon no se veía. Unimon era un digimon de tamaño normal, pero su casco rojo le hacía ver peligroso y dañino.

Era tan extraño ver una pelea así.

Yolei definitivamente no estaba acostumbrada a luchar con esos digimons, y era muy raro verlos pelear al lado de su compañero como si fueran aliados desde hacía años.

En lo personal, Shurimon se complementaba especialmente bien con Stingmon, Ankylomon, Angewomon, Angemon y ExVeemon, y estos dos desconocidos digimons utilizaban otro patrón de estrategias y movimientos que el compañero de Yolei no lograba comprender, lo cual hacía una lucha despareja y torpe, con las ventajas en el equipo equivocado.

Dorugamon y Unimon hacían una dupla perfecta, si bien ninguno de los dos estaba en el nivel ultra como Minotaromon o Centarumon, ellos lograban atacarlos por sorpresa. Ambos tenían un espíritu de pelea impresionante y un estilo único que tan solo ellos podrían conseguir.

Shurimon llegó a darse cuenta de que sus nuevos amigos se acoplaban entre ellos de la misma manera que él se acoplaba con Ankylomon, como si fueran hermanos. Uno sin el otro no es tan poderoso como cuando atacan los dos juntos. Es una sensación difícil de explicar, pero el digimon ninja predijo que si uno de los dos era acorralado el otro quedaría indefenso, algo que en una batalla no está permitido, por eso era una manera diferente de pelear.

Los compañeros de los Fumihiko dependían uno del otro y Shurimon ya veía cual sería el error que cometerían.

Minotaromon: ¡Lucha del toro!

Su ataque iba en dirección a Shurimon, el digimon bestia quería embestirlo con sus cuernos y así tenerlo atrapado entre sus manazas para luego machacarlo con el aparato metálico de su brazo.

Las similitudes del compañero de Yolei con los verdaderos ninjas se deben a que sus datos fueron extraídos de una vieja computadora japonesa a mediados del siglo catorce, y es por ese motivo que las fantásticas habilidades de este digimon, como su extraordinaria velocidad, le permitieron esquivar el ataque de su oponente con extremada facilidad.

Pero Unimon no corrió la misma suerte, él se encontraba respaldando al compañero de Shin en su lucha contra Centarumon y al hacerse a un lado para salvarse la vida, Shurimon no notó que le estaba dejando el camino libre a Minotauromon para atacar por la espalda al digimon unicornio.

El oponente chocó violentamente contra el camarada de Lena Fumihiko y comenzó a golpearlo en el estomago con su aparato metálico.

Unimon no encontraba salida alguna y Lena chillaba como una desquiciada. Yolei, a su lado, tuvo la enorme necesidad de taparse los oídos, si bien ella estaba acostumbrada a los gritos porque vivía gritando, Lena era insoportable. Sus gritos eran tan agudos, que a la mayor digielegida le dio la impresión de que sus tímpanos explotarían.

Entonces comprendió un poco más a Davis cuando le decía que cuando gritaba era insufrible. Pero eso no iba al caso.

La predicción del camarada de Inoue se cumplió.

Dorugamon ahora peleaba al lado de Shurimon, pero no era lo mismo. Al no ser las mismas técnicas de batalla, rara vez pudieron combinar sus movimientos, y al ser Centarumon, muy ágil de patas, esquivó todos y cada uno de los ataques.

Sin embargo, Unimon seguía soportando los golpes de Minotauromon, mientras que Yolei continuaba sufriendo a causa de los gritos de su nueva amiga. Bueno… eso hasta que a Shin se le ocurrió hacer algo loco. Tal vez porque al igual que Yolei ya no aguantaba los gritos y llantos de su estúpida hermana y quería ponerla contenta, tal vez porque quería lucirse, cosa que con lo engreído que era no es difícil de imaginarse, o tal vez porque se había encariñado un poco con Unimon. Yolei escogió la segunda opción, pero eso no importa.

Lo que sucedió fue que Shin Fumihiko hizo un intento de acto heroico que tendría que haber ayudado: Embistió a Minotauromon.

De más está decir que el digimon no se lo esperaba, pero ¿Qué creía Shin? ¿Qué conseguiría con eso? ¿Mover al pesadísimo digimon de donde estaba? ¡Cómo si eso fuera posible! A ese chico le faltaban un par de jugadores, eso era seguro. ¡Es imposible empujar a alguien de semejante peso que encima de todo esta muy divertido torturando a otro digimon!

Lo que obtuvieron por culpa de ese acto de imprudencia e inmadurez de Shin, fue que Minotauromon se enfadara más. El digimon estiró entonces su brazo metálico hacia donde estaba Unimon, definitivamente el compañero de Lena pagaría muy caro por el necio de su hermano mayor.

Yolei trató de no reírse con aquella situación, pero era imposible. Los Fumihiko eran muy malos peleando solos, no tenían la experiencia necesaria para enfrentarse a digimons de nivel ultra como lo eran Minotauromon y Centarumon. Si no hubiera sido por Shurimon, Unimon hubiera muerto. El digimon ninja de Yolei no tuvo que realizar una estrategia muy elaborada, simple y sencillamente repitió lo que había hecho antes, espero a que Centarumon decidiera embestirlo, y cuando lo hizo, Shurimon, se movió a un lado para que el digimon chocara contra su amigo y compañero, que aún estaba apuntando a Unimon con su arma de brazo.

El resultado fue mucho más efectivo de lo que esperaban. Centarumon y Minotauromon tenían la misma fuerza y el mismo peso, por eso fue muy fácil que con el impactó los dos salieran rodando colina abajo.

Shin y Lena elevaron una ceja algo incrédulos, mientras los tres digimons victoriosos en la batalla desdigievolucionaban a sus niveles de novato. Tapirmon corrió dolorido a los brazos de su compañera, Dorumon se colgó algo cansado de la pierna de su amigo y Hawkmon voló riendo a carcajadas al lado de Yolei.

Yolei: (Riendo desaforadamente) ¡Qué digimons más tontos! Jajajaja ¡Viste cómo cayeron por la colina!

Su compañero reía tan desmedidamente como ella, pero los otros cuatro presentes no le encontraban la gracia a aquella situación.

Hawkmon: Después de esto no vuelvo a pelear con aficionados como esos dos.

Estuvieron un rato largo destornillándose de la risa hasta que decidieron seguir caminando, porque a pesar de que ese Centarumon y ese Minotauromon resultaron ser unos bobos, podrían regresar, y los digimons camaradas de los Fumihiko no tendrían la energía necesaria para afrontar otra batalla.

Al poco rato, Lena y Shin le pidieron a Yolei que les explicara porque le causó tanta gracia el acontecimiento. Y Yolei rió un rato más antes de contestar que ellos no lo entenderían porque jamás habían estado en un peligro constante ni tampoco habían participado de una guerra en la que solo por un milagro llegarían a ganar. Shin le dijo después, en un tono molesto que a la chica no se le pasó por alto, que "Lo peligroso de las batallas no tenía nada que ver con el humor de una persona".

Cosa que a Yolei le dio más risa. Al final de todo, sí fue divertido viajar con los FumaRico, ellos eran tan diferentes que parecía que tenía a todos sus amigos reunidos en solamente dos personas: Shin era tan egoísta como Davis, tan reservado como Ken, tan tranquilo como TK. Lena sin embargo era tan gritona como ella misma, tan callada como Cody y tan alegre como pretendía ser Kari. Y los dos juntos tenían una cualidad extraña que le hacía recordar inexplicablemente a Nat. Aún no había descubierto el por qué, pero en algunos comentarios que ellos decían la voz de Natsuki Gennai resonaba en la cabeza de Yolei.

El camino pronto dejo de ser una subida y comenzó a descender en una forma muy empinada, Hawkmon decidió volar ya que ese terreno no era de su agrado. En cambio Tapirmon no se movió de los brazos de Lena, lo cual le impidió a ella utilizarlos para mantenerse en equilibrio.

Dorumon tampoco soltó la pierna de Shin, por eso fue que los cuatro acompañantes de Yolei y Hawkmon cayeron rodando hasta el final de la colina.

Por supuesto que eso causó otro ataque de risa por parte de la peli-lila y su digimon camarada. Los FumaRico pusieron cara de pocos amigos al mismo tiempo y pareció que se estaban arrepintiendo de pedirle a Yolei que los acompañara. Pero la muchacha se divertía tanto con los dos principiantes que apenas se daba cuanta de que no les estaba cayendo muy bien.

No pasó mucho tiempo para que dieran las nueve de la noche en el reloj de estomago de los digimons y sin quejarse todos frenaron unos momentos a descansar y recoger fruta para cenar.

Shin armó nuevamente una delicada fogata y colocó en las brazas los peces que sobraron del mediodía, de la misma forma en que lo había hecho antes. Lena y Yolei habían encontrado unas "manzanas de carne". Estos frutos tenían el aspecto de una manzana pero de color amarillento, su sabor era asqueroso, pero según Tapirmon solo se comen si son cocinadas. Yolei no dudó ni un solo segundo de lo que decía ya que la sopa china que había probado el año pasado en el digimundo la había cocinado un Tapirmon, y estaba deliciosa.

Así lo hicieron, clavando las manzanas de carne en unas ramas y colocándolas en un ángulo perfecto para que se cocinaran y no se quemara. Y los tres humanos se recostaron al mismo tiempo sobre el césped húmedo. Yolei recordó esa noche en la que todos sus amigos dieron su opinión acerca de lo que significaba para ellos la perfección.

Esa fue la última noche que pasaron todos juntos, parecía tan lejana que daba nostalgia de sólo pensarlo. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que se separaron? Tan solo cuatro días. Menos de una semana, pero para Yolei fue muy doloroso, ella nunca había estado sola en el digimundo tanto tiempo, comenzó a extrañarlos de pronto y se sorprendió al descubrir que también extrañaba a Davis, a ese malvado que obligó a TK a separarse de Kari, a ese mismo que se quedó con el resto de sus amigos, ese muchacho que lleva años de práctica separando parejas, ¿Por qué extrañaba a Davis Motomiya?

Yolei lanzó una risita que podía interpretarse de muchas formas, pero no le importó. ¿Extrañar a Davis significaba que lo había perdonado? ¿Ella? ¿Perdonarlo a él? No, seguramente eran los FumaRico los que tenían la culpa de que ella se hubiera confundido, Davis no tenía perdón. Además, pasarían siglos antes de que el chico de los googles de Tai pidiera disculpas por haberse equivocado.

Las manzanas estuvieron listas antes de que recordaran que estaban cociéndose y mientras Yolei saboreaba una con sabor a pollo frito, Tapirmon le dedicó la palabra:

Tapirmon: (Tímidamente) Yolei… ¿Me contarías el final de tu historia?

Yolei: ¿Qué historia?... Ah. Sí. Cierto. –Volvió a reírse por algún motivo que ni ella entendió y prosiguió la historia. –Bueno… después de derrocar a MaloMiotysmon cada uno de nosotros hizo su vida por un año. Un día yo estaba tranquilamente atendiendo a una vieja, digo una clienta vieja, digo una clienta mayor que no podía decidirse si llevaría atún en aceite o atún en agua, y estuvo tres horas contadas por reloj ocupando un lugar en la caja, que no era necesario ocupar, refregándome en la cara las dos latas mientras decía que a su nieta le gustaba en aceite pero que el aceite no es saludable y por eso es mejor en agua pero que si llevaba en agua, su nieta se enojaría y no comería atún, entonces yo le dije que…

Lena: (Interrumpiendo) Ya entendimos que la señora estaba indecisa.

Yolei: (Fulminándola con la mirada porque la había interrumpido) Entonces yo le dije que si le traía tantas complicaciones comprar atún, que no lo compre porque me estaba estorbando la fila, y creanme cuando les digo que la fila era muy larga y ya habían empezado a cansarse de esperar, y si yo no hacía algo con la vieja, con la clienta vieja, con la… bueno ya saben, ¡Perdería montones de clientes! Y la vieja muy descarada se quedó ahí parada con las dos latas de atún sin saber cual comprar. Entonces le cobre las dos y me dijo que estaba tratando de robarle porque ella no comería las dos latas, y que solo quería una…

Shin: (Cansado) ¡Yolei! De verdad entendimos…

Yolei: (Fulminándolo con la mirada porque la había interrumpido) Y la maldita vieja loca se fue del supermercado sin haber comprado nada, ¡Nada! ¡Tres horas demorando la fila y no compró nada! Y yo estaba ahí, tan molesta que era capaz de perseguir a la mujer hasta su casa gritándole todo tipo de barbaridades, cuando fui absorbida por la nada y aparecí en el digimundo.

¿¡!?

Lena: ¿Así como así?

Yolei asintió.

Yolei: Sí. Estábamos en el mar, digo estábamos porque cuando aparecí, allí estaban todos… bueno casi todos. Eran Ken, Davis, Cody, Tai, Matt, Sora, Mimi, Joe, Izzy y una loca que yo no tenía ni idea quien narices era, pero estaba ahí. Después salimos y encontramos a TK y Kari solos en la orilla del mar… -Yolei se detuvo a mirar con gesto malicioso la expresión de Lena y después siguió diciendo: -La loca desconocida resultó ser Nat, que por cierto ella sigue siendo tan misteriosa como en el primer día en que la conocí y la verdad es que nos ha contado su historia pero yo creo que nos está guardando secretos. –Shin se removió en su lugar y Yolei se quedó pensando unos momentos por qué Natsuki era tan misteriosa, si no guardaba secretos era más o menos innecesario todo eso del misterio. –La cuestión es que aparecimos ahí porque Davis le pidió ese deseo a una piedra y puso una estatua del Deva correspondiente.

El mayor de los Fumihiko pareció comprender con eso una parte muy valiosa de su propia misión.

Shin: ¿Para eso servían las piedras?

Lena: ¿Estatua de qué?

Para sorpresa de Yolei fue Shin el que le explicó a Lena acerca de la existencia de los Devas. Le contó que las cuatro bestias sagradas habían seleccionado a un poderoso digimon para cuidar diferentes zonas, eran doce en total y cada uno de los Devas estaba basado en los datos de una computadora china y eran digimons similares físicamente a los animales del calendario chino. Le dijo que los Devas son como dioses aquí, pero que los más sagrados son Chinlonmon quien protege el lado este del digimundo, Ebonwumon que se ocupa de salvaguardar el lado norte del mundo digital, Zhuqiamon que tiene el deber de preservar el lado sur y Baihumon que cuida del lado oeste. Aún así cada zona del digimundo le rige culto a un Deva en específico, por ejemplo en la zona del metal el Deva correspondiente es Sinduramon.

Yolei: (Sorprendida) ¿Cómo sabes todo eso?

El chico rió.

Shin: (Sonriendo al darse cuenta de que Yolei no tenía ni idea eso último) Sucede que mi pequeño amigo Ryo tuvo un inconveniente con uno de los Deva, ya te dije que su digimon solo quería luchar y nadie podía controlarlo. –Rió nervioso, seguramente recordaba aquella situación que a oídos de Yolei sonaba muy comprometedora. –Entonces tuvimos una asamblea con los Deva y las cuatro bestias sagradas, en la cual se nos explicó una gran variedad de cosas que ni te imaginas.

La digidestinada mayor alzó una ceja, ¿Debía creerle o fingir que lo hacía?

Yolei terminó contándoles todo. Los deseos de cada uno de sus amigos. Lo que sucedió con Agemon y Angewomon. Cómo consiguió Nat su digiegg de la fe y que con ese nuevo poder quitó las semillas de los niños que la llevaban, nunca aclaró que a Ken también. Les dijo que Etsumon se había entregado para componer este mundo, comentó el episodio con las sombras, el momento en que el Kelpiemon la arrastró, cuando TK la encontró y como salieron de esa extraña cueva. Les explicó el por qué de su separación y no esperó reacciones por ninguno de los dos, se limitó a seguir con la historia. Les habló de que Kari tuvo la tentativa de irse con TK y que luego ella se marchó. Qué estuvo varada en compañía de Poromon tres días y que ignoraba como estaban sus demás amigos.

El resto de la cena fue realmente incómoda y justo antes de dormirse, los tres humanos pensaron exactamente lo mismo: "Jamás podremos llevarnos bien".


Solo quiero decir que realmente amo a la vieja del atún… jajajaja

Lo escribí porque es un hecho real.

Yo estaba después que esa señora en la fila jajajajajaaaa…

(Obviamente Yolei no era la cajera, pero la personalidad de esa chica me hizo acordar a ella así que me inspiré en esa escena, está algo exagerada pero me hace recordar la situación y no puedo parar de reír)

Agradezco de verdad a quienes tienen el agrado de comentar mi fic, seguir mi historia y/o marcarla como favorita!