^Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer^

*Cynthia*

Ese día, en la escuela, la noticia de lo de Alice e Isabella corría por boca de todos los compañeros, no solo de octavo grado, si no de toda la escuela. Ella solamente se escondía para que nadie la molestara más con eso, era demasiado frustrante perder a su hermana y encima que todo el mundo quisiera entrevistarla por ello. No se le ocurrió otra salida mas que irse a esconder al rincón más alejado de la biblioteca por el resto del día escolar. Ya alguien le pasaría los apuntes correspondientes a las materias de ese día.

—¿Todo bien, Cyndi?- Alec fue a sentarse junto a ella con una ligera sonrisa en el rostro.

—Tal vez, tal vez. Debo decirte que no lo sé. Siento que me he quedado muy sola-

—Vamos, pequeña. A Alice no le hubiera gustado verte así y lo sabes-

—La cruda realidad es que ahora, Alice no está y eso no podemos cambiarlo. ¿Cómo quieres que me sienta cuando mi hermana muerta no era ella y no sé dónde está la verdadera Alice? ¿Y cuando tengo la teoría de que la desaparición de su mejor amiga está relacionada con su muerte? Esto es un asco-

—¡Cynthia, no eres la única que está sufriendo! ¿Te imaginas cómo está el señor Swan al perder a su única hija? Y tú sabes que tanto yo como mis hermanos quisimos mucho a Alice. La pérdida de ambas ha sido devastadora para muchas personas, así que… ¡No eres la única!-

—Entiendo, Alec. Y veo que tienes mucha razón… me gustaría ver más apoyo de nuestros padres, pero para ellos es un alivio el no tener más a una hija loca. En fin, alégrame el día. ¿Cómo van las investigaciones? ¿Qué han descubierto Jane y tú en cuanto a nuestra teoría?-

—No vas a creerlo, al menos por ese lado las cosas nos pintan excelentes. ¿Quieres creerme que gracias a unas pistas, nos hemos dado cuenta que las personas que hicieron desaparecer a Alice y a Bella son las mismas?- Dijo Alec con mucho asombro.

—me esperaba algo así… ahora solo nos resta investigar porqué han hecho eso. Digo, eran chicas promedio, no había nada malo que estuvieran haciendo, como comprar drogas o algo así para que desaparecieran así de la nada-

—A veces, las personas son muy inexplicables- Comentó Alec bastante pensativo.

—pero vale, sigue contándome. ¿Qué más pasó en la investigación?-

—Fuimos a la reserva, buscamos a unos aliados que nos ayudarán con la causa- Se sentía morir por estarle mintiendo a su pequeña amiguita, pero era lo mejor que podía hacer en ese momento.

—¿A la reserva? ¿Te refieres a la famosísima reserva de los kileote?-

—Sí, a esa misma. Tenemos un muy buen amigo ahí, Jakob. Su padre, Billy, es muy amigo del jefe Swan. Así que las cosas se van a poner muy interesantes-

—Quisiera decirte que si podíamos continuar con nuestras tardes de libros, creo que aligerará un poco el ambiente…- Cynthia dejó de hablar en ese momento. El celular de Alec comenzó a vibrar, así que atendió la llamada.

—¿Diga…? Sí, ¿Qué se te ofrece, Jane? Claro… estaré ahí después de la escuela. ¿Qué hay de…? No puedo decirlo en voz alta, alguien está conmigo. ¿Entonces se la llevarán a casa? Ya lo creo… lo feliz que se pondrá su padre… y sirve que los kileote nos ayudan más. Te quiero, hermana… Ciao-

—¿Alguna novedad?- Preguntó Cynthia, sonriendo.

—Así es, y una grandiosa novedad. ¡Han encontrado a isabella!- Cynthia puso un rostro de sorpresa total.

—¿Cómo ha sido eso? ¿Sabes donde se encontraba? ¡Quizás estemos igual de cerca de encontrar a mi hermana!- Una esperanza brillaba en los ojos azules de aquella chica… y Alec se sentía el peor monstruo del mundo entero porque probablemente a él le tocaría anunciarle todo. Encima de que, quizás, cuando se enterara, ella no querría más estar con él, y si quería, tendría qué causarle tal dolor a ella.

—Así es, parece que la gente del hospital psiquiátrico tuvo algo qué ver con el asunto. Creo que ahora sí la policía se dignará a colaborar. Por lo pronto, para encontrar a Alice, estará difícil que tengamos más apoyo, ya que todo el mundo cree que está muerta. Pero no podemos dejarnos caer, Cyndi. Yo creo que está viva, al igual que tú. Y la única forma de saberlo es interrogar a Isabella-

—¿Crees que sea buena idea ir a su casa esta noche? ¿O el fin de semana?-

—no creo que sea buena idea. Digo, está despierta, pero eso no significa que esté bien del todo… probablemente Carlisle tenga qué explicarle algunas cosas, es decir, asuntos de su salud. Recuerda que es médico-

—Tengo el presentimiento de que esto involucra muchas más cosas de las que yo puedo comprender… quizás algo sobrenatural… ¡Ya estoy pensando en fantasías de nuevo! ¿qué loco, no?- Alec tragó saliva casi ruidosamente.

—¡Eso suena más a una novela que a algo real!- Alec sonrió con nerviosismo –Podrías escribirla… pero sí, me dejas pensando. Quizás esto sea algo muy fuerte para todos nosotros. Es hora de irnos ya. ¿Quieres que te acompañe a casa?-

—No… creo que necesito estar sola un momento. Tengo muchos deberes qué hacer y quiero ayudarte a atar cabos para encontrar la respuesta de este misterio de las desapariciones-

Y entonces, se despidieron, sintiendo en el fondo la esperanza de ver volver al ser al que más se ama. Y caminaron hacia sus casas, él pensando en ella, y ella pensando en Alice.

Después de comer algo, Cynthia se sentó en el sofá con una pequeña libreta en mano. Tomó una pluma y empezó a anotar cada palabra que le había escuchado decir a Alec, solo para llegar a una conclusión muy perturbadora:

Alec sabía mucho más de lo que decía.

*x

¡Hola hola hola!

Ala, casi un año sin actualizar. Han pasado muchísimas cosas en mi vida, pero nunca dejaría una historia inconclusa.

¡Agradezco a todos los que me leen por hacerlo!

Nos vemos en el siguiente capítulo :3