Hola gente como les va?
Me alegro que les haya gustado el cap anterior, era algo que tenía planeado desde hace mucho jeje. Explico la parte del juguete… tal vez algunas se habrán reído xD, pero lo puse como para intensivar la crueldad de esa mujer xD
Bueno, aquí está el fic
Ambos habían dormido muy bien luego de esa noche. Aunque la indiferencia no se había marchado por completo. Sakura mantenía su promesa, y Shaoran la respetaba.
Los entrenamientos se hicieron cada día más arduos mientras los jóvenes mejoraban más y más. Sin embargo Kurogane aún tenía sus dudas.
Y estas empeoraron cuando le llegó una horrible noticia.
-Tsukishiro-san estará ahí con los hombres de su templo.
Los ojos del alto moreno quedaron abiertos de una morma humanamente imposible. Un nudo en el estómago no le dejaba ariticular palabra y sentía sus huesos temblar.
Tsukishiro Ryu había sido el hombre que casi le quitó la vida treinta años atrás. Le llevaba quince años, y en ese entonces, años y años de entrenamiento. Penosos recuerdos volvieron a la mente de Kurogane oír su nombre otra vez.
Ese tipo tenía crueles hábitos, y no dudaba que le había enseñado lo mismo a sus discípulos. Temía por los chicos, sobre todo por Sakura. Ya que por el hecho de ser mujer, todos se aprovecharían.
No desconfiaba de ella, a decir verdad, en ella depositó su fe, aún más que en el resto de sus discípulos. Pero no confiaba en los del templo Irashawa. Estaba casi seguro de que intentarían hacerle daño. Conocía bien a Ryu. Era un jodido tramposo.
Faltaban tres días para el entrenamiento final. Los nervios lo carcomían. Pero cualquiera que lo viese de afuera lo vería completamente tranquilo al respecto.
Triplicó la dificultad del entrenamiento, y se enfrentó con los seis. Uno por uno. Y no los dejaría en paz hasta que estuviera completamente seguro de que estaban listos. Y lo estaban, realmente lo estaban.
Pero ni eso le dejaba tranquilo.
-Max –dijo llamando la atención del joven alemán- debo encargarles algo.
-Si, sensei –dijo mientras hacía una reverencia.
-Tú y los chicos no deben permitir que Sakura se quede sola en ningún momento el domingo.
Max lo miró extrañado.
-Los Irashawa son idiotas capaces de aprovecharse de ella. No es esté dudando de ella. Sólo que no confío en esa gente. Házselo saber al resto, pero no a ella. ¿Entendio?
-Entendido, sensei. No le fallaremos –dijo haciendo otra reverencia.
Kurogane, sin decir más, se retiró. Sus nervios dejaron de molestar un poco, pero seguía inquieto.
Por otro lado, cuando los chicos se enteraron de la petición de su maestro, quedaron se sintieron de la misma forma que Max en ese momento.
-Creo que es una gran falta de respeto hacia ella –dijo Lautaro sintiéndose un bastante ofendido.
-Él dijo que era por los Irashawa, que no eran de fiar y que había que tener cuidado.
-No opino muy distinto a Kurogane –Dijo Pierre- No estoy dudando de nuestra compañera, pero… seamos realistas. Es mujer. Eso realmente les molestará, e intentarán hacer algo.
-No creo que quieran denshonrar su templo de esa forma. –dijo Shaoran.
-Francamente, no creo que eso les interese mucho –agregó Eriol.
-Como sea…-dijo Max para concluír- No deben decirle nada de esto a Sakura. Así que ustedes dos ni lo piensen –sus dedos índices apuntaron en dirección de Lautaro y Shaoran.
Ambos se miraron y bajaron la cabeza. Se volvieron a Max y dijeron "ok" al unísono.
Faltaba un día. Un puto día para que todo se decida. Ese día, todos entrenaron en silencio. Ni siquiera se miraron. Sus cabezas no pensaban en otra cosa. Ni siquiera la lluvia sorpresa los quitó de su mente. La escena daba bastante miedo. Sus expresiones vacías, el violento entrenamiento. Daban la impresión de ser seres automáticos.
Kurogane los observaba desde lejos. Esbozó una sonrisa para sí. Recordó viejos tiempos. Él y sus compañeros se veían iguales a ellos en ese entonces. Enfocados en su objetivo, sin darle oportunidad a la distracción de interrumpirlos.
Valla, si que extrañaba esos tiempos. Sus compañeros en el templo, terminaron siendo sus mejor amigos para toda la vida. Sus caminos se separaron, pero siempre se daban un día al año para reunirse y actualizarse.
Pero la gran diferencia entre su generación y esta, era la seguridad. En todos sus años de entrenamiento, de conoces grandes gerreros, luchadores, y un sinfín de personas… jamás había visto miradas tan seguras como la de estos seis jóvenes.
Y ni siquiera tenían veinte años. (Nota: En Japón la mayoría de edad es a los veinte)
Realmente se sentía orgulloso de ese maravilloso grupo. Eran inteligentes, hábiles, solidarios, y por sobre todas las cosas. Jamás se rendían.
Este pensamiento calmó su alma por un momento. Los Irashawa no les llegan ni a los tobillos.
La grandeza de estos jóvenes, era invaluable.
Kurogane le pidió a una de las cocineras que preparara su té especial para los chicos. De no ser por ese mágico té, esa noche no dormirían.
La hora de cenar, poco tuvo de diferencia con la hora de entrenamiento. No palabras, no miradas, puro y simple silencio.
Los efectos del té comenzaron a surgir rápidamente. Apenas los chicos caminaron hacia sus habitaciones, sentían un sueño impresionante. Pierre caminó dormido por unos segundos hasta que se chocó con la puerta del baño.
Se hubieran reído. Pero el sueño no se los permitió.
Un pequeño tirón en su mano le llamó la atención a la japonesa.
-Solo quería –dijo Shaoran entre bostezos- desearte suerte.
Sakura sonrió y se acercó bastante. Lo tomó de la cara y depositó un beso en sus labios, dejándolo atónito.
-Deseame éxito. La suerte es para los mediocres.
Pasaron unos segundos, y Shaoran seguía solo en el pasillo sin entender lo que había pasado.
Pero el sueño le recordó que debía dormir y se volvió a su habitación, una vez en su cama sus ojos se cerraron automáticamente.
Kurogane también había tomado algo de ese té, ya que la ansiedad no le permitiría pegar un ojo sino.
Era una noche tranquila. La lluvia había cesado hace unas horas y la brisa era fresca, y todos en ese lugar dormían plácidamente.
Mañana sería uno de los días más importantes de su vida… debían dormitar perfectamente.
Continuará
Bueno… esta es la previa del "Gran Día"
Les comunico, triste y felizmente, que de ahora en adeante... los caps que vienen, son los finales :D:
Gracias por leer, un beso :)
