Saludos! les traigo un cap más, he recuperado como que la energía de escribir jajajaja, eso sí voy escribiendo en cuaderno *como en los vieeeejos tiempos* y me da un tantito de pereza pasarlos rápido, pero lo bueno es que ya hay algo en elaboración nuevamente =p. Otra vez ante todo agradezco los comments y el apoyo al fic, gracias!
¡A trabajar!
¿Nadie te puede vencer? Veamos ahora…
Jueves 16 de diciembre, 4: 56 p.m.
- Ya lo saben, si están de acuerdo, no se pueden arrepentir-
- No puedo creer que me haya metido en esto- Garland susurra.
- Si no estás seguro, lárgate, pero más te vale no decir nada.- lo amenazo para conseguir cerrar su boca.
- No hay necesidad de ser agresivos, si ya aceptamos no hay marcha atrás- Claude menciona y hace que todos asientan.
- De acuerdo, ya manipulé su línea-
- Y a quién se le dará el triunfo- ese ruso pelirrojo pregunta.
- A Max- replico con tranquilidad.
- ¿Por qué a mí?- pregunta horrorizado.
- Cálmate, Michael no sospechara, y te escogí porque eres el más neutral- señalo de inmediato.
- Sí claro…- ese es el argumento de cierre de Yuri.
- Bien nos vemos mañana, ya saben, NADIE DICE NADA- sentencio una última vez para garantizar su lealtad.
Viernes 17 de diciembre, 8:00 a.m.
Bueno es el gran día, en el cual veremos caer a la estrella del beisbol norteamericano, pero en esta ocasión, le veremos derrotado en las líneas telefónicas. Espero que nadie sepa de este pequeño complot, pero si lo hacen que sepan que fue por una buena razón. Desde el martes cuando iniciamos el trabajo en el Call Center de la BBA, Michael nos llevó una buena ventaja a la hora de atender las llamadas. No nos hubiera importado si no se nos hubiera ocurrido esa estúpida apuesta en la cual quien atendiera menos llamadas debía de invitar a todos los bladers a una fiesta el sábado por la noche. Claro, nadie querría tomar ese riesgo, en primer lugar todo el resto del equipo tendría ganas de asesinar al perdedor, por esa obvia razón nadie querría cargar con ese peso. Luego está el hecho de que solamente alguien demente desearía tener alrededor de 40 personas como invitados y alimentarlos a todos. Por esa razón fue que modifiqué la línea de Michael, cada vez que él atienda una llamada contara para uno de nosotros, en un orden específico, a Max se le darán dos por ronda, luego está Yuri, Claude, Aaron, Ozuma y por último a mí. Ya todos estamos en el salón listos para iniciar con nuestro trabajo y cruzando los dedos de que el plan marche a la perfección.
- Buenos días, ¿listos para reconocer al rey del servicio al cliente?- ahí está ese desgraciado ególatra de Michael de nuevo, está completamente seguro de que va a ganar.
- Mmm pareces muy confiado- replica Yuri sin siquiera mirarlo.
- ¿Y por qué no habría de estarlo? Tengo 380 llamadas, y Max que es el segundo lugar lleva 290, no creo que pueda alcanzarme-
- Como sea, creo que deberías de pensar en un viejo dicho que dice "Ajústate la armadura después de la victoria"- agr ese fue Garland y su lección de cultura, todos volteamos a mirarlo y en nuestras mentes expresamos un "no tiene remedio" en coro.
Ahora cada quien toma su respectivo cubículo y empieza su trabajo, todos intentamos desviar la mirada de la pantalla que cuenta el número de llamadas atendidas. De hacerlo despertaríamos muchas sospechas. Igual, yo la observo cada 10 minutos de manera disimulada para comprobar que el plan esté dando resultado, en tan sólo media hora Max ya está con 305 llamadas y los números de Michael han dejado de moverse.
Viernes 17 de diciembre, 8: 54 a.m.
- Chicos, recuerden dentro de 5 minutos es la presentación de los nuevos sistemas de Beyblade, así que podrán ir y dejar las llamadas con el sistema automático, quienes llamen tendrán que hacerlo más tarde- Hitoshi, el hermano de Takao entra y nos informa.
Como algunos estábamos en medio de una llamada apenas y logramos escuchar la información, los otros que estaban libres asintieron. Todo iba bien hasta que vi a Max preparándose para salir muy campante, eso de fijo nos traería muchos problemas. No quería hacer esto, pero Max no me iba a dejar otra opción, estiré un poco mi pie izquierdo haciéndole una zancadilla. Lógicamente el pobre cayó sin previo aviso y me miró molesto, pero era eso o dejarlo libre.
Con tan sólo señalarle a Michael entendió. Si él se iba a la presentación de los nuevos sistemas, todo nuestro complot se vendría al suelo, pues sería simplemente ilógico que alguien que perdió una hora de llamadas lograra empatar a aquel que iba ganando y que tampoco fue a la presentación de sistemas. Así es Michael no iría a la presentación de los nuevos Beyblade, pues Emily se había encargado de darle todo un adelanto de ellos para que no perdiera ni un minuto de las llamadas, todo como parte de la estrategia PPB de ganar a toda costa. Con eso queda más que claro que los PPB no querían perder, y llevaban las de ganar, con Michael, así es yo estaba en el último lugar. Ni siquiera Ozuma o Yuri, que son los más serios, iban tan mal como yo, pero claro a través del teléfono las miradas no cuenta, así que los "clientes" no tenían razón para colgar. Es por esa misma razón que yo tampoco iría a la presentación de los nuevos Beyblade, y cielos, moría por ir a ver que tanto habían avanzado y producido los muchachos, pero sino ponía de mi parte el complot se iría abajo.
Viernes 17 de diciembre, 10: 11 a.m.
Los chicos comienzan a regresar, no dejan de hablar de lo nuevo que han visto y de lo intrigados que quedaron por querer probar todos y cada uno de los sistemas. Simplemente injusto.
- No te preocupes, tenemos una parte en video-
Miguel murmura cuando pasa por detrás de mí, no puedo evitarlo me emociono. Además hay motivo para celebrar, Max ahora tiene 325 llamadas, eso lo deja a tan sólo a 65 llamadas y con el suficiente tiempo de sacar aún más. Aunque creo que no pensé en algo… darle un poco de números a Michael, desde ayer tiene muy pendiente la cantidad de llamadas que ha atendido y es lógico que notará algo sospechoso en el momento en que vea que no ha avanzado. Pienso en una solución… la tengo.
"Hay que sacar a Michael del salón"
Envío por medio del chat que tenemos a todos, menos a Michael, obviamente.
"¿ x q?"
Ese es el expresivo de Max, siempre reduciendo las palabras.
"¿Cuál es el problema, acaso ya te sentiste culpable?"
Garland es el siguiente en responder.
"Números"
Les contesto para que entiendan y digitar lo menos posible y no levantar sospechas.
"¿Qué quieres decir con eso?"
Pregunta Miguel aún confundido.
"Michael no se mueve, todos lo hacemos= sospechoso глупый"
Sin lugar a dudas Yuri, y de dónde rayos sacó los grafemas del ruso, bueno eso es lo que menos importa, él tiene razón.
"So true, tenemos que hacer algo"
"Yo lo distraigo"
Max se ofrece voluntariamente, y todos nos desconcentramos de lo que estamos haciendo para ver qué se le ocurre a Max.
- ¡Michael! Por poco lo olvido, Emily y mamá me pidieron que fueras de inmediato al laboratorio quieren hacer pruebas en el nuevo Trygle-.
- ¿En serio? Lo hubieras dicho antes, termino la llamada y voy-
"¿Salvados?"
Aaron es el primero en reenviar un mensaje por el chat.
"Aún no, hay que darle al menos 10 llamadas"
Contesto a ver qué pasa… silencio…
"Alguna idea"
Pregunto, en ese momento sale Michael del salón y debemos de darnos prisa.
- Tenemos que pensar en algo, no me dejen todo el trabajo a mí- digo casi al borde del infarto.
- ¿Se pueden transferir en este momento?- pregunta Ozuma.
- Eso creo, ¿por qué?-
- Dos llamadas de cada uno, menos Max, de esa forma se hará más obvio el desempeño de Max- propone Claude y todos asentimos.
Me pongo a trabajar de inmediato, dos de cada uno del resto era un total de 10 llamadas y quedamos de acuerdo de que haríamos lo mismo una vez en la tarde. Quizás seguiría existiendo una gran y notoria diferencia para el amo y señor del servicio al cliente, como se había autodenominado, pero el sistema hablaría y nos defendería a nosotros. ¡Bah! Doy asco, estoy hablando con tecnicismos, este en definitiva no soy yo, el cerebro se te pudre si andas con tanto científico o al menos con científicos "wanna-be". Termino de dar los últimos detalles al sistema y en ese momento las puertas se abren, era Michael.
- Max tu madre me dijo que el sistema aún no estaba listo, ¿acaso estás mal de la cabeza?
- ¡Oh! Disculpa viejo, he de haberlo soñado o algo así, sorry man- no puedo creer que Max sea tan ágil mintiendo.
- Whatever- el beisbolista contesta y vuelve a tomar asiento en su cubículo.
- Los demás suspiramos con alivio y seguimos en nuestro trabajo.
Viernes 17 de diciembre, 11: 45 a.m.
Estoy en mi hora de almuerzo, que francamente me hubiera gustado pasarla dentro del salón, en estos momentos no sé que está sucediendo y temo que todo se venga abajo, pero ya estamos tan cerca, en el momento que Michael venga a almorzar le daremos 10 llamadas más y quedará con ese número, 400. Estamos esperando que Max logre pasarle al menos por una llamada y si fuera posible que alguno de nosotros se acercara también a esos números, para que todo sea menos obvio.
- Hey Rick- volteó rápidamente al escuchar la voz de Miguel.
- ¿Qué? ¿Sucedió algo?-
- Relájate, sólo queremos que mires el video.
- Oh claro, gracias.
En mis últimos 10 minutos de almuerzo me entretuve viendo los nuevos sistemas, cielos están que arden, muero por usar alguno de ellos, sé que son viejos conocidos, pero con el HMS todo luce mucho mejor y como nuevo.
- Muchachos- esa era la voz de Ozuma.
¿Qué pasa?- pregunta Claude de manera relajada.
- Max tiene 400 llamadas, y Michael sólo tiene 390. Creo que hay que darle más- razona Ozuma y es como que a todos nos cayera un balde de agua fría.
- De acuerdo, lo haré en la hora libre que tiene Michael.- respondo pensando en cómo solucionar esto, a este paso Max podría llegar a las 450 para la media tarde.
- Te ayudaremos- Aaron manifiesta de inmediato y los tres volvemos al salón.
Dado que Michael ha estado fanfarroneando de su victoria durante todo el día no se ha dado cuenta de que Max ya le ha pasado y tampoco se percata de ello al momento que sale a almorzar. Cielos este tipo tiene la confianza para tener un toro al frente de él y no salir corriendo por sentir que el toro no lo atacará por simplemente ser él.
Viernes 17 de diciembre, 1: 13 p.m.
Luego de discutir cuántas llamadas le daríamos cada uno a Michael – al final lo hicimos de manera pareja, 5 de cada uno, eso le dio 25, en estos momentos está en ventaja- Volvimos a intentar trabajar, Michael y Max estaban en la hora de almuerzo y el resto seguía trabajando, al ritmo en que lo hacíamos en ese momento, era muy probable que alguno de todos lo alcanzara.
- ¡Chicos!- Max entra gritando y hace que más de uno se equivoque colgando la llamada en lugar de contestarla- Pónganse en espera, tengo noticias.
- ¿Qué sucede?- pregunta Yuri bastante molesto, creo que hizo que colgara una que ya estaba atendiendo.
- Michael va a pasar el resto de la tarde o al menos unas tres horas en el laboratorio con mamá-
- ¿Podría ser este un mejor día?- pregunta Aaron y todos sonreímos, pues era cierto, no había una mejor noticia.
Viernes 17 de diciembre, 1: 26 p.m.
Íbamos trabajando muy atentamente hasta que Hitoshi entró y nos dio una noticia que podría arruinar nuestra felicidad tan esporádica.
- Chicos, a las dos en punto no recibirán más llamadas, esa fue la hora publicada en el sitio web, así que a esa hora se cerrarán las inscripciones para los eventos-
Esa fue nuestra sentencia de muerte, no teníamos un último lugar definido, nadie quería perder, y…
- Miren la pantalla- Garland dijo de pronto y todos volteamos.
Max estaba a la delantera como todos lo queríamos, le seguía Aaron, Garland, Ozuma, Claude, Yuri y Michael y yo estábamos empatados en el último lugar. Eso era lo mejor que podíamos ver en ese momento.
- Un milagro-
- Había dejado de creer en esos, pero parece que sí- contestó Yuri al comentario de Aaron.
- ¿Y qué hacemos?- nadie entendió la pregunta de Max- me refiero, los número ya están perfecto, pero aún tenemos que trabajar media hora más.
R- etiro lo dicho de los milagros- se bufa Yuri.
- Yo no contestaré más- digo de pronto- eso nos convierte a ambos PPB en los perdedores y Michael no podrá decir nada, ustedes tienen que seguir.
- De acuerdo- Ozuma es el único que contesta y con la mirada hace que todos vuelvan a sus lugares.
Es extraño, pero para ser chicos con los que tengo rivalidad, he logrado trabajar bastante bien con ellos. Coordinar ideas y movimientos para lograr una meta en común, destrozar a Michael –lo sé algo un tanto negativo, pero una meta a fin de cuentas-. En fin sin este evento, nunca hubiera imaginado esto, y ha resultado ser hasta divertido – de cierta manera.-
Viernes 17 de diciembre, 2: 02 p.m.
Las líneas se han cerrado, y justo en el momento en el que Hitoshi, quien aceptó dar los resultados oficiales de nuestra pequeña apuesta, entra Michael también lo hace.
- Listos para morder el polvo- es su frase de entrada, realmente este tipo merecía caer con todas las de la ley.
- Bien, hay un empate en el último lugar- es la primera frase que Hitoshi menciona.
- Ja, son tan losers que perdieron en grupo, genial, algo nunca antes visto- se burla el beisbolista y puedo ver la tensión en todos por el deseo de ahorcarlo cuanto antes.
- El primer lugar es para…- no puedo creer que Hitoshi sea el tipo que le gusta crear este tipo de suspenso- Max Mizuhara.
- ¡¿QUÉ?- expresa Michael- bueno no importa, ha de ser por el rato que dejé el salón, he de tener el segundo lugar- expresa y sigue mostrando confianza.
- Para ahorrarnos molestias iré directamente al empate del último lugar- la mayoría ya sabíamos el resultado, pero no sabíamos cómo reaccionaría cierto individuo.
- Podrías decirlo de una vez- reclama Ozuma.
- De acuerdo, un empate entre los miembros de los PPB, Rick y Michael, lo siento chicos suerte con la fiesta-
Todos coordinamos las miradas. La boca abierta, la ceja arqueada, la pupila contrayéndose cada vez más y más, las manos tratando de buscar una explicación. Hasta que las palabras llegaron…
- ¿Cómo es posible?- expresó casi en un chillido inaudible.
- Mmm, diría que te confiaste- las palabras de Aaron.
- No pusiste atención a tus rivales- el reclamo de Ozuma.
- Te garantizaste una victoria invisible- la observación de Garland.
- Bueno compañero, será mejor que organicemos una buena fiesta, díganles a todos que mañana a las 6:00p.m. en el apartamento de los PPB.
Los chicos asienten y se marchan a estar con sus respectivos equipos y a mí me toca cargar con un Michael que está tan sorprendido que aún no ha caído ni en la más mínima sospecha del complot. Venganza, dulce venganza, esperemos que ya todo quede así y que Parker haya aprendido su lección.
Bueno espero que les haya gustado, la verdad este salió del ambiente de trabajo =p... aunque no hay ese tipo de competencias... gracias a Dios, en fin nos leemos, bye!
