Contestación de Reviews:

TsukihimePrincess: Son muy pesados! Jajaja Dumby es Dumby. Besos de chocolate :)

xXm3ch3Xx: Jajaja tienes una buena percepción. Es Melanie pero no sé porqué ha salido Melinda... Perdona las molestias jajaja. Los Weasley pronto se darán cuenta de lo que ocurre con Harry y que no le pueden manejar como quieren y hacían antes... Gracias por leer y comentar. Besos de chocolate :)

Mar91: Los conseguirá... Besos de chocolate :)

shiro Avicii: Harry no quiere despreciar tan fuerte a pesar de lo que le han hecho... Tiene su infancia muy vivida... Molly siempre ha sido muy metiche, de todo se quiere enterar jajaja. Fui lista ;) nah es broma sabía lo que venía después. Espero seguir leyéndote pronto. Gracias! Besos de chocolate :)


Capítulo 21

Harry se encontraba en la sala de la casa de Hogsmeade con un vaso de whiskey de fuego en la mano. Se encontraba pensativo

- ¿Tomando a estas horas?- preguntó Remus que se encontraba de pie a su lado

- Sí, me apetecía, ¿quieres uno?

- Sí- Harry le sirvió- ¿Te ocurre algo, sobrino? Te noto pensativo.

- Necesitamos a más personas para tener vigilados a todos.

- Se puede pedir ayuda a elfos domésticos.

- ¿Pero a cuáles?

- Puedes usar al elfo doméstico de la familia Potter.

- No sabía que mi familia tenía un elfo.

- Sí, tiene que estar en la Mansión Potter.

- No sé dónde está la Mansión Potter.

- Pero yo sí. Si quieres te llevo.

- Sí, venga, vámonos.

Remus agarró el brazo de Harry, una vez que estaban en la puerta y se desaparecieron. Aparecieron en la puerta de una mansión un poco descuidada pero muy bonita, la fachada era de piedra. Harry agarró el picaporte y la abrió; Remus y él entraron dentro, era una entrada muy grande.

Había una escalera en medio, al lado de la puerta de entrada estaba la cocina y enfrente estaba un salón enorme. En la primera planta había cuatro dormitorios con sus respectivos baños, un despacho y un spa.

En la segunda planta había una biblioteca enorme, un despacho bastante grande y dos gimnasios. Y en la tercera planta había un laboratorio, un cuarto de duelo, un comedor y un salón de juegos.

Había, también, un jardín enorme con una piscina y un campo de quidditch.

- ¡Increíble!- dijo Harry.

- Aquí se crió tu padre. Vivió aquí hasta que se casó con tu madre y se escondieron contigo.

- Esto es una propiedad privada, señores- chilló una elfina doméstica que estaba detrás de ellos- por favor, ¡márchesen!

Remus y Harry se dieron la vuelta y la elfina empezó a llorar en cuanto vio a Harry.

- Es el amito, el amito Harry- se arrodilló ante él, llorando- Swily lo lamenta, Señor. No le había reconocido. Swily es una elfina mala.

- Tranquila, Swily- dijo Harry- por favor, levantaré y deja de llorar. ¿Te acuerdas de Remus Lupín?

- Sí, Señor. Swily lo lamenta, Señor Lupín. El Señor Lipín era un gran amigo del señorito James.

- Hola Swilyj.

- ¿Has estado viviendo aquí, Swily?

- Sí, amito. Swily ha estado limpiando la casa para cuando el amito llegase.

- Muy bien. Ven, Swily, tenemos que hablar.

Los tres se dirigieron a la cocina, Remus y Harry se sentaron.

- Siéntate.

- Cachorro, yo te dejo, esto tendrías que hablarlo tú sólo

- No hace falta Remus.

- Tranquilo- Remus se levantó y salió de la cocina.

- Swily, ¿eres una elfina libre?

- No, amito. Swily es una elfina buena.

- Tranquila. Quiero que te vengas conmigo, tengo enemigos y necesito toda la ayuda posible.

- Me encantaría ir con el amito.

Harry sonrió.

- Tenemos que hablar de tu sueldo.

- ¿Sueldo? Swily no quiere sueldo. Está encantada de servir al amito.

- Pero tiene que haber para...

- No amito- la elfina sacudió la cabeza- Swily está bien así, ha estado esperando al amito para servirle.

Harry la miró. No quería eso, no quería ningún esclavo.

- Vamos a hacer una cosa, te vienes conmigo pero no te puedes castigar, en ningún momento y tendrás vacaciones.

- Swily acepta, amito.

- Bien. Pues vámonos.

Llegaron los tres a la casa de Hogsmeade. Allí Harry presentó a los dos elfos que se sonrieron. Se pusieron a comer la comida que había preparado Dobby. Estaba realmente deliciosa.

- ¿Qué vas a hacer esta tarde, Harry?

- Tengo que estudiar un par de cosas para el examen de mayoría de edad.

- ¿Y tú?

- Yo... - Remus se sonrojó violentamente.

- ¿Quién es? Espera no me lo digas... ¿Es Tonks?

Remus se sonrojó aún más si es posible. Asintió.

- Sé que no debería. Quiero decir, ella es joven, guapa y buena, puede tener a alguien mejor que yo.

- ¿Pero qué dices? Deja de menospreciarte, por favor.

- Pero es cierto, además soy peligroso.

- ¡No es cierto! Eres un buen hombre y cualquier mujer querría estar contigo. Y lo de tu licantropía... Sólo es un pequeño problema peludo, además, Tonks ha accedido a quedar contigo y ella lo sabe.

- No estoy seguro de que lo sepa.

- Pero yo creo que sí. Además, Tonks me cae muy bien, será una buena tía- se rió p.

- Muy gracioso, enano.

- Sé tú mismo, Remus. Deja de pensar en tu PPP y diviértete con ella. ¿Qué váis a hacer? Si se puede saber...

- Voy a llevarla a dar un paseo, tomar algo, cenar... No sé.

- Tú siempre tan romántico, Remus. Si necesitas algo...

- No, gracias Harry, pero no necesito nada.

- ... Como la casa...

Remus se puso colorado mientras que Harry se carcajeaba.

- Te lo estás buscando, Potter.

Harry se rió aún más.

- Ahora en serio, Remus. Me alegro de que vayas a salir con Tonks, te lo mereces

- Gracias. Será mejor que me vaya a arreglar.

Se levantó y se marchó a su habitación, Harry fue a por libros que necesitaba, Aritmancia y Runas Antiguas. Eran las únicas asignaturas que le quedaban para estudiar a fondo. Lo demás no entraban en el examen de mayoría de edad que tenía dentro de dos días.

Se puso a estudiar y a practicar todo; había activado el reloj para retrasar el tiempo. Pero con un sólo día en el tiempo real tendría.

Habían pasado la mitad del tiempo, Harry se levantó a desayunar y se encontró a Remus sentado en la cocina.

- Buenos días- saludó Harry.

- Buenos días.

- ¿Qué tal ayer con Tonks?

- Bien, muy bien. Creo que se lo pasó bien.

- Me alegro. ¿Ya se ha ido?

Remus se sonrojó.

- ¡No se ha quedado, enano!- Harry asintió con una sonrisa- Oye, Harry ¿es mi imaginación o el tiempo pasa muy lentamente?

- El tiempo pasa muy lentamente.

Harry le explicó todo lo referente con el reloj y Remus se quedó impresionado y con una sonrisa.

Remus salió de la casa y Harry siguió estudiando.

Pasó la otra mitad del tiempo.

Estaba preparado.


Siento deciros que voy a tardar en volver a subir un nuevo capítulo. Me va a ser imposible pero prometo que no voy a dejar a medias esta historia. En cuanto pueda subo más...

Gracias a todos por leer y comentar. Besos de chocolate :)