Link y el Sniper llegaron a dónde se encontraba el Demoman, tendido al la nieve con varias quemaduras en la piel, el moreno no presentaba un aspecto óptimo, era un tipo tenaz pero recibió un golpe muy severo.

-Travish, amigo ¿Estás bien?- Dijo el Sniper mientras se apresuraba a socorrer a su compañero.

Link estaba un poco consternado, ¿El Demoman se llamaba Travish? Opinó que no le pegaba mucho, pero no pudo seguir haciéndose preguntas, el Demoman empezó a abrir su único ojo.

-Hey, compañero ¿Me traes la botella de whisky?-Dijo él con dificultad.

El australiano se alivió al ver que aún conservaba su "sentido del humor". Link también se tranquilizó, no le conocía mucho, pero lucharon juntos y demostró su valentía en combate, eso, para él, ya decía mucho del moreno. La tranquilidad no duró, pudieron observar que una enorme figura se acercaba a ellos: Voleph.

-Otra vez él...- Mustió el Sniper.- Es un pesado.

-Llévate al Demo de aquí.- Dijo Link, causando sorpresa ante ambos guerreros.- Ése es para mí.

-¿Te has vuelto loco?- Escupió el Australiano.- Te va a destrozar, ¡Él es dos veces más grande que tú!

-Confía en mí, tengo experiencia en luchar contra seres más grandes que yo.

-En ese caso, llévate esto.- Dijo el Demoman señalando su claymore, que se encontraba clavada a la nieve a varios metros de distancia.- Será mejor que ese cuchillito que llevas.

-Gracias, te prometo que te la devolveré de una pieza.

El Demo asintió y se fue ayudado por el Sniper en dirección al pueblo, mientras que Link se dirigió dónde se encontraba la magistral espada del Demoman, agarró con fuerza la empuñadura con ambas manos y jaló de ella para extraer la larguísima hoja plateada de la espada. El hyliano notó que era muy pesada, así que debería ayudarse de ambos brazos para blandirla con eficacia. En ese momento, Voleph llegó ante Link.

-¿Tú también quieres ser carbonizado, orejudo?- Dijo la enorme mole con superioridad.

-Sabes, uno siempre debe mostrar cierto respeto, incluso ante un enemigo.- Dijo Link, manteniendo su semblante serio.- Pero creo que tú eres incapaz de entenderlo, tu ego te lo impide.

-Bastardo...- Murmuró él por lo bajo, luego, miró directamente al hyliano y empezó a generar electricidad por toda su armadura.- ¡Muestra respeto, duendecillo! Yo soy un caballero y tú no eres más que un vagabundo.- Justo en ese instante, la electricidad de Voleph se intensificó a grandes niveles.- ¡Voy a darte una valiosa lección de humildad!

-¿Vas a hacer de profesor?- Dijo el hyliano mientras se ponía en guardia, empuñando la claymore con ambas manos.- Te advierto que no soy un buen alumno...

Kairi se lanzó contra Gant empuñando con fuerza su llave-espada, asestando un corte vertical directo al hombre, él, lo pudo bloquear bastándose con su guantelete metálico, iniciando un forcejeo.

-Vaya, tienes bastante fuerza en los brazos.- Dijo el hombre de negro, intentando mantener su posición.

La chica no respondió, aprovechó la situación para propinarle una patada a la altura del estómago, obligando al hombre de negro a retroceder algunos pasos. Él no pudo evitar quejarse, fue un golpe contundente. Molesto, invocó su propia llave-espada negra, empuñándola con su única mano, la izquierda.

-Al fin te lo tomas enserio.- Dijo ella sin apartar la mirada.

-La última vez que no lo hice perdí el brazo.- Respondió con pesar en la voz, luego, apuntó a la pelirroja con su arma.- No volveré a caer en la misa trampa, ¡En guardia!

Dicho eso, Gant dio un gran salto en dirección a la joven, preparando una estocada directa. Kairi pudo esquivar el ataque lanzándose a un lado, acto seguido, respondió con un ataque horizontal, golpe que él apenas pudo bloquear con su espada. Al volver a encontrarse cara a cara, empezaron a intercambiar mandobles con sus respectivas armas. Kairi aprovechaba el poco peso de su llave-espada para realizar golpes veloces, mientras que los de Gant eran más lentos y toscos, aunque contundentes. Finalmente, la muchacha no pudo soportar tantos golpes, así que se vio obligada a retroceder, buscando algo de tiempo para trazar un plan. Ella optó en usar magia: Creó un haz de llamas en la hoja de su llave-espada y las disparó hacia su oponente. Gant se bastó con un rápido movimiento de su arma para bloquear los disparos ardientes, creando tensión a la joven.

-No eres mala, pero te falta mucha experiencia.- Gant caminaba hacia Kairi con algo de dificultad, bloqueando más disparos de fuego provocados por ésta.- Llevo mucho tiempo combatiendo, dudo que tenas alguna oportunidad.

-No seas tan creído.- Respondió ella con un falso tono desafiante, tratando de mantener la compostura.- No deberías subestimarme.

El otro no respondió, simplemente empezó a esprintar hacia la joven con su arma alzada. La chica ya no sabía qué podía hacer para defenderse, cerró los ojos y esperó el impacto. De pronto, el cuerpo de la pelirroja empezó a brillar con una luz blanca, casi se podía confundir con la nieve. Abrió sus ojos, brillantes con una luz inmaculada, extendió su brazo izquierdo, y desencadenó lo que parecía un disparo de luz dorada rodeado en lamas con una velocidad endiablada. Gant recibió el impacto a la altura de su estómago, haciéndolo volar a varios metros para después aterrizar en la nieve bocabajo con violencia.

-La madre que la...- Empezó a refunfuñar alzando su cara. Luego, empezó a golpearse el pecho con la mano para apagar las llamas que le dejó el ataque anterior- Últimamente no paro de recibir golpes.

La luz se desvaneció, dejando a Kairi confusa y perpleja. De forma inexplicable, notó que el frío del lugar fue remplazado por el calor que sentía en su hogar natal. Se despojó de la bata blanca de médico, quedándose con su ya acostumbrado vestido rosa a la vista, y adoptó una posición de batalla, empuñando con fuerza su llave-espada con ambas manos, volvió a tener confianza en sus fuerzas.

Link mantenía su lucha con Voleph. El hyliano castigaba al enorme hombre con potentes mandobles que a duras penas podía bloquear con sus brazos blindados Voleph, harto de la situación en la que se encontraba, dio un giro sobre sí mismo cargado de electricidad, obligando a Link a retroceder.

-¡Voy a enseñarte porqué me llaman el hombre de acero, mosca impertinente!- Rujió Voleph con un tono de ira.

Link suspiró algo aburrido, había combatido contra oponentes engreídos, pero ese era el peor. La enorme mole cargó contra Link, preparando una estocada con su mano acabada en garra, buscando perforar el pecho del joven. El hyliano, con un par de simples pasos a un lado, esquivó el ataque del otro, quedándose detrás de él. Aprovechó para realizar un potente mandoble en diagonal a la espalda de Voleph, causando que éste gritase de dolor, el golpe no llegó a la carne, pero, por lo visto, dañó la armadura.

-¡Bastardo!- Logró exclamar Voleph.

-Creo que ya sé porqué te llaman el hombre de ace...- Link no pudo terminar la frase, pues Voleph le propinó un fuerte puñetazo electrificado en la cara, mandándolo por los aires a varios metros y dejando su pelo rubio de punta. Después de aterrizar, se levantó con algo de dificultad, recogió la espada del suelo, se limpió la sangre que le salía de la comisura derecha del labio, y se puso en guardia.- Quién me mandaría a hablar...

Voleph cargó electricidad en su brazo, preparando un disparo eléctrico más potente que cualquier otro. A Link se le ocurrió un pequeño plan para salir de ésa situación, era descabellado y algo estúpido, pero podía funcionar. El enorme hombre disparó el proyectil eléctrico, que volaba a gran velocidad hacia el rubio, éste lanzó la pesada claymore hacia ése proyectil. Cunado el disparo impactó con la espada, la electricidad fue absorbida por la hoja metálica. La espada siguió su trayectoria hasta impactar contra el pecho de Voleph, quien recibió una potente descarga eléctrica que ni siquiera él pudo controlar. El golpe fue tan potente, que la enorme mole se desplomó contra la nieve totalmente noqueado. Link se acercó a él con extremo cuidado y observó al inconsciente Voleph, no se acababa de creer que una táctica tan absurda cómo arrojar una pesada espada de dos manos contra el enemigo podría funcionar. El enorme hombre no estaba muerto, aún respiraba, cosa que alivió un poco al hyliano, no le gustaba matar a personas, no era un asesino... Finalmente, tomó la claymore del Demoman del suelo una vez más, ese combate había terminado, al fin.

-Sabes, tu fuerza y dedicación son dignas de elogio, pero procura que tu ego no termine contigo.- Dijo Link mirando a Voleph.- Puede que no me oigas, pero, podrías verlo tú mismo...

El duelo de Kairi continuaba, ahora con más intensidad. La pelirroja, con fuerzas renovadas, lanzaba rápidos y extremadamente potentes mandobles contra Gant, que a duras penas podía bloquearlos. La velocidad de la joven le estaba volviendo loco, no tenía oportunidad de contraatacar, así que se veía obligado a retroceder gradualmente en busca de un suspiro, aunque era en vano. La presión creada por los ataques de Kairi tampoco le dejaban trazar un plan, sólo se preguntaba de dónde salió esa chica, y quién fue el desgraciado que la enseñó a pelear de aquella manera (A parte de algunas maldiciones dirigidas a la joven y a sus progenitores). Finalmente, Gant tubo que recurrir a la magia oscura: Creó lo que parecía ser un escudo negro, bloqueando los ataques frontales que propinaba la joven. Al ver esto, Kairi no le quedó alternativa que retroceder algunos pasos, conocía ese hechizo, lo usaba su amigo Riku cuando Sora estaba en apuros, o al menos era semejante a éste. El hombre de negro obtuvo el respiro que tanto anhelaba, aún estaba un poco atónito ante la destreza de la muchacha, pero no podía pensar mucho en ello, tenía una misión que cumplir.

-¿Dónde aprendiste ese hechizo?- Preguntó Kairi de forma súbita, sorprendiendo a Gant.- Un amigo mío también la sabe usar.

-Supongo que tu amiguito también habrá jugado con la oscuridad.- Respondió él sin bajar la guardia.- Sólo los necios osan jugar con ella.

-Si mi amigo es un necio, ¿Tú qué eres?.- Ella estaba claramente molesta, no soportaba que insultasen a Riku o a Sora, éso le sacaba de sus casillas.

-¿Yo? Digamos que soy el mayor necio de todos.

La pelirroja no supo que sentir en ése momento, debía admitir que Gant era un sujeto de lo más extraño, tanto en apariencia como en actitud. Él se preparó para atacar, dejó sus hombros totalmente relajados, dejando su único brazo aparentemente "muerto". La joven quedó aún más confundida, pero se puso en guardia igualmente, no se iba a fiar de él. El hombre de negro se lanzó hacia Kairi a una velocidad vertiginosa, cuando estuvo a una distancia óptima de ella empezó a atacar con mandobles rapidísimos y locos. Al no seguir un patrón de ataque, era imposible predecir sus golpes, pero Kairi se las apañaba para bloquearlos con dificultad. Al fin, Gant realizó un golpe desproporcioadamente fuerte, desestabilizando a Kairi y haciéndola caer al suelo nevado.

-No voy a fallar de nuevo.- Decía Gant, mientras guardaba su llave-espada.- Ésta vez tú vendrás conmigo.

El joven se dispuso a agarrar a Kairi por la ropa para llevarse a la chica consigo, así su misión habría concluido. Pero se paró de forma súbita, notó el frío acero rozado su cuello.

-Creo que no es una buena idea.- La voz de Link retumbó en los oídos de Gant.

-Te has encargado de Voleph ¿No?- Dijo él, tratando de conservar la calma.- Supongo que esto es un empate.

-Supongo que si, pero tú estás en una situación algo peliaguda.- El hyliano mantenía la mirada fija a su enemigo, ni siquiera la apartó cuando se dirigió a la joven.- Kairi, ¿Te encuentras bien?

-Si, creo que si.

-Me alegro.- Link se alivió al oír esas palabras, luego, volvió con Gant.- Escucha, ¿Qué tal si te llevas a tu compañero a que le curen y nos dejas marchar?

-¿Hablas en serio, orejudo?

-No me gustaría tener que matarte.- Dijo con algo de pesar.- Pero si me obligas a hacerlo, no lo voy a dudar...

Gant lo pensó un poco, debía cumplir su misión, pero también le tenía cariño a su propia vida. Decidió aceptar el trato de Link. Se levantó y se giró para mirar al rubio a los ojos.

-Esto no acaba aquí, tarde o temprano nos volveremos a encontrar y terminaré con mi misión.- Soltó él sin apartar la mirada.

-Claro, estaré esperando ese momento.- Respondió Link, al parecer hablaba en serio.

El hombre de negro se fue a dónde estaba Voleph para ayudarle, aunque le importaba poco lo que le pasase a ésa mole. La lucha le agotó, le sorprendió la destreza y fuerza de Kairi. Mientras tanto, Link ayudó a Kairi a levantarse.

-Debemos volver con los otros.

-No, no, debemos perseguirles e ir a buscar el Australium ése.- Dijo Kairi con algo de dificultad.

-Claro... Kairi, estás agotada, si vas allí no volverás, y lo sabes.

-Pero...

-De todos modos, debemos volver.- Señaló él.- No querrás pasearte por las valles nevadas con un vestido tan corto.

La muchacha se dio cuenta de ello. Al saberlo, empezó a sentir frío, suerte que Link recogió al bata de médico y se la dio a la muchacha, luego, recuperó la pistola médica. Acto seguido, ambos se dirigieron al pueblo a reencontrarse con los demás.

-Una cosa, Link.

-Dime.

-Deberías peinarte un poco .- En el rostro de Kairi se esbozó una sonrisa, mientras que Link se dio cuenta de que su pelo seguía de punta.