Capítulo 20
Estimados lectores, ya a petición de todos este ya se hizo un momento Sasusaku. Espero que lo disfruten y sea lo que habían estado esperando.
-¿Qué haces aquí?-salí de mi estupefacción.
-Nada en especial, solamente quiero pedirte un favor.-se sento en una de las sillas disponibles del escritorio.
-¿Qué necesitas?-
-Ya sabes lo que quiero.-
-No. Ya te lo dije Madara, no vas a tener el control de la empresa.-rode los ojos.-¿No te puedes conformar con el porcentaje que tienes de acciones?-
-Necesito mas, ya sabes que la economia de hoy esta del asco. Necesito mas dinero.-
-Si es para pagar tus apuestas dime nada mas lo que necesites, no te vas a quedar con la empresa. Sabes que el dinero no es inconveniente. Dime cuanto quieres esta vez y largate de la empresa.-
-El doble de la cantidad que me das normalmente.-
-No puedo hacer eso y lo sabes, los gastos que hemos hecho con la sucursal nos tiene apretados en presupuesto.-
-¿Hasta cuando?-
-No sé, puedo darte algo pero no la cantidad que me estas pidiendo.-le extendí un cheque.-Eso es todo, vete de la oficina.-
-Necesito mas.-se lo guardo en el saco con mala cara.
-Ya no es mi problema, vende uno de los automóviles que tienes.-encendí la portátil.-Ahora vete, yo si debo de trabajar.-
Se tardo demasiado en irse y bastante molesto. Como odiaba que me fuera a pedir dinero. Había agrecido que mi padre hubiera separado las empresas antes del accidente, si no esta se habria ido a la bancarrota antes de que pudiera tomar las riendas de esta. Suspire, a decir verdad no tenía absolutamente nada que hacer aquel día por lo que volví a salir de la oficina. Conduje por la cuidad sin rumbo alguno, no ponía atención de donde viraba y donde no. Me detuve al darme cuenta a donde había llegado. ¿Por qué demonios estaba enfrente de la casa de Sakura? Me debatí enormemente en si bajarme a ver si la lograba encontrar o mejor me iba como si nada hubiera pasado. Juge un rato con el volante mientras me debatia con esas dos opciones hasta que decidi mejor irme; no sabía que le podría llegar a decir o simplemente que hacer ya no tenia idea de nada. Solte un largo suspiro antes de volver a encender el automóvil, antes de arrancar vi que Sakura salía rápidamente de la residencia para dirigirse a donde me encontraba. Volví a sentir que el aire me faltaba para recuperarlo poco a poco para bajar la ventanilla.
-Sakura.-estaba muerto de nervios, no sabia si pensaría que la estaba espiando.
-Sasuke, me alegra que estes aquí te estuve llamando a la oficna per me dijeron que te habías ido. Quise llamarte al celular, pero me dio pena. ¿Tienes algo que hacer en este momento?-
-Esto no. ¿Quieres que te espere?-me afloje la corbata.
-No.-rodeo el automóvil para subierse rápidamente.-Muchas gracias Sasuke, perdon si cambio tus planes.-
-No tienes nada que agradecer. ¿Qué quieres hacer?-
-¿Podemos ir al centro a caminar?-jugo un poco con cis dedos.
-Si.-di marcha atras para poder regresar hacia allá.
Todo el camino estuvo callado, volteaba a verla buscando algun indico que me dijera que tan mal estaba por la noticia; pero por mas que buscaba no encontraba nada en su rostro. Era como un lienzo en blanco uno en el que nada aparecia en el, no sabía si seguía en completo shock o no sabía como reaccionar. No tardamos demasiado en llegar, al estacionar le ayude a bajar y empezamos a caminar de la misma forma en la que habíamos estado en el automóvil. Recorrimos gran parte de el sin decirle nada, le estaba dando tiempo para que se tranquilizara, no quería atormentarla mas de lo que ya estaba. Se sentó en una de las bancas que había en una de las plazas que había, me hizo un espacio para que la acompañara y al hacerlo, fue cuando decidio volver a hablar.
-Sasuke...¿Sabes que es cuando la persona que amas nunca te correspondera a cuanto a tus sentimientos?-dijo empezando a derramar finas lagrimas por sus mejillas.
-Realmente si lo sé...-le coloque un brazo en el hombro.
Lo siguiente que sentí fue como se juntaba mas a mi mientras intentaba esconderse en mi pecho. Como pude la abrace haciendo que casi pudiera evitar que alguien mas la viera así. Algunas personas se nos quedaban viendo como intentando averiguar que era lo que ocurría entre nosotros. Deje de hacerles caso cuando jalo mi corbata y hundí mi cara en su cabello. Sufría junto con ella, ¿cuánto habíamos estado sufierndo los dos por lo mismo?, ¿cuántas lágrimas habíamos derramado ya por amor? Debía de luchar por mi felicidad y haría todo lo posible para que la suya fuera igual. La aleje un poco para tomar la fuerza necesaria para hacer lo que planeaba hacer. Tome su rostro mientras apreciaba sus ojos hinchados, como odiaba verla así, tan triste, vulnerable. Me miro con incertidumbre, al diablo con todo lo demás, quería verla sonreir de nuevo. Con cuidado lentamente fui acercando su rostro al mío, no quería perderme ninguna de sus expresiones. Pude ver algo de sorpresa, mas no hizo nada; parecía esperar a ver que planeaba hacer. Con mucho cuidado, pareciendo que tenía todo el tiempo del mundo, precione suavemente mis labios contra los suyos. Sentí su sorpresa pero no se alejo, con delicadeza me separe intentando averiguar que ocurría por su mente. Con delicadeza le quite los rastro de aquellas lágirmas que desearía borrar, daría lo que fuera por no volverla a ver de esa manera. La solté esperando cualquier reacción, no importsra cual fuera daría todo por verla sonreir.
-Sasuke…-pude ver como temblaba su labio inferior.
-…-
-Yo…esto…no se que decir.-cubrio su rostro con el cabello.
-Si quieres no digas nada. No tienes porque.-
-¿Desde cuando sientes eso?-jugo con sus dedos.
-Sakura…si no estas comoda con esto, olvidalo. Lo trataremos en otra ocasión.-
-¿Desde cuando Sasuke?-me vio con mirada desafiante.
-No sé, cinco, seis años.-
-¿Por qué no me lo dijiste antes?-parecía realmente sorprendida.
-…-solte el aire bruscamente.-Esta no era la reacción que esperaba. Pensaba que me abofetearías o te irías, no que me harías un interrogatorio.-me ponía mas nervioso conforme pasaba el tiempo-…-prepare mi pequeño discurso.-Se que no era una persona que se dice buen partido por todos los rumores que se decian en la preparatoria, fueran verdad o no. Pero…siempre te he querido y jamás te haría daño, sin embargo, tu parecías estas en otro lado te oía hablar de alguien que querias, nunca supe si era tu novio o simplemente un enamoramiento. Hasta que supe que era Gaara, ahí decidí que sería mejor dejar de inssitir y que fueras feliz pero a pesar de los años seguí pensando en ti, deje a un lado mi fama de casanova; los que concieron esa faceta mía se sorprendieron y estuvieron atentos esperando a saber quien era la mujer que me había hecho cambiar, sin saber que ya la había encontrado.-
-¿…volviste por eso?-
-Si. Teníamos varios lugares para abrir la sucursal, pero al ver que podíamos regresar, algo me dijo que podía encontrarte aquí y volver a intentarlo.- le tome la mano.-Aunque…no actue como alguien de mi edad y he cometido varios errores; de los cuales me arrepiento.-
-…-
-…-
Volvió a abrazarme, sintiendose completamente diferente al de antes; era uno totalmente diferente, esta lleno de gratitud. Estar cerca de ella era lo mejor que me podía haber pasado en la vida, era suficiente para mi no necesitaba nada mas. Escuche como sonaba su estómago causandome risa por lo que ambos nos pusimos de pie y entramos al local más cercano, era una pizzería, así que nos sentamos en la barra y esperamos a que nos atendieran; pedimos un par de sodas y una pizza grande ya que yo también me moría de hambre. Comimos en silencio y al acabar la voltee a ver de nuevo, tenía las mejillas sonrojadas y no tenía idea de que era lo que le ocurría en su cabeza, ¿sería por su llanto o por lo que había pasado por nosotros?
-¿Sasuke…es enserio lo que dijiste?-me saco de mis pensamientos.-Digo, no creo que todo lo que dijiste de deba a mi.-
-Sakura.-le tome la barbilla para que me volteara a ver.-Tal vez no me creas y estas en todo tu derecho a no hacerlo. Pero ten por seguro que lo que quiero es verte feliz. Si me das la oportunidad se que no te vas a arrepentir, por favor…-junte nuestras frentes para acariciarle la mejilla.-dejame demostrarte que puedo hacerte feliz, demostrare que soy capaz de merecerte. Al menos dame una oportunidad, si no estas conforme, dimelo e intentare hacerme a un lado y dejare que seas feliz a tu manera.-
-Sasuke…-
Ninguno de los dos volvio a hablar ya que volví a sentir esos suaves labios. Sonreí estúpidamente mientras le correspondía, sabía que esto no era un juego, me estaba dando una oportunidad que no desaprovecharía. Me aleje sonriendole mientras pagaba, ya era bastante tarde y ambos debíamos descansar. Al salir del local el clima había cambiado, dandose a notar que el invierno se acercaba, al verla frotarse los brazos me quite el saco y se lo puse sobre los hombros; se lo acomodo mientras me sonreía y entrelazaba sus mano con la mía. Quería que este momento durara para siempre, que el mundo dejara de girar y tenerla a mi lado para siempre. Volvimos al auto y en todo el camino de regreso a su casa no le solte la mano, había tomado el camino largo donde había los suficientes semáforos como para hacerlo lo mas largo posible; de vez en cuando me atrevía a besarle la mano. Me había convertido en la persona más feliz del mundo. Al llegar me estaba costando mucho dejarla ir, así que nos quedamos dentro del vehículo.
-Sasuke…la verdad no se si esto sea lo correcto.-me apreto la mano.-¿Estás seguro de que quieres esto?-
-Oye…llevo esperandote seis años, supe que estabas enamorada de uno de mis mejores amigos; y aun así sigo aqui deseando que veas que estoy loco por ti. Dame solo una oportunidad…estoy seguro de que no te arrepentiras. Dejame curar tu corazón, dejame borrar a Gaara de él y ocupar ese lugar.-
-Si.-suspiro mientras cerraba los ojos.
La vi morderse el labio volviendo ese gesto irresistible para mi, volví a besarla haciendolo mas intimo que antes agradeciendo el aislamiento que nos daba el vehículo. Cada vez que repetiamos la caricia se me hacían mas adictivos sus labios. Se alejo muy a mi pesar, me sonrio totalmente sonrojada mientras buscaba cualquier cosa para mirar. Se veía sumamente tierna e inocente con aquella faceta tan infantil, moriría por seguirla viendo asi de avergonzada.
-¿Nos vemos mañana?-seguía evitando mi mirada.
-Si es lo que tu quieres.-
-Entonces te veo mañana. ¿A qué hora planeas salir de la oficina?-
-Lo más rápido posible. Tengo algunas cosa que hacer pero no creo tardar, llega a la hora que quieras, de todos modos te estare esperando.-
-De acuerdo, buenas noches...-abrió la puerta y salió del vehículo.-Gracias.-
-Buenas noches.-logré decir antes de que la cerrara.
Espere a que entrara antes se dejarme caer en el asiento, no podia creer que esto estaba sucediendo al fin. Aunque todaa no parecía segura de lo que estabamos haciendo, sabía que era lo correcto y le haría ver que así era. Seguí mi caimino a casa teniendo en mente a mi pelirosa, no podía ser tan feliz como lo era en este momento. Estaba feliz por este momento, llegue y fui directo al despacho; planearía perfecto el día de mañana, le demostrara que pasara lo que pasara había tomado la desición correcta. Recuperaríamos el tiempo perdido, le demostraría lo mucho que había cambiado y era capaz de merecerla y quererla como se debía. No había sido la mejor forma para empezar pero con el tiempo recuperaría y mejoraría la situación. Me fui a la cama bastante tarde, no estaba conforme con lo que había planeado con lo de mañana pero afinara los últimos detalles antes de verla. Moría por volver a verla, después de tantos años parecía que podía dormir tranquilo, sin miedos ni preocupaciones.
