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Sentía tan ligero mi cuerpo al mismo tiempo que cansado, era una sensación extraña, al menos ya no me daba vueltas la cabeza… ¿Qué había pasado? Recuerdo que estaba en la premiación… de ahí ya no recuerdo más… sólo que dormía… ¡Sasuke!
¿Por qué no puedo abrir mis ojos? Estoy tan cansada para esa simple acción. ¡Maldición! si no los abro no podré ir por él.
Comenzaba a escuchar en el fondo un pitido y pasos cerca de mí, no recordaba que en nuestra habitación se escuchara un reloj y mucho menos de esa forma… era como uno de esos aparatos que había en los hospitales… ¿un hospital? ¿Pero en qué momento? ¡Quiero despertar! ¡Quiero saber que pasa! ¡Vamos cuerpo responde!
– ¿Se pondrá bien? – escuché una voz, al parecer es de mi mamá.
–En este momento lo más recomendable es que repose, su condición no es tan critica así que permanecerá en el hospital hasta que al menos se estabilice.
¿Qué sucede? ¿De qué hablan? Mamá… quiero abrir mis ojos.
Comencé a reunir la poca fuerza que tenia para tratar de abrir los ojos… todo lo comenzaba a ver borroso, trataba de enfocar bien pero era casi imposible, cerré mis ojos de nuevo y dejé pasar el tiempo, ya no escuchaba nada, sólo me dejé envolver por la extraña tranquilidad que sentía y otra vez, lentamente, volví a abrí los ojos. Esta vez, lo veía todo más claro y ya nada se movía.
–Sakura, hija, al fin despiertas – era mi padre quien me veía con preocupación pero mostraba una sonrisa en su cara.
–Papá… ¿Qué sucedió?
–Pequeña tonta… sufriste un colapso, te desmayaste… pero apenas reaccionaste, es bueno que ya al menos hayas recuperado la conciencia, estábamos muy preocupados.
– ¿Desmayarme…?
–Ayer… sufres de anemia, es algo grave, pero nada que con el tiempo, alimento y medicamento pueda remediar.
– ¿Ayer? Espera… ¿Qué hora es?
–Son las 4 de la tarde, dormiste como una roca –rió mi padre despreocupado.
–Tengo que irme – hice el intento de pararme de la cama pero aquella tranquilidad efímera se fue al demonio al sentir vértigo extremo de nuevo, mis ojos se querían cerrar.
–No puedes ir a ningún lado, deberás estar aquí en el hospital hasta que te recuperes.
–No… puedo estar... papá debo ir al aeropuerto… él… tengo que ir por Sasuke. –traté de hacer fuerza pero era imposible para mí.
–Hija entiende estas grave – presionó un botón cerca de mí y una enfermera apareció casi mágicamente – necesita un calmante por favor – dijo mi padre desesperado.
Acto seguido, la enfermera me inyectó el brazo con algo que no tenía ni idea y de nueva cuenta volví a caer dormida. Kami, ¿es qué no entendía? Después de dos largos años, al fin volvería a verlo, ya se acabarían esas llamadas telefónicas de un minuto, se acabarían los video chat, los mensajes en la tarde y en la madrugada, aquella incertidumbre si estaría bien o mal, aquellos celos estúpidos que sentía por una tipa que seguro ni existía, se acabarían al fin los lamentos y las tremendas ganas de verlo, abrazarlo y besarlo. ¿Es que era mucho pedir? Sólo quería ir con él… sólo con él.
Abrí mis ojos de nueva cuenta, al menos ya era consciente de que no podía salir de ahí, por más que tratara de rogar, no lo vería y quien sabe hasta cuándo. La noche estaba en todo su esplendor y me sentía mal, no tanto por esa anemia severa, si no que sentía mi corazón hecho trizas, tenía un mal presentimiento, pero no sabía por qué.
–Amiga…
– ¿Ino?
–Diablos Sakura, me has dado un susto de muerte.
– ¿Aun es hora de visitas?
–Oye, vine desde Okinawa única y exclusivamente para verte, así tenga que colarme a dónde sea lo haré con tal de saber que estas bien…
–Gracias – le sonreí – perdón por haberte preocupado.
–Descuida, el problema aquí eres tú, ¿estás bien? No me dieron muchos detalles, pero al verte así me doy una idea.
–Tengo anemia, por lo poco que he escuchado es que estoy grave… pero más que eso, el día de hoy era…
–Sasuke llegaría ¿no?
–No he podido comunicarme con él… no sé si sepa o no que estoy aquí… quiero verlo pero no sé si… – comencé a llorar.
–No llores frente de marquesina – sacó su móvil y me lo tendió – es bueno que al menos ya esté en Japón, si no costaría una millonada.
Tomé su móvil y comencé a teclear el número que perfectamente me sabía de memoria. Dio cuatro, cinco tonos y nada, colgué y volví a marcar, daba tono pero no contestaba… desesperada volví a marcar por última vez, hasta que escuche su voz… claramente molesta.
– ¿Quién carajos habla?
–Sasuke… – dije conteniendo mi emoción – soy yo Sakura…
–Ah, eres tu – me dijo aun mas irritado – vaya que si tienes la valentía de llamarme.
–Lo siento, pero es que yo… – no sabía que decirle, era un tema que le había guardado durante casi todo este año.
– ¡No me vengas con estupideces Sakura! Hicimos una promesa y no creí que fueras a hacer algo tal vil.
–Yo no quería ocultar nada, en verdad, no pensé que se fuera a complicar
– ¿Complicar? Ja, ¿Quién crees que soy? Creí que al menos me esperarías, ya me di cuenta que haber venido a Japón fue un error.
– ¿Qué? – Pregunté alarmada, mi corazón ya no soportaba – ¿pero de que hablas?
–Eres de lo peor Haruno, tenerme a mi esperanzado de al menos estar contigo pero no perdiste el tiempo buscándote a otro, espero que el pelirrojo ese te este tratando bien, pero vamos, eso a mí ya no me importa.
– ¿Sasuke de que hablas yo…?
–Estaré un tiempo aquí, sólo porque ya había pedido transferencia, después me largo de aquí, no podré soportar estar en el mismo lugar que tu – eso fue todo para que comenzara llorar.
–Sasuke déjame hablar, no es lo que piensas yo…
– ¿Qué no es lo que pienso? – vociferó – "La directora novata Haruno Sakura, – escuché cómo tomaba un periódico con fuerza, seguramente leía lo que estaba escrito en él – ganadora de un reconocimiento en Nippon Academy–Sho Association por la película Watashi no kokoro no nikki, cae desmayada, por fortuna su novio, Akasuna no Sasori, logró sostenerla, tal parece que la pareja ha sido bendecida con el fruto de su amor". Felicidades, permíteme ser al menos uno de los primeros en felicitarte.
–Sasuke escucha yo no…
– ¡Cállate! – Gritó – No quiero saber nada mas de ti… quédate con el departamento, seguramente tu novio y tú estarán mejor en ese lugar.
Después de eso colgó y sólo escuché la línea muerta. Marqué de nuevo a su número, sonó pero enseguida se escuchó como se cortaba la línea, volví a marcar y ahora ya no daba tono, sólo se escuchaba la voz de la operadora alegando que la línea estaba fuera de servicio o fuera de cobertura.
Ino me miraba, no sabía que pasaba, atinó con abrazarme y más lágrimas amargas salían, dolía, en verdad que dolía, todo este tiempo que estuve inconsciente la prensa había hecho de las suyas, me sentía mal, sentía que el aire me faltaba y costaba respirar. Con dificultad y atropelladamente le conté a Ino lo que habia pasado, el malentendido que había surgido. Ella me daba ánimos, me decía que esto se solucionaría, pero las palabras de decepción y reproche aun estaban sonando en mi cabeza, su deseo de no verme más me atormentaba.
–No puedo creer que piense eso… – dijo claramente decepcionada.
–Yo tengo la culpa… –murmuré resignada – si al menos le hubiera dicho que estaba mal, que este tiempo no había estado bien tal vez… sólo tal vez no estaría pasando esto… además…
–Nunca le dijiste de Sasori, ¿verdad?
–No y mucho menos sus intensiones…
–Joder Sakura, bueno ahora sabemos que está aquí, pero Tokio es tan grande que será como buscar una aguja en un pajar.
–Ino, necesito un favor… busca a Sasori, necesito que me explique qué paso, eso que menciona el periódico se me hace extraño, además por mi estado era mejor que lo notaran y bueno aun no hay ningún reportero por lo que veo… si es posible busca a Sasuke, quiero que al menos me vea…
–Déjalo en mis manos, por ahora descansa.
Puso una de sus manos en mi frente y la empezó a acariciar… y otra vez me deje envolver en el sueño
19 de noviembre… bienvenida a tu pesadilla.
Bueno después de mil años! Aquí la conti!
Ahora si comienza el drama de verdad! Qué creen que pasé?
Nos vemos en la siguiente parte! ^^
Gracias por leer
