Capitulo 20
Primeras luchas
Luego de que Eliécer se fuera, Jiraiya junto con el equipo de Kurenai trataron de buscar algún indicio u olor para empezar la búsqueda, pero nada Shino contó que había un gran punto de chakra en el centro de la sala, pero solo ahí se encontraba, Jiraiya maldijo por el jutsu de teletransportación por medio de sellos, cuando dieron por finalizada la búsqueda saliendo de apartamento del castaño se toparon en las escaleras a una pelirroja que los veía confusa.
– Hola chicos, ¿qué sucede para que tengan esas caras? – preguntaba Asuka curiosa –
Nadie dijo nada, solo movieron la cabeza un poco para salir de ahí, el único que se quedo fue Jiraiya.
– ¿Qué sucede hay un ataque antes de la guerra o qué? – preguntaba ya molestándose la piloto del EVA –
– Se fue...– decía en susurro Jiraiya –
– No escuche bien – decía molestándose aun más Asuka –
– Ha ido a luchar solo – decía angustiado y molesto Jiraiya apretando muy fuerte sus puños – Lo siento – fue lo único que dijo el Sannin antes de marcharse del lugar –
Asuka estuvo varios segundos viendo a la nada en las escaleras, luego de un momento a otro comenzo a caminar y abrió la puerta del apartamento, puso sus cosas en la mesa de la cocina para luego dirigirse a la habitación del castaño, abrió la puerta y vio que no habían cosas de él se sentó en la cama, puso sus piernas a la altura de su pecho y las abrazo y comenzo a sollozar un poco.
– "Me dije a mi misma en la tumba de mi madre que no iba a depender de nadie, que no iba a llorar por nadie y ahora véame aquí, llorando por tu partida, tu me dijiste en aquella noche que nunca te irías y me cambiaste" – pensaba amargamente Asuka – "Después me dijiste aquella promesa, pero seguro sabias que no lo ibas a cumplir por temer que yo muriera, pero vas a ver si te encuentro en la guerra, vas a ver quien es la gran Sōryū Asuka Langley la mejor en todo" – se decía Asuka aun sollozando –
Ya había pasado una semana, en esa semana todas las tropas de las aldeas se habían puesto guardia ya que Anko junto con un grupo de Jounnins fueron atacados y perdidos en acción gracias a Kabuto.
Ya la guerra había comenzado, siendo los aliados atacados por miles de Zetsus blancos, gracias a las células del Shodaime, los aliados estaban poco a poco desesperados por las oleadas de los ataques, el campo de batalla estaba dejando a su paso ríos de sangre, cadáveres mutilados, heridos de gravedad, sin brazos, piernas incluso sin parte de su cuerpo y muertos de inmediato en el campo.
Mientras tanto en medio de un bosque se podía ver a Eliécer caminando de lo más tranquilo, gracias a Juubi o Natsumi como le llamaba el castaño, habían descubierto el paradero de Kabuto en este mismo momento se estaban dirigiendo hacía ese lugar, el castaño ya tenía claro el plan de acción, matar a todos hasta que no quedaran vivos.
El castaño estaba caminando tranquilo, pero tenía una mirada de seriedad, cuando de pronto aparecieron varios Zetsus blancos.
– Vaya con que el comité de bienvenida – decía Eliécer en tono sarcástico –
Los Zetsus no dijeron nada, solo comenzaron a moverse sigilosamente hasta estar cerca y atacar al castaño.
Este esquivo un Zetsu que venia desde la derecha, luego vio que otro que lo atacaba desde otro la espalda, pero Eliécer saco un Kunai y se lo clavo en medio de los ojos a ese Zetsu y cayo al suelo.
– Que comité y yo pensé que Madara o Kabuto iba a dar una mejor fiesta, pero veo que no – decía Eliécer moviendo la cabeza en desaprobación –
– Tranquilo Eliécer-kun, solo estamos en los preparativos para la verdadera fiesta – decía una voz que salia de uno de los Zetsus –
– Ohh, que desperdicio hombre, solo era un calentamiento – decía Eliécer decepcionado – Solo espero que la verdadera fiesta sea mejor que esto –
– Estamos haciendo todo lo posible para tu agrado, pero por mientras divierta te un poco – decía la misma voz con burla –
– Bueno será mejor que se preparen Kabuto – decía Eliécer mientras hacia un conjunto de sellos –
– Fūton: Fujaku Hishou Shouken – decía Eliécer y miles de ráfagas de viento cortaban a todos los Zetsus que estaban al frente de él –
Un Zetsu lo ataco tirando ácido por la boca, Eliécer apenas lo esquivo pero un poco de su ropa estuvo al contacto del ácido.
– Creo que alguien va a tener que pagar por mi ropa – decía Eliécer un poco cansado –
Otros Zetsus estaban copiando lo que había hecho el Zetsu anterior, Eliécer estaba esquivando.
– "Esto me esta empezando a cansar, ¿es que acaso no se cansan?" – pensaba un poco Eliécer –
Pero lo sacaron de sus pensamientos por un gran golpe en rostro que lo hizo estrellar un árbol y partirlo a la mitad, Eliécer se levanto poco a poco con la mejilla raspada y busco quien lo había golpeado y como respuesta una rama gruesa lo volvió a atacar para atravesarlo, pero Eliécer rodó a la derecha y con el mismo impulso se levanto y vio algo que le sorprendió un Zetsu manejando el elemento Mokuton.
– ¿Qué mierda, desde cuando un Zetsu maneja el Mokuton? – preguntaba el castaño sorprendido –
– Recuerda que tienen las células del Shodaime – decía Juubi desde el interior –
– ¿Así que manejan el Mokuton?Entonces... – Eliécer puso las manos al frente y comenzo a acumularse chakra en cada una. –
Los Zetsus no se hicieron esperar y volvieron al ataque, el castaño se dio cuenta y comenzo a esquivar y a saltar, pero en ningún momento dejo de concentrar chakra, poco a poco en la palma de la mano comenzo a verse una pequeña bola de chakra de color celeste, pero poco a poco comenzo a crecer, Eliécer se situó en lo más alto de un árbol y pudo ver donde todos los Zetsus comenzaban a fundirse con el árbol, el jinchuuriki se dio cuenta de esto y dio un gran salto para estar por unos segundos en el aire, pero fue suficiente para comenzar a terminar la técnica, las dos bolas de chakra del tamaño de una cabeza de un humano comenzaron a fundirse con fuego, pero este fuego era de color negro, propio del chakra del Juubi, cuando los tenía listos fue en picada contra el árbol.
– ¡Coman esto, Katon: Rasen-Burakkufaiā! – gritaba el castaño –
Cuando ya estaba cerca del árbol, varios Zetsus se fueron a su encuentro pero estos morían al contacto del calor extremo y Eliécer seguía y cuando toco el árbol, este exploto en llamas, creando alrededor corrientes de aire caliente y un pequeño temblor.
Desde otro lado del campo de batalla, Kakashi y los demás Jounnin aliados estaban luchando contra los 7 Shinobis Gatana, pero se detuvieron porque hubo un temblor que preocupo a los presentes.
– Kakashi, ¿qué diablos fue eso? – preguntaba Gai preocupado –
– No sé, Hinata, usa tu Byakugan y hecha un vistazo a esa dirección – decía Kakashi serio viendo a los pocos Shinobi Gatana comenzar a huir –
– Kakashi-sensei, ¿por qué están escapando? Es extraño – decía Lee viendo fijamente al enemigo que estaba huyendo del lugar –
– No lo sé – decía Kakashi preocupado – ¿Hinata encontraste algo?
– Lo único que veo son llamas negras, como la vez que fuimos a buscar a Sasuke – decía preocupada Hinata –
Kakashi se sorprendió demasiado, si habían llamas negras eso quería decir que revivieron a Itachi, tenían que actuar y rápido.
– Bien, todos escuchen los que están cansados y heridos vayan al campamento para que sean atendidos, el resto vamos al lugar de la explosión – ordenaba Kakashi preocupado – Yami, informa de esto al campamento –
– Hai – decía un pelicafé con un radio encima y comenzando a concentrarse para llamar a la base –
Mientras Eliécer se levantaba poco a poco y veía a los Zetsus agonizar por el fuego que no se iba a extinguir por 7 días y 6 noches.
– Parece que esta técnica esta en su máximo esplendor – decía orgulloso Eliécer –
– Anata hay 4 presencias que vienen a esta dirección, en pocos minutos llegaran y mucho más atrás de estos, vienen Kakashi y su grupo, estos tardaran más – decía seria Juubi –
– Mmm... ¿con que refuerzos? Suena interezante – decía Eliécer emocionado –
Y a los pocos minutos llegaron 4 sujetos uno con una gran espada en su espalda, tenía vendas que escondían su boca, piel gris bastante alto y con ojos negros por el Edo Tensei, el otro un joven un par de años menor que Eliécer, cabello largo de color negro recogido dando la forma de una pequeña bola de tenis cubierta con un pedazo de tela, usaba un vestido largo color café y un lo que parecía un kimono color verde oscuro, el otro con el cabello celeste largo hasta la mitad de la espalda, a su lado de su rostro tenia unos pañuelos enrollados, vestía una armadura de samurái color negra y tenía 2 Katanas en sus manos y el ultimo sujeto tenía una melena de color café oscuro, una mascara de un Ambu de Kiri, un traje negro como la noche, alto al igual que el otro sujeto, llevaba una Katana en su zurda y su piel era blanca como la nieve.
El castaño al ver estos sujetos alzo una ceja y dio una gran suspiro.
– Sin duda alguna estos sujetos no saben hacer una fiesta, primero unas plantas y ahora unos muertos con espadas, por lo menos me debieron dar una espada o algo para luchar a mano – decía Eliécer negando con la cabeza – Bueno ni modo tendré que hacer una espada –
Eliécer concentro un poco de chakra en su diestra y apareció un poco de viento que soplaba en su palma de la mano hasta que creo el Kaze no Yaiba.
– Ahora, ¿quién empieza ustedes o yo? – preguntaba divertido Eliécer –
Los presentes no hicieron nada y Eliécer volvió a suspirar.
– Parece que ocupan una invitación, pero esperen yo les puedo dar una, tomen esta – decía Eliécer desapareciendo y apareciendo a la par del sujeto con vendas en su rostro y lo decapito –
Los otros se separaron y se pusieron en guardia. Eliécer solo vio como del cuerpo del que había decapitado se volvía a formar con miles de papeles y volvía la cabeza en su lugar.
– Haber Zabusa, ¿por qué no te mueres de una vez amigo? – decía Eliécer alejándose y viendo como el pequeño del grupo lo atacaba con unas estacas filosas hechas de Hyōton –
Eliécer lo esquivo por poco y en su rostro apareció un corte poco profundo en su mejilla izquierda que sangro un poco y al poco rato sanó.
– ¿Hielo? Entonces debes de ser Haku – decía Eliécer en susurro –
Eliécer volvió a esquivar otro ataque desde su punto ciego por el sujeto de 2 Katanas, Eliécer dio un giro tomo las muñecas del atacante y las cruzo al frente de este y tiro para atrás haciendo que el mismo se decapitara, Eliécer dio un salto para alejarse un poco.
– ¿Cómo mierda voy a terminar con este si no mueren? – preguntaba Eliécer molesto –
Eliécer escucho unos ruidos detrás de él y volteo a ver al bosque que estaba detrás y vio que eran Kakashi y su grupo.
– Eliécer-kun cuidado – advertía el peligris –
Eliécer vio hacía al frente y vio al sujeto alto de mascara de Ambu y lo ataco dandole de lleno al esternón haciendo que saliera un poco de sangre, todos los presentes estaban asustados por la escena , pero duro pocos segundos, porque el cuerpo del castaño exploto esto sorprendio al su atacante, pero desde el cielo se escucho un grito.
– ¡Katon: Gurētodoragon densetsu! –
Todos volvieron a ver al cielo y se podía ver un gran dragón abriendo sus fauces y mostrando su dentadura para tragar al sujeto que se quedo estático, duró por unos segundos el ataque hasta que el dragón desapareció dando un rugido, alrededor del lugar del ataque, la tierra se estaba convirtiendo en lava y en el centro se podía ver un cuerpo incinerado, al poco rato Eliécer se puso a la par de Kakashi.
– Parece que has mejorado en tus ataques desde la ultima vez – decía Kakashi viendo a los otros Shinobi Gatana, pero dando una pequeña sonrisa de orgullo –
– Si, pero este no es lugar para elogios – decía serio Eliécer – Kakashi-sensei, ¿cómo diablos se puede derrotar a estos sujetos? –
– Sellando los – decía serio Kakashi –
Eliécer se detuvo un momento para pensar sobre como sellarlos, mientras esta viendo que el cuerpo que estaba incinerado estaba poco a poco reconstruirse.
– "Entonces sellando su alma daría lo mismo" – pensaba serio Eliécer – Creo que servirá – decía en susurro llamando la atención de Kakashi –
– ¿Qué tienes planeado? – preguntaba curioso el Copy ninja –
– Solo consígueme tiempo para preparar una técnica para acabar con esto de una buena vez – decía serio Eliécer –
Kakashi solo movió su cabeza en afirmación y dio una señal y todos el pelotón de Kakashi comenzo a atacar, justo en ese mismo momento Eliécer creo 3 clones y se pusieron hacer hacer sellos.
Kakashi estaba luchando con Zabusa, era una pelea reñida, estaba molesto porque Kabuto estaba manejando a su antojo a los muertos vivientes, ya había hecho un total de 3 Raikiris sobre Zabusa, pero no moría, su chakra estaba peligrosamente bajo y su Sharingan activado no le estaba ayudando mucho sobre el asunto de su Chakra.
Para los otros estaban maridos, los restantes Shinobis Gatana, estaban desmembrando al pelotón uno por uno, poco a poco ese lugar se estaba bañando en sangre, unos solo salían sin un solo brazo, pero habían otros que no tenían tanta suerte y morían, ya sea por cortes en los cuellos y rebanados por la mitad como mantequilla.
Unos pocos metros atrás Eliécer y sus clones estaban terminando la secuencia de sellos y daban paso a la acumulación de chakra en sus manos, el castaño estaba bajo presión, podía escuchar los gritos desgarradores y el olor a sangre en lugar, una gota de sudor le estaba recorriendo en su rostro.
– "Solo un poco más, aguanten por favor" – pensaba preocupado Eliécer –
Zabusa le había dado un corte a Kakashi pero no de gravedad solo un corte un poco profundo en su brazo y este estaba saliendo ya sangre.
– ¿¡Todavía no estas listo! – gritaba Kakashi desesperado por el encuentro –
– No me presione – decía Eliécer molesto aun con los ojos cerrados –
En el otro lado del campo varios Shinobis del pelotón de Kakashi estaban gritando su nombre.
– "Solo un poco más" – pensaba frustrado el castaño –
– ¡Eliécer-san! – gritaban de nuevo el resto de Shinobis desesperados –
– Esta listo – decía en susurro y abriendo sus ojos – ¡Les he dicho que NO PRESIONEN! – gritaba los 4 Eliécer y saltando con dirección a los Shinobis Gatana –
Ya cuando los 4 estaban cerca de cada objetivo el castaño volvió hablar.
– !Tomen esto, Ninpō: Tamashī no hakai! – gritaba Eliécer y acercándose a cada objetivo –
De las manos volvían a brillar con un aura oscura como la vez que había luchado con Orochimaru, nada más que ahora eran de un color totalmente oscuro, no se podían ver las manos, Eliécer traspaso en el pecho a cada Shinobi Gatana y estos poco a poco iban poniéndose de color morado para luego pasar a negro, Eliécer retiro sus manos violentamente haciendo que los pechos de los no muertos se desprendiera poco a poco y caían los papeles como si estuvieran mojados, poco a poco los 4 no vivientes iban despedazándose hasta quedar solo un montón de papel mojado.
Los aliados ahí presentes no salían de su asombro, ellos con mucho esfuerzo solo pudieron derrotar a los más débiles de los Gatana, sellando solo 4 los últimos eran muy poderosos y este con solo un poco de tiempo los derroto de una manera rápida si se podría llamar así.
– Bien hecho Eliécer-kun – decía un cansado Kakashi –
– De nada, ahora a llamarla para que ayude a movilizar y a curar en la base – decía Eliécer cerrando sus ojos –
Concentro un poco de chakra en su mano y toco el suelo con la palma abierta, de nuevo afuera de su cuerpo estaba Juubi.
– Juu-chan, ya sabes lo que te voy a pedir – decía serio Eliécer –
– Claro anata – decía Juubi sonriendo y soltando una gran cantidad de chakra –
Todos estaban sorprendidos, menos Kakashi que ya sabía la existencia de Juubi, esta estuvo un tiempo liberando chakra hasta que teletransportó a todos hasta la base, ahí los ninja médicos estaban sorprendidos, pero poco a poco iban saliendo de su asombro y comenzó a atender a los heridos de gravedad.
– Fue sencillo Ana...– no podía terminar de hablar Juubi ya que comenzaba a cerrar los ojos –
Detrás de Juubi Eliécer tenía la mano apuntando a la nuca de Juubi.
– Kakashi-sensei, ocupo que cuide bien de ella – decía serio Eliécer –
– Pero¿por qué la dejaste inconsciente? – preguntaba sorprendido Kakashi –
– No quiero que ella caiga en manos de Madara, así que confío mucho en usted, si se vuelve a despertar y comienza a decir que va a ir detrás de mi, solo ponga este sello al frente de ella y ella quedara paralizada, por más chakra que expulse este sera reprimido y por más intento de moverse por la fuerza este solo la dañara dando choques eléctricos – explicaba serio Eliécer –
– ¿Cuándo pusiste ese sello de tal magnitud en ella y por qué no quieres llevarla contigo, es qué acaso...? – no terminaba de preguntar deseando no saber la respuesta –
– Le puse el sello hace años cuando era más pequeño, cuando comencé hablar con ella desde que apareció por mi abuelo, aparte que si voy a luchar con Madara él mejor de los casos es que muramos los 2 – decía serio Eliécer y empezando a caminar para salir de la base – Ya sabe como somos los héroes, dejamos marca en la historia por nuestros sacrificios, nos vemos Kakashi-sensei – decía Eliécer viendo por encima de su hombro dando un pequeña sonrisa y levantando el pulgar izquierdo antes de desaparecer en medio de un tornado –
Nadie hizo nada, todos estaban sorprendidos por lo que había dicho el castaño, hasta que Kakashi sostuvo a Juubi y volteo a ver a uno de los aliados.
– Llamen a la Hokage, esto es una emergencia – decía serio Kakashi –
Pero nadie hacía nada y esto lo enfurecía.
– ¡Maldita sea qué alguien llame de una maldita vez a la Hokage! – gritaba Kakashi molesto –
Y ya todos los aliados despertaron de su letargo y uno fue a llamar a Tsunade.
Mientras que en otro lado en un templo se podían ver a Naruto y a Killer Bee hablando, pero de un pronto a otro Naruto tuvo un escalofrío.
– ¿Qué pasa pequeño zorro, quieres tomar de un arrollo? – preguntaba preocupado Killer Bee –
– No, no es eso, es que no se ¿por qué? Tengo un mal presentimiento – decía serio Naruto –
Fin del capitulo
