¿Actualizo esta historia bastante rápido no? Ok mal chiste... Llevo más de un año sin escribir nada para esta historia no sé sinceramente por qué, quizás no me inspiraba o no hallaba tiempo pero ahora me propuse continuarla y me emocioné mucho :3 hasta la escribo en clase xD he estado progresando últimamente, y creo que las actualizaciones serán más regulares, ya viene otro capítulo del princípe enamorado por si la siguen también, ya está casi listo :D. En fin no los aburriré más, espero que les guste :D


Capítulo 21

El Día de la Diosa Parte II

-Estoy un poco cansada, ¿te parece si vamos por algo de beber?- preguntó Zelda luego de bailar un rato con Link.

-Sí, como quieras. Llevamos rato aquí.

-Seguramente mañana estaré muerta. Por cierto, no bailas tan mal como recordaba.

-¿Yo? ¿Bailar mal? Eso nunca ha sucedido.

-Creo que mi pie izquierdo opina todo lo contrario.

-Bueno… eso fue para fin de año y pues… no estaba en mis cinco sentidos.

-Sí claro, ¿te emborrachaste con jugo de manzana?

-Ah… ¡oye! Déjame justificar mi falta de talento a gusto.

-Jajaja, sólo bromeo. Mira, ¡hay dulces de calabaza!

-¡Es cierto! Creí que Leah había dicho que era difícil conseguirlos.

-Probablemente puso a Cocu a hacerlos, jajaja.

-No lo creo, ya habría escuchado quejarse de eso si así fuera.

-Quizás.

Los dos guardaron silencio al lado de la mesa de comida. Por unos momentos sólo estuvieron parados observando la multitud danzar de un lado a otro. Zelda pensaba en su compañero de baile: su mejor amigo. Un amigo a quien amaba. Era un sentimiento tan real como lejano, quería con todo el corazón confesarle su amor pero… eso cambiaría tanto la vida de ambos. Si sus sentimientos eran correspondidos todo perfecto; sin embargo, cabía la posibilidad de lo contrario. Bueno, de cualquiera manera no iban a dejar de hablarse pero sería extraño verlo cuando él ya sabía lo que sentía. Trató de empujar esos pensamientos hasta lo más profundo de su alma para no sentirse mal en una noche tan importante, además ¿estaban juntos no? No importaba el pasado ni el futuro, sólo el presente.

-Zelda- dijo él sacándola de su trance.

-Sí, dime.

-¿Qué piensas?

-Amm… en la fiesta. Está muy animada y bonita, todos se esforzaron bastante.

-Seguro. Quedó todo perfecto. ¿La estás pasando bien?

-¡Sí! Sabes que aunque fuera la fiesta más aburrida en el mundo, la pasaría bien contigo.

-Lo mismo digo- le regaló una de esas sonrisas que ella tomaba como lo más hermoso que la Diosa pudiera haber creado- Por cierto, ¿me contarás por qué viniste tarde?

Zelda se estremeció ante el brusco cambio de tema y el repentino interés en una respuesta de algo que ella creyó había quedado atrás. En realidad no esperaba que le tomara importancia, total que él nunca se percataba de nada. "¡Rayos!" pensó. No sabía que decir, pues no estaba de ganas para mentir y aún menos para decir la verdad.

-Sé que dijiste que me contarías luego pero no creo que sea algo malo, ¿o sí?

-Ah… no, claro que no, jeje… de hecho, es algo tonto. Te diré luego.

-Bien. No debes ocultarme nada ¿lo sabes?

-Sí, yo… se…

Link la conocía mejor que a él mismo y se daba cuenta que algo estaba pasando; sin embargo, no quiso presionarla, de todas maneras le terminaría contando.

-Zelda no te preocupes, puedes decirme luego. Ahora enfoquémonos en la fiesta.

-Sí… mira, Leah dirá algo.

La chica de cabello negro pasó al frente de todos a la tarima donde estaba el montaje principal. Pidió la atención de todos y en poco tiempo, consiguió que la escucharan:

-¡Buenas noches a todos! Sean bienvenidos a esta velada tan especial. Antes que nada, quisiera agradecer a los compañeros que ayudaron a hacer esto posible, al igual que a los honorables maestros que nos apoyaron completamente en todo. Es por eso que a continuación, y como es costumbre, pasaremos a otorgar un reconocimiento en nombre de los estudiantes a uno de los más especiales profesores y guías de esta Academia, que con su sabiduría ha sabido orientarnos por el mejor camino. Y no es secreto para nadie, la dedicación y pasión con que realiza su trabajo…

Zelda y Link escuchaban desde su lugar con atención las palabras que continuaron elogiando al aún desconocido profesork, dueño del reconocimiento. Indagaban sobre cuál habría sido el más votado:

-¿Tienes alguna idea de quién es?- dijo él.

-En lo absoluto. Leah no quiso revelarme nada sobre esto.

-A mí tampoco, vamos a escuchar.

Siguiendo con el discurso, la anfitriona anunció por fin, quién era el elegido:

-¡Y con mucha alegría, me complace anunciar que el maestro del año escogido por los estudiantes es… El director Gaepora!

Al escuchar el nombre de su padre, Zelda saltó de la sorpresa.

-¡Escogieron a mi papá, mira Link!

-Eso veo, qué bueno, no me extraña. Tu papá es excelente, yo voté por él.

-¿Qué? ¿En serio? Muchas gracias…

-No hay nada que agradecer, simplemente no se puede ignorar lo obvio.

Ella lo miró con una expresión de agradecimiento y dulzura, él por su lado, le regresó el gesto y la tomó de la mano. Inmediatamente, Zelda dirigió su vista al frente antes de que Link notara sus mejillas rosadas.

Mientras tanto, el director se levantó tan sorprendido como su hija, de que lo hubieran escogido, fue algo sorpresivo. Subió a la tarima algo nervioso sin saber qué decir.

-Muchas felicidades director.

-M-muchas gracias Leah… Gracias a… todos los alumnos de la… academia.- decía entrecortado.

-¡Oh no!-exclamó Zelda- se está poniendo nervioso.

-No te preocupes, sabrá manejarlo, ¿alguna vez lo has visto no saber qué hacer?

-Nunca, él siempre encuentra una salida, tiene un espíritu para controlarse muy preciso.

-Cosa que tú no heredaste ¿verdad?

-¡Oye! No sé de qué hablas si tú eres peor, nunca recuerdas nada, siempre pierdes todo, ni si quiera sabes…

-Shh… -dijo colocando su dedo índice en los labios de ella- sólo trataba de molestarte, y parece que lo logré jeje.

La chica no respondió, simplemente rio para sus adentros y escuchó lo que sucedía en el escenario.

-Bueno, esto es algo inesperado. Ah…- el director suspiró y tras unos segundos de pausa, continuó con serenidad- Agradezco desde lo más profundo de mi corazón el apoyo de ustedes, ser director es una tarea difícil pero no sólo depende de mí. Este reconocimiento no es sólo mío sino para todo el cuerpo docente de esta Academia, pero agradezco que me tomaran en cuenta, me hace sentir que todo el esfuerzo que hago porque se conviertan en caballeros dignos de llevar el nombre de Neburia y de la diosa Hylia, rinde sus frutos. Con esto concluyo mis palabras, y gracias de nuevo jóvenes.

Seguidamente bajó de la pequeña plataforma y todos comenzaron a gritarle porras por su discurso.

-Mira, tu padre siempre lo hace bien, te lo dije.

-Sí, mi papá es muy adorable cuando algo se le descontrola… Y bueno, ahora podemos ir a la mesa de votaciones para el mejor vestido, ya vi el de una chica llamada Sheryl y está tan hermoso que si no gana voy y le hago un premio yo misma.

-Pues tienes buen gusto, creo… yo no sé de estas cosas.

-Típico. Am, de los chicos creo que votaré por Vic, se lució el día de hoy con su atuendo.

-¿Vic? Hmm…

Sintió un poco de celos al pensar que Zelda escogió a Vic. No es que esperara que votara por él pero tampoco quería que votara por su amigo, aunque quizás si se lo merecía, escuchó a varias chicas opinar lo mismo. Antes de que su amiga preguntara el porqué de su "hmm", se adelantó y dijo:

-Yo… Yo, ya sé por quién votaré.

-¿Sí?

-Sí. Al menos por las chicas, de los chicos lo haré al azar. Ya sabes que no me ando fijando en cómo visten otros tipos…

-Tú no te fijas en nada Link, ni si quiera en los deberes que tienes.

-Está bien sí… como sea.

-¿Y de las chicas?- preguntó con un tono curioso.

-Ah… ¿no es obvio?- respondió mirándola de abajo hacia arriba hasta detenerse en aquellos ojos azules que tenía al frente y lo miraban con expectativa. Eran tan hermosos y los había visto tantas veces que podía ver a través de ellos directo a su alma.

-Pues... ¿no?

-Parece que en serio no lo sabes. Votaré por ti.

-¿P-por mí?- dijo sonrojándose sin saber qué contestar.

-Sí, es decir…- Link se dio cuenta que eso era algo incómodo y se sonrojó también. A pesar de eso, no desaprovecharía la oportunidad para decirle lo bonita que le parecía sin que pudiera ser muy obvio lo que sentía- tu vestido está muy bien y te queda perfecto. No cambiaría nada de tu atuendo… ni de ti.

-P-pero Allie está usando uno igual.

-No es lo mismo. No voto sólo por el vestido, sino por ti. Hoy te ves hermosa pero es algo que mantienes siempre por dentro y por fuera. Y quiero que sepas que no lo digo porque seas mi amiga, al contrario, es porque en realidad lo pienso. Eres en verdad Zelda, la chica más hermosa de toda esta fiesta.

La dulce rubia se sintió halagada, feliz, emocionada y a la vez un poco avergonzada. ¡Link le acababa de decir que era la chica más bonita! ¡Y además que votaría por ella! Definitivamente eso había hecho su noche, cuando les contara sus amigas lo que dijo, se emocionaría mucho también.

-Gracias Link… por pensar eso de mí.

-No debes agradecerme, es la verdad.

-…Eh… bueno, votaré- dijo a la vez que echaba los papeles en la caja y trataba de ocultar el repentino rubor en su rostro.

De inmediato, alguien más apareció cerca de ellos para mala suerte de Zelda.

-¡Hola Link!

-Hola Allie, ¿cómo estás?

-Pasándola de maravilla, ¿bailarás conmigo verdad?

-Este…

-Ay Link, vamos aunque sea una canción.

-Pero es que estoy ocupa…

-¡Ven! ¡Esa danza es una de mis favoritas!

Y también era la favorita de Zelda. Ella no dejaría que Allie bailara con Link y menos ahora que se sentía tan feliz.

-Allie disculpa pero él y yo estamos ocupados ahora.

-Querida, un minuto que me lo prestes no hará diferencia ¿no Link?

-Bueno, yo…

-¿Ves? A Link no le importa, ya volvemos.

Y sin dar oportunidad para reprochar, lo jaló y se perdieron entre las demás personas.

-¡Aaaay cómo puede ser posible!- exclamó Zelda.

-¿Qué pasó?- dijo una voz que reconoció como la de Vic.

-Ah, hola…

-¿Por qué tan triste?

-Mira…- señaló hacia la multitud de personas.

-Oh, ya veo… ¿te dejó sola por ella?- preguntó con algo de molestia.

-No, no. Bueno, no exactamente. Ella se lo llevó.

-Mmm, ya lo vamos a recuperar no te pongas mal.

-No pasará de esta.

-Y bien… como no harás nada, ¿quieres bailar?

-¿No se molestará tu pareja?

-No lo creo, no tiene por qué hacerlo.

Vic tomó a Zelda de la mano y la llevó hasta el centro donde todos danzaban, y casi de inmediato Link la vio.

"No, no, no, ahora están bailando juntos no debí dejarla sola" pensó.

-Am, Allie- dijo dirigiéndose a su compañera de baile- debo regresar con Zelda.

-¿Cómo? Pero si acabamos de comenzar a bailar.

-Sí pero…- contestó vagamente más concentrado en la otra pareja que en quién tenía en frente- tal vez, en otra ocasión…

-¡Qué estás diciendo!

-¿Ah? Perdón…

Y sólo la dejó ahí sola en medio de todo el lugar. "¿Quién demonios se cree este tipo? Dejarme aquí y encima por esa chica, ¡me las pagará! él y ella me las pagarán." Pensó Allie al sentirse desechada por la manera en que Link se fue.

-¿Bailando sola Allie?- preguntó Leah quien vio absolutamente toda la escena.

-¡Ah! Cállate tonta.

-Ya deja en paz a Zelda, ya ves que no le interesas a Link, no la molestes.

-¿Quién eres tú para decirme qué hacer? Ocúpate de tus asuntos.

Se fue apartando a todas las personas que encontró a su paso. Leah sólo rio por lo ridícula que era. Mientras tanto, Link se acercaba a Vic y a Zelda.

-Eh... hola

-Oh, hola Link- dijo Zelda.

-¿Cómo vas amigo? ¿Y Allie?- preguntó Vic.

-Pues, ya terminamos de bailar…

Hubo un silencio incómodo después de eso. Zelda estaba molesta y Link lo sabía. Pasaron unos momentos hasta que Vic se percató de que necesitaban hablar y que era tiempo de irse.

-¡Ah! Creo que iré por mi pareja, los dejo chicos.

-Ok, gracias por hacerme compañía un rato.

-Cuando quieras Zelda- dijo con una sonrisa y se marchó.

La joven rubia iba a sentarse pero Link la tomó de la muñeca jalándola hacia él.

-Zelda discúlpame por dejarte… Allie me llevó yo…

-Ya no importa.

-Claro que importa, no estuvo bien.

-Bueno, no te preocupes, de verdad, sólo no lo hagas de nuevo.

-Jamás.

Él la tomó de la mano y la abrazó. Suavemente le dijo al oído:

-Después de la cena tengo algo especial para ti.

-Oh… ¿en serio?

-Sí, pero es una sorpresa.

-Sabes que odio esperar.

-Ya sólo falta la elección y la cena, creo que sobrevivirás.

-¿No me darás una pista?

-Quizás esto…

Y tomándola de la cintura le dio un tierno beso en la mejilla. ¿Qué significaba esto? Si eso era sólo una pista, ¿quería decir que…? o tal vez sólo intentaba confundirla. Zelda se puso algo nerviosa e imaginó mil cosas, no sabía que hacer o decir… ¿Acaso le estaba dando a entender que la… besaría?

…Quizás…


waaaaa ¿quizás? :3 tal vez si tal vez no. Bueno gracias por llegar hasta aquí :D pronto descubriremos si sucede lo que tanto queremos que suceda :D Pasen un lindo día n.n