Disclaimer: Esta es la traducción del fic con el mismo nombre, cuya trama, ideas y desarrollo pertenece a KuriQuinn quien muy amablemente me ha permitido compartir. Los personajes mencionados pertenecen a Masashi Kishimoto, y en esta historia se presentan sin ningún fin de lucro. Cabe decir, que está prohibido re-suban esta traducción/trabajo de la autora ya mencionada. Yo, Aricat, no tomo el crédito de esta increíble historia.

Traducción no beteada.


結語

El tratado entre los Senju y los Uchiha se concluye ese día, y por primera vez en la historia, los dos clanes están igualmente dedicados a sus condiciones. El acuerdo ya es más fuerte que cualquier otro documento firmado como ley, obligado por la sangre derramada por sus líderes y el niño que une los antiguos linajes.

Se requiere que Sasuke se arrodille ante Sakura en un reconocimiento formal de la derrota de los Senju a Uchiha, una estipulación que una vez le hubiera enfurecido. También se espera que ofrezca disculpas formales a cada clan, sus propios aliados y antiguos enemigos, antes de renunciar al nombre de su clan. Su muerte — aunque resultó efímera y simbólica — señala el final del clan Uchiha.

Varios guardias lo conducen desde el cónclave de paz, liderado por Neji, quien promete entregarlo en su encierro sin incidentes. Alguna vez la medida habría sido para la protección de sus guardias; hoy es para Sasuke.

Más tarde ese día, Sakura lo visita con Sarada —un hecho que se repetiría en los próximos meses — y le informa que, en solidaridad, ella ha renunciado al título Senju.

"Esos nombres son del pasado," ella le dice, y luego resopla. "Parece que nuestra hija crecerá como un civil al igual que yo."

"El alma de un shinobi no cambiará por algo tan frívolo como un nombre," le dice él en voz baja, y comparten una mirada sobre la cabeza de su hija.

"Tienes razón."

"Y Haruno Sarada... es un nombre mucho más esperanzador en estas circunstancias."

Sakura sonríe.

Su relación está lejos de ser reparada —podría tomar años— pero el amor que él puede ver grabado en sus rasgos es real. Alguna vez él no habría sabido cómo era tal cosa, pero ahora le da esperanza.

El juicio de Sasuke toma mucho más tiempo que los acuerdos de paz, y para cuando se da el veredicto por sus crímenes, Sarada tiene un año.

"Por el poder que me concede la gente de la Tierra del Fuego," decreta Naruto en una voz oficial que lo hace sonar ridículo, "Por la presente se te condena a un año de exilio, para permitirle a la gente de esta tierra el tiempo para sanar de las heridas que has causado. Deberás regresar, y servirás a las personas a quienes has perjudicado hasta los días en que ya no seas físicamente capaz. Construirás casas para aquellos a quienes les has destruido, y cuidarás de las tumbas de aquellos cuyas muertes has causado. Ayudarás con las familias de aquellos a quienes has perjudicado, y cuidarás de los niños que quedaron huérfanos por la guerra." Él hace una pausa aquí, y frunce el ceño hacia algunos de los miembros del tribunal, como si no estuviese del todo satisfecho con la siguiente parte. "Y aunque tus herederos no serán juzgados por tus acciones, se te prohíbe volver a ejercer una posición de liderazgo nuevamente, mucho menos que caigas en malos hábitos."

Es mucho mejor de lo que se merece Sasuke, pero sabiamente no lo dice.

Principalmente porque Sakura está a su lado, aplastándole la mano en señal de advertencia.

Ella, por supuesto, insiste en unirse a él en su exilio, pero él la convence de que necesita el año para reflexionar y redimir sus pecados sin ella.

"Además... sería más seguro para nuestra hija aquí," le recuerda.

"¿Y si en tus reflexiones llegas a la conclusión de que es mejor no regresar?" ella pregunta, preocupada.

"Nunca llegaría a esa conclusión," le informa. "No cuando mi esposa e hija están aquí."

Ella procesa esto, y luego se pone roja. "¿E-esposa?"

Él la mira, divertido por su asombro. "Si ese futuro no ha sido borrado de su curso. Si eso es algo que todavía deseas."

Por una vez, Sakura parece estar más allá de las palabras, pero cuando ella lo agarra por la parte delantera de su túnica y lo arrastra hasta un beso, él llega a sus propias conclusiones.

Él tiene una semana antes de que deba irse, y para ese momento él y Sakura están casados. Es un asunto tranquilo a comparación de la gran fiesta que Naruto y Hinata lanzaron seis meses antes. Aunque el matrimonio de Naruto con la heredera Hyūga no es tan sensacional como el de Sasuke y Sakura (han estado cortejando casi desde su deserción al lado de Uzumaki), toda su comunidad está completamente conmocionada cuando Hinata anuncia su propio embarazo. Sasuke cree que es porque nadie pensó que Naruto podría encontrar la forma de acostarse con una mujer, pero cada vez que trata de decir eso, Sakura le da una mirada de advertencia y él permanece sabiamente en silencio.

(Al menos en público)

Sasuke supone que es la conclusión lógica de todo el asunto — y un golpe diplomático magistral— pero estaría mintiendo si dijera que no está satisfecho con el resultado. Este es el futuro —aunque algo prematuro— que alguna vez imaginó en las profundidades secretas de su mente.

El que su hermano murió para proteger.

Sasuke se permite una noche con Sakura antes de irse, aunque solo sea para demostrar con acciones lo que sus palabras nunca pueden transmitir. Él no la despierta a ella ni a Sarada para despedirse, no está seguro si podrá irse si lo hace. Él sabe que ella lo entenderá, y le agradece a los dioses que Sarada sea demasiado joven.

El año que pasa solo le permite ver un mundo que existe más allá de la guerra y el dolor que fue su herencia de nacimiento. Y aunque echa de menos a Sakura y Sarada, y les envía mensajes cuando es posible, trata de ocuparse en compensar los pecados de su pasado. A donde sea que vaya, se lanza a ayudar a los menos afortunados, y a los perjudicados por la guerra. Algunos son víctimas del legado de su propia familia, otros de conflictos y desórdenes más allá de las fronteras del país del fuego.

Sus esfuerzos son igualmente apreciados y desairados— algunas personas perdonan sus actos, mientras que otros no. En los confines de la tierra, nadie ha oído hablar de él, y se le trata con la misma cortesía que cualquier vagabundo de baja cuna.

Cuando regresa a casa, no encuentra una colección aislada de campamentos y tiendas de campaña, sino un asentamiento cada vez mayor de personas de todas partes. En este nuevo mundo, descubre que finalmente puede ver más allá del mundo monocromático de los Uchiha y Senju.

Sarada camina y habla cuando él regresa, pero su rostro se abre de alegría el día que él entra por las puertas. Sasuke está tan aturdido por su crecimiento que casi no se da cuenta de que Sakura se acerca a él, hasta que se queda parada a su lado — una vez más cargando un bebé arropado.

Él mira al infante en sus brazos, notando el cabello rosado y los ojos negros, y no puede evitar el tic de sus labios.

"Para un médico, eres bastante mala con la anticoncepción," le informa sin siquiera preocuparse por un saludo, y es ella la que ríe ahora con lágrimas de felicidad.

"O tal vez tu familia es innaturalmente fértil," contesta, entregándole el bebé.

"No dijiste nada en tus cartas."

"Habría dificultado más tu exilio sabiendo que no podrías regresar a verlo," responde, disculpándose. Se inclina para recoger a Sarada, abrazándola entre ellos. "Cariño, ¿quieres decirle a papá cómo llamamos el bebé?"

"Itachi," dice la pequeña niña con orgullo. "Igual que al tío."

Y Sasuke no puede encontrar nada más que decir al respecto, pero acerca a su pequeña familia y silenciosamente agradece a los Dioses en los que realmente nunca creyó sus existencias.

Los primeros años de su regreso son difíciles, aparte de la paz, algunas viejas tensiones son más difíciles de superar que otras, pero todos en la comunidad colaboran para evitar que las peleas pequeñas se vuelvan más grandes.

De alguna manera, la noticia de que Sasuke es el padre de los hijos de Sakura parece atraerlo hacia la gente. Las miradas frías y sospechosas con las que fue tratado antes todavía están allí, pero solo de manera fraccionada. Él casi lo preferiría así, sabiendo que solo se debe a la versión abiertamente romántica de los eventos que circulan. Los trovadores y poetas ya han expresado sus historias, el amor prohibido y los actos heroicos, hasta que Sasuke ni siquiera se reconoce a sí mismo ni a Sakura en las historias.

Naruto —ahora padre de su propio hijo y e hija—se burla de él sin cesar por esto, hasta que Kakashi y Obito le recuerdan que él también aparece en las leyendas de la aldea. Aunque Naruto es el líder de la gente, siempre tiene tiempo para pasar con aquellos a quienes considera amigos, y en este momento, Sasuke reconoce abiertamente al otro hombre como tal.

Su amigo.

A medida que la gente de la Tierra de Fuego se recupera de generaciones de guerra, la construcción comienza en una nueva aldea para todos. El resto de los Nara, Yamanaka y Akimichi oficialmente regresan al redil, para gran placer de Sakura, cuando ella e Ino renuevan su amistad de infancia. Los refugiados de Oto y otros pueblos de los alrededores también se instalan ahí, prometiendo proteger la paz por la que muchos se sacrificaron.

Sasuke no está seguro si tal país puede durar. Todavía cree que los humanos son propensos a la corrupción y el conflicto, y que algún día habrá otra guerra en la que él y sus descendientes sean atrapados.

Y sin embargo, mientras observa a Sarada e Itachi correr, saltar y jugar en los campos floridos donde una vez hombres lucharon y murieron, él hace un voto. Que por el bien de su descendencia, él asegurará un tiempo de amistad que dure todo lo humanamente posible. Junto a Sakura y Naruto, y sus amigos y camaradas, él protegerá la paz con todo lo que él es.

"¿En qué estás pensando tanto?" Sakura pregunta, viniendo a pararse a su lado.

Cuando ella se recarga hacia su lado izquierdo, él extiende su mano derecha y la coloca suavemente sobre la curva de su abdomen. Se imagina que puede sentir el movimiento de su tercer hijo a través del grueso material de su túnica.

"El futuro," responde en voz baja, mirándola mientras la risa de sus hijos llena el aire.

終 わ り


NT:

結語 (se muestra al principio): Conclusión

終 わ り: El final

Una vez más, muchas gracias por sus comentarios, que lo que más me ha gustado es leerles fangirleando. Todo el crédito de esta bella historia es para Kuriquinn, su bella forma de narrar, de envolver, de darnos un sinfín de emociones en solo 20 caps(que no eran nada cortos, les diré como sufrí con eso), y sobre todo agradecer su amable pérmiso para permitir traducir y compartir su historia.

Chico/as, no ss vayan, les recomiendo me agreguen a favs o follow, porque les aseguro este no es el único trabajo que compartiré de la autora.

Como consolación, o al menos para matar el tiempo, están otras traducciones de otras autoras en mi cuenta, así como mis propios trabajos chucos xD

Sin mas que decir, agradezco su apoyo.