Bueno gente, gracias por todos los reviews, alertas, favoritos... pero me temo que ya vamos llegando al final, solo dos capítulos de esta adaptacion de Lorelei James con los personajes de S. Meyer y luego no se si hare un epilogo de mi cosecha.

Saludos y que os guste mucho este mini capítulo.


CAPÍTULO 21

Una semana después…

Jasper sorbió su cuarta cerveza y observó a Emmett cargar el último de sus arreos en su equipaje.— ¿Estás seguro de que no quieres llevarte esta silla de montar? Es tremendamente bonita la condenada. Más bonita que la mía.

— No. Puedes quedártela. O puedes venderla. No me importa de todas formas.

Pausa.— Quizá la conservaré cerca para cuando regreses.

Emmett suspiró, pero no levantó la vista de la cremallera de su maleta de tapas blandas.— Ya te lo dije, Jazz. No voy a regresar.

Jasper ignoró la puñalada de dolor cerca de su corazón. Apuró la cerveza tibia y alcanzó otra.

Ruido sordo. La última de las maletas de Emmett se estrelló en el piso.

El silencio entre ambos fue ensordecedor.

Emmett dijo— ¿Cuándo vas a ir donde Cody?

— Mañana. Temprano.

— ¿Con quién vas a ir?

— Jacob y Brian. Dag, el primo de Edward.

— Buena suerte. Dag es un gran heeler.

— Gracias. —Jugueteó con la lengüeta de metal de la lata de cerveza.— ¿Estás seguro que no quieres que te lleve a la estación de tren?

Emmett se rio suavemente.— Eso no sería prudente, amigo1.

— No es como si yo fuera a hacer una gran escena, Ed, —se burló Jasper.

— Lo sé. Tal vez yo la haría. —Emmett cerró brevemente sus ojos.— Mierda. No voy a hacer esto. No puedo hacer esto más.

Emmett pasó su mano a través de su pelo. Un gesto de frustración. Jasper había llegado a conocerlo en los últimos años que él y Emmett habían estado juntos. De vez en cuando. En secreto. Sabía que esto no era justo para ninguno de ellos.

Jasper quiso levantarse, atravesar el cuarto y alisar el oscuro pelo de Emmett en su lugar. Estaba dolorido por calmarle y decirle que todo estaría bien. Pero básicamente lo que quería era envolver sus brazos alrededor de Emmett y rogarle que no le dejara.

Pero Jasper no hizo nada de eso. Solo bebía constantemente de su cerveza, esperando que el entumecimiento se disipara y aliviar su dolor.

Emmett abrió la puerta y arrojó su equipaje. Después cerró la puerta de nuevo y sostuvo sus hombros contra la pared.

Automáticamente Jasper se puso rígido.

— No te preocupes. No voy a hacerte sentir incómodo diciéndote como me siento. Ya lo sabes. Sólo deseo que las cosas pudieran ser diferentes.

Jasper tragó la bebida y el nudo de su garganta.— Yo también.

— Cuida de ti mismo, meu amor2.

— Tú también.

Un claxon de camión sonó fuera.

Sin otra palabra Emmett se giró y salió de su vida.

Jasper se quedó sentando hasta que escuchó la plataforma del camión de Renesmee a lo lejos. Entonces se levantó lentamente, arrastró los pies hacia la puerta y la cerró.

Empujó el resto de la caja de cerveza hasta el compartimiento para dormir y se arrastró a través del colchón. Descorchó una lata fresca, se tumbó de espaldas y dejó caer las lágrimas.


1 En español en el original. (N. de T.)

2 Meu Amor: En portugués en el original, "mi amor". (N. de T.)