Hola muy buenas noches a todos después de tanto tiempo de espera le damos la bienvenida a la saga de Armagedón que estaba tan esperada con ustedes, la guerra que tanto yo decía. En este capítulo habra demasiadas sorpresas que ni ustedes mismos van a poder creer. Tengo muchas más reservadas para esta saga y la próxima que es la de Ares y creo… que cierta leyenda anti-ares se verá reflejada aquí pero eso será en la siguiente saga… aún no sé cuántos capítulos tendrá esta pero según recuerdo dije que serían 49 capítulos así que espero poder llegar hasta allá impresionándolos. Verán he estado practicando con la ortografía, la gramática y los problemas de redundancia. Espero que se refleje la mejoría que he tenido sino me lo hacen saber en los comentarios.

Yo estoy emocionada pues veremos a Milo de general desempeñándose y veremos al viejo verde sufriendo con sus ejércitos sin más que decirles a contestar reviews.

Antes que nada quiero hacerle una explicación con respecto a la diosa Atenea, como bien saben y todos lo hemos visto en la serie original. Athena es un ser reencarnado una diosa humana que viene a esta tierra, para protegerla en cambio Atenea es la diosa original y primordial la veremos en este capítulo. La veremos más enfurecida pero cálida como nunca.

Abaddon DeWitt: Hola sweettie como este tiempo sin saber de ti, jajajajajajajajaja me alegra que te encante ver a nuestro escorpión pervertido con hijos es más pronto lo veremos en otra faceta de su vida. La de abuelo. No te preocupes ese desgraciado Silver o Milo, lo harán sufrir con los poderes de los escorpiones. Siii Saga saldrá en este capítulo te encantara verlo. Solo léelo ajústate bien.

DaanaF: Hola hermana dorada como estas hace tiempo que no se de ti, si querida Shaula saldrá en esta novela como voy a dejarla a ella fuera de todo esto pero solo será una bebe de tres años. No te preocupes entiendo que la regué muy fuerte con lo de Regulus-Silver y Euphemia pero créeme era necesario si es así… en este capítulo sale el primer amor de la divina doncella espero que puedas tolerar eso ya tengo miedo de lo que me puedas comentar pero estaré feliz con tu review. Ow no odies a Euphemia ella es una buena hija. No te preocupes yo soy asi con las novelas padre hasta que puedo pasar meses hablando de eso.

Bueno antes de irme quiero agredecer a Daniel Ordoñez el escritor de Guerras Doradas, por ayudarme en algunas cosas y que se tomara la molestia de ayudarme con esta historia. Me hace feliz tenerlo de sensei.

Buenos adiosito disfruten.

Desde el bello horizonte que apuntaba al precioso mar del mediterráneo como un triste lienzo que podría cautivar hasta la mirada más melancólica y al corazón más sereno, en el respaldar del balcón de la residencia que compartía con su esposo Silver el primer caballero de Libra y aprendiz a caballero de Escorpio. Con un mes de embarazo. Euphemia sintió que las lágrimas la traicionaban comenzaban poco a poco a fluir de sus preciosos orbes azul violeta que ya estaban rojos de tanto llorar, que tenían una insensatez lucha que aquejaba la mente de ella. Su frágil corazón que a pesar de las constantes amenazas del líder de la secta de Armagedón Androcles, que causaban el terror y desquicia al santuario de su madre. Ella había tenido que hacerse fuerte por el bien de ella y de su familia. Como la divina doncella. Por el bien de la diosa Atenea. Su madre.

Euphemia cerro sus delicadas manos de mujer con fuerza se las llevó a su pecho en forma de plegaria como si le estuviera pidiendo a su madre al resto de la orden olímpica en el cielo, que protegieran a los caballeros que habían zarpado, en un barco que los llevaría a una travesía de tres días en Altamar hasta la isla de Creta. Donde se encontraba la orden esperándolos con fervientes deseos de lucha en sus corazones, con la sed de venganza en sus sangres. Pero eso era la menor de sus preocupaciones ella sentía un terrible sentimiento que le oprimía el corazón, le obligaba a pensar en lo peor. De pronto ella sintió un ligero destello de cosmos proveniente de su cuerpo.

Su bebe le había interrumpido sus pensamientos para hacer presentación de su presencia, a su madre. Que estaba distraída eso no evito que ella se sentía afligida con unas incesantes ganas de llorar. Al pensar en el destino de su padre y de su abuelo querido. Que ya se estaban alejando cada vez más en aquel barco ella solo logro susurrar con evidente dolor en su voz.

—Perdóname por no haber sido más fuerte para tratar de detener a tu padre, de querer ir a la batalla. De verdad me siento culpable tengo mucho miedo de perderlo, Herminio. Que tampoco tengas la oportunidad… de conocer a tu abuelo, que es un gran persona—.lloro Euphemia en completo silencio al imaginarse lo peor, se llevó ambas manos a su vientre, el rodeo con mucho dolor comenzó a llorar.

—Euphie—se escuchó de repente una voz que alerto a la joven de la cabellera rosada con rodetes, al escuchar el melodioso sonido de la voz… de su hermana Cornelia que había entrado a la residencia. La obligo a secarse sus lágrimas para que no la viera llorar, ni muchos en sus momentos de debilidad. Volteo su rostro le dedico la mirada más serena a su hermana. —Cornelia hermana pero que grata sorpresa encontrarte aquí en mi residencia, pensé que estarías en Inglaterra con Clovis. Ateniendo los negocios de los Britannia. — prosiguió la joven con la voz más serena que ella podría adoptar.

— En realidad si iba a quedarme pero después de enterarme que tu esposo partiría a la guerra, me preocupe mucho mi querida hermana. Más ahora que se… que Clovis, Lelouch y yo vamos a ser tíos. Euphie no me puedes ocultar tu estado lo sé por mama Saori. — agrego con suma tranquilidad la joven de la cabellera violeta profunda, sorprendiendo mucho a la joven. — ¿Qué? ¿Cómo…? Entiendo mi madre ya les hablo de mi estado, sería imprudente si no lo hago. No necesito mantenerlo en secreto lo más oculto que pueda.

—No tienes de que preocuparte hermanita, todo estará bien ellos regresaran de eso estoy segura. Te prometo que no diré nada sobre tu temprano estado en el embarazo si calculo bien creo… que debes tener un mes de embarazo. —comenzó Cornelia calculando el estado en el que podría estar su hermana, ella asintió dándole totalmente la razón. De pronto algo las saco de su conversación al sentir un cálido cosmos acobijar todo el santuario e incluso a las afueras del mismo. Donde estaba su residencia lo que ico que Euphemia corriera hasta el balcón principal para observar que una barrera de un tenue color dorado, estaba bañando los cielos. Cornelia corrió detrás de ella ambas quedaron asombradas a los que sus ojos observaban, la diosa Athena estaba levantando una barrera.

Una barrera de protección en contra de los desertores que se atrevieran a invadir las tierras sagradas del santuario.

Capitulo No20

Welcome To Hell

—Mi señorita Athena pienso que es algo arriesgado lo que está haciendo, sería muy imprudente de su parte llamar la atención de los enemigos. —se quejó con gentileza el patriarca del santuario con excelentes modales hacia su señora. Pero Saori no había escuchado razonamiento alguno por parte de Aioros, tratando de alertar a su diosa del peligro que la aquejaba al intentar llamar la atención de Androcles. Sin embargo la diosa que se encontraba parada en frente de la estatua de Atenea permanecía de pie en el centro con la diosa Nike en su mano levantando la barrera ya sabía a lo que ella se confrontaba desde un principio. Ni las palabras del patriarca podrían romper su concentración.

—Aioros—. Se escuchó la melodiosa voz de Saori a través de vía cosmos, al cosmos del patriarca. Que se sorprendió mucho al escucharla, por su pensamiento. —Yo entiendo perfectamente al peligro que me estoy enfrentando al querer llamar la atención de Androcles al pretender subir esta barrera, pero por la seguridad de mis caballeros, de todos los que viven en el santuario. Lo considere necesario. Te suplico que por favor no me cuestiones mis decisiones. Se lo que estoy haciendo confía en mi—prosiguió Saori siguiendo con su tarea de levantar la barrera pero Aioros no se sentía, satisfecho y siguió insistiendo—No quiero que usted se arriesgue, no me perdonaría que algo le sucedería a usted mi señora. Le pido que permita ayudarla a levantar la barrera.

—Su ilustrísima—de pronto se escuchó la voz del caballero de Virgo que venía subiendo los amplios escalones del templo de Atenea acompañado del caballero de Tauro. Ambos habían sido convocados por órdenes de la diosa, a través de la lectura del cosmos. Los dos se presentaron en frente del patriarca. Hicieron una respetuosa reverencia al superior y su diosa que seguía en su meditación. — Shaka de Virgo, Aldebarán de Tauro a sus humildes servicios. —hablo respetuosamente el caballero de Virgo. Aldebarán sonrió en silencio, ante las palabras de su compañero de armas.

—Gracias por atender a mi llamado, les suplico por favor que estén al pendiente de sus casas. No las dejen abandonadas por ningún motivo que se les presente. Siento varios cosmos energías acercándose en dirección al santuario, no son una sino varias de nivel de un caballero dorado. Estoy segura que Androcles utilizo alguna estrategia para engañarnos—explico Saori que podía sentir cada vez más de cerca esos cosmos. Aioros se sintió abrumado al saber que unos intrusos invadirían las doce casas aun sabiendo que se habían reclutado para estar tarea de viajar hasta la Isla de Creta, a los caballeros de Escorpio, Géminis, Acuario, Aries y Leo. Por lo que por la experiencia en los combates. Por sus habilidades metódicas y analíticas se le asignó la tarea de general, a Milo de Escorpio que liderara los ejércitos de la diosa Athena. En Creta.

—Así que el viejo Androcles verde tiene planeado invadir el santuario, eso sería muy descortés de parte de él. Aun sabiendo que nosotros nos tomamos las molestias de enviarle una tripulación que estaba dispuesta a darle la guerra que el tanto deseaba—.se quejó Aldebarán tronando sus nudillos, de la molestia que sentía. Dohko asintió con evidente molestia en su ser, le molestaba saber que Androcles había decidido adelantarse en dirección al santuario.

—Con su debido respeto su Ilustrísima y diosa Athena le solicito permiso para crear una barrera que proteja el santuario, creo que esos los retenida un tiempo fuera del santuario para que uno de nosotros. Vaya a hablar con ellos. —solicito Shaka a la diosa Athena, por su parte el patriarca asintió dándole el permiso para lo que el caballero de la cabellera rubia tenía pensando realizar.

—Pero antes que hagas cualquier movimiento en contra de Androcles te suplico, Shaka que me traigas a Regulus personalmente aquí creo que es conveniente, tratar de evitar que su alma se siga corrompiendo más de lo que ya está. Necesito tratar de traerle la paz al alma de Regulus, que estoy más segura que se la quitaron. —respondió Saori provocando cierta preocupación en las personas que estaban de pie y en frente de ella acompañándola, en la estatua de Atenea aguardando por su seguridad.

— ¡Mama! —pero de pronto se escuchó una melodiosa voz, algo alerto a la diosa Athena que aún seguía concentrada en su meditación. Era la voz de Euphemia que venía subiendo las escaleras del templo de Atenea. La joven estaba agotada por el esfuerzo que estaba haciendo, detrás de ella venia corriendo Cornelia. Lo que sorprendió a todos los presentes que observaban con incredibilidad aquella extraña… escena.

Euphemia estaba sumamente molesta con su madre. No le había agrado en absoluto, la impertinencia de ella sabiendo que era muy imprudente de su parte estar revelando su temprano estado a su hermana Cornelia. Temía que en cualquier momento a Cornelia se le saliera ese secreto que ella estaba ocultando. Ella no quería que muchas personas en el santuario eso incluía a sus tíos se enteraran de su pronto embarazo. Ya se sentía agotada al subir el último escalón tuvo que detenerse para poder así reducir un poco la fatiga que ella sentía al subir, debido a su estado por el embarazo al correr los escalones de las doce casas sin parar, en dirección al templo en honor a la diosa Atenea. Cornelia también tuvo que detenerse pero un escalón abajo al que se encontraba Euphemia. Pero su descanso duro muy poco. Ella se acercó le dijo con un poco de miedo.

—Euphie—llamo Cornelia—No te molestes por favor, de verdad tu madre no tiene la culpa de nada. Ella simplemente me respondió todas las preguntes que le ice, pues me había enterado por Lelouch que estabas enferma. Por eso me sorprendí ya que la última vez que vine te sentías muy bien. Además no tiene nada de malo que ocultes tu estado, sé que están en medio de una guerra… pero no hay nada más hermoso el que una mujer se convierta en madre. —prosiguió ella sin darse cuenta, de la revelación que dijo sin darse cuenta. Al frente a ellas estaban Aioros, Dohko, Aldebarán y Shaka que habían estado escuchando la conversación de las dos hermanas. Lo que ico que la furia de Euphemia escalara cada vez más.

Los presentes que estaban ahí de pie acompañando a su diosa, escucharon atónitos la revelación de Cornelia acerca del temprano embarazo de Euphemia. Se mostraron incrédulos especialmente Dohko que ya se estaba se estaba imaginando el cómo se estaría sintiendo Milo en estos mismos instantes al saber que sería abuelo, tan pronto. De seguro el de Escorpio debería estar de un humor un tanto huraño al saber que Silver había logrado embarazar, a Euphemia antes de tiempo. Aldebarán no pudo evitar soltar una ruidosa carcajada que asusto a todos incluyendo a Saori. Que rompió su meditación la obligo a apagar su cosmos bajar la guardia. Pero la barrera ya estaba levantada así que no había un problema.

— ¡JA, JA, JA, JA, JA! ¡Así que el tonto de Milo se convertirá en abuelo! Pero mi pequeña que mal educado soy muchas felicidades para ti y para Silver, que se convertirán en padres. —el grandulón se acercó a Euphemia con mucho cuidado la abrazo alzándola totalmente asustando a la joven de la cabellera rosada, que comenzó a patalear pero no pudo evitar sonreír—Gracias tío Aldebarán admito que no quería que nadie se enterara de mi estado todavía, deseaba que se enteraran después de la guerra. Pero mi madre fue muy imprudente. —se quejó con gentileza la joven al ser bajada, por su tío. Que no pudo evitar sonreír obligo a la diosa ruborizarse.

—Muchas felicidades señorita Euphemia por él bebe que está esperando, rezare para que tenga un nacimiento tranquilo y feliz—felicito Shaka a la joven que asintió con una sonrisa. Euphemia agradeció.

—Gracias, mama no debiste comentarle nada todavía a mi hermana Cornelia quería mantener en secreto mi estado, fuiste muy imprudente. Les suplico que por favor mantengan el secreto no quisiera… que el enemigo se aproveche de eso para lastimar a mi padre y a mi esposo. Que los adoro tanto como perderlos. —agrego con tristeza la joven y bajo la mirada ya pensando lo peor.

—Hija no te enojes conmigo te lo suplico, yo pienso que lo más sano y prudente es que todos tus tíos se enteren de tus estado hija, especialmente tus hermanos. Ya Clovis, Antares, Cornelia y tu hermanita saben que tendrás un bebe. Tu padre ya sabe que será abuelo no tomo muy bien la noticia hija está muy molesto por enterarse de tu estado, creo que después de que regrese te va a reprender muy severamente a ti y a Silver… no sé qué le hará a él. Pero conociendo se vengara a su manera. —explico Saori lo que preocupo a los presentes por que conocían el cómo era Milo como era sobreprotector con su hija más con su esposo Silver. Lo que ico a Dohko acordarse un día que Milo encontró a Euphemia en sus primeros meses de matrimonio llorando en su antigua habitación en el templo de Escorpio. Ese día ella sostuvo una pequeña pelea con Silver, por una tontería que había dicho Antares lo que provoco una pelea entre ella y el joven de la cabellera rubia.

Como olvidar ese día que Milo estaba sumamente furioso que nadie podía bajarle la furia que sentía, el de escorpio ese día cuando llego a la antigua habitación de su hija la encontró llorando. Ese día él tuvo que tranquilizar a Milo para evitar que fuera a buscar a Silver, lo masacrara a golpes. Cerró los ojos recordando todo.

Templo de Escorpio, Habitación De Euphemia. 23 De Marzo Del 2006. Piso Residencial.

Recordaba con claridad que esa tarde él había acompañado a Milo hasta el piso residencial del templo de Escorpio. Con el propósito de ir a visitar a su nietecita más pequeña a la bebe. A Shaula de un año de edad que se encontraba con problemas de salud desde hace unos días que obligaba a Milo y a Saori a sus hermanos e incluso desvelarse por las noches pues debían, mantenerse muy al tanto de la salud de la pequeña bebe de un año de edad. Que aguardaba cama en esos momentos. Sabía que ellos habían entrado ya al piso residencial caminaron en dirección al corredor que los guiaría hasta las habitaciones donde ocupaban sus hijos exceptuando la de Euphemia… pues esa habitación ahora servía para los huéspedes ya que la joven se mudaron a su propia residencia cerca del santuario con Silver.

Sin embargo él se había percatado que la antigua habitación de Euphemia estaba entreabierta lo que llamo mucho su atención, supo que Milo también se percató de ese detalle así que decidieron acercarse a revisar el ¿Por qué la puerta de esa habitación estaba abierta? Lo que se encontraron fue una pequeña sorpresa enorme al ver a Euphemia sentada en el regazo de la cama con su almohada abrazada llorando desconsoladamente lo que alerto a Milo y lo obligo a entrar. Y preguntarle a su hija.

—Euphie hija pero ¿Por qué estas llorando? —le pregunto con evidente preocupación el de la cabellera azul profunda, al ver a su hija mayor llorando. Entonces el noto que su hija alzaba la mirada tenía los ojos muy hinchados de tanto llorar, Dohko se acercó igual de preocupado y le volvió a preguntar. —Hija ¿Por qué estas llorando? Tuviste problemas con Silver. —agrego el al preguntarle a la joven de la cabellera rosada, que al escuchar el nombre de su marido sollozo más lo que molesto a Milo. Pero Euphemia decidía a contestar le explico.

—No pasa nada papa y abuelito Dohko lo que sucede es que Silver y yo discutimos eso es todo, pero fue una pelea sin importancia lo habitual en las parejas. Eso es todo por eso estoy aquí en mi habitación llorando es que necesitaba estar sola unos momentos para meditar —susurro ella con dolor lo que sorprendió a Dohko y molesto a Milo, que obligo a su hija a levantarse con una violencia que obligo al caballero de Libra a ponerse a la defensiva.

— ¿Qué te ico ese hijo de excepto? Respóndeme Euphemia, no quiero que te quedes callada…. Que esperar para hablar inmediatamente Euphemia. Explícame que fue lo que paso —agrego con mucha violencia Milo al hamaquear a su hija que estaba sorprendida ante la actitud tan agresiva de su padre. Comenzó a titubear nerviosa pero la penetrante mirada de su padre la ico cambiar de parecer, comenzó a relatarle a su padre la pelea que sostuvo con su esposo —Silver y yo discutimos porque… a Antares se le ocurrido decirle imprudentemente, que yo me había ido con mis hermanos a Inglaterra sin su autorización, es que quería conocer la mansión que supuestamente crecí hasta los 3 años de edad antes… de que me llevaran al orfanato donde pase los dos años más triste de mi vida. Él se enteró se molestó, me reclamo por qué no lo lleve con él a conocer ese lugar pero es que fue tan pronto. Nos quedamos solo dos días, él estaba de misión contigo papa. Como iba a decirle… se molestó muchísimo discutimos sobre eso y el… me grito pues pero para tu tranquilidad papa el sería incapaz de levantarme la mano. Pues sé que eso era lo que piensas. —hablo la joven con la voz quebrada observo que su padre, la había soltado e incluso tuvo que virarse para tratar de tranquilizarse. Solo se logró escuchar aun con la voz aun hecha una furia.

—Te quedaras esta noche aquí Euphie, de ninguna manera te vas a mover él se las va a ver conmigo le dije claramente que no te hiciera daño. Te grito él no tiene ningún derecho de gritarte… ese discípulo tonto él va a conocerme le daré una sección de entrenamiento brutal —se enfureció Milo que camino en dirección a la salida pero Dohko le impidió el paso, le recalco a Milo —Milo no vayas a lastimar a Silver, a pesar de todo lo que ha pasado es el esposo de tu hija sé que no ico… bien la molestarse de esa manera con ella. Pero Antares que tenía que hacer en todo este asunto a él tienes que reprenderle por estar metiéndose en la vida privada de su hermana.

—Viejo maestro le pediré amablemente que se mueva y por favor no se involucre en esto. Ella es mi hija usted sabe lo mucho que la amo a ella, se lo advertí a el día de la boda que si la hacía llorar aunque sea una vez…iba a conocer la extensión de mi ira. No le voy a permitir a ese aliento de Gorgona maltratar a mi hija de esa manera. Si tengo que divorciarlos por esa actitud tan explosiva de Silver, lo voy hacer no me interesa… si a Saori le molesta el que quiera involucrarme en la vida de casada de Euphemia. Me importa un comino. — Y Milo empujo a Dohko camino en dirección a la salida a buscar a Silver, pues había sentido su cosmos bajar el templo de escorpio detrás de él iba Euphemia y Dohko. Ellos sentían que habría una masacre brutal de parte de Milo en contra de Silver.

Silver venia bajando las escaleras del piso residencial del templo de escorpio, con cierta desesperación con el propósito de encontrar a su amada princesa, se sintió como un completo miserable por la pelea que el sostuvo con ella, e incluso ella había conocido su lado brutal y violento cuando él le grito de una manera descorazonada lo que provoco el llanto de su esposa y que ella saliera corriendo de su residencia con lágrimas en sus ojos. El destetaba que ella conociera ese lado tan violento de él, por esa razón tuvo que esperar hasta que él se calmara completamente y de haber meditado bien las cosas para poder ir a buscar a su esposa pedirle perdón por la actitud que había tomado con ella… le molestaba que Antares estuviera pendiente. Se repudiaba el no haberse dado cuenta de la temprana ausencia de su esposa en esos momentos.

Él se moriría de dolor, si perdiera el habla de su esposa o que ella no quisiera regresar a su lado, a sus brazos. Él la amaba demasiado se lamentaba su actitud de hacía unos minutos, mucho e incluso desde que ella se enamoró de él y se casaron habían vivido un matrimonio de ensueño, aunque si bien era cierto tenía sus ligeras discusiones pero no tan graves como la de hoy. Aunque sentía que él había pasado mucho la mano con sus gritos descorazonados. La habían lastimado.

Cuando llego a la sala y pretendía caminar en dirección al corredor que lo guiaría a los interiores, sintió una ráfaga de cosmos derribarlo con una furia increíble, tirándolo al suelo con una fuerza impresionante y sorprendiéndolo que al tratar de levantarse sintió un agudo dolor que lo obligaba a recortarse y agarrarse el área afectada noto que estaba sangrando. Se dio cuenta que era un piquete de aguja que su maestro, había lanzado a una distancia larga. Intento incorporarse pero fue agarrado por las ropas por su maestro que intento propinarle un golpe estaba furioso lo sabía, el sabia porque se sentía culpable, pero no se dejaría del pero… cuando Milo intento golpearlo Dohko agarro su mano se la apretó con fuerza. Le grito.

— ¡Hijo no hagas algo de que después, puedas arrepentirte! ¡Créeme comprendo el que no estés satisfecho con lo que está pasando, entre Silver y Euphemia pero no puedes involucrarte! Ellos son un matrimonio no debes involucrarte en sus problemas, deja que Silver y ella arreglen sus diferencias. —le suplico tratando de calmar la ira de Milo, e incluso observo a su hija que corrió a interponer entre él y Silver. Le susurro— No papa te lo pido entiendo que estés molesto pero deja que resuelva mis problemas con el sola, papa tengo 18 años de edad no 5 años de edad. Ya no soy una niña soy una mujer casada. Papa —se quejó molesta la joven pero Milo no escucho razonamiento alguno siguió estrangulando pero Dohko logro soltar sus manos del cuello de Silver.

—Tsk… cálmese maestro entiendo que este molesto pero le juro que yo sería incapaz de faltarle el respeto a mi esposa, yo amo a Euphie más de lo que usted se imagina. No la espere por 20,000 años por el gusto… suegrito a mí me desagrada que ella vea ese lado tan violento que tengo. Jamás esto volverá a pasar voy a aprender a controlarme—. Hablo el joven sosteniéndose todavía el cuello y observo a su esposa que se mantenía a una distancia prudente de él. Lo que entristeció al pelirrubio por la reacción de su esposa. Todavía ella seguía dolida con él.

—Tienes suerte que mi hija te salve en esta ocasión, pero esta te la paso. Vuelve hacerla llorar créeme no tendré piedad no me importara en lo absoluto que Euphie se quede viuda de ti me entendiste—. Se molestó observo a Silver con una mirada sumamente fría y mortal que estremeció al joven, aunque no se dejó intimidar con facilidad no pudo evitar sentirse muy incómodo por las mirada. Pero asintió… pues el por su princesa divina haría lo que sea. Le pidió amablemente si podían hablar a solas. Pero Milo se interpuso le dijo que no que ella se quedaba esta noche, en el templo de escorpio pero ella negó y le dijo a su padre que quería hablar con él. La joven de la cabellera rosada se acercó a él le pidió que si podían hablar en privado.

Lo que molesto a Milo pero tuvo que resignarse al saber que su hija ya no era una niña pequeña tendría que dejarla ya que no era una niña.

Estatua De La Diosa Atenea, Santuario De Athenas. Miércoles 12 De Febrero De 2008.

Pero Dohko soltó un suspiro de molestia él ya sabía el cómo Milo reaccionaria ya estando fuera del santuario de la supervisión de los demás. Podría aunque sea desquitar un poco su enojo con Silver. Pero esa eran las menores de las preocupaciones de él, ya que más cosmos energías se acercaban lentamente al santuario. Tenían que estar muy a los pendientes de estas personas que se habían atrevido a infiltrarse a los alrededores del santuario.

En el barco que navegaba en dirección a la Isla de Creta que estaba a tres días de viaje.

Desde que habían abordado el barco. Milo no había parado de dar órdenes a todos los tripulantes que lo acompañaban en esta traería que los podría llevar a la victoria para la diosa de la guerra o a la muerte.

Pero eso no le importaba a Silver en lo absoluto, con respecto si podría regresar vivo o morir en plena guerra de esta peligrosa misión que les había encomendado, a los aspirantes a armaduras que formarían una nueva orden dorada en un futuro. Que incluso se recluyo a sí mismo en la entrada de los camarotes del barco. Se sentó con suma tranquilidad con una tabla de madera a tallar unos pequeños adornos en forma de avión que llevaría como objeto decorativo la cuna de su hijo, esta era una forma de evitar el miedo que sentía… era como el temor de todos en este barco el no… poder regresar vivos de esta guerra sangrienta. Era una forma de decirse a sí mismo en su mente, que él tenía una obligación de regresar por su amada princesa y por su hijo Herminio.

Él tenía una razón por la cual existir después de tanto tiempo de ser un ser inmortal gracias a Androcles que le había dado el fruto de los dioses, solo tenían ese conocimiento, disfrutaban de ese placer de ser inmortales y vivir una vida eterna. De aquel fruto que estaba prohibido para los mortales. Sin embargo él se lo obsequio como muestra de que los deseos más ocultos de su corazón se hacían realidad si él era un hombre paciente conseguiría lo que él deseaba. El recordaba que su deseo más profundo era el que su amada princesa… Euphemia lo amara.

Su tiempo de espera que fue sumamente agonizante, fue recompensado al ver a su amada de princesa de cabellera rosado profundo en esta era de nuevo. Una vez más en esta vida, contenta con esa bella sonrisa que lo cautivo ya hace unos 20,000 años atrás que lo estremecía lo obligaba a alejar todo mal en su corazón cada vez que ella hablaba con esa melodiosa voz que lo acobijaba en sus brazos. Hoy después de tanto tiempo se encontraba así mismo en un barco que lo llevaba quizás… a una muerte segura. Pero el recuerdo que se le vino a la mente esfumo todas las preocupaciones que aquejaban su mente constantemente… se imaginó a Euphemia sentada en una silla mecedora con un precioso vientre redondeado por el embarazo. Frotándose el vientre con delicadeza con una bella sonrisa en su rostro esperándolo. A que el regresaría. Eso era lo que el haría… sonrió al observar los objetos que había tallado uno era un avión de madera, el otro era el símbolo de escorpio.

Observo con cierta impaciencia el aro matrimonial que ese día intercambio con Euphemia como muestra de respeto, fidelidad a sus votos matrimoniales. Era una prueba más que su princesa lo esperaba con la misma impaciencia que la tenia de volverla a ver de nuevo. De pronto sus cálidos pensamientos se vieron frustrados con la llegada del padre de su amada princesa.

Lo que obligo a levantarse y ponerse en posición de defensa a pesar de que el trataba de llevarse bien por todos los medios con su maestro, padre de su esposa y el abuelo de su hijo. Le era imposible debido a los constantes enfrentamientos que le imposibilitaban la oportunidad de entablar una relación con Milo.

Milo tenía una mirada sumamente penetrante que alerto al joven, que coloco sus defensas en alto, ya estaba sumamente cansado de estas discusiones y enfrentamientos con su maestro e suegro. Los ojos de él se abrieron de la sorpresa al ver que su maestro, tenía una expresión de frialdad, brutalidad y especialmente… recelo paterno. Solo logro escuchar de las palabras de Milo.

—Eres un maldito violador que no te importa el hecho, que mi hija solo tenga 19 años de edad—fue lo único que escucho de los labios de Milo, que inmediatamente lo estrello en contra de la madera de la pared. Con sus manos comenzó a ahorcar a Silver que no podía moverse… su maestro estaba usando la restricción con él. Silver solo logro enunciar— Maestro… ¿P-pero q-ue le sucede? — pregunto el tratando de respirar pero le era imposible, a la constante presión que era sometido por las manos de su maestro.

— ¡Y todavía preguntas! Maldito canalla mi hija, mi adoraba rosadita solo tiene 19 años para ser madre. Sabes que estamos en plena guerra a ti se te ocurre la brillante idea de embarazarla. Aun sabiendo que, le declaramos la guerra a Androcles. Debería de matarte no me importa si dejo a ese niño sin padre. No tendré esta vez consideración contigo—grito Milo con evidente molestia no, no era eso… era dolor de saber que su hija ya era una mujer y enfrentaba una nueva etapa de su vida. El ser madre. Silver por fin lo comprendió, los sentimientos de Milo. —Maestro… yo entiendo su molestia… créame ninguno de los dos nos imaginamos que sucedería tan pronto… Euphie y yo teníamos planes de procrear un bebe… después de la guerra… los dos habíamos acordado que formaríamos una familia. Euphie sabía que usted no estaría contento con la idea de que ella quisiera embarazarse a los 19 años de edad…. Por eso acordamos que cuando ella cumpliera los 20 años de edad. Lo intentaríamos pero ya sucedió. Gackt—Y Silver trato de persuadir con su maestro, sin poder resultados efectivos. Ya que él seguía estrangulando su cuello. Ya le estaba quedando muy poco aire.

Un respiro pudo sentir cuando alguien le quito con poca gentileza a Milo de encima. Dándole al ex caballero de Libra la oportunidad de volver a respirar aunque sea unos segundos, pero su respiración era entrecortada. Milo se molestó al saber que Lelouch y Aioria se habían dado cuenta de su temprana ausencia en la cubierta… lo que les pareció extraño… no solo eso Camus intento tranquilizar a su mejor amigo pero sin éxito alguno.

Solo logro decir una frase que ico a Milo molestarse, mucho e incluso soltarse de Aioria y Lelouch.

—Milo por el amor de dios, no sé qué demonios te sucede para que te estés comportando de esta manera tan… violenta. Eso es impropio de ti, tú piensas antes de actuar. Pero algo me dice que el que hayas querido acercarte a Silver para ahorcarlo tiene que ver con Euphemia. —se molestó el caballero de Acuario lo que fastidio a Milo, pero fue Aioria que se acercó al caballero de Escorpio al ver que este desviaba la mirada, este abrió los ojos en par ya entendiendo lo sentimientos de su amigo. Se viro para encarar a un Silver que trataba de respirar con cierta dificultad y Lelouch lo ayudaba. Aioria volvió a observar a Milo soltó una gran carcajada. Lo que ico a Camus enfurecer y a Milo con tremendos deseos de golpearlo solo pudieron escuchar entre sus carcajadas—Ya entiendo lo que te tiene molesto, no me esperaba que fuera tan pronto. De seguro que Saori ya lo sabe—Y Aioria siguió carcajeando.

—Pedazo de gato torpe, ya verás cuando te ásete 5 agujas quedaras en cama. No te sigas burlando es que acaso le patrocinas estas cosas a los dos…te juro que te arrancare la cabeza—todos se sorprendieron al ver a Milo maldiciendo sin siquiera acercarse a Aioria, normalmente la gente del santuario estaba acostumbrada al verlos a ambos pelear. Extrañamente Milo no le había devuelto las palabras a través de algún insulto. Tanto Lelouch e Camus no comprendían la situación.

— ¿Qué demonios te sucede Aioria? Deja de estar burlándote de esa manera de Milo, no entiendo porque metes a la señorita Athena en todo esto. Que tiene que ver ella con el enojo de Milo con su yerno Silver. —le reprendió el joven de la cabellera turquesa cuando por fin el caballero de la melena de león pudo tranquilizarse adquirió una pose solemne y aclaro su garganta y observo a Camus con una sonrisa—Oye tú eres el más culto de los doce caballeros no puedo creer que no te dieras cuenta del descontento de Milo, es más que obvio. Por la razón que él estaba tratando de matar a Silver es porque lo hará abuelo antes de tiempo. No escorpio debilucho. —agrego Aioria cruzándose de brazos sin poder evitar la risa y Camus miro totalmente perplejo a Milo. Que simplemente apretó los puños con fuerza.

— ¿Eso es cierto Milo? —le pregunto Camus a Milo, que simplemente lo estaba ignorando y Lelouch también estaba sorprendido y solo logro decir—Voy hacer tío y el señor Milo y mis padres que empaz descansen también serán abuelos. Vaya felicidades Silver me alegro que te conviertas en padre, que mi hermana cumpla su deseo de ser madre. —sonrió Lelouch y Silver agradeció en silencio las felicidades.

—Sera mejor que se regresen a cubierta inmediatamente voy a comenzar a dar las ordenes, será mejor que estés preparado Silver. No sabes lo que te enfrentas si quieres volver con vida… para ver a mi hija y a tu hijo será mejor que te prepares. —insistió Milo sin más que decir se retiró en dirección a la cubierta Aioria se negó y felicito a Silver por él bebe, que se uniría a la familia de Milo y Saori muy pronto se retiró detrás del general. Camus ico una reverencia ico lo mismo felicitando y prometiéndole a Silver que lo ayudaría con los cuidados del embarazo. Dejando a Silver con Lelouch que se alegró lo felicito de buena gana que sería padre.

Silver no supo cómo tomar las palabras de su maestro Milo, con respecto de su amada esposa Euphemia y su embarazo. Pero sonrió ante las palabras de aliento de Milo aunque él ya sabía lo que se enfrentaba, él también fue un caballero dorado en sus tiempos, lo volvería hacer cuando su maestro muriera en batalla. Lelouch le advirtió que era mejor regresar a cubierta para poder escuchar las órdenes de Milo estaba a punto de enunciar en todo el barco. A todos los tripulantes.

Saori observo desde lo alto del balcón del gran templo principal con preocupación el horizonte donde se sentía las energías que hace unos minutos ya habían invadido el santuario poniendo en alerta a sus guardianes que protegían las doce casas aunque 5 de ellos no se encontraban vigilándolas. Ella cerro sus ojos con mucha preocupación ella estaba sumamente preocupada por su marido y el resto de los caballero que fueron enviados a la Isla de Creta donde se encontraba la secta Armagedón. Apretaba con fuerza la Niké con cierto temor esperando que todo resultara. Una voz interrumpió sus pensamientos sorprendiéndola.

—En los tiempos de la era del mito tú jamás titubeabas. Siempre estabas segura de ti misma ahora… eres la sombra de lo que eras en el pasado. Principalmente tú jamás tenías predilección por un solo caballero de oro. Sino por todos igual o es que el escorpión celestial te ha nublado tu juicio Athena —se escuchó la voz de Androcles que resonó por todo el balcón sorprendiendo a la diosa de la guerra que inmediatamente coloco a Nike en posición de ataque, se sorprendió al observar al anciano flotar como ella. Saori se mostró temerosa pero no podía mostrase así ella tenía que ser fuerte alzo su rostro con orgullo como toda diosa. —Tú no deberías de desafiar la voluntad de los dioses Androcles. Aun puedo observar en ti el odio latente en tu mirada hacia mi persona. Pero aun que me tengas ese odio desde el día que te desterré hace 20,000 años no cambiare mi posición. — agrego ella alzando la Nike en posición de ataque pero Androcles no pudo sonriera de una manera arrogante alzara una mano de esta se formara una esfera, que sorprendió a Saori. Que inmediatamente su cosmos formo un campo de fuerza. Androcles lanzo la bola de energía en dirección a la diosa Athena.

Con el campo de energía la diosa Athena logro esquivar la bola de energía pero el anciano no se rindió envió un torrente que sorprendió a Saori la asusto, cerró los ojos asustada pero de pronto se escuchó un grito. La diosa Athena abrió sus ojos sorprendida al ver al caballero de Piscis recibiendo los envistes y vomitar sangre de sus bellos lados asustando a la diosa Athena que se acercó a él y lloro diciendo.

— ¡Afrodita! —lloro la diosa al ver al caballero más hermoso de los doce sujetándose con cierta debilidad su pecho, pues tenía una herida grave. Androcles se molestó ante la intromisión de Afrodita volvió alzar su mano para lanzar otra bola de energía, pero Saori se lo impidió al utilizar su báculo como modo de defensa. De este lanzo un rayo de energía que tomo de desprevino al anciano que sintió agudo dolor tuvo que aterrizar en la parte más alta del balcón cuando detrás del apareció un cabalero con una armadura parecida a la de Aioria pero tenía la cabellera azul corta parecida a la de Aioria solo que tenía una trenza celta. Ojos zafiro profundo no solo él una caballero de bella cabellera pelirroja con mechas rosas y ojos verdes con una armadura parecida a la de Virgo apareció a lado de él. Como otro caballero más alto parecido en contextura a Aldebarán. Pero de piel oscura y cabello negro corto y ojos pardos portaba la armadura de Tauro oscura, a lado un caballero que también portaba la armadura de Libra alguien que a Saori se le ico familiar verlo —Alcides —fue lo único que Saori logro susurrar. Alcides el primer caballero de Escorpio y guardián de la diosa Atenea.

—Tan bella como siempre mi señorita Atenea me complace verla de nuevo en este era, sana y salva veo que el caballero de Escorpio que porta mi armadura en esta era ha cuidado bien de su persona. —reverencio el caballero de la cabellera negra y ojos de un rojo profundo. Tenía la misma apariencia física de Milo de Escorpio en esta era. Saori se fastidio ante la cortesía de ese caballero, aun sabiendo que Saori no le agradaba para nada escucharle la voz.

—Pues yo no pienso igual que usted señor Alcides, aunque fuiste un era en la era del mito. Tu sabes muy bien que pecado cometiste —se quejó la diosa lo que no afecto para nada a Alcides que se mantenía una mirada impasible, de pronto se escuchó un requiteo sorprendió a Androcles que escucho a los caballeros restantes subir a Mu de Aries, Kanon el hermano de Saga de Géminis, Mephisto de Cáncer, Shaka de Virgo, Dohko de Libra, Aioros de Sagitario que era el patriarca del santuario, Shura de Capricornio y Aldebarán de Tauro que inmediatamente formaron un circulo. Para proteger a la diosa que se encontraba en peligro. Pero Saori se paró y camino pidiéndoles a sus santos que se hicieran a un lado para ella poder enfrentar sola a Androcles.

—Athena tienes que saber que no he venido a este santuario que alguna vez yo goberné a tu lado hace mucho tiempo atrás desde la era del mito, como una simple reunión social entre los dos. No tú tienes algo que nos podría ser de mucha utilidad a nosotros… tú ya no mereces ser llamada la diosa de la guerra. Athena. No eres igual a la diosa original a… Atenea. Por esa razón debería de matarte y entregarle ese cosmos a la nueva recipiente de la diosa Atenea. Pues las estrellas han leído que tu hija Euphemia la mayor iba a ser el nuevo contenedor del cuerpo de la diosa Athena en esta era. Ya que la diosa Athena actual se alejado de su senda de proteger la tierra y ha caído en la predilección. — Y cada palabra que el enunciaba todos los caballeros se miraban entre sí, pero se negaban a escuchar esas palabras. Para ellos aun con los errores que Saori había cometido ella seguía siendo su diosa a las que ellos les juraron lealtad desde el primer momento que ganaron sus armaduras doradas. En cambio Saori estaba claro que como diosa cambio muchas cosas en esta era, que en otras encarnaciones de Athena anteriores a ella nunca se atrevieron hacer.

—Acepto que como diosa he pecado muchas veces al dejar que mis sentimientos humanos fluyeran desde lo más profundo de mí ser, desde que adopte a Euphie y me case con Milo. He cometido muchos errores que de seguro la verdadera Atenea se sentiría obligada en derrocarme de mi cargo como diosa. Pero Atenea también tuvo una hija una adoptada… que en esta era también reencarno por el deseo de estar cerca de su madre. Euphie no la vas a tocar Androcles sobre mi cadáver—Androcles sonrió con arrogancia asombrando a Saori. Pero la diosa no se mostró temerosa alzo su mentón y le reto la diosa. Pero de pronto se escuchó la melodiosa voz de Euphemia que venía corriendo detrás de ella venia su hermano Antares que estaba tratando de detenerla pero fue imposible.

Desde lejos en el techo Alcides que había estado pendiente de los movimientos de la diosa y atento que esta no dañara a su amo noto a la joven de la bella cabellera rosa. Sus ojos se abrieron en par a par al reconocer a esa joven… tenía un parecido enorme con Euphemia la divina doncella que el conoció hace 20,000 años atrás cuando era el primer caballero de Escorpio. Inmediatamente su mente comenzó a molestarse haciendo que el caballero se sujetara la cabeza con ambas manos para tratar de aminorar el dolor que sentía. No comprendía porque al ver a la muchacha de los rodetes rosa se sentía tan deprimido y que su corazón sintiese un vacío. Que no podía llenar….

Euphemia se acercó a su madre pero de pronto sintió una ráfaga que la ico desaparecer sorprendiendo a Saori no solo a la joven de la cabellera rosada, sino que también esa misma ráfaga iba en su dirección como un tornado que iba sumamente rápido, lo que horrorizo a sus santos intentaron hacer algo para impedirlo pero solo lograron desaparecer como lo hicieron Euphemia y Saori que había desaparecido de la nada junto con su hijo Antares. Androcles sonrió e ico una seña a sus protectores para que lo siguieran al lugar donde ellos llevaron a todos los que estaban en el santuario. Solo resonó un "Miiiiillooooooooooooo".

La bella caballero femenino de Piscis. Althea de Piscis con una hermosa rosa blanca que lanzo por los aires abrió un portal dimensional que los llevaría de regreso a la Isla de Creta. Dejando al santuario con los que lo habitaban sin su diosa y patriarca que le dieran órdenes. Cornelia que presencio todo en una distancia prudente se asustó mucho y corrió en dirección a la cámara del maestro para informar lo que ocurrió hacia unos segundos frente a sus ojos.

...

— ¡Saaooooriiiiiiiiiii! —grito Milo al sentir el cosmos de Saori, Euphemia, Antares y el resto de los caballeros dorados desaparecer de la nada. Lo que preocupo mucho a Milo que inmediatamente observo al horizonte estaban a medio viaje todavía para llegar a la Isla de Creta. Algo le decía que el anciano tenía una táctica diferente a lo que ellos creían. Pero eso no tranquilizaba las aquejaciones del corazón de Milo que simplemente le dijo—Tenemos que apresurarnos presiento que el viejo ese cascarrabias invadió el santuario, para llevarse a Saori y a mi hija e hijo al resto. El capitán del barco que era Agatón de la constelación del triángulo que asintió. Camus se acercó a Milo le hablo—No solo la señorita Athena, también los cosmos de tus hijos y de los caballeros dorados se sintieron desaparecer. Me preocupa que no llegamos a tiempo mi sobrina no está en estado de tener muchas impresiones que le puedan afectar tanto a ella como al bebe.

—Silver—se escuchó un suave eco en la cabeza de Silver lo que lo obligo a ponerse de pie y dejar de estar observando el horizonte y grito— ¡Euphie! —pero esa eran las menores preocupaciones que él tenía pues de pronto, el sintió un cosmos que él conocía muy bien. Un cosmos que el repudiaba. Desde la era del mito que lo ico estremecerse y solo logro articular con odio—Alcides maldito le has vendido tu alma a Androcles para reencarnar en esta época. Ya suficiente tengo con que Regulus este de lado de Androcles… maldito. Si tocas a mi diosa y a Euphie aunque sea uno de sus delicados cabellos morirás. —sentencio Silver pero sin darse cuenta que Aioria había escuchado esas palabras.

— ¿Te refieres a Alcides de Escorpio el primer caballero de la senda de escorpio ese pecador? No puede ser ese viejo de verdad se las ingenió para sacarlo del inframundo. Sin el permiso del dios del inframundo. No solo eso sentí los cosmos del resto de los demás desaparecer. También el de Alcides. Solo espero que los demás estén bien maldición ese viejo nos engañó — se fastidio Aioria que inclusive golpeo con fuerza una muralla de madera del barco por la frustración que sentía. Silver no pudo evitar sentirse igual que su compañero de armas. Pero su desilusión era más que evidente al saber que tenía competencia con otros dos que eran sus rivales por su amada princesa. Pero ella estaba embarazada de él y recordó que su hijo estaba en peligro igual que su madre. Lelouch se mostró preocupado por que los cosmos que sentían eran muy fuertes.

—Solo espero que Cornelia este bien en el santuario, al menos Clovis fue un poco más sensato de quedarse en Inglaterra atendiendo los negocios de la familia. No se preocupe diosa Athena, mis hermanos y maestro ya iremos a rescatarlos. —fueron los pensamientos de Lelouch que no dejaba de observar el horizonte preocupado, ahora que su hermana estaba embarazada. Tenía que ir inmediatamente. Sino él bebe no resistirá mucho tiempo. Menos siendo un bebe de un mes de desarrollo dentro del vientre de su hermana.

—Suélteme, no me toquen —se quejó Euphemia al ser llevada por Altea de Piscis y Zosma de Leo una gran habitación donde se encontraban dos cruces enormes que tenían grilletes de oro. Lo que asusto a la joven que intento retroceder para solo encontrarse a Apeles de Tauro. — A ¿Dónde cree que va señorita? Usted tiene que quedarse aquí. — el caballero oscuro de Tauro le impidió el paso a Euphemia que estaba atemorizada. Pero de pronto sintió que le agarraban de la mano la volteaban para encontrarse con Androcles que sonreía con malicia. El agarro del brazo forzándola a observarlo sus bellos ojos azul violeta estaba llenos de lágrimas. —No vale la pena que te quejes preciosa… o debería de dirigirme a ti mi preciosa divina doncella. La sacerdotisa que fue hija adoptiva de Atenea desde la era del mito, tú conoces bien la leyenda de la diosa Atenea. Sabes muy bien por qué estas aquí—le pregunto Androcles.

—No, no tengo idea pero lo único que sé es que mi esposo y mi padre. Vendrán a buscarnos. No dejaran que usted se salga con la suya. No sé lo que usted trama. No lo va a conseguir—lloro la joven del miedo. Sin embargo Androcles no estaba de humor para juegos se llevó a la joven en dirección donde estaba la diosa Athena. Euphemia al ver a su madre en frente de ella y sin ningún rasguño se sintió aliviada. Y el anciano la empujo cerca de su madre la joven se asustó temiendo que una caída pueda afectarle su embarazo. Pues ella solo tenía un mes.

—Euphie hija ¿Estas bien? ¿Al bebe no le paso nada? —susurro Saori y la joven con su mirada le dio a entender a su madre que tanto como ella y él bebe se encontraban bien. No les había sucedido nada. Eso alivio a la diosa. Saori alzo su frente en alto esperando a que Androcles hiciera su movimiento. —Athena hoy es tu último día como re gerente de la tierra, no debo decir… Saori Kido. Ya no serás mas la diosa Athena. Hoy será el día que Athena dejara esta tierra y Atenea volverá a renacer para reclamar su trono olímpico. Despídete de este mundo Saori—fueron las últimas palabras de Androcles preparo una bola de luz, camino en dirección a la diosa que se estremeció intento protegerse con la diosa Nike pero no pudo retener el ataque del anciano. Euphemia y el pequeño Antares comenzaron a forcejear pero sin éxito alguno.

Saori intento moverse para evitar que el anciano se le acercara pero sin poder lograr ningún resultado el campo de fuerza que la Isla de Creta la tenía muy absorta no podía hacer ningún movimiento en contra del anciano que se acercaba cada vez más peligrosamente a ella. En una milésimas de segundo ella sintió que la tomaban por la cintura con fuerza lastimándola, ella intento forcejear lo más que pudo pero fue demasiado tarde el anciano la atravesó con la bola de energía que entro en todo su cuerpo, lastimándola totalmente. Esa escena había pasado por los ojos de sus hijos que no podían hacer más nada que admirar la escena horrorizados con lágrimas en sus ojos.

Los caballeros dorados se sintieron impotentes al observar el cómo asesinaban a su diosa frente a sus ojos ellos sin poder hacer nada alguno, para evitar aquella tragedia que sus ojos admiraban. Androcles les propino a todos una sonrisa malévola al observar el cosmos de la diosa Atenea que por primera vez después de 20,000 años emergía del cuerpo de Saori que ya sentía que la vida se le estaba yendo de sus manos. Quien ya había cerrado sus ojos para siempre.

Para muchos hoy era el día más triste de sus vidas, hoy la tierra había perdido a la diosa más humana en todas sus reencarnaciones de Athena. Perdieron a Saori Kido. La bella dama de la cabellera morada cerró sus ojos y comenzó a caer de no ser que Antares por fin se libró del agarre que le impedía ir a buscar a su madre. Corrió a su encuentro acompañado de Euphemia que ambos apañaron a su madre en sus brazos. Ya ensangrentada por la horrible herida que le provoco Androcles en su abdomen. La diosa sonrió al observar a sus dos hijos una última vez pero le dio dolor saber que la más pequeña estaba en el santuario, que quizás después de esta guerra… no volvería a verla jamás.

—Mama no te mueras tienes que vivir, no te vayas. Mama no—lloro el joven de la cabellera morada al ver a su madre muy mal herida, que se le estaba escapando la vida. Saori sonrió a su hijo con una mano torpemente acaricio su cabellera con cariño. Euphemia agarro una mano comenzó a llorar al ver a su madre en ese estado—Mama te vas a poner bien ya veras, voy a buscar la manera de curarte las heridas. Pero no abandones este mundo. Por favor. Tienes una hija de 3 años que te espera y un nieto en camino— Y Euphemia seguía hablando pero Saori ya se le estaban cerrando sus ojos. Le quedaba poca energía. Y les hablo a los dos—Euphie hija todo va estar bien, yo estaré bien donde quiera que vaya yo… ya cumplí con mi misión en esta tierra. Es hora que regrese a los campos Elíseos hasta mi siguiente rencarnación me duele abandonar esta tierra que me vio nacer y por la cual… yo luche arriesgando mi vida y las de mis caballeros. Pero… hija prométeme que cuidaras bien de tus hermanos e padre y especialmente a tu hijo. Debes preocuparte por el… yo díganle a Milo a su padre que siempre lo voy amar y que lo estaré esperando en la otra vida. Que enorgullezca a Atenea su diosa —hablo la diosa y la mano de esta cayó al suelo. Asustando a Antares y a Euphemia.

El alma de la diosa Athena que era la más pura que ha podido existir en todas estas rencarnaciones se ganó la inmortalidad. Saori cerro sus hermosos ojos para siempre y su cosmos se apagó para siempre asombrando a los dorados que no dejaban de llorar impotentes y con sus corazones maltrechos al saber que su diosa murió.

— ¡Mamaaaaaaaaa! —gritaron sus dos hijos sumamente dolidos y con lágrimas corriéndole en sus rostros abrazaron el cuerpo inerte de su madre.

No solo ellos habían sentido el cosmos de Athena desaparecer por completo de este mundo, sino que también se sintió por todas partes que el cosmos de Athena abandono el cuerpo de Saori Kido. Su cosmos se sintió emerger en todas partes. Dejando a muchos de sus santos perplejos.

— ¡Saoooriiiiiiiiiiiii! —grito Milo sorprendido al sentir el cosmos de su diosa y esposa desaparecer de este mundo, dejándolo a el viudo de esposa, huérfana a Shaula, Antares y Euphemia de su madre. También a su nieto sin poder conocer a su abuela querida. Milo perdió toda cordura al sentir el cosmos de su esposa desaparecer dejando una ira latente. — ¡Malditos seas Androcles me quitaste lo más sagrado para un caballero de escorpio. Su diosa. Me quitaste mi esposa. No te lo voy a perdonar!— Y el cosmos de Milo comenzó a crecer a una violencia que jamás nadie había visto en su vida. Aioria, Camus, Saga y el resto observaron impotentes la escena que observaban. Todos tenían sus corazones maltrechos y estaban de luto al saber que su diosa ya no estaba en este mundo.

Lelouch tuvo que acercarse al padre de su hermana sujetarlo de espalda para tratar de tranquilizar a Milo, antes que cometiera algún disparate que le podría estar costando la vida a muchos en el barco el comprendía el sentimiento pues él quería mucho a Saori, como su madre. Pero tenían que luchar sin su diosa guiándolos ellos tenían que seguir esta lucha. Traer de regreso a la divina doncella. Milo forcejeaba con fuerza tratando de zafarse del agarre de Lelouch. Silver observo a su maestro con los ojos entristecidos él sabía que Androcles quería asesinar a la diosa Athena alegando que ella no tenía ninguna relación con la diosa Atenea original que el protegido en sus años de juventud de la era del mito. Apretó los puños ese anciano pagaría muy caro lo de su diosa, el no permitiría que su esposa tuviera el rostro lleno de lágrimas al ver que perdió a su madre. Él sabía que Euphie quedo huérfana de madre a los 3 años de edad, que fue adoptada casi a los 5 años de edad por su diosa. Saori Kido.

Milo se logró zafarse del agarre de Lelouch, apretó los puños con fuerza no podía superar el hecho que su esposa ya no estaba en este mundo. Todos estaban dolidos pero no tanto como el general. Y Milo susurro unas palabras que sorprendieron a Lelouch y al resto.

—Cuando lleguemos a la Isla quiero que ustedes me dejen solos, el anciano es mío. Ustedes encargarse del resto de la secta. El anciano Androcles lo enfrento yo. Si muero en el intento no me interesa con tal de ver a Saori es lo único que me importa—fueron sus palabras pero Silver, se molestó al escuchar a Milo y su egoísmo y corrió hasta él le propino un puño sorprendiendo a todos ya que nadie, se atrevía a desafiar a su general. Y Milo le devolvió una mirada frívola y sin sentimientos— ¡Es un egoísta o es que acaso se le olvido sus hijos! ¡¿Qué hay de ellos?! ¡No merecen tener a su padre vivo! ¡Los piensa dejar huérfanos tanto de padre como madre! ¡Si Euphie lo escuchara se le rompería el corazón, saber que no le interesa lo que ella sienta es su hija adorada! ¡No permitiré que usted muera, deje a Euphie sin su padre y a mi hijo sin conocer a su abuelo! —grito Silver con molestia esperando que con estas palabras Milo, reaccionara. Así fue que el caballero de escorpio recordó… a sus hijos los tristes que estarían de perder a su padre.

—Euphie… Antares y Shaula. No ellos me necesitan no puedo abandonarlos… y menos a mi nieto. Él tiene que conocerme. Yo…Saori perdóname por haber perdido la cordura sé que tu hubieras deseado que cuidara de nuestros hijos— se entristeció el caballero de la cabellera azul profunda. Silver se alivió al saber que su maestro recupero algo de esperanza. El aún tenía algo por que regresar por su esposa y su hijo que venía en camino.

—Pero eso no quita el dolor de haber perdido a la señorita Saori, si tenemos que ir al mismo inframundo para recuperar su alma que así sea. —lloro Aioria determinado a recuperar a su diosa de las garras de la muerte, si uno de ellos tenía que sacrificarse él lo haría con tal de tener a Saori Kido de vuelta. Camus también compartió ese sentimiento. Saga se acercó a Silver y a todos les dijo con una frialdad enorme pero sabían que el caballero de Géminis también está sufriendo la muerte de su diosa. —Escuchen sé que en estos momentos estamos sufriendo por nuestra diosa pero tenemos que seguir adelante con el plan, el general Milo dará las instrucciones el que quiera abandonar. Que lo haga ya y no nos haga perder nuestro tiempo. —concluyo Saga.

—El que quiera irse en estos momentos dígalo y lo dejaremos ir, no voy a perder mi tiempo con cobardes en mi tripulación. Escuchen sé que muchos de ustedes jamás han combatido en una guerra pero esto les servirá de mucha ayuda como caballeros de Athena, que hemos sido desde la era del mito la esperanza de ella. Luchen con todas sus fuerzas hasta que la última estrella de su constelación desaparezca. Tenemos que vengar a nuestra diosa… Athena… Saori. ¡Ahora quiero que ustedes hijos de exceptos se preparen para la guerra! ¡Si tienen que arrastrar a Kelzaks háganlo como los caballeros dorados de esta orden! —el grito de guerra se escuchó entre todos los caballeros que abordaban el barco, que tenían fuertes deseos de batalla. A pesar de haber perdido a su diosa ellos estarían dispuestos a honrar su memoria con esta guerra. Entre ellos Silver se juró así mismo que el buscaría la forma de mantener a su maestro con vida por el bien de sus hijos que acaban de perder a su madre y su nieto que perdió a su abuela que jamás podría conocer.

Tendría un largo camino que recorrer para poder lograr la senda de la victoria en contra de la orden de Armagedón que los esperaba con sed de venganza, que estaban dispuestos a acabar con todo aquel que se les cruce a su paso como ellos hicieron hace 2 años que le declararon la guerra al santuario. Asesinaron a muchos aspirantes a sangre fría.

—Tráiganla acá —hablo Androcles que se encontraba parado en medio de un grupo de rocas enormes que contenían unos geográficos de un idioma que se había perdido hace millones de años. Que aparentemente eran un griego muy antiguo que se había perdido a través de la historia. Los caballeros Zosma de Leo y Aristóteles de Géminis acostaron el cadáver de la antigua diosa Athena que ya se encontraba en el otro lado. En su descanso eterno. Le recostaron con suma delicadeza en una cama de piedra muy fina que se encontraba en el centro de las rocas. Suzaku de Cáncer y Alcides de Libra trajeron a la fuerza a una muy molesta Euphemia que forcejeaba en un intento de liberarse.

La joven embarazada a un le costaba recuperarse de la muerte de su madre. Quien habían asesinado de una manera descorazonada la frente de los ojos de ella y de su hermano menor de 15 años de edad. Pero eso no era con lo que la joven de la cabellera rosada tenía que lidiar sino el hecho de ver a dos personas que estaban regidas bajo el signo de escorpio en esta era que formaron, parte de su vida pasada como la actual su antiguo novio Regulus que fue su primer amor desde que ella era una niña vistiendo la armadura de escorpio oscura. Y Alcides de escorpio el primer caballero de escorpio quien fue su amor no correspondido por el… ella se quitó… la vida dejando a su madre sola y a su esposo Silver el primer caballero de Libra enfurecido por su muerte. La joven no pudo evitar sentirse incomoda con la impotente presencia de Alcides al frente de ella.

Los dos caballeros oscuros la obligaron a caminar hasta un altar de roca con la imagen de los 12 dioses olímpicos. Androcles sonrió al ver que acercaban a la joven a su presencia y el comenzó a caminar hasta Euphemia con un daga dorada en su mano derecha.

—Por fin el día tan esperado por todos nosotros ha llegado. Después de tantos milenios de espera agónica, para nosotros has reencarnado divina doncella. Yo sé muy bien que Hades no deseaba que saliera tu alma tan pura y limpia de los Campos Elíseos porque sabía que nosotros estaríamos muy al pendiente de las estrellas. — Y el anciano se acercó a Euphemia con su mano izquierda acaricio con gentileza el pómulo de la joven. Que simplemente desvió la mirada intentando evadir las caricias del anciano. Androcles simplemente sonrió. —Eres muy ruda sabes, ya comprendo por qué Silver te espero con tanta impaciencia. — comento el anciano con una sensual sonrisa.

—Recibir esas palabras de usted, es tan repugnante que me molesta muchísimo el que me acaríciese. Usted no le importo matar a mi madre dejarme huérfana de ella. En el nombre de dios ese pecado jamás mi padre y ni los dioses se lo van… a perdonar. —prosiguió ella con ira latente en su voz y con sus preciosos ojos azul violeta cubiertos de lágrimas. Pero Androcles ni se tentó el corazón agarro a la joven de su brazo con fuerza obligándola a verlo a los ojos —Bueno ya basta de halagos, sabes muy bien porque estás aquí. Eres el nuevo cuerpo contenedor de la gran diosa Atenea de la era del mito. La original diosa de la guerra no un ser reencarnado que siempre baja a la tierra cada 250 años cuando las fuerzas… del mal quieren apoderarse de la tierra. Que ha deshonrado el nombre de la diosa olímpica. Pero eso se acabó hoy te convertirás en la diosa Atenea, las condiciones ya se cumplieron solo falta la más importante. — Y Androcles sin importarle los gritos de la joven llevo su mano hasta las faldas de la joven, las arranco con poca gentileza dejando al descubierto sus bellas piernas y sus bragas de encaje blanco.

El anciano con muy poco pudor se acercó a la bragas de Euphemia las destruyo con tan poca gentileza dejando a la joven al descubierto con el rostro completamente ruborizado del miedo y la vergüenza que estaba sintiendo. No muy lejos de ahí Alcides tuvo que desviar la mirada con el rostro completamente ruborizado. No deseaba irrespetar a Euphemia con su mirada tan penetrante. Euphemia estaba horrorizada por lo que le estaba sucediendo con mucho temor intento cerrar sus piernas para evitar que el anciano intentara profanarla… pero el anciano ya se había adentrado entre sus muslos de una manera tan descarada la joven lloro al sentir dos dedos adentrarse dentro de ella. En busca ese precioso don que la diosa Artemisa les obsequiaba a las mujeres. Su virginidad.

Pero Androcles que se había adentro en las paredes vaginales en el centro de la muchacha, introduciendo descaradamente los dedos dentro de la matriz de la joven se sorprendió al ver que la joven de la cabellera rosada con rodetes, no tenía esa resistencia virginal que tenían las señoritas… no solo eso sintió una pequeña bolsa dentro del cuerpo de ella y unos débiles latidos que no solo lo alertaron de una manera tan inesperada sino que también observo a la joven incrédulo al sentir un cosmos muy débil en el vientre de Euphemia. Solo logro gritar una maldición a Silver.

— ¡Malditos seas Silver, ojala que te pudras en el infierno has profanado a la divina doncella! —grito muy molesto el anciano hasta que se escucharon los truenos resonar por todo el templo asustando a Euphemia ya los presentes pues no se imaginaron observar al anciano sumamente molesto. Agarro a Euphemia de su brazo que comenzó a apretarlo con fuerza — ¡Tu estas embarazada de Silver ¿Cierto? Has pecado en nombre de la diosa Atenea. Al cargar en tu vientre el hijo de un hijo… de ese bastardo maldito. El cosmos de Atenea no aceptara un cuerpo impuro como el tuyo que carga a un infante. De un asesino. — Y el anciano tiro a Euphemia al suelo asustando a la joven que no dejaba de temblar del miedo e incluso tenía lágrimas en los ojos. Aristóteles se acercó al anciano para tratar de tranquilizarlo.

—Mi señor Androcles no pierda la paciencia de la inquietud, por la imprudencia de la divina doncella, de todas formas ya es demasiado tarde para arrepentimientos el cosmos de Atenea está esperando su nuevo cuerpo contenedor. Embarazada o no este cuerpo ya está impuro por la predilección e sentimientos humanos—aseguro Aristóteles que observo a Euphemia sentada sobre el suelo con su vestido hecho a jirones que dejaban al descubierto, su feminidad. La joven no dejaba de temblar del miedo. Pero Androcles que estaba sumamente enfurecido.

El no concebía en su cabeza que la divina doncella. Euphemia. Se hubiera entregado a un hombre tan despreciable como lo era Silver que en los antiguos pergaminos que fueron escritos desde la era del mito cuando la diosa Atenea era una diosa olímpica no Athena un ser reencarnado. Como un traidor que asesino a traición al caballero de Escorpio y dejo morir a la divina doncella. Muchos creyeron que el había muerto en la persecución contra el juez del inframundo. Cuando en realidad el sobrevivió, le juro lealtad a la orden de Armagedón con tal de ver a su amada. Hoy después de 20,000 años Euphemia estaba en esta era reencarnada y con un mes de embarazo. Apunto de morir en manos de Androcles. Pero milagrosamente algo sucedió lo que sorprendió a los presentes.

El cosmos de la diosa Atenea que se mantuvo neutral en todo momento y lejos del cuerpo de Saori Kido, que ya no se encontraba en este mundo rodeo a Euphemia asombrando al anciano e asustándolo a él y a la joven que no dejaba de ver con incredibilidad al bello cosmos dorado que flotaba alrededor de ella y la rodeaba asombrándola. De pronto sintió su cuerpo reaccionar al cosmos de un tenue dorado que se apodero de su cuerpo. Por primera vez después de 20,000 años de existencia de la diosa olímpica en la tierra y muchas reencarnaciones de la diosa Athena que usaron su nombre. El cosmos de la diosa Atenea corría por las venas del cuerpo de Euphemia.

Uno de los ojos de Euphemia cambio de un color tenue. Dejo de ser azul violeta para ser esmeralda como el de la diosa Atenea original. La mirada del joven cambio radicalmente paso de ser una mirada muy aterrorizada y cubierta de bellas lagrimas cristalinas a una neutra pero cálida que asombro a Androcles que retrocedió al observar a la joven pararse del suelo con el vestido rasgado que dejaba ver sus bellas piernas. En la mano derecha de la joven de materializo la diosa Nike que se posó orgullosa en su mano derecha. La alzo con una determinación que dejo perplejos a todos.

Por primera vez los caballeros dorados admirando el cosmos de la verdadera diosa de la guerra en la sabiduría. Con todo su esplendor y Euphemia hablo con una voz neutra como haría la diosa de la guerra.

—Androcles tu reinado de maldad ha terminado—se escuchó la melodiosa voz de la diosa Atenea, que camino con la diosa Nike en dirección a Androcles que retrocedió. Aristóteles al ver a la diosa acercarse se arrodillo como muestra de respeto. La diosa le resto poca importancia a la presencia del caballero oscuro de Géminis. La diosa siguió caminando. —No permitiré que destruyas esta tierra que tanto le ha costado proteger a Saori Kido, quien me ha representado durante estos años con muchos sacrificios y lágrimas. Por tus deseos de grandeza de revivirme. Has desafiado a la diosa de la guerra tras matarme y meter mi cosmos en otro cuerpo que no es el mío. No permitiré que destruyas el equilibrio del mundo por esa razón con el cuerpo de Euphemia yo Atenea diosa de la guerra en la sabiduría. Te declaro la guerra. Mis caballeros dorados que siempre han resguardado mi bienestar luchen y sea mi esperanza. Especialmente tu Milo—la voz de la diosa Atenea era tan idéntica a la diosa Athena a Saori Kido, que los caballeros se sentí conmocionados y no sabían cómo reaccionar. Pero allí estaba su diosa defendiendo a la antigua Athena. Por ella ellos gustosos darían la vida por ella.

—Atenea me estas desafiando si es así no sabes con quien te has metido. Yo Androcles aceptó gustoso tu declaración de guerra, aunque dudo que te acostumbres al cuerpo de la divina doncella y más estando esperando un engendro de Silver. —prosiguió el anciano sacando su lanza, pero esas palabras no afectaron a Atenea al contrario la diosa sonrió orgullosa. —Euphemia ico lo que su corazón le dicto eso me alegra, porque ella es fuerte. Silver a pesar de sus pecados yo lo he perdonado, el amor hacia mis caballeros es inmenso. En cuanto al infante yo lo protegiere no permitiré que ella lo pierda y menos quitarle a Silver la oportunidad de ser padre. Vengare a Saori Kido. —agrego la diosa que alzo la diosa Nike, de esta lanzo un ráfaga de luz que lastimo a Androcles y le ico obligar al anciano tirar su lanza. Sujetarse la mano. Observo a la diosa con odio.

En el barco se pudo sentir el cálido y poderoso cosmos de la diosa Atenea que después de 20,000 años de ser la diosa Athena al fin había reencarnado. Dejando a todos estupefactos. Por fin la batalla había empezado con ello la nueva diosa de la guerra.