Capítulo: La verdad sobre el cumpleaños


~El sonido de algo rompiéndose me retumba, la verdad destruye todo mi mundo... Dime ¿Seré feliz con el pecado que he cometido? ¿Es algo irracional la felicidad? ¿Por qué debo sonreír?
¿Por qué debo sentirme así? ¿El amor fue hecho para mí?~


En una laguna que estaba congelada a la fueras de la residencia, estaba sumergido Sasha buscando alguna pista que diera el paradero de la portadora de la guadaña de María, pero más que buscaba en las misma ruinas que estaban bajo el agua no había ninguna pista. Cuando salió a la superficie encontró a la castaña que había traído un poco de comida para él.

-Debes vestirte o si no vas pescar una pulmonía-le dijo la muchacha al chico que camino a donde estaba su ropa y su toalla. El chico observó cómo andaba vestida la chica camino a donde estaba la fogata que había hecho y le echó más leña para aumentar el calor, listo el fuego se volvió a levantar se encamino a donde estaba Ayumu tomando de su muñeca derecha, la jaló y la llevo cerca de la fogata.

-¡Oyeeeeee!-grito ella al ser jalada y puesta al lado de la fogata - ¿Por qué hiciste eso?-dijo inflando sus mofletes, el chico la miro con cara de pocos amigos como si la pregunta era más que obvia, tomando las manos de la muchacha las coloco en el pecho del. Esto hizo que las mejillas de ella se pusieran rojas - ¿¡Qué que crees que haces?!-dijo intentando alejarse.

-Calentando tus manos-dijo serio y mirándola fijamente –Estas muy helada Bakayumu ¿Qué hiciste?-dijo acercando a su rostro, la chica se alejó un poco ruborizada y desviando la vista.

-Pues…ayude a una ardilla a recolectar bellotas-dijo en un susurro –Después me puse a sacar la nieve de los árboles para que el señor pájaro con la señora pájaro hicieran su nido para empollar a los polluelos, después me puse a sacar una espina que un conejo tenía en su patita.-dijo

Sasha Pov:

Las manos de Ayumu estaban congeladas como un tempano bajo cero, sus labios se ven morados, y por su naturaleza de bondad ayuda a los animales a que pasen bien la nieve pero ella se descuida en absoluto.

-No hay remedio contigo-le dije –Quédate en la fogata un rato hasta que tus manos estén tibias- me levante para vestirme y ponerme la ropa cuando terminé, caminé hacia ella donde estaba, sus ojos observaban el fuego con mucha determinación, diría que mucha para que me llegaba a inquietar.

-El fuego es cálido-dijo al momento que me senté a su lado, la miré de nuevo aunque sonreía sus ojos mostraban tristeza.- Pero también es destructivo, porque algo tan hermoso, bello puede hacer tanto daño y dar calidez, sería como el amor –dijo apenada pero sonriendo, se levantó para presenciar el fuego llevo sus manos hacia atrás – El amor puede destruir como también construir, vuelve fuerte pero a la vez debilita, es deseado pero a la vez no-dijo, me quede sorprendido por ese pensamiento tan filosófico que había dicho pero algo en su mirada me inquietaba pero no sabía que era.

Fue cuando el sonido de un mensaje le llego, saco de su bolsillo su celular para leerlo, lo leyó por unos segundos pero sus pupilas se dilataron por completo el aparato cayó y levantándome de golpe la alcance a agarrar la sostenía cerca de mi cuerpo y la observe sus ojos parecían perdidos.

-¡¿Oye Ayumu te sientes bien!?-le grite ella se llevó la mano a su cabeza y asintió con debilidad.

-Si…sólo me mareé-dijo sonriéndome fue cuando vi sus labios que estaban tan cerca y lucían apetitoso- ¿Podrías soltarme?-dijo asomándose en sus mejillas un rubor, la solté con cuidado y atento a sus movimientos, recogió el aparato y lo guardo como si ocultara algo.

¿Quién le habrá mandado un mensaje?


-Haber veamos ¿Dónde lo habré dejado?- Dijo Mafuyu que buscaba entre el closet una caja de color naranjo que no la podía encontrar, busco por un buen tiempo hasta que encontró la dicha caja una sonrisa de oreja a oreja tenía fue cuando escucho la puerta de la entrada. - ¿Ayu-chan eres tú?-pregunto desde su pieza.

-Sí–dijo alegre colocando su chaqueta en el perchero y sacado el gorro para ver sus manos y llevarla cerca de sus labios para echarle un poco de aliento, aunque la casa estaba con la chimenea encendida y temperada, su cuerpo no dejaba de tener fríos o mejor dicho escalofrió.

-¿Puedes subir Ayu-chan?-dijo la chica subió la escaleras para llegar al dormitorio matrimonial donde la pelirroja la esperaba sentada en la cama con una caja, quedo apoyada en la puerta y la mujer hizo una se sentara a su lado, dando un suspiro acato y fue a sentarse al lado, con una sonrisa en su cara abrió la caja.

-Ayu-chan lo que te voy a mostrar no se lo cuentes a Shi-chan-dijo ella poniendo su dedo en su boca para que guardara el secreto.

-¿Por qué?-pregunto ladeando su cabeza hacia un lado sin entender, fue cuando saco un álbum de fotos y mostrando la primera página salía Mafuyu, Tomo y Sasha de cuando iban al instituto - ¡Wooo es muy linda!-dijo.

-Jejeje en esos tiempos estábamos llenos de batallas con los adeptos pero no había ningún momento donde podríamos descansar–dijo recordando las veces que debía luchar para proteger a su amiga.

Dando vuelta hacia la otra página había una foto donde Mafuyu estaba con Sasha ruborizados, Ayumu parpadeó muchas veces sin entender porque estaban ruborizados y empapados – Etto ¿Por qué están ruborizados y mojados?-pregunto con curiosidad, la mujer la observo y se puso a reír.

-Esto jajajaja solo recordarlo me da risa pero en ese momento estábamos más avergonzados jajajaja –dijo riendo, la castaña solo sonrió - Pues ese día fue cuando Sasha me pidió matrimonio pero le salió mal en muchos sentidos, ya que el anillo se le había caído a la tina por estar practicando como me iba a pedir la mano pero se le cayó y como tiene poca paciencia se puso a destruir la bañera para que le devolviera el famoso anillo. Obviamente que entre y le grite de porque estaba rompiendo la bañera, pero ni me escucho entonces intente sacarlo empapándome y me dijo enojado con la mano dentro de la tubería ¡DEJA DE MOLESTAR MAFUYU NO VES QUE QUIERO PEDIRTE MATRIMONIO Y EL ESTUPIDO ANILLO QUE TE COMPRE SE FUE POR LA CAÑERÍA! En ese momento Tomo nos vio y nos grabó en esa confesión tan rápida-dijo mirando con ternura y mostrando el anillo a la muchacha que era de oro puro con una cruz hecha de diamante con un rubí al medio.

Giraron a la otra página y apareció Mafuyu con el cabello largo como la altura de Misako con un hermoso vestido de novia y sonriendo muy feliz y a su lado estaba Sasha estaba más alto que Mafuyu y se veía muy guapo con el terno.

Después hubo otra foto que dejo Ayumu un poco impactada o mejor dicho sin entender pero si su vista no estaba mala Mafuyu estaba embarazada pero el embarazo la estaba desnutriendo, la página fue vuelta con rapidez pero una extraña hoja cayó en un acto reflejo la tomo y leyendo su contenido sus ojos se abrieron de golpe.

-Mafuyu oca-san usted-dijo pero la mujer coloco su pulgar en los labios de la chica que temblaba.

-Shhhhh Ayu-chan-dijo con ternura tomando el rostro con ambas manos y mirándola– Esto es un secreto que Shi-chan no puede saber aún-dijo sonriéndole.

-Pero por eso usted...-dijo la chica alterándose pero la mujer la abrazo de golpe la chica quedo sorprendida por el atrevimiento del acto apoyando su mentón en la cabeza la castaña.- Hay cosas que una madre debe guardar aunque sea doloroso para ella es mejor mantenerlo en secreto porque ya fue –dijo triste.

Ayumu se separó de golpe mirando con seriedad para después levantarse a caminar un rato por la habitación mientras la pelirroja la observaba, se detuvo un poco por un rato, apretó los puños con fuerza y corrió para pegarle a la muralla haciendo un ruido seco haciendo que se cayeran algunas cosas, la manos de la chica estaban rojas por el golpe.

-¡¿Ayu-chan?! –corrió a verla pero ella coloco su mano en frente del rostro de la mujer para que se detuviera, se volvió a levantar de nuevo y golpeo con más fuerzas haciéndose daño los nudillos.

-¡Ayu-chan basta!-grito Mafuyu viendo como la castaña se hacía daño en las manos hasta hacerlas sangrar, tomando con ambas la cara de la mujer sonriéndole – El dolor que usted que tuvo que soportar, en ese momento, todas las fuerzas que tuvo que gastar. –los ojos de Mafuyu se llenaban de lágrimas – Sudor, lágrimas y sangre que fueron requeridos para eso, fue doloroso y duro al punto que casi se rompió pero ahora le diré un rostro triste seduce a la oscuridad la alimenta y la hace débil usted debe sonreír ya que la sonrisa es el milagro que salva más vida que una poción, y las lágrimas-tomando con su pulgar y sonriéndole con un rubor– Son la joya más bella que solo puede ser vista por la persona que amamos en todo nuestro corazón-dijo sonriendo

-Créanme que si yo hubiera estado ahí hubiera hecho un contrato para que…-


Sasha Pov:

Acabo de llegar a mi casa, me saque todo lo que se llama ropa de invierno para quedar con un chaleco de color rojo oscuro con pantalones de color café, fui a la cocina a prepararme un poco de chocolate caliente con unos malvavisco, subí al segundo piso y me percate que la puerta de habitación de mis papas estaban abierta, al momento que me asome vi a mi mama acariciando con ternura el cabello de Ayumu que tenía su cabeza recostada en sus piernas, se había quedado dormida.

Se ve muy linda así….

Pero fue cuando vi sus manos estaban todas heridas, entre a la pieza- ¿Mama? ¿Qué le paso Ayumu?-le dije acercando a ella.

Me miro, sonrió con ternura acariciando sus mejillas- Se puso a pegarle a las murallas-dijo.

Me quede en estado shock para dar un suspiro, la tome en caballito y me lleve a su pieza la recosté, me senté para observarla detenidamente sus labios estaban entre abiertos y húmedos, como si me invitaran a probarlos.

Me acerque a ella rozando su rostro pero fue cuando su celular sonó, esto me hizo alejarme de ella y mirar el bendito aparato, capaz estaba invadiendo su privacidad al revisar su celular sin embargo, para haberle producido ese malestar me dejo un poco preocupado, investigue en su buzón de mensaje y había solo dos mensajes de dos números desconocidos, el primero que era reciente que fue enviado esta mañana era solo un numero – 1533-susurre, porque ese número la habrá puesto como la puso, pero el segundo que era de la fecha de su cumpleaños era largo.

Lo leí con lentitud y cada vez sentía, que la sangre me hervía con fuerza, la mire durmiendo detenidamente observando cada detalle de ella ese rostro tan común que cualquier humano tiene pero que ella con solo sonrojarse le da un rasgo particular, sus ojos que ahora estaba cerrados sus pestañas son largas y finas pero normales pero cuando pestañea varias veces le hacen ver que esos ojos de color de arena de playa te invaden por completo, sus labios suaves, esos dirían que es lo único que son especiales y daría mi vida por ellos porque son deliciosos húmedos, adictivos, cálidos.

Eso es lo único excepcional que rescataría de ella, pero de ahí ella es una simple niña freak que ve anime, de entre todas las mujeres me tuve que fijar en ella.

Me recosté al lado de ella mientras la observaba de nuevo –Ayumu- susurre cerca de ella -¿Dime? ¿Alguna vez tendré oportunidad contigo?-le dije acariciando su rostro con mis dedos.

-Hmmm-dijo dormida sonriéndome ante eso solo sentí como si eso hubiera sido, una especie de esperanza pero era ilusión que yo me estaba creando o era algo que podía ser cierto. Ante eso me acerque a su frente y le di un beso en su frente-Buenas noches-le dije.


Ya era de mañana, la castaña se levantó como habitualmente lo hacía, es decir, ir a preparar el desayuno a todos los integrantes que vivían en la casa, ya listo se fue a bañar, se secó todo su cuerpo, se colocó el uniforme y los listones en cintillo dejándose suelto el cabello, camino a su pieza a buscar mochila cuando la encontró bajo y vio que Sasha ya estaba despierto estaba leyendo hartos libros que lucían muy complicado de leer, Sasha estaba con lentes leyendo con atención.

Ayumu se acercó de forma lenta para que él no se diera cuenta y vio muchas letras raras que a juzgar por las formas debían ser griegas o judías? Sin embargo por una extraña razón en la mente de la muchacha se le grabaron en parte y se aprendió de memoria los extraños símbolos que el muchacho intentaba de descifrar.

Después de eso Ayumu se quedó pensando todo el rato en esos extraños símbolos, ya habiendo llegado la hora de receso estaba caminando por los pasillos con Misako que por una extraña razón ella no estaba caminando hacia la ventana, era la presidenta que le había pedido que si podía ella caminar por ahí porque estaba un poco ahogada, pero en realidad era obra del Oráculo de Zafiro del Cielo Azul que sabía qué hace varios días alguien estaba observando Ayumu con ojos que no le gustaba. Mas encima a una distancia larga estaba siendo apuntada con un arma de largo alcance.

-Tsk-dijo molesto al percatarse que no podría darle a su blanco y bajando el arma encendido un cigarro- Tienes mucha suerte, como dice la mala hierba nunca muere pero espera hasta que sea ese día te hare sufrir-dijo esbozando una sonrisa siniestra.


Ayumu Pov:

Últimamente he sentido algo raro en mi cabeza me duele mucho, pero de ahí se calma, he intentado apaciguar el malestar con algunos analgésicos, recetas naturales pero parece que nada funciona.

Ahora me encuentro en la biblioteca investigando estos raros símbolos, aunque es difícil buscar en estos libros pero si puede serle de ayuda a Sasha con eso soy feliz, empiezo a ojear algunas hojas mientras escribo en una libreta que tiene el dibujo de Gasai Yuno me encanta mucho ese personaje, mientras anoto miro mi libreta un rato – Veamos cuando la luna llena se tiña de azul por la estrella azul…-me sorprendí ante eso- ¿Ah? ¿Estrella azul? ¿Por qué me suena?...-dije un poco asustada llevando la mano a mi frente sentí como una gota de sudor frio me recorría.

¿Ayumu te encuentras bien?-me pregunto Ora-kun yo solo asentí con mi cabeza y seguí descifrando pero algo me detuvo un mensaje de texto, mire mi celular.

"¡A-chan llámame! TOT"

Ante ese mensaje de Misa-chan llame enseguida – Aló ¿Qué sucedió Misa-chan? –le pregunte.

-¡Perdón A-chan no podremos irnos juntas me acaban de llamar de la compañía del anime y tienen problemas!-dijo

-Ah no te preocupes yo me iré en un rato más, ve con cuidado y me cuentas cómo va el anime-le dije para que se fuera tranquila.

-Muchas gracias A-chan te lo recompensare con un dibujo bueno te dejo que debo irme nos vemos mañana cuídate amiga –me dijo cortando, di un pequeño suspiro.

-Sabes que ese chico te va regañar por irte sola –me dijo Ora-kun mientras yo seguía leyendo los libros – Su nombre es Sasha, Ora-kun- le dije concentrada – Para mí es ese chico – me dijo en un refunfuño ante eso solo me reí era divertido tenerlo de compañía ya había ojeado trece libro y tenía unos par de párrafos.

¿Cómo había podido lograr esto? Sasha y los demás no había podido descifrar ninguno pero yo los pude descifrar en un par de horas solo algunas par de líneas, pero siento como si las letras fueras familiar como si ya la hubiera leído..

Fue cuando el sonido de un trueno de me hizo sobresaltarme – ¡Aaah!-grite asustada y me tape los oídos con mis manos, mire que solo había sido un trueno -¡¿Pero el tipo del tiempo dijo que iba a hacer un día sin lluvia por eso no les creo?!- dije enojada con varias venitas guardando los libros en su lugar, mi libreta de apuntes en mi mochila corrí por el pasillo hasta llegar a la salida y al llegar estaba lloviendo con mucha fuerza como un diluvio.

-Genial-dije mirando con ojos bajos la lluvia definitivamente iba a llegar a la casa estilando, apenas se podía ver el camino por lo menos no vine con mis patines porque habría tenido problemas para andar por las calles, pero parecía que no habría muchos autos.

Otro trueno hizo su ruido con fuerza haciendo que me sobresaltara ahora que estaba afuera el sonido se escuchaba con más fuerza como si fuera casi similar al sonido de una bomba ante eso algo se me vino a mi cabeza un recuerdo fragmentado.

"Había un hombre extraño haciendo algo raro a una mujer. No, la está matando y también violando con crueldad mientras algo hace con su boca" Ante eso pongo mi mano en la pared para apoyarme vuelvo a respirar de forma jadeante de nuevo.

¿Qué es eso? ¿Por qué vi eso?

Mi cuerpo temblaba, otro trueno resueno con fuerza, ante eso solo me tape los oído pero otra imagen se me vino mi cabeza me estaba doliendo mucho, sentía como si me iba a explotar en cualquier segundos

"Ahora todo está lleno de fuego las habitaciones se queman, alguien me está llevando en brazos, dos personas están hablando sobre algo solo puedo leer en sus labios -debemos mantenerla con vida al costo que sea necesario-…"

¿Mantener con vida al costo que sea necesario? ¿¡Qué mierda es esto?!

Estaba muy enojada, no podía dejar de pensar en esas cosas que ahora veía pero esa frase debemos mantenerla vida al costo que sea necesario, me lleve la mano a mi frente para calmarme debía irme de aquí y dirigirme a mi pieza rápido para calmarme. Mire de nuevo la lluvia, que caía me iba mojar aunque eso siempre me pasaba no había nadie que me ayudaba en esos momentos y ahora tampoco. Ante eso solo agache mi cabeza.

Sasha debe estar en la casa leyendo…

Fue cuando sentí algo, que fue puesto encima de mi cabeza y al darme cuenta era una chaqueta, reconocía esa fragancia en cualquier lugar, me gire de forma lenta con mis pupilas dilatadas y sorprendidas - ¿Sasha?- le dije al verlo estaba a mi lado.

-Vaya que se largó a llover –dijo mirando la lluvia, con sus ojos esmeralda mi cuerpo no dejaba de estar tenso y sorprendido.

-Pero ¿Tu que haces aquí?-le pregunte con su chaqueta que me cubría -¿Y por qué me colocas tu chaqueta a mí? ¡Póntela tú te vas a mojar!-le grite un poco enojada el me miro por un momento, cerro sus ojos para abrirlos y decirme.

-Vamos ahora que parece que ahora bajo un poco la fuerza como llueve-dijo, empezó a correr bajo la lluvia mojando y yo lo seguí corriendo detrás del pero viendo su figura como se alejaba veía como se mojaba.

-¡¿Oye!? ¡Ponte tu chaqueta te vas a resfriar!-le grite con rabia pero él seguía corriendo- ¡Sasha póntela debes usarla tú! ¡No yo!- le seguía gritando pero el seguía corriendo- ¡¿Dime porque!? ¿¡Viniste!?- le grite - ¡¿Por qué apareces en el momento que te necesito!? ¿Por qué no puedo dejar de sentir este temor que algún momento te iras? ¡¿Dime porque siempre estás en mis pensamientos?!-gritando

Fue cuando se detuvo y yo también se giró para verme yo tenía las mejillas ruborizadas por todo lo que había dicho, las gotas de agua cayeron sobre mis mejillas, el me hablo pero no lo escuche, levanto su mano para colocarla cerca de su oreja para hacerme entender que todo lo que le había gritado no había sido escuchado, fue ahogado por la lluvia.

Ante eso me acerque a él con delicadeza para estar cerca del y decirle en su oreja – Baka Sasha- en un susurro tierno, al separarme el me miro sorprendido y solo sonreí.

Ya había llegado la noche y después de haberme secado me fui a dormir, al momento que cerré mis ojos estaba rodeada de fuego, todo el lugar estaba en vuelto en llamas podía ver cómo la gente corría y pedía ayuda que lo salvaran pero nadie les prestaba ayuda, intente ayudarlos pero mis manos los traspasaba.

¡No podía ayudarlos!

Vi como un jubilo de gente corría con desesperación, corría hacia una salida, pero en el camino había un pequeño niño que andaba perdido pero nadie de la gente hizo algún caso a ese niño que lo atropellaron matándolo, me lleve la mano a mi boca por el horror que estaba presenciando el piso quedo lleno de sangre del niño, sus pobres extremidades quedaron destruidas por las pisadas yo me acerque a él corriendo. Mis lágrimas no dejaron de fluir – ¿Por qué?…no pude ayudarte, si hubiera podido nada te hubiera pasado perdóname por favor –llorando-Perdóname-le dije intentando tomarlo pero mis manos los traspasaban, fue cuando escuche muchos gritos de mucha gente, me levante para ver porque había tanto ruido y al momento que gire el pasillo dos personas estaban a sangre fría a muchas personas, la sangre mancha las paredes, partes del cuerpo cortado cae por todos los lugares.

-¡BASTAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!-Grito con mucha fuerza cerrando los ojos con fuerza y en ese momento despierto bañada en sudor frío mi cabeza me dolía mucho busque a Ora-kun y me lo puse enseguida.

-¿Ayumu qué pasa?-me pregunto preocupado ya que temblaba mucho.

-Tuve una pesadilla muy fea, capaz debo dejar de ver anime muy tarde-dije muchas veces las pesadillas eran producidas por mucha estimulación de cerebro, me levante de mi cama y camine hacia el baño, entré sin tocar deje mi ropa agarre mi cepillo de diente, le eché pasta y me puse a lavar mis dientes.

-¡Ayumu creo que deberías salir del baño ahora! –dijo Ora-kun en un tono nervioso, yo seguí lavándome los dientes ignorando esa advertencia, mi mente no estaba para irse de ese lugar - ¡Ayumu enserio sal de ahí!-Gritando como histérico haciendo dar un sobresalto, mire con varias venitas porque me hizo tragar toda la espuma que tenía en mi boca – Esta me la pagas –le dije enojada y enjuagándome la boca para agarrar con ambas mano la gema para estirar sé que es imposible pero era como si le jalara sus mejillas.

Fue cuando el sonido de una llave fue cerrada mire la llave de agua estaba cerrada – Si la llave del lava manos está cerrada significa que ...-tragando saliva al sentir como alguien salía de la bañera, respire hondo sintiendo como si me tragara la tierra esperando que fuera alguna mujer – ¿Tomo oca-san?-dije no hubo respuesta – ¿Mafuyu oca-san?- tampoco ante eso cada vez me sentía más inquieta, un silencio incómodo surgió me gire para encontrar con él estaba empapado de pies a cabeza -¿Acaso a ti no te enseñaron a tocar Bakayumu?-me dijo acercándose a mi e invadiendo mi espacio privado, ante eso intente retroceder pero mis piernas no quisieron dar ningún paso hacia atrás.

-¿O querías verme?-dijo con una sonrisa ladina que produjo que mis mejillas se tiñeran de color carmesí, ante eso solo desvié mi vista para no verlo me gire ya que mis mejillas las sentían muy caliente, camine para salir pero cuando justo iba tomar con mi mano la perilla sentí el cuerpo de Sasha apoyado en mí.

-No te vas a ir así no más, entras sin tocar y te vas-dijo susurrando en mi oreja, me mordí los labios para que no saliera ningún gemido – Por castigo te quedaras hasta que yo me vista entero y además iba a ir a tu pieza hablar algo contigo me ahorraste el viaje –me dijo ante eso me relaje un poco el de que "quería hablar conmigo".

Me gire hacia él y camine para sentarme en el retrete el camino con la toalla en su cintura ante eso vi que agarro su ropa interior, cerré mis ojos para no verlo desnudo, pude escuchar como la toalla se caía y como se colocaba la ropa interior ante eso trague saliva para calmarme.

(N/A: Ayumu tiene una excelente audición aunque quien no quiere estar en esa situación xDD)

-Listo puedes abrir los ojos –me dijo al momento que abrí mis ojos con lentitud Sasha estaba muy cerca de mí, diría que demasiado que tuve que echarme un poco atrás estaba sin camisa, con una toalla en la cabeza haciendo ver increíblemente sexy y guapo. Por lo menos se había puesto sus pantalones eso me dejo más tranquila en cierto modo pero ver sus abdominales bien formados tentaba a que lo observara.

¡Maldición porque Sasha debe ser tan guapo y sexy!

-Ayumu –dijo pero su tono se escuchó serio esto hizo que lo mirara fijamente –No quiero que te vuelvas hacer daño o que te expongas a un peligro que te dañe – me dijo, me quede atónita a lo que me decía.

Apreté un poco mis puños –No puedo prometer eso-le dije ocultando mi vista en mi casquilla.- Además no sabemos cuánto tiempo permanezca aquí, en tu casa, muy pronto regresaré a mi casa y volveré –le dije, sentí una mano colocando encima de mi rodilla haciendo que levantara mi mirada.

-Pues no sucederá-me dijo serio.

-¿Eh?-dije sin entender porque me decía eso, se acercó tanto a mi rostro que se dirigió a mi mejilla y sintiendo el roce de sus labios sobre mis mejillas haciendo un leve cosquilleo que produjo que una corriente de electricidad me recorriera toda mi espina dorsal. Mi respiración se aceleró al sentir solo ese roce, sus manos se apoyaron en mis muslos haciendo que diera un chillido de improviso- ¡Sasha!-le dije roja, él me miro con picardía.

-La próxima vez que vea alguna herida en tu cuerpo voy a lamerte entera-dijo, unos segundos pasaron para salir de mi cabeza un montón de humo y pararme de golpe con fuerza ruborizada tiritando ante esa advertencia.

-¡¿Lamerme entera?!-dije en estado chibis mientras él se paraba - ¡¿Cómo puedes decirme semejante barbaridad como si te lo permitiera?!-le grite indignada y avergonzada a la vez.

-Pero que quieres que haga si no aprendes a las buenas, entonces debe a ser a las malas – dijo apoyado en la pared del otro lado observándome, me cubrí con mis manos mi cuerpo porque su mirada parecía como si me desnudara con solo observarme.

Una duda surgió a lo que me había dicho, mis mejillas volvieron a teñir de un carmesí desvié mi vista para no verlo –Pero ¿qué pasa si la herida es producida por un corte al momento que cocino?-le pregunte el me miro de nuevo.

-Bueno si es primera vez puedo tolerar pero si es segundo te lameré hasta la altura de tu torso-dijo.

-¡¿Hasta el torso?!-dije nerviosa.

-Si hasta el torso y todo –dijo el poniendo la toalla y secándose el cabello con esta mientras miraba el suelo mi cabeza, la sentía que daba muchos giros por minis sashas mientras sentía como mi temperatura subía de un segundo a otro. – Y si te vuelve hacer daño en el dedo o corte mientras cocina me iré hacia abajo-dijo mirándome mientras la toalla tapaba la mitad de su rostro.

Inmediatamente me puse mi mano derecha en mi feminidad para cubrirla y la izquierda sobre mis pechos, él miro el gesto que hice con mis manos alzo una ceja, se quitó la toalla de su cabeza paso su mano por su cabello para ordenarlo camino de forma lenta hacia mi – Aunque te cubras lo hare, Ayumu así que no me tientes-me dijo muy cerca de mis labios bajo a mi cuello-¿Entendido?-dando un pequeño soplido haciendo que mis piernas cedieran y quedara sentada en el suelo del baño con mi pulso acelerado.

-¿Estás segura que ese chico no se molestara el que hayas salido sola?- me pregunto Ora-kun, mientras observaba en una tienda de regalos un collar muy lindo no quería nada más que estar un poco afuera, tomar un poco de aire y relajarme.

-No te preocupes con que volvamos temprano nada malo pasara-le dije sonriendo mientras caminaba por las calles.


Mientras caminaba de lo más alegre, sin percatarse que alguien la observaba de lejos mirando con binoculares- Aunque te queden tres días de vida creo que mejor acabo contigo-dijo el hombre apuntando con su rifle a un montón de metales que estaban suspendidos encima de la muchacha mientras ella pasaba por ahí.

-Ayumu Oikawa que descanses en el infierno-disparando a la cuerda que sostenía los metales que cayeron con fuerza pero algo hizo que la castaña esquivara o mejor dicho no resultara herida.

El sonido de un ave llorando la hizo correr impidiendo que eso le cayera encima -¡Natsu! Por dios como resultaste así –dijo preocupada ayudando al petirrojo a quitarse la red que lo tenía atrapado y que no podía moverse o mejor dicho todo esto había sido planeado por alguien.

-Tsk maldita zorra-dijo el hombre agarrando su escopeta de largo alcance y apuntando a la cabeza de la chica – Voy a reventar tu cabeza-dijo pero cuando justo iba apretar el gatillo un montón de arena lo cubrió, el hombre esquivo el ataque de arena saltando unos diez metros de distancias.

Mirando con odio al muchacho que estaba al frente, con su mano tenía sujetada una espada hecha de arena, sus ojos mostraban odio y furia contra el hombre.- ¿Quién eres? ¿Por qué quisiste atentar contra su vida?-con los músculos tenso, el hombre lo miro con cuidado, no podía hacer un movimiento en falso porque sería su fin.

Miro para ver cómo podía escapar de esta situación, no podía permitir que su misión terminara así fue cuando un muralla de arena se formó impidiendo que este escapara-¿Dime te enviaron ellos?-pregunto furioso y mostrando sus dientes que hicieron un ruido fuerte al momento que chocaron cuando pregunto.


Lance Pov

Este sujeto había estado hace varios días observando Ayumu desde lejos y haciendo cosas que pusieran su vida en peligro pero ahora ver que tenía una arma de largo alcance y que apunto a unos metales para que la aplastaran para matará, no podía dejarlo vivo.

-Jajajaja- su risa me desconcentro y me hizo apretar más fuerte la espada, su emoción era burlesca y un par lagrimas escaparon de sus ojos, me coloque en posición a punto de atacarlo ya que esa risa me estaba irritando mucho.

-¿Qué es gracioso?- enojado a punto de descuartizarlo con mis propias manos era capaz de mancharme las manos por ella.

-Puede ser –dijo mostrando una sonrisa sínica, ante eso me quede helado la espada se me cayó por la impresión pero cuando levante mi vista el sujeto se había ido, ante eso solo rompí con todas mis fuerzas el piso destruyéndolo por completo.

Entonces lo que Susuna me conto es verdad…esos malditos…

Había bajado del techo para ir a buscarla y fue cuando me la encuentro lo primero que ella hace es golpearme un golpe en la cabeza, haciendo que me quedara con los ojos bien abiertos y con varias venitas - ¿¡Porque me golpeas!?-grite furioso y apunto pero ella me tomo con sus manos mi mano derecha y la puso en frente de ella y mío.

-¡ESTO! ¿CÓMO TE HICISTE ESTO? ¡ESTAS SANGRANDO MUCHO!- Exclamó preocupada ante eso, un rubor se me asomo en mis mejillas, miro mi mano el contacto de su mano era cálido, cada toque que hacía con cuidado para ver que no tenía ningún tipo fractura, era una caricia, dando un suspiro, busco en su chaqueta y saco un pañuelo de color blanco con rosado.

-Sentemos un rato-dijo ella haciéndome sentar a una banca que estaba cerca por ahí en frente de una tienda, saco un pequeño frasco – Te va arder-dijo colocando en el pañuelo un poco de ese líquido en la tela, al momento que lo puso en mi mano me ardió un poco haciendo que mi rostro mostrara una cara de que me ardía, ella me miro, con cuidado empezó a soplar para que no me ardiera, su aliento era cálido y suave, parecía como si me estuviera besando la mano pero ella estaba solo soplando.

Cuando termino de limpiar la herida que me había hecho, agarro el pañuelo y empezó a vendarme la mano con cuidado para no hacerme daño, ya curado mire mi mano, podía sentir como mi corazón bombeaba con mucha fuerza, mis mejillas estaban ruborizadas.

-Y bien Lance ¿Por qué estás aquí?-me pregunto mirando con seriedad y haciéndome poner un poco nervioso ya que su mirada no se despegaba de mi rostro.

-Pues…yo-dije intentando ordenar mis ideas, no podía decirle que la he venido a proteger y que su vida está en peligro por culpa de esas personas.

-¿Y?- moviendo sus pies en un balanceo mientras miraba el suelo con atención – Estoy esperando una respuesta-dijo

-Pues…yo –agache mi cabeza ocultando mi vista y sin mirarla ya que era lo único que podía decirle – Q…quería verte –dije en un susurro.

-¿Ah? –miro con ojos bien abiertos y sin entender, llevo su mano y me giro mi rostro para que la viera mis mejillas estaban rojas como un tomate.

-¿Verme a mí?-pregunto curiosa a lo que le había dicho hace un par de segundos, pasaron cincos segundos para que empezara a reír con mucha fuerza su risa era algo que me calmaba y también se veía muy hermosa riendo.- ¡Que gracioso eres Lance!-riendo - ¿Ah?-dijo mirando su chaqueta fue cuando vi como algo se movía dentro de su chaqueta a la altura de su pecho – Espera ya abro –dijo abriendo el cierre y apareciendo la cabeza de Natsu.


Mientras en la casa Sasha leía un par de libros, pero fue cuando sintió una extraña presencia haciendo que se levantara de golpe con fuerza sintiendo como alguien lo había adelantado –¿Que es esta sensación?-dijo con los ojos bien abiertos y con varias venitas sintiendo como la sangre le hervía como una tetera que está a punto de hervir el agua – ¡Mamá!- Corriendo a la cocina como un caballo descarriado al momento que llego al frente su madre estaba preparando la cena, dejo de revolver y miro a su hijo que parecía que estaba a punto de estallar de ira.

-¿Que sucede hijo?-respondió con naturalidad, mientras se limpiaba las manos con una toalla para acercarse a su hijo.

-¿¡Ayumu está en su pieza!?- alterado haciendo que su figura materna diera un sobresalto por el grito que había pegado hace un par de segundos, pestañeo un par de veces y solo dio un suspiro.

-No, ella salió hace una hora más o menos o más-dijo entendiendo que su hijo estaba muy alterado al punto que no sabía cómo podía reaccionar con la castaña o hasta qué punto su hijo podrá soportar, esa represión ante ella.

Sasha salió corriendo para ir a buscarla pero cuando justo iba abrir la puerta para salir, la perilla se giró con delicadeza abriendo la puerta apareció Ayumu sus mejillas estaban un poco ruborizadas, eso hizo que el temple interno de Sasha sintiera que muy pronto estallaría.

Trato de respirar para controlarse y no hacer ninguna locura contra ella pero el rubor le hacía dudar sobre ella o mejor dicho sobre sus sentimientos que tenía hacia ella. - ¿Dónde fuiste?-le pregunto ante eso la castaña levanto su vista sus ojos se veían vacíos como si no hubiera vida la muchacha, acaricio el rostro del chico haciendo que este sintiera raro.

-¿Ayu…mu?-dijo mirándola, la chica tomo con dos manos el rostro del chico acercando a él rozando sus labios pero algo lo sorprendió la chica cerro los ojos y al momentos que los abrió ya no estaba el color de playa sino un celeste como el cielo azul, la respiración de la muchacha se aceleró con mucha fuerza varias gotas de sudor resbalaban por su frente –Pro…tégela-dijo en un tartamudeo.

-¿Ayumu que te sucede? ¡Responde!-mirándola atentamente mientras se acercaba a sus labios.

-Prote…gela de esas personas...te confió a mi…-Pero antes que pudiera decir alguna palabra, la muchacha se desplomo el chico, la atajo justo y empezó a moverla para que reaccionara, su temperatura estaba muy alta.

-¡Ayumu reacciona!-desesperado viendo que la chica no respondía, sin percatarse que el collar brillaba bajo su ropa de color celeste

Ya había pasados unos días de ese incidente aunque ni Ayumu sabía cómo había llegado a la casa, no lograba recordar nada de nada, solamente que se despidió de Lance después de que la acompañara y de ahí una presión en el pecho sentí como si me quemaba entera.

Ayumu Pov:

Más que le doy vuelta a este asunto no logro recordar que paso, estuve un buen rato con Lance conversando, después de eso me pidió mi teléfono para que lo llamara si estaba muy angustiada, aunque el que quiera ser mi amigo es raro, hace un par de meses me odiaba con todas de las letras pero ahora quiere ser mi amigo.

¿Por qué mi corazón se acelera al pensar en él? También de que Sasha ha estado un poco insoportable como se atrevió a decirme eso.

"No quiero que nadie se acerque a ti-"

¡Es un tonto! ¡¿Cómo puede haber dicho eso de Misa-chan!? Que eso de que va revisar mi celular todos los días para ver con quien hablo y que no debo hacerme amigo de Lance. ¡Yo puedo hacerme amigo de quien sea!

-¿A-chan?-escuche decir una voz cuando me gire, estaba Misa-chan conmigo, me había acompañado a caminar porque le había pedido, que quería hablar con ella o mejor dicho pedir le un consejo porque no podía tomar una decisión clara ante lo que había dicho Sasha.

Di un pequeño suspiro- ¿Qué sucede?- le pregunte sonriéndole mientras caminábamos fue cuando me mire un rato en un vidrio, tenía el cabello suelto, agarre los dos listones y me hizo dos tomates bajos que me quedaban bien pero sentía que había algo que no andaba bien como si alguien me estuviera observando.

-¿Te sucede algo A-chan?-me pregunto Misa-chan preocupada, yo ante eso me gire hacia ella dando un suspiro- pues digamos…que si – le dije recordando lo que me había dicho Sasha sobre estar con la gente.

Misako Pov:

El semblante de mi amiga parecía deprimido aunque intentara sonreír con todas sus fuerzas había algo que le inquietaba – Puedes confiar en mí, cuéntame-le dije animando la, ella me miro, pestañeo unos segundos para sonreírme.

-Pues digamos que necesito un consejo-ocultando su vista en su chasquilla, mientras agachaba un poco la cabeza, sentí como si el mundo se me acabara nunca había visto esa expresión en ella.- Alguna vez la persona más importante para ti, te ha obligado a no hablar con otra gente que él dice que es mala junta-dijo apretando sus puños.

-Pues muchas veces- ella levanto su vista para mirarme fijamente – Pero no le haga caso si quiero hablar con esa persona o ser su amiga lo hago, nadie puede obligarte a no relacionarte con gente. ¿El que te lo dijo fue Oribe-kun que no quieres que te juntes o hables con ese chico de cabellos verde que lo besaste? ¿Cierto?-le dije espere que me dijera:"¡No lo besé porque quería!" Pero no hubo ninguna respuesta de su habitual personalidad, estaba muy dolida.

Solo movió su cabeza en señal de si, estaba muy callada – No le hagas caso a Oribe-kun , has lo que tiene que hacer A-chan, solo escucha a tu corazón-animándola ella me sonrió agachando su cabeza – Tienes razón – formulo convencida - ¡Si tienes razón no voy a dejar que don gruñón me diga con quien puedo hablar o con quien no!-dijo animada- Vamos a tomar un granizado-dijo con su habitual estado de ánimo.

-Tu nunca cambias, hace mucho frio A-chan y tú eres capaz de tomar un granizado en esta época-dije con varias gotitas pero al momento que giramos para la esquina todo cambio…

Las dos muchachas al momento que llegaron a la esquina mucha gente estaba reunida al punto que apenas se podía circular sin embargo, muchos vendedores gritaban con alegría como si alguien les hubiera pagado una gran suma para decir una oferta en especial y llenar de panfletos con dibujos de lirios en ellos.

-¡Vengan rematamos todos 1533!-grito uno, la muchacha al ver los panfletos y escuchar el número sintió como su cabeza le pesaba mucho, los gritos eran incesantes al punto que su mente perdió la realidad e imágenes se empezaron a manifestar en su mente produciendo un dolor horrible.

Su respiración cambio a una acelerada, sus pupilas se dilataron podía ver con más claridad la imagen de ella, siendo llevada por alguien mientras el pasillo se quemaba, la gente en su alrededor estaba muerta, desangrada, decapitada, descuartizada, calcinada, ahorcada. Ayumu se llevó la mano a su boca para no vomitar, su cuerpo temblaba con mucha fuerza que eran esas imágenes.

-¡!1533! ¡1533!-decían en gritos los vendedores rodeando a Misako – Señorita compre esto está en oferta –le dijeron la presidenta intento sacarse de encima porque algo sentía que andaba mal.


-¡¿A-chan?!-dijo, pero al momento que la vio quedo impactada al ver la temblorosa con los ojos cerrados con fuerza, sus dientes castañeaban con fuerza los puños los tenía apretado encima de su cabeza para cesar el ruido. -¡¿A-chan estas bien?! ¡Quítese tengo que ver a mi amiga!-grito Misako enojado intentado quitarse los vendedores.

Ayumu reaccionó miro a Misako y solo sonrió, su semblante era pálido, muy pálido – Descuido Misa-chan me iré temprano no te preocupes mañana nos vemos –dijo girando rápido.

-¡Espera A-chan! Yo te acompaño-dijo intentando alcanzarla pero la gente le impidió que la siguiera, en ese preciso momento la adolecente corría con todas sus fuerzas por las calles escuchando sin cesar el mismo número – 1533-

-¿Qué significaba ese número?, ¿por qué aparecen esas imágenes en mi mente? –pensaba mientras corría, fue cuando llego una esquina y una enorme cantidad de agua le cayó, haciéndola gritar del horror.

Una imagen de ella se le vino en el mar sola de noche, cubierta de sangre mientras una enorme ola la iba a botar - ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!- Gritó con fuerza retorciendo se en el suelo y volviendo levantar no escuchaba las sugerencias de Ora-kun que le decía que se calmara.

Ayumu Pov:

¿Qué es esto? Tengo miedo, estoy aterrada por favor alguien sálveme de esto, ¿Quién sea?¡Por favor!

Corrí un gran distancia sin percatarme que había llegado a un parque que nunca había venido parecía abandonado en toda su totalidad, deje mi mochila en la banca, saque un pañuelo de mi uniforme y lo moje un poco en la fuente que había por ahí para secarme el sudor frio, mis manos no dejaban de temblar.

Las imágenes venían sin cesar a mi mente eran distorsionadas en su totalidad pero cada vez tenía más miedo de la verdad de esas imágenes, unas lágrimas cayeron en el pañuelo no podía soportar el dolor - ¡¿Por qué veo esto?! ¡¿Alguien dígame por qué veo esto!?-grite llorando agarrando mi flequillo con fuerza.

Ayumu detrás de ti!-Me advirtió Ora-kun cuando me gire vi a un adulto de cabellos negros con unos ojos que parecían la misma muerte, sentí un extraño sentimiento de huir pero mis piernas no se movieron.

Me levante para mirarlo bien, usaba una chaqueta larga café desgatado, sus pantalones eran verde oscuro, botas oscuras y parecían ser muy pesadas, un sombrero de vaquero pero un poco roto. Su cabello negro parecía sucio que no se hubiera lavado en semana, su rostro tenía arrugas no por la edad si no por algún tipo de sentimiento que lo estaba comiendo por dentro, fue cuando sus ojos me dieron escalofríos al momento que los mire fijamente eran oscuros, sin vida llenos de rencor y odio.

-¿Quién es usted?-pregunte tomando valor, el hombre encendió un cigarro, tomo un poco de humo para después echármelo en la cara, ante eso, moví mi mano para dispersarlo y empecé a toser- ¡Oiga es mala educación echarle el humo de cigarro al alguien que no fuma!- le dije enojada.

- Soy Creed –dijo fumando de nuevo, me quede mirándolo pero cuando justo iba a decir mi nombre – Tu eres Oikawa Ayumu –dijo mirándome sentí como un escalofrió me recorrí toda mi espina dorsal.

-¿Por qué sabe mi nombre?-le pregunté retrocediendo un poco para después ver como sacaba de su chaqueta tres cartas y me lanzabas las atrape lo miré sin entender, fue cuando vi los remitentes.

-No…puede ser-dije tomando la carta que parecía ser la primera, mis manos temblaban mucho al punto que apenas podía leerla pero era el puño y letra de mi padre.

"Señor Creed, habla Oikawa Hirumo sabemos que usted es un sicario muy reconocido en todo el mundo y que hace un trabajo perfecto para eso le tengo un trabajo perfecto que ganara cien millones…"

-Cien millones-dije recordando la cuenta bancaria que me había regalado mis papas para mi cumpleaños

"…necesitamos que acabe con una escoria que nos arrebató la felicidad de nosotros y de muchas personas, quedando ella viva, queremos que la torture hasta mandarla al infierno por completo, el nombre de esta desgraciada es Oikawa Ayumu nuestra hija de 6 años que ahora tiene, queremos que la asesine cuando tenga 15 años con una semana de vida, la cuenta bancaria seguramente la llevara ella por lo que le será fácil cobrar el dinero…"

Apreté el papel mientras mis lágrimas no dejaban de derramarse – Es mentira ¿cierto?-dije llorando sin poder creer lo que decía esa carta.

"Hasta ese momento cuidaderos de ella hasta que su día de muerte llegue.

Se despide atentamente

Oikawa Hirumo."

La carta se me cayó y la volví a recoger para leer la segunda que de nuevo la había escrito mi padre pero esta ver iba dirigida a mi antiguo colegio.

"Señor Director, habla el tutor de la alumna que ingreso este año Oikawa Ayumu sé que están en problemas económicos el establecimiento, como los padres, les propongo un trato que nos convendrá a los dos yo depositare 10 millones cada mes a la cuenta bancaria de cada funcionario que le haga la vida imposible a mi hija, es decir los profesores deben hacerle la vida imposible como los compañeros torturarla hasta dejarla loca"

Sin resistir más me desplome al suelo llorando con fuerza golpeando el suelo con mi puño con rabia - ¡Mentira!¡Mentira! ¡Es mentira!- grite enojada y dolida.

"Muchas gracias por su compresión y espero que me cumpla con el trato cada vez que el abuso sea peor el dinero se duplicara se despide atentamente.

Oikawa Hirumo"

Me lleve la mano a mi pecho me dolía mucho, todo el sufrimiento que sufrí en el colegio fue porque mi padre les pago a mis compañero, profesores que me hicieran la vida imposible, no esto debe ser una mentira una pesadilla, mi pecho me duele al punto que no puede respirar. Mire a última carta y la abrí.

"Señor Creed, muy pronto seremos felices no tendremos más a ese estorbo, le queríamos decir que lamentamos mucho la muerte de su familia en el crucero del Lirio del Plata y que los familiares de la personas que perdieron sus familias le hemos creado un pueblo para que vivan con la única condición que si nuestra "escoria" llegara aparecer estos deben apedrearla, golpearla y torturarla al punto que no pueda caminar sin más que decir espero que cuando usted llame es para que nos de buenas noticias de que ha acabado con ella.

Se despide.

Oikawa Hirumo"

Me lleve las manos a mi boca intentando no vomitar, mis lágrimas no dejaban de correr por mis mejillas sentía mis ojos hinchados de tantos llorar.

Entonces esa gente…por mi culpa los chicos resultaron heridos, por mi culpa

Me quede apoyada en mis piernas para ver a Creed que me observaba divertido, no podía reaccionar por lo que estaba escrito en esas tres cartas fue cuando Ora-kun me espabilo por completo.

-¡Ayumu es mejor que corras este hombre no tiene buenas intenciones huye!-Me grito haciendo que por inercia me levantara y agarra mi mochila para salir corriendo pero fue cuando el sonido de un teclado me hizo girarme por completo cuando me gire Creed tenía mi celular y había enviado a todos un mensaje de que me quedaría alojar en casa de una amiga alojar enviando, guardo el celular en su chaqueta, apago el cigarro botando al suelo y pisándolo.

Retrocedí unos pasos mientras tenía agarrado mi bolso para salir corriendo, pero fue cuando miro su reloj – Ya es hora –dijo sonriéndome.

-¿Hora? ¿Para qué?-pregunté pero de un segundo desapareció de mi vista para aparecer frente mío y dándome un golpe en el estómago fuerte que me hizo volar hacia la banca estrellándome contra esta rompiéndola en dos, teniendo en mi boca sangre y viendo que había escupido gran cantidad de sangre cuando me golpeo, viendo que el uniforme lo había destruido en la parte que me golpeo dejando mi estómago al descubierto.

-Es hora de tu muerte –me dijo- Prepárate para sufrir lentamente-


Mientras en la cocina de la casa estaba Mafuyu cocinando una deliciosa mientras su esposo miraba con amor a ella fue cuando un escalofrió de muerte recorrió su espalda que hizo sentir miedo haciendo que a la pelirroja se le cayera el cuchillo.

-¡Mafuyu!- ¿Estas bien?-corrió su esposo a socorrerla la mujer parecía asustada como si algo malo iba a pasar fue cuando la imagen de Ayumu cruzo por su mente y después escucharon algo romperse, un grito desgarrador se escuchó, corriendo con rapidez del segundo piso era Tomo.

-¡¿Dónde está Shi-chan?!-grito asustada- ¡Shi-chan!-grito con fuerza el chico salió de su pieza ya que había sido despertado por los gritos de su mama Tomo rascándose la cabeza ya que estaba cansado por haber discutido con Ayumu en la mañana, se había tomado una siesta mientras la esperaba pero ya era de noche y la impaciencia de mama Tomo no daba buena señal.

-¿Qué sucede?-dijo bostezando.

-¡Mira esto!-grito estampándole el marco con una foto, el chico la alejo un poco con desgano.

-¿Qué tiene de malo la foto?-preguntó sin entender.

-¡Mírala bien!-dijo el chico bien la alteración de la mujer y reviso la foto estaban ellos, su padre, su madre, Tomo, James, Magdalena, Kodantri, Teresa, Yuri Noda, Lizzy la mama de James y fue cuando vio la imagen de la castaña en el vidrio de la foto se había trizado justo a la altura donde estaba su estómago.

Sasha Pov

¿Qué significa esta fractura en el vidrio sobre Ayumu? Esperen… Ayumu no ha llegado todavía.

Fui corriendo a mi pieza y busque mi celular para ver que había un mensaje de ella que decía:

"Me voy a quedar alojar en una cada de una amiga "

Ese mensaje me dejo un poco dudoso pero fue cuando el teléfono sonó y baje de forma veloz a contestar – ¡Diga!-dije.

-¿Oribe? ¡¿A-chan llego allá? –pregunto alterada

-No ha llegado, ¿por qué, pasó algo? –pregunte sintiendo cada vez más el descontrol, como que si cada segundo la vida Ayumu se extinguiera.

-Tengo mucho miedo, ella se fue muy alterada –dijo llorando.

-¡Alterada! ¿Por qué? ¿De qué?-Dije alterado yo.

-No lo sé, íbamos a tomar unos granizados dimos la vuelta y habían muchos vendedores gritando una oferta ahí ella se puso muy pálida, empezó a temblar –decía ella asustada.

-¿Qué cosa decían exactamente los vendedores?- pregunté.

-Decían sin cesar 1533 una y otra vez – ante eso me quede helado porque no sospeche de ese número porque me fui con los celos, ¿por qué no investigue más sobre ese número? apreté mis puños con fuerza.

-¿Oribe estas ahí?-pregunto asustada.

-Sí, no te preocupes yo la encontraré –le dije para calmarla ella quedo más tranquila.

-Está bien confió en ti-dijo cortando, colgué el teléfono pero justo enseguida sonó de nuevo volví a contestar.

-¿Alo?

-Muy buenas noches Oribe-kun –dijo la voz de un hombre muy feliz como si estuviera celebrando una fiesta.

-Ah Señor Oikawa, no tengo mucho tiempo que hablar, tengo que buscar a su hija que está perdida-dije.

-Ah de ella no te preocupes-dijo alegre ante eso quede helado.

-¿Qué dijo?-dije serio.

-Que no te preocupes más por esa inútil, muy pronto ella desaparecerá de esta tierra, estarás libre cuidarla, te pido mucho perdón por las molestia de haberla soportado con sus tonterías, por su servicio le daré una buena suma de dinero para que se sienta recompensado ya que en estos momentos ella está siendo asesinada por un sicario así que no vaya por ella.-dijo alegre.

Sentí como la sangre me hervía por completos agarre el teléfono con fuerza - ¡HIJOS DE PUTAS COMO SE ATREVEN HACERLE ESO A ELLA, NUNCA SE LOS PERDONARE METANSE SU COCHINO DINERO POR DONDE MAS LE GUSTE, YO IMPEDIRE QUE ELLA MUERA Y NO SE PREOCUPE ELLA SE QUEDARA AQUÍ, CONMIGO, NO LOS NECESITA Y SI VUELVEN A LLAMARLA LOS UBICARE Y LOS DESCUARTIZARE!-Grite colgando enojado.

-¿Sasha que sucede?-me pregunto mama Tomo asustada por mi reacción.

-Ellos…-dije apretando mis puños – mandaron a matar a Ayumu con un sicario-dije Tomo mama me miro sorprendida y temblando, mi madre quedo aterrada sus lágrimas no tardaron en salir antes de eso. Salí de mi casa corriendo marcando los dos números en llamadas seguidas.

-James, Kodranti ¡Necesito que me ayuden a encontrar Ayumu su vida corre peligro!-les dije corriendo por las calles.

Por favor…por favor que llegue a tiempo.


La chica se intentó levantar como pudo pero sentía que sus costillas le dolían, tosió un poco de sangre, Creed la miraba divertido como si estuviera jugando con una muñeca, se llevó la mano a su estómago para así presionar para poder moverse mejor – Ah…ah Creo que tengo una costilla rota-dijo con gracia.

-No te preocupes Ayumu yo te curo- Le dijo Ora-kun curándole la herida un poco el hombre noto que el collar que portaba la muchacha era nada más ni menos que Oráculo del Zafiro del Cielo Azul, haciendo una mueca de desagrado ya que no iba a permitir que eso le interrumpiera los planes así de fácil.

Ayumu Pov:

El dolor se ha apaciguado un poco pero igual hay dolor, puedo ver la cara de Creed que parece algo molesto, fue cuando empiezo a oír que alguien se acerca por los pasos son una pareja, lo miro a él y este sonríe siniestramente un escalofrió me viene.

¿¡No me digas que empieza a involucrar inocentes!? ¡No lo permitiré!

Corrí hacia la pareja y esta me vio llegar – Pero ¿qué te paso? – preguntaron al ver la contusión en mi vientre.

-¡No es nada deben irse!- les dije alterada la pareja me miro con cara de no entender mi desesperación.

-Estas muy alterada mejor te llevamos a un hospital-me dijo el hombre tomando la muñeca sentí las pisadas de Creed, de un segundo a otro desapareció de mi vista, y fue cuando sentí que mi tobillo era agarrado con fuerza con algo y de un golpe duro fue caer mi cabeza al pavimento haciendo un hoyo, la pareja se horrorizo ante esa imagen creyendo que había muerto, pero justo había puesto mis manos para cubrir mi cabeza haciendo daños en mis manos sintiendo mis muñecas rotas o fracturadas.

-¡Corran!-Grité.

-Pero-dijo la mujer.

-¡No importa corran!-grité enojada – Si están aquí no puedo luchar tranquila –dije, la pareja salió corriendo y salieron de perímetro escuche la risa desquiciado de él.

-¡Jajajaj Luchar conmigo! ¿Tu? Por favor mira como estas tienen una costilla rota, tus manos están fracturadas o mejor dicho el hueso está sobre expuesto.

-¿Eh?-mire hacia abajo, pero fue cuando al mirar hacia arriba Creed estaba al frente mío y agarro mi collar.

-No necesitas esto, una escoria no merece ser protegida por un oráculo-dijo arrancándome con fuerza el collar haciendo caer fue cuando empecé a sentir un enorme dolor en mi vientre y manos retorciéndome de dolor.

-¡Esto es mucho dolor! Ora-kun me estaba anestesiando para que no sintiera tanto dolor …..aaaaaaaaah!

-¡Ayumu resiste!-Me dijo con una voz temblorosa yo lo mire podía sentir mucho dolor pero intentando restarle importancia le sonreí – No te preocupes por mi-le dije sonriendo.

Fue cuando él se puso frente mío, yo estaba acostada en el suelo respirando agitada levanto su pierna con fuerza y me pateo con fuerza mi pierna, sintiendo como mi hueso se salía. Un grito desgarrador quiso salir de mi garganta pero me aguante mordiendo mis labios con fuerza, no quería preocupar a Ora-kun

No duele…no duele nada…


Mientras en un rincón de las calles una anciana observaba en su bola de cristal lo que estaba sucediendo – Esa niña ya tiene sus segundos contados, en unas horas morirás y el curso del tiempo volverá a su normalidad-dijo.

-¡¿Mierda dónde está?! ¡Ayumu! ¡Ayumu!- Grito Sasha pasando al lado de la vieja que lo miro.

-Oye tu niño detente ahí-dijo la vieja.

-No tengo tiempo para mentiras de futuros.-grito enojado.

-Estas buscando a una muchacha de ojos de arena de playa ¿cierto?-dijo Sasha se detuvo y regreso donde la anciana.

-¿Cómo lo sabe?-pregunto serio.

-Porque esa chica muy pronto morirá-dijo.

-¿Qué? –Grito Sasha golpeando la mesa rompiéndola en dos, la anciana atrapo la bolsa de cristal.

-Lo que escucho mocoso insolente esa chica está destinada a morir hoy, nadie puede salvarla ni tu puedes-dijo la anciana seria mostrándole al chico a través de la bola de cristal a la muchacha que estaba siendo golpeada con brutalidad.

-Sus signos vitales se apagaran muy pronto.-dijo.

Sasha quedo helado e intento marcar el celular, por una extraña razón contesto el teléfono pero lo que escucho lo dejo helado por completo.

-Por….favor máteme –dijo Ayumu llorando y débil – Máteme para que así pueda rehacer su vida…-dijo.


Otro golpe le dio Creed en la otra pierna a la muchacha dejando una fractura expuesta ahí, el grito no lo aguanto más y un aullido de dolor intenso salió de su garganta haciendo que todo su cuerpo quedara empapado de sudor frío, sentía que muy pronto se iba a desmayar fue cuando Creed de nuevo se acercó a sus piernas.

-¿Qué va…..AaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaHHHHH!-no terminó la pregunta cuando sintió como sus huesos eran insertados de nuevo en su posición inicial haciendo que la muchacha se desmayara con los ojos en blancos. El hombre al ver que la chica estaba inconsciente la agarro de su chasquilla y la arrastro hacia la fuente donde metió su cabeza por completo. Poco a poco el agua empezó a entrar por su nariz, produciendo que se despertara de golpe se movió para salir saco la cabeza del agua pero fue puesta de nueva introduciéndola.

-¡Basta esto no!- Lloró aterrada cuando sacaba la cabeza fuera del agua, el hombre la observo y tomando de su cabello, la jaló arrastrándola por el suelo y la lanzó contra un árbol rompiéndolo en dos.

Ayumu estaba tendida en suelo, su uniforme estaba semidestruido, su cabello estaba suelto su mirada parecía borrosa, fue cuando un recuerdo de una mujer embarazada con un niño de diez que el niño se parecía mucho a él.

Ayumu Pov:

Por mi culpa toda esa gente fue consumida por la ira y venganza, por mi existencia todos ensuciaron su alma.

Mi espalda me duele mucho, al punto que no puedo moverme pero, igual lo hago camino a paso lento hacia él y me agarro de su chaqueta el me mira con desprecio - Por….favor máteme-le dije llorando y débil - Máteme para que así pueda rehacer su vida- le dije.

-Ayumu…-Me dijo Ora-kun llorando.

-No te preocupes Ora-kun yo estaré bien-le dije sonriendo fue cuando mi cuello fue agarrado y me alzo el hombre empezando apretarme con fuerza.

-¡Rehacer mi vida! Por tu culpa perdí mi familia por tu mera existencia –apretando con fuerza pero después me soltó de golpe haciendo caer, empecé a toser con fuerza por la falta de oxígeno.

-Pero por tu compasión te haré un regalo-me dijo poniendo en cuclillas, lo mire sin entender agarro mi rostro y apretó mi boca para que le abriera.

-Raylight-dijo.

Y vi como una especie de como rayos morados oscuros salían de sus dedos y se introducían en mi boca quemándome de apoco mi garganta, mis ganglios, mis aviolos y mis pulmones.

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAaah!-grite desesperada- Intentando de que el aire me llegara - ¡Aire! ¡Aire! –gritaba llorando mientras me arrastraba y me retorcía, mi cuerpo empezó a emitir convulsiones y ya no podía sentir el aire, lleve mis manos hacia la clavícula y fue cuando sentí algo caliente recorriendo mis dedos mire mi mano y estaban con sangre me había enterado las uñas para tratar de respirar, ya no podía moverme.

Me tumbe boca arriba y cerré mis ojos unas lágrimas rodaron por mi mejillas, abrí mis ojos para ver a la luna, era una luna llena al verla, las imágenes empezaron a acomodarse como un rompecabezas que se amolda y el recuerdo se manifestó en mi mente como si estuviera viviéndolo ahora.


|Nueve años antes con dos semanas, mucha gente se subía al enorme crucero de lujo el Lirio de plata que llevaba en su tripulación 1534 personas a bordo, de sus tripulantes una pequeña niña de cinco años que muy pronto cumpliría seis años subía la rampa con gran entusiasmo- Rápido Oba-chan Oji-chan!-dijo la infante con sus coletas atadas a dos cintas con vestidos de puntos.

-Ayu-chan ten cuidado que te vas a caer y te harás daño- dijo su abuela que tenía el cabello fuerte con unos ojos celeste como el cielo que parecía muy joven para ser una abuela con una nieta, a su lado estaba el que debía ser el abuelo que era un hombre de cabellos negros (La apariencia es como de Kirito de Sao normal) que también parecía ser muy joven.

-Amor no seas tan aburrida que te van a salir arrugas-dijo en modo chiste pero un buen golpe recibió dejándolo con un chichón.

-Oba-chan!-se escuchó un chillido la mujer dio un suspiro y camino hacia donde se encontraba la infante que estaba en suelo a punto de llorar con un chichón que se había chocado con una puerta, la mujer solo sonrió se puso en cuclillas.

-Ves te lo dije –dijo tomando un poco de aire para dar un suspiro – Ven –abrazando – Dolor se va con este beso-dándole un beso en la frente haciendo que el dolor desapareciera por completo.

Los días pasaron relajados hasta que llego 6 de enero en la noche había comprado una torta y estaba ahí sentada la castaña con sus coletas sonriendo con alegría con las mejillas ruborizadas mientras sus abuelos le cantaban alegres. -¡Feliz cumpleaños Ayumu!-dijeron los dos al mismo tiempo, la cumpleañera miro la torta que era de chocolate adornadas con listones de colores rosas y celeste, al centro habían seis velas encendidas.

-Pide tres deseos –dijo la mujer alegre.

La niña cerró sus ojos por unos momentos y soplo las velas para después ser aplaudida por ambos adultos - ¡Viva!-dijo Obito feliz. – ¿Cuáles fueron tus tres deseos?-pregunto curioso.

-¡Que Papa y Mama puedan sonreír más conmigo! –dijo alegre, el hombre cambio su expresión a una dolida - ¡Que siempre sean felices Oba-chan y Oji-chan ya que los quiero muchoo!- dijo haciendo énfasis con su manos alegre, la mujer sintió que las lágrimas se le iban a salir.

-¡Y el tercero que seamos una familia unida que pasemos todas las fiesta juntos como una gran familia que somos! –formulo con orgullo los dos adultos se abalanzaron de golpe encima de la infante y la abrazaron con fuerza mientras lloraban dolorosamente.

-Perdóname Ayumu, perdóname-decía llorando su abuelo, mientras la apretaba más contra su cuerpo, la niña de seis no entendía porque sus dos abuelos lloraban.

-¿Hice algo malo?-pregunto asustada, los dos adultos se separaron para mirarla su abuela acerco su rostro a la de la niña y rozo su nariz haciendo cosquillas a Ayumu, tomándola haciendo que la mirara.

-No, has hecho nada malo Ayumu de eso debes sentirte siempre orgullosa, además tienes un enorme corazón que no mucha gente tiene-dijo sonriendo con lágrimas en sus ojos. La pequeña ante ese cumplido mostro una amplia sonrisa de alegría. Los dos adultos la abrazaron como si fuera una adiós doloroso, después de haber comido pastel se pusieron a ordenar, sin percatarse que habían dejado la puerta abierta de su habitación.

Ayumu vio una sombra un poco sospechosa y salió de la habitación a investigar que había sido eso, mientras lo seguía los pasos llego hasta la salón de maquina donde ahí salía mucho vapor, humo cuando se quemaba el combustible para que anduviera el crucero.

-¿Dónde estará?-pregunto mirando a todos los lados fue cuando un sonido le hizo correr por dónde provenía sin embargo, cuando llego se encontró con la imagen más traumática que una niña de seis años podría ver. Uno de los camareros estaba mordiendo con fuerza los pechos de una mujer mientras le clavaba en su estómago, la sangre cubrió el piso de sangre, los ojos de niña se dilataron por completo.

Retrocedió de a poco pero se tropezó con un tubo haciendo un ruido haciendo que su presencia fuera descubierta, el hombre se separó del pezón teniendo un hilo blanco y rojo en su boca - ¡¿Me viste?!-pregunto enojado levantándose mientras sacaba el puñal del estómago de la mujer que lanzó un chillido horrible.

-¡Hiii!-grito la niña tapándose los ojos y escucho como muchas cosas explotaron la cañería quemando con agua caliente al hombre, la niña corrió a intentar ayudar a la mujer que se estaba desangrando.

-Descuide yo la llevare con mi oba-chan y oji-chan-llorando mientras la intentaba llevar en su cuerpo sentía su vestido húmedo, camino por un largo camino con el cuerpo de la mujer.

-Eres muy bondadosa-dijo muy débil la mujer de cabellos cortos morados con un corte corto, sus ojos eran de color lilas claros pero parecían oscuros y muertos.

-¡No hable! ¡Si habla morirá!- grito llorando llevándola hasta que llego a su pieza donde grito -¡Oba-chan! ¡Oji-chan! ¡Ayúdeme!-grito desconsolada, la puerta se abrió de golpe apareciendo el hombre, que miro a la infante con el cuerpo de la mujer bañada en sangre.

Fue al momento que entro vio a su abuela con un collar de color azul, que camino hacia ella y se lo coloco –Ayumu, esto te va proteger de tu destino-dijo ocultando su vista en su flequillo.- Por favor perdónanos, por lo que haremos pero no podemos mandarte a ese sitio por eso vamos cambiar las riendas de tu futuro-dijo abrazándola.

-¡Akatsuki!-dijo en el oído de Ayumu, apareciendo un cristal de color azul zafiro como una lanza pero echa de ese cristal siendo tomada por la Karia acercándose a la mujer que estaba en el suelo acostada respirando agitada, tratando de aferrarse a su vida, la mujer de cabellos castaños se detuvo en frente de la herida, Ayumu fue tomada por su abuelo dándose cuenta que detrás del tenía dos espadas largas en su espalda.

-Mamá, Mashiro-chan, Nina-chan, Eri-chan présteme para proteger a mi nieta de su destino-dijo al momento que agarro el arma y cortando la cabeza en frente de la niña haciendo que mucha sangre salpicara enfrente de ella.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!-grito con horror -¡¿Por qué lo hicieron?!-llorando a su abuelo, éste solo miro y corto en dos la puerta y salieron ambos de la habitación y empezaron a matar a cada tripulante de forma sanguinaria posible bañando en sangre a infante.

-¡Basta por favor no más!-gritaba con fuerza para detenerlo pero ningún cedió también iban quemando todo a su paso y destruyendo todo medio de supervivencia dejando solo una caja a de madera se lanzaron al mar, estaba congelados y subieron a Ayumu a ella.-

-¿Cuánta gente nos queda?-pregunto el hombre agotado de haber matado tanta gente tiritando con fuerza por el agua que estaba congelada.

-¿Creo que doscientos?-dijo mirando fue cuando una mano agarro el pie de Ayumu con fuerza.

-¡Dame esa caja niña!-dijo enojado el hombre botando al mar la niña, se hundió enseguida ya que no sabía nadar, fue rescatada por su abuela y llevada de nuevo a la caja ahí estaba empapada y tiritaba.

-¡Mierda así morirá de hipotermia!-dijo la mujer molesta, apretando sus puños mientras el hombre seguía matando gente y salpicando sangre encima del cuerpo de la infante. La niña sentía que sus parpados se cerraban poco a poco y que tenía mucho frío no podía sentir nada de su cuerpo.

-¡Ayumu resiste! ¡No te duermas!-grito moviéndola la mujer llorando viendo como su nieta se congelaba de apoco y sus mejillas se volvían pálidas, de ahí todo se volvió negro pero escucho algo.

-¡Arika!-la voz de su abuelo gritando un nombre que nunca había escuchado - ¡Rápido colócale esto a ella!-grito.

-Está bien pero ¿Por qué tú tienes esto?-dijo.

De ahí cuando abrió los ojos la niña, ya no sentía frío pero sus abuelos seguían luchando protegiéndola la gente se acercaba a ella para botarla de la caja para salvarse pero no se los permitía ni tampoco que Ayumu ayudara a la gente - ¡Basta por favor no los mates! -gritaba.

Ya habiendo pasado una hora todos los tripulantes estaban muertos sus abuelos estaban apoyados en la caja muy cansados y heridos de gravedad, mientras la niña no dejaba de llorar - ¿Por qué hicieron esto? ¡Dígame!-grito.

La mano del abuelo se estiro hacia el rostro de la niña con un poco de sangre machándola –Porque eres nuestra amada nieta, daríamos cualquier vida para mantenerte con vida ….por eso Ayumu siempre ilumina los corazones solitarios de la gente ….tam…bien…prome…te que-dijo apenas escupiendo sangre – Que no mostrarás ….tu cuerpo a nadie solo….al chico que te gusta te entregaras a él…no permitas que nadie toque tus pechos promételo-dijo sonriéndole mientras un hilo de sangre corría por su boca.

-Pero…yo-dijo Ayumu.

-Promételo, es la última promesa que te pediré...-dijo, la desesperación de la infante creció aún más al escuchar eso, le tomó las manos al hombre temblando y llorando, frotándose esa mano helada con su mejilla.

-¡Mientes! No puede ser la última Oji-chan!-llorando–Prometimos que hasta que sea grande me ibas a leer cuento de noches, que siempre me ibas arropar cuando fuera a tu casa a dormir, dormiríamos juntos la siesta. ¡Por favor no lo hagas! –grito llorando el hombre seco las lágrimas con el pulgar.

-Eres fuerte Ayumu, recuerda que la promesa….-desvaneciéndose, la muchacha tomo la mano de forma rápida llorando y sonriendo, temblando.

-Lo prometo Oji-chan Ayumu cumplirá-tartamudeando y destrozada emocionalmente pero cuando se dio cuenta el hombre ya no respondía la mujer le dio un beso en los labios tan frio que era más un adiós de muerto.

-¡OJI-CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!-¡OJI-CHAAAAAAAAAAAAN!¡OJI-CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN! –Gritaba Ayumu moviendo el cuerpo muerto del hombre -¡No nos deje por favor!

-Ayumu…-dijo la mujer.

-¡Por favor abre los ojos, si lo haces, no seré una molestia para ustedes seré buena, no iré a molestarlos a su casa hare todo lo que me digan, no desobedeceré las reglas nunca más por eso abre los ojos!-dijo moviéndolo.

-¡AYUMU!- Grito la mujer enojada haciendo reaccionar a la castaña - ¡Esta muerto! No puede hacer nada, solo dejarlo ir –dijo

-¿Eh?-dijo asustada viendo como la mujer lo soltaba y este se hundía en el fondo intentando agarrarlo pero fue retenida mientras veía como se hundía mientras solo un grito lanzaba.

No sabía cuántas horas habían pasados pero, estaban ahí alrededor de escombros con llamas y cadáveres, ella sentía que ya no le quedaban energías y que muy pronto iba a morir mientras observaba a su nieta que de tanto llorarse había puesto en modo fetal para conservar el calor.

-Ayumu-le llamo, la niña la miro se sobo los ojos porque apenas podía ver y vio la palidez movió la cabeza negando.

-Dime que tu no me dejaras sola –dijo llorando, la mujer la asintió sonriéndole Ayumu se abalanzo encima de su abuela llorando - ¡Entonces moriré contigo no quiero estar sola!-dijo llorando, la mujer la abrazo intentando que no se mojara para que no se enfriara la volvió a poner en la caja y le tomo el rostro para que le mirara fijo.

-Ayu no seas egoísta-dijo con ternura manchándola un poco con su sangre –Tu debes salvarte que no te importe los otros, tu eres una buena niña y estamos orgullosos Obito y yo de haberte cuidado aunque fue poco son hermosos recuerdos-dijo.

Las lágrimas corrían por sus mejillas - ¡No quiero esto!-dijo llorando.

-Lo sé pero debes hacerlo ahora debes hacerme a mi tres promesas: cuando yo deje vivir me soltaras de la caja para que acompañe a tu abuelo-dijo mirando el fondo del mar. La niña asintió llorando aunque no quería hacerlo-Segundo capaz tus padres hagan un pueblo con los familiares, a ese lugar nunca vayas –asintió de nuevo la niña – Tercera ultima vive Ayu-dijo.

-Oba-chan-llorando tomando sus manos - ¡por favor quédate conmigo! No me dejes aquí sola prometo que sacaré buenas notas. Seré la numero en la clase, seré buena deportista pero por favor no te mueras!-grito llorando Ayumu a la mujer que poco a poco se iba desmayando para que reaccionara, la mujer solo sonrió.

-No hagas cosas que no…están a tu alcance siempre, se tú misma te amo mi hermosa Ayu-dijo desmayándose.

-¡No! ¡NOOOOO! ¡Oba-chan! ¡Oba-chan! ¡Abre los ojos! ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-Grito con lágrimas de sangre, tuvo que soltar el cuerpo y lloró por varias horas ..- ¡OBA-CHAAAAAAAAAAAAAAANN!¡OJI-CHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!-Gritando desesperada mientras miraba la luna que estaba teñida rojo, todos los asesinatos que se cometieron para que ella sobrevivieran ahora todo cobraba sentido|


Ayumu Pov:

Ahora recuerdo lo de esa noche, porque mi cumpleaños era una fecha prohibida, por qué mis papas me fueron a buscar a ese país, ese juicio, todo era mi culpa. Merecía todo este daño y aún más….

Ya no siento, ni mis manos y piernas, las sensaciones de mis cuerpos están apagadas es como si hubiera hecho corto circuito nada responde, miro la luna que esta iluminándome, una sonrisa otorgo para cerrar mis ojos y entregarme a los brazos de la muerte.

Ya que sin mí en este mundo muchas vidas estarán felices, nadie le importa si no existo…

Pensé sintiendo como una oscuridad poco a poco me invadía pero fue cuando una luz me cegó y vi un cuerpo de un muchacho de cabellos grises con un poco de tonalidades rojas, sentí que lo conocía.

No, esa persona la conozco muy bien, tiene mal carácter, muy gritón, muy peleador con otra gente, celoso…pero es quien me dice Bakayumu es la persona que yo amo…Sasha…

Abrí mis ojos y sentí que algo se movía, debía haber viento fue cuando mis ojos vieron los listones, me arrastre lo más que pude para atraparlos, cuando los tome me apoye en las rodillas -¡Que alegría!-dijo mirando tiernamente los listones sujetados en mis manos besándolos-¡No los perdí!-dije fue cuando vi que una sombra se ponía detrás mio era Creed, me gire para verlo, agarro de nuevo mi rostro apretando aún con más fuerza y enojado.

-Parece que aún te intentas aferrar aquí pero con esto acabaré contigo por completo-dijo riendo maniáticamente – Poisounder-dijo y entrando pero de forma rápida un rayo negro que ahora fue directo a mi cabeza haciendo que me doliera mucho la cabeza al punto que sentía que se me iba a reventar.

-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!- Grité y una patada me dio para caer haciendo un enorme agujero en el suelo, mi corazón lo sentía muy pesado que muy pronto iba a explotar.

-¡Ayumu! –me grito Ora-kun llorando, yo solo mire hacia donde estaba Creed y haciendo un movimiento raro con sus manos, un rayo de color azul salió de sus manos que emprendió vuelo hacia el cielo sin embargo su objetivo era yo, poco a poco sentí como la luz se iba acercando, ese rayo me iba a carbonizar entera dejando solo cenizas mía.

Ya nada queda me hubiera gustado, decirle mis sentimientos.

-Sasha….-susurre mientras vi como a poco segundos de su impacto-Perdóname…-dije cerrando los ojos.


El impacto fue como una bomba que hizo estallar todo el pavimento provocando que se levantara mucho humo alrededor Creed al ver su trabajo estaba hecho, una sonrisa de satisfacción se dibujó en su semblante –Ahora por fin podrán descansar en paz, mi querida esposa e hijos-dijo aliviado agarro un cigarro de su cajetilla y lo encendió.

Fue cuando el humo empezó a dispersar vio algo rojo o mejor dicho como un caparazón hecho de un material rojo escarlata y con piedras blancas y al frente un chico de cabellos plateados sosteniendo una guadaña del mismo material agotado.

Tenía una par de heridas hechas en su brazo pero el rayo había sido repelido por ese escudo, sin embargo, viéndolo bien el escudo parecía estar hecho de sangre con sal una sonrisa se dibujó en el -¿Un qwaser?-dijo fumando, el chico enterró su hoz en la tierra, el escudo se deshizo por completo volviendo la sangre al chico, miro con odio a Creed.

-Tú me esperas acá-dijo enojado se giró para ir a ver a la muchacha que estaba en el suelo recostada.


Ayumu Pov:

Esta todo oscuro y frío no hay nada solo una muerte solitaria….

¡AYUMU!

¿Eh? ¿Alguien me está llamando?...Reconozco esa voz…

Abro mis ojos aunque me costó mucho hacer solo este procedimiento tan sencillo, mi vista era nublosa pero poco a poco se iba poniendo nítido y fue cundo lo vi corriendo hacia –Sasha-dije débil pero emocionada me gire para poder ir hacia el pero las piernas no me respondía y los brazos me dolía mucho me arrastre como gusano para ir hacia el cuándo llego hacia mí, se agacho porque yo perdí el equilibrio y me sostuvo apoyando mi espalda en su rodilla para así mirarlo de frente.

-Ayumu-formulo de forma dolida ante eso di un suspiro y le sonreí trate de levantar mi mano pero me temblaba mucho pero me la sujeto la coloco en su mejilla –Estás muy helada-me dijo.

-Jejeje es por estar afuera, pero estoy feliz de alcanzarte poder ver…-sonriéndole, el me miro sorprendido como entendiendo que era mi última vez hablándole pero me sonrió igual.

-¿Que dices bakayumu? Si me vas a ver todos los días –dijo en tono de broma, yo negué con mi cabeza pero al ser ese movimiento sentí un enorme dolor que hizo que mi cuerpo se tensara.

-¡AAAAAAAAAAAAGHHHH! –grite cuando sentí como el veneno me quemaba todos mis nervios, haciendo que soltara la mano de Sasha y mi cabeza la echara hacia atrás, el tomo mi mano de nuevo yo respiraba jadeante sentía como quemaba mi cuerpo.

-¡Ayumu!-me dijo – Resiste-dijo.

Mi respiración seguía agitada y poco a poco la vista se ponía nublosa, me enderece para hablarle mis últimas oraciones – Sa…sha perdóname….por haber venido aquí …si yo no hubiera venido tu estarías con esta carga de protegerme…-dijo fue cuando un poco de sangre empezó a correr por mi boca, tosí un poco – Tam…bien por ser una molestia perdóname, pero muchas gracias por haber sido mi amigo, estoy muy feliz de haberte conocido Sasha- sonriéndole.

-Ayumu que dices tú no eres nada una molestia, al contrario si no te hubiera conocido no había podido confiar en la gente y tener amigos –me dijo ocultando su vista en su flequillo y sintiendo como temblaba – También cada mañana que la he pasado contigo es única y llena de mucha calidez que me das, todavía queda mucho tiempo –me dijo mis ojos se abrieron de golpe al escuchar eso.

-Muchas gracias- le dije

Sasha Pov:

Mierda, mierda, Ayumu está muy herida, sus nervios estan dañados y sus músculos parecen que fueron rasgados, el dolor que debe esar sintiendo debe ser horrible y aún así se mantene aquí con vida luchando pero su respiracion cada vez más es pesada y le cuesta respirar, su cuerpo se erige teniendo convulciones.

-¡Ah!¡Ah!¡Ah!¡Ah!- sufría apretando mi mano con fuerza no podía seguir viendola así estaba sufriendo mucho, sus ojos poco a poco perdían vida, se oscurecían al ver eso mis manos empezaron a temblar por completo.

Aprete los labios, volvió a toser con fuerza escupiendo mas sangre, oculte mi vista en mi flequillo me mordí los labios haciéndoles sangrar, la vida de Ayumu se está acabando, se iba a ir así y yo no pude hacer nada por ella.

-Sa…sh...a-dijo yo la mire con los ojos abiertos ella me miraba con ternura, sus colores se habían ido – Qui…ero pedirte…que…..cof cof-tosio más sangre- la cuent…a bancaria que me quitaste para guadarla se la entregues a Creed…-dijo sonriendome – Debes paagr el servicio para que pueda rehacer su vidAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!- Decía pero un dolor horrible la invadio apretando mi mano con fuerza, cerró sus ojos con fuerza y se curvo hacia adelante.

-¡Ayumu! ¡Resiste!-le grite fue cuando al momento que sus párpados se abrieron sus ojos estaban rojos bañados en sangre mientras corrían, mientras el líquido escarlata recorría sus mejillas.

-Jeje…je ya no puedo ver nada- djo para restarle importancia que se había quedado ciega –Tampoco siento el calor de tu cuerpo, todo esta muy frío, pero puedo percibir los sonidos sé que estás…aquí a mi lado por eso Sasha quiero decirte lo ultimo antes que me vaya –dijo sonriendome mientras cerraba sus ojos .

¡No puede ser! ¡No lo permitiré! ¡No dejaré que nadie me separé de tu lado! ¡Yo cambiaré ese destino ahora!

-Sasha yo…-dijo pero le apreté la mano contra la mía y enojado.

-¡No quiero oírlo!-le dije.

-Pero Sasha…no sé si pueda volver a decírtelo.

-¡LO HARÁS PERO NO EN ESTA SITUACIÓN!-Le dije acercando a mi rostro para que escuchara mejor - ¡Me escuchas bien no permitre que me digas eso en esta situación!

-Pero Sasha…no seas ton…to muy pronto moriré-dijo muy calmada ante eso sentí la desesperación en mi cuerpo al escucharla que ella sabía que muy pronto iba a morir.

-¡NO MORIRÁS BAKAYUMU!-Le grite.

-¿…P…orque?-pregunto apenas apegándose la voz de a poco y desvaneciéndose apreté su mano para hacerla reaccionar aunque no sintiera mi tacto y mi fuerza si escucharía lo que le diría.

-¡PORQUE TE VIOLARE AYUMU SI TE MUERES!-Le formule de un golpe, ella abrió los ojos de sorpresa manteniedo la palidez, parpadeo un poco sin comprender - ¡LO QUE OÍSTE BAKAYUMU SI TE LLEGAS MORIR VAS A TENER QUE REGRESAR A LA VIDA PARA QUE ME DETENGAS DE LA VIOLACIÓN QUE LE ESTARÉ DANDO A TU CUERPO SIN VIDA Y AUNQUE REGRESES NO ME DETENDRÉ! ¡¿ME ENTIENDES?!-Le dije ella sonrió con calidez entendiendo la amenaza y sabiendo que de alguna forma la iba cumplir y capaz me iba a volver un necrófilo pero si era para mantenerla todavía a la vida utilizaría cualquier método.

-Entonces…puedo descansar un rato-dijo con mi pulgar le limpie la sangre de su rostro con cuidado.

-Si…-le dije con ternura – Ayumu promete que no te vas a morir-le dije.

-Lo ha….ré-dijo sonriéndome, la deje con cuidado en el suelo, me saqué la cruz que siempre llevo conmigo y la coloque en su muñeca derecha, acto seguido bese la cruz al igual que su mano.

-Recuerda que no puedes romper la promesa que me hiciste ahora –le dije.

-Si-dijo cerrando sus ojos, me separé de ella con cuidado, asegurándome de que nada le iba a pasar, subí hasta llegar a mi oz y la saque de su entierro, el hombre estaba fumando su cigarro de lo más tranquilo.

-Oye…-le dije serio – ¡¿No te dio remordimiento torturar a alguien que no cometió ningún crimen?!-le grite enojado.

-Jajajaja que dices si esa hija de puta se lo tenía bien merecido-dijo pero de un solo corte le rebane su cigarro y le di una patada en su estómago que le hizo estrellarse contra veinte arboles, dos bancas y un auto llegando a su lado, lo levante de su chaqueta alzándolo – Nunca vuelvas a insultarla en frente mío, te voy a enseñar que Ayumu no tiene a nadie que la protega de malditas sanguijuelas que se venden por dinero, porque ella….¡ME TIENE A MI QUE LA PROTEGERE EL RESTO DE SU VIDA!-Le grité furioso botando mi guadaña sin sutileza le arranque el pulgar de su mano izquierda.

Ayumu Pov:

Los sonidos ya se han apagados por completos, ya no oigo nada del exterior, solo puedo oír los latidos de mi corazón que palpita, sin embargo, cada segundo que pasa su intensidad disminuye, ya no respiro el aire. No circula por mis pulmones, los latidos se van deteniendo.

Bathump, Bathump, Bathump, Bathump, Bathump, Bathump,

Bathump, Bathump, Bathump,

Bathump,

Supuestamente mucha gente dice que cuando uno muere es como un aliento que das por ultima vez pero yo no lo sentí sino fue la sensacion de estar sumergida en un sueño que uno se despierta, era raro experimentar algo así, pero la sentí fue cuando percibí un cierto cosquilleo en mis mejillas cuando abri mis ojos estaba en un prado de lirios blancos, pero más alla el suelo era blanco con una enorme puerta dorada que debía ser la entrada al cielo.

¡¿Estaba muerta?! ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! ¡MIS MANGAS QUE NO HE TERMINADO DE VER! ¡LOS ANIME DE ESTRENOS DE ESTA TEMPORADAS ESTABAN MUY BUENOS NO PUEDO MORIRME SIN SABER SU FINAL!

-¡NI MENOS PUEDO PERDERME EL FINAL DE KISSXSIS! –Grite en estado chibis corriendo en círculos por el prado de flores, me detuve al darme cuenta que estaba delcalza y con un vestido blanco corto con encaje pero también dándome cuenta bien en mi pie derecho tenía una cadena o mejor dicho una esposa en mi tobillo.

Mire con caras de pocos amigo y me puse sacarla si es que podía - ¡Salte cosa que las joyerías de tobillos no me gustan ni menos en esta situación!- dije enfadada con venitas –No te saldrás a la buenas entonces usaré mis dientes –dije a punto de morder las cadenas pero fue cuando algo me detuvo por completo.

-Ayumu…-Me hablo alguien con un tono muy dulce que yo conocía muy bien, mi cuerpo se tenso por completo aprete mis puños agarrando la parte baja de mi vestido y apretando con fuerza. Mis labios temblaban sin poder articular ninguna palabra, sentía que las palabras se me enredaban de una forma que no podía ordenarla en mi mente ni formularlas en mi boca, mis ojos se llenaron enseguida de lágrimas, me levante despacio sintiendo como si mis piernas fueran gelatina. Y me gire para darme cuenta de quién estaba detrás mío, las lágrimas escaparon como un rió entre rocas…

Esto…no puede ser


-El curso del tiempo ha vuelto a su curso normal-decía la anciana moviendo sus manos alrededor de su bola cristal pero fue cuando dos rayos azules pasaron alrededor de la imagen de la muchacha que estaba muerta en el suelo.

-¡¿No puede ser!? –Dijo viendo bien la imagen – ¡Esa chica tiene el juramento del destino! ¿Cómo puede tenerla esa chica? ¿Quién diablos es esta muchacha? ¡Ella ya debía haber muerto hace varios años atrás pero algo o alguien cambio su destino! ¿Qué? ¿Otro cambio? –decía alterada viendo a Ayumu con los ojos cerrados y pálida. - ¡Esta niña es un peligro para el curso del tiempo!-grito alarmada.

-"Esa niña debe seguir viviendo"-dijo una voz, la anciana busco de donde provenía esa voz encontro una enorme mujer de cabellos largos ondulados, sosteniendo la guadaña en su brazo derecho tenía unas escrituras o símbolos escritos en dorados, la mujer quedó aterrada al ver lo que presenciaba.

-¡¿Tu!? ¿Qué hace la ícono de la guadaña de maría aquí?!- asustada sabiendo que estar en frente de ese ícono significaba dos cosas "muerte" o "mal presagio".

-"Vengo a darte dos advertencias"-dijo.

-¿¡Advertencia?!-dijo asustada la anciana a punto que le diera un ataque cardíaco.

-"Primera, esa "particularidad" no puede morir todavía no es su hora, su sangre pura servirá para que se abra el portal" –dijo tomo su guadaña – "Segunda, no comentes nada de esto a nadie a menos que ella venga y te pregunte ¿Dónde está ella?"-dijo cortando en dos un medallón que tenía en el cuello la señora – "Los oráculos son innecesarios para gente corrupta como usted"-dijo desapareciendo en una enorme estrella fugaz. La anciana se apoyo en la muralla para procesar todo lo que le había dicho y tratar de recuperar un poco el aliento porque a su edad no estaba para soportar grandes tensiones.

-Esa niña es una calamidad en especial el color de sus ojos es inusual, como si fueran las arenas de una playa-dijo dando un suspiro y empezando a guardar el resto de su puesto que le quedaba pero alguien le toco el hombro obligando a girarse y encontrarse a un niño de nueve años de cabellos rubios con naranjo que tenía puesto una chaqueta fina de color café rojizo con un pantalones oscuros negro.

-Oiga vieja lo que acaba de decir es muy interesante sobre esa chica, cuentenos más-dijo el niño de nueve años mirando con seriedad a la adivina.

-¿Por qué dijo eso de Ayu-chan que es una calamidad?- pregunto James serio -¡Hable!-ordeno ya perdiendo la paciencia.

-Esa muchacha ya está muerta…-dijo mostrando en la bola de cristal a ella que estaba toda herida con hematomas por todo el cuerpo principalmente los brazos, piernas y su estómago. Sus labios estaban teñidos de color morado.

-¡Díganos donde se encuentra!-agarro Kodantri a la anciana de sus hombros enojados y perdiendo la paciencia que le quedaba - ¡Digame ahora o voy a poner inicio a mi vals sangriento!-enojado y apretando o mejor dicho estrujando con fuerza escuchando se como se tensaba y se iba rompiendo.

-¡Aaaaah! ¡Basta mocoso me estas destruyendo!-grito la anciana adolorida – ¡Esta en el parque abandonado del Norteste del centro ahí se encuentra ella!-chillo, el niño la soltó bruscamete y saliendo corriendo con James o mejor dicho desapareciendo en la noche como un remolino negro que se mueve a una velocidad rápida esquivando a los transeúntes


Ayumu Pov:

Esto debe ser una ilusión muy bella.

Al momento que me gire para ver esa voz dulce los encontre ambos, me lleve las manos tapando mi boca que temblaba, mis lágrimas no podía reprimirlas – No puede ser –dije respirando agitada.

-Ayumu ven-me dijo esa figura materna que siempre me abrazaba cuando me caía, que me preparaba comida cálidas, dormía con ella cuando tenía pesadillas, esa mujer que me hizo prometerle tres cosas antes que se fuera.

-¡OBA-CHAAAAAN!-Grite emocionada y con lágrimas en mis ojos corriendo como si mi vida dependiera de eso, fue cuando mis pies se tropezaron entre ellos por lo acelerada que estaba al verlos, me caí al suelo dandome esos porrazos que siempre me daba cuando era pequeña.

-¡¿Ayumu estás bien?!- me dijo mi Oji-chan y Oba-chan yo me levante limpiando las rodillas para quitarme la suciedad aunque dudo que uno se ensucie aquí, pero igual me limpie, sequé mis lágrimas con ambas manos quitándolas para sonreírles.

-Miren ya no lloro cuando me caigo, me he vuelto muy fuerte –dijo sonriéndole mientras intentaba no llorar no quería mostrarle debilidad a ellos. Pero fue cuando sentí como me abrazaban como lo solían hacer ambos.

-Ayumu…Ayumu –lloraba mi Oba-chan se separo de mí para verme – Mira te has vuelto muy hermosa-dijo dandome un beso en la frente.

-Perdonanos Ayumu, todo estos años has sufrido mucho-me dijo mi abuelo, yo solo sonreía mientras que mis lágrimas no podía controlarlas y ¿Quién podría controlarla? Nueve años han pasado de la última vez que los vi.

En esa noche fría cuando los dos murieron, quedando completamente sola ahora ya no importaba nada solo quería seguir con ellos esta vez fui yo la que los abrace, aferrando a ellos para llorar como nunca lo había hecho. Ya habiendo pasado tiempo, aunque no se cuanto habra pasado por que el tiempo de aquí y alla debe ser distintos me parece.

Estaba recostada en el regazo de mi abuela mientras ella me acariciaba el cabello pero había algo que no cuadraba aquí, muchas interrogantes se me vinieron a mi mente y quería las respuestas.

-Oba-chan...-dije sentándome para mirarlos – Oji-chan –dije mirando los a los ojos - ¿Por qué mataron a esa gente para protegerme?-pregunté ellos se intercambiaron miradas para despues mirarme mi abuelo me acaricio mi cabeza.

-Ayumu te puedo hacer una pregunta-me dijo.

-Claro, pero respondame la que yo les hice ¡ya no soy una niña!-dije inflado mis mofletes ya que se estaban tratando de desviar el tema de conversación.

-¿Quieres volver alla?-me pregunto sonriendo, ante eso me aleje un poco pensando me lleve la mano a mi pecho donde estaba mi corazón, mire a mis abuelos asustada pero confudida a esa interrogante que me había hecho.

-Ayu no te afligas, si no quieres regresar alla no te jusgaremos podremos estar juntos y ser felices como una familia –dijo mi oba-chan, sentí un extraño presentimiento como si estuviera olvidando algo importante, el sonido de algo que se estaba deshaciendo me hizo ver hacia mi tobillo las cadenas de las esposas se iban poco a poco desintegrando.

-Recuerda que no puedes romper la promesa que me hiciste ahora.

Esa voz resono en mi mente, una sonrisa se dibujo en mi semblante, mire el camino de la cadena y me gire para ver a mis abuelos, mis ojos se llenaron de lágrimas – Estaría dispuesta a quedarme aquí con ustedes –dije esbozando una sonrisa cálida mientras mis lágrimas no dejaban de correr por mis mejillas – Pero…-ocultando mi vista en mi chasquilla – No puedo…Hay un gruñón que me espera, no puedo irme porque le hice una promesa-dije.

-Ayumu-me dijo mi abuela acercándose a mi – Te dire una cosa la pregunta que le hiciste a tu abuelo si te la respondemos no podrás volver con ese "niño"- dijo con varias venitas y enojada.

-O cualquier pregunta que tengas sobre esa noche si quieres respuesta te las daremos todas pero a cambio debes quedarte aquí para siempre sin embargo, si quieres saber las respuesta debes investigarlas por tu propia cuenta, será doloroso saber la verdad, sufrirás mucho al punto que tu alma quiera dejar de existir- dijo serio el hombre mirándome a mis ojos. – ¿Serás capaz de soportarlo?

-No lo se….-dije sonriendo – Pero si puedo encontrar esa verdad puedo soportar lo que sea-dije calmándolo.

-Bueno no hay mas que decir-dijo mi abuela abrazándome – Se que fue corto pero me alegra podido haberte visto –dijo llorando y sonriéndome para separarse – Pero una cosa Ayu –empezando aparecer fuego por sus ojos – Si de nuevo ese "niño" te amenaza que te va a violar lo voy a castrar- dijo sonriendome de forma sombría.

-Sasha lo dijo para que no me diera vencidad.

-Lo voy a castrar-dijo ella, unas gotitas de sudor me resbalaron por mi frente acompañado de una risa nerviosa, me dio un beso en la frente y me dijo- Cuídate mi niña-ante eso asentí abrace a mi abuelo.

- Eres la viva imagen a tu abuela-me dijo mi abuelo- Sacaste los mismo ojos –dijo ante eso yo sonréi y reí.

-Que dices oji-chan si mis ojos son distintos, son de color de arena de playa –dije riendo ante su broma

-Ah…tienes razón jajaja-dijo riéndose nervioso.

Me separé de ellos para girarme y sonreír- Nos volveremos a ver- dije.

-Si-dijeron los dos, ante eso partí rumbo siguiendo la cadena fue cuando algo me intentaron decir mis abuelos pero no los escuche en absoluto ahora estaba en frente de dos puertas estaba todo oscuro por completo.

"Debes escoger ¿qué puerta eliges?"

"Si escoges la izquierda salvarás un par de vida"me dijo observe a puerta era blanca como las nubes, con piedra hermosas despues mire hacia la derecha.

"Si escoges la derecha salvaras todas las vidas que no puedes salvar en la otra"- formulo, no lo pensé ni siquiera una vez y la abrí pero al momento que la gire la perilla sentí como algo se introducía en mi pecho con mucha fuerza, era frio oscuro y doloroso.

"Niña tonta…"


Sasha le había arrancado un dedo a Creed que lanzo un alarido de dolor, el chico lanzo con fuerza el dedo que había arrancado y se volvio acercar a Creed tomando de la camisa mirando con odio- Voy a masacrarte con mis propias manos-dijo dándole un cabezazo rompiéndole la frente al hombre.

-¡Aaaaaaah!-Chillo, empujando al niño que parecía el mismo demonio- ¡No entiendo porque te molestas tanto por una basura que nunca fue deseada por sus padres!-grito de un segundo a otro la oz del chico había sido agarrada y cortando su mano izquierda.

-Ella no es basura, ¡ella es la mujer mas importante para mí, respétala!-pateándolo haciendo que se estrellara de nuevo contra varios arboles pero llegando donde se encontraba la muchacha.

-¡Esa desgraciada merece todo lo que le hice ella es una asesina! ¡Asesino a 1533 personas!-grito el hombre mirando con odio a Ayumu que no parecía que respiraba. El chico apareció en enfrente de Creed.

-¡ELLA NO FUE! ¡AYUMU ES INCAPAZ DE ATENTAR CONTRA LA VIDA DE UN SER HUMANO, ELLA MISMA PREFIERE SACRIFICARSE POR UNA BASURA COMO TU QUE MATAR ALGUIEN!- Gruñó rompiéndole de un puñetazo toda la boca al hombre que cayo al suelo, varios dientes cayeron al suelo con sangre. Sasha se subió encima de él, empezó a golpear con puños el rostro del hombre.

-¡AYUMU ES LA PERSONA MAS BONDADOSA Y ESTUPIDA POR NO HACERLE DAÑO A LA GENTE QUE LO HIZO! ¡PERDONA AL MAS HIJO DE PUTA QUE LE HAYA HECHO O ARREBATADO ALGO QUE ELLA TANTO QUERÍA! ¡VE LA LUZ QUE HAY EN ESAS BASURA DE MIERDA! ¡PIDE PERDON POR UN CRIMEN QUE ELLA NO COMETIO!-Golpeando con fuerza viendo como el rostro del hombre estaba desfigurado por los golpes, su nariz estaba rota y sangrando, los ojos los tenía hinchados capaz sin poder ver nada una sonrisa de demencia se dibujo en Creed riendo.

-Jajajaaja-riendo Sasha se detuvo y lo afirmo de su cuello.

-¿Qué es tan gracioso?-grito.

-Pues que esa chica que tu tantos proteges, ya murió mira no escuchas nada ¿Verdad?-dijo, el chico solto al hombre con fuerza.

Sasha Pov:

¡No…no…nooooooo!

Observe su rostro dormido pero tan pálido como la muerte, esos labios rosados ahora estaban morados, su cuerpo se veía tan maltratado y dañado me paré para ir hacia ella pero sin darme cuenta recibí una fuerte descarga eléctrica que me hizo caer al suelo.

-¡Aaaaaaah!- grite cayendo con fuerza y viendo como a metros estaba ella – Ayum…u –dije estirando mi mano para alcanzarla, su imagen paso por mis ojos sonriendome y diciéndome -¡Sasha! –apreté los puños con fuerza, sintiendo como la voz de ella se esfumaba de mi mente, no volvería a escuchar su voz.

Esa voz dulce, chillona, histérica, pero cálida que decía mi nombre ya no la volvería a escuchar nunca más, no tendría a esa otaku amante de sus mangas pervertidas que se enoja si doblo su página, no más su desayuno que ella prepara. No podría volver a probar sus cálidos labios sabor fresa, su olor se esfumaba de mis fosas nasales…No sentía nada.

-¡Maldito mocoso voy a electrocutarte hasta matarte como te atreves a cortarme mi mano!-grito Creed, me gire para verlo y de sus dedos salieron rayos de color rojo que me impactaron en mi cuerpo haciendo gritar.

-¡aaaaaaaaaaaaaaaah!-chille al sentir como me quemaba la piel, me apoye en mis rodilla -¿Qué tipo de qwaser eres?-dije apenas manteniéndome de pie.

-¿Qwaser? –Dijo con ironía – No soy ese tipo de basura que controla solo un elemento soy un Thunder Wizard-dijo.

-¡Por eso me pudo sacar! –Escuche una voz, pestañee un poco intentando recobrar un poco la compostura-¡Deja de andar de flojo y lanzame a ella para salvarla!- me dijo de nuevo esa voz esta vez, me quede mirando a Creed como no entiendo quien me hablaba.

-¡¿Quieres perderla o quieres que vuelva de regreso!?-Me grito ante eso me incorpore y forme mi oz de nuevo me apoye en el suelo con ella para pararme mi respiracion era pesada – Que…pregunta más tonta me haces conciencia o espectro raro obvio que quiero que vuelva de regreso!-dije gritando

-¡Entonces arrebatale de su bosillo izquierdo el collar que tiene y lánzalo a ella!- Gritó la voz, me apoye para alcanzar impulso con fuerza y de un golpe le corte el bolsillo cayendo el celular y el collar que Ayumu suele llevar, sin pensarlo ni una vez lo arroge a ella.

-¡¿Cómo si te permitiera hacer eso!?-grito Creed pero yo le di una patada de nuevo – ¡No permitire que te acerques a ella!-grité con fuerza.


Al momento que el collar fue lanzado por Sasha este fue directo al cuello de la chica amarrándose a este- ¡Ayumu! ¿¡Despierta?!- Le dijo Ora-kun a la muchacha pero no había reacción de parte de ella.

-¡Maldición! ¡El veneno debo quitárselo de su cuerpo! – dijo alarmado, el cuerpo de la muchacha estaba blanco, la luna reflejaba su muerte -¡Estrella azul guía libérate!- al momento que grito eso el collar emitio un brillo azul fuerte que hizo que el cuerpo de Ayumu se elevara por unos cincuenta centimetros mientras de su cuerpo empezaba a ser expulsado unas luces verdes y negras de su cuerpo.

La muchacha abrió sus ojos pero el color de estos no eran los arena de playa si no azules como el cielo, un arco dorado se formo en frente de ella tomando con ambas manos y aputando a la luna, dos luces blancas aparecieron al lado de la castaña empezando a tomar forma en dos mujeres una de cabellos negros con largos con ojos azules como los que tenía Ayumu y al otro lado apareciendo su abuela Karia sosteniendo el arco dorado.

-¡Estrella que siempre ha dado poder a la piedra del Zafiro del cielo azul, te proclamamos que guíes el destino de este período y que esta flecha libere el sello oculto del destino!-dijeron las tres al mismo tiempo. -¡Protege el alma del ser puro que es tu dueño!

-¡Akatsuki!-grito Karia.

-¡Artemis!-grito la otra mujer.

-¡Alyza sears!-grito Ayumu disparando la flecha hacia la luna fue como una franja de luz que atraveso las nubes dejando un hueco y poniendo al lado de la luna una estrella de color azul.

En el collar de Ayumu aparecieron dentro de este siete piedras de zafiros que dos se volvieron mas oscura mientras que las otras cinco mantenía su color azul, el arco y flecha desaparecieron y la muchacha descendió en el suelo, las dos mujeres miraban con ternura a la castaña que había cerrado sus ojos.

-Tienes una hermosa nieta, hija mía-le dijo la mujer de cabellos negro a Karia, acariciando con ternura la cabeza de la muchacha.

-Si…-dijo sonriendole-Bye bye Ayu-dijo y ambas desaparecieron en luces, mientras Creed había presenciado todo eso mientras que Sasha no pudo verlos porque estaba de espalda y estaba concentrado golpeando a Creed por la rabia de no haber podido salvarla.

Bathump…

Los ojos de Creed se abrieron de golpe al escuchar un latido, miro hacia la muchacha los colores de su rostro volvieron y sus latidos comenzaron de nuevo, sintiéndolo -¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!-Grito encolerizado sacándose encima al qwaser y fue corriendo hacia la chica para matarla pero cuatros lanzas se incrustaron en su cuerpo, extremidades piernas y brazos clavandose en el suelo para no permitir que se moviera.

-Te lo dije a ella no te acercaras-dijo haciendo un movimiento de sus manos y haciendo que las lanzas hecha de su propia sangre se incrustaron mas profundo sacando un horrible grito por parte de Creed.

Camino hacia ella, pudo escuchar los latidos de ella, eran débiles pero estaba bien dentro de los estandares de "vida", acaricio su mejilla que estaba maltratada se saco su poleron para colocarselo con cuidado, lo cerro con cuidado y abrazandola susurandole algo a su oído.

-¡SASHA!¡AYU ONE-CHAN!-Se escucharon gritos a los lejos el chico miro del lugar de donde provenía el ruido y era Kodantri con James corriendo que al momento que los vieron aceleraron el paso.

-¡AYU ONE-CHAN!-Grito el niño de nueve años al borde las lágrimas.

-Llevenla a la casa, está muy herida –dijo Sasha levantándose.

-¿Pero como resulto así de herida?- pregunto James viendo la gravedad de las heridas y golpes que había en el cuerpo de la muchacha interrumpiendo el paso de Sasha pero lo dejo helado al ver la mirada del qwaser de hierro dejándolo helado.

-Despues te explicaré ahora llevensela-dijo ambos chicos se miraron James con cuidado tomo a la castaña que estaba inconciente y con fracturas por todo su cuerpo.

-¡Como si permitiera que se lleven a esa puta!-grito Creed desesperado - ¡DEBO MATARLA PARA VOLVER A SER FELIZ!-Esto hizo que Sasha sin previo aviso fue de un segundo a otro al hombre y sin piedad le arranco el pie derecho, Ko-chan y James vieron la escena quedando helado, al ver como la sangre bañaba a él.

-¡LARGOOOOOOO!-Grito furioso y sin perder se fueron con la chica.


Ayumu Pov:

¿Dónde me encuentro? ¿Por qué esta todo oscuro?

No entendía donde me encontraba pero estaba desnuda en una posicion fetal cubriendo todo mi cuerpo con mis manos y piernas sin que se viera nada, sentía mucho frio y dolor había mucha soledad, tristeza un pequeño manto de luz me cubría intentando separandome de la oscuridad.

Que tonta eres ahora tu alma sera manchada por mi jajaja

Escuche la voz de alguien que me decía algo sentía como la oscuridad se infiltraba en mi cuerpo pero una luz brillante separo esa luz y sintiendo como alguien me abrazaba con ternura.

"¡Eso no lo permitiré!-dijo era una joven cubierta de una capucha blanca, su cabello largo con ondas café oscuro, con una sonrisa calida. No podía mirar su rostro solo podía ver sus labios rojo su piel era un poco mas oscura que la mía.

No creas que siempre la vas a proteger maldita, su alma se volvera negra

No podía entender nada que pasaba pero esa chica me sonreía muy amistosa – "Muy pronto nos conoceremos hasta entonces Ayumu Oikawa- dijo pero cuando justo iba a hablarle. De golpe desperté, me senté aunque ese movimiento si que dolió mucho de mis piernas a mis brazos- ¡Itaiii!-me queje mire que todo mi cuerpo estaba vendado, fue cuando sentí la mirada de alguien y estaba la enfermera Oikawa-sensei mirandome con sorpresa como si hubiera visto un muerto.

-¿Qué sucede?-le pregunté sintiendo incomoda.

-Nunca pensé que despertarás tan pronto–dijo sorprendida intentando guardar la compostura.

-¿Eh? ¿Por qué?-pregunte riendo.

-Porque les dije a todos que por lo menos ibas a despertar con suerte en tres días-dijo seria pero impresionaba.

-¿Ah? ¡Tanto! ¿Cuánto tiempo ha pasado?-dije gateando de forma rápida sintiendo mucho dolor en mi cuerpo..

-Solo pasaron ocho horas-dijo

-¡¿Ocho horas!?-dije alterada mire la ropa que tenía me habían cambiado mire a Oikawa sensei pero ella dio un suspiro.

-Descuida aunque hayas tenido todo tu cuerpo herido, fracturado, contusiones graves te pudiste vestirte sola sin que viera nada aunque dormida se podría decir–dijo ante eso di un suspiro de alivio.

-¡Que alivio!-dije sonriendo pero fue cuando recorde lo de Creed y Sasha me volvi a mover pero más brusco perdiendo un poco el equilibrio me levante de la cama y camine agarre la mano de la mujer - ¡¿Digame que sucedió!? ¿Sasha está bien? ¿Dónde está él? ¡¿El señor Creed?! ¿Qué paso con él?-dije muy alterada.

Sasha Pov:

Todabía no podía creer lo que había sucedido o mejor dicho era casi algo horrible se que no debía leer esas cartas pero igual los hice todo el sufrimiento que paso Ayumu fue producto de sus padres, no puedo imaginarme que expresion debe haber puesto cuando las leyo, solo pensarlo me da rabia.

-Como no pude darme cuenta de que sufría-dije apoyado en la ventana mirando hacia afuera, apretando muy fuerte mis puños- ¡Maldicion! –dije enojado.

-¿Sa…sha?-dijo me gire y la vi apoyada en mi pared sus piernas estaban vendadas, al igual que sus manos y su frente tenía puesto un pijama de short y con un poleron azul claro su cabello estaba suelto.

-¿Ayumu? ¿¡Pero qué haces levantada?!-le grite alterado y llendo para ayudarla pero ella coloco su mano al frente mío para detenerme sus piernas no resistieron y cayo al suelo intente acercarme a ella pero tenía su mano impidiendome por completo que la pudiera ayudar.

-¡Bakayumu no deberías estar levantada todavía sigues muy débil!-le dije desesperado viendo como respiraba fuerte y ocultaba su vista en su chasquilla una sonrisa se dibujo en su semblante para restarle importancia.

-Sasha…quiero pedirte mi regalo-dijo sonriéndome mientras una gota de sudor resbalaba por su frente, debía dolerle mucho el cuerpo para que empezara a sudar frio.

-¿Ahora?- le pregunte ella asintió, y me miro con sus ojos, me rasque la cabeza ya que no podía con esa terquedad, di un suspiro de mala gana.

-Bueno ¿Cuál es tu primer deseo?-le pregunté, un rubor se asomo en sus mejillas al igual que una sonrisa tierna.

-Tomame como una princesa- dijo abriendo sus brazos como una niña chica cuando pide que la carguen, ante eso solo sonreí me acerque a ella me puse en cunclillas pase mis manos bajo sus piernas para alzarla y tenerla en mis brazos estabamos muy cerca de nuestros rostros.

Podía sentir su cuerpo en mis brazos, era tan frágil– Sasha-dijo yo baje mi cabeza para verla – El segundo deseo que quiero-dijo temblando sus labios mientras yo la observaba detenidamente.

-Quiero entrenar y volverme fuerte para que no me protegas-dijo ocultando su vista para despues mirarme fijamente y agarrarme el rostro con sus manos una mueca de dolor hizo cuando agarro mi rostro, pero su determinacion no se detuvo y con seriedad- ¡Quiero ser yo quien te protega!...Por…eso yo me volveré fuerte para no ser una molestia para ti-dijo.

Pestañee un par de segundos para comprender lo que me decía, sus mejillas estaban ruborizadas.

-Con una condición-le dije cerrando mis ojos para mirarla–No quiero que te sobreesfuerces más de la cuenta-le dije, ella asintió.

-Está bien pero yo entrenaré sola-dijo, la mire con una venita y me resigne.

-Bueno…-dije en gruñido – El tercero –dije.

-Quiero que cuando un ataque en una pelea me llegue que dejes que me impacte aunque me dañe debes dejarlo, no quiero que seas mi escudo que me protega-dijo seria ante eso aprete un poco su cuerpo al mió con un poco de fuerza haciendo que diera un gemido de dolor.

- Pero solo si no mueres, con esa condición-dije apretando la aún más ella sonrió y asintió ante eso solo le di un beso en la frente dejando apoyado mis labios en su frente.

-¡Sa…sha!-dijo sobresaltandose y poniendo colorada como un tomate me separe de ella para rozar mis labios con los de ella.

-¿Qué sucede? ¿Te pusiste nerviosa?-le dije en un tono pícaro, ella asintió.

- Pues…me puse nerviosa porque en la puerta esta Mafuyu oca-san, Tomo oca-san, Sasha Oto-san, Teresa-san, Lizzy-san, Sacerdote Yuri Noda, Oikawa-sensei observandonos un largo rato-dijo ruborizada mire hacia la puerta y estaban todos ellos mirándonos obviamente que Tomo mama estaba con una video camara grabando y me hacía mímica de besos, sentí como la vergüenza y la rabia me invadía mis mejillas las sentía tan caliente.

Camine con Ayumu y di una patada en la puerta cerrandola en sus caras, sé que después me ganaría un buen castigo.

(N/A: Y no lo dudo porque le diste un portazo en la cara a Tomo preparate Shi-chan )

-Te voy a dejar en tu cama para que descanses-le dije camine hacia la terraza de mi ventana la abrí y di un salto hacia su balcon entre a su pieza la deje con cuidado en la cama, la arrope.

-Sasha…-dije a punto de quedarse dormida.

-Hmmm-dije sentado en su cama observándola mientras cerraba sus ojos de a poco.

-¿Qué sucedió con Creed? …¿No…lo mataste? ¿Cierto?-dijo abriendo los ojos, la mire de forma dolida y acaricie su mejilla.

-No lo maté…pero no volverá hacer su vida-dije.

-¡Que fue lo que hiciste!-sentandose de forma brusca y mirándome seria asustada.

-Lo hubiera matado Ayumu todo lo que te hizo no podía perdonarlo, pero lo deje con vida pero no podrá volver a caminar, ni a tomar algo con sus manos-le dije.

-¿¡No me digas que tu?!- dijo enojada tomándome de mi polera del cuello con fuerza, sus manos temblaban.

La miré de una forma fría que las sentí temblar, sus ojos se veía el miedo en ellos- Le arranque las piernas y dedo por dedo de las manos y les corte los dos brazos- le dije ella me miro horrorizada, me soltó.

-¡¿COMO PUDISTE HACERLE ESO?! –Me grito enojada -¡Debo verlo y pagarle para que se recupere!-grito ella pero al momento que se levanto perdio el equilibrio y la atrape por la espalda su cuerpo estaba frío por el sudor, su respiración era agitada estiro su mano como intentando huir de mi agarre – ¿Por…que le hicis…te eso…por q…-desmayándose en mis brazos dolida.

Ayumu soy capaz de volverme la muerte con tal de tenerte a mi lado, mataré a cualquiera que me separé de tu lado…..Si tengo que matar a tus padres lo haré…


Yupi termine el capitulo 21 por fin xDDD wiii les pido perdón por la demora pero tuve complicaciones de escritora pero ahora estoy bien jejeje

Bueno primero que todo agradezco a todos los lectores que me acompañan en este proyecto y mi beta reader quien sin ella no podría publicar el capítulo, jejeje por eso el proximo capitulo tendrá mucha tensión entre Sasha y Ayumu. :3

Capítulo: Secuestro.

Habra muchas dudas en los sentimientos de Ayumu respecto a Sasha, fiebre de los qwaser, secuestro de las maría, el sello del Oráculo se libera y se materializa, Ayumu desaparece por 3 semanas, aparece la portadora de la guadaña de maría, ¿te quedarás conmigo?

Nos vemos en el próximo capítulo visiten la página de Mayu Miname para ver las imágenes :3 nuevas que he subido.

Pueden hablar con la escritora que piensa del fic o comentar aquí en fanfiction cada comentario, lo leo con mucha emoción y me motiva a seguir escribiendo.