Estoy muy contenta... a lo largo de esta travesia he encontado buenas amigas, como Jaki, Nati, Verito... muy buenas charlas, consejos, risas :)

Agradesco a Verito Pereyra por Betear los capítulos de este Fic... Gracias tambien al grupo Betas FFAD...

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CAPÍTULO 20: RECORDANDO

POV Edward

Hacer el amor con Bella fue lo mejor que me pudo haber pasado en la vida. Era tan perfecta, tan hermosa y era mía, aunque sentía una sensación extraña, como si esto ya hubiera pasado antes. Tal vez era tal mi amor por ella, que ya estaba alucinando, una sonrisa se dibujo por mi cara, ya no quería esperar más, la amaba, en cuanto despertara le pediría que se casara conmigo, sería mi mujer y tendría a mis hijos.

Se quedó dormida en mis brazos, mientras yo acariciaba su cabello, al poco tiempo me quedé dormido. Desperté con un gran dolor de cabeza, eran las 2:30 de la mañana, sentía que iba a estallarme pero no quería despertar a Bella, me paré de la cama con mucho cuidado, caí al suelo arrodillándome ante él, imágenes empezaron a pasar por mi cabeza, y de pronto todo se volvió claro.

FLASH BLACK

Esa noche que bebí tanto, Bella como bien lo dijo fue por mí. Con mucho esfuerzo me llevo hasta mi departamento. Empecé a desahogarme contándole a mi mejor amiga por que había bebido tanto, le conté todo sobre Tanya y ella como siempre, estuvo para mí.

Me ayudó a acostarme en mi cama y me dijo que tenía que irse, sentí un dolor en mi pecho, le pedí que se quedara, la necesitaba, aceptó quedarse hasta que me durmiera. Se sentía igual a como cuando estábamos en Forks, yo solía consolarla a ella por alguna cosa que le hacían, tenía la necesidad de protegerla, era Mi Bella.

Una corriente eléctrica sentí por todo mi cuerpo al tenerla tan cerca… ¿qué me estaba pasando? Me giré hacia ella y por primera vez la vi como debería de haberlo hecho hace mucho, como la mujer que era, no como aquella niña que era mi amiga.

—Eres hermosa Bella, tus ojos son preciosos.

Edward calla y duerme me respondió.

—Es verdad lo que digo Bella, eres perfecta y muy hermosa no era el efecto del alcohol, era que por primera vez la veía como mujer.

Me fui acercando más a ella y no lo pude evitar, sentía la necesidad, estampé mis labios contra los suyos, su olor era embriagador, sus labios eran deliciosos, ahí es donde pertenecía.—Te amo Bella, te necesito eran sinceras mis palabras, ¿cómo había sido tan ciego?, tantos años cegado, perdiendo días, meses, años, de estar con la mujer de mi vida.

Edward, esto no está bien me respondió Bella.Pero la necesitaba, la amaba, no quería perderla.

—Te necesito —, le dije y comencé a besarla. Empecé a desprender su blusa y después su brasier, la besé en el cuello, comenzó a desprender mi camisa, en sus hermosos ojos chocolate podía ver que ella también me deseaba. La sujeté con ambas manos con toda la delicadeza posible y volví a besarla, desabotoné sus jeans y se los quité, ella continuó quitándome mis últimas prendas hasta que quedamos totalmente desnudos. Comencé a acariciarla, me posicione encima de ella, la volví a besar, quería hacerle el amor, sentirla mía, totalmente mía.

—Espera Edward.

¿Qué pasa?

Esto no está bien me respondió.

Una parte de mí sabía que estaba actuando incorrectamente, ella se iba a casar con Jacob, y al solo pensarlo, unos celos que jamás había sentido se apoderaron de mí. Yo la amaba y estaba seguro que ella sentía algo así por mí.

—Te amo y quiero tenerte conmigo, soy un idiota por no haberme dado cuenta antes le confesé. Y la volví a besar, bajé mi lengua por todo su cuerpo, acaricié con mis manos cada una de sus partes, comencé lentamente a besar sus pechos, llevé mi miembro hasta sus muslos pero Bella empezó a temblar, me espanté.

¿Qué pasa Bella? ¿Por qué tiemblas? le pregunte.

—Soy virgen, Edward me confesó.Sonreí ante esa respuesta, era virgen y yo sería el primer hombre en su vida, el primero y el único, después de esta noche no permitiría que se casara.

—No te haré daño Bella, te amaré por completo y la besé, pasé mi mano por debajo de su cintura, la sujeté y la empecé a acariciar, coloqué mi miembro con delicadezaempecé a introducirme lentamente, cuando llegué a la barrera de su virginidad, me detuve y entré más lentamente en ella hasta que sentí derribarla, quería asegurarme de que no la haya lastimado, así que le susurré: ¿Estás bien, Bella?, ¿o quieres que me detenga?.

—Estoy bien me susurró.

Nos meneamos en sincronización, nos pertenecíamos el uno al otro, pronunciábamos nuestros nombres, mis embestidas aumentaban y las sensaciones que desprendía mi cuerpo eran demasiadas. Era tan estrecha, tan perfecta y delicada, cuando ya no pude más me vine en ella sintiendo también su clímax. Habíamos hecho el amor, ya no quería separarme de ella.

Bella le dije.

— ¿Si Edward?

—Esto fue lo mejor que me ha pasado en la vida, te amo Bella musité.

Dormimos abrazados el uno con el otro, cuando desperté estaba vestido y ya no recordaba nada.

FIN DEL FLASH BLACK

¡Dios! ¿Cómo fue posible todo eso?, ¿cómo me pudo pasar eso? Me puse de pie y comencé a caminar por la habitación. Bella seguía profundamente dormida pero… ¿cómo me había ocultado eso? En parte la entendía, no le hubiera creído, ni yo lo creo aun pero era verdad. Por eso es que ya la sentía mía, porque ya había estado con ella, la había hecho mi mujer. Había sido el primer hombre en su vida y por el maldito alcohol olvidé la noche más feliz de mi vida, y ahora después de tenerla de nuevo conmigo todo lo recuerdo. Necesitaba tenerla de nuevo para volver a recordar, gracias a ella, pude hacerlo. ¿Qué iba hacer ahora?

Yo la amaba, hace ya 6 meses de ese día, un momento… ¡6 meses! ¡Bella tiene 6 meses de embarazo! Pero ella dijo que ni siquiera sabía quién era el padre… ¿me habrá mentido? ¡DEMONIOS! Estoy seguro que son mis hijos, míos, yo los amaba aun sabiendo que no eran míos pero había una conexión con ellos cuando toqué su vientre, la emoción cuando los vi por primera vez en el ultrasonido, el amor que sentí por ellos desde que supe que existían, mi preocupación por que estuvieran bien, mi temor de que ella no aceptara estar conmigo y alejarme de ellos…

¿Por qué no me dijo la verdad? Sabía que no recordaba nada, tal vez sentía el temor de que la hubiera rechazado y la hubiera llamado mentirosa, y tenía razón. En parte me hubiera parecido irreal, una loca idea, pero por otro lado al estar embarazada tenía que haberme dicho, tenía que haberle creído. Ella jamás me había herido, hasta ahora. Me privó de estar completamente a su lado.

Mi cabeza era un caos, no quise dejarla pero estaba molesto, ella seguía dormida así que regresaría más tarde, no podía seguir ahí.

Salí de ahí, necesitaba despejarme, necesita hablar con alguien. No sé cuantas veces pase mis manos por mis cabellos, estaba nervioso, mil emociones emanaban de mí. En estos momentos la única persona que podría ayudarme era mi padre, sin importarme la hora decidí llamarle.

Ring, ring, ring…

—Hola, Edward, ¿por qué hablas a esta hora hijo? —preguntó alarmado.

—Necesito hablar contigo, no puedo esperar… ¿estás de guardia?

—Así es Edward, estoy cubriendo a un amigo.

—Te veré en el hospital, te necesito —le contesté

—Claro hijo, aquí te espero —y colgó.

Tomé un taxi y le di la dirección, después de 20 minutos llegué, fui a buscar a mi padre y ahí estaba él en el despacho.

—He recordado… he recordado aquella noche —le dije llorando.

—Edward, eso está muy bien hijo. Me alegra que lo hayas recordado, pensé que jamás lo harías —me dijo con una sonrisa que no llegó a iluminarse del todo.

Algo le pasaba a Carlisle, pero necesitaba desahogarme.

—Estuve con Bella, la hice mi mujer y estoy seguro que soy el padre de sus hijos, todo encaja perfectamente… —mi padre me miraba mientras yo seguía explicándome, —tengo sus síntomas, nauseas, vómitos… Dos meses llevo así, sin ninguna conclusión medica y ahora sé el por qué, es por ellos y si me pongo a pensar bien las cosas, Bella ya no tiene ni mareos, ni vómitos ni nada parecido a malestares por su embarazo. A ti te pasó igual cuando mamá se embarazó, tú llevaste con todo eso, así como me está pasando a mí.

—Lo sé Edward, lo sé, me he enterado hace poco —me dijo agachando la mirada.

— ¿Qué? ¿Cómo es que lo sabes? —le pregunté. Un momento… Él lo sabía y me lo ocultó, ¿pero por qué?

— ¿Por qué no me lo dijiste? —le recriminé.

—Ese no era mi deber, además te habría afectado en cierto punto, ¿lo hubieras creído Edward? Era decisión de Bella, no mía, ni de ninguno de nosotros.

— ¿Nosotros?, ¿alguien más lo sabe? –pregunté enfadado.

—Lo sabe Emmett, Reneé, Jasper, Rosalie, Alice, tu mamá y yo. Bella les hizo prometerle que no te dirían nada, ya que tú no recordabas, y yo descubrí a tu mama hablando con ella y no pudo ocultármelo más pero me hizo prometerle que no te diría nada, no era nuestra decisión.

— ¿¡PERO COMO!... ¡TODOS USTEDES ME ENGAÑARON! ¡MI FAMILIA ME OCULTÓ LO MÁS IMPORTANTE! ¡E ISABELLA… ELLA NO TENIA POR QUÉ CALLAR! —le grité.

—Edward, hijo, eres muy injusto —me dijo mi padre poniendo una mano en mi hombro.

— ¡Ahora yo soy el injusto, el malo de la historia! Ella me mintió Carlisle, ¿por qué no me dijo nada? ¿Tan fácil fue callar? Ignorando la verdad, le quitaré a mis hijos cuando nazcan, no quiero que los crie ella, ya no la quiero cerca —escupí esas palabras con mucho rencor. En el fondo de mi alma sabía que la amaba, pero también sabía que estaba actuando por coraje.

— ¡EDWARD ANTHONY CULLEN!, ¿qué estupideces estás diciendo? ¿Acaso no piensas en el dolor que ha sentido Bella todo este tiempo, callando la verdad, por temor a que tú no le creyeras y luego se entera que está embarazada y aun con más miedo calla? ¿Por qué?, porque sabía o suponía que tú no la amabas, para ti era una amiga. ¿Te has puesto a pensar en las noches que lloró al verte con Irina? Tú feliz de la vida y ella aguantando todo eso, llevando su embarazo sola, el padre de sus hijos a quien amaba no recordaba aquella noche, y ayer cuando se decidió a decirte la verdad que no tengo la menor idea de por qué no lo hizo, ya era demasiado tarde, tú recordaste.

Me quedé callado asimilando sus palabras, tenía razón, Bella me iba a decir la verdad según mi padre, y no lo hizo por que estuvimos juntos haciendo el amor. Ese distanciamiento de Bella hacia mí cuando estuve con Irina… Debía haberla hecho sufrir, que estúpido había sido pero yo no sabía. No podía quitarle a mis hijos, lo sabía, no tenía ese derecho. Yo la amaba pero no estaba en condiciones de regresar con ella como si nada pasara, esta noche había decidido hacerla mi esposa pero ahora las cosas habían cambiado.

—Edward —habló mi padre sacándome de mis conclusiones. — ¿Qué vas hacer ahora? ¿Nos odias por ocultarte la verdad? —preguntó nervioso por mi respuesta.

—No, creo entenderlos —le dije. Era verdad, no podía enojarme con ellos, ellos habían callado por qué no era su deber decirme, una promesa es una promesa.

—Tengo que hablar con Bella, necesito que me diga su versión, necesito que me diga que soy el padre. Yo sé que lo soy, pero necesito oírlo de ella, tenemos que decidir qué va pasar ahora, yo no me pienso alejar de mis hijos —le contesté respondiendo a su primera pregunta.

— ¿Y Bella? —volvió a preguntar.

—No lo sé papá, yo la amo pero me duele el que me haya ocultado todo esto. Por más que no recordara podría haberlo intentado, tal vez no me ama tanto como yo a ella —respondí soltando unas lágrimas.

—Edward, estoy completamente seguro que te ama, entiéndela ¿Qué hubieras hecho tú Edward?

—Creo que lo mismo pero hubiera intentado hacerla recordar, de alguna manera hubiera conseguido que lo hiciera —le respondí. —Debo irme, tengo que hablar con Bella.

—Hijo, ante todo tranquilízate, le hará daño a los bebes si Bella se altera. Por favor, trata de perdonarla, ella te ama. Aunque en mi opinión los dos deben perdonarse y vivir la vida con sus hijos, amándose cada día. Piensa bien las cosas Edward, tus decisiones te llevaran a tu felicidad —me dijo mi padre dándome un abrazo.

Salí del hospital, tomé un taxi y le di la dirección de nuevo al hotel. Ya había amanecido, solo esperaba que Bella estuviera dormida. Mi padre tenía razón, ella me amaba tanto como yo a ella pero aun seguía enfadado, ¿cómo pude haber bebido tanto, por una persona que no lo merecía? Si no hubiera bebido tanto, hubiera recordado esa noche y las cosas serian diferentes, estaríamos juntos y hubiera vivido día a día el embarazo de mi mujer, porque eso era Bella, mi mujer.

Le pagué al chofer y me bajé lo más rápido que pude, necesitaba verla, necesitaba que aclaráramos esto, me estaba matando. Ni siquiera espere el elevador, subí corriendo las escaleras, llegué algo cansado, caminé por el pasillo hasta llegar al dormitorio, abrí la puerta y ahí estaba ella dormida. Me sentí mejor cuando la vi así, no notó mi ausencia, mire al reloj y marcaban las 7:50. Me senté a su lado esperando a que despertara, dándole un beso en su cabello con su olor a fresas que tanto amaba, pidiéndole a Dios que todo saliera bien.


y bien Edward se ha enterado de la verdad ¿que pasara ahora?...

Nos leemos en el proximo Capitulo.

Gracias por sus Reviews!

Los quiero... Karina Castillo