Capítulo XX

¡Demonios!, tengo que confiar

Bella se levantó tosiendo y tratando de levantar a Edward, fue al baño. Edward al no sentir la calidez del cuerpo de Bella, se levantó y se dirigió al baño. Al escucharla toser, entró sin ni siquiera tocar.

-¿Qué haces levantada tan temprano?

-¿Cómo que qué hago?, voy a ir a trabajar

-Oh, claro que no. No en tu estado

-Estoy bien, es solo una gripe -, volviendo a toser

-¡Dios!, no estás bien -, le comentó. – Vamos a ir al doctor y veremos que dice, mientras tanto no vas a ir a la oficina y yo me quedo contigo

-No estoy de acuerdo en que te quedes conmigo

-¿Por qué no? -, dijo sorprendido

-No estoy lisiada y no es necesario

-Vamos a hacer una cosa, vamos al hospital y depende lo que nos digan, veremos qué hacer.

-No es necesario ir al hospital, solo tengo inflamada la garganta, unas pastillas para la tos y fiebre y otras para el dolor de la garganta, me harán calmar.

-¿Y desde cuando eres doctora?

-¿No te lo dije?, es un hobbie -, dijo en broma

-Es enserio Bella, vamos a ir al hospital

-Es enserio Edward, no tenemos que ir

-¿Siempre te auto medicas?

-Desde que vivo sola

-Pues muy mal, así que vístete y nos vamos al hospital

-No es necesario -, dijo con un puchero, y Edward la arrastraba a la habitación para que se cambiara. Bella le dio un pantalón y una playera polo para que se pusiera.

-Te veo en 10 minutos en la sala, si no sales te llevo a rastras, ¿quedó claro?

-Sí. Eres un pesado -, Edward la ignoró y fue a la cocina por un café.

Eran pasadas las 9, así que Heidi ya debería estar en la oficina. Edward decidió marcar a la oficina para avisar que tal vez no llegaría.

-Cullens Constructions, Presidencia. Buenos días le atiende Heidi

-Buenos días Heidi, soy Edward

-Buenos días Edward

-Te habló para decirte que a lo mejor no voy hoy

-¿Estás bien?

-Muy bien, es Bella amaneció enferma y la voy a llevar al doctor, depende de lo que nos diga, decido si voy o no a la oficina

-Muy bien, no te preocupes. Cualquier pendiente te lo dejo en la oficina

-Muchas Gracias Heidi, nos vemos y cuídate

-Tú igual, y dile a Bella que le mando mis saludos

-Yo se los paso

-Adiós

Edward terminó de hablar con Heidi, mientras tomaba un sorbo de café. Ya habían pasado los 10 minutos y Bella no había bajado, cuando se volteo para dirigirse a la habitación de Bella

-¿Hace mucho que bajaste?

-No, hace poco -, dijo Bella tratando de controlarse

Cuando escuchó mencionar el nombre de Heidi, Bella se había parado en seco tras la puerta de la cocina para escuchar la conversación que se estaba produciendo entre la secretaria y el jefe.

-Dame 5 minutos, voy a cepillarme los dientes -, dijo mientras le dejaba un beso en la frente de Bella

-Muy bien

¿Por qué una maldita conversación le ponía los pelos de punta?, ¡Demonios!, tengo que confiar se dijo Bella.

-Listo, por cierto Heidi te manda sus saludos y espera que te recuperes

-Es muy linda, dile que se lo agradezco -, dijo en tono sarcástico que no puedo ocultar

-¿Es sarcasmo lo que escucho en tu tono de voz?

-No, no lo es. Le das las gracias de mi parte

Cuando estuvieron en el hospital y los atendieron, el doctor les dijo que solo erauna infección de garganta, que con reposo de dos días y la medicación adecuada, estaría perfecto. También le dijo que tomara muchos líquidos para que la infección pasara con mayor rapidez.

-¿Ves?, es lo mismo que te dije que tomaría

-Pero me gusta tener la opinión de un experto

-Eres un exagerado de lo peor, pero aun así me amas

-¿Me queda de otra? -, se acercó Edward pero esta se alejó, y este se sorprendió

-No quiero que te enfermes

-Me da igual -, importándole un bledo, tomó la nuca de Bella para atraerla hacía a él para besarla.

Fue Bella quien terminó el beso cuando ya no sintió la presión de la mano de Edward en su nuca.

-Y también eres un terco

-Tendré quien me cuide, me quedaré contigo

-Eso sí que no señorito, usted y yo habíamos quedado en algo

-Pero no quiero ir, quiero quedarme contigo

-Teníamos un trato

-Está bien -, dijo rendido -, pero mañana me quedo y además quiero que te quedes en mi departamento esos dos días de reposo

-Muy bien

Fueron al departamento de Bella para buscar algo de ropa para que se quedara esos días, para después ir al departamento de Edward, mientras se bañaba, Bella le preparó un desayuno rápido que consistía en pan francés, con fruta y jugo de naranja.

Edward se puso unos pantalones sastre color azul marino, una camisa de un azul más claro y un chaleco de la misma tonalidad de los pantalones. Cuando Bella lo vio salir, casi de va de espaldas.

-¿Por qué tan guapo?

-Ni tanto -, le siguió la broma

-Te prepare el desayuno

Se pusieron a desayunar y Edward supervisó que se tomara el medicamento.

-Buena chica, recuerda que es cada 8 horas

-Sí papá

-Nos vemos al rato

-¿Vienes a comer?

-Claro

-¿Qué quieres para comer?

-Recuerda que necesitas reposo, y puedes pedir lo que sea

-Te quiero consentir

-Eso lo debería hacer yo, pero usted no me deja señorita

-Me vengare

-Es enserio, no quiero que cocines. Pide lo que sea

-Está bien

-Promételo

-Está bien, lo prometo

Bella lo acompañó a la puerta y le despidió con un rápido beso, Bella no quería contagiar a Edward, con una enferma era suficiente. Bella nunca había faltado a trabajar, no sabía qué hacer. Se dispuso a ver la televisión en el cuarto de Edward, no sabe a qué hora el cansancio del cuerpo cortado por la gripe hizo mella en ella y el sueño la venció.

Edward llegó a la oficina pasada las 11 de la mañana, Heidi se sorprendió a l verlo ahí.

-Pensé que no vendrías

-La que no viene es Bella, necesita reposo por dos días

-¿Qué tiene?

-Simplemente una infección en la garganta, por haberse ido ayer bajo la lluvia

-Pero, ¿por qué? -, porque estaba celosa de ti, pensó Edward

-Por loca -, y los se rieron

-Tienes varios pendientes en tu escritorio

-Vamos adentro para que me expliques todo.

Heidi se levantó y Edward le abrió la puerta.

-Gracias

-De nada, toma asiento

Edward se dirigió a la silla de su escritorio, eran los contratos que Seth, Quil y Embry habían conseguido en las últimas dos semanas. Todo estaba en línea pero debía checar con cada uno de ellos para supervisar que todo se llevara a cabo de acuerdo a las necesidades de los clientes.

Heidi empezó a checar sus apuntes.

-Por cierto habló el señor -, revisaba la libreta -, Kihara, había dicho que habían establecido fecha con Mari para la supervisión de los avances de las construcciones.

-Si es cierto, ¿me recuerdas la fecha?, por favor

-Es mañana

-¡Demonios!, perdón

-No te preocupes

-Tenía planeado no venir mañana, ni modo. ¿A qué hora es la cita?

-Es a las 2 de la tarde y mencionó que quería que fuera en sus oficinas

-Tendremos que ir al otro extremo, pero no importa. ¿Son todos los pendientes?

-Hasta ahorita si

-Gracias Heidi

-¿Deseas que te ayude en algo más?

-Puedes ir al departamento de seguimiento de proyectos y ellos te deben entregar un informe con fotografías y me lo traes por favor

-Muy bien, yo lo traigo

-Nuevamente gracias

Heidi fue a buscar el informe. A los 10 minutos lo tuvo impreso y listo para llevárselo a Edward que se encontraba en la mesa de dibujo haciendo trazos.

-¿Se puede?

-Adelante Heidi

-Te traigo el informe

-Muy bien -, se acercó a ella para tomarlo.

-Vamos al sofá para que te explique. Iría con Bella pero está enferma así que si no te molesta me gustaría que me acompañaras

-No hay problema

Estuvieron sentados en el sofá y Edward le explicaba detalle a detalle, todo el contrato y el plano en miniatura para que ella estuviera preparada para la cita de mañana.

-Cómo puedes ver, los avances están bien, estamos entre los parámetros, solo esperemos que no haya ningún tipo de contra tiempo…-, le estaba explicando cuando empezó a sonar el teléfono

-¿Te molesta si contesto de aquí? -, le preguntó Heidi a Edward

-No, adelante

Heidi se levantó del sofá mientras Edward seguía concentrado en las fotografías y avances que se tenía, se sentía orgulloso.

-Edward, es Emmett Swan

-Voy -, se levantó a toda prisa y tomó el teléfono

-Gracias -, y fue nuevamente a checar el reporte de avances

Edward podía escuchar los murmullos de Emmett del otro lado de la línea

-Cuñado -, dijo por fin Edward interrumpiendo a Emmett y de forma involuntaria Heidi dirigió su mirada hacia su jefe, para después concentrarse en lo que debía.

-¿Cómo estás?

-Muy bien ¿y tú?

-Aquí checando unos pendientes

-Oye ¿Y mi hermana?, le marque a su línea directa y no me contesta, a su celular tampoco y también intente en su casa y nada, sinceramente ya me estoy preocupando

-En su línea directa no la vas a encontrar, no vino a trabajar y en su casa pues menos, se está quedando en mi departamento

-¿Y eso?, ella nunca falta

-Anda enferma, ayer se le ocurrió irse bajo lluvia y hoy está pagando el precio

-Pero no me contesta su celular

-Ha de estar dormida

-Bueno andaba con el pendiente, les llamaba para decirles que ya establecimos fecha para el bautizo de Ámbar

-Muy bien y ¿Cuándo es?

-Dentro de dos meses, el sábado 06 de Agosto

-Me parece perfecto, pásame la cuenta para que te deposite y se haga todo lo necesario

-¿Lo vas a dar todo?

-Quisiera, pero si lo hago tu hermana me mata -, y los dos se carcajearon

-No lo dudo, tiene mano dura contigo

-Ni que me lo digas

-Y hablando de matanzas, ¿Quién me contestó?

-Es mi nueva secretaria -, Heidi levantó la cabeza cuando escuchó aquello

-Y es tan sexy como suena

-Por el amor de dios Emmett

-¿Qué pasó con Mari?

-Pues cuando llegamos de Los Ángeles, no nos dio sermón pero si una estocada final, diciéndonos que se iba de la empresa

-Qué mala onda

-Y ¿cómo está tu hermana?

-Muy bien, el embarazo muy tranquilo

-Bueno te dejo, se acaba de levantar la bebé y Rosalie me la dejo encargada

-¿No fuiste a trabajar?

-Pedí permiso, hace un par de días Rosalie habló conmigo y me dijo que si me podía quedar con ella hoy

-¿Todo bien? -, preguntó

-Excelente cuñado

-Yo le digo a tu hermana que te marque

-Te lo agradecería, te paso la cuenta para el depósito

-Dime -, Emmett le empezó a dictar una serie de números y este lo apunto en un pedazo de papel. –Estamos en contacto, cualquier cosa me llamas a la oficina le digo a tu hermana que te pase el número del departamento.

-Muy bien

Pasadas de la una y media de la tarde, terminaron de checar a detalle todos los avances y Heidi se ofreció en hacerle la presentación para mañana. Edward se lo agradeció. Edward salió de la oficina para dirigirse a la oficina de Seth y pudieran charlar sobre los nuevos proyectos que se venían en puerta. Hizo lo mismo con Embry y Quil, hasta que dieron las tres de la tarde y se dio cuenta de que era hora ir a casa, Bella debería estar hambrienta.

Bella se despertó pasadas la una y pudo ver que tenía varias llamadas perdidas de su hermano, pero decidió marcarle más tarde. Ya era muy tarde para ponerse a cocinar, se metió a bañar, el agua caliente relajaría su cuerpo. Se cambió y llamó a la oficina para ver si Edward aún seguía ahí y para calcular en cuanto tiempo pediría la comida.

-Cullens Construction, Presidencia. Buenas Tardes Heidi al teléfono

-Buenas Tardes Heidi, soy Bella. ¿Estará Edward por ahí?

-Hace un momento salió, fue con Seth para checar algunos asuntos de los nuevos proyectos en puerta

-Ah muy bien, y ¿no sabes como a qué hora termina?

-No sabría decirle, Licenciada

-Vamos Heidi, si a Edward lo puedes tutear, lo puedes hacer conmigo también

-Me comentó que estabas enferma

-Sí, en eso ando

-Espero que te recuperes pronto

-Gracias Heidi, cuando lo veas le puedes decir que me marque por favor

-Yo le digo

-Gracias

Heidi vio a Edward llegar y le pasó el recado de Bella, al entrar a la oficina, este le marco

-¿Cómo sigues?

-Mejor, hablaba para preguntarte a qué hora salías

-Salgo para la casa en 15 minutos

-¿Qué quieres para comer? ¿Comida japonesa? ¿Italiana?

-Italiana está bien

-Muy bien, ahorita la pido

-Me hablo Emmett, estaba preocupado por ti

-Si vi las llamadas perdidas. Las pastillas hicieron efecto y me agotaron por completo. Caí rendida.

-Para eso son. Me dijo que si le podías marcar, por cierto ya me dio la cuenta para el depósito.

-Ok, te veo en casa. Te amo

-Yo también

Bella llamó al restaurante italiano que estaba cerca de la casa de Edward para ordenar para que estuviera caliente cuando Edward llegara a la casa.

Edward terminó de revisar algunos pendientes de la oficina.

-Nos vemos mañana Heidi, no se te olvide que mañana nos vamos a Empresas Kihara y Asociados

-Que descanses Edward y claro que no se me olvida

-Provecho

-Igualmente

Edward tomó su auto y se dirigió a la casa, por primera en tres años que alguien lo recibiría en ese enorme departamento. Saludo al portero de la residencia. Cuando entró, Bella literalmente brincó del sofá para ir corriendo a sus brazos y rodearlo por la cintura. Y este la abrazo sin dudarlo

-Te extrañe

-Yo también

-Lo bueno que mañana te quedas conmigo todo el día

-De eso te quería hablar

Bella se bajó de Edward y al ver su cara se dio cuenta que siempre si iba ir a trabajar mañana. Molesta se dirigió a la cocina. Edward bufó malhumorado y la siguió.

-Fue algo que estuvo fuera de mis manos, ¿de acuerdo? -, Bella tratando de controlarse, volteo a verlo y trató de fingir una sonrisa, que por supuesto Edward no creyó.

-No pasa nada

-No creo esa sonrisa, hace rato fue genuina y cuando te dije que no me iba poder quedar mañana, se te borró en un abrir y cerrar de ojos

-Lo que pasa es que ya había hecho planes

-De verdad lo siento amor, pero habló el señor Kihara, quiere ver los avances

-¿A qué hora es la cita?

-A las 2

-¿Al menos te puedes quedar la mañana conmigo?

-Está bien, le hablare a Heidi para que me mande la presentación y la podemos estudiar juntos

-Me parece -, y esta vez no pudo ocultar su felicidad

-Esa si fue real -, y le dejo un tierno beso

Pudo ver que eran las 4:30 de la tarde, Heidi todavía se debería encontrar en la oficina, así que le marcó. Heidi quedó en mandarle la presentación en 15 minutos, Edward le dijo que se tomará su tiempo, no había prisa.

Bella sirvió la comida que había llegado, mientras que Edward se iba a cambiar, cuando lo vio salir con el torso desnudo le recriminó

-¿Tu no perdonas, verdad?

-¿A qué te refieres? -, dijo con una sonrisa que Bella pudo interpretar que si sabía a lo que se refería

-Yo enferma, y sales sin nada en el torso, lo que logras con eso es que se me olvide que tengo gripa y hambre y te salte encima

-Sí, por piedad

-No estoy jugando Edward

-Yo tampoco, quiero que me saltes encima -, le dijo mientras movía las cejas sugestivamente

-Te voy a contagiar

-Y ya te dije que a mí no me importa

-Vamos a comer

-Pensé que se te había olvidado

-No sigas con tu maldito juego, Cullen

-Creo que si le voy a seguir.

Se fueron a la sala para comer mientras veían la televisión, se estaban carcajeando, cuando Edward le recordó que tenía que tomar su medicamento, a regañadientes lo hizo y se volvió acurrucar en brazos de Edward. Este le empezó a besar la cabeza, para bajar lentamente por la sien, hasta alcanzar la oreja de Bella y morderla lentamente.

-Te quiero hacer el amor

-Estoy enferma

-¿Cuántas veces te tengo que repetir que no me importa?, de veras que tu le quitas el lado romántico a todo

Y ahora fue Bella quien atacó los labios de Edward, se separó de él para levantarse, le pidió a Edward que se colocara bien en el sofá y este obedientemente lo hizo. Una vez más Bella se sentó a horcajadas de él, colocando sus piernas en cada costado de Edward.

Edward sonrió ante la acción de Bella, pero él la dejo hacer lo que quisiera. Bella empezó a besarlo y con una enorme fuerza de voluntad llevó sus labios hacía la mandíbula de Edward, y lentamente descender por su cuello hasta llegar a clavícula. Para besarlo y dejar su marca ahí. Lo marcaría como suyo, colocaría ahí la marca de Isabella Swan.

Edward de forma inconsciente, llevo sus manos a la orilla de la fina blusa de Bella y la empezó a quitar quedándose a medio camino, pues Bella se negaba a levantarse. Al ver su inútil intento, Edward se limitó a pasear una de sus manos por la espalda de su novia mientras que con la otra, la llevó a unos de sus senos, apretando con sus dedos, el pezón de Bella y esta gimió ante el acto.

-No estás jugando limpio -, susurró Bella aún pegada al hombro de Edward

-Nunca dije que lo haría

Bella se separó de él, y fue ella quien se quitó la blusa ante la excitada mirada de Edward. Bella llevó una vez más su boca con la de Edward para besarlo. Edward aprovecho ese momento para tomar las piernas de Bella y levantarse haciendo que esta enrollara sus piernas a sus cintura. Al hacerlo, ella se pudo percatar que Edward se encontraba dolorosamente excitado.

Con Bella a su alrededor, Edward camino con dificultad hacia sus recamara, se sentó en la orilla de la cama y Bella le sonrió. Se bajo del regazo de Edward, para llevar sus manos a la pretina de los pants de Edward y bajárselos junto con el bóxer. Al hacer eso, Bella saludo al miembro de Edward con un beso y este soltó un jadeo demasiado audible.

Bella paseo su lengua por sus labios para humedecérselos y llevarlos directamente al sexo de Edward. Este gimió ante el acto de Bella, Bella acariciaba con su mano la parte que no cabía en su boca. Deseando tomar el control, Edward llevó sus manos a la cabeza de Bella para marcar el ritmo que quería.

Al ver que Edward, empezó a tomar el control de la situación, Bella llevó sus manos a los botones de su short para poder quitárselos, pero no pudo. Tomó las manos de Edward para que las quitara de su cabeza y esta se pudiera desnudar. Él simplemente gruño ante el movimiento, pero ver a Bella quitarse la ropa era un acto increíblemente excitante y tortuoso, ya que ella hacía sus movimientos muy lentos. Bella lentamente se empezó a quitar la tanga y se la aventó en la cara a Edward.

Este sonrió ante el acto de su novia, tomo la tanga de su cara y la tiro en alguna parte de la recamara. Tomó a Bella por la cintura y lo atrajo hacía él. El empezó a besar su vientre bajo, mientras sus manos descendían por las blancas piernas de Bella. Bella llevó sus manos al cabello cobrizo de Edward mientras este la llenaba en un mar de sensaciones.

Para ella, era suficiente juego, estaba demasiado excitada y necesitaba de Edward. Así que lentamente, tomó el rostro de Edward y lo enderezó para que lo pudiera ver. Ella estaba invadida por la lujuria.

-Necesito… te necesito dentro mío… quiero me hagas olvidar mi nombre… quiero que me hagas el amor, como solo tú sabes a hacerlo

-Tus deseos son órdenes para mí.

Tiro de Bella para acostarla en la cama, y sin mucho preámbulo, la penetró de una sola estocada y esta gimió ante la sensación de gozó que tuvo ante la acción de Edward.

Sin poder controlarse, Edward la empezó a penetrar suavemente pero Bella le pedía más. Al ser como música para sus oídos, Edward salió de ella, para tomar una de sus piernas y llevarla hacía su hombro y penetrarla de nuevo, haciendo más profundo cada estocada que Bella recibía gustosa.

Edward besaba y succionaba los senos de Bella, a cada uno le brindó la atención que necesitaba. Bella apretaba las blancas sabanas de la cama, tratando de controlarse, pues quería llegar al mismo tiempo que Edward.

-Ya… no… aguanto… -, dijo entre cortado

-Déjalo… ir… amor… -, contestó de igual manera

-No…, no lo… hare… sin ti -, se las arreglo para decir

Él sabía que ella no se iba a rendir, por lo tanto empezó hacer sus estocadas mucho más rápido, y sintió el remolino hacerse en su vientre, estaba a punto de llegar. Edward gemía muy audiblemente y Bella paseaba las uñas por la espalda de Edward. Edward empezó a succionar la clavícula de Bella mientras su orgasmo estaba a punto de llegar.

Los vaivenes de Edward se hicieron a una velocidad inhumana, hasta que por fin se dejaron ir, los dos gimieron, jadearon y gritaron y estos hicieron eco en la habitación. Bella clavó sus uñas en la espalda de Edward. Y este volvió a gemir ante la acción que Isabella había hecho.

-¡Dios mío! -, dijo Bella entre jadeos -, ¿Cómo me llamó? -, Edward soltó la carcajada mientras pegaba su sudorosa frente con la de Edward y no queriendo dejo caer parte de su peso en ella. –Tú me haces olvidar hasta mi nombre

-¿No fue eso lo que me pediste? -, y bajo su cabeza para poder besar el cuello de ella. Bella tomó entre sus manos, el húmedo cabello de Edward mientras que este se encontraba entretenido en su cuello

-Sí, pero te lo tomaste muy literal. Lo único que recuerdo era el mar de sensación en mi vientre - Edward levantó su rostro para fijar su mirada con la de Bella. – Solo espero que no te contagies

-Tendré quien me cuide

-Y se supone que debería estar en reposo

-Después de esto te dejare reposar todo lo que quieras

-Falta que yo quiera

-Ya sabes que a tus órdenes amor.

Y lentamente salió de ella. Y ambos sintieron un enorme vació. Edward vio que pasaban casi las 7 de la noche.

-¿Será que Heidi te mando la presentación?

-Eso espero, ¿Me ayudas?

-Claro, ¿pero que tal si nos bañamos?

-¿Es una proposición indecorosa?

-No, vamos a bañarnos solamente

-¡Uy!, está bien

Los dos se metieron a la regadera y aunque Edward deseaba hacerle el amor, sabía que si la tocaba, su cordura se iría de vacaciones. Con el dolor del mundo, y también de su gran amigo, se contuvo.

Ambos salieron de la regadera, se cambiaron y fueron a la sala pues ahí se encontraba el portátil de Edward. Bella pidió algo para cenar y mientras esperaban a que llegara, se pusieron a checar la presentación.

Los dos estaban impresionados por el trabajo que Heidi había hecho. Bella sabía que era una mujer muy capaz, no dependía de ningún hombre y eso otro signo de admiración.

-La junta es a las 2 y Heidi ira conmigo -, Bella gruñó -, sé que es tu trabajo pero tu necesitas descansar y después del round que nos acabamos de dar, pues todavía más.

-Está bien

-Vendré a comer

-Me parece perfecto

Repasaron una vez más la presentación y se fueron a la cama a ver la televisión. Mientras estaban en la cama, Bella decidió marcarle a su hermano.

-¿Bueno? -, respondió Emmett

-¿Para qué soy buena? -, contestó Bella y Edward le susurró en cerca del oído para muchas cosas, ganándose que Bella le diera un golpe en el hombro y este regresara su atención al programa que estaban viendo con una sonrisa en el rostro

-¿Por qué no contestabas el celular?

-Porque estaba durmiendo además no me habías dicho que te salía un ojo de la cara llamar a mi celular, te ahorre la cuenta

-Nada más cuando te conviene

-Bueno ¡Ya!

-¿Te dijo Edward que lo llame?

-Sí, y también me dijo que te marcara por eso lo estoy haciendo

-Son las 8 de la noche, ¿Pues a qué hora llegó?

-Como a las 4

-¿Y hasta ahorita me marcas?, ¿te entretuvieron verdad?. Tú ni enferma te detienes

-¡Emmett Cállate! -, Bella escuchó a Rosalie desde la línea y soltó la carcajada

-¡Tómala chiquito!, sigue con tus perversiones -, en eso Edward volteo a ver a Bella y este le hizo una seña que luego le explicaba, pero Edward no regresó su atención a la tele sino que se quedo viendo a Bella

-Si mi cuñado es todo un semental

-¿Por qué crees siempre ando contentona?

-¡No pongas imágenes en mi cabeza!

-Entonces cállate y dime para que me querías

-Para avisarte de la fecha del bautizo

-¿Y cuándo es?

-06 de agosto, ya le di el número de cuenta a Edward

-Algo me había dicho ¿Solo para eso?

-Y para saludar también ya que tú no llamas -, dijo fingiendo drama

-No seas dramático que nadie te cree

-Bueno, cualquier cosa me dicen ¿Ok?

-Muy bien, te quiero y me saludas a Rose y le das un beso de mi parte a Ambie

-Te diría que me saludes a mi cuñado, pero tus formas de saludar le harán creer que me gusta el otro bando

-¡Emmett!, ya enserio ¡Cállate!

-Me lo saludas y cuídate tú también

-Te quiero, por cierto es el número de la casa de Edward

-Yo también y entendido

Y colgó. Mientras dejaba el teléfono Bella sonreía

-¿Qué tanto te dijo?

Bella le contó todo lo que había platicado con su hermano y Edward se limitó a soltar la carcajada.

-Tu hermano parece niño chiquito, ya no sé quién podría ser más latoso, un bebé o tu hermano

-En definitiva Emmett, a un bebé lo puedes callar dándole de comer o jugando con él, pero Emmett hay que rezarle a todos los santos habidos y por haber para que se calle.

Y Edward se volvió a carcajear. Eran las 10 de la noche cuando se metieron en la cama, Bella se tomó su medicación y se acomodo a lado de Edward que la atrajo hacía su pecho para pegar la espalda de Bella con él. Y le dejó un beso en el oído y le susurró un "te amo" y Bella solo dijo

-¡No más que yo! -, sonrió y los dos cayeron en los misteriosos mares de sus sueños.

Bella se levantó a las 8:30 de la mañana y se veía mucho mejor. Fue al baño a lavarse la cara y cuando salió pudo notar que Edward seguía durmiendo y había abrazado la almohada que ella había utilizado, sonrió y fue a la cocina. Tomó su medicación y preparó el desayuno. Con la bandeja en sus manos fue a la habitación y Edward no había movido un centímetro. Dejo la bandeja en una de las mesas de noche, y apoyó su rodilla en la cama para besarle los labios, la nariz y su frente. Este hizo un raro gesto arrugando su nariz y la sonrisa de Bella se hizo más grande. Bella paseo su dedo índice por su nariz hasta llegar a sus labios y acariciarlo con su pulgar. Nuevamente se inclinó para dejarle un beso.

-Qué bien se siente despertar así

-Si ya sabía yo que solo andabas fingiendo

-Buenos días -, saludó Edward

-Buenos días -, dibujo una sonrisa en su rostro.

-Voy a lavarme la cara, ahorita regreso

Cuando regreso, ambos desayunaron en la cama, mientras veían las noticias. Al terminar Bella llevó la bandeja a la cocina y estaba lavando los trastes cuando sintió unos brazos rodeándola y unos labios besándole el cuello. Bella dejo caer los platos en el lavabo, y con sus manos mojadas, acarició las de Edward. Él la volteo y la sentó en la barra de la cocina.

No hubo lugar para las palabras, se abrazaron, se besaron e hicieron el amor. Con cuidado Edward la bajo y fueron a tomarse una ducha. Bella se puso unos shorts y una blusa estraple, mientras que Edward se puso unos pantalones negros y una camisa de manga larga color blanco. Bella se acercó para acomodarle el cuello.

Apoyo su mano en el pecho de Edward, cuando termino. Él se miró la acción de Bella y lo imitó tomando la mano de Bella entre la de él. Sin decir nada, la besó y fueron hacía la puerta. Al irse Edward, Bella decidió hacer una cena romántica para pasar más tiempo con él.

Edward arribó a la oficina al medio día y le agradeció a Heidi la excelente presentación que había hecho. A la 1 salieron rumbo a Kihara y Asociados.

Al llegar los recibió la recepcionista y los invitó a pasar a la sala de juntas y diciéndoles que podían preparar todo y el señor Kihara los vería en 5 minutos.

-Buenas Tardes, Edward. ¿Cómo está?

-Sr. Kihara, muy bien ¿y usted?

-Excelente

-Le presentó a Heidi Seguel

-Mucho gusto -, contestó Heidi

-El gusto es mío pero ¿Qué pasó con Bella?

-Ella está enferma y Heidi vino apoyarme, es la nueva secretaria de presidencia

-Así que Mari abandonó el puerto

-Efectivamente

Bella compró todo lo necesario para hacer una cena a base de mariscos, decidió hacer un pescado al eneldo, un coctel de camarones, acompañado de un buen vino y un mousse de limón.

Eran casi las 5:30 pm y la maldita junta no terminaba. De la nada al señor Kihara le habían salido muchas preguntas, preguntas que no hizo cuando firmaron el contrato y Edward se maldijo por eso. Heidi pudo notar que Edward checaba su reloj cada 5 minutos.

Exactamente a las 6 terminó la junta, el señor Kihara se disculpo que se hayan perdido la comida y Edward le dijo que no había problema, fingiendo una sonrisa.

Al bajar Edward le ofreció a Heidi llevarla a casa, solo esperaba que Bella no se enojara por llegar tarde. Heidi le estuvo indicando el camino hasta llegar a su casa. Edward se bajó para abrirle la puerta. Ella que se bajaba y Nikita que se asomaba con su abuela.

-¡Mami! -, la niña saltó al regazo de su madre y Edward solo pudo sonreír ante la efusividad de la niña

-¿De dónde vienes? -, preguntó con ternura

-La abuela me llevó al parque, te estuvimos esperando pero no llegaste

-¡Perdón andaba en el trabajo!, entonces me perdí de una tarde de diversión

-¡Uy si! -, la niña volteo a ver a Edward y le susurró algo a su madre al oído

-Es mi jefe

-Mucho gusto, me llamó Edward -, se presentó

-Nikita, pero tú me puedes llamar Niki como mamá -, y Edward tomó la pequeña mano de la pequeña

-Yo ya no puedo con esta niña -, se oyó decir a la abuela

-¡Hay mamá!, te presentó, mamá este es Edward Cullen mi jefe

-Catalina Seguel, encantada

-El honor es todo mío

-¿Gusta a pasar una taza de café?

-Será otro día, ando algo atrasado solo que no podía permitir que Heidi se viniera sola en taxi

-Ya no hay caballeros como usted en estos tiempos

-Antes que nada, nada de usted, Edward, el que me hablen de usted me hacen sentir viejo y en segundo lugar fue así como me educaron.

-¡Es guapo! -, soltó la niña y los tres se le quedaron viendo

-¡Nikita! -, gritó Heidi

-¿Qué? -, preguntó inocentemente la niña -, es la verdad

-Gracias por las porras Niki, ahora si me voy. Si no me matan en mi casa. Nos vemos mañana en la oficina Heidi. Un placer en conocerla, Sra. Seguel.

-El placer fue mío, Edward

-Adiós Niki -, y se inclinó para besarle la mejilla y la niña se sonrojo ante el acto y le recordó a Bella.

Bella estaba que echaba fuego hasta por los ojos, había llamado a la oficina y le habían dicho que Edward había salido con Heidi desde la 1 y ninguno estaba de regresó y para el colmo, Edward tenía el celular apagado. Eran casi las 6:30 de la noche y ni las narices de Edward se habían asomado. Las velas, ya se habían consumido casi en su totalidad. Frustrada y sintiéndose ridícula, se levantó de la mesa, apago las velas y se fue a la cama y el enojo mezclado con el cansancio la venció.

Al llegar la casa y notar un silencio del otro lado de la puerta, sabía que nada bueno podría venir de aquello. Cuando entro y vio la mesa puesta, las velas consumidas por doquier dentro la casa se maldijo. ¡Maldita junta! Fue a la habitación y pudo ver a Bella dormir con un hermoso vestido de estraple color azul, hermosa y totalmente cansada.

-¡Demonios! -, Soy hombre muerto se dijo para sí.


Se que no tengo pretexto por haberme tardado tanto tiempo, como mañana me graduo he estado viendo los detalles, DIOS porque están dificil de escoger un vestido y zapatos ¡Ash! como necesite de Alice y esta nunca apareció.

Así que una disculpa por haberme tardado tanto en actualizar, hoy capítulo doble ya saben... estamos entrando a la recta final de la historia, pero no se preocupen que ya tengo la sinópsis del próximo fic y espero que les guste tanto como a mí. Voy hacer unos arreglos previos a mi graduación pero apenas termine, subo el siguiente les parece? Espero que si y que no me maten!

Quiero agradecer a Dianita Mendez de Betas FFAD por todo el empeño que ha puesto al betar cada uno de los capítulos, leí tu mensaje en el capítulo 21, nena no te preocupes, ya sabes que noy problema OK?, asi me diste la oportunidad de avanzar con el proximo capitulo que no tenía ni m escrita ahi. Te quiero

A las chicas que me sigues desde el inicio y a las que recien se unen, no se que haría sin ustedes y sin sus opiniones, valen mucho para mí, se que no ha todas les he contestado los revies, pero estoy intentando hacerlo se los prometo.

Quieren que les deje un pequeño adelanto? Aquí está

-¿Hace mucho que llegaste? -, preguntó Bella en el umbral de la puerta del cuarto donde se encontraba el piano. Edward levantó su rostro para verla y ¡Dios!, le dolió verla ahí tan hermosa, cansada y agotada. -¿Qué hora es? -Pasadas las 9 de la noche. -Entonces casi como dos horas. -¿Cómo te fue? -, preguntó fríamente. -Bien, el señor Kihara hizo miles de preguntas y la junta se alargó. -Te pregunte que como te fue no lo que pasó en la junta. -Lo siento -, dijo levantándose y Bella dio un paso hacia atrás. -Yo también. -Fue algo que estuvo fuera de mis manos. -Te creo

Diciendo eso, fue a la habitación teniendo a Edward pisándole los talones, tomó la pequeña maleta y empezó a meter su ropa.

Chicas nuevamente una disculpa y ya saben que hacer! Siiiiiiiii?
Las quiero
Shell ^_^