A / N: Bella y Edward están en segundo año en la universidad. Edward tiene veinte y Bella diecinueve años. Es alrededor de enero.


Bella POV-Diecinueve.

Dejé mi bolso en mi dormitorio, diciendo un rápido "hola" a mi compañera de cuarto, Katy, antes de caminar hasta mi coche. Tuve una de mis primeras clases de desarrollo infantil hoy temprano. Fue muy duro, pero divertido. Yo había decidido que quería ser una gran docente de menores en educación especial. Yo quería ser maestra de kindergarten.

Me encantaban los niños. Adoraba su inocencia y dulzura, su amabilidad y franqueza. Como eran tan ajenos a las cosas malas del mundo que les rodeaba. Sus únicas preocupaciones eran lo que iban a jugar en el recreo y lo que comerían en la merienda.

Además amaba la idea de trabajar con ellos a una edad tan joven. Yo, básicamente, les enseñaría las cosas más importantes en su vida, como: leer, escribir, los números, el alfabeto. Así les estaría enseñando los pilares del resto de sus vidas. Era inspirador.

Me dirigía al trabajo de Edward, a pasar por unos minutos y decirle "hola". Los miércoles, como hoy, él trabajaba mientras que yo tenía mi clase de desarrollo infantil. Los miércoles pasábamos menos tiempo juntos. Yo siempre trataba de verlo en el trabajo, usualmente le llevaba una vianda (N/T: botana, algo para comer). Y puesto a que ambos no teníamos clases los jueves por la mañana, generalmente pasábamos la noche en su casa o la mía, sólo abrazados y quedándonos dormidos en los brazos del otro.

Él trabajaba en una librería y usualmente hasta tardes horas en la noche. Me metí en mi carro, cambié la radio y puse un CD de Edward tocando el piano. Él me lo dio para nuestro aniversario de dos años (entre otras cosas) y me encantó infinitamente. Solía escucharlo siempre que estaba en el coche, cada vez que me iba a la cama, o tenía tiempo libre en mis manos. Y la primera canción era la más bella, dulce y romántica canción de cuna que había oído. Mi canción de cuna. El resto era una mezcla de diferentes, complicadas e intricadas canciones que me encantaban. Realmente fue lo mejor que Edward podría haberme dado, mi regalo favorito. Aparte del collar de granate que colgaba en mi cuello.

Yo llevaba unos jeans y una simple camiseta, nada fantástico. El turno de Edward terminaba a la medianoche, era diez y media y yo quería estar cómoda. Le traía un café, sólo con la excusa de verlo. Edward probablemente podría mantenerse por varios días si quería. Se iba a la cama más tarde que yo pero se despertaba antes, pero de alguna manera, no parecía cansado.

"¿Puedo ayudarle?" preguntó el sujeto de Starbucks cuando entré. Levantó las cejas sugestivamente y yo luché contra el impulso de reírme. Él tenía una ceja cerrada y acné.

"¿Puedo tomar un café medio con crema y dos de azúcar?" pedí sabiendo que era el favorito de Edward.

"Claro", dijo en un intento de coquetear. Rodee los ojos poniendo mi mano izquierda sobre el mostrador en un intento de hacerle ver mi anillo y que me dejara en paz. Me dio un gesto de puchero antes de pasar mi pedido.

"Gracias", le dije después de unos minutos, agarré el café y le entregué el dinero. Me detuve de nuevo en mi carro antes de conducir los pocos minutos que tardaba en llegar al trabajo de Edward. Cuando entré, lo vi de pie sobre una pequeña escalera, organizando los libros en los estantes superiores. Estaba bastante vacía, yo estaba tras él tratando de ser sigilosa. Me encontré a su nivel. Reí en silencio.

"Bonita vista aquí", dije conversando como si estuviera hablando de la vista de una ventana o algo así. Él saltó sobre una milla, casi se cae de la escalera.

"¡Bella!", dijo emocionado cuando se dio cuenta que era yo. Me reí y él saltó, envolvió sus brazos alrededor de mí y me besó. "Te extrañé", susurró.

"Sólo han pasado unas horas", le recordé.

"Exactamente," acordó. Sus labios se movían a mi cuello y podía sentir mi respiración acelerándose. "Demasiado tiempo." Se detuvo cuando escuchamos un fuerte "¡ejem!" desde detrás de nosotros.

"Sr. Cullen Cullen no creo que esto pudiera calificarse como trabajo," una mujer de mediana edad con una gran etiqueta de administrador pegada en su camisa lo regañó. Di un paso automático poniéndome detrás de Edward.

"Lo siento", se disculpó él.

"Está bien", dijo secamente. "Solo vuelve al trabajo".

"Bien", dijo al instante. Esperamos hasta que ella dobló la esquina para estallar en una carcajada silenciosa.

"Bueno, odio ser quien te distraiga del trabajo", le dije seriamente, pero mi sonrisa juguetona me delató. "Te traje esto." le entregué la taza de Starbucks.

"Oh, no debiste", bromeó. Luego tomó un sorbo agradecido. "Estoy agotado". Rodee los ojos. Edward nunca estaba exhausto.

"Bueno, es una buena cosa que traje entonces," le dije. Él sonrió.

"El solo hecho de que tú estés aquí es suficiente para despertarme", me murmuró seductoramente al oído. Me estremecí ligeramente.

"¡Ejem!" oímos de nuevo desde la fila de al lado. Ella debió estar mirando desde detrás de los libros. Ambos nos echamos a reír.

"Mejor me voy", le dije a regañadientes. Él tiró de mí dándome otro beso.

"Nos vemos de vuelta en mi dormitorio, cuando termine mi turno", ordenó. "James dijo que probablemente no estaría hasta alrededor de la noche, así que seremos sólo nosotros dos." Volví a estremecerme por la implicación de sus palabras.

"Te estaré esperando", le prometí. Me besó en la frente por última vez antes de que me fuera corriendo. Mi celular sonó estridentemente en mi bolsillo y me agarró preguntándome quién estaría llamando tan tarde.

"¿Hola?" contesté con curiosidad.

"Bella?" Era Alice. Se oía algo preocupada.

"¿Qué sucede Alice? ¿Hay alguien herido?" exigí al instante por su tono nervioso.

"No, no! Sólo que estaba aquí con Jasper cuando me llegó este sentimiento muy extraño de que Edward y tú iban a romper". Susurró la última parte. Podía imaginarme la escena, ella con los ojos muy abiertos y nerviosa, Jasper tratando de calmarla. Pero nada calmaba a Alice cuando tenía esas corazonadas.

"Alice", le dije con inquietud. "Yo estaba con Edward. Estamos perfectamente bien, puedo asegurarte eso "

"¿Estás segura?", Insistió ella. Sacudí mi mente. No habíamos tenido peleas recientemente y no podía imaginar que algo así pudiera surgir.

"Sí", dije con mi voz distante.

"Bueno... no sé. Acabo de recibir ésta extraña sensación,", dijo con un suspiro.

"Probablemente no sea nada", oí susurrar a Jasper.

"Seguramente", aceptó ella. Parecía como si estuviera tratando de convencerse a sí misma. "Probablemente no sea nada."

"Seguro", estuve de acuerdo, recordándole que aún estaba en el teléfono. "Dejaré que vuelvas con Jasper. Buenas noches Alice."

"Buenas noches Bella ... ten cuidado, si?", Dijo, su voz seguía siendo seria.

"Claro. Adiós."

"Adiós." Colgué el teléfono, sintiéndome un poco incómoda. Los sentimientos de Alice eran casi siempre acertados. Ella era conocida por ellos. Sólo esperaba que esta vez se equivocara. No quería que algo nos separara a Edward y a mi.

Pero ella tenía que estar equivocada. Edward y yo estábamos perfectamente bien. Todavía nos amábamos. Y definitivamente no era la falta de vida sexual ni nada. Pensé en esto por un minuto antes de decidirme a sacarlo de mi mente.

Me decidí a matar el tiempo yendo a la habitación y salir con Katy y su novio Sam. Ambos eran nativos americanos, y muy agradable. No podría haber pedido una mejor compañera de cuarto. Amaba a los libros al igual que yo y le gustaba crear situaciones incómodas y hacer referencias sexuales (N/T: creo que se refiere al tipo de historias de los libros). Nos llevamos perfectamente.

"Oye", le dije mientras caminaba en la habitación.

"Hey Bella," Katy me recibió con una sonrisa. Ella estaba sentada en el sofá, abrazada de Sam. Estaban viendo The Notebook. "El compañero de cuarto de tu novio es un canalla", anunció de repente. Katy era una de las únicas personas que sabía como le llamaba a mi novio, aparte de mis amigos más cercanos. Todo el mundo estaba decidido a llamarlo así a mi novio. (N/T: aquí tal vez no se entienda muy bien. En el texto original se refieren a que Bella llama fiancé a Edward, por ende sus amigos también lo hacían)

"¿Qué hizo esta vez?" Suspiré. James se estaba convirtiendo en más de un problema. Coqueteaba conmigo cada vez que iba al cuarto de Edward. A veces, incluso delante de Edward! Quiero decir, qué tan denso lo puedes recibir? Edward nunca pensó en ello como coqueteo aunque, a él no le preocupaba que fuera a engañarlo o algo. ¿Por qué causa lo haría? Tengo todo lo que pueda desear o necesitar con Edward como para ir a otro tipo, sería... estúpido.

"Trató de que yo regresara a su habitación con él." Se estremeció con delicadeza. "Repulsivo. Le dije que tenía un novio y ni siquiera puso atención. Él estaba como No me interesa saberlo." Ella rodó los ojos.

"Alguien tiene que meter algo de sentido a ese muchacho", me dijo, sacudiendo la cabeza.

"Yo lo haré," Sam se ofreció de inmediato, su voz era un gruñido. Levantó los puños e hizo crujir los nudillos amenazadoramente. Sam era grande y bien fornido, casi tan musculoso como Emmett.

"Tu sabes que no quiero que pelees," Katy le regañó a la ligera. Él suspiró.

"Lo siento, bebé", murmuró besándola.

"Voy a estar en mi habitación", les dije en voz baja, corriendo de la sala para darles un poco de tiempo a solas. "Voy a ir a lo de Edward alrededor de la medianoche".

"Está bien," habló Katy de nuevo, un poco sin aliento.

Me entretuve con la lectura por un tiempo. Leí Romeo y Julieta por un tiempo, a continuación, Wuthering Heights. Pero yo seguía distraída por lo de Alice. De lo que había dicho anteriormente era una especie de sigilo rodeándome. Ella pensó que Edward y yo íbamos a romper. Yo no podía dejar que eso sucediera. Lo amaba demasiado.

Alrededor de las 11:50 decidí que no podía estar sentada por más tiempo y me levanté para hacer el corto viaje a la habitación de Edward. Me cambié en chándal, a sabiendas de que probablemente acabaría durmiendo sin él de todos modos. Yo tenía una llave, así que no tenía que esperar afuera en el frío tampoco. Además, según Edward, James se había ido por un tiempo, para no tener que lidiar con sus comentarios de flirteo.

Cuando abrí la puerta, vi a Katy y Sam, que dormían en los brazos del otro. Yo sonreí, eran demasiado lindos. Apagué el televisor y los cubrí con una manta antes de salir.

El dormitorio de Edward estaba a sólo dos o tres minutos en coche. Yo podía ir caminando, pero siendo tan solitario en la noche, me ponía nerviosa, por lo que prefería conducir la corta distancia.

Cuando llegué a la residencia todas las luces estaban apagadas. Me adentré en el interior, pensando en que probablemente James aún estaba fuera con alguna de las bimbos con las que pasaba cada noche. Rodee los ojos. Pobre Edward, no pudo haber tenido un compañero de cuarto peor.

Me dirigí a la pequeña cocina para servirme un vaso de agua y así mantenerme ocupada antes de que Edward llegara. En realidad no estaba prestando atención. Yo sabía que cuando Edward llegaba venía a mi apenas entraba. Yo estaba tomando un sorbo de agua cuando sentí dos brazos envolverme alrededor de mi cintura, tirando de mí contra su cuerpo. Algo se sintió extraño, pero no pensé demasiado en ello. Me dio la vuelta, mis ojos se cerraron en el transcurso, y apretó mis labios a los suyos.

La sensación de que algo estaba fuera de lugar volvió a mí diez veces. Él se quedó paralizado por un segundo cuando empecé a besarlo, pero después comenzó a devolverme el beso. Aunque no de la manera habitual, besos llenos de amor, o apasionados como los que compartíamos. Se sentían más precipitados y lujuriosos. No eran realmente agradables. Me hizo sentir algún tipo de viscosidad.

Y luego estaban los mismos labios. Algo secos, más fríos que lo de costumbre. Y sabían diferentes. Me imaginé que era el café lo que le daba ese gusto raro.

Y entonces la advertencia de Alice me vino a la cabeza de nuevo y no pude evitar preguntarme si esto era de lo que estaba hablando. Esta reciente diferencia, la lujuria más pronunciada que el amor. Fui a empujar a Edward lejos cuando de repente oí la voz de Edward.

"¿Qué diablos?" irrumpió él. Eso fue tan extraño. Él me besaba, pero estaba hablando al mismo tiempo. No, no hablando. Gritando.

Me aparté de Edward abriendo los ojos. Mi boca se abrió de sorpresa cuando vi que no era Edward con quién me estaba besando. No, Edward estaba de pie junto a la puerta, con los ojos llenos de estupor y rabia. Los brazos que me habían rodeado la cintura no eran los de Edward. El hombre que estaba besando no era Edward.

Era James.

"Edward no es lo que tu piensas", le dije al instante, dando un paso hacia él, y empujando los brazos de James lejos de mí. Me sentí sucia sólo de tocarlos.

"¿De verdad Bella? ¿Así que no te estás besando con mi compañero de cuarto, entonces?", Preguntó. Su tono era mordaz y sarcástico. Estaba claro que pensaba que estaba poniendo excusas. Él realmente estaba pensando que le estaba siendo infiel. Tenía que arreglar esto!

"¡No! Quiero decir, no estaba pero-" empecé desesperadamente, pero él me cortó.

"Guarda tus excusas", me espetó. La mirada de disgusto, rabia y dolor en su rostro fue suficiente para que un rollo de náuseas se formaran en mi estómago. "Voy a dejar que sigan en lo que estaban." Y con eso, salió furioso desde el dormitorio cerrando la puerta detrás de él. Inmediatamente lo seguí, pero en el momento en que atravesaba la puerta abierta, el Volvo aceleraba a la distancia.

"Regresa", dije en voz baja, mi voz sonó patéticamente quebrada. El dolor amenazó con aplastarme y yo sentí que las rodillas se me doblaban.

"Está bien, bebé. Ahora por fin podemos estar juntos. Sé que lo has estado esperando por un tiempo.", dijo James con voz ronca detrás de mí. Sus palabras nauseabundas provocaron una furia que no había sentido en años. No la había sentido desde que pensé que Edward estaba saliendo con Marietta.

"¡Tú, completo imbécil!", le grité. "¡¿Por qué pusiste tus brazos alrededor de mí de esa manera!? ¡¿Por qué incluso pones tus manos sucias sobre mí?! ¡Eres asqueroso! ¡Y encima dejas que te bese! ¡Pensé que eras Edward! ¡Estoy comprometida y tú eres un cerdo!" despotriqué. No pude evitarlo. Como una bola de lodo.

"No actúes como si no lo hubieses deseado", dijo James, dando un paso más cerca de mí.

"¡Yo no quería eso, horrible asno!", Grité con voz más alta, la más humilde que salió. Y luego usé toda la fuerza que tenía en mi mano izquierda para darle un puñetazo en la cara. Justo en la mandíbula.

"¡Ah!", Gritó saltando hacia atrás con la mano tomándose el lugar dónde le había pegado. Vi que mi anillo le había hecho un agujero en la mejilla y sangraba libremente.

"Eso es lo que obtienes", le escupí. Y entonces me volví sobre mis talones, pisando fuerte de la habitación a mi camioneta. Una vez que estuve sentada, lejos de James, la furia se fundió en un dolor que amenazaba con aplastarme.

Edward was se había ido. Quién sabe adónde. Y pensó que yo lo estaba engañando. Con James. Tenía que encontrarlo, tenía que explicarle. Yo sabía que no estaría furioso cuando descubriera la verdad. Sólo tenía que encontrarlo para poder decirle la verdad. Saqué mi móvil y marqué el número de Alice cuando los sollozos comenzaron a torturarme a través de mi pecho. Sabía que Edward no respondería. Él no querría oírme.

"¿Hola?" Respondió ella. Parecía dormida. Miré el reloj del salpicadero y me di cuenta que era doce y diez de la noche.

"Soy y-yo", dije con voz ahogaba. "Tú tt-tenías rr-razón".

"¡Mierda!", Exclamó. "Voy para allá." Ella colgó el teléfono, probablemente ya estaba vistiéndose en su camino hacia la puerta.

Me senté y esperé, dejando que las olas de miseria cayeran sobre mí. Pobre Edward. Él pensó que yo lo había traicionado. Mi novio, mi amor. Nunca podría hacerlo.

¿Y qué si no me creía? ¿Y si él pensaba que yo estaba poniendo excusas? No puedo vivir sin Edward. Él es mi vida, mi razón para vivir.

¿Qué sucedería si Edward y yo nunca volvíamos a estar juntos?

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N/T d este capítulo: Holaa!! lamento no haberles podido colgar el capítulo antes, pero realmente no he podido. Decidí publicar nuevamente yo para no hacerlas esperar más tiempo. Creo que a esta altura del año todos andamos bastantes cansados y repletos de tareas o trabajo como en mi caso, así que a tener paciencia :) Espero que disfruten del capítulo aunque las cosas entre Edward y Bella se hayan estropeado, pero a no temer, no está todo perdido. Bueno, trataré de subirles el próximo capítulo en cuanto pueda, ya sea que lo traduzca nuevamente yo o angel030893.

Un beso grande y gracias por los reviews!

Lulii St. John