Capitulo 20.
¡Quiero dedicar este capítulo a todas esas personas que han leído alguna vez alguno de mis capítulos, porque de verdad que me hace muy feliz! ¡Nunca imagine tener mas de 6000 visitas en una historia, así que gracias, gracias de corazón!
Dioses, a ver que os parece este capítulo jajajaja.
Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto.
La canción será Battle Cry-Skillet. Porque es una batalla de lágrimas, ¿no?
El titulo de este capítulo va en honor de mi triología favorita, "Los Juegos Del Hambre".
Que os guste.
S&T
En llamas
…
El coche arrancó y Chouji Akimichi junto a Temari Sabaku No, dejaron Konoha. Quizás por unas semanas, o quizás para siempre.
…
Porque en este mundo, las casualidades no existen. ¿O sí?
…
Llevaban a penas unos diez minutos de trayecto en coche hacia Suna cuando Temari no resistió más y pregunto.
—¿Qué pasa con esa cara, Yoremi? Parece como si estuvieras feliz por algo.
Él sonrió y le miró por unos segundos a través del espejo.
—Podría ser. Al parecer, mi vida va enderezándose poco a poco.
Temari levantó una ceja y mantuvo su mirada seria. Sabía que Yoremi tramaba algo, y como que se llamaba Sabaku No Temari, que lo descubriría.
…
Shikamaru llegó a la verja de su bosque con la respiración agitada y su corazón palpitó aun más fuerte al ver a algunos ciervos en el suelo. Fue hasta uno de ellos, que intentaba ayudar a otro, y les llevó al otro lado de la verja ya abierta.
—¿Cómo estáis? —les peguntó mientras les acariciaba y veía sus cortes y magulladuras. Ellos solo le miraron con miedo— Lo siento; prometo que buscare al culpable y hará pagar. Escuchadme, Ronim, Seiro, aguantad aquí y cuando estéis con fuerzas, entrad y con mucho cuidado ayudad a aquellos que no puedan andar, ¿entendido? —besó la cabeza de cada uno— Cuento con vosotros.
Se levantó y con la mirada seria, se deshizo de su cazadora de cuero, dejándola con los ciervos y también de su camisa de cuadros; quedándose únicamente en camiseta de manga corta de color azul.
—Papá ya está dentro, ¿ne? —susurró para él mismo.
Se adentró en aquel bosque que poco a poco se deshacía en llamas. El incendio se extendía, su bosque, su hogar, una parte de su familia, se estaba quemado; estaba desapareciendo. Apretó los puños mientras ayudaba a un pequeño ciervo a levantarse y tras comprobar que podía andar le indico el camino a la zona segura: la verja de entrada al bosque.
Al ver que a cada paso le costaba más respirar se puso su antebrazo en la nariz y continúo andando. Tras unos minutos —en los que ayudo a varios ciervos—, llegó a un claro que estaba absolutamente devastado. Ahí vio a varios ciervos que no podían andar, a otros que intentaban levantar a sus amigos… Pero estos estaban muertos.
El bosque Nara se estaba incendiado y la masacre era aun mayor de lo que hubiera creído jamás.
Revisando con la vista el claro, vio a un par de ciervos intentar levantar un trozo de madera. Y entonces, vio a su padre. Resoplóaliviado; por lo menos estaba bien. Pero no le gustaba su posición. Se acercó con cuidado y al llegar hasta ellos, se fijo en que tenía una pierna debajo del tronco.
—¡Papá!
Shikaku se giró sorprendido.
—¡Shikamaru, me alegra verte, hijo! —su media sonrisa se esfumo rápidamente— ¿Ayudaste a los que pudiste?
—Sí, creo que aún faltan la mitad por ayudar… —Se fijó en los cuerpos de los ciervos a su izquierda. Apretó los puños enrabietado. Sabía que su bosque no se había incendiado por una causa natural; no había pasado nada parecido en miles de años. Estaba seguro de que había sido provocado— Encontrare a quien hizo esto, papá. Se arrepentirá de haber nacido.
Su padre asintió serio.
—Ya nos encargaremos de eso después. Ahora, necesitamos tu ayuda.
Shikamaru se puso de cuclillas y lo que vio no le gusto en absoluto. Sin contar que, posiblemente, su padre tendría cojera durante un tiempo; uno de los ciervos estaba bajo el tronco, y la pierna de su padre estaba impidiendo que fuera aplastado.
—Yo lo sacare —espetó serio. Miró a los dos ciervos adultos—. Joumen, Toren, con ayuda de mi padre, ¿podréis levantar el tronco lo suficiente como para que lo saque de allí?
Estos asintieron y su padre animó.
—Vamos a hacerlo —dijo Shikaku serio.
Shikamaru se tumbó, quemándose ligeramente la piel al quedar un poco expuesta por el movimiento, y estiró las manos para meterlas debajo en cuanto el tronco se levantara unos centímetros.
Era un tronco de un "árbol madre", por así decirlo. Esos árboles, aparte de tener raíces gigantescas, eran grandes y los más bellos de todo el bosque. El tronco se encontraba rajado por la mitad en vertical. Aunque aun se mantenía unido, esa parte baja del tronco era la que estaba encima del ciervo. Y aunque su padre con su pierna hubiera conseguido que no lo aplastara, el peso era demasiado para un animal, y más para un ciervo pequeño.
—¿Preparados? —Shikamaru suspiró y comenzó a contar— Uno, dos y… ¡Tres!
Su padre y los ciervos —estos con la cabeza y las patas—, consiguieron elevarlo lo suficiente como para que Shikamaru cogiera al ciervo y su padre sacara la pierna tras ello. Los tres respiraron agitados e inmediatamente, Shikamaru tumbó al ciervo en el suelo y comprobó su respiración.
—Mierda…
Su padre lo miró serio y buscó algo en sus bolsillos mientras los ciervos le acariciaban con la cabeza el lomo al ciervo, y Shikamaru se encargaba de meter aire en su cuerpo de nuevo.
—Vamos, Ren; vamos…
Al quinto intento, el pequeño ciervo comenzó a toser y los hombres Nara sonrieron aliviados. Los dos ciervos le acariciaron la cara mientras sonreían. Su padre le extendió una especie de medicamente que el ciervo tomó.
—Con esto tendrá un poco mas de energía y se recuperará mas rápido.
Shikamaru lo miró preocupado.
—¿No puedes andar verdad?
—Shikamaru, saca primero a los ciervos, luego vendrás por mí.
Shikamaru le miró serio, pero antes de contestar observaron como alrededor, los ciervos sanos cargaban a los caídos y casi ninguno quedaba en el suelo. Sabían que debían de sacar a los sanos, aunque eso les doliera. Pero sabían que haciéndolo, sus amos podrían salvarse.
Los hombres Nara sonrieron orgullosos. Shikamaru se agachó y levantó a su padre haciendo que apoyara su peso en él.
—Bien, salgamos de aquí —espetó Shikamaru.
Los ciervos comenzaron a moverse y Ren era llevado en el brazo libre de Shikamaru. Tanto Joumen como Touren ayudaban a amigos heridos, y Ren era lo suficientemente pequeño, como para que no pesara más de lo que Shikamaru pudiera soportar.
Tardaron unos minutos en llegar a la verja. Cuando lo hicieron, a los Nara se les rompió el corazón. Los ciervos, eran más de la mitad de los que vivían en la Reserva, pero la mayoría estaban muy malheridos. Shikamaru dejó a su padre en el suelo, y se preparo para volver cuando un tronco de un árbol cayó en horizontal a escasos metros de su posición haciendo que cenizas y algunas pequeñas ramas, le golpearan y le hicieran quemarse y llevarse cortes. Por suerte, tuvo tiempo de taparse la cara.
—¡Shikamaru, quieto! ¡Si vas, morirás!
—¡Pero si no voy…! —gritó Shikamaru dándose la vuelta.
Pero al hacerlo se fijo en como los ciervos lo miraban. Sabía lo que le querían decir: no hacía falta, no debía hacerlo. Ya era demasiado tarde. Shikamaru chasqueó los dientes enfadado y golpeó un tronco de un árbol, aun en buen estado.
—Nos han dado un duro golpe, hijo. Pero no fue un jaque mate; y ahora, nos toca mover a nosotros.
Shikamaru miró su mano viendo como sus nudillos sangraban ligeramente a causa del golpe. Se giró hacia su padre y asintió serio. Escuchó entonces el sonido de las sirenas de los bomberos, las ambulancias y la policía, junto a los gritos de la gente de su Clan.
Y era cierto, eso solo había sido un jaque.
Ahora movían ellos.
…
Tras llegar a la Arena, se dirigieron al despacho del Kazekage. Temari, al entrar, se abalanzó hacia Kankuro, quien correspondió al abrazo comenzando la ronda de insultos con su hermana. Luego fue hacia Gaara imitando el abrazo. Después, al entrar por la puerta Yoremi con Chouji, Kankuro se abalanzó hacia el de Konoha propinándole un puñetazo en el rostro.
—¿¡Cómo pudiste, desgraciado!?
—¡Kankuro!
Chouji en el suelo se tocaba la mejilla adolorido. Kankuro, ignorando a su hermana, se dirigió de nuevo hacia él, pero al ver a su hermana ponerse delante de él se quedo anonadado.
—¿Temari? ¿Qué demonios haces? ¡Aparta de ahí!
—No lo hare, Kankuro. Y si vuelves a tocarlo, me veré obligada a devolvértela por duplicado.
—¿¡Temari, que demonios estás diciendo!? ¡Ese tío te intento matar!
—¡No fue él, idiota! ¡Por mucho que digáis Gaara, Yoremi, o tú, estoy segura de que Chouji es inocente!
—¡Tonterías, Temari! ¡Lo matare!
Gaara puso una mano en su pecho parándolo en el acto.
—No harás nada.
—Gaara… ¡Pero él intento matar a Temari!
—Temari dice que no fue él.
—¿Y qué estas…?
—La creo, Kankuro. Creo en mi hermana, Temari, y en sus ojos se que dice la verdad. Cree en verdad que el Akimichi es inocente.
—¿Qué…?
—Y si Temari cree en él… —Gaara se movió y tendió una mano al Akimichi— Yo no seré menos.
—Gaara… —Susurro Temari conmovida.
—Pero…—Kankuro intento replicar, pero al ver como su hermano se ponía al otro lado del ciudadano de la Hoja, no pudo hacer más que resoplar— Maldición, solo le estaba probando...
Kankuro se movió y se puso al lado de su hermana tras tenderle una mano al Akimichi, quien la acepto anonadado. Gaara sonrió.
—Kankuro… —Susurró Temari.
La rubia sonrió. Sus hermanos la creyeron en cuanto ella se lo dijo. Pero tenían diferentes maneras de actuar. Kankuro quería ver si el Akimichi imploraba algo o se auto culpaba y Gaara quería lo mismo; pero al ver como ella lo defendía de esa manera, no aguanto mas y actuó. Eso obligo a que Kankuro dejara de fingir.
—¿Qué está ocurriendo aquí? —Pregunto furibundo Yoremi— Con todos mis respetos, Kazekage-Sama, ¡este hombre intento asesinar a su hermana!
Gaara sonrió.
—Eso es lo que dicen las pruebas, Yoremi. Pero mi hermana dice que él no fue. Por tanto, es obvio a quien voy a creer.
—¡Un Kazekage no se deja llevar por sus…!
Fue callado por Kankuro que le hizo chocarse contra la pared.
—No te atrevas, rata inmunda, a decidir cómo se ha de comportar mi hermano. Y mucho menos, a creerte alguien lo suficientemente importante como para desafiar a tu Kazekage. ¿Entiendes?
Yoremi no se movió hasta que Kankuro no le soltó, segundos después, y pudo volver a respirar.
—Vamos Kankuro, Temari, Chouji…
Habló Gaara, saliendo de la oficina seguido por Kankuro y Chouji quien estaba ligeramente asustado. Temari iba a salir cuando se frenó y fue hacia Yoremi. Él ya se había levantado, y aunque estaba un poco desolado al ver que Temari no lo había defendido, sabía que ahora le iba a defender.
—Yoremi, ni creas que he cambiado. Sigo siendo la misma que la de hace cuatro años, aunque ahora posea lagunas de memoria que antes no tenía. Pero quiero dejarte algo muy claro —acercó su boca al oído del pelirrojo—: vuélvete a meter o a intentar decir algo sobre alguno de mis hermanos, y te dejare estéril. ¿Entendiste?
Basari se quedo sin habla, y tuvo que tragar saliva. Aunque cuando Temari se apartó ligeramente y lo miró con media sonrisa, creía que era una broma. Aunque solo fuera durante los 5 segundos que aguanto Temari antes de propinarle un rodillazo en su entrepierna.
Yoremi se doblo de dolor y se dejo caer de rodillas al suelo.
—En verdad eres idiota, Yoremi. Deberías saber qué y quienes son lo más importante para mí. Y eres tan subnormal como para creer que te apoyaría a ti, en vez de a mis hermanos.
Y tras ello salió alcanzando a sus hermanos y a Chouji. Yoremi bufó y se mordió la lengua. ¿Por qué para Temari él siempre había sido lo segundo, pero tras un tiempo de salir con el Nara se había ido a vivir con él a Konoha dejando a sus hermanos en Suna? ¿Por qué por ese idiota dejaba a sus hermanos y por él no?
¿Por qué?
…
Shikamaru se encontraba siendo tratado por uno de los enfermeros. Su vista estaba perdida en el bosque, y aunque el fuego ya había sido sofocado, él no podía dejar de pensar en toda la familia que se le había muerto. Todos los ciervos que habían muerto; según su padre, eran alrededor de 10-12. Chasqueó los dientes y ni siquiera escucho al doctor decirle que tendría que guardar reposo, que aunque sus quemaduras no fueran graves, podrían acabar empeorando.
Entonces, mientas se encontraba de pie observando el bosque Nara, alguien salto a su espalda. Por desgracia, ese olor no pertenecía a Temari; ni siquiera a Ino. Pero le sonaba bastante… A pesar de ello, se mantuvo impasible.
—¿Estas ocupado Shikamaru-Kun? Tenía tantas ganas de verte. Y lo siento tanto —lo abrazo por los hombros apoyándose en su espalda—, si me necesitas estaré a tu lado. Y no te preocupes, pillaran a quien lo hizo.
Él la aparto con suavidad. Y se dio la vuelta mirándola serio.
—Seré yo quien lo atrape. Ha matado a parte mi familia, no dejare que ese cabron escape.
—Pero Shikamaru-Kun, no deberías hacer eso, puede ser alguien peligroso. Además, ¡solo son animales!
Shikamaru la miro con el ceño fruncido. ¿Animales? ¿Cómo se atrevía a…? Se quedo callado mirándola serio cuando recordó un momento que había pasado con Temari, hace alrededor de cuatro años…
Se encontraban paseando por la calle cuando, en aquella noche tan solitaria, se encontraron de frente con Tayuya; la ex de Shikamaru.
—La puta madre que me pario, ¿qué tenemos aquí?
Temari bufó y frunció el ceño. Frenó el paso y Shikamaru trago saliva, eso no era nada bueno.
—¿Ocurre algo, niñata mal hablada? —preguntó mientras, muy conscientemente, entrelazó su mano con el Nara.
La pelirroja chasqueó los dientes. La odiaba, profundamente la odiaba.
—Creo que no nos conocemos, inútil. ¿Quién es esa pelandrusca(1) de mierda?—preguntó Tayuya a Shikamaru.
Temari frunció el ceño y apretó con fuerza los dientes. A punto de saltar sobre ella Shikamaru la frenó apretando sus manos entrelazadas.
—Tayuya, ella es Temari mi novia; Temari, ella es Tayuya, mi ex novia.
Tayuya rió como una loca.
—¿Aun no te la has tirado? Creo que en verdad te van los ciervos, idiota.
—No seas envidiosa niñata. Quien tiene esto —tomo a Shikamaru girándolo hacia ella mientras la miraba con una sonrisa— soy yo, y no tú. Y no digas una palabra sobre los ciervos, o te pateare el trasero, niñata analfabeta.
La otra frunció el ceño y Shikamaru se soltó de Temari poniéndose en medio de las dos.
—Quietas, ¡las dos!
Aunque Shikamaru estaba en medio de ellas, no pudo evitar que se siguieran mirando con furia.
—Rubia de bote, los ciervos son animales que tienen la familia de este traidor para beneficiarse con ellos. ¿Crees que les importan un pelo?
Shikamaru apretó los puños y estuvo a punto de contestar cuando Temari lo apartó y tomó a la pelirroja del cuello.
—Escúchame atentamente; quiero que esto se te quede grabado en las escasas neuronas que aún conserva tu cerebro: vuelve a decir una palabra en contra de los ciervos, y te enseñare el camino al dentista. ¿Lo has entendido?
Temari puso una mirada gélida y la hizo chocar contra una pared.
—¡Los ciervos son parte de la familia de los Nara! ¡Lo han sido siempre! ¡Ellos se cuidan y protegen mutuamente! ¡No permitiré que nadie se meta con un solo miembro de los Nara, ¿comprendes?! ¡Y esos ciervos son parte de mi familia, de la familia Nara! ¡Y nadie, absolutamente nadie, se mete con mi familia!
La soltó y ella tardo en volver a su respiración normal. Cuando lo hizo ellos ya se habían alejado unos metros, mas bien, Temari había obligado a andar al Nara.
—¡Nunca serás una Nara, rubia de bote! —grito Tayuya para intentar quedar bien.
Temari se paro y giro su cabeza hacia ella.
—Yo siempre he sido una Nara, idiota. Desde hace un tiempo que lo soy, porque Shikamaru es la persona que amo. Y la familia la persona que amo es mi familia. Así que no te atrevas a acercarte a ella de nuevo, o las consecuencias para ti serán nefastas. Es mi último aviso, Tayuya.
Y tras eso se alejo junto al Nara dejándole pasmado. Solo llevaban una semana juntos, pero ella lo había defendido como si llevaban más tiempo, juntos.
—Temari…
—¿En serio pudiste salir con esa tía, Nara? ¡Insultar a los ciervos! ¿¡Como demonios se atreve siquiera a mencionarlos!? Maldición, me pone de mala leche. ¡Nadie se mete con mi familia!
—Temari…
—¿¡Que!? —preguntó ella enrabietada y girándose al Nara, que aun llevaba de la mano y no le había soltado.
Pero no pudo decir más, porque Shikamaru se había acercado y la había besado sin contenerse. Sujetándola de las mejillas e introduciendo su lengua en boca, saboreándola, demostrándola todo el amor que le profesaba a esa mujer. Tras finalizar ese beso abrasador, Shikamaru la miro a los ojos, la tomo de las mejillas y la sonrió.
—Te amo, mujer problemática.
Shikamaru suspiró y tras sonreír, se volvió a poner serio y la miró.
—No son animales, Shion, son parte de mi familia. Y no me gusta que toquen a mi familia.
Tras ello y despedirse con la mano de su padre, se fue a dar una vuelta por la aldea. Por suerte su madre solo le había dado varios abrazos y casi asfixiado. No había recibido una reprimenda de su parte.
Necesitaba encontrar a ese cabron, y cuando lo hiciera, iría a la Arena y traería a Temari de vuelta con él junto a Chouji. Tenía dos semanas, y no las desaprovecharía.
…
En Suna, Chouji no se creía lo que había ocurrido. Y aunque se encontraba en una celda, ya que la gente no podía verlo por ahora en la calle, estaba feliz. Porque los hermanos Sabaku No lo apoyaban, Temari lo apoyaba. Nunca podría sentirse más afortunado.
No recordaba nada de esa noche, absolutamente nada. Solo que cuando despertó, se encontraba en el mismo sitio donde lo durmieron. No entendía nada, ¿qué demonios había ocurrido? ¿Cómo había conducido él su propio coche y no se acordaba? ¿Y si no lo conducía él? No, eso era imposible. Salía en las imágenes haciéndolo. Suspiró y se tumbó en la cama.
Notó, entonces, como alguien entraba a su celda. Se levantó y se sentó al ver a Kankuro, un viejo amigo suyo, entrando por ella.
Él, sin su típica pintura en la cara, se sentó a su lado.
—Lo siento, Chouji. No debí haberte pegado, pero en realidad necesitaba saber si…
—No te disculpes, lo comprendo. Posiblemente yo hubiera hecho lo mismo.
Kankuro suspiró.
—Me costó mucho creerme que fueras tu quien intento asesinar a Temari, por eso reaccione de manera agresiva. A veces soy un caso perdido.
—¿Temari tiene razón entonces? —preguntó con una sonrisa.
Kankuro lo miró y bufó.
—Por desgracia, y te prometo que no sé cómo demonios lo hace, Temari siempre tiene razón. Pero nunca se lo reconoceré, esa orgullosa no obtendrá mi orgullo nunca.
Chouji se rió y contagió a Kankuro, que también acabo riéndose.
—Oye, me dijeron que tienes novia —el Akimichi se sonrojó—, ¿quién es?
—Karui —pronunció sonrojado.
—¡Ohhhh! ¡Ya sé quien es! Pero me sorprende, te ligaste a una mujer muy guapa, Chouji.
—Sí, tengo suerte.
Un guardia se acercó a la celda.
—Kankuro-San, Temari-San solicita su presencia de inmediato.
—Maldición, ¿que no puede estar tranquila un tiempo? Bien, bien. Enseguida voy.
Kankuro miró a Chouji con una disculpa.
—No te preocupes, ve. A las mujeres como Temari no es bueno verlas enfadadas.
—Maldición… —Masculló rascándose la nuca—. Pero cuando salgas, me debes una copa. ¿Entendido? Me tienes que seguir contando sobre Karui y como os conocisteis.
—Prometido.
Y tras una sonrisa se dieron un abrazo y Kankuro salió para la reunión con sus hermanos. ¿Qué demonios querría ahora Temari?
Chouji se tumbo en su cama y suspiró. Nunca olvidaría como la conoció…
Las hamburguesas estaban en rebaja y la gente se agolpaba por comprarlas. Chouji Akimichi había llegado tarde por culpa de Shikamaru, y ahora le preocupaba no tener su hamburguesa. Se decía que eran de las mejores de toda Konoha.
Se acercó a la barra y en cuanto dejo el dinero y la agarro, se encontró con otra mano agarrándola también. La miró y era una chica realmente guapa, pero a Chouji no le extrañaba eso, sino que no quería soltar esa hamburguesa por nada del mundo.
—¡Oye tú, suelta eso! ¡Llegue yo antes!
—Los dos la tenemos agarrada, ¿qué tal si la compartimos? —ofreció Chouji conciliador.
Ella bufó.
—¡Ni hablar! ¡No te imaginas el hambre que tengo! ¡No he comido nada por ser de otra aldea —soltó la hamburguesa y lo señaló con el dedo en el pecho—, aquí en Konoha no había otro restaurante con comida que sea más rápido que esto, así que…!
Pero se quedo callada al ver como Chouji se la comía.
—¿Quieres un trozo? —cuestionó el Akimichi confundido.
Ella chaqueó los dientes y le dio un golpe en la cabeza.
—¡Eres un idiota! ¡Claro que no quiero! ¡Esa hamburguesa era mía, retrasado!
Salió de allí y Chouji tras acabar decidió seguirla. La alcanzó, y ella quiso ir más rápido, pero Chouji igualo su paso.
—Soy Chouji, perdón por comerme tu hamburguesa, pero tenía mucha hambre. ¿Qué tal si te invito a comer?
Ella se paró al oír eso.
—¿Invitarías a una desconocida?
Chouji sonrió
—Te la debo.
—Muy bien, pero soy de buen comer; espero que estés preparado.
—Entonces, espero que seas buena en la parrilla.
Ella le sonrió.
—Soy la mejor en la parrilla.
Se sonrieron con aires de competición y tras llegar a la puerta del restaurante, Karui sonrió y le ofreció la mano.
—Soy Karui. Y espero que este restaurante sea bueno, antes no me gustaba.
—Si alguien sabe más de restaurantes de Konoha, es mi padre. Pero te aseguro, que yo soy el segundo que mejor los conoce.
Se sentaron en la mesa y pidieron dos raciones grandes.
—A ver si es verdad, Chouji.
El Akimichi sonrió. Aquello solo fue el principio. ¿Quién gano? No se acuerda, pero de lo que si se acuerda, es que cada vez que ella venía quedaban a comer. Y cada vez ella se quedaba más tiempo, hasta que tomo la plaza fija en el Consulado y quedaron cada vez más y más seguido.
Todo nació a raíz de una hamburguesa, y Chouji Akimichi, le estará eternamente agradecido a su hermano, por haberle hecho llegar tarde. Porque todo fue obra del destino, ¿no?
…
S&T
¿Y qué tal? Sé que me querréis matar, pero me he odiado eternamente al escribir este capítulo. Porque yo soy súper defensora de la naturaleza y de los animales y osijdiwijdfkjdk. ¡Que casi se muere Ren por favor! ¡Hasta yo sufrí escribiéndolo! —no preguntéis—. En serio, horrible.
¿Qué habrá pasado? ¿Quién será el responsable? ¿Tomaran los Nara cartas en el asunto? ¿Qué planea Shion? ¿Por qué el bosque Nara? Kdjkfjnjkdjfk. Y maaaas preguntas… Pero… ¿tenéis respuestas para estas?
Muajajajjajaja.
Intentare meter si me es posible flashbacks en cada capítulo. Porque pienso que ir contando la historia de Shikamaru antes de que ella perdiera la memoria, es algo que he de hacer.
Y eeeeese flashback, Shikamaru lo considera la primera vez que le dijo Temari "Te amo". Pdojhjfidejdejfijwedofijndejidf. Si, se que lo consideráis tipo fangirl. Yo también me siento así jajajajaj.
¿Visteis el momentito de Chouji no? Es que me sentí obligada a explicar cómo se conocieron. Aunque es un fic ShikaTema y no hay Ninjas, sentí que debía de hacerlo y así lo hice. Como Kishimoto no lo explico, ya lo explico yo jajajajaj. ¿Me quedo adorable o no? Dios, lo ame jajajaj.
Como no estaba segura de algunas palabras usadas, las puse aquí:
(1) Pelandrusca: es un insulto que se compara con alguien que es una "fresca", vamos una zorra para que me entendáis. Es decir, por quien todavía no lo ha pillado, una pu…
De nuevo, mil gracias a esos que aun siguen al pie del cañón. Espero antes del martes traeros otro capítulo y ya hasta Junio:
Mari: No se qué demonios te paso con los Reviews hija mía jajajjajajajaj. Pero en fin, me hizo muy feliz leerte. Si casi mueres con el anterior, creo que con este te habrás caído de la silla. Jajajajjaja. Creo que tienes un pequeño lio, y tranquilízate mujer, jajjajajajaj. Que nervios te me pones:) ¿Lemon? Lo siento, no sé qué es eso. ¿Es un móvil? Jajajjajaja;) M e alegro de que te haya gustado.
Mis: Mi querida Mis, yo tampoco me puedo resistir a los flashbacks ¿quein se puede resistir a los flashbacks? Kdjiicfjdif. En este, amaras a Temari; lo sé. Reconozco que yo la idolatro jajajajajja —suma esto a lo de Shikamaru Hiden y como no hacerlo—. Ahí fue un fail horrible, jajajajja, me disculpo por ello. ¿Te comprometiste con Yoremi y no me dices nada, susia'? Así no, ¡que yo quiero ir a la boda cohona'! Me alegro de que te haya gustado.
Lily: Gracias por leer ¿y qué seguidor ShikaTema no piensa eso por favore? Solo que, les costara un poquillo…
Ana: Me alegro de que te haya gustado y no te preocupes Ana, es un honorsh'. Jajajajaja. ¿A quién le cae bien Yoremi? En serio, que me da un poquitín de pena. En este capítulo, como ya habrás leído, me sobro un poco —bastante— con él. ¡Pero fue necesario! Espero que me perdone (?) Aquí tienes otro capítulo. Un gran saludo.
Mitchel: Sabia que regresarías a leerme, tuve un palpito (?) jajajaja. Me alegro de que te haya gustado.
Defausto( D): Llámame como quieras, pero si alguna vez se te escape Tem, me alegrare jajajaj. Querido D, adoro tus reviews en serio. Me hacen sentir realmente bien y satisfecha por lo que hago. En tu honor, puse como se conocieron Karui y Chouji, ya que yo también me enfade con Kishimoto por ello. Yo era de OmoiKauri, puto Kishi, me jodio todo lojcidjsdjkc.
Te iba a decir algo, pero no quiero darte pistas. Así que solo diré: "no todo es lo que parece ser". Y ahí me callo jajjajaja. Si tengo hermanos, uno en realidad, por eso quizás se me da mejor plantear esas situaciones y transmitir el sentimiento de amor-odio que tengo con mi hermano.
Sinceramente, me halagas demasiado al comparar mi historia con Crepúsculo. ¡Y encima diciendo que mi Romance es mejor que el suyo! En serio, te lo agradezco muchísimo:) Aquí tienes un capítulo, y espero que te guste tanto como los anteriores. Un gran saludo.
Ishy: Ay los celos, los celos, los celos… Qué cosa más horrible ¡por Dieu! Jajajjaj, me alegro de que te gustara en serio. ¡A ver que te pareció este! Y gracas por ponerte con las actualizaciones:)Mil gracias, por cierto, por tu fav y follow en Feliz San Valentín. Me alegro de que te gustara. Algún día, contestare reviews en esa historia jajaja.
Mil gracias a todos de nuevo, y os veo el martes o el lunes —si puedo—. Abrazos y besos.
Se despide TemariAckerman06.
