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ME PERTENECES

-¡Yöhei! –le llamo el hombre alto y calvo de la entrada -¡Que milagro que te vemos por aquí!

El moreno sonrió de lado, no tenía tiempo para dar explicaciones pero sabía que la cortesía era necesaria en esos momentos pues tenía una idea de cómo pudiera reaccionar Kagome ante su presencia.

-Solo vengo a darme una vuelta –le contesto echando su larga trenza hacia atrás.

-Pues adelante, hoy hay muy buena carne –el hombre quito la cadena dejando pasar antes que a la inmensa fila de gente que esperaba su turno, recibió algunos abucheos pero la valió madre.

El lugar era circular, en medio se encontraba la pista de baile repleta de un mar de gente que gritaba y bailaba eufórica al ritmo de la canción y de las luces de colores entonces diviso entre la multitud las cabezas de Renkotsu y Jakotsu en la barra, ambos parecían discutir y cuando llego lo suficiente cerca de ellos los obligo a voltear por inercia, detesto la cara de idiotas que le dedicaron pero se limitó a interrogarlos.

-¿Dónde está? –quiso saber al llegar ante ellos -¿Qué pasa? ¿Por qué me ven así?

-No vino sola –se atrevió a decir Jakotsu con pena en su voz –ella está ahí –el largo dedo de Jakotsu señalo a la multitud y no pudo evitar en irradiar en furia al verla abrazada de ese tipejo de cabellos plateados –vino con…

-Sesshomaru –agrego Renkotsu del otro lado.

Medito un buen rato lo que estaba viendo y antes de mover un solo musculo regreso a ver a sus hermanos.

-Quiero que detengan toda esta mierda –les dijo mirándolos con los ojos inyectados en furia.

-¿¡Que!? –exclamaron ambos hermanos al unísono.

-Lo que escucharon, quiero privacidad con Kagome.

No se esperó a que le respondieran porque inmediatamente se dio la media vuelta dejándolos con la palabra en la boca. El moreno frunció el ceño al mismo tiempo que apretaba los puños, se abrió paso entre la gente, centrando todos y cada uno de sus sentidos en la pareja que bailaba al ritmo de la canción que retumbaba en todo el lugar y cuando estuvo lo suficientemente cerca alzo su mano dispuesto a encararlos, sonrió de medio lado cuando los ojos azul cielo se abrieron de par en par pero antes incluso de hacer contacto físico con el hombre alto un segundo tacto se atravesó en su trayecto, se sintió jalado por una mano fría y delgada y segundos más tardes era besado por una mujer blanca que reconoció al instante, se zafo del beso apenas siendo consciente de lo que pasaba a su alrededor y para cuando sus ojos buscaron la melena negra y plata habían salido de su rango visual.

-¿Pero qué putas te pasa? –le pregunto a Kikyou cuando esta se percató de su enojo.

-Solo te saludaba –se excusó ella con voz melosa.

-No, solo me terminabas de fregar –completo él a la vez que apretaba los puños con fuerza y se devolvía hacia sus hermanos -¡Quítate de mi camino, zorra!

La empujo de lado, siguiendo la estela azul que se movía a lo lejos.

-¡No te vas a deshacer tan fácil de mí, Bankotsu! –grito Kikyou a vivo pulmón.

Confiaba en sus hermanos y sabía que harían lo prudente para darle a ambos la privacidad necesaria, sonrió de medio lado cuando la pareja quedo atrapada entre la multitud arremolinada en la salida, extendió su mano justo en el momento en que todo quedo en penumbra.

llOllOllO

"Esta parte quise escribirla en primera persona, según yo para mejor percepción de lectura"

El corazón se me atravesó en la garganta, las manos me sudaron y todo bello de mi piel se erizo, sí, todo mi cuerpo sabía que él estaba muy cerca de mí, que la única distancia que nos separaba en ese momento era el mar de gente que se interponía en mi camino; empuje con mayor fuerza a las personas que se me colaban al frente pero fue inútil, llegue a un punto en donde mi fuerza no era lo suficiente para mover al grupo de personas que se concentraron casi a la salida ¿en qué momento pensé que sería buena idea ir a un lugar tan concurrido como ese? Maldije en mi interior un sinfín de veces al sentirme completamente acorralada, sería el fin, ya me daba por muerta, porque sabía perfectamente que hablar en esas condiciones con él no era buena idea y no lo era porque sinceramente no tenía ganas de confrontarlo aún, me conocía perfecto como para deducir que mi fuerza de voluntad se quebraría muy fácil ante él; entonces sentí como la mano de Sesshomaru se apretó contra la mía y era ahora él quien me jalaba por enfrente, Sesshomaru si pudo abrirse paso entre la multitud y era ahora yo quien lo seguía por detrás, de verdad que necesitaba salir de ese lugar ¡ya! Porque si no moría de un maldito infarto, moriría de los malditos nervios que ahora me consumían por dentro, así que comencé a rezar en mi interior, pidiendo clemencia al creador de que me permitirá retrasar un poco más mi encuentro con ese tipo pero todo indicaba que el universo estaba conspirando en mi contra porque la endemoniada multitud comenzó a replegarse más, impidiéndome moverme con facilidad, varias espaldas chocaron contra mí y de un momento a otro mi mano se deslizo de los finos dedos de mi prometido, ¡Kami! ¿En qué momento lo perdí de vista? Voltee a varios lados en búsqueda de la melena plateada, me gire una y otra vez pero simplemente no vi nada, ¡carajo! Exclame en mi interior.

-Con permiso –pedí al moverme yo sola –permiso… -volví a repetir con fuerza cuando me di cuenta de que había sido ignorada, el maldito ruido y el escandalo no ayudaban e nada.

Y cuando creía que estaba perdida, cuando pensé que no saldría de ahí hasta volver a toparme con ese zafiro rebelde, las cosas empeoraron aún más, súbitamente las luces y el ruido se apagaron, dejándonos a todos en una completa oscuridad, no tardaron en reproducirse los abucheos y gritos de la gente quienes se movieron ahora con mayor violencia alrededor de mí, empujones que me movieron de un lado a otro y que con una nula visibilidad fueron los causantes de pasar de los nervios al miedo, todo se me estaba saliendo de las manos.

-¡Sesshomaru! –grite a vivo pulmón -¡Sesshomaru!

Pero mi voz no era la única que se escuchaba, sino todas las demás que al mismo tiempo que la mía se repetían al unísono, resople ahora encabronada e intente abrirme pasó entre las siluetas negras de la gente, alce mi brazo con la intención de ahora empujar a quien fuera a mi paso y de repente una mano se apretó contra la mía tirando de mi cuerpo, iba a protestar cuando pude visualizar una silueta alta y de largos cabellos caminar frente a mí, suspire en alivio cuando sentí las puntas de sus cabemos en mi mano, Sesshomaru me había encontrado y ahora me jalaba entre la multitud con una facilidad que ni yo había podido conseguir momentos antes.

-¡Hey! –le llame al notar que era algo brusco, pues tiraba de mi brazo sin importarle los malditos tacones de aguja que llevaba, varias veces tropecé por la rapidez con la que se movía era como si lo único que le importa fuera salir de ese maldito lugar y claro, yo lo agradecía pero definitivamente no estaba siendo nada atento -¡Oye! ¡Ve más lento! –replique cuando por enésima vez tropecé y por poco caía -¡Sesshomaru!

Pero no obtuve respuesta alguna de él o al menos no logre escucharla porque el escandalo a nuestro alrededor aún era demasiado fuerte como para lograr una conversación y sin avisarme solo pude intuir que subía unos escalones cuando su figura alta se levantó ¿pero qué putas le pasaba?, subí a ciegas, casi tentando las paredes que eran las que me guiaban a parte del barandal metálico y la mano firme que seguía sujetándome con fuerza ¿A dónde íbamos? Mi sentido de la orientación se había perdido con todo el alboroto y no tenía ni una puta idea de en donde estábamos, claro, sabía que aun dentro del antro pero ¿en que parte?

-¿¡A dónde vamos!? –demande a saber cuándo las voces de la multitud ya casi no se escuchaban -¿Logramos salir? –gire hacia atrás en un vago intento por visualizar algo que no fuera le negrura del lugar ¿Cómo podía ver él? ¿Tenía visión nocturna o qué?

Pero al volverme hacia él choque de lleno con su ancha espalda, me tropecé y casi caigo hacia atrás de no ser porque sus musculosos brazos rodearon mi cintura, una corriente eléctrica choco contra mi cuerpo cuando sentí su respiración agitada muy cerca de mi cara, segundos en donde mi cabeza colisiono ante una ola de sensaciones inexplicables.

-Pero que…

No, no pude terminar porque repentinamente mi boca fue capturada en un beso que invadió mi cavidad bucal, la corriente eléctrica se intensifico, me estremecí y sin darme cuenta me deje llevar cuando sus frondosas manos sujetaron mis caderas con fuerza y me daba la media vuelta, perdí la razón de lo que estaba pasando en mi entorno, todo se volvió más negro de lo que era cuando mi espalda choco contra una firme pared, en ningún momento dejo de besarme y yo no quise separarme de ese intenso beso que ahora jugaba con mi lengua con maestría, rodee mis brazos alrededor de su cuello llevándome varios de sus largos cabellos entre mis dedos y él respondió al sujetarme con fuerza mis nalgas y elevarme a la altura de su abdomen, inmediatamente enrosque mis muslos alrededor de su cadera con la clara intención de dejar libres sus manos y lo noto porque enseguida empezaron a ascender por debajo mi ajustado vestido, obligando a la tela a subirse hace mi cintura. Tuve la necesidad de separarme del beso por un bocado de aire, mi interior se estremeció cuando su aliento caliente pego contra mi cuello, no me cuestione, no interrogue y no quise saber que era todo aquello que sentía en aquellos momentos porque lo único que mi cuerpo pedía a gritos era que aquello concluyeran en la unión contra su cuerpo, así que con premura y sin pena deslice mis manos por su pecho, desabrochando uno a uno los botones de su camisa, suspire cuando mis manos tocaron sus bien definidos pectorales, mis manos picaron cuando deslice las yemas de mis dedos en su tersa piel, dibujando con lentitud la línea de cada uno de sus músculos, Sesshomaru era sin lugar a dudas un maldito Dios y no pude evitar que mi ego se elevara hasta lo alto al saber que era yo quien disfrutaría de ahora en adelante ese maldito cuerpo.

-Eres… -susurre a penas con voz.

Pero el rostro de él volvió acercarme al mío, me beso otra vez pero esta vez con euforia y desesperación, sus manos viajaron hasta mis senos y de un solo tirón descubrió a mis compañeras que ahora demandaban atención, él se limitó a pellizcarlos y a masajearlos con fuerza, no pude evitar gemir entre el beso ¡Carajo! Estaba realmente mojada, nunca en mi vida había deseado una penetración como en ese momento, era como si mi cuerpo respondiera a cada una de las cosas que él le hacía pero multiplicando por cinco cada una de las sensaciones que establecía en cada contacto, me estremecí cuando llego a mis oídos el sonido de su zíper bajar y me quise separar del beso cuando uno de sus dedos hizo a un lado mi tanga ahora empapada por los jugos de mi excitación sin embargo él me lo impidió porque continuo besándome con la misma intensidad que desde el inicio, en ningún momento pensé en Bankotsu, era como si me mente en esos momentos los hubiese borrado de mis recuerdos porque ahora lo que ocupaba mi atención era la punta de ese glande que tentaba mi entrada con premura.

Un espasmo violento fue el que me separo al fin de la boca caliente de él porque se había enterrado en mí con una fuerza y una pasión que mi cuerpo agradeció; estaba hecho, lo sabía desde que sentí la cabeza dura y ancha tentar mis pliegues vaginales, era ahora de Sesshomaru y lo estaba disfrutando sin remordimiento alguno, brillo entonces la esperanza en mi interior cuando supe que olvidar al moreno sería más fácil de lo que yo había imaginado. Me refugie en su hombro y lo abrace con fuerza cuando sus virilidad volvio a embestirme con más fuerza que al inicio.

-¡Kami!... continua así… -le dije cerca de su oído -¡Agh!

Lo escuche reír, entonces sus gruesas manos se aferraron ahora a mis nalgas, me importo un comino el que me las apretara con violencia porque lo siguiente que sentí fue otra de sus estocadas, me penetro una y otra vez hasta que lo único que pude escuchar fue el sonido acuoso de nuestros sexos chocar entre sí, su verga estaba tan hinchada y caliente que pude sentir las venas de su tronco palpitar contra mi sexo, podía sentir todo y eso me estaba volviendo loca.

-Más rápido… -le pedí al sentir cerca mi clímax.

Supe que obedeció cuando me respondió con un gruñido pues él también se había refugiado en uno de mis hombros; el escucharlo jadear en mi oreja y gemir solo me hacía elevar más mi ego al saber que también estaba disfrutando al igual que yo, supe que no tardaría en terminar porque sus movimientos se hicieron más rápidos y descontrolados pues ahora salía en su totalidad para entrar con mayor velocidad, me sentí en la cúspide, casi toque el cielo cuando mi clímax ya venía cuando de repente las luces y la música del lugar se prendieron repentinamente, me ataje contra su cuello en un acto de reflejo por la intensa luz.

-Me perteneces… -murmuro con una voz que reconocí al instante, una voz que me helo hasta la sangre.

Mi calentura se bajó de golpe cuando al separarme un poco de él me topé no con un dorado, sino con uno azul zafiro que me miraba pícaramente, abrí la boca desmesuradamente y caí en cuenta de a quien le había permitido entre mis piernas.

-Bankotsu… -murmure cuando al fin pude visualizarlo por completo -¿Pero qué putas te pasa?

El imbécil seguía moviéndose dentro de mí y yo eufórica y sorprendida me limite a empujarlo con fuerza, obligándolo a separarse de mi antes de que terminara dentro de mí, cuando me vi liberada acomode el vestido y me limite a no ver su cara de frustración cuando el hijo de toda su madre se acercaba a mí con la actitud de reprocharme.

-¿Esperabas a alguien más? –me pregunto con ese puto tono ladino que detestaba.

Y comprendí que todo había sido armado por él y muy seguramente por sus hermanos cuando note como su larga trenza estaba ahora desecha, Bankotsu había soltado su cabello con toda la intención de hacerme creer que era Sesshomaru y yo estúpidamente había caído redondita en su fechoría.

Lo mire con una rabia apenas contenida por todo mi ser.

-¡Eres un cabrón de mierda Yöhei! –le grite al saber que había sido otra vez víctima de uno de sus engaños.

Bankotsu frunció el ceño y haciendo gala de su porte y de su fuerza me jalo contra su pecho sin que yo pudiera oponer resistencia.

-Y tú una cabrona bien hecha –parpadee varias veces al notar un extraño brillo en sus ojos –creíste que era ese pendejo ¿verdad?

-¡SUELTAME ¡ -le exigí con una mayor volumen de voz -¡TÚ NO TIENES DERECHO A REPROCHARME NADA!

-¡TÚ ME PERTENECES!

Su declaración me hizo irradiar en furia, el verlo tan cerca de mí al principio si, admito que me hizo estremecer pero después una maldita cólera y rabia por él me hizo odiarlo cuando recordé el motivo del porque me había alejado de él, así que adquiriendo una fuerza poco creíble lo empuje por el pecho, levante mi mano y le enceste un golpe tan fuerte en su mejilla que lo hice voltear de lado, ahora con una marca roja en su rostro, Bankotsu se llevó la mano a la parte herida y volteó a verme con desafío.

-Espero hayas disfrutado esto porque será la última vez que me pongas una mano encima –le dije ahora casi rompiendo en llanto –no quiero volver a verte, tampoco te quiero cerca de mí, detesto tu presencia cerca de la mía… y solo para informarte que si me entregue a ti otra vez fue porque pensé que eras Sesshomaru, toma eso en cuenta al querer platicar tu fechoría con alguien más, no eras tú quien estaba en mis pensamientos era él -Bankotsu simplemente me vio con una seriedad que me daba miedo pero sin lograr romper todo el coraje interno que le tenía –ya tuviste tu ridícula venganza, entonces ahora déjame tranquila…

-Kagome… -me llamo con un tono que hizo que me quebrara.

-¡Cállate! –le exigí ahora llorando; mil y una veces que me dije no lloraría y ahora lo hacía estúpidamente delante de él -¡Eres un pendejo cabrón! ¡NO TE QUIERO CERCA DE MI!

Me di la vuelta dispuesta a irme cuando nuevamente su mano captura la mía y por tercera vez en la noche me obligo a replegarme contra su ancho pecho, respire agitada, me revolví contra su cuerpo pero Bankotsu simplemente aplico más fuerza para detenerme en ese lugar.

-Anda, acuéstate con él –me dijo con voz serena, me quede quieta, escuchando atenta a lo que seguramente sería una maldita letanía –si es lo que quieres, lo tendrás pero te lo advierto Kagome, no será nunca lo mismo –fruncí el ceño, era un idiota –porque nadie te lo va hacer como yo y con ninguno vas a sentir lo mismo que sientes estando conmigo… recuerda esto cuando lo tengas junto a ti porque seré yo quien invada tus pensamientos en todo momento.

-Eres un…

-¿Pendejo? ¿Un hijo de perra? –adujo él serio –sí, lo soy… un pendejo por a verte hecho lo que te hice –el recordarlo, el escucharlo salir de su boca provoco que volviera a forcejear pero él nuevamente me detuvo en seco –no debí –me dijo al fin –no debí hacerte eso y pido perdón por hacerte tanto daño… -mi corazón se volvió a disparar, el verlo tan cerca de mí, el sentir su piel contra la mía… Kami… sentía que me derretía –pero fui sincero contigo Kagome –sentí su mano deslizarse por mi rostro y no pude evitar estremecerme, ¡maldita sea! Era como si fuese una puta hoja de papel a su lado ¿en dónde había quedado mi determinación? ¿A dónde se fueron las ganas de querer matarlo? Por el puto caño… -te amo Kagome…

No pude evitar abrir desmesuradamente los ojos, quise hablar, gritar, replicar pero de mi garganta no salió nada más que un puto suspiro, no pude evitar aflojar mi cuerpo y maldije en mi interior cuando él lo noto porque ahora no me apretaba sino que más bien me abrazaba, su rostro se acercó más al mío y yo no me moví sino que espere a que continuara, entonces me beso y yo estúpidamente correspondí. ¿Podría? ¿Podría perdonarlo?

-¡BANKOTSU! –la voz de una mujer nos hizo separarnos y al verla parada con los brazos cruzados y con el ceño fruncido me hizo dejar ver lo pendeja que había sido -¿¡QUE HACES CON ELLA?! ¡SE SUPONE QUE TÚ ESTAS CONMIGO!

Mis ojos viajaron hasta él que ahora arrugaba la frente al presenciar a una Kikyou lo bastante molesta y ofendida como para acercarse más.

-¡Deja de decir mamadas, Kikyou! –resoplo Bankotsu, yo me zafe y me hice a un lado.

-¡Tú deja de mentirle! –vocifero ella y ahora su atención se fijó en mi -¡Y tú deja de ser tan pendeja e ingenua para creerle todo lo que te dice! –me quede petrificada, nunca me espere la presencia de Kikyou en ese lugar -¡Estando contigo seguía acostándose conmigo!

Me quede en blanco.

-¡ESO NO ES VERDAD! –recrimino Bankotsu con un alto volumen de voz.

-¡Claro que lo es! –azuzo ella con altanería en su voz -¡Me conto que fue tu primera vez! ¡Hay, ternura! –su voz, su maldita voz era de burla, apreté los puños -¿¡Sabias que a él no le gustan las mujeres vírgenes por la nula experiencia en el tema!? Tú le diste demasiada flojera

-¡CALLATE! ¡ESTAS DICIENDO PURAS PENDEJADAS! –Bankotsu se había acercado a ella, la había sujetado por el brazo y ahora intentaba alejarla pero Kikyou opuso fuerza porque logro zafarse a la primera oportunidad.

-¡Miles de veces nos burlamos de ti y de tu inexperiencia sexual! Él día que nos encontraste juntos, ese día me lo hizo un sinfín de veces porque tú lo dejabas tan insatisfecho que me dejaste un colosal trabajo que satisfacer –todo lo que me estaba diciendo esa maldita mujer se le estaba tatuando hasta la medula, respire hondo, me trague las ganas de llorar y el coraje que sentía se transformó en un sentimiento de rabia y coraje que más tarde descubriera como un odio infinito -¡No eres más que una…!

Con el puño cerrado le golpe la cara tan fuerte que me dolieron hasta los nudillos, el cuerpo delgado de Kikyou cayo de bruces al suelo y su melena negra se revolvió cuando al levantarse me mostro un hilo de sangre en su nariz, me miro confundida y con un tilde de miedo pero desvié mi atención de ella e hice un monumental esfuerzo por no retorcerme del dolor que ahora palpitaba en mi mano, mire a Bankotsu.

-No te creo ni lo que rezas –sisee con una voz tan fría que lo desconcertó -¿piensas que al decirme todo eso me vas a convencer? –arque una ceja y sonreí de lado –para tu información ya me he acostado con Sesshomaru más de las veces que tú piensas –lo vi fruncir el ceño y me sentí orgullosa al saber que si podía infligirle algún tipo de dolor –y en ninguna de esas ocasiones tu recuerdo se me ha venido a la mente.

-Tú estás embarazada… -dijo seriamente –tú no puedes…

No pude evitar carcajearme, sí, lo sabía, Jakotsu le había dicho el supuesto secreto entre ambas.

-Si piensas que un embarazo dura lo que tú en la cama, entonces no le llamaríamos retraso sino eyaculación precoz –Bankotsu apretó los puños en furia, sí, estaba tocando una fibra de orgullo y lo sabía por todo el mensaje corporal que en ese momento tenía –afortunadamente no lo estoy Yöhei y agradezco a Kami que no me concediera semejante pena porque no sabría cómo decirle a un hijo tuyo la clase de porquería que eres… -mire a Kikyou desde arriaba, se agarraba la nariz intentando contener la hemorragia nasal que en ese momento tenía –no te me vuelvas acercar, nunca en tu vida lo vuelvas hacer, porque soy ahora la prometida de alguien más.

Y le mostré mi mano izquierda en donde mi dedo anular lucía un hermoso anillo de compromiso, Bankotsu entrecerró los ojos.

-Me voy a casar dentro de tres meses y no quiero que ningún escándalo ranchero empañe mi felicidad.

Camine con la cabeza en alto y pase de su lado como si nada, entonces y para mí sorpresa volvió a detenerme por el brazo.

-Kagome… -esta vez era la voz fría y serena de Sesshomaru quien había invadido el recinto, lo mire con esperanza, con la intención de transmitirle todo a través de mis ojos; él miro al hombre que me sujetaba y después a la mujer que se lamentaba en el suelo.

Los ojos azules de Bankotsu destellaron cuando se encontraron con los dorados, pensé que presumiría de a verme poseído momentos anteriores pero para mí sorpresa no dijo nada, sino que me soltó y me dejo ir hasta donde él me esperaba.

Abrace a Sesshomaru con fuerza mientras mi interior gritaba que no volteara a ver la reacción del hombre minutos atrás me había hecho el amor.

-Quiero irme –le dije al fin.

Sesshomaru asintió, me rodeo el brazo por la cintura y me ayudo a bajar, pedí al creador no volver a toparme con él porque no creía tener la fuerza de voluntad para volver a rechazarlo.

llOllOllOllOllOllOllOllO

Antes que nada una disculpa porque efectivamente había subido con anterioridad el capitulo 20 pero esta cosa al subirlo lo descargo mal porque todo el manuscrito estaba revuelto fue por esa razón que tuve que eliminarlo y volver a subirlo hoy sin embargo me e dado cuenta que solo es ese capítulo, si de plano la situación sigue asi voy a tener que dejarlo así porque la página no le puede dar lectura. :(

Respondiendo a los Review:

Muchas dudas se han especulado entre la relación de estos dos, solo recuerden, este fic es un BanKag, así que no quisiera reclamos en un futuro, él que quiera seguir leyendo adelante pero no me pidan cambiar de pareja porque no será así.

Aunque si puedo decirle que Sesshomaru será un buen rival de amores para Bankotsu y producto de muchos dolores de cabeza y si, también existira un lemon fuerte con el amado platinado.

Y como dato extra: Soy seguidora ferviente de la pareja ShessxKag sin embargo últimamente me a dado por escribir de esta hipnótica pareja, tengo varios fic ShesshxKag que había subido y quite por motivos personales pero también tengo fic InuxKag, así que digamos soy tutifruti aunque muy inclinada por Sesshomaru, amo a Sesshomaru... jajajaja... de ahi en fuera no tengo más que agregar más que mis sinceros agradecimientos a las personas que me siguen, me leen y me dejan su mensaje, de verdad un millón de gracias.

Les quiere: XmeLi 3