-/-/-/-/-
-
Otra vida
-
-/-/-/-/-/-/-/-
Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de J.K. Rowling y la Warner Bros. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.
Sumario: Empieza el 6to año para Harry. El verano ha sido todo menos común para el chico. Extraños acontecimientos le sucedieron y ellos no terminan cuando llega a Hogwarts. Se entera de la verdad de su Origen (Lily Evans no es su verdadera madre) y de una Herencia Mágica que trajo consigo todas las desgracias que lo atormentaron en el pasado. Y como si esto no fuera poco, el Sombrero Seleccionador le tiene una sorpresa.
Parejas: principal James Potter/Tom Riddle (Voldy para los amigos), Harry Potter-Riddle/Draco Malfoy, Ron Weasley/Blaise Zabini, Neville Longbottom/Theodore Nott, Severus Snape/Regulus Black (dedicado a Piruru-chan), Remus Lupin/Lucius Malfoy (Como no, si es mi favorita ¬¬), Dean Thomas/Seamus Finnigan, Hermione Granger/Terence Higgs, Ginny Weasley/Miles Bletchley y las que se me vayan ocurriendo por el camino ¬¬U
Aclaraciones: El fic contendrá embarazo masculino y cierto "ataques" tortuosos que recibirá nuestro amado protagonista ToT, pero es que es necesario.
Aclaraciones de lectura:
-Letra normal: dialogo, relato.
-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.
-N/A: notas de autora.
-
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
-
-/-/-/-
-
Capitulo 21: Los sabios consejos de papá.
-
-/-/-/-/-/-/-/-
-
-Merlín…- murmuró muy pálido.
-¿Qué pasa, Padfoot?
-Mo-Moony… lee esto por favor. Dime que estoy soñando.
-
Querido hermano:
Te escribo esta pequeña nota para decirte que soy el hombre más feliz del mundo. ¡Estoy embarazado! ¡Severus y yo vamos a ser papás! Y adivina… ¡Me pidió que me casara con él! ¿No es eso glorioso?
Espero que estés tan contento como yo. ¡Pronto vas a ser tío y vas a tener a un cuñado! Quiero que seas mi padrino en mi boda. Aún no se lo dije a Sev, pero no creo que se niegue, yo me encargo de eso.
Quiero verte… visítame en casa para contarte mejor las cosas.
Te quiere... un feliz y embarazado Regulus Black (futuro Snape)
¡Un beso!
-
-Eh…- murmuró dejando de lado la carta y acomodando mejor al pequeño Ian en sus brazos, que de la impresión casi se le cae.
-¿Es un sueño, verdad? ¿O tal vez una broma?
-Me temo que no, Sirius.- dijo mirándolo con pena.
-Merlín…- musitó antes de dejarse caer en el amplio sillón de la Sala de visitas de la Mansión Malfoy.
-
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
-
Suspiró mientras terminaba de alimentar a su ya bastante crecido Uko (el fénix ¬¬), la pequeña ave ya tenía todas su plumas, solo le faltaban las largas de la cola y tal vez crecer unos centímetros más para parecer adulto. Según el libro que le había dado Hermione dentro de poco tendría que enseñarle a volar. ¿Cómo se supone que voy a hacer eso? Ni que fuera un ave, aunque tengo alas. Tal vez le pida ayuda a Fawkes o a Hedwig.
Se miró al espejo luego de que estuvo seguro que Uko estaba bien tapado y abrigado. Hoy era su primer partido de la temporada, contra Gryffindor. También tendría que poner en práctica otros de los consejos de su papá. Sin embargo, ya estaba cansado de eso y un poco desilusionado, porque Malfoy no parecía ser afectado por todo lo que hacía.
Por su parte, Draco Malfoy se levantaba ojeroso como hace muchas mañanas. Porque no podía dormir a causa de unos calientes sueños donde Harry Potter era protagonista. El sí se veía afectado (muy afectado) por la seducción del ex-león solo que no lo dejaba exteriorizar porque… estaba inseguro. Si, él era todo un Malfoy: frío, arrogante, quien gustaba de que todo el mundo se rindiera a sus pies con solo una mirada y una sexy sonrisa. Pero la actitud del moreno de sus sueños lo tenía desconcertado, estaba más seguro de si mismo y esas cosas que hacia… Suspiró para calmar su miembro, que con solo pensar en el cuerpo del chico despertaba sobresaltado.
Y es que un Malfoy estaba hecho principalmente de orgullo casi una proporción de 86 (el resto era maldad XD) y era por eso que él estaba temeroso de un rechazo, eso NO iba a poder soportarlo. Blaise ya estaba cansado de decirle que todo lo que Harry hacía era para llamar su atención. El dudaba de eso. Así que por ahora tenía que hacer esfuerzos exorbitantes para no violarse a Potter cada vez que lo veía con esas sonrisitas chulescas, cada vez que mostraba algo de su cuerpo o simplemente cuando lo miraba con esos ojos verdes que lo enfermaban.
Ambos salieron del cuarto al mismo tiempo. Se miraron sorprendidos hasta que Harry recordó:
-"La sonrisa de los Merodeadores es nuestra mejor arma de seducción. Tú eres uno de ellos."- su padre había bufado a esa frase ganándose una mirada irritada de su papá.
Así que sonrió como James le habían enseñado y se alegró de ver como eso parecía derretir al rubio. ¿Si funciona porque no me dice nada?
-¿Cómo estás, Malfoy?- dibujó un leve gesto de desilusión al ver como el otro chico recomponía su máscara de frialdad para mirarlo sin expresión alguna.
-Bien, Potter. ¿Tú no vas a tener problemas en jugar contra tu antigua Casa y ganarle a los Weasel?
-Si te refieres a los WEASLEY- siseó irritado.- Ginny y Ron no, no tengo problemas. Quiero ganar… no importa la Casa.
-Vamos entonces, ¿y Blaise?
-Ya se fue, dijo que…- carraspeó.- que tenía que sacarle el jugo a su osito Ronnie antes del partido, porque si ganamos seguro después iba a estar enojado y se iba a negar a… tú sabes.
-Entiendo.- musitó un tanto ruborizado. Ese Zabini…
Ya llegaban a los vestuarios cuando la versión adulta de Harry Potter les sonreía desde la puerta del mismo. Saludó con una gran sonrisa sabiendo que todos los chicos del equipo lo miraban embobados. Menos Draco y eso le pareció bien.
-¿Papá, qué haces aquí?
-Vine a desearte buena suerte, mi heredero. A pesar de que juegues en contra de mi antigua Casa, quiero que ganes. Padfoot y Moony también están aquí. Siri y yo no nos queríamos perder este partido. Para mi será el primero y creo que para tu padrino también, porque él dice que el primero que vio estuvo un tanto accidentado y no pudo terminar de verlo.
-Lo recuerdo.- masculló Harry. Ese era el único partido que había perdido en toda su vida como jugador.- ¿Y padre?
Los miembros del equipo se alarmaron. Ese Señor no estaba en las gradas, ¿verdad? Porque por muy humano y padre de Potter que sea, ellos no olvidaban que hace un tiempo fue Lord Voldemort.
-Nop, él no vino. Dice que él no tiene tiempo para perder en tonterías como un simple partido.- el ceño de Harry se frunció.- Pero no te preocupes.- susurró cómplice.- Estoy seguro que se aparece por ahí sin que nadie lo vea. Para Tommy es importante verte jugar tanto como para mí.- sonrió luego de guiñarle un ojo y su hijo le devolvió la sonrisa.
-Bueno, debemos prepararnos.- dijo Draco aliviado de que su "suegro" no estuviera allí.- Buenas tardes, Señor Potter.
-Buenas tardes, suerte.
Todos lo chicos entraron el vestuario y Harry abrazó a su papá antes de seguirlos.
-¿Cómo va todo?- susurró a su oído.
-Nada bien, creo que no funciona.- dijo abatido.
-No te preocupes mi cachorrito, papá va a reunirse con los expertos Padfoot y Moony y va a idear un plan para ti. Tal vez Moony sea de más ayuda, ya que él conquistó a su padre. ¬¬
-De acuerdo. Gracias, papá.- sonrió.
Pronto estuvieron en el campo de Quidditch. El estadio estaba a reventar. Ahora las cosas con las demás Casas eran más equilibradas. Porque en un partido Slytherin contra Gryffindor las otras dos Casas siempre solían alentar a la de los leones. Pero esta vez, como Harry Potter estaba en el equipo de las serpientes, los vítores también iban para esa Casa. Incluso algunas personas tenían carteles donde se leía: "Te amamos Harry Potter" y en un rincón abajo ponían. "Miembros de tu Club de Fans". Harry ya estaba acostumbrado a esos carteles por eso ya no se ruborizaba, solo sonreía divertido. Todo lo contrario a Draco, claro está.
-¿Ves eso, Paddy? Ni nosotros en nuestros buenos tiempos teníamos Club de Fans. Ese hijo mío es toda una estrella.
-Y siendo virgen.
Remus bufó.
-¿Cuál es el problema con eso? ¿No se dan cuenta que lo avergüenzan cada vez que sacan ese tema a colación?
-Awww, Moony. Solo lo hacemos por el bien de mi ojitos verdes júnior. Por cierto,- se puso serio.- mi bebito esta en plan de conquista y con los consejos que le he dado no ha logrado hacer caer a su presa. Eso de por si es raro. Necesito refuerzos, chicos.
-¿A quién quiere conquistar mi ahijado?
-Al hijo de Malfoy.- gruñó James con el ceño fruncido.
-¿Otro que anda tras una serpiente?- dijo Sirius también ceñudo.
-No lo digas como si fuera algo malo.- reprendió Remus.- Que aquí todos estamos casados o en pareja con una. Y no te atrevas a rechistar Sirius que ese chupón en tu cuello y la presencia de Rodolphus en las gradas de Slytherin lo dice todo.
James empezó a reírse sin escrúpulos mientras Sirius se ruborizaba y miraba enfadado al licántropo. En ese momento Lily Evans se reunió con ellos.
-¿Qué pasa?
-Nada, pelirroja.- gruñó Black.
-Bien, ¿y de qué hablaban?
-De que Harry quiere conquistar a Draco y según James no puede.- dijo Remus.
-¿Cómo que no?- frunció el ceño ella.- Si Harry es hermoso y todos en este colegio están babeando por él.
-¿Enserio?- preguntó sonriente James.
-Si, Prongs. Y yo puedo decirles que Harry trae loco a Draco, solo que él se resiste porque no esta seguro y no quiere ser rechazado.
-¿Cómo lo sabes?
-Él me lo dijo, Sirius.
-Oh, ya recuerdo que es tu hijastro. ¬¬
-Entonces necesitamos terapia de choque para que se decida.- dijo James pensativo.
-Lo mejor que pueden hacer para atraer a un Malfoy es dándole celos.- dijo Remus y atrajo al atención de todos- A mi siempre me funciono.
-Puede ser.- dijo Lily.- Creo que ser celoso es una cualidad típica de las serpientes. Nosotros cuatro podemos dar crédito a ello.
Los ex-Gryffindors asintieron a las palabras de la pelirroja. En ese momento James divisó algo en un rincón de la base de las gradas de Hufflepuff. Un enorme tigre de bengala blanco que estaba junto a una serpiente mirando como los jugadores se preparaban para empezar el partido. Sonrió, ya sabía quienes eran.
Por más que tanto Ginny como Ron hayan mejorado en el juego, el tener a Draco Malfoy y Harry Potter jugando en un mismo equipo era demoledor. Aún así, el partido duró sus largos 40 minutos ya que era un día nublado y la vista no era la mejor. El partido estaba 80 a 50 a favor de Slytherin cuando el buscador del equipo verde se hizo con la snitch. Todas las gradas vitorearon a esto. Los Gryffindors, a pesar de haber perdido, no fueron tan hipócritas como para no aplaudir a su ex-buscador (solo a él) después de todo, antes de cambiarse de Casa, Potter le había dado muchas alegrías.
-¡¡¡Harry!!!- el moreno volteó sonriente y fue atrapado en un abrazo de oso por su papá.- Felicidades, hijito.
-Gracias, papá.
-Mira hacia el piso de las gradas de Hufflepuff.- susurró.
El chico obedeció y sus ojos se agrandaron al ver el enorme felino, se asusto un poco al no saber que hacía ese animal allí, pero la serpiente junto a él se le hacia muy conocida.
-¿Padre…?- preguntó sonriente.
-Te dije que vendría.- sonrió guiñando un ojo.- Ve a bañarte que Moony, Padfoot y yo tenemos algo importante que decirte.
-
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
-
-Seamus, Dean… ¿podemos hablar?
-Claro, Harry. ¿Sobre que?
-
-.Flash Back.-
-
Sirius, Remus y James miraban seriamente al adolescente. Lily Evans sonreía divertida.
-¿Celos?
-Si, mi pequeñito de pelo alborotado. Tú viste como hasta el tempanito de hielo de mi Tommy es capaz de sentirlos. Los Slytherins son muy celosos y si quieres que el rubio-platino hijo reaccione debes tomar medidas drásticas.
-Y un Malfoy es mucho más celoso que un Slytherin normal, Harry.- aportó Remus.
-¿Pero como voy a hacerlo? Para dar celos debo de acercarme a alguien más… yo no quiero seducir a otro para que Malfoy me haga caso. Eso sería cruel.
Los adultos miraron con ternura al chico. En verdad era tan Gryffindor como decían.
-Lily nos ha dado la solución para eso mi querido ahijado.
-Tus amigos Finnigan y Thomas podrían ayudarte.- dijo ella al ver la interrogante en los ojos del menor.- Yo se que ellos son un tanto… abiertos en su relación. Si le explicas las cosas, seguro no se negaran a darte una mano.
-Eh… lo pensaré.
-No, nada de lo pensaré.- saltó James.- Vas a hacer lo que los Merodeadores te decimos. Y ahora escucha con atención.
-
-.Fin del Flash Back.-
-
-Y eso fue lo que me dijeron.- suspiró dramáticamente.
Dean miraba parpadeando sorprendido al moreno y Seamus sonreía malicioso.
-¿Así que todo ese cachondeo de este tiempo era para conquistar a Malfoy? No te culpo, el rubio esta bueno.- ante el ceño fruncido de Dean, Seamus agregó:- Pero a mi me gusta el chocolate negro, no el blanco.- guiñó un ojo.
-Entonces… ¿me van a ayudar?- musitó ruborizado.
-Claro que si, Harry.- dijo Dean.- ¿Qué consejos te dieron los Merodeadores?
-
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
-
-"Lo que tienes que hacer es que vea que eres cotizado y que si no hace nada te puede perder"- había dicho su padre.
-"Eso. Y lo más importante es que sepa que estas dispuesto a perder tu virginidad con cualquiera. Eso seguro lo enloquece."- aportó Sirius.
Remus, Lily y él no pudieron evitar fruncir el ceño enfadados porque otra vez tocaban el tema de su virginidad. Ya lo tenían cansado con eso.
Llegó a las afueras de la clase de pociones antes que nadie para poner en práctica el primero de los planes que habían trazado la noche anterior. Estaba muy nervioso al respecto, porque Seamus no le daba buena espina. Por suerte Dean le había prometido que lo tendría controlado.
Sonrió a los dos leones cuando los vio acercarse junto con lo del resto de su antigua Casa. Eran solo ellos dos más Neville, Hermione, Ron y Parvati.
-¿Y las serpientes?- preguntó Dean.
-Ellos siempre llegan tarde.- se encogió de hombros.
-Bueno, ¿Estas preparado?- preguntó Seamus- Mi chocolatito y yo estuvimos pensando cada paso de lo que ideamos ayer, para mejorarlo y que sea lo más creíble posible.
-Eh, gracias.
-Entonces…- dijo el irlandés con esa sonrisa suya que hacia estremecer de miedo al moreno.- ¿Aceptas cenar conmigo y Dean esta noche en nuestra mesa? Queremos proponerte algo.- guiñó un ojo.
Confundido dirigió su mirada hasta Thomas y vio como este le daba una mirada disimulada hacia su espalda. Pudo escuchar pasos que se acercaban.
-Claro que si, Seamus.- sonrió con chulería.- ¿Me podrías adelantar algo de lo que quieren proponerme?
-Podría adelantarte de todo, Harry. Pero no creo que sea propicio hacerlo aquí, Snape puede llegar en cualquier momento.
-Mmmhhh…- ronroneó.- Me dejas intrigado y no me gusta estar así. Esperaré impaciente a que sea de noche, entonces.- guiñó un ojo y entro al aula.
Suspiró al pasar el marco, no sabía de donde había sacado tanto descaro y ni siquiera estaba ruborizado por todo lo que acababa de hacer. Eso es influencia de los Merodeadores, pensó acertadamente. Enseguida escuchó como los demás alumnos entraban al aula y como la puerta se cerraba de un portazo. Dio un respingo y miró en esa dirección, lo sorprendió ver que el que había cerrado así la puerta no era Snape sino un furiosísimo Draco Malfoy.
Compartió una mirada de complicidad con Dean y Seamus. Ellos le sonrieron imperceptiblemente.
---------------------
Esa misma noche.
---------------------
El denigrado Príncipe de Slytherin acribillaba su papa asada mientras lanzaba miradas furiosas a la mesa de los Gryffindors. Ustedes se preguntaran porque trato a Malfoy como denigrado, eso es porque, actualmente, su estatus de príncipe estaba muy por debajo del de Harry Potter. Ya que desde este año el moreno, con su físico bien trabajado y con su hermosura resaltante, se había convertido en el REY de Slytherin dejando a Draco por debajo de él (literalmente). Y su enfado no se debía a otra cosa que el hecho de que Potter este sentado en la mesa de los leones en medio de Finnigan y Thomas y todo fuera sonrisas y roces con esos chicos. Apenas si se aguantaba las ganas de mandar un maleficio a esos dos que se atrevían a coquetear con algo que le pertenecía por derecho.
-Oye, Harry. ¿Te parece si te acompañamos hasta la puerta de tu Sala Común y nos despedimos con un beso?- vio al moreno fruncir ligeramente el entrecejo así que Seamus agregó:- Eso haría enrabiar más a Malfoy porque va a ver que te beso, siendo que él no puede hacerlo.
-Lo que tú quieres es simplemente besarme.- masculló.
-¡Pero para ayudarte!- se indignó.- Será algo infalible… los Slytherins son posesivos y no le gusta que toquen lo que les pertenece.
-¿Tú como conoces tanto a los Sly?- preguntó receloso Dean.
-Eh… se comenta por ahí mi chocolatito. No me frunzas el ceño.
-Está bien, Seamus. Pero solo tú.
-¡Ah no! ¡O los dos o nada!- saltó enseguida Dean.
-Pero…
-Vamos, Harry.- dijo Seamus abrazando al chico por los hombros. Desde la mesa de las Serpientes, Draco hizo rechinar sus dientes. Blaise, Pansy y Théo sonrieron de lado.- Será de piquito, te lo juramos.
El chico asintió algo dudoso, no vio que tanto Dean como Seamus cruzaban los dedos.
---------------------------------------------------------
Frente a la Sala Común de la Casa de Slytherin
---------------------------------------------------------
Harry llegaba algo nervioso. Él no había besado a nadie desde aquel rose con Cho Chang, ósea que llevaba casi año y medio sin sentir los labios de nadie. Mi papá tiene razón, soy un perdedor, pensó abatido.
-Aquí estamos.- susurró Seamus con los ojos brillantes por la expectativa. Simulación o no estaba por besar al Gran Harry Potter. Grande en todo. ¬¬
-Bien, esperemos a que Malfoy llegue.- murmuró.
-No, Harry. Si queremos que parezca casual debemos hacerlo desde ahora.- dijo Dean y el chico lo miró espantado.
-¿Ahora…?
-Claro, no te preocupes. Es solo un besito, Harry.- sonrió Seamus.
-Eh… bueno. ¿Quién va primero?
-¡YO!- dijo al unísono la pareja de leones. Se miraron enfadados cuando se dieron cuenta del hecho.
-Echémoslo a la suerte.- masculló Dean.
Ante la incredulidad del Slytherin ambos empezaron a jugar: "Piedra, papel o tijeras". Parpadeó varios veces y luego vio a Seamus mirarlo sonriente.
-Yo voy primero.- admitió satisfecho.
Casi sin darle tiempo a prepararse tomo a Harry de la cintura y lo acercó a su cuerpo. Ese beso de pico no tenía nada, por supuesto. Harry se vio literalmente violado por la boca del irlandés. Y el destino quiso que justo en ese momento Draco Malfoy, junto con su sequito de amigos doblaran la esquina y sean espectadores numero uno de la escena. El rubio se congeló en su lugar sin dar crédito a lo que veía. Dean los vio y sonrió malicioso.
-Mi turno, amor.- susurró sensual, tomo la cintura de Harry por la espalda y los apartó lentamente. Con una mano acarició la mejilla del atontado chico y se acercó a darle un beso más cariñoso que el de su novio. Este Seamus, ha shockeado al pobre Harry.
Los Slytherins pudieron comprobar como la furia de Draco crecía y se temieron lo peor cuando empezó a caminar a grandes zancadas hasta el lugar.
-¡Draco no…!- Blaise intentó pararlo de un brazo, pero fue imposible.
-¡Suéltalo!- gruñó aparatando bruscamente a los chicos. Fulminó al Gryffindor con la mirada y Dean se asustó un poco. Los celos en esos ojos plateados eran enormes y el odio en ellos hizo que se le erizaran todos los pelos del cuerpo. ¡Ups, nos pasamos! Que se aguante, por haber sido cabrón todo este tiempo.
-¿Y quién eres tú para decirle a mi novio que suelte a nuestro, Harry?- Seamus se planto frente a Draco con los brazos cruzados. Sabía que estaba arriesgando su vida, pero todo con tal de ayudar a su amigo. Además, eso de ver celoso a Malfoy era divertido XD.
-Él no es su Harry.- siseó con los dientes apretados.- Y quiero que se vayan ahora mismo de nuestro territorio sino quieren que avise a Snape.
-Estamos aquí porque Harry nos ha invitado a conocer su habitación. Si él nos lo pide nos vamos.- apuntilló Seamus.
Todos los allí presentes miraron al moreno y éste deseo que la tierra se lo tragase. Estaba conciente de la furia celosa del rubio, pero no sabía si era suficiente o si necesitaba poner más el dedo en la llaga.
¿Qué harían mi papá o mi padrino…?
-"Debes estar seguro de que tus esfuerzos valieron la pena, cachorro de mis entrañas. Si tienes la oportunidad no dudes, saca un poco de la sangre fría que heredaste de mi Tomito."
-"Prongs tiene razón, Harry. Debes presionarlo hasta que estalle"
Mierda.
-Eh… pueden quedarse. ¿No te molesta que entren un momento, verdad Blaise?- dijo mirando al castaño. El chico lo miró anonadado. Estás arriesgando mucho, Harry.
-Claro que puedes.- saltó Pansy para nada intimidada por la mirada de muerte del rubio. Ella también quería ayudar a su ídolo, por algo era miembro de su Club de Fans.- Si quieren les puedo hacer de guía y todo.
Y eso fue suficiente.
-¡NO! ¡NO! ¡NO!- rugió Draco abrazando a Potter por la cintura.- ¡USTEDES- señaló a los Gryffindors.- SE ME VAN DE AQUÍ, PERO YA! ¡Y TÚ…!- señalo a Harry.- ¡PARA ADENTRO! ¡AHORA!- y sin más empujo al sorprendido moreno al interior de la Sala Común luego de gruñir la contraseña.
La puerta volvió a cerrarse y los que quedaron del otro lado no daban crédito a los que sus ojos acababan de ver. Un Malfoy fuera de control no era algo que se pudiera apreciar todos los días.
-¡¿Có-Cómo te atreves?!- bramó tembloroso por la furia.- ¡Sabes que estoy enamorado de ti y tienes el descaro de besarte y coquetear con otros frente a mis narices!
-Eh…
-¡¿No dices nada?!- gruñó entrecerrando los ojos.- ¡Esto no se va a quedar así, Harry! ¡Voy a castigarte!
-¿Castigarme…?
Harry no logro procesar del todo esas palabras ya que se vio nuevamente arrastrado hasta los cuartos del los chicos de último curso. Cuando entraron (a la habitación de Nott y Malfoy) Draco empujó al moreno hasta que éste cayó de espaldas a la cama. Enseguida el rubio se colocó encima de él y tomo sus labios con fiereza. Quería borrar el rastro de los labios de aquellos leones, que se atrevieron a probar de tan delicioso néctar. O si, porque por muy enojado que estuviera, podía sentir que el sabor de la boca de Harry era lo más sabroso que haya probado hasta ahora. Tal y como se lo imaginaba.
Potter en un principio se vio sorprendido por el arrebato, pero enseguida logró recuperarse y ahora estaba respondiendo al beso. Al parecer Malfoy se fue tranquilizando porque el contacto fue haciéndose más cariñoso y tierno. El rubio delineo una mejilla del chico debajo de él con una mano e hizo algo de presión en la perilla para obligar a Harry a abrir la boca. El otro entendió enseguida y un juego de lenguas se hizo presente cuando cada uno pudo entrar en la cavidad del otro.
Gimió al sentir como una mano de Draco se posaba por su entrepierna, no protestó cuando percibió como el cierre de su pantalón fue bajado, ni cuando esa pálida mano se coló dentro de su bóxer. Dándose cuenta de la aceptación el rubio tomo la hombría de Harry y empezó a masturbarlo. Se separaron en busca de aire y se miraron a los ojos.
-No vuelvas a hacer eso nunca.
-¿Ha-Hacer qué?- preguntó Harry entre jadeos de placer por el toque al que estaba siendo sometido.
-Besarte con otros que no sea yo.
Harry volvió a conectar sus ojos con lo del otro chico, ya que una pequeña ola de electricidad lo había hecho cerrarlos por un momento.
-No volveré a hacerlo.- murmuró antes de atraer a Draco para compartir un nuevo beso.
Poco faltó para que Harry se viniera en la mano de su amante con un suave grito. Se besaron por varios minutos más y el moreno no dudó en devolver el favor de la misma manera. Solo eso fue lo que compartieron esa noche. Estaban concientes de que tenían que hablar antes de llegar más allá. Aunque, eso no evitó que durmieran abrazados en la cama de Malfoy esa noche.
Continuará…
-
-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-
-
Notas sin sentido: ¡¡¡Hola!!!
Je… ¡finalmente! Espero que tengan gusto de cómo manejó Harry las cosas. Poshito, él es tan ingenuo y los demás lo manejan a su antojo XD
Para las que leen Cuando la sangre veela se impone, sepan disculpar, pero estoy con un enorme bloque de autora… pero creo que para la semana que viene tendré algo para subir.
¡¡¡Falta poco para el final!!! ñ.ñ
¡¡¡Gracias Angeli por betear este fic!!!
¡¡¡Nos leemos!!!
Atte: Uko-chan!
-/-/-
