Saliendo de clases las cosas no habían mejorado mucho. Adrien se había esforzado durante todo el día por hacer sentir mejor a su amigo... sin éxito. Marinette había intentado lo mismo por su parte con su amiga con el mismo resultado. Parecía que aquello sólo podía solucionarlo la pareja.
Despidiéndose de su amiga, Alya levantó la mirada para ver a Nino pasar cerca de ella. Sus ojos se cruzaron por un momento con los suyos antes de que ella bajara la mirada con dolor. Él no dijo nada. No sabía que decir.
-Hey...- escuchó ella a alguien llamarla al momento que sintió una mano en su hombro.-Recuerda que esta noche te toca patrullar.
Alya asintió sin mucha gana, voteando a ver de reojo al chico cuando sintió que este hacía algo de presión en su hombro para mantener su atención.
-Nino ya me habló de todo y de verdad lamenta haberte hecho sentir como si buscara hacerte a un lado. Sólo ha estado ocupado.
...
-Toda esta situación podría afectar a NIno durante su ejecución como super héroe.- comentó Tikki a su potadora desde el rollo de telas en el descansaba.
-Todo sería más fácil si tan sólo pudiéramos decirle la verdad a Alya...- suspiró Marinette antes de regresar su mirada con adoración al bosquejo del collar que diseñaba.- ¡Adrien es un genio!- La kwami voló a su lado para apreciar el dibujo.
-¡De seguro a Cat Noir le encantaría!- exclamó. La chica la miró sorprendida y cambió por completo su expresión de alegría.
-Él es otro que ha sufrido algo de abandono últimamente también...- comentó.- Espero que al menos luego de lo que hablamos no se sienta tan mal.
Ambas se sobresaltaron al ver una siuleta pasar rápidamente cerca de la ventana de la habitación. Marinette se levantó de su escritorio seguida de su kwami para ver de qué se trataba.
-¡Es Rena Rouge!- exclamó Tikki.
-Sí, era su turno de hacer patrulla hoy...- explicó Marinette. Luego se lo pensó por un momento.- ¿Sabes? Quizás Ladybug pueda hacerle compañía. Necesito despejarme un poco.
La heroína de naranja observaba una zona fija de la cuidad con atención cuando sus orejas de zorro le alertaron de alguien que se acercaba a ella. Callada esperó a que el extraño en cuestión se acercara lo suficiente en cuanto lo sintió a pasos de ella, volteó repentinamente, flauta en mano, apuntando de frente.
-¡Vengo en son de paz!- chilló Ladybug, espantada.
-¡Ladybug! Lo... Lo siento tanto.- se disculpó la chica.- Aún me es complicado distinguir si lo que detectan mis orejas es amigo o enemigo.
-No pasa nada.-aseguró su compañera.- Y hablando de orejas... están algo caídas...- añadió señalándolas.
-Han estado así desde que me transformé...- aseguró Rena tocando la punta de una de estas.
-Me recurerda bastante a Cat Noir. Le sucede algo similar cuando está asustado, apenado o triste.
-Esa última puede ser la razón...- comentó algo decaída. Ladybug suspiró antes de tomar la muñeca de la chica y guiarla hacia la orilla del edificio, indicándole que tomara asiento a su lado.
-Dime qué es lo que te sucede...
-Pues... está este chico con el que llevo saliendo hace un tiempo.- comenzó ella al momento que relajaba sus hombros un poco.- Parece que él se ha aburrido de mí o algo, porque últimamente me ignora. Rechaza deliberadamente todas las salidas que le propongo y casi no hablamos ya. Hoy... yo le he pedido que nos demos un tiempo y eso me tiene algo mal...
-Oh, Rena...- respondió la chica tomándola por ambos hombros, invitándola a tomar asiento con ella en el tejado.- ¿Sabes? Creo que pudo haber sido algo anticipado. ¿Has hablado con él? Quizás tiene alguna cosas que trabajar por el momento. Deberías preguntarle, podrías ofrecerte a ayudarle para pasar tiempo con él. ¿Lo has hecho?
La joven morena se lo pensó un momento.
-En realidad... no...
-¿Lo ves? Podría ayudar.- aseguró Ladybug con una sonrisa.- A veces se hace de lado a alguien que uno aprecia mucho sin querer por tener demasiadas cosas en la cabeza.
-¿Es ese el caso con Cat Noir...?- cuestionó Rena. Ahora era la chica de rojo quien se encogió de hombros.
-¿Él está tan mal por eso...?
-No al borde de la depresión, pero puedo decirte que se siente muy reemplazado por cierto reptil...
-Lo sé, y te juro que no ha sido mi intención.
-¿Qué tal si te echo una mano con con el niño tortuga? Me encargaré de que no se rompa el caparazón en sus entrenamientos. Así podrás pasar un poco más de tiempo con el gato.
-¿Harías eso?- preguntó Ladybug con esperanza.
-¡Claro!
-¡Eres de lo mejor! ¡Te lo agradezco mucho!- chilló Ladybug emocionada abrazando a la chica.
Era hora de componer las cosas con cierto par de muchachos. Las heroínas se despidieron y cada una inició su camino a casa, con la esperanza de que todo aquello saliera bien.
Si escribo, no dibujo. Si dibujo, no escribo. Aún no he encontrado el equilibrio, seguiré meditando.
Un saludo a Johan. Gracias por preocuparte, corazón, pero no hay porqué hacerlo. Te aseguro que estoy súper bien, no más ando atareada con proyectos.
*pst, síganme en DeviantArt como Crixarious...
