Sins of the father

Arco de la Lamia Dorada.

Parte cinco.

Yuri, la wyvern ojou-sama.

"Cuando aparecieron las extraespecies yo tendría cinco o cuatro años. El primer liminal que conocí fue un demonio que era actor.

Recuerdo que cuando me acerque a el por curiosidad, me pregunto si me había perdido, yo le pregunte un montón de cosas. Como… ¿Por qué tenía cuernos, alas y cola?

El me respondió que era porque era un demonio. En ese momento lo bombardee de preguntas. Este respondió pacientemente cada una.

Una de esas preguntas fue si tenía poderes, el me respondió que lo único que podía hacer es hipnotizar y que no se usa al menos que quieras evitar un conflicto. Claro que al final me hiso una demostración con algunas personas del staf del estudio solo para hacerme feliz.

Cuando cumplí los seis vi a un miembro de las razas de dragones, yo en ese entonces estaba visitando un acuario donde en ese mismo día vi a una sirena de verdad nadando con los delfines.

Yo en mi infantil curiosidad me le acerque a al dragón creyendo que era un demonio muy raro. Cuando le pregunte si era alguna especie de demonio que no conocía. El dragón me saco del error explicándome las diferencias entre los dragones liminales y los demonios.

Cuando dijo que era un dragón, sentí una enorme emoción, era como encontrar los regalos a la mañana del día navidad.

Entonces le pedí en mi infinita inocencia infantil que escupiera fuego por la boca. El dragonewt se puso nervioso y trato de explicarme que el no exhalaba fuego, que era imposible, que eso era un mito.

En ese momento murió una parte de mi inocencia, la decepción fue muy horrible, en ese instante me puse llorar, el dragonewt trato de calmarme, pero el daño ya estaba hecho.

Si algo se le compara a esta decepción que sentí en ese momento, fue descubrir que Santa no es verdad, nada más que cuando descubrí que Santa no era real ya era lo suficientemente madura a los once, pero cuando pierdes parte de tu inocencia a los seis no es lo mismo.

Desde ese momento aquellos liminales que se hacían llamar dragones, no eran más que embusteros. Con el tiempo me empezaron a caer mal, ya que los dragones liminales son por lo regular muy arrogantes, orgullosos y soberbios. Siempre sintiéndose superiores a otras razas, siempre orgullosos de su noble estirpe. Eso no ayudo mucho en mi relación con estos, especialmente nunca pude llevarme bien varios compañeros de clase de esas razas…

Pero… ¿Por qué me hice amiga de una wyvern como Emiya Yuri? ¿Por qué decidí hablarle a la dragona en primer lugar?

Tal vez sea porque me sentí mal al verla rechazada, no es que me atraigan las hembras, pero Yuri es muy hermosa y atractiva, supongo que fue rechazada por envidia a su belleza.

Pero algo más me hizo acercarme a ella… no era como los demás dragones que eh conocido.

Ella para empezar no era soberbia, para nada, de hecho Emiya es algo tímida. También es muy cuidadosa al moverse, es muy cuidadosa de sus movimientos, cuidando de no chocar con nadie.

Cuando le vi comer, vi que lo hacía con mucho cuidado, ella come con cubiertos y lo hace con muy finos modales.

Cuando se expresa, lo hace de cierta forma armoniosa.

Ella parece ser muy dulce y educada. Totalmente diferente a la gran mayoría de dragones que eh conocido."

Estos eran los pensamientos de Yui mientras guardaba sus útiles para alistarse al club de cocina.

La humana estaba en ese club porque le gustaba cocinar, su madre tenía que trabajar en el medio del espectáculo cuando era niña, por lo que Yui tuvo que aprender ser autosuficiente, en ocasiones ella se quedaba en casa de Kiki, cuando esta vivía en casa de sus abuelos con su padre. Por lo que la abuela de Kiki, Meiko, le enseño tanto a Kiki como a Yui a cocinar ya que la abuela Meiko decía: "Una mujer debe aprender a cocinar por obligación y un hombre debe aprender a cocinar por necesidad. O lo que es lo mismo ambos se joden porque tienen que aprender a cocinar ambos."

A partir de las enseñanzas de la abuela Kiki, Yui le fue agarrando cariño a esta actividad, además ella encontraba la cocina como algo relajante, especialmente la repostería, a Yui le encanta hacer pasteles.

Volviendo a con Yui y sus compañeras, estas le estaban guiando al salón del club de cocina. Emiya las seguía con su andar peculiar, ya que la wyvern era muy cuidadosa al moverse al ser tan grande, su cola era muy larga y gruesa, pero jamás la meneaba como lo hacen las demás especies de wyvern, puesto que sus colas son mas delgadas y son prensiles, en el caso de Yuri no era así, esa cola estaba hecha para golpear duro. Sus alas son de enorme envergadura, pues son muy grandes y algo estorbosas a pesar de estar plegadas. Sus garras tanto las de sus alas como las de sus pies son increíblemente impresionantes, técnicamente de un golpe bien puesto, definitivamente le sacaría las entrañas a cualquier ser vivo. Había liminales que estaban hechos para matar, muchos de los casos de agresión de liminales a humanos es por accidentes por no medir la fuerza de estos, Emiya parecía tener absoluto control de su cuerpo, cada movimiento parecía ser cuidadosamente calculado.

La humana jamás había visto a alguien moverse como Yuri.

Cuando llegaron fueron recibidos por un grupo muy vario pinto, había tres lamias, las cuales era de la sub especie medusa de tes blanca y escamas negras, otra era una jormungand de escamas purpuras y cabellos café oscuro, la otra lamia era una melusina pelirroja de escamas verdes. Estas tres discutían con un chico con algo de sobre peso, el cual sostenía un bol con crema.

-No les dare de mi crema chantillí, quietas.-

Decía el chico mientras hacia la misma pose de Chris Pratt en Jurasic World con los velocirraptors. Luego una chica humana de largo cabello negro y ojos café se acerca al cuarteto acompañada de una hidra de amarillas escamas.

-Ya dejen al gordo, malditas culebras holgazanas, hubieran traído la crema en primer lugar.-

La humana parecía que no era la primera vez que lidiaba con las lamias. Luego se le une la hidra para regañar a las lamias.

-Si, siempre lo mismo con ustedes, siempre que vamos a hacer un pastel siempre hacen lo mismo y no me vengan con la excusa del refrigerador de la tienda, que siempre hay humanos en las tiendas que ayudan a los poiquilotermos.-

También había un chico humano de apariencia escuálida con lentes, el cual también preparaba lo mismo junto a un kobolt. Ambos miraban la escena con desgano, puesto que las lamias siempre hacían lo mismo.

En el fondo del lugar había otra lamia, esta rubia y de escamas verdes, la cual sacaba un pastel de uno de los hornos del salón del club.

-Siempre es igual con ustedes tres, solo porque no pueden hablarle al dependiente de la tienda sin chiviarse.-

Comento la lamia rubia, la que por obvias razones se ve que es mayor que las otras lamias.

Luego se hacerca un chico de cabello cabello oscuro y ojos café al cuarteto de chicas. Este saluda cordialmente a las chicas.

-Hola chicas, veo que traen a un nuevo miembro para el club de cocina.-

Despues de eso el chico se dirige a Yuri forma mas formal.

-Yakumo Hisao, presidente del club de cocina.-

Emiya responde presentándose de forma muy formal, con una reverencia japonesa típica de la clase alta.

-Emiya Yuri. Encantada de conocerlo Yakumo-sempai.-

Kiki, Yui y Naomi ven nuevamente esos ademanes de la dragona. Yakumo se percata inmediatamente que esa wyvern no era como la wyvern promedio.

-Vaya, tenemos una señorita. Bien, deja que vaya por el formulario para que lo llenes. Mientras tanto chicas, preséntenle al resto de los miembros del club. Los demas miembros ven a la recién llegada. Los chicos del club quedaron bastante pasmados al ver la enorme altura de la dragona. En cuanto a las chicas la revisaban minuciosamente con su mirada.

-Wow. Es la dragona mas grande que visto.-

Dijo el chico gordo, era mas que evidente que lo que mas llamo la atención de la Emiya fue su gran tamaño, al fin de cuentas hay muchas chicas liminales en el club y estas son de buenos atributos, por lo que el ambiente es diferente al del salón de clases. Yui presenta a Yuri con los demas integrantes del club.

-Emiya-san, te presento a los integrantes del club de cosina. La melusina es Alice, la jormungand es Frida, la medusa Luca, mejor conocidas como el trio galaxia.-

-¡OYE!-

Dijeron molestas las lamias, Yui siguió señalando al gordo.

-Ese de ahí Naru, si necesitas buscar especias importadas o algún ingrediente raro, ese es tu hombre.-

El chico levanta la mano en señal de saludo.

-La hidra es Ritsuko-sempai y la humana a su lado Kyoko-sempai, pueden parecer rudas pero son muy amables.-

-¿Yuri? Es un placer.-

-Encantada de conocerte Emiya-san-

Respondieron Ritsuko y Kyoko respectivamente, después Yui señala a al Kobolt y al chico delgado junto a este.

-El kobolt es Gladio-sempai, un chico muy tranquilo y callado, con solo desirte que no conozco su voz. El chico a su lado es Hiroshi-sempai, es muy bueno arreglando electrodomésticos. El siempre arregla los electrodomésticos del club.

-Que hay.-

Dijo secamente el chico con lentes, mientras el kobolt saluda alegremente con su mano. Después Yui señala a la lamia rubia que saco el pastel del horno.

-Ella Bárbara-sempai, es junto a Yakumo-sempai, los que mas saben de cosina. Si tienes dudas con las recetas y los procedimientos, ella te ayudara.-

-Hola- Bárbara se acerca al cuarteto. –Me llamo Kusanagi Bárbara. Es un placer Emiya-san.-

La lamia se mostró muy amigable con la wyvern. Kusanagi la mira muy detenidamente a la wyvern.

-Vaya, vaya. Eres una emperatriz. ¿Que haces tan lejos Rusia?-

Yuri empieza a ponerse algo nerviosa por el comentario de la lamia, a lo que esta responde de la forma mas formal posible.

-Yo soy Kyoto, he vivido casi toda mi vida ahí.-

Barbara se percata de que su pregunta puso muy nerviosa a Yuri, esta prefirió no seguir con esas preguntas. El nerviosismo de la dragona fue notado por Yui, Naomi y Kiki. Luego se hacerca Ritsuko la cual parece muy curiosa al oir lo de emperatriz.

-Sempai. Se que Emiya es una wyvern, pero usted le llamo emperatriz. La verdad jamas eh visto a una wyvern asi de grande. ¿Sabe algo sobre su raza?-

Barbara contesta a Ritsuko su duda.

-Por supuesto, Emiya pertenece a la sub especie emperador de los wyverns. Se caracterizan por las demas razas draconicas por su gran altura, fuerza e inteligencia a la hora cazar. Son resistentes al frio y no tiene los típicos problemas de las demas especies reptilianas. Las hembras tienen una piel muy clara en comparación de los machos. Son monógamos y excesivamente sobreprotectores de sus crias. Son originarios de Rusia y suelen vivir en comunidades pequeñas.-

Esta descripción llama la atención de Yui, la cual concuerda mucho con las características ficicas de Yuri, pero algo no cuadra, su acento. Si algo es muy común en los liminales que conoce, es que todos tienen un acento extranjero muy marcado, exceptuando a los liminales que nacieron japon. Pero ese seria otro tema.

Luego un rato llega Yakumo con el formulario y una pluma.

-Emiya, ya puedes llenar el formulario para que formes parte del club.-

Yuri se dirige hasta donde se encuentra Yukumo, luego esta empieza a llenar el formulario, mientras tanto Barbara le cuestiona a Yui.

-¿De salón es Emiya-san?-

-Es de nuestra clase. Acaba de ser transferida.-

Bárbara comprende inmediatamente. Luego el resto de las chicas miran a Yuri hablar con Yakumo.

-¿Asi que acabas de ser tranferida?-

-Si. Hace relativamente poco, mi familia se mudo de Kyoto por el trabajo de mi padre.-

-Ya veo. ¿De qué grado eres?-

-Soy de primer grado, tengo quince.-

-¿Quince? Wow, eres la dragona las grande que eh conocido, ni los machos son tan grandes como tu.-

Mientras conversaban llega alguien mas. Se trataba de otra dragona, de hecho era una dragona pura, que a diferencia del dragonewt, sus alas son mas grandes y fuertes para el vuelo.

Esta dragón es de escamas negras, pero a diferencia de los dragones normales sus escamas no se veian tan toscas, de hecho se veían como las escamas de una lamia, de hecho la dragona no pasaba de 145 cm.

Tenia un ficico delgado y de apariencia delicada y algo aniñada, tenia un cabello rojiso lacio y largo, sus ojos de color azul, su piel humana era muy clara, sin ningún tipo de imperfección. En su cabeza tenia un par de cuernos un tanto peculiares. Puesto que eran planos y estaban enroscados cerca de su cráneo, para asi salir rectos hacia arriba viéndose de forma dispareja. La dragona vestía el uniforme escolar de la escuela de Yui y cia.

La dragona en cuestión llevaba unos papeles, probablemente de la escuela.

-Hisao, vine para ver si no se descompuso mas de las herramientas de los demas clubes…

La pelirroja draconiana se detuvo en seco al ver a Yakumo conversando con Emiya. Esto parece molestar a la pelirroja. La cual se dirige hacia ellos y sin previo se pone en medio de estos.

Esto causa una alarma en los miembros del club, los cuales ya vieron a la pelirroja y vieron lo que está haciendo.

-Oh oh, Eli-sempai esta poniéndose territorial de nuevo.-

Dijo Naomi preocupada, ya todos en el club saben que Elisabeth Fafnir (alias Eli-sempai), no tolera que ninguna chica se hacer a Yakumo. Tanto Fafnir y Yakumo son hermanastros, puesto que sus padres están casados, pero es un secreto a voces en la escuela que la presidenta del consejo estudiantil y el presidente del club de cocina son pareja.

Y es bien sabido por la escuela que Elisabeth es muy celosa y territorial con Yakumo.

-Hisao… ¿Quién esta chica?-

Era mas que evidente la hostilidad en su voz, cosa que Hisao nota inmediatamente.

A Hisao le molesta en demasía los celos Elizabeth, pero es lo suficientemente prudente como para manejar la situación, además… ¿Quién quiere que dos de las miembros de las especies de liminales peleen cerca de uno? Dos dragones peleando en un espacio pequeño es excesivamente peligroso.

Hisao estaba muy preocupado, ya que si llegase a darse una confrontación, Elizabeth no tendría las de ganar, ya que Emiya es mas grande y pesada esta, puesto que son 1.45 m con 31 kilos vs 2m con 80 kilos aproximadamente.

-Es una nueva alumna transferida de primer año, se llama Emiya Yuri.-

-Jum…-

La pequeña dragona fija su mirada en los dorados ojos de Emiya, Yuri mostraba en su caso mucha curiosidad a la recién llegada.

Elizabeth miraba de forma desafiante a wyvern, Yuri en respuesta se inclina para estar al mismo nivel de la otra dragona. A continuación pasa algo que toma a todos totalmente por sorpresa.

Emiya pone su zarpa derecha sobre la cabeza de Elizabeth y empieza a acariciarla con mucha ternura.

-Debes ser una niña muy inteligente para estar en preparatoria. ¿Cuántos años tienes?-

Todos estaban callados, no sabían cómo reaccionaría la pelirroja. Fafnir era conocida por su carácter fuerte. La dragona se quita la zarpa de su cabeza muy molesta.

-¡No necesito afecto!-

La dragona ojiazul se molesta, Yuri reacciona con cierto desconcierto, luego de eso sonríe con sorpresa, pues ya se hizo a una idea de lo que pasaba.

-Ya veo… no te preocupes, no te quitare a tu oni-chan pequeña.-

Todos estaban impactados pero Elisabeth estaba realmente abochornada. Yuri de entre sus bolsillos saca una bolsita plástico con algunas paletas de caramelo de sabores, para luego ofrecerle dulces a la pelirroja, la cual su blanca piel tomo una tonalidad rojiza.

-¿Amigas?-

Elizabeth toma una paleta de forma muy tímida y apenada de la bolsa.

-Gr..gra..cias…-

Hubo tres tipos de reacciones en la habitación, un "aaah", risas y uno que otro vomito un arcoíris.

Naomi fue de las que rio, Kiki dijo "aah" y Yui trataba de que no notaran su sangrado nasal.

Después de este incidente, Elizabeth se retiró con Hisao a "atender ciertos asuntos del consejo estudiantil".

Luego de eso Bárbara le enseña como son las actividades del club y como se organizan, mientras tanto Yui, Kiki y Naomi hacen el pastel de la actividad del club de ese dia.

Mientras se hornea el pastel (uno pequeño y en equipos para que no sea tedioso) Naomi hace comenta sobre lo sucedido.

-¿Saben? Pensé que habría una pelea entre Emiya-san y Eli-sempai.-

Dijo Naomi mientras preparaba la crema chantillí para el pastel, Kiki que picaba el relleno de frutas junto a Yui agrega.

-Desde que vi la actitud de Yuri, no parece ser alguien agresiva. Nosotras las harpias no predadoras, no es difícil confiar en las especies que suelen ser depredadores nuestros y los wyverns son uno de esos. Yuri parece ser alguien muy agradable y educada. Tanto que a Yui le cayo bien, cosa rara, ya que Yui no aguanta a los dragones desde que tengo memoria.-

Esto causo gran curiosidad en la silpelit morena, ya que no conocía ese detalle de Yui.

-¿Eh? Eso no lo sabia. ¿Por qué te caen mal los dragones? Yui-chan.-

La humana solo le responde a la elfa oscura su duda si rodeo alguno.

-Porque no soporto a esas lagartijas egocéntricas y punto. Emiya es… diferente… no se comporta como los típicos dragones. Mas que nada parece mas una princesa educada que a una lagartija fanfarrona.-

-¿Cómo la wyvern que persiguió a Aria Jaëgersturm y Cetania-sensei en centro comercial?-

Pregunto Kiki a Yui, esta responde mientras parte unas fresas a la mitad para la decoración del pastel.

-Exacto, aun no comprendo que mosca le pico a esa loca. Solo Jaëgersturm dijo que encontró su champo no mas lágrimas de aroma a fresita y la lagartija esa se le fue encima como si le debiera dinero.-

Naomi se fijo en las dos con algo de incredulidad, ya que ambas conocían a tan "ilustres" personajes.

-¿Cómo es que conocen a las heroínas locales? Yo solo las vi en la tele cuando se dieron el famoso beso en el concierto aquel.-

-Cetania-sensei me enseño a volar, cazar y defensa personal, luego de que intentaran secuestrarme, luego de que aprendiera a volar bien, Yui y yo no las encontramos en Andariel's luego de que tratamos inútilmente de conseguir el delfín y la orca de la colección Neptune Kindom. Ahí Yui las conoció, luego después encontró ese dichoso champo y grito "Encontré mi champo no mas lagrimas olor fresita" luego esa wyvern venenosa, ya sabes las que tienen aguijón, se les fue encima. En resumen, esa wyvern estaba loca.-

Naomi ahora lo tenia claro, pues se dio cuenta de Yui a tenido experiencias negativas con las razas draconicas.

Despues de que la crema esta lista, sale el pastel el cual está aún caliente, Yui lo pone en la mesa, pero quería ahorrar tiempo asi que…

-Se que me voy arrepentir de esto… Naomi podrías enfriar el pastel por favor.-

La elfa oscura le brillan sus ojitos de felicidad, puesto a que su amada Yui necesitaba su ayuda.

-Yui-chan… necesitas de mis poderes mágicos. Oh- suspiro. –Yui-chan por fin me notas.-

-Que va, solo enfría el pastel de una vez elfa indu.-

-Lo are si medas un besito Yui-chan.-

Después eso la pelinegra miro a la morena un rato con desgano. Naomi puso sus labios en posición para que Izayoi los besara. Yui respondió algo que pasmo a Kiki.

-De acuerdo.-

La elfa oscura se sintió en paraíso cerro sus ojos para recibir su premio. Yui se acerca a la cabeza de la elfa, poco a poco ella esta apunto de tocar sus labios con la piel de Naomi… Yui a besado a Naomi… pero en la frente. (AUCH. ¿Quién me aventó un monitor de los viejitos? –APUNTALE BIEN FLACA-)

-Tienes tu besito ahora enfria el pastel Naomi.-

Naomi empezó a llorar y Kiki trataba de no morirse de la risa (Yuri y el resto ni se enteraron de lo que paso).

-Yui-chan eso es cruel. Jugaste con mi kokoro. Snif.-

-Te di un beso, ahora cumple.-

Naomi a regañadientes apunta sus manos sobre el pastel, luego de unos momentos de concentración, en la piel de Naomi empiezan a dibujarse una serie líneas blancas las cuales tenían la forma de su sistema nervioso. Luego de eso el pastel perdió todo su calor y se encontraba a temperatura ambiente.

-No importa cuantas veces lo vea, nunca deja impresionarme la magia de los elfos.-

Dijo Kiki, luego de eso y de una manoseada a Yui por parte de Naomi. Las cosas volvieron a ser normales.

Yui le dio un coscorrón a Naomi, el cual fue visto por Yuri, despues de las típicas discusiones entre la humana y la elfa oscura, terminaron de decorar el pastel. Luego de eso las chicas regresan a casa.

-No vemos mañana, le dare mi porción que me corresponde a mis padres.-

La elfa indu se despidió dirigiéndose a su hogar.

-Fue un dia interesante, me ire casa, me preocupa que mi madre vuelva a querer limpiar mi habitación.-

La fénix levanta el vuelo y se retira quedando Yui y Emiya.

-Adios Akiyama-san, Doshi-san, no vemos mañana.-

-Adios Kiki, nos vemos mañana.-

Antes de irse Yui se percata de que alguien las observaba, de hecho a Kiki, se trataba de una persona de apariencia andrógina como de la misma estatuara de Kiki, rubio de pelo lacio recogido con una cola caballo. Ojos verde esmeralda. Llevaba gafas y el uniforme de la escuela. A primera vista parece una chica con el uniforme masculino de la escuela de Yui.

La pelinegra sabe perfectamente quien es esa persona que se esconde tímidamente al ser notado por Yui.

"Ese Arturd. Si supieras que le gustas a Kiki. Lástima que los dos sean tan tímidos."

-¿Sucede algo Izayoi-san?-

Pregunto la wyvern sacando a Yui de sus pensamientos a lo que esta responde.

-Nada en particular.-

-Bueno en ese caso me retiro, no vemos mañana. Déjame alejarme un poco, no quiero tumbarte con el aleteo de mis alas.-

-No te preocupes Emiya, emprende el vuelo cuando este lo suficientemente lejos, nos vemos.-

Despues de despedirse Yui va rumbo a la residencia Kamiya, luego de alejarse lo suficiente escucha el aleteo poderoso de Emiya.

Yui luego de seguir el trayecto a la residencia Kamiya, le falta una casa para llegar a casa de su abuela. En eso una voz conocida le llama. Se trataba de Yuri, la cual le llamaba del balcón de un segundo piso. Esta vez Emiya llevaba un largo y sencillo vestido blanco. Ese vestido aunque sensillo se veía elegante.

-Izayoi-san. Hola.-

-¡Emiya! ¿Vives aquí?-

-Si aquí acabo de mudarme hace una semana, ya estamos instalados. ¿vives por aquí cerca?-

-De hecho, mi abuela vive a un lado de tu casa. Me estoy quedando con ella un tiempo.-

-Ya veo, iré abajo para hablar mejor.-

Luego de unos momentos la puerta se abre y Yui es recibida por una mujer albina con un uniforme de maid muy recatado.

-Pase usted, la ojou-sama la espera en el recibidor.-

Yui entra algo temerosa, ya que la mujer albina de ojos rojizos despertaba su valle inquietante. Después de entrar a la residencia de la familia Emiya es recibida por Yuri, la cual es escoltada por dos maids albinas más.

Yui le dio una mirada a la casa y vio que era muy lujoso su decoración, en comparación a la de su abuela. Había muchas pinturas y jarrones que parecían ser muy caros sin contar con ese candelabro tan elegante que hay en el techo.

-Emiya… ¿En verdad eres una princesa?

-¿Eh?-

Yuri respondió confundida a Yui. Pues los modales, forma de comer, de comportarse, hablar de Emiya, no eran propios de una dragona común.

Luego están las maids y la casa de Yuri que parecía un palacio por dentro.

Definitivamente Emiya Yuri parece una princesa, una autentica ojou-sama.

Fin del capítulo.

Bien como muchos sabran, me quede sin luz como hace una semana y esta cosa devio estar lista desde el lunes de la semana pasada (maldita gente envidiosa, me obligan a buscar mis libros de maldiciones de mi colección privada).

Pero dejando a un lado tantas cosas. Aun me faltan mas cosas que refinar y si va haber lolis en el siguiente capítulo.

La continuación de las hermanas Smit será para capitulo 25

-De aquí a que lo saques.-

¡CALLATE O TE HECHO RAY! Aun me duele ese monitor que me aventaste garrapata subdesarrollada.

Bueno en que iba. Así, aún me faltan cosas por refinar y para algunos parece que los eventos no están conectados, pero es la sutileza en los que se encuentran las cosas. Porque los tesoros se esconden a la vista, donde todo mundo pueda verlos, a pesar de mis spoiler.

-Lo tuyo no son spoiler wey.-

¿Dónde deje mi cachiporra y el cemento de secado rápido? Wade se va a portar bien.

Bien en este capitulo le hise referencia a Tarmo Flake y a Arconte a sus respectivas historias (solo espero que tener el nitrógeno liquido a la mano.)

Mientras tanto en una galaxia muy, muy lejana.

-Mi señora… ¿es eso una de las gemas del infinito?-

-Asi es Anakin. Pronto el universo será mio… uuuuuh. Brilla.-