Los personajes le pertenecen a Suzanne Collins :)
Siento como mi bata poco a poco se va mojando, tengo tantas manos abrazándome y yo también empiezo a llorar con ellos, como extrañaba a mi familia.
Charlie se aferra más a mí y por primera vez en semanas me siento segura. No sabía que los necesitara tanto.
Después de un tiempo de pasar hablando mucho los doctores me dijeron que tenía que descansar porque hoy era coronada y luego se cerraban los Juegos del Hambre, eternamente. Y realmente me siento agradecida porque ya nadie más seguirá o vivirá con miedo por el resto de sus días.
Mientras me quedo dormida veo a mi mamá, a mis dos hermanas y mis dos hermanos y me pregunto "¿cómo pude llegar si quiera en pensar morir sin pelear por ellos? ¿cómo me pude resignar tan fácilmente?" aunque no quiero la palabra egoísta viene a mi mente, es como si la tuviera tatuada en grande en mi frente.
Pero al verlos a todos dormidos en el sofá sólo pienso que estoy agradecida de estar ahí, viva con mi familia y también Jake está con su mamá pero luego pienso en los que no lo lograron y veo cuan injusta es la vida.
Me despertaron casi al atardecer, era hora de convertirnos en "lindos" muñecos por última vez. Tienen que hacer un buen trabajo conmigo al menos, he dormido mucho pero aún me siento mal, a veces débil y tengo ojeras, no sé por qué.
Me levanto de la camilla y camino un poco más rápido para acostumbrarme, más tarde va a ser aún más difícil porque estaré usando tacones. Cuando ya he llegado al final del pasillo Jake también lo está haciendo, mientras nos acercamos el me mira y yo no puedo mantener su mirada, simplemente miro al piso.
Ya no puedo mantenerle la mirada a nadie.
Caminos uno al lado del otro (y con eso me refiero lo más cerca que podemos estar el uno del otro, la vergüenza y otros sentimientos hacen que solo estemos 2 metros cerca), cuando alzo la vista veo a todo mi equipo de preparación, Joseph tiene una enorme sonrisa al igual que Lydia y Jeanelle. Realmente no me esperaba que me recibieran con tanto cariño.
- Oh mi vida -Joseph se lanza a abrazarme y yo le devuelvo el abrazo -¡venga, vengan! abrazo grupal-. Hace un gesto con las manos diciéndole a Jeanelle y Lydia que se acerquen, ellas sin dudarlo lo hacen.
Cuando salimos del bonito pero raro abrazo miro a Jake y el también está teniendo su momento de recibimiento. Tenía una sonrisa que hace mucho tiempo no veía y me alegra verla.
Lydia me dice que tenemos que irnos porque se nos hace tarde, así que todos caminamos hacia el elevador y dos pisos más arriba (resulta el hospital es bajo tierra) entramos en la misma habitación donde ellos me arreglaron para ir al desfile de los distritos, la diferencia es que ahora solo quedamos Jake y yo, sólo nosotros estamos vivos. Trato de que Louis y Dylan no vengan a mi mente y lo logro pero entonces escucho como mi padre me susurra "todo estará bien" y empiezo a llorar, caigo al suelo y lloro hasta que no puedo. Me falta el aire y trato de decir que estoy bien, que me den un tiempo pero no puedo. Las palabras salen entrecortadas. Todos me miran y no saben qué hacer. Después de un rato donde me doy cuenta de que debo de parecer patética me levanto y camino hasta la camilla del horror y subo para que puedan hacer todo lo que se debe.
Me ponen cremas, me depilan todo el cuerpo lo cual aún sigue doliendo, también me arreglan un poco las cejas y muchas cosas más. Cuando han terminado con mi cuerpo como la última vez: Joseph hace mi cabello, Lydia el maquillaje y Jeanelle pinta mis uñas.
Cuando terminan todos se van y me dejan por un par de minutos sola, me miro al espejo y mi maquillaje tiene tonos oscuros. Y mi cabello no está para nada fuera de lo normal, el cabello suelto y una trenza como diadema. Cuando entra Kait con una bolsa con el vestido adentro lo miro fijamente.
Ella me saludo y hablamos un rato, luego impaciente me dice que ya no aguanta y que quiere que lo vea. Cuando abre la bolsa adentro hay un vestido negro, la falda es como la tela de los tutús, llega hasta la mitad de las pantorrillas pero en un corto desigual, se ve muy bonita. La blusa también es negra y trae un blazer de mujer con hombreras pero en estas tenía cadenas verdes y los zapatos también eran unos tacones negros con detalles verdes.
- Pensé que iba a ser una árbol -digo.
- Desde el momento que los sacaron de esa arena los Juegos dejaron de existir. Por eso hasta la coronación y la forma de vestimenta y todo lo que se hacía desaparece. Fueron época de sufrimiento.
Puede que esté vestida con el amarillo más chillón y feo que haya visto en mi vida pero esas palabras demuestran que ella no es tan superficial. Ella también pasó por cosas feas, todos lo han hecho.
Me levanto de la silla y me visto. Cuando estoy lista Salgo con Kait y me encuentro con Jake ya esperándome.
- Jake te ves muy bien -ella le guiña el ojo.
Ella no se equivocaba. Pero vamos, es un Odair. Tenía un traje negro y una camisa blanca sin corbata y el cabello de lado.
Cuando llegamos al ascensor ahí están todo mi equipo de preparación, el de Jake ya estaba arriba. Subimos hasta la planta y cruzamos todo el lobby, al salir hay mucha gente esperando que al vernos empiezan a gritar y se los ve felices.
Jake y yo vamos solos en un carro del distrito 13 hasta la plaza donde será la coronación. Las ventanas son negras y no podemos ver nada. Cuando llegamos nos escoltan y nos meten en una habitación, a los minutos llegan todos. Y por todos me refiero a Katniss, Peeta, Gale, Prim, Beetee, Enobaria, Johanna, Annie, John, Paylor, Plutarch, Carlota y los equipos de preparación.
Todos empezamos a hablar, saludarnos y abrazarnos y me siento feliz de poder estar con ellos.
Entonces un militar del distrito 13 entra y le avisa a la presidenta Paylor de que ya es hora. Paylor asiente y al llegar a la puerta sonríe y nos dice "nos vemos allá".
Nosotros desde un televisor vemos la transmisión, ella sonríe y nos habla de cómo por años Panem vivió bajo la muerte, el hambre y la crueldad.
"Nosotros al crear la revolución 18 años atrás fue un gran paso y cuando la ganamos fue algo increíble. Lamentablemente el país no pudo seguir estable y tomé muy malas decisiones. El día que nuestros vencedores salieron de esa arena yo y la nieta del presidente Snow pudimos arreglar nuestros errores, lamentablemente nos demoramos tanto que vimos 5 años de niños inocentes. Sé que no he sido la mejor presidenta y por eso a democracia vamos a elegir si puedo seguir en mi mandatario o alguien más dirige Panem. Esto es una disculpa a todos los que causamos dolor y pérdidas en sus vidas. Esto lo resolveremos después pero hoy todos estamos aquí para coronar a los últimos supervivientes de los Juegos del Hambre."
Realmente agradezco que haya dicho supervivientes y no vencedores.
Primero salieron todos los antiguos vencedores y tomaron lugar en las sillas puestas especialmente para ellos, luego los equipos de preparación que estaban deslumbrantes, primero salieron los míos y luego el equipo de Jake, después Johanna y Sux como mentores. "Y por últimos pero no menos importantes" escuchar la voz de Caesar me causa risa "¡Jake Odair y Jael Storm!" entonces las puertas se abren y nosotros con nuestra mejor sonrisa empezamos a caminar todos empiezan a gritar y silbar. Cuando llegamos al centro nos paramos al lado de la presidenta Paylor, ella también nos sonríe. Caesar se acerca y nos hace una mini entrevista.
Miro al escenario y veo a mi familia, están sonriendo.
- Muchachos, ¡qué gusto verlos!
- El gusto es nuestro -dice Jake con una pequeña sonrisa.
- Sé que han pasado unas semanas muy duras... y han sufrido mucho. ¿Cómo lo están llevando Jael?
Yo no quiero responder eso. Cojo el micrófono que me extiende Jake y mis manos empiezan a temblar.
- Uhm, creo que lo mejor que podemos hacer -miro de reojo a Jake- en la arena pasaron cosas muy fuertes, cosas que no nos orgullecen. Dejamos a personas atrás, a seres cercanos y también a los que no pudimos conocer del todo pero todos representan lo mismo para nosotros. Experiencias como estas no se olvidan, nunca se van. Y es una lucha diaria y constante.
- ¿Lucha? ¿Contra quién? -pregunta, Todos están en silencio, sólo se escuchan nuestras respiraciones.
- Contra nosotros mismos -no sé en qué momento me quitó el micrófono-. Hicimos cosas muy malas, realmente fueron horribles. Tenemos que luchar diariamente porque no nos agradamos a nosotros mismos. Me cuesta mirarme al espejo porque ya no soy el mismo, no me reconozco. Jael y yo quitamos vidas a personas, a niños, dijimos e hicimos cosas imperdonables y esas personas, esos hechos... no se olvidan.
- Todos vimos lo terribles que eran los juegos, lo sangrientos que eran y los vencedores que quedan aún luchan. Creo que todo Panem lo ha visto año tras año, hablo por todo Panem al decirles que los apoyamos y que esperamos sigan adelante. Los dos asentimos y cuando nos giramos para mirar a las personas cara a cara esperábamos escuchar los aplausos, pero no llegaron.
Todo el público y todos en el escenario tenían su mano izquierda con los tres dedos al aire, siento escalofríos subiendo por mi cuerpo. Escucho el silbido viviendo de atrás, esas cuatro perfectas notas que Rue creó hace años. Y cuando volteo a ver quién es me sorprendo porque es Katniss.
Después de que todos bajan sus manos llegan dos niños pequeños con las coronas. Paylor coge la del lado derecho y me la coloca y luego a Jake. Todos empiezan a aplaudir y nosotros sonreímos cortésmente, luego nos llevan de regreso al edificio de los tributos.
Subo al elevador junto a Jake.
- ¿No vas a la fiesta? -pregunto.
- ¿Me ves cara de querer ir a una fiesta? estoy muy cansado, es como si todas los días que estuvimos en la arena se me vinieron encima.
- A mi igual... Sabes lo que dijiste hoy...-dejo las palabras en el aire y presion en el elevador.
- Continúa -.
- Gracias por haber seguido hablando, no sabía cómo contestar a eso.
- De nada, por lo menos estamos pasando por lo mismo.
Se abre la puerta en su piso y antes de que se vaya porque ya mañana no nos volvemos a ver porque cada uno regresa a su distrito le digo:
- ¿Tu también las tienes?
- Sí.
- Yo... lamento todo lo que hice, ¿algún día me perdonarás?
Él me mira y en la oscuridad con el reflejo de la luna sus ojos brillan. Mira al piso y noto que está pensando lo siguiente que va a decir.
- ¿Quieres un vaso de agua? ven, yo invito. Es muy de noche y estar allá arriba sola y yo aquí solo... no es buena idea. Enfrentar pesadillas por tu cuenta no es agradable.
Dudando entro. No respondió a mi pregunta y no lo culpo porque no ha pasado mucho desde que pasó. Pero en el momento que hablemos seriamente de todo, los dos vamos a necesitar disculparnos correctamente.
