Capítulo 21

-Quiero una explicación, -Lily demandó. -Ahora.

Era la voz que había usado para decirle a Lucius Malfoy que debía de dejar de creerse mejor que todos los demás o terminaría siendo el hazmerreír de Hogwarts y él le hizo caso. Era la voz que había usado para amenazar a Barty Crouch, y él no hizo caso. Ella rompió cada hueso de su cuerpo.

Era la voz que hacía correr a los estudiantes de Hogwarts en pánico y hacía a sus amigos (y esposo) acceder a todo, ¡todo! Lo que pudiera demandar.

Aparentemente también funcionaba en viajeros interdimensionales. Debieron haberlo intentado días antes.

Neville miró su cara y comenzó a hablar.

-El guardapelo de Slytherin está escondido en una cueva por el mar. A parte de guardias de sangre y un horrible ejército de Inferi, está protegido por una poción que debe ser bebida hasta la última gota… voluntariamente. Causa… dolor mental, es probablemente la mejor descripción. El bebedor recuerda todo lo que salió mal en su vida, cada doloroso, traumático momento como si estuviera ahí de nuevo, y él está completamente indefenso.

-Muchas cosas salieron mal en la vida de Harry, -comentó Luna innecesariamente. -La poción no sabrá cuál escoger. ¿Tal vez se confundirá y le mostrará Wrackspurts en vez de eso?

Neville tomó su mano.

-Lo dudo, amor. -Dijo suavemente.

-Así que es como un boggart líquido sin ninguna oportunidad de protección. -Sirius resumió. ¿Y no hay una manera de desvanecerla? ¿Ninguna manera de neutralizarla antes de beberla?

Neville sacudió su cabeza.

-Dumbledore no encontró una, -él dijo. -Aunque lo intentó mucho. El retrato de Dumbledore nos dijo después que fue a la cueva varias veces para analizar las defensas y encontrar otra solución. No le dijo a Harry eso. pero él sabía exactamente qué iba a encontrar una vez entrara ahí. -Tomó un gran aliento. -Dumbledore llevó a Harry allá e hizo que forzara la poción por la garganta del director. Debió de haber sido horrible y todo para nada porque el guardapelo era falso. -Neville dudó un momento. -Nuestro Albus Dumbledore murió esa misma noche. -Luego agregó y por alguna extraña razón estaba viendo a Severus intensamente.

Fue casi gracioso la manera en que todos los ojos giraron hacia Albus, quien rellenó su taza de té y sostuvo sus miradas sin dudarlo.

-Parece ser que era un hombre diferente y más duro en su dimensión. -Explicó calmadamente. -Yo había perdido muchas más cosas que aquí, por su puesto, y estaba preocupado por el futuro, pero aun así no puedo negar un sentimiento de vergüenza por las acciones de mi contraparte.

Severus juntó las pistas primero.

-Así que Harry está planeando tomar la poción él mismo. -Dijo lentamente. -¿Y que los demás destruyan el horrocrux?

Neville se retorció incómodo en su silla.

-Sí, -admitió.- Es un plan jodidamente peligroso, pero es el mejor que tenemos, por mucho.

-Tal vez no sea tan malo, -Luna dijo, pero no sonaba tan convencida. -Harry está acostumbrado a sus peores memorias, no lo sorprenderán.

-Ese es un argumento estúpido. -Lily dijo venenosamente.

Luna se encogió de hombros.

-Harry a veces es estúpido, así que el argumento encaja.

-No, -Lily dijo. -Debe haber otras maneras, podemos compartir la poción, crear un contenedor mágico o usar un giratiempo y hacer que una persona la consuma en etapas…

Neville negó con la cabeza.

-Desafortunadamente, nada de eso servirá. Harry no confía ciegamente en la opinión del profesor Dumbledore, ¿saben? La poción fue estudiada, trazas de ella fueron extraídas del cuerpo del director y analizadas por Slughorn y luego por el profesor Snape, Snape incluso salió y examinó la cueva y los hechizos alrededor de la poción cuidadosamente, ya que pensamos que Voldemort podría usar ese tipo de protecciones de nuevo. Ninguno encontró otra manera de resolver el problema, y parece imposible crear un antídoto.

Lily abrió su boca para discutir pero Neville la interrumpió.

-Harry tiene razón, si el profesor Snape, Slughorn y el mismo Albus Dumbledore no encontraron una solución al problema es que no la hay.

-Así que, ¿solo dejarán que Harry beba veneno? -Sirius preguntó horrorizado.

Neville se revolvió nervioso.

-Hermione y Harry están discutiendo sobre eso ahora mismo, -él dijo. -Son nuestros líderes, aceptaré su decisión.

Aunque no se veía contento al respecto.

-Iré afuera, -Lily de repente anunció y se paró, su silla rechinando sobre el piso.

Neville negó con la cabeza.

-Ellos no te querrían allí.

-¿Sabes qué? -Lily preguntó. -No me importa, entiendo que están acostumbrados a hacer las cosas solos y respeto sus habilidades Neville, pero también somos adultos, no niños que son guiados de la mano sin cuestionar nada. Y lo que esos dos están discutiendo afuera es una decisión que no tienen derecho a hacer solos. Yo decidiré quiénes se sacrifican por mí así que voy con ellos.

Y ella prácticamente arrasó con la oficina a su salida, dejando a un sorprendido Neville, una sonriente Luna y un muy orgullo Remus detrás.


No muy atrás de ella, por supuesto, ya que la salida de Lily había servido como una señal para todos. Era usualmente de esa manera, Lily perdería la paciencia o haría una decisión y todos la seguirían ("como patitos", Severus dijo con desdén una noche, pero él también la seguiría cuando ella se ponía así.

A pesar de lo que su humor le dictaba, Lily no tuvo la oportunidad de ir muy lejos porque una vez más, Hermione y Harry se habían retirado solo a la vuelta de la esquina y estaban parados en medio del corredor, pero esta vez, Hermione no estaba sollozando en los brazos de Harry. En realidad, parecía que estaba muy cerca a cometer violencia en su contra.

Ambos se miraban intensamente, y ambos ignoraban completamente a los demás. Era en situaciones como esta en la que Remus se daba cuenta cuán cercanos esos dos realmente eran, era como si hubiesen formado su propio pequeño mundo en el que ni siquiera Neville y Luna tenían permitido entrar.

-Tú eres la persona más importante de nuestro equipo, Harry. -Hermione estaba discutiendo enfurecida. -Incluso desde un punto de vista estratégico el que tú tomaras la poción sería estúpido.

-Tengo que ser yo, -Harry no retrocedió. No había ni siquiera un "o…" involucrado en la discusión. Parecía que había decidido tercamente esperar hasta que todos aceptaran su decisión.

Hermione, por otro lado, no lucía dispuesta a hacer eso.

-¡Tú y tu estúpida costumbre de "salvar gente" Harry! ¡¿No has aprendido nada durante todos estos años?! ¡Todavía sigues salvando a niñas de troles a diestra y siniestra! ¡Hay otras maneras!

-No las hay y tú lo sabes.

-Podríamos secuestrar a Umbridge o incluso a Lockhart -ambos son un desperdicio de espacio de cualquier manera. Podríamos hacer que ellos tomen la poción, o incluso un mortífago.

Remus y los demás en el grupo se incomodaron ante la inmoral idea aunque una sola mirada a la cara de su esposa le indicó que ella había considerado la misma opción al menos por un momento. Se preguntaba si alguno de ellos debería de entrar a la discusión pero Hermione y Harry los estaban ignorando completamente.

-La poción tiene que ser bebida voluntariamente, -Harry respondió pacientemente. -No seas estúpida Hermione.

-Bueno, para eso está la Imperius ¿no?

Harry rio y la miró con admiración.

-Siempre olvido lo malditamente despiadada que eres, -él comentó.

Pero él negó con la cabeza.

-He visto a alguien más beber esa cosa vil Hermione, y no puedo hacerlo, no de nuevo. Estoy mejor siendo el sacrificio que sacrificando a otros.

-¿Y tú esperas que te alimente veneno? -Ella gritó. -¿Me forzarás a hacerte eso cuando sabes exactamente cuán horrible será para mí?

Él solo se encogió de hombros y sonrió cansadamente.

-Soy así de egoísta, -él dijo. -Por favor Hermione, acepta esto, por mí.

Incluso Remus podía oír la decisión en sus palabras, para Hermione había sido claro que no cambiaría de opinión.

El saber eso pareció calmarla un poco y regresarle la consciencia sobre sus alrededores. Ella se endereció, sus ojos viajaron por el cuarto, luego se concentró en Harry.

-Si me obligas a hacer esto, -ella dijo quedamente. -Nunca te perdonaré. Me estarás lastimando deliberadamente Harry, ¿es eso lo que quieres?

Harry le sonrió triste.

-Lo que yo quiero no ha sido relevante desde Halloween 1981 Hermione, -él dijo suavemente. -Lo siento, pero esto es necesario.

Los hombros de Hermione se cayeron. Lucía lista para rendirse, pero Lily no se conformaría.

-Nosotros no lo aceptaremos, - interrumpió. -Este es nuestro mundo Harry, nuestros horrocruxes, tenemos el derecho a decidir y si vas a esa cueva, iremos contigo. Con todos ustedes.

Harry suspiró con irritación y cuando habló la diferencia en su voz les dijo que cuando las objeciones de Hermione habían sido dignas de discutir para él, las suyas solo podrían ser una molestia.

-Esa no es una opción, -él dijo.

-Sí, lo es. -Lily lo contradijo. -Sé que tienes esta extraña necesidad de protegernos Harry, pero les aseguro que todos somos adultos competentes que nos podemos proteger…

-No, -Harry dijo sin lugar a discusión en su voz. -Esa no es la razón por la que no pueden venir. Es que yo no los quiero ahí Lily, a ninguno de ustedes.

Lily respiró profundamente, parecía como si alguien la hubiese abofeteado. Remus se preguntó si debería de intervenir y vio la misma pregunta reflejada en las caras de Severus y Sirius. Pero ¿qué argumento podría hacer? ¿Qué cosa le daba derecho a decirle a Harry Potter qué hacer y qué no?

-Un compromiso, entonces, -Albus dijo y la súbita realidad en su voz, llena de poder, experiencia e inconmensurable amabilidad, parecía cambiar la atmósfera de la habitación. -Los otros se quedarán aquí, pero yo los acompañaré.

-No, -Harry dijo de nuevo, pero esta vez su decisión no era rival para Albus Dumbledore.

-Sí, -él dijo. -Me temo que puedo ser tan terco como tú, Harry. Hasta ahora me he adherido a mi promesa de no interferir y estoy muy consciente de que esa promesa fue hecha tanto como prueba como una necesidad. Pero esta es una situación que mi otro yo causó y estaba íntimamente involucrado y como clamas el derecho de beber la poción por mis acciones, yo clamo el derecho de estar presente por la misma decisión.

-No, -Harry repitió, pero su decisión se estaba agotando.

Albus sonrió.

-Deja a un viejo al menos tratar de corregir sus equivocaciones Harry, -dijo.

-No.

-Sí Harry, -esta vez era Neville quien habló, calmado y firme con una convicción nacida de completa lealtad. -Puedo entender porqué no quieres llevar a los demás, pero el Profesor Dumbledore sería de gran ayuda. No llevarlo sería estúpido.

-Hay una diferencia entre ser un cordero sacrificial y una Cabra de Judas, -Luna dijo, sin hacer ningún sentido en lo absoluto.

Aun, Harry seguía dudando, pero entonces Hermione levantó sus ojos del lugar en el suelo donde había estado mirando fijamente y sostuvo su mirada.

-Por favor, -susurró. -Por favor, Harry.

Y Harry se rindió.


Albus, Neville, Harry y Hermione se fueron después de la comida, con Neville luciendo sombrío, Harry actuando completamente despreocupado, Albus dándoles a todos un alentador gesto con la cabeza como despedida y Hermione sin encontrarse con los ojos de nadie.

Luna fue dejada atrás sin ninguna explicación y ella no se juntó con los demás para decir adiós.

Remus se pasó las primeras tres horas de la partida con sus amigos, tratando en vano de calmarlos. Severus se preocupaba por la manera en la que Hermione manejaría alimentar veneno a Harry, Sirius estaba enojado porque Neville no había insistido que fueran con ellos también y Lily estaba sospechosamente callada (solo el hecho de que ni siquiera Lily pudiera rastrear un rastro de aparición después de horas le impidió a Remus preocuparse de que se escapara y siguiera a Harry y el resto).

Cuando el sol descendió en las colinas alrededor de Hogwarts, Remus decidió que calmar a sus amigos era una causa perdida y fue en búsqueda de Luna.

La encontró en la torre de astronomía. Era muy frío ahí arriba, incluso los encantamientos calentadores solo podían quitarle el borde las heladas ráfagas de viento, pero la delgada chica ni siquiera parecía notarlo. Su cabello estaba flotando alrededor de su cabeza, su capa ondeando detrás de ella, haciéndola parecer como una de las heroínas románticas de Tennyson, pero toda su atención estaba concentrada en las rejas de Hogwarts, apenas visibles desde arriba donde sus amigos aparecerían cuando regresen.

-¿Por qué no fuiste con ellos Luna? -Él preguntó, conociéndola lo suficiente como para no empezar la conversación con charla casual y después llegar a las verdaderas preguntas.

Ella se movió, como si recién se diera cuenta de su presencia, pero ella no quitó sus ojos de las rejas.

-No quieren que me lastime, -ella dijo quedamente, sus palabras casi ahogadas por el viento. -Ver lo que Harry tendrá que hacer dolerá terriblemente, y yo nunca lo olvidaría. Ellos no quieren eso.

-Pero también herirá a los otros, -Remus objetó, pensando en la expresión desesperanzada de Hermione. -¿Es porque eres la menor?

-Es porque soy mejor a lucir inocente que el resto, -ella dijo ligeramente. -Ellos no pudieron proteger a los otros, así que tratan de protegerme. Salvar a alguien es más importante para ellos que tener otra varita, así que los dejo.

Remus pensó que entendía esto, que los entendía y a Luna en su cabeza y en su corazón, pero como siempre, sus palabras dejaban más preguntas que respuestas.

-¿Por qué? -Preguntó, dolorosamente consciente de su propia inutilidad, pero sabiendo que la pregunta era importante, era la clave para entender a los cuatro y ayudarlos. -Entiendo porqué me has contado estas historias, Luna, y estoy agradecido. Quieres que los entienda, a todos ustedes, pero no lo hago. Siento que me falta algo, algo vital y me temo que les fallaré y no lo entenderé a tiempo.

Por primera vez, Luna quitó sus ojos de las rejas y los dirigió hacia él.

-Lo harás, -le dijo calmadamente con completa convicción. -Tal vez no solo tú, Remus, creo que Lily dará el paso final, pero tú entenderás. Confía en los Lachesis para guiarte.

-Pero ¿por qué? -Remus repitió indefensamente. -Hermione y Harry, están tan rotos. Se preocupan constantemente por el otro y es diferente con tú y Neville. ¿Por qué? ¿Qué les pasó?

Luna fijó su mirada calladamente en la noche y por una vez sus ojos parecían tan viejos y profundas como los de los otros tres.

-Érase una vez, -ella empezó en su usual voz cantarina. -Había un príncipe que poseía un gran, gran tesoro. Un día, ese tesoro, las dos partes que lo hacían un Trío Dorado, fue robado por una Gran Serpiente y él…

Ella pausó, se estremeció, tomó una profunda bocanada de aire y de pronto sacudió su cabeza con fuerza suficiente que su cabello rubio azotó en su cara, obscureciéndola.

-Eso no funcionará, -ella susurró para sí misma. Un largo silencio siguió y Remus podía sentir el cambio en el aire.

-Harry, Hermione y Ron habían estado huyendo por tres meses, -ella dijo, y su voz era tan diferente, vacía de cualquier emoción, plana, rota, que Remus solo podía verla sorprendido. -Estaban conmocionados por la muerte de Ginny y por lo que pasó en la boda. Habían encontrado el guardapelo, pero no tenían idea de cómo seguir. Y entonces los encontraron. Hermione y Ron se las arreglaron para alejarlos de Harry, pero no pudieron escapar y fueron llevados a Malfoy Manor. Los pusieron en una celda contigua a la mía… por tres semanas. Nunca los vi, pero oía los gritos y yo…

De nuevo paró, tembló y envolvió sus brazos alrededor de sí misma, buscando confort.

-Harry intentó todo para encontrarlos, pero no pudo. Y así fue como se infiltró en Hogwarts, donde el Profesor Snape era Director, todavía pretendiendo ser un espía para Voldemort mientras trataba de mantener a los estudiantes a salvo. Trató lo más que pudo, pero no era mucho.

-Harry lo confrontó y demandó Felix felicis, pensando que con la poción de la suerte tendría un a oportunidad de encontrarlos. Se dio cuenta que Snape seguía siendo leal a Dumbledore y tomó la poción, al igual que una advertencia de no tomar mucha.

Otra profunda bocanada, otra sacudida de cabeza.

-Pero por supuesto que él no esuchó, -ella susurró. -Tomó la poción día y noche por tres semanas y se volvió loco. Buscó y buscó, sin dormir, sin comer, sin preocuparse por su propia vida en lo absoluto. Al final, mató a Lucius Malfoy y los encontró, y a mí, pero Ron estaba muerto y Hermione estaba… deshecha. Esa fue la última gran pérdida de Harry, y nunca se recuperó de ella. No considera que su vida sea valiosa a parte de lo que pueda servir a otros. No tiene nada a lo que esperar o desear. Es como el Rey Pescador, solo contando los días hasta que pueda morir.

Ella se quedó callada y abruptamente Remus estaba consciente del viento otra vez, aullando a su alrededor. Recibió de buena gana su fuerza, entumecido tanto por fuera como por dentro.

Tantas partes de la historia eran increíbles, tres adolescentes prófugos, por su cuenta, Severus como Director de Hogwarts, engañando al mismísimo Voldemort, Lucius siendo asesinado por Harry, y Hermione… deshecha…

Pero conforme la mente de Remus se aclaraba lentamente de las imágenes que habían sido bombardeadas hacia él, se encontró extrañamente aceptándolo, como si lo hubiese sospechado o algo similar a esto todo el tiempo. En el fondo, realmente no estaba sorprendido solo ligeramente abrumado, y mientras miraba a Luna regresar su atención a las rejas de Hogwarts, se dio cuenta de que sus historias anteriores habían sentado las bases para esto, habían plantado en él un inconsciente entendimiento antes del entendimiento, por decirlo de alguna manera.

En su mente, el caleidoscopio de rompecabezas moverse, reacomodarse y ofrecerle a él una nueva perspectiva de los cuatro viajeros que ahora no eran extraños. Y por primera vez, no sentía irritación ante la presencia de ella, o lástima, o confusión, sino admiración.

-¿Por qué cuentas la historia de esta manera? -Él preguntó porque cualquier otra pregunta necesitaría tiempo y pensar.

Lo miró con esos grandes, azules ojos que estaban llenos de cosas que ella había visto y entendido, llenos de cosas que recordaba y nunca podría compartir.

-Cuentos, historias, profecías, hacen que las cosas tengan sentidos. Ponen las cosas en el orden correcto, primero esto, luego aquello, la reina muera y luego el rey muere de pena. Te dan una razón, pero algunas cosas no tienen sentido, y pretender que lo tienen es mentir. Yo no miento.

De nuevo, su mirada se desvió de él, viajó a través de los territorios de Hogwarts y encontró el lugar donde ellos regresarían, como si sus ojos pudieran traerlos de regreso, como si su silenciosa vigilia hiciera alguna diferencia.

¿Y quién sabía? Remus pensó, tal vez la chica con el corazón de visión pudiera cambiar la realidad al igual que lo había cambiado a él.

Remus agitó su varita para poner encantamientos calentadores sobre ambos, luego se puso detrás de ella para proteger su espalda del frío.

-Esperaré contigo, -él dijo quedamente en la obscuridad. -Tanto como sea necesario, Luna.

-Lo sé, Profesor, -ella respondió calmada. -Siempre has tratado de protegerme, no es tu culpa que nunca funcione.


Era cerca de la media noche, en la más profunda obscuridad que los viajeros regresaron.

Albus lucía viejo y drenado, un horror en sus ojos que Remus no podía nombrar.

La cara de Neville era como una piedra y ninguno de ellos tuvo valor para hablar con él.

Hermione estaba llorando, su cara hinchada, sus ojos fluyendo con lágrimas. Ni siquiera trataba de ocultarlo.

Y Harry estaba inconsciente, posado sobre una camilla flotante, tan quieto y pálido, como si nunca más se volviera a morir.


Nota de autor

¡Hola! Sé que ha pasado mucho tiempo desde la última actualización, pero ¡ya está el nuevo capítulo! Muchas gracias a todos por su apoyo a la historia, en los comentarios, favoritos y follows. Espero terminar pronto la traducción. Por favor déjenme saber qué les pareció este capítulo en los comentarios ¡Feliz inicio de año a todos! ¡Espero este año sea el mejor para todos ustedes y logren todo lo que se propongan a su propio ritmo!

NA ORIGINAL

En este capítulo clamo que Dumbledore estuvo en la cueva al menos una vez antes, en los libros dice que no lo hizo. Si se mira a la manera en la que preparó la aventura de Harry lo considero difícil de creer. Le hace prometer que seguirá todas sus órdenes como si supiera exactamente a dónde ir y qué hacer. Dadas las tendencias manipuladoras de Dumbledore (hace que Snape lo mate esa misma noche, después de todo), y el hecho de que había muchas cosas que no le dijo a Harry antes, no creo que sea descabellado creer que mintió. Incluso Harry parece preguntarse (¿Fue eso por lo que me invitó, para que pudiera forzarlo a tomar la poción que le haría pasar insoportable dolor?, El Príncipe Mestizo, Edición Británica p. 532). Pero esa solo soy yo. Pueden considerarla como una interpretación del canon, ligeramente retorciendo los hechos, como quieran.