Capítulo 21
Era bastante tonto de su parte pero lo hacía de todas formas.
Había evitado a Riddle y pensar en su status como compañeros como la plaga. Considerando que Izar había evitado a Riddle con éxito por un mes al parecer era muy bueno evitando a la gente. A menos que Riddle lo encontrara gracioso y hubiera decidido complacerlo.
En el Gran Salón, si los políticos estaban presentes durante las comidas, Izar mantenía la vista en el plato o en la persona que estuviera hablando en ese momento. Usualmente Daphne. Ella estaba emocionada por su súbito interés en sus conversaciones y Draco se burlaba con frecuencia de su exuberancia. Izar raramente se sentaba en la mesa de Revenclaw. Cuando lo hacía ignoraba a sus compañeros que se habían burlado de él por saltar un año. Especialmente a Boot.
Estaba acumulando rencores… en realidad no le importaba.
Las clases eran ligeras, más que ligeras. Estaba mas aburrido de lo que era saludable. Pasó sus exámenes con las mejores calificaciones, lo mismo con sus tareas y ensayos. En su tiempo libre estudiaba magia. Ya había inventado algunos hechizos, pero quería extender la lista. El proceso de crear un encantamiento no era tan fácil como lanzar a azar una frase en Latín. No, tenía que nutrir la magia y hacerla nacer. Era un proceso largo, uno que Izar era capaz de realizar en sus días de clase.
Había un hechizo en particular que estaba trabajando. Le había tomado tres semanas enteras, cada noche dos horas, antes de realizarlo con éxito. Aún tenía que probarlo en sus enemigos pero estaba algo receloso. Era el más poderoso que había hechos hasta ahora.
Pero tenía confianza.
Cada noche, seguro detrás de las cortinas de su cama, sacaba la hermana de la varita de Voldemort y la miraba. No se atrevía a experimentar con la Marca Tenebrosa aquí, en la escuela. Hacía unas semanas había probado la Marca con la varita nueva. Supo entonces que había barreras alrededor, barreras construidas con la más oscura de las magias. Necesitaba experimentar con la Marca Tenebrosa en las vacaciones de Navidad en un lugar aceptara las Artes Oscuras.
Aparentemente pasaría las vacaciones en la Mansión Malfoy. Según Regulus.
Su padre le había escrito explicándole que Narcissa y Lucius los habían invitado. Supuestamente varios Mortífagos pasarían allí unas noches. Al parecer era una especie de tradición.
Izar se preguntaba si Regulus debería atender. El hombre ni siquiera era un Mortífago oficial aún, mucho menos uno del círculo interno. Por suerte Narcissa y Lucius sabían del linaje de Izar. No tendrían que actuar cuando sólo estuviera la familia Malfoy.
A pesar de tener que tratar con Mortífagos, Izar estaba ansioso por manipular la Marca Tenebrosa. Se tenía confianza. También tenía la emoción que había ido acumulando con el tiempo. Y tenía que admitir que también esperaba pasar tiempo con Regulus.
"No voy a usar esto," siseó Izar, mirándose rápidamente en el espejo y escapando a su reflejo. "parezco un maldito maricón."
Draco soltó una risita. El heredero Malfoy estaba echado sobre la cama de Izar en la torre Revenclaw. Su postura era relajada mientras se llevaba la almohada a la cara para esconder su risa.
Ambos magos estaban vestidos con túnicas de gala. El baile de navidad comenzaría en minutos e Izar aún no había dejado la Torre. Sabía qué le esperaba en cuanto dejara la seguridad de la Sala Común de Revenclaw. Una furiosa Daphne y un grupo de adolescentes hormonales que no podían comenzar a bailar porque el Campeón de Hogwarts aún no se había presentado. Aparentemente los tres Campeones tenían que abrir el baile a alas ocho en punto.
Draco se sentó, finalmente mirando bien la túnica. Su expresión cambió y tragó saliva, Izar adivinó que le era difícil hablar. "Te ves… bien."
Izar entrecerró los ojos, su enojo aumentando. "No se supone que concuerdes con todo lo que Daphne diga." La heredera Greengrass había elegido su túnica. Por ser tonto no las había visto antes de que ella las ordenara. De hecho, incluso ella había intentado mostrársela pero él la había espantado. No le importaba la estúpida túnica.
Y por culpa de ese error ahora tenía que usar ésta en el baile.
"Tienes razón," Draco se puso de pié, su pelo rozando sus hombros. "pareces un maldito maricón."
Los labios de Izar se tensaron y se preguntó en cuantos problemas podría meterse si transfiguraba su túnica en negra.
El heredero Malfoy parpadeó antes de volver a reír. Esta vez, era tranquila y controlada, una especia de risa Malfoy. "Honestamente nunca creí que tu entre todas las personas te quejarías por tu atuendo. En verdad, Izar, se ve igual que la mía." Señaló su túnica. Era verde y plateada, algo que no sorprendía a Izar para nada. "Sólo estás incómodo porque nunca has usado algo que no tuviera jirones y agujeros."
El chico tenía razón, debía admitirlo. No era necesario exaltarse por la ropa, sólo las brujas y los sangrepura como Malfoy se volvían locos por sus vestiduras. Sus ojos examinaron a lo largo la costosa tela. Suponía que estaba incómodo porque eran tan caras y… notorias. Eso era algo que no le gustaba ser. Notable. La túnica le sentaba bien a su figura, algo a lo que tendría que acostumbrarse también.
Y era blanca y dorada. Dos colores que nunca se había imaginado usando. También eran los colores de la familia Greengrass.
Antes de que Izar pudiera replicar la puerta se abrió abruptamente. Los dos estudiantes voltearon hacia el hombre que los miraba de forma sospechosa. Sirius. Su tío entrecerró los ojos por la proximidad de Draco a Izar.
"¿Qué hacen ustedes dos aquí?" preguntó el hombre desconfiado como si esperara encontrarlos revolcándose en el suelo, desnudos.
Izar soltó una risita burlona. Ocasionalmente el hombre mostraba rasgos de lunático. Incluso en sus lecciones juntos Sirius sonreía de manera misteriosa y comentaba algo totalmente fuera de tema. Pero Izar no podía quejarse. Todas las lecciones extra con su tío Auror estaban valiendo la pena. Estaba mejorando su habilidad en el arte, incluso venciendo a Sirius a veces.
"Haciendo el amor, profesor, caliente y sudoroso," comentó Izar mientras caminaba casualmente hacia la puerta.
Sirius hizo una mueca e Izar se perdió la tonalidad rojiza del cuello de Draco. El Black mayor se aclaró la garganta adelantándose para guiar a Izar fuera de la habitación con una mano en su hombro. "Bueno, al menos lo haces rápido," respondió el hombre causando que Izar frunciera el seño. "Minerva está frenética porque no tiene a su Campeón para empezar el baile. Linda túnica por cierto." Comentó el hombre serio.
Draco rió. Izar lo ignoró y se quedó mirando a Daphne en cuanto salió de la torre de Revenclaw.
Ella estaba esperándolo afuera de la sala común, se la veía exasperada pero también…
"Te ves hermosa," dijo Izar con sinceridad. El no era como esos magos que tartamudeaban sus cumplidos a su cita. Tal vez porque era, supuestamente, gay. Pero viendo a Daphne, Izar se preguntó quién era Tom Riddle.
Daphne era una bruja increíblemente petiza, aún mas que Izar. Pero su cuerpo no se veía torpemente proporcionado con un vestido. Si no que le favorecía. Era negro con algunos toques dorados en su cintura y los breteles estaban decorados con pequeñas perlas de oro. Su pelo corto rubio estaba recogido en un arreglo desordenado sostenido con una banda de oro acentuando su color.
Ella sonrió, su irritación despareció al verlo. Daphne no era conocida por usar mucho maquillaje y esta noche sólo había acentuado sus facciones. Se veía clásica y… estupenda.
"Podría decir lo mismo de ti," lo provocó y luego suspiró. "Tu cabello. ¿No podrías haber hecho algo con él, Izar?"
¿Qué esperaba que hiciera? ¿Qué se pusiera una maldita banda con ella? "Me lo lavé," respondió de mal humor.
Mirándolo brevemente, Daphne lo tomó del brazo. Notó que sus uñas estaban pintadas de un rojo intenso. Se veían filosas y se sentían filosas mientras se las pasaba por el cuero cabelludo. "Cambié de opinión. Siempre se ve adorable naturalmente ondeado."
Izar se obligó a no ruborizarse cuando Sirius pasó a su lado, riéndose de su mala fortuna. "Daphne," la regañó apartando sus manos y tomándola del brazo. Hizo una pausa cuando notó antebrazo desnudo. "¿Cómo…"
"Maquillaje, tonto, todas las chicas usan base para cubrirla."
Hacia adelante Izar vio a Draco tomar a regañadientes el brazo de Pansy Parkinson, su expresión de miseria. Pansy también tenía el brazo desnudo. Izar lo miró con interés. Los encantamientos correctores no funcionaban muy bien en la Marca Tenebrosa. El Señor Oscuro la hizo para que el encantamiento fuera absorbido en la marca. Tal vez debería pedirle a Daphne que le diera una botella de corrector. Al menos hasta que manipulara la Marca Tenebrosa.
Rápidamente descartó la idea cuando pensó en qué dirían sus compañeros de habitación cuando vieran que tenía maquillaje,
"Espero que hayas ido a las clases de baile estas ultimas dos semanas," le advirtió Daphne sombríamente. Su expresión prometía dolor. "Si me haces hacer el ridículo tendrás este taco en tu trasero para el final de la noche."
Llevaba zapatos de taco, noto Izar con desagrado. Con ellos estaba casi a su misma altura.
"Me temo que no tuve tiempo de tomar las lecciones," mintió Izar hábilmente.
Los Revenclaw habían ofrecido lecciones para el que estuviera interesado. E Izar se había inscrito a regañadientes para algunas. Nunca había bailado antes pero mientras practicaba se dio cuenta que se adaptaba al arte con facilidad. Culpaba a los genes Black por eso, después de siglos de bailes en la familia; Izar habría heredado algo de sus habilidades. Además descubrió que bailar era un arte fluido y con gracia, algo en lo que él siempre había sobresalido.
Lo miró, molesta "No hablas en serio."
Antes de que Izar pudiera responder McGonagall llegó corriendo hasta él y lo tomó del hombro. Era sorprendentemente fuerte para una mujer mayor. "Señor Harrison, llega tarde," lo reprendió con aspereza como si él no hubiera sabido.
El vestíbulo estaba vacio excepto por los otros dos capeones y sus parejas. Lukas lo miró con indiferencia antes de volver su vista al frente, su brazo enroscado con el de su cita de Durmstrang. Cyprien le ofreció una pequeña sonrisa divertida antes de susurrarle algo en francés a su pareja. El Gran Salón estaba lleno de alumnos de cuarto para arriba, sólo esperándolos a ellos para comenzar el Baile de Navidad.
A Izar esto le resultaba divertido. Tal vez debería haber esperado un poco más…
"Ya vayan," McGonagall dirigió a Lukas adentro y el resto los siguió.
El Salón estaba decorado con motivos invernales. Nieve encantada caía del techo y desaparecía antes de llegar a las cabezas de los estudiantes. Izar estaba acostumbrado a ver el alto árbol de Navidad en el Gran Salón. Pero cada año le impresionaba el mero tamaño de éste. Parecía como si cada centímetro estuviera cubierto con algún ornamento brillante o vela llameante. En las horas de estudio siempre miraba al grupo de estudiantes que se reunían para ayudar al Profesor Flitwick a organizar las decoraciones.
Izar ignoró a los estudiantes a su alrededor mientras escoltaba a Daphne por el pasillo. Un aplauso educado resonó en el Salón, una pequeña manera de celebrar a los Campeones. Izar intentó evitar la mirada de los profesores y políticos en la mesa principal. Esta noche Izar sabía que probablemente no sería capaz de evitar al Secretario Tom Riddle, pero haría su mejor esfuerzo.
Daphne e Izar finalmente llegaron a la pista de baile. Notó que ella estaba nerviosa. Trataba de esconderlo tras una sonrisa, pero Izar podía verlo en sus ojos.
Izar colocó una mano en su cintura y la otra sobre la de ella. "Estas nerviosa de que te vaya a pisar ¿verdad'" susurró traviesamente. "Probablemente lo haga, me disculpo por anticipado." Se preguntó si ella se estaba arrepintiendo de su decisión de acompañarlo al baile. Disfrutaba torturándola, especialmente con un tema tan tonto.
Por sobre la cabeza de su acompañante vio a Severus Snape. El hombre estaba parado junto con el resto de los profesores, haciendo una mueca incómoda. Izar rió. El hombre parecía querer estar en cualquier lado menos ahí.
Los ojos ónix encontraron los suyos y la mueca se suavizó bastante. Izar no podía evitar admirar a su profesor de pociones. Veía muchas similitudes entre él y el hombre, especialmente su niñez y sus días en Hogwarts. Izar sabía que el hombre era bueno con las Artes Oscuras y que creaba hechizos. Crear hechizos no era fácil. Los resultados eran con frecuencia serias heridas y muertes. Sólo los magos con un profundo conocimiento de la magia y del latín tenían éxito.
Izar hizo una nota mental de regresar a su profesor sus notas de la Marca Tenebrosa.
Despertó de sus cavilaciones cuando la música comenzó. Daphne prácticamente temblaba en sus brazos mientras él la conducía con gracia por la pista de baile, en perfecta sincronía con la música. No pudo evitar sonreír ante su sorprendida mirada.
"Bastardo," frunció el seño, "Si puedes bailar. ¿Quién hubiera creído que el aislado social Izar Harrison podría bailar como cualquier otro mago'"
"Por supuesto," comentó Izar arrastrando las palabras. "No creíste que en serio nos humillaría a ambos ¿verdad?" rió de manera burlona. "Solo pensar en humillar a la heredera de la familia Greengrass… sería escandaloso."
Ella estuvo silenciosa por un momento, su rostro reflejando su emoción por su comportamiento. "Estas sonriendo." Sus labios pintados se curvaron en su propia sonrisa.
"¿En serio?" contempló Izar antes de girarlos a ambos lejos de Lukas y su pareja. El chico de Durmstrang lo fulminó con la mirada por encima de la cabeza de su pareja. Debería haberle molestado ser el centro de las miradas, pero se sentía extrañamente relajado esa noche. Incluso su túnica ya no le importaba.
"La gente comenzará a preguntarse si tomaste algo antes de venir al baile. Nunca sonríes. Por lo que sé podrías ser el hijo perdido del Profesor Snape. Al menos ese es un rumor que nada por ahí." Ella rió suavemente, sin darse cuenta lo cerca que estaba de la verdad. "¿Tomaste algo Izar? Conociéndote metiste algún hongo silvestre en tu habitación para calmar tus nervios por ser el centro de atención."
"¿De donde sacas todas estas cosas?"
Los estudiantes y los profesores se les fueron uniendo lentamente en la pista de baile. Pronto comenzó a amontonarse demasiada gente para bailar formalmente, así que Izar fue obligado a bailar lentamente con pasos pequeños. A su lado vio pasar a Dumbledore y McGonagall. No pudo evitar quedarse mirando horrorizado la túnica del Director. Pequeños muñequitos de jengibre bailaban en los bordes y brillante nieve cambiaba el color de la túnica de azul a blanco.
El hombre lo descubrió observando y le guiñó un ojo. "¿Quieres que te dé el nombre de mi sastre, mi niño?" McGonagall rodó los ojos, guiando al hombre lejos antes de que Izar pudiera responder.
Gracias Merlín.
Daphne colocó sus brazos en el cuello de Izar forzando a éste a colocar sus manos en su cintura. Sus ojos se dirigieron a su hermana. Izar sabía que Daphne estaba levemente celosa de su hermana menor, pero también sabía que amaba profundamente a Astoria. Era una extraña relación, pero una de la que Izar sabía todo gracias a los constantes informes de Daphne.
"No tienes ninguna razón para estar celosa," la consoló Izar.
Ojos verde musgo se dirigieron a Izar, un leve rubor en sus mejillas por haber sido descubierta observando. "No estoy celosa, Izar. Es mi hermana." Sus ojos volvieron a dirigirse a Astoria. "¿Crees que es bonita?"
Izar suspiró en su mente, preguntándose por qué estaban teniendo esta conversación sin sentido. Sin embargo suponía que inflar el ego de Daphne era una conversación muy importante para la heredera Greengrass. A regañadientes miró a la hermana menor. Astoria era muy parecida a su hermana. No entendía por qué la chica en sus brazos era tan insegura. "¿Sinceramente?" preguntó Izar volviéndose hacia Daphne. La chica asintió secamente. "Tú eres mas hermosa."
Ella lo miró con sospecha antes de sonreír. "Gracias."
Izar los hizo girar así estaban de frente a la multitud. Sus ojos se dirigieron a Filch, el celador Squib. El hombre sostenía a su gata contra su pecho, extendiendo una de las patas del pobre animal en una pose de Vals. El hombre tarareaba la música moviendo sus caderas al ritmo. Izar notó al hombre detrás de Filch, maldiciendo por su descuido. Riddle estaba parado entre Filch y Snape, sus ojos clavados en Izar.
Izar no podía reconocer ninguna emoción en el rostro del hombre, ninguna.
"Esa el Airi Roux, la última esposa del Ministro Roux. Aparentemente se comprometieron hace solo unos meses. Trabaja en el boticario de Francia cerca del Ministerio de Magia. Por lo que cuenta mi pa, puede rivalizar con Snape." Izar apartó sus ojos de Riddle y hacia la mujer de la que hablaba Daphne.
El Ministro de Francia, Serge Roux, estaba bailando con una alta mujer Asiática. Ella parecía varios años menor con una cortina de espeso cabello negro que le caía por la espalda. Con tacos era al menos treinta centímetros mas alta que Serge. El Ministro sonrió a su esposa, sus ojos escondidos detrás de unos grandes anteojos..
"¿Casados por dinero?" preguntó Izar.
"No," Daphne negó con la cabeza. "Sorprendentemente no. La primera esposa del Ministro Roux, la madre de su hijo, se divorció de él sólo unas semanas antes de que Roux le propusiera matrimonio a Airi. Se rumores que el Ministro tenía una aventura con Airi cuando aún estaba casado con su esposa. También es la hija de un hombre muy influyente en Francia. Su madre era Asiática y su padre Francés. Una pareja muy hermosa, y Airi es el producto de ellos dos."
Izar rió. "¿De oyes todo esto?"
Daphne sonrió misteriosamente. "Si bailases en el mundo de la política, como yo lo hago, te enterarías de todos estos secretos."
"O rumores," murmuró Izar.
"Y esa en la hermosa Kristine Steinar, la esposa del Ministro Steinar." Daphne lo volteó para que viera a la madre de Lukas.
Daphne estaba en lo cierto, la Señora Steinar era hermosa. Era alta, rubia y de facciones muy distintivas. A pesar de que Lukas hubiera heredado el pelo negro de su padre, su apariencia era la de madre. Ambos Kristine y Bjorn eran una elegante pareja, vestidos con la más fina de las telas y las mejores joyas.
"¿Algún chisme sobre ella?" inquirió Izar, divertido.
Daphne parecía estimara Kristine porque fulminó a Izar con la mirada. "No, sólo que ella es hábil en la política como su esposo. Es muy competitiva y disfruta averiguando todo lo que puede de sus enemigos y explotándolos. Engañó a la prometida de Bjorn por su mano. Su prometida original murió envenenada con la comida." Daphne hizo una mueca alegre. "Es mi ídolo. Cada mujer debería ser así de peligrosa."
A pesar de todo Izar se sintió sonreír. Daphne no tenía razón para aspirar a ser como Kristine Steinar porque él estaba seguro que resultaría sindo igual de intrigante.
"Si debes saberlo," continuó Daphne. "Mi padre fue quien me contó sobre los extranjeros. A expresado su interés por conocerte, Izar." A través de sus pestañas ella lo miró con esperanza. "Malfoy me dijo que su padre te invitó a su mansión esta navidad. Dime que aceptaste."
"Lo hice," Izar asintió. "Supongo que quieres que conozca a tu padre allí."
No sabía mucho sobre el Señor Greengrass, sólo que era del círculo interno de Voldemort. Y que Daphne era cercana él. Ella era, en todo sentido, una 'pequeña niña de papi'. "Naturalmente." Daphne sonrió.
La música lenta se detuvo y comenzó más movida. Izar palideció, horrorizado. Daphne, captando la inmovilidad de Izar, suspiró antes de guiarlo fuera de la pista de baile. "Estoy sedienta," ella batió sus pestañas. Izar notó que Daphne le había dado la espalda a un chico que se le aproximaba. Sonrió, preguntándose de ésta estaba sedienta en verdad o sólo quería deshacerse del valeroso Hufflepuff que se acercaba a pedirle un baile.
Un joven estudiante de Gryffindor, asignado para servir las bebidas, les proveyó con una copa de ponche. Daphne tomó la suya y la vació ávidamente. Izar miró al Gryffindor con desagrado. El chico parecía algo… apagado.
Llevó la copa a su nariz y olfateó con cautela. Justo como había imaginado, estaba mezclado con alcohol. Antes de que pudiera confrontar al estudiante de Gryffindor Daphne tomó del brazo y lo guió hacia una mesa apartada. Izar miró al chico sobre su hombro entrecerrando los hombros. ¿Acaso los profesores no ponían una barrera o un hechizo sobre las bebidas para evitar que los adolescentes hormonales las mezclaran?
El Gryffindor no mostró emoción alguna mientras le devolvía la mirada.
"No bebas el ponche—," comenzó Izar volteando. Daphne lo miró inocentemente, una copa vacía en su mano. "Olvídalo," Izar suspiró. Tendría que asegurarse que alguien acompañara a Daphne a su habitación para que no la molestaran. Una copa no haría daño.
En cuanto se hubieron sentado, Draco se acercó, sus ojos como locos.
"Merlín," comenzó el chico, sentándose sin invitación entre Daphne e Izar. "Este es el peor tipo de baile."
"Creo que fue la pareja que trajiste contigo," murmuró Izar. Pudo notar como Daphne se apartada del heredero Malfoy. Su rostro hablaba por sus palabras. Izar se preguntaba por qué los dos estaban tan en contra de socializar por el otro pero creía que era algo entretenido. Ayudaba a Izar si quería escapar de la presencia de alguno. Todo lo que tenía que hacer era mencionar a Draco o Daphne al otro y se apartarían.
"Parkinson," escupió Draco espinado sobre su hombro por las dudas. "Es casi tan mala como Greengrass…"
El chico continuó quejándose sobre la chica Parkinson. Izar lo ignoró, como hacía con frecuencia. Sus ojos barrieron el oscuro Salón, encontrando a Cyprien, el campeón de Beauxbatons, discutiendo en voz baja con Lukas Steinar.
"Voy a bailar Izar. ¿Me acompañas?" preguntó Daphne mientras se ponía abruptamente de pié. Su tono sugería que estaba a minutos de insultar a Malfoy mientras el chico continuaba despotricando contra Pansy.
Izar negó con la cabeza, distraído mientras observaba a Lukas tomar a Cyrpien del cuello de su túnica para susurrarle algo al pelirrojo. Para cualquiera no se vería muy amenazador, sólo casual. Pero Izar se incorporó en su asiento, interesado.
Cyprien suspiró apartando a Lukas y escapando de la presencia del chico mientras se acercaba a Izar.
"Izar," lo saludó Cyrpien mientras se acercaba. El Campeón de Beauxbatons se sentó a su lado inclinándose para susurrarle en la oreja. "No bebas el ponche." Su voz temblaba un poco, como si dudara de decirle eso.
Izar miró la mesa, buscando su copa. No estaba allí. Frunció el seño rápidamente tomando la copa vacía de Daphne y olfateándola. No apestaba a alcohol. No olía como su copa lo había hecho.
"¿Dónde esta mi copa?" le demandó a Draco.
Los ojos fríos de Malfoy se dirigieron sospechosos hacia Cyrpien antes de voltearse hacia Izar. "Greengrass se la llevó con ella," no dijo nada más, lo bastante listo para darse cuenta que algo se desplegaba frente a sus ojos.
Izar volteó hacia Cyprien. "¿Por qué?" Volvió a mirar a donde estaba Lukas, descubriendo que el chico de Durmstran estaba convenientemente ausente de su previa posición. Los ojos verdes se voltearon hacia Cyrpien estudiando la impasible expresión del chico. "¿Alguien la mezcló con alcohol?"
Cyprien hizo una mueca, su acento Francés se acentuó. "Hay rumores de que había Vesania en tu copa…"
Izar se heló.
La Vasania era una hierba muy potente que se desintegraba en los líquidos. Se esparcía rápidamente por el cuerpo después de haberse multiplicado en el estómago. Sus esporas negras y tóxicas se dirigían al cerebro y lo destruían. Y, de una forma bastante conveniente, su aroma se asimilaba al del alcohol.
Sus ojos se abrieron. "Daphne," gritó Izar poniéndose de pié abruptamente volteando su silla. El ruido alertó a varios estudiantes e Izar se apuró hacia la pista de baile. Por detrás, podía escuchar a Draco llamando a los profesores que estaban a punto de retirarse del Salón.
"¡Profesor Snape! Izar—,"
Tenía el corazón en la garganta mientras empujaba a una pareja fuera de su camino. Le gritaron al caer al suelo pero Izar apenas lo notó mientras luchaba por abrirse paso entre la masa de estudiantes bailando. Todos se movían y bailaban haciéndolo sentir como si se estuviera moviendo lentamente en una pesadilla terrible. Su cuerpo fue empujado y sacudido y luchó para no soltar un grito de rabia.
En su lugar sacó su varita convocando un ruido ensordecedor. Como un Bang.
Todos los estudiantes gritaron y se llevaron las manos a las orejas. Dejó de sonar la música y los cuerpos dejaron de moverse.
Izar continuó empujando para llegar al frente, finalmente localizando a Daphne. Ella lo miró con la vista desenfocada desde un grupo de chicas de Slytherin antes de que la copa se le resbalase entre los dedos. Se estiró ciegamente buscando a su hermana y luego cayó pesadamente al suelo.
Era demasiado tarde.
Era jodidamente tarde.
Izar voló hacia adelante, agitó su varita hacia la bebida derramada y le prendió fuego con un hechizo no verbal. Comenzaron a oírse gritos de la multitud, por el fuego y la forma caía de Daphne en el suelo. Astoria Greengrass se llevó las manos a la boca en shock mientras se arrodillaba al lado de su hermana.
"¿Qué pasó?"
Ignorando su pregunta desesperada Izar apuntó a Daphne con su varita. "Eructo."
Llegó al suelo junto a ella en el instante que el hechizo se activaba. Sus manos temblaron mientras inclinaba el rostro de Daphne a un lado cuando comenzó a vomitar. Un líquido negro comenzó a ser expulsado de su estómago en un chorro constante. Izar estaba consciente de los profesores cerca suyo, viendo la escena, pero estaba demasiado enfocado en Daphne para prestarles atención.
Izar volvió a lanzar el hechizo Eructo esta vez no verbalmente. Forzando las arcadas nuevamente. Menos líquido negro esta vez, pero aún presente.
Snape se arrodilló al lado de Izar, con la varita afuera y trazando círculos sobre la cabeza de Daphne. Mientras seguía en eso miró con sus ojos oscuros a Izar. "Muy buena forma de reaccionar rápido Señor Izar, bien hecho." Izar estaba demasiado aturdido por el súbito ataque a Daphne como para responder de forma coherente. Optó por asentir con la cabeza. "Necesita ir a la Enfermería, rápido. Puede haber más en su sistema." Le dijo Snape a Dumbledore.
El hombre levitó el cuerpo de Daphne cuando hubo terminado el escáner en su cabeza.
Lukas se coló por las puertas del Gran Salón, sus ojos se encontraron con los de Izar antes de desaparecer por la esquina
Unas manos fuertes lo agarraron y lo levantaron del suelo. "¿Estas bien, Izar? Era Sirius, sosteniéndolo con firmeza.
Izar ignoró a su tío y sus ojos verdes observaron a Snape y a Dumbledore mientras salían corriendo hacia la Enfermería llevándose a Daphne. Luego comenzó a escrutar el Salón, por él.
Lukas se coló por las puertas del Gran Salón, sus ojos se encontraron con los de Izar antes de desaparecer por la esquina.
El shock de Izar fue reemplazado por rabia mientras se libraba del agarre de Sirius y corría tras el chico de Durmstrang. Era más fácil y rápido correr tras Steinar que cuando corría para ayudar a Daphne. Tal vez porque la rabia hacía que todo fuera más rápido, demasiado rápido para comprender. Y miedo y desesperación hacía que todo fuera dolorosamente lento.
Los estudiantes a su paso cotilleaban en voz alta entre ellos. No le importaba lo que pensaran. Mientras obtuviera su venganza.
Más lejos por el corredor los ojos helados y azules de Lukas de agrandaron cuando entendió que Izar lo perseguía. "¡Du er gal!" gritó el chico en Noruego antes de voltear en una esquina. Tenía la varita en la mano y determinación en sus bellas facciones. Y aún así no se detenía para defenderse. Corría. Era culpable.
"No me has visto demente aún, Steinar," siseó Izar, corriendo por el laberinto de pasillos. Esperaba a tener a Lukas cerca antes de lanzar un hechizo.
Pero nunca llegó a eso.
Mientras corría por los corredores de Hogwarts, lejos de Gran Salón, un par de brazos aparecieron de la nada y se cerraron en torno a su cintura elevándolo del suelo. Izar luchó por soltarse dejándose llevar por su sed de venganza. No podía detenerse ahora. Pero a pesar de lo delgados que eran los brazos, eran demasiado fuertes para soltarse. "Harás algo de lo que te arrepentirás, detén esta estupidez."
Era Riddle.
Nublado por la furia Izar apuntó la punta de su varita al cuello de Riddle mientras volteaba.
La amenaza que había aparecido en los ojos de Riddle por el contacto de la varita de Izar lo hizo volver a la realidad. "Chico…" Riddle ronroneó peligrosamente. "Inténtalo si lo deseas. Puedes ser favorecido, pero no tan favorecido."
Izar se aligeró, su cuerpo colgando sin vida en los brazos de Riddle. Lentamente alejó su varita apuntándola al suelo, lejos del Señor Oscuro "Me disculpo," dijo. Vagamente se preguntó si algún otro Mortífago vivía para contar la historia de que había apuntado con su varita directamente al cuello del Señor Oscuro. Probablemente no.
El mago más joven fue dejado en el suelo, pero la mano en su hombro le aseguró que no se iría por ahora. Mientras volvía a la realidad su mente racional volvió a funcionar. Fue bastante estúpido de su parte correr por los pasillos de esa forma, con la venganza en mente. Era demasiado temerario y público. Y también estaba esa suave voz en su cabeza que le informaba que Lukas podría ser inocente en toda la situación. No conocía los hechos aún.
Paciencia. Era una virtud.
"No eres conocido por tu temperamento," contempló Riddle a su lado. Sus dedos se clavaron en el hombro de Izar mientras caminaban con lentitud hacia las partes más concurridas del castillo. Lukas había desaparecido, o profundamente en el castillo y haciendo un rodeo para regresar. "De hecho, he notado que mantienes la cabeza fría en situaciones que quebrarían a muchos magos. Por favor explícame ¿por qué esta situación es tan diferente?"
Izar se detuvo, a su lado en Señor Oscuro también. "Esa copa estaba destinada a mi. Daphne… ella pudo haber muerto. Eso es lo que la hizo diferente." No entendía a donde quería llegar Riddle. ¿Cómo no podía darse cuenta lo que era tan importante sobre esta situación?
"Dime," Riddle se acercó más, sus ojos burlones. "¿La amas?"
Izar se apartó, enojado consigo mismo y con Riddle. La situación le recordó cruelmente que al Señor Oscuro no le importaban sus seguidores y Daphne. Los seguidores de Voldemort eran sólo peones y marionetas. Simples instrumentos para su diversión. Izar sabía eso. ¿Por qué había asumido que de la nada Voldemort se había suavizado por Daphne en esta situación? Sólo porque Izar apreciara en cierta forma a Daphne no quería decir que el Señor Oscuro también lo hiciera.
Era tonto.
Inclinó la cabeza e intentó controlarse. No recibiría compasión de Riddle esa noche. No que la quisiera o necesitara, pero un entendimiento por su espasmo de venganza hubiera sido agradable.
"No," Izar alzó la barbilla mirando al Señor Oscuro a los ojos. "No la amo." Dijo con frialdad y total sinceridad.
Pero los eventos de esa noche le hicieron darse cuenta que le importaba Daphne, aunque fuera solo un poco. Era cierto que a veces hablaba hasta por las orejas. Lo molestaba con su falta de interés en aprender y leer. Sus prácticas femeninas le provocaban repulsión. Sin embargo, también era divertida y no era egocéntrica como la mayoría de los chicos. Entendía de las obligaciones y la familia. Y también era inocente en este ataque.
Riddle ofreció una pequeña sonrisa y se enderezó. El hombre tenía un brillo extraño en los ojos e Izar recordó que Riddle sabía de los eventos del Torneo.
"¿Sabes quién hizo esto?" demandó Izar suavemente, su voz haciendo eco en el corredor vacío.
El hombre alto inclinó la cabeza. "Tengo mis sospechas," dijo sombríamente mientras caminaban.
"¿Quién?" preguntó con calma. En su mente maldecía al Señor Oscuro. Sólo por la manera que se pavoneaba Izar tenía l presentimiento de que Voldemort sabía exactamente quién estaba detrás de todo. Sólo se lo estaba guardando, mirando desde afuera antes de actuar.
"El mismo que te envenenó en la Primera Prueba."
"Si no me equivoco," dijo Izar entrecerrando los ojos. "Tu respuesta no es a mi 'quien', si no otro enigma."
Cuando llegaron a la entrada principal Izar se mezcló con rapidez en el mar de estudiantes. Dejó a Riddle atrás, sin importarle qué tan irrespetuoso fuera. Estaba enojado con el hombre. Voldemort sabía que algo se estaba cocinando detrás de escenas y no le informaría. Si necesitaba alguna otra señal de que las cosas entre Voldemort y él serían iguales a pesar de su estatus como compañeros, todo lo que tenía que hacer era ver esta situación.
Voldemort no lo trataba diferente.
Era una bendición y una maldición al mismo tiempo.
Izar se abrió paso hasta el corredor que lo llevaría a la Enfermería. ¿Cómo podía Voldemort saber quién estaba detrás de los ataques y no decirle? A menos que…
Se tropezó mientras caminaba pero continuó. ¿Y si Dumbledore y Steinar hubieran estado en lo cierto? ¿Y si Voldemort estuviera tras los ataques para asegurarse que los Noruegos y los Franceses no ganaran el Torneo? Sonaba bien, y extremadamente irreal, pero Voldemort era bastante vicioso para hacerlo. Pero ¿Por qué poner a Izar en riesgo si era su compañero? No tenía sentido.
Sintió un nudo en el estómago cuando descubrió una explicación. ¿Y si todo hubiera sido una mentira? Estaba la posibilidad de que Voldemort hubiera sabido esa noche en el baile del Ministerio que Izar era el hijo bastardo de Regulus. Y allí comenzó el plan. Voldemort le había vendido la mentira de que eran compañeros, sólo para ganar a cierta medida su confianza. Mientras tanto, Riddle estaba planeando destruir a Regulus matando a Izar en el Torneo. Siempre culpando a los Noruegos y posiblemente a Francia para asegurar la victoria de Gran Bretaña.
Izar sabía que era escandaloso. Pero podía ver a Riddle creando un plan así. Jugaba con las emociones y la confianza de todos y estaba muy bien pensado, hasta el último detalle.
Izar no podía y no iba a creerlo. Sabía que no era el Señor Oscuro quien estaba detrás de los ataques.
Pero igual le dejaba un sabor feo en la boca. Y en el estómago.
"Señor Harrison," lo llamó Dumbledore. Tenía algunos estudiantes a su alrededor; Lukas Steinar, Cyprien Beaumont y ese chico de Gryffindor que repartía las copas de ponche.
"Este es el Señor Colin Creevey, un estudiante de quinto de Gryffindor," le informó Dumbledore apoyando su mano tambaleante chico.
El grupo estaba frente a las puertas cerradas de la Enfermería. Izar se apartó de Riddle cuando éste se apostó a su lado. Ignoró la mirada curiosa que le mandó el hombre y se quedó mirando a Creevey. Recordaba a Colin de sus lecciones cuando estaba en su grado. El chico era un Sangresucia, igual de molesto que Granger.
Sus ojos agudos estudiaron el rostro pálido del chico. La emoción en sus ojos era un contraste fuerte con la que vio en el baile. "El Maleficio Imperius," susurró Izar. "¿Estaba bajo el Imperius verdad Director?" se detuvo cerca del grupo mirando la puerta cerrada de la Enfermería.
"Si," respondió Dumbledore solemnemente. Miró a Riddle sobre sus lentes y procedió a observar al Ministro Steinar. "Aparentemente alguien colocó al Señor Creevey bajo el Imperius. El Señor Steinar, aquí presente," Dumbledore señaló al chico de Durmstrang. Lukas mantuvo sus ojos en Izar. "Dice haber visto al Señor Creevey colocar las hierbas de Vesania en tu copa antes de dártela."
Izar suspiró, mirando el corredor antes de mirar a Lukas con frialdad. "¿ Por qué no me dijiste tu mismo entonces?" demandó secamente.
Antes de que Dumbledore pudiera responder, Lukas intervino. "No me importabas tu. Supongo que mi moral ganó al final. Le dije a Beaumont que te dijera. Después de todo, a él le creerías más que a mi. Discutió exclamando que no quería verse involucrado en una broma. Pero eventualmente te lo dijo. Unos segundos demasiado tarde." Aquí sus ojos fríos se clavaron en el rostro culpable de Cyprien.
El pelirrojo hizo una mueca volviéndose hacia Izar. "No tenía razones para confiar en Steinar. Si hubiera sabido que en verdad había Vesania en tu bebida te lo hubiera dicho de inmediato."
Izar asintió con la cabeza, preguntándose si estarían diciendo la verdad. "¿Tienen alguna idea de quién está detrás?" preguntó con una expresión indiferente. "O…"comenzó mirando al Ministro Steinar. "¿De alguna manera creen que yo maldije a Creevey y me envenené a mi mismo otra vez? Supongo que encontrarán otro libro en las cosas de Lukas con un texto sobre la Vesania circulado. Luego procederán a encontrar hierbas de Vesania en mi mochila."
Steinar lo miró. "Es plausible."
Dumbledore alzó una mano, su magia brillando. "Es suficiente." Los ojos azules ya no brillaban y los hombres de jengibre de su túnica corrían a su casa a esconderse. "No tengo ninguna intención de culparlo, Señor Harrison. No creo que usted sea quien está detrás de los ataques." Dumbledore dio un paso hacia Izar con los ojos entornados. "Estos ataques se están poniendo cada vez más atrevidos. Han puesto a otros estudiantes en peligro, en mi propio colegio. No voy a permitir que lastimen a mis estudiantes." Dumbledore miró al Ministro Steinar y a Riddle. "Es una promesa."
Izar tomó asiento en una de las sillas afuera de la Enfermería.
"Todos pueden retirarse, vayan," Dumbledore los echó con un movimiento de su mano. "Señor Creevey, debería ir a que Madame Promfrey lo examine. Tal vez le haría bien pasar la noche en la Enfermería."
Pronto se fueron todos los campeones y los políticos los siguieron a regañadientes. Riddle fue el último en irse. Izar lo ignoró completamente y mantuvo su vista fija en las puertas de la Enfermería. Aunque no mirara al Señor Oscuro, contantemente estaba consciente de todo lo que hacía el hombre. Riddle rió por lo bajo antes de irse haciéndolo estremecer con la promesa de que aún no habían terminado.
Sorprendentemente, Dumbledore se sentó a su lado y le palmeó la rodilla.
Izar volteó estudiando al hombre. "Creo que la Señorita Greengrass se recuperará bien, Señor Harrison."
Vio como algunos hombres de jengibre salían de sus casas y comenzaban a bailar una vez más. "Lo sé," Izar hizo un intento de sonrisa. "Puede ser muy obstinada a veces."
Los dos se quedaron en silencio un rato. Dumbledore seguía mirando el corredor como si supiera que alguien rondaba por allí. Izar no estaría sorprendido si Riddle estuviera cerca. El hombre era bastante sobreprotector cada vez que estaba cerca de Dumbledore. "¿Hay algo que quieras decirme, Señor Harrison?" preguntó Dumbledore con suavidad. El tono era como de un abuelo triste.
Los ojos verdes estudiaron la expresión invitante en el rostro del anciano. ¿Así fue su madre manipulada? ¿Había querido confiarle sus secretos a Dumbledore con la esperanza de que la ayudara y la guiase? Vagamente se pregunto quién sería el manipulador más cruel.
Sería Voldemort, el Señor Oscuro era bastante siniestro y hábil. Cuando manipulaba a alguien la víctima se daba cuenta antes de que se hubiera terminado el procedimiento. Y cuando llegara a la conclusión de que había sido engañada se sentiría totalmente devastada.
O sería Dumbledore. Un anciano cuyas manipulaciones eran silenciosas e indetectables. Su voz llenaba de su sentimiento confortable y de seguridad pero estaba llena de mentiras. Atrapaba a sus víctimas siendo amable. Y si ésta fuera a creer que estaba siendo engañada, Dumbledore luciría dolido e insultado y daría todas las excusas. Después de todo, ¿Cómo podría alguien tan bueno ser tan cruel? Todo era por el bien común. El bien común de la luz.
"No, nada," Izar negó con la cabeza. "Si lo hubiera se lo diría, Director."
Los anteojos del hombre titilaron por la luz de una antorcha y sonrió. Antes de que pudiera responder las puertas de la Enfermería se abrieron.
Izar se pudo de pié, mirando a Snape mientras salía. El hombre vio primero al Director y luego a Izar. "¿Cómo está?" preguntó Izar por Daphne.
"Estable," respondió Snape con voz neutra. "Está en un coma de autocuración. Su cerebro está tratando de recuperarse por el shock y el contacto con la Vesania. Su padre y su hermana están adentro con ella." Snape hizo una pausa, sus ojos mirando a Izar de arriba abajo. "Como les dije, fuiste bastante rápido e inteligente al extraer el veneno de su estómago antes de que pudiera llegar al torrente sanguíneo. Buen trabajo, Señor Harrison."
Izar bajó la cabeza, aliviado. "Gracias profesor."
"Gracias, Severus," Dumbledore asintió con la cabeza agradecido. "Prestas un gran servicio al colegio."
Snape no respondió. Sólo asintió brevemente antes de desaparecer rumbo a las mazmorras. "Disfrute el resto de la noche, Señor Harrison." Palmeó su hombro antes de meterse en la Enfermería, sin duda para asegurar al Señor Greengrass que todo 'estaría en orden'.
Mirando por última veza las puertas, Izar comenzó a caminar lentamente rumbo a la sala común de Revenclaw. Se sentía mejor. Había una chance de que Daphne no se despertara normal, si, pero Snape le había asegurado que habían eliminado la mayoría del veneno antes de que pudiera propagarse.
Justo antes de las escaleras, las antorchas se apagaron dejándolo en la oscuridad. Izar volteó rápidamente cuando creyó ver una figura cera. El aire se sentía como la magia de Riddle y sus hombros se tensaron cuando sintió los poderosos ojos en él.
"Lo veré en las vacaciones, Señor Black." Susurró el hombre en su oreja y unos labios fríos rozaron la piel sensible de su cuello.
Izar volteó hacia el hombre para exigirle sus motivos.
Pero allí no había nadie.
Nota de Traductora: así es como hay que terminar los capítulos ¿no creen? No sé qué haría sin una escena así en cada uno.
CHAN! El correo se me llenó de alertas de Reviews, hubo algunos lectores nuevos, o viejos que nunca habían comentado. Gracias por sus buenos deseos para mis exámenes. En realidad no se si pueda agradecer en particular porque no quiero ensuciar todos los capítulos con largas notas mías. Así que MUUUCHAS gracias, me encanta todo lo que me escriben y me alegro que les guste la historia. Epic Solemnity se dio cuenta de que nos tenía abandonados y en una semana subió como tres capítulos nuevos. Yo no puedo tan rápido… : (
